SANTANA POV
Abro los ojos,
Ni siquiera me he dado cuenta de que me he despertado, sólo abro los ojos de repente. Hay claridad.
Entonces, justo frente a mí a un palmo de distancia, descubro unos enormes ojos pardos mirándome impasibles. Ni se inmuta de que he despertado ni yo hago otra cosa que no sea devolverla la mirada.
...está... pasando de verdad?...
-"...hola...", dice después de unos segundos de trance. Es un susurro que acaba con media sonrisa mientras se acurruca en sí misma y esconde aún más su cara entre las mantas y la almohada, pero no deja de mirarme. Sonrío sin poder evitarlo, hoy me he despertado con la Quinn más dulce, sólo para mí.
-"hola...", respondo en una exhalación, la imito y me arropo mejor haciendo un ovillo con mi cuerpo. No quiero moverme de aquí.
Otra vez silencio.
Pero no hay tensión en la habitación mientras nos miramos, estamos bien. Es como estar en un descanso, el tiempo muerto de un partido analizando qué está pasando. Mirando a sus ojos, intentando a la vez adivinar qué puede estar rondando por su cabeza,
-"Q...", carraspeo intentando recuperar la voz, "...lo del profesor casado..., es... en serio?...", me sale sin pensar. Veo cómo se rompe el momento cuando desvía sus ojos de los míos y se echa hacía atrás tumbándose completamente en la cama, deja la vista perdida en el techo. Mientras ella suspira incómoda yo hago una mueca lamentándome de mi bocaza, pero a la vez me descubro necesitando escuchar la respuesta. No dice nada, "...tú vales más que eso Quinn...; no la va a dejar..., nunca las dejan...", hablo despacio, con cuidado; intentando que suene a amiga y no a entrometida.
Vuelve a respirar profundamente.
-"No lo sé...", dice. Creí que no diría nada más pero tras unos segundos, "...es ...es agradable, ...está pendiente de mí cuando estamos juntos..., me cuida...", me cabrea escucharla,
-"Oh, vamos, Q!, yo-", me callo a media frase,
...yo podría...
...yo podría...?, no ibas a decir eso, Santana...
Quinn gira la cabeza distraída y me mira, suponiendo que yo iba a decir algo más, pero no digo nada.
Intento dejar de mirarla yo también, ahora podía ver su mejilla dañada de nuevo y tiene un color un poco más oscuro. No quiero atormentarme con eso otra vez, sólo me juro a mí misma que no volverá a pasar.
-"...a qué hora te dijo tu abuela que fuésemos?", pregunta entonces cambiando de tema.
Se acaba el tiempo muerto y volvemos a aterrizar en el mundo. Al final ronroneo remoloneando mientras me destapo, me siento en la cama y me froto los ojos con los dedos antes de buscar un reloj a mi alrededor para empezar a hacer cálculos.
-"No me dijo hora..., pero conociéndola... ya nos estará esperando...", ruedo los ojos antes de girar medio cuerpo y mirar una vez más a Quinn tumbada y al hueco de la cama en el que he dormido.
...se estaba muy bien ahí...
Sacudo la cabeza desechando la idea de volver a ese lugar, muy a mi pesar,
...ok..., empezamos el día...
...HOP!, Santana...
...
...
Quinn se ha vestido con unos vaqueros y un jersey sencillo bajo la cazadora, pero yo no puedo evitar el rezagar mis pasos para hacerla caminar delante de mí, es como una travesura de la que no me puedo contener, se me van los ojos a su trasero. Las raros días que se pone pantalones siempre consigue un extra de mi atención, ya era así en el instituto.
Sonrío mirando sus curvas una vez más.
...Nunca lo sabrá...
...sólo es un pequeño placer inocente...
Tras haber pasado por la casa de mis padres un momento a cambiarme de ropa yo también, las dos llegamos otra vez a casa de mi abuela. Y otra vez, un segundo después de llamar al timbre, nuestros dedos aparecen entrelazados; ahora ha sido ella quien ha buscado mi mano. Sonrío sin atreverme a mirarla, cada vez se siente todo más natural.
Borro la sonrisa abruptamente sólo con imaginarme la cara de idiota que debo tener,
...esto es de locos, necesito que acabe esta semana cuanto antes...
...
QUINN POV
Me encanta cogerla de la mano, no puedo evitar esa sensación, es totalmente diferente a lo que sentí cualquier otra vez que hice eso con algún chico. La mano de San es suave y delicada, es cálida; sus finos dedos se deslizan entre los míos con facilidad. Cuando un chico me coge de la mano creo que lo único que me pasa por la cabeza es que está haciendo un patético esfuerzo por parecer que no sólo busca meterse en mis pantalones.
...quizás tenga algún trauma con los hombres, la vida me ha dado muchos 'limones'...
Sigo con la cabeza en Babia'. Santana y yo tenemos la relación más rara del mundo, todos estos años hemos peleado hasta el extremo y a la vez, ni podría plantearme penderla en mi vida. Hay veces que la arrancaría la cabeza sólo por quitarla esa estúpida sonrisa de la cara..., y hay veces que daría media vida por volver verla sonreír.
Quiera o no, ella me ha tocado en mi vida, Santana es mi mejor amiga.
Y para colmo del caos, esta semana de Acción de Gracias. Estamos pasando tiempo juntas como no lo hacíamos hace años, pero es como si todo fuese de distinto color: las mismas miradas y las mismas palabras... ahora se ven de diferente manera.
La puerta de la casa cruje antes de abrirse y vuelvo a la realidad. Me agarro más fuerte a la mano de San sin darme cuenta y ella me devuelve el apretón justo antes de que aparezca Alma López frente a nosotras.
-"Hola...",
-"Buenos días señora López...",
-"Buenos días niñas!..., ya os iba a llamar...", se acerca rápidamente a Santana y poniendo una mano en su brazo, se inclina besándola en la mejilla. Parecería un gesto normal si no fuese por la cara de shock de San que está intentando disimular inútilmente, "...se os han pegado las sábanas, eh...", bromea y se acerca ahora a mí para besarme también. En un segundo la abuela de Santana ha vuelto a desaparecer en el interior de la casa esperando que la sigamos.
Un poco aturdida por el cariñoso recibimiento miro a San que me levanta sus cejas haciendo ver que está igual de sorprendida que yo. Después es ella la que pasa delante tirando de mi mano.
...
Tras impedir que la ayudemos e ir dejando comida en la mesa como para alimentar a un regimiento, Alma llega por fin al salón con una cafetera humeante en la mano y se sienta acompañándonos en la mesa.
-"...bueno..., y qué tal estáis pasando estás vacaciones?", pregunta la abuela sonriente y relajada. No nos mira mientras, distraída, va sirviendo el café en las tazas,
Esto es nuevo; una Alma en modo 'sonriente' es algo muy difícil de ver,
Miro a Santana y la veo concentrada devorando comida así que mentalmente me declaro responsable de seguir la conversación,
-"bien..., siempre está bien tener un descanso de las clases...", contesto, la abuela asiente y vuelve a sonreír,
-"...y así tenéis unos días para veros también...", dice casual, con un tono juguetón. Suena un poco como cuando los padres de San bromean con ella, pero viniendo de su abuela no deja de ser bastante inquietante.
-"Si..., eso también...", añado nerviosa con una risa estúpida que no sé de dónde ha salido.
-"Me alegro de que hayais tenido un rato para venir a verme..., quería-, EEEY!...", ella sola se interrumpe haciendo que desvíe la vista de la comida para mirarla, veo que Santana ha tenido el mismo reflejo que yo, "...Quinn, pero qué te ha pasado?!", Alma frunce el ceño, viendo el movimiento de sus ojos me doy cuenta de que se refiere a mi cara.
Llevo un poco de maquillaje pero no pude esconder completamente el moratón de mi pómulo.
...no es para tanto, ni siquiera me golpeó tan fuerte...
-"No es nada..., fue... fue un accidente...", contesto nerviosa, me llevo la mano a la cara sin pensar para cubrirme tontamente. A mi lado veo a Santana intentando desaparecer dentro del cuello de su camisa.
...mierda!, todo iba demasiado bien...
Los siguientes segundos consisten en una consecución de miradas transparentes:
*La abuela frunciendo el ceño aún más, dudando de mi sinceridad mientras analiza mis ojos.
*Yo intentando parecer normal mientras rezo para que cambiemos de tema.
*Alma desviando la vista a la cara de San esperando no ver lo que se imagina.
*Santana bajando la vista, avergonzada.
*Alma confirmando sus sospechas, poniéndose rígida en su asiento y endureciendo el gesto de su cara.
-"Santana?", pregunta entonces seria, con voz firme. No deja de mirarla.
Se palpa la tensión.
No sé que hacer, veo a Santana torturándose por esto bajo la mirada acusadora de su abuela, 'esto' que de repente se ha convertido en algo más grave. Me cabreo por dentro, no quiero que San se sienta mal por ello.
...no tiene sentido, si no fuese porque me quedó marca ni siquiera nos acordaríamos de lo que pasó...
-"Yo...no..., no...", Santana no es capaz de formar una frase. La miro y siento un mazazo en el pecho al darme cuenta de que está a punto de llorar,
...pero qué está pasando?!...
-"Santana...", vuelve a decir su abuela con una voz que podría helarnos la sangre, "...´se lo has hecho tú?",
Pero San no dice nada. De repente levanta la vista con ojos tristes y mira a su abuela como dispuesta a afrontar el castigo.
...esto es locos!, nos hemos abofeteado un millón de veces!...
-"Creí que tenías razón...", empieza a decir su abuela con voz plana y firme dirigiéndose a ella, "...que el amor es el amor y no puedes elegirlo. Te vi feliz el otro día..., vuestras miradas..., y creí que estaba equivocada...", me mira a mí un segundo y vuelve a mirarla a ella otra vez, "...pero esto..., me avergüenzas Santana, no creí que fueses capaz de hacer algo así...",
-"...abuelita...", balbucea San rogando con ojos vidriosos. No puedo verla así, no es justo. Busco su mano sobre la mesa y la aprieto fuerte intentado devolverla a nuestra perspectiva de lo que pasó. Alma entonces se fija en nuestras manos, creo que sorprendida.
-"No puedes hacer eso a la persona que quieres...", dice su abuela un poco más serena pero igual de fría. Sigo pasmada por la situación hasta que veo a San asintiendo con la cabeza a las palabras de su abuela, se quita con la punta de los dedos algunas lágrimas que estaban a punto de caer por sus mejillas,
-"No ha sido su culpa..., fue... un accidente...", me escucho decir, entonces sigo hablando, "...no va a volver a pasar. Yo... yo la abofetee primero...", miro a San intentando también convencerla a ella, "...estábamos acostumbradas a pelear todo el tiempo antes, en el instituto..., pero ahora... que estamos juntas..., después de esto...", no sé cómo decir lo que quiero decir, "...ayer ya nos dimos cuenta de que esto es... diferente..., ya nos sentimos bastante mal por ello...; no volverá a pasar...", acabo repitiendo.
Alma me mira en silencio, nos mira a las dos después. Yo vuelvo la vista a Santana a mi lado y se me estruja el corazón, no puedo evitar inclinarme hacia ella para besar su mejilla e intentar borrarle esa expresión de culpa de la cara.
...no ha pasado nada, no soy una novia maltratada!...
Pero, de alguna manera, en el último segundo desvío la trayectoria y mis labios acaban posándose sobre los suyos. Ni me he dado cuenta de por qué lo he hecho, no sé cómo he llegado allí; pero no me bloqueo e intento dejarla un beso tierno que exprese que estamos bien, que ella y yo sabemos que estamos bien.
Con mi mano sujetando su mandíbula tardo un poco en despegarme de ella. Se queda inmóvil. Despacio, me voy alejando de sus labios mientras nuestros ojos conectados no saben ni qué preguntar.
-"Eso espero...", refunfuña al fin Alma, ignorando el beso; su voz da un poco menos de miedo ahora, "...veo cómo os mirais..., se os iluminan los ojos a las dos...", me siento ruborizar al escucharla y aparto la mirada de los ojos de Santana, "...pero... ningún amor puede soportar algo así, no puede volver a pasar. Quiero que me lo prometáis..., las dos...",
...
...
-"Ffff..., ha sido... intenso...", digo al llegar, casi cansada al tiempo que me lanzo sobre la cama de Santana en casa de sus padres. San sólo suspira mientras cierra la puerta de su habitación.
Después de aquello en casa de su abuela y durante el camino de vuelta a aquí, Santana prácticamente no ha dicho nada. Intentamos dejar el tema de 'mi cara' a un lado pero el resto del desayuno fue bastante raro.
-"Viste su cara?, ...me miraba decepcionada...", dice ella y se queda de pie apoyando la espalda en la puerta, sus ojos fijos en el suelo.
-"San...",
-"...me sentí peor que cuando me echó de casa aquel día, Q..., ...porque sé que hoy tenía razón...",
-"Santana..., tú y yo sabemos que eso no es cierto...", me pongo de pie otra vez y camino hasta ella, agarro su mano e intento alejarla de la puerta y que se siente conmigo en la cama,
-"...sí tiene razón..., no tenemos 15 años, Quinn...", San se resiste a caminar y me doy la vuelta para mirarla, está abatida.
Me encuentro de pie, en medio de la habitación, con su mano cogida de la mía. Frente a frente, llevo la vista hasta la altura de sus ojos.
-"San...", acaricio su mejilla con mi mano libre, "...sabes que no ha sido como ella lo ve...", levanto un poco su barbilla para hacer que me mire, "...no estamos juntas...", digo suavemente.
Y entonces, una fuerza imparable hace que bese su boca otra vez, y otra vez me siento perder la voluntad. Este beso es diferente, no pienso que se vaya a acabar porque acaba de empezar, e intento mover los labios para atrapar los suyos pero me choco de frente con una Santana paralizada. Vuelvo en mí.
...no sé qué estoy haciendo...
Me aparto de su boca dejando mi frente apoyada sobre la suya; y me quedo ahí, respirando fuerte e incapaz de abrir los ojos, escondiéndome como una niña pequeña, no quiero ver cómo me rechaza.
...
SANTANA POV
...Quinn me está besando...
...Quinn me está besando!...
Me estremezco antes de reaccionar. Cuando me quiero dar cuenta, ella ya ha separado sus labios de los míos. Pero la tengo aquí junto a mí y quiero que vuelta a besarme, no puedo estar más segura de algo.
Abro los ojos, de repente empiezo a asentir, mi cuerpo vuelve a responderme.
-"...no estamos juntas...", repito en un susurro sus últimas palabras. Mi brazo rodea su cintura y la atraigo hacía mí, me olvido de todo lo demás.
Voy a besar a Quinn; sin apuestas, abuelas o alcohol involucrados. Me flaquean las piernas.
Me inclino y me aprieto contra su boca,
...otra vez ese calor, es como electricidad cada vez que nos besamos...
Separo mis labios y ladeando la cabeza busca atraparla mejor, con más fuerza y determinación; no pienso, ahora mismo funciono por instinto. Entonces la siento devolverme el beso, sus labios también se mueven y un roce de su lengua en mis dientes me lleva al éxtasis, al borde de la muerte por electrocución,
...es Quinn!...
Consigo, contra mi voluntad, separarme de sus labios para sobrevivir,
Aún con una de nuestras manos con los dedos fuertemente entrelazados; mi otro brazo en su espalda apretándola contra mí, su mano libre acariciando mi cuello ahora, hipnotizándome.
No consigo mirarla, dejo la cabeza gacha,
-"Qué está pasando Q?, ...dime que no me lo estoy imaginando...", me sale un susurro nervioso, con voz agitada, a dos centímetros de sus labios,
La escucho respirar tres veces antes de oír su respuesta, vuelvo a mirar a sus ojos incapaz de soportar la espera,
-"...no... no lo sé, no pienses..., hoy es jueves, el domingo cada una volverá a una punta del país...", sin más, suelta mi mano para agarrar el borde de su jersey y se lo quita sacándoselo por la cabeza rápidamente,
Se me para el corazón al verla, vuelvo a asentir veloz,
-"...a 900 kilómetros...", la digo dándola la razón. Me lanzo otra vez contra sus labios al tiempo que siento sus dedos comenzar a soltar los botones de mi camisa...
...ya sé que me he quedado a medias, esq se me estaba alargando mucho...
...CONTINUARÁ...
knk
