Cadáver

(Alice)

La mañana aun era muy joven y mi linda acompañante estaba totalmente agotada. No me atreví a moverla. Podía ver en su rostro que hace años no dormía de esa manera, tan pasiva y relajada. También lucia mal alimentada y deprimida. Podría apostar que esto no solo se debe a que su abuela murió sino que le afecta ser diferente a las demás personas. Noto hasta en su respirar que le duele no poder tener una vida tranquila digna de un chica que vive en los suburbios. Lamentablemente su poca felicidad se acabo desde que conoció a Edward y a Jasper, pues pareciese que simplemente busca complacerlos a costa de su vida y dignidad. Si tan solo supiera el destino que le espera y la desdicha que esto le va a provocar. Para su mala fortuna ella es lo que los viejos quieren, sus poderes son muy distintos a los de una bruja normal, pues ni Esme era así de poderosa a esa edad.

El hecho de que levantara una piedra sin necesidad de concentración excesiva fue lo que más bien me sorprendió a sobremanera. No hay más; ella debe ser el pago justo aunque la idea de alejarme de ella me enferme.

-Buenos días…- un bostezo la hace lucir demasiado angelical y esos ojos me derriten el corazón y me obligan a dejar de pensar en tanta mierda- ¿Bajamos?

-Si- contesto amable-.

Al bajar se que ahí nos están esperando todos para que "La protegida" (así la llamamos) se alimente bien. Se sienta en la mesa y toma un vaso de leche el cual Jasper le había servido. Sonríe de la manera más tranquila y luego bebe un sorbo.

-Hoy no te vamos a molestar, estás muy lastimada y no quiero que sufras más por hoy- termina por declarar Edward que se levante de la silla contigua a la de Bella- Lo que haremos hoy es ir a disfrutas de la vida nocturna.

-Genial- grita Rosalie- No puedo esperar, hace mucho que no salgo a bailar.

-Bien, conozco un lugar y a la persona correcta que nos puede ayudar a buscar un buen lugar donde corromper a la justicia.

-No exageres Jasper- reclamo enojada e irritada- Lo haremos a mi manera.

-Pero Jasper sabe de buenos lugares en el mundo. Anda Alice, di que si- suplica la rubia-.

-Déjalos, además, Rose tiene razón. Jasper es el que sabe de estas cosas, es el que tiene mejor gusto y más amigos en el mundo.- replico Edward-.

-Ok ya no entendí, ¿De qué me estoy perdiendo?- pregunto Bella- ¿A dónde carajo vamos a ir?

-A la perdición. Tú solo cámbiate de ropa y veras- menciona Jasper-.

Casi de inmediato, reaccione a la idea de Jasper y corrí tras Bella para ayudarla a vestirse. En primera porque ansiaba ver su hermoso cuerpo desnudo y en segunda porque me moría por escogerle la vestimenta para la noche. De manera muy graciosa la tome entre mis brazos y la monté sobre mi espalda. Ella simplemente se dejo llevar.

Al entrar a la habitación note que las piernas le temblaban demasiado y que los nervios la iban a consumir si no hacia algo pronto. Por lo que la tome de la cintura y al oído le susurre "No temas". Ella como mera amabilidad (seguramente adquirida como buena educación de su abuela) solo me contesto con un angelical "gracias". Lentamente la desnude y prenda por prenda, beso por beso; su piel de seda y satín, blanca por excelencia, lucia tan aparatosa por los pequeños hematomas que dejaba en dirección a su delicada parte íntima. Fue entonces y solo entonces que note una marca de colmillos en la cadera y el vientre, específicamente hecha a manera de señal para los que la fuesen a tocar o quisieran tener algo más con ella, supieran que una especie de monstruo es el dueño.

-Bella será mejor que lo dejemos para después.

-Alice. ¿Hice algo mal?

-No mi amor es solo que me vino a la mente que tenemos fiesta y aun no nos hemos cambiado. Te prometo que en cuanto lleguemos en la noche te doy lo que quieras y lo hacemos como se te dé la gana.

-Supongo que diré que sí. Pero, no me hables como si lo único que supiera hacer es pedir sexo.

-Bella…

Bella ya había salido de la habitación y se dirigía al baño. A lo lejos oí como la puerta se azoto y de la regadera caía el agua. Solo trece minutos después la ducha se silencio y mi hermosa chica ya había salido toda empapada. Y con una toalla alrededor de su cuerpo.

-Solo quiero que sepas que a veces ustedes son tan inestables como un ser humano y eso confunde a varios personas incluida yo. Estoy realmente confundida y hay veces que no le veo el caso de permanecer más tiempo a su lado. Me confunden terriblemente. En momentos me aman y en momentos ni siquiera me toleran. Así que mejor yo me lar…

No soporte más las quejas que emanaban de sus labios por lo que la calle de la manera en que un hombre vil y macho lo hubiera hecho. La bese. De momento solo pudo empujarme y tratar de alejarme de su cuerpo que más bien me estaba invitando a él. Obviamente además de luchar de manera torpe no lograría hacer nada pues mi fuerza es tremenda y ella mejor que nadie lo sabe.

Su insistente rechazo fue dejado de lado y sus manos se volvieron como un par de lanzas con fuego que atacaban a quema ropa. Estaban desesperadas por analizar y recordar de memoria cada parte de mi cuerpo. Más sin embargo.

-Bella, mi amor- jadeé- ahora no. Te prometo que de regreso, lo juro, seré tu esclava si así lo deseas. Ten paciencia.

-Ok, perdón.

Mi mirada se desvió de mí primer propósito y se ocupo del que sería el segunda más importante. El de la ropa. Tome una falda de imitación de piel color negro, un corset color morado y unas botas largas pero con tacón bajo. Acto seguido, retire la toalla húmeda de su cuerpo y seque las últimas gotas de su cabello y piernas. Tome sus pantaletas color negro y se las puse con tal cuidado que parecía que vestía a un recién nacido. Así fui haciendo mi labor hasta que la última prenda que fue la falda fue colocada. Luego ella solo se puso las botas y todo estuvo terminado.

-Solo falto yo y ya ésta. Los demás te esperan en la sala y ya están listos. Diles que en un segundo bajo.

-Sí.

Me imaginaba a la perfección su reacción al verla bajar pues nadie en la faz de la tierra lograba dejar a las personas tan espectaculares como yo. Esa es la perfecta ventaja que una vidente que ve el futuro como yo se gana por ser una fenómeno cuando viva.

Yo simplemente tome una pequeña ducha y me coloque algo oscuro, pues sabía a la perfección que Jasper no dudaría ni un segundo que eso es lo que haría. Nos llevara un lugar de esos en el que la gente que practica magia negra se aparece.

-Bueno chicos, adelante.- dije emocionada-.

El que tomo el mando del asunto fue Jasper (como ya lo había predicho), y de inmediato el rugir del auto no se hizo esperar. Lo que a continuación paso fue que la carretera estaba totalmente oscura pues una tormenta de arena acechaba (estas son muy comunes en el desierto de Phoenix) Y si corríamos con suerte habría lluvia para que calmara los ánimos del polvo. Era de saberse muy bien que Bella diera una sinfonía de estornudos, y su nariz inevitablemente se tornara roja.

El camino no fue tan largo pues Jasper maneja como alma que lleva el diablo. La entrada al lugar era más o menos tétrica y el ambiente estaba plagado de lujuria y vomito. Sumado a esto la sangre de cualquier alimaña como los animales era tremendamente penetrante, la reacción de Bella fue graciosa ya que se tapo la nariz y de ser de piel blanca cambio a morada.

-Vamos amor, no es tan malo- la animo Jasper que estaba entusiasmado con la idea de perderse entre la multitud y encontrar a un verdadero descendiente de la realza Vulturi para beber de él como si simplemente fuera un favor sexual- Mira preciosa, aquí no solo hay vampiros, también personas normales como tú.

-No si a eso ya hace mucho ya le deje de tener miedo. Más bien es asco a la peste como que además de eso huele a piel chamuscada.

-Te acostumbraras- respondió Edward- Andando.

La música daba un ambiente perfecto y erótico, los ánimos estaban subiendo y la gente hacia bailes que invitaban a lo prohibido con un simple rozón en el muslo o un ligero roce en la espalda. Y ahora yo me estaba volviendo cómplice de ello. La invitación está hecha, solo había que darse a entender con la lujuria pues era ella las más persistente de la noche. No dudaría ni un segundo en tener sexo con quien me lo pidiese pues la mayoría de los miembros de este club eran bastante apuestos y las damas ni se diga. Era como estar en el mismo paraíso pero con demonios y todos estaban seguros de que esa noche cenarían doble.

El rojo no se hizo esperar y ya la mayoría de las personas llevaban su respectiva marca en el cuello, muñecas, incluso hubo quienes en la entre pierna ya tenían manchado de sangre. Todo era una orgia de vampiros y humanos que sin cesar se atacaban los unos a los otros.

Como sea. De entre la multitud y ya con mis sentidos aturdidos por tanto olor a sangre, llegue a percatarme de que ya no tenía a Bella conmigo. Mas fue mi sorpresa al notar a que estaba siendo acosada por uno de los vampiros mas apuestos del club, por lo que mi instinto y reacción como única manera de despertar fue correr en dirección a donde ella. Mi rostro paso de terror a enojo, pues ella simplemente estaba hablando de lo genial que es tener amigos vampiros y que este desgraciado yo ya lo conocía.

̶ ¿James? Pero qué demonios…̶ el muy desgraciado me abrazo y como amenaza me beso ̶.

--Apuesto a que me extrañaste a sobre manera ¿O no?—alardeo el vampiro de manera arrogante--.

--Pues no apuestes que podrías perder la vida—contesto tajante y tomo a Bella d la mano para alejarla lo más posible de James--.

--Muy graciosa Alice. No deberías decir esas cosas pues puedes pagar muy caro.

--Hay por favor, no te atrevas a amenazarme.

--No te amenazo, te advierto. Ahora deja a la chica que estaba muy cómoda hablando conmigo. ¿No es cierto, Bella?

--Este… si era cierto hasta que Alice dijo ese pequeño detalle. Ahora creo que mejor me voy con ella.

--¿Qué, ahora resulta que ya tienes miedo?—James la toma de la mano lo que la confunde y luego ella amablemente accede—Vez lo fácil que es cooperar conmigo. Nos la vamos a pasar genial ya verás que "La imaginación es el límite"

--¿Bella? Pensé que habías entendido el mensaje de peligro—todo lo que le gritaba era en vano pues ella se negaba a retroceder—.

—Acéptalo, no te oye. Tú mejor que nadie sabes que no hay ser en este mundo que se resista a mis encantos. Alguna vez también te volviste loca por mí.

—Basta de arrogancias—grito enfebrecida y al borde de la locura—Ahora vámonos. Su estadía no está a discusión.

—No lo hare. Me quedo, quiero divertirme, hace casi un mes que no sé que es una fiesta, te veo en tu casa. ¿Ok?

—Pues como gustes. Pero estaré vigilándote.

—No me voy a ir a otro lugar—dice por ultimo y James huye con ella a otro rincón alejado de toda luz—.

Camino en dirección a donde esta Edward. Lo miro y es más que obvio que no me oirá a causa de la música, así que le hablo por medio de la mente.

¿Donde está Jasper y Rosalie? Se supone que deberían estar contigo.

Pues, alegaron que irían contigo y que luego irían a una fiesta en no sé dónde.

Maldición. Que estúpidos son. Les dijiste que nuestra prioridad es Bella.

Ellos lo saben, solo que tu ya lo mencionaste. Son unos estúpidos.

Vamos a buscarlos. No podemos darnos el lujo de que Bella se vaya sola.

¿Cómo que está sola? Ahora el papel de estúpida lo tienes tú.

Te pido que no me hables así. Lo que nos ocupa es el asunto de buscarlos y llevarnos a Bella lejos de aquí. Ese maldito la tiene y no sé qué le pasa a ella que simplemente no quiso venir conmigo, y para no hacer esto más grande no la aleje de él.

Realmente estas fuera de tus cabales. Pero en que jodido infierno estabas que no piensas en las malditas consecuencias de dejarla sola. Además ¿Quién es ese al que mencionas?

Ya basta, lo que pasa es que no podemos armar líos con tanto vampiro que nos rodea. Sabes que James tiene ciertas habilidades que le permiten controlar gente y vampiros. Bien sabes que no nos podemos dar ese lujo.

¿Cómo dices, James esta aquí, él se la llevo? ¿Y qué estamos esperando?

No solo había arruinado nuestra salida sino que además ya podía dar por perdida a Bella. Sabíamos de antemano que las intenciones de James no eran buenas y que yo lamentaría mi terrible descuido.

Correr a donde recuerdo haber visto por última vez a Bella, me costó tanto trabajo pues realmente estaba repleto de extraños. Los pulmones me ardían a sobre manera pues el hedor a sangre ya ni siquiera era soportable. Más adelante note que Bella ya estaba en brazos de James y después lo que veo es a los descuidados de Jasper y Rosalie en dirección a donde la primera pareja. Hay más parejas que se dirigen a una salida.

Una vez a fuera y ya a un pie de entrar al lo que es un autobús escolar, dispuesta a asesinar a James y a todo vampiro que se me cruce en el camino, Edward me toma de la mano y me indica que lo mejor en estos casos es esperar y tener la paciencia requerida en todo momento. Luego entonces el plan es subir de contrabando al transporte y esperar llegar al destino, solo así estaría más segura ella. Además según nuestra conclusión es que si Jasper y Rosalie van es un poco seguro. ¿No?

La supuesta fiesta estaba a reventar. El ambiente era aun más denso y triste que el anterior. Y aun a pesar de todo esto, la gente estaba más animada que de costumbre. De alguna absurda manera la orgia que ahí se efectuaba resultaba excitante. Los unos con los otros se tocaba fervientemente y hubo casos donde era tan excesivo el entusiasmo que tanto humanos como vampiros y algunos seres que no lograba reconocer, sangraban de una manera descontrolada. Lo único bueno de esta escena era que en primera, Bella no se encontraba ahí, la segunda es que todo estaba tan oscuro que si ella todavía estaba en esta sala no lo notaria y por lo tanto se evitaría el horror que aquello provocaba.

En ese momento me vino a la mente lo que yo iba a buscar. Bella no aparecía y lo peor es que estaba perdiendo el tiempo mirando estas cosas. De igual manera me percate que Edward ya no se encontraba más a mí lado. No sé con exactitud qué fue lo que sucedió pero un objeto metálico rasgo mi falda y unas gotas de sangre mancharon mi pierna hasta llegar a la pantorrilla. El dolor solo fue momentáneo pero dolió mucho. Al darme cuenta de quién era la culpable simplemente no pude contener la rabia.

— Victoria ¿Qué demonios haces aquí?—dije con notable enfado en mis palabras—Era de suponerse que si estaba el maldito de James tú lo seguirías como la perra faldera que eres.

—Una vez lo pase por alto, pero ahora no están los viejos para prohibirme matar a su mascota profeta—casi instantáneamente ella se abalanza sobre mí dejándome presa entre sus manos solidas como las rocas—Si te vuelvo a oír llamarme nuevamente perra faldera te matare, tenlo por seguro—entonces Victoria muerde uno de mis dedos y la sangre trae consigo a miles de vampiros hambrientos; yo en un momento de descuido de la vampira huyo y me escondo en la parte trasera de la casa.

Hay un pequeño cuarto que está situado debajo de un árbol inmenso. Adentro se oyen gemidos que yo llamaría de sufrimiento en lugar de placer. La chica vaya que la estaba pasando muy mal. Ella clamaba por su vida sin conseguir nada. Cuando de repente la veo salir totalmente feliz y sin daño alguno. La curiosidad me carcomía como si fuese alcohol en una herida al rojo vivo. Era bastante obvio que no dejaría que la incertidumbre me acabara por lo que me asome a ver que encontraba.

Cuál fue mi gran sorpresa al ver a una chica de no más de dieciséis años, caminado por toda la habitación, desesperada y angustiada. De igual manera no llevaba ningún rasguño o maltrato físico, pero ya no había evidencia alguna de una tercera persona en discordia. De saber a ciencia cierta lo sucedido yo diría que esa escena ya la había divisado en mi mente instantes antes de aparecerme justo en la entrada de aquel pequeño cuarto.

Lo que no me altero en nada fue ver a James adentro, al parecer él, la pequeña que estaba nerviosa y la anterior chica habían tenido relaciones; pero más fue mi alteración al notar que participaba una cuarta persona (deduciendo así que mis visiones no estaban del todo bien que digamos pues a esta chica no la reconocía) que más que persona parecía un monstruo irreconocible pues la piel estaba en plena descomposición como si el cadáver estuviese ahí desde hace semanas. Y dudaba que James cayera tan bajo alimentándose de carroña.

La apariencia del cuerpo era quizás lo más macabro que en la vida jamás vi. Pedazos de piel regados por doquier, un brazo y una pierna yacían sin piel ni musculo, (quien diría que los huesos fueran tan blancos), su rostro que pudiera haber sido bello, ahora mostraba lo que yo digo seria el cráneo desnudo y las mejillas como si un soplete le hubiera quemado la cara, la consistencia en si era como si en vez de piel chamuscada fuese plástico derretido. Del vientre lograba ver a detalle las viseras salir de este. Intestinos, el estomago, incluso el hígado y los riñones estaban afuera, todo era sangre y el olor tan singular de un cuerpo en descomposición. La chica aun pasando por esta situación no se quejaba ni emitía sonido alguno. Yo diría que este momento se asemejaba más a como si estuviéramos en un matadero y la vaca fuera ella. Terrible era que seguía viva y por sus venas aun corría sangre.

La escena no provocaba otra reacción en el vampiro sino sed y lujuria. No podía creer que tanta barbarie y por supuesto no podía pasar esto por alto. Camine en dirección a la única persona rescatable del lugar y me la lleve.

Era de esperarse la reacción que tomaría James, pues en el segundo en que ya estábamos cruzando la puerta se me abalanzo y me tomo del cuello, quiso estrangularme como si yo fuese una simple mortal, pero lo único que logro fue un gran rasguño en la garganta y entre su frenesí y la enorme cantidad de sangre que brotaba de él, logre escapar con bastante éxito.

—¡¡Alice!!—oí que alguien me grito a lo lejos lo que me desconcentro por completo y hace que la chica que ya llevaba en mi espalda casi cayera—La encontré.

—Edward, no sabes el gusto que me da que estés aquí—dije sollozando—La he pasado muy mal y no veía la forma de salir de este infierno. Hay que encontrar a Jasper y a Rosalie y salir lo más rápido posible, nos están persiguiendo y si los ven solos es seguro que los mataran, me supongo que para estos momentos todos los vampiros que están aquí ya están más que enterados que son amigos nuestros.

— ¿De qué mierda estás hablando? ¿Qué hiciste?

—Salvar a esta chica. Sé que no debí pero es que está muy mal y además quiero interrogarla lo que vi ase unos instantes me va a dejar marcada de por vida te lo juro, ella tiene información valiosa.

—Mira, cálmate nos la llevamos pero esta mujer no debe atentar con la vida de Bella ¿ok?

Una mano se poso sobre mi hombro y solo pude pronunciar unas palabras.

—Vámonos no hay tiempo.

Todos subimos al auto y arrancamos tan rápido como nos dio el motor. Ambas chicas iban temblando, con la mirada perdida y solo la desconocida sollozaba sin parar mientras que Bella parecía estar en shock.

Llegamos a la casa y de inmediato metimos a las dos en agua helada ya que estaban hirviendo en fiebre, luego las sacamos y los entre todos nos encargamos de mantener su temperatura estable abrazándolas por la noche. El malestar se le paso primero a la desconocida por lo que no perdí el tiempo en hablar con ella.

— ¿Dime quien eres? ¿Qué hacías con James en esa habitación? ¿Ustedes le hicieron eso a la otra chica?

—Basta—grito nerviosa—Mi nombre es María, soy una maldita prostituta y por esa razón estaba con ese extraño, no tengo la más remota idea de que le haya pasado a la otra. Cuando yo tuve el primer orgasmo la vista se me nublo y al voltear la mirada a mi izquierda ya estaba ese cuerpo tirado y quejándose.

— ¿Pero entonces no la conocías?

—No. Lo que si me provoco una tremenda impresión fue que ella no se quejara del dolor sino de miedo al verse así.

—Me imagino, todo ese horror al verse morir lentamente. Bien María, descansa. Mañana será otro día.

Apesto

me tardo los años y no subo nada bueno

espero que (si no es de su agrado) lo lean y le entiendan

bye y 1000 gracias por las que aun me leen y les gusta