Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.

Escrito en el móvil, errores son sin querer.

Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.

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Capítulo 10 El primero de sus problemas.

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El peli azul despertó sobresaltado bañado en sudor, su respiración era irregular y su rostro mostraba una palidez inusual en su persona. Estaba un poco desorientado pues recuerda estar hablando con su madre y luego nada. Remueve su cabello con la mano derecha tratando de volver en si y más o menos lo consigue. Nota que está recostado en la cama y siente una ligera opresión en el pecho. Es seguro que su madre le ha colocado ahí y considerando que emplea silla de ruedas no debió ser sencillo.

-Acaba de salir del hospital y ya estoy causandole problemas. ¿Cómo espero que se recupere si se sobreesfuerza por mi culpa?

Intenta salir del lecho pero un mareo se lo impide. Es natural se ha levantado de golpe, así que decide esperar algunos segundos en lo que ordena sus pensamientos.

-¿Qué fue eso?-primero se sonrojó recordando lo que tuvo lugar en esa habitación y con la emperatriz, pero pronto su rostro adquirió un semblante serio-creo que en ese lugar yo era...¿un magi? De otro mundo al parecer. ¿He vuelto a viajar? ¿Es este lugar distinto al otro? Pero eso no es lo importante ahora. ¿Qué ocurrió? ¿Cómo es que morí? ¿Quién es la persona que hablaba conmigo? He olvidado la voz pero siento que me era familiar. ¿Quién era?-se cuestionó frustrado sospechando que era algo relevante en su actual situación-¿cuál sería ese precio que quizá no estaba dispuesto a pagar? Ya lo hice o aún no. Y Kougyoku, la hice llorar tanto. ¿Cómo pude dejarla sola cuando tenía tantas responsabilidades por delante? Incluso ahora la he preocupado en más de una ocasión. Tengo que poner de mi parte. No puedo pasarme la vida de esta manera. Se supone que la proteja no al revés-suspiró-tienen razón suelo pensar en otros antes de mi. Pero no es una cualidad, es un terrible defecto. No permito que las personas que me rodean me ayuden y al ocultar cosas también puedo ponerles en peligro. Supongo que es algo que debo corregir, pero no será nada sencillo.

Con la mente más estable logró ponerse de pie y fue a la cocina donde Sheba preparaba algo.

-¿No es muy pronto para hacer labores pesadas?-le cuestionó algo preocupado.

-¿Quién te crees que soy?-sonrió-puedo con esto y más. No soy como cierto niño que se anda desmayando en brazos de su madre.

-Uh.

-Espero que ya te sientas mejor.

-Si gracias. Lo siento, seguro te cause muchas molestias.

-Eres mi querido hijo. Nunca pensaría eso de ti. Ahora que si te molesta la próxima vez te dejo tirado en el suelo.

-¡No! ¡Lo siento!-removía las manos nervioso.

-Así está mejor. Los padres sabemos lo que es mejor para un hijo.

-¿Y qué preparas?-se colocó curioso a su lado.

-Una avena, supongo que te hará bien.

-¿Le puedes poner manzana?

-Es un gusto saber que tu adicción no ha cambiado ni un poco.

Los dos sonrieron y platicaron animadamente, cuando estuvo listo colocaron dos platos en la mesa y se dispusieron a comer. Las mejillas de Aladdin se tiñeron de rosa y sus ojitos brillaban de emoción, tiene tanto que no prueba algo de Sheba que le es increíblemente nostálgico.

-¿Qué tal?

-Se te ha pasado la canela.

-Bueno-hizo berrinche-creo que podrías tener un poco de consideración, hace más de tres años que no lo hago.

-Puft ja ja ja ja-al unísono.

Con ese hermoso coro el peso en el pecho de ambos es más ligero. El joven vuelve a tomar bocado una vez le hubo pasado el ataque de risa. La verdad es que la avena estaba deliciosa, pero de vez en cuando solía bromear con ella. Quizá herencia de su padre, aunque Solomon era bastante más patán, provocando que la peli rosa quisiese golpearlo varias veces, sobre todo cuando mencionaba su figura. Una repentina tristeza se hizo presente y trató de disimularlo lo mejor que pudo, tomó otro bocado pero su madre lo notó, siempre lo hacen.

-¿Ya has tenido sexo?-soltó sin más.

-¡Uag! ¡Cof cof cof!

Se le atoró la manzana sin remedio alguno y se estaba ahogando. Llegó un momento en que compartía color con el fruto hasta que por fin logró pasar.

-Gulp-le miró nervioso a la vez que metía el necesitado aire en sus pulmones.-no-contesto con simpleza.

-Que extraño, te hacia más pervertido. Siempre creí que todas las hormonas que le faltaban a Solomon se habían ido a ti. De pequeño nos metiste en un montón de problemas. ¿Cuántas bofetadas no esquivó ese hombre por padre negligente? Aunque al final siempre acariciaba tu cabeza con una linda sonrisa-genial ahora se deprimian los dos-en fin. Al menos has explorado tu cuerpo, ¿cierto?

-¡Cof cof cof!

Se atragantó nuevamente, ni el entiende porque decidió comer mientras aún hablaban. Una vez más pasó a su adoración y ahora enemigo a traición dirigiendo la mirada a Sheba.

-¡Mamá!-avergonzado.

-¿Qué? Con alguien has de hablar de tu sexualidad. El no esta pero me tienes a mi. No quiero que vayas por la vida embarazando a media ciudad. Ningún hijo mío será un pirujo.

La palabra le causó mucha gracia, pero rápidamente se dio cuenta de que era el único riendo.

-Lo digo muy enserio.

-Uh.

Hablar ese tipo de cosas con Solomon era una cosa, pues siempre se ponía a explicarle de manera tan complicada que uno difícilmente sabría que hablaba de sexo. Pero con Sheba es muy distinto. Es tan abierta de mente que capaz que habla sin tapujo alguno y le termina traumando a un modo tal que ni ganas de reproducirse le quedan. ¿Será esa la razón de que nunca haya tenido un hermano?

-¿Cuánto tiempo dormí?-desviando el tema.

-Varias horas, son las ocho de la mañana del día siguiente. ¿Tienes algo que hacer?

-No por ahora, es simple curiosidad.

-Pero no voy a ceder respecto a lo que ya dije, ¿eh?

-S-si.

Aceptó sin más. Quizá tarde que temprano se le ocurra alguna manera de liberarse de ella. De preferencia la segunda. No quiere verse en la penosa necesidad de ser violado por su novia con tal de tener hijos. Y de pronto llega a él la pelea que tuvieron en el lecho la primera vez que tuvieron intimidad. Vaya que Kougyoku es dominante y mandona cuando se lo propone. Sin embargo el tampoco es una perita en dulce. Suspira, entre Sheba y Kougyoku le van a ocasionar una fobia al sexo. ¿Dónde estas Solomon? Que tanta falta haces a este pobre muchacho.

...

La peli rosa se levanta y alista con dirección al colegio en compañía de su hermanastro al que no ve ni un poco diferente.

-Es extraño, pensé que actuaría raro. Pues no sé, como Judal-chan luego de esa extraña sonrisa. Pero no, se comporta como de costumbre. ¿Habrá sido mi imaginación? Bueno, quizá, ¿pero y Alibaba también? No, algo esta ocurriendo y me irrita no tener una jodida respuesta ¡oh no se me está pegando la manera de hablar de Judal-chan!

-¿Todo bien? Parece que estas un poco distraída.

-Soy quien debería preguntar. Sabes que si tienes problemas puedes contar conmigo, ¿cierto?

-Lo sé, pero ya estoy tranquilo. Tuve una pequeña platica con mi madre.

-¿Enserio? Nunca me dio la impresión de que llevaran una relación muy cercana.

-Digamos que esta vez compartimos opinión.

-Ya veo.

-Ahora que mis hermanos me platicaron la historia de ese otro mundo menos me fio de ella. Aunque no lograron decirme cosas distintas a lo que ya sé. Aladdin es un mago, muy dulce y que piensa antes en los demás que en si mismo. Aunque me gustó eso de que yo era la emperatriz. Pero no quiso contarme más. Se veía preocupado, ¿acaso ocurrió algo malo? Espero que no. ¿Me habrá sido infiel? No, seguro lo perdonaría-recordó su bella sonrisa y se apoderó de ella la furia-oh no, que ni crea que será tan sencillo. Si me engaña lo castro.-decidida.

El azabache le miraba confuso. Llegados a este punto ella parece más psicópata que el.

-¡Ey vieja, Hakuryuu!

-¡Deja de llamarme de esa manera Judal-chan!

-Solo si dejas al estúpido enano y te vas conmigo.

-¿Estas loco? Con lo tierno y lindo que es. Debería estar muy mal de la cabeza si lo dejo ir.

-Nah, ni que estuviera tan bueno. Con esa cara de estúpido no se ni que le ves-sonrió de lado-oh ahora entiendo te gustan inocentes y fáciles de someter.

-¡Judal-chan! ¡¿Por qué siempre eres tan grosero?!

-No, soy directo. Pero a la gente no le agrada que le digan sus verdades.

-Uy si muy maduro. ¿Acaso a ti si?

-Claro que no. Bien sabes que cuando me molestan me los surto y punto.

-Que feo carácter tienes.

-Al menos soy honesto. Odio a los hipócritas doble cara que por un lado son amables y luego te apuñalan por la espalda. No confiaría en ese tipo de persona. ¿O tu que piensas Hakuryuu? Has estado muy callado.

-¿Por qué tendría que opinar?

-¿Y por qué no?

El menor suspiró.

-Quizá esa gente a la que llamas hipócrita se preocupa por los sentimientos de otra persona.

-O los suyos. Pero es más conveniente decir que lo hace por un tercero. De esa manera no importa si fracasa, será un buen sujeto.

-¿A dónde quieres llegar?

-¿Y tú?

-Estas haciendo que pierda la paciencia.

-Lo sé, es el punto. No tengo ni idea de lo que planeabas hacer hoy pero no lo harás. Alguien saldrá herido.

-No es asunto tuyo.

-Lo es cuando involucra a un amigo.

-Oh, así que ahora que has hecho las pases con Alibaba-dono se convirtió en eso para ti.

-Claro que no imbécil. Aún estoy molesto, jodió mi oportunidad con Kougyoku. Eres tu el que me preocupa.

-¿Yo?

-Si, pareces estúpido corriendo tras esa mocosa. Si te gusta y piensas decirle lo que sientes bien. Si te rechaza y vienes llorando a mi como toda la vida también está bien. Pero si piensas forzarla para que te acepte entonces si tengo problemas. Odio a la gente que obliga a los demás a hacer lo que no quieren. No me voy a quedar cruzado de brazos viendo como te conviertes en basura.

-No podrás vigilarme todo el tiempo.

-Oh, claro que puedo.

-No vamos en el mismo salón.

-No me retracto de mis palabras. Y avisado estas.

Se giró y les dejó solos. Hakuryuu apretaba con fuerza los puños.

-Eres un bastardo.

-Gracias Judal, eres un buen amigo. De no ser por ti, no sé que abría hecho. No soy como mi madre. No es mi intención que Morgiana-dono me odie. Aunque seguramente lo haga después de ese beso. ¿Por qué tenemos tan mala suerte en el amor? Tu te encuentras en la misma situación con Kougyoku y aún así no la obligas. ¿Es tan grande tu amor? ¿Qué sientes al ver que sonríe por Aladdin-dono? Sería más sencillo si el y Alibaba-dono no existieran...¿Y si eso ocurriera? En ese caso ellas no serían nuestras, pero tampoco de ellos. No, ¿en qué estoy pensando? Yo no haría algo así. Desde que tomé la mano de esa mujer tengo pensamientos extraños. Me asusta. No quiero lastimar a nadie pero no creo soportar esto por mucho tiempo.

-¿Hakuryuu-chan?

-A lo siento. Me quedé pensando en las palabras de Judal. Sospecho que solo quiere fastidiar.

-Es difícil de entender. Pero no me dio esa impresión.

-Lo sé. Me adelanto, creo que no estoy de humor para encontrarme con Alibaba-dono, seguro que le doy un puñetazo.

-Yo podría detenerte-sonrió confiada-no por nada aprendí artes marciales.

-Ja, tienes razón. Pero aún así no quiero verlo.

-Entiendo, es mejor no apresurar las cosas. Pero recuerda que si necesitas algo puedes hablar conmigo o llamarme a mi móvil. Siempre iré por ti.

-Gracias.

Realizó un leve movimiento de cabeza y se perdió en la distancia.

...

En casa de los Saluja.

Alibaba despertó muy temprano, o más bien apenas durmió. Se quedó toda la noche pensando en Hakuryuu. Solían ser muy buenos amigos aunque su relación era por demás complicada. Sobre todo porque el menor solía burlarse de el por mera diversión. Pero aún así se tenían un nivel de confianza increíble, tanto así que bien podrían poner la vida de uno en las manos del otro. Pero ya no está muy seguro de tener fe en el. Le cree más capaz de lanzarlo por un acantilado de tener la oportunidad. ¿Cómo y cuando cambiaron las cosas? Cierto, desde que comenzó a hablar con Morgiana.

-Hakuryuu es un idiota. Morgiana me agrada y me ayudó a cambiar mi vida. Pero no me gusta. Es tan obvio que es él quien está enamorado de ella. No sé si le corresponde pero no tengo intención alguna de interponerme. ¿O si me gusta y soy yo el que no ha querido darse cuenta? ¡No! ¡No puedo pensar de esa manera! Sería como traicionarle y entonces si estaría en todo su derecho de odiarme. Hasta yo lo haría. Mejor me concentro. No quiero tener problemas por llegar tarde al colegio.

Bajó a tomar el desayuno donde se encontró a su hermano más alto.

-Buenos días Sabhmad-nisan.

-B-buenos días Alibaba...¿e-estas bien?

-¿Eh?

-B-bueno, es que te vez un poco pálido.

-Oh no lo tomes en cuenta. Es solo que me la pase despierto toda la noche.

-¿A-acaso mirabas pornografía en la computadora?

-Eso es asqueroso-llegaba el otro hermano.

-¡Claro que no!-indignado.

-N-no tienes porque a-avergonzarte, supongo que es algo normal en alguien de tu edad.

-Así que no solo eres un oportunista, sino un cerdo.

-¡He dicho que no!

Toda palidez se desvaneció para dar paso al más profundo rubor. Tragó rápidamente su cereal y salió del sitio a toda prisa. Estaba iracundo por perder una estúpida batalla, pero que le sacaran el tema le turbó.

Aún si no tiene suerte con las mujeres no es del tipo de cosa que haría. Solo ha tenido mala pata. Y todo porque una vez que Sabhmad fue a su habitación por petición de su padre entró sin tocar la puerta y encontró una chica completamente desnuda en la pantalla. Se asustó y huyó antes de que este pudiera defenderse, pues no era lo que revisaba; más bien hacia la tarea y el buscador le abrió uno de esos molestos anuncios que casi derriten la pupila. Solo a él le ocurren cosas tan bizarras. Continúa con paso presuroso como si la distancia con sus familiares pudiera borrarles la memoria. Como el único competidor de un gran maratón.

-¡Buenos días Kougyoku!-le saludó a la distancia.

Pero esta le ignoró, parece que estaba muy concentrada en otras cosas, tocó su hombro con suavidad y solo entonces le dirigió una mirada.

-Oh buenos días.

-¿Todo bien?

-No lo sé.

-¿Ah?

-Creo que Judal-chan y Hakuryuu-chan tuvieron algo así como una discusión.

-¿Te hicieron daño?

-No, solamente hablaron entre ellos.

-Ya veo.

-No entendí muy bien lo ocurrido. Fue extraño pero te recomiendo ignorar a Hakuryuu-chan hasta que se le pase el coraje. No creo que sea el momento indicado de hablar con él. No te entenderá.

-¿Cómo...?

-Vamos, somos amigos, ¿o no? Es fácil saber lo que estas pensando. Y el es de mi familia, por eso no quiero ver que se hacen daño.

-Prometo que intentaré darle su espacio. Pero con mi suerte no aseguro nada.

-Gracias.

-A ti por avisarme. ¿Y qué tal Aladdin?

-Cada día más guapo, es decir bien-se sonrojó.

-Ja ja ja-se reía nervioso-es genial que pienses así de el...creo.

-Además soy feliz porque cada día lo entiendo mejor. Pero quiero echarle más ganas.

-¡Esa es la actitud! Ahora vamos al colegio o se nos hará tarde.

-Tienes razón y no es algo muy bueno considerando que ayer falte.

-¿Sabes que es lo peor?

-¿Ah?

-Que nos toca educación física.

-Uh.

...

Hakuryuu caminaba por los corredores cuando se encontró con la pelirroja. Esta le miró nerviosa con la atención fija en él. El azabache se acercaba pero para su sorpresa le ignoró completamente descolocandole y dejandola confundida.

-Me gusta Morgiana-dono, y mucho. Pero Judal tiene razón, no quiero hacer una tontería. Y definitivamente no cambiaré mi personalidad por ella, al menos para mal. Se supone que el amor saque lo mejor de uno y no al revés. No sé si lo soporte mucho tiempo. Pero al menos ahora quiero seguir siendo yo. Si ella quisiese algo me hubiera detenido, dicho algo o saltado a mis brazos, ¿qué sé yo? Pero no lo hizo y está bien, siempre y cuando no termine siendo novia de Alibaba-dono, creo que algo así no podría tolerarlo.

...

Durante las clases de educación física.

Kougyoku, Alibaba y Judal estaban tirados como siempre luego de la tremenda actividad a la que son sometidos por su perversa profesora. El rubio incluso siente emtumidas las piernas.

-Vaya que eres patético-el peli negro.

-Ung...¡no molestes!

-¿Qué sucede?-la de cabello púrpura.

-Ah...-nervioso.

-Alibaba-chan tiene un calambre.

-¡No, enserio estoy bien!

La mayor se acercó, tomó su extremidad con sumo cuidado y...

-¡AAAAAAA! ¡NO QUIERO MORIR TAN JOVEN!

-No seas llorón, ¿acaso todavía te molesta?

-¿Mmm?-moviéndose un poco-oh tiene razón.

-Wow, es muy buena. ¿Acaso estudió medicina?-La chica.

-Claro, es necesario saber atender heridas. Mis alumnos suelen lastimarse con facilidad.

-¿Por qué será? Ahora que lo pienso en el hospital me dijeron que la jefa de enfermeras se llama Myers, ¿Será ella? Mmm me da curiosidad pero también me asustan las consecuencias de preguntar. Mejor no. Aún quiero vivir y quien sabe de que maneras se desquite. Ya tengo suficientes problemas en la vida como para agregar uno. Además que clase de masoquista se mete en problemas con alguien como ella. Es claro que buen carácter es lo último que tiene. Aunque en realidad es muy amable, solo un tanto severa. En fin, mientras no lleve al más allá a alguien supongo que está bien.

...

En casa de los Jehoahaz Abraham.

Luego de una platica incómoda y lavar los trastes, Aladdin dio un masaje a las piernas de Sheba como parte de la terapia. No fue complicado considerando lo buenas que son las indicaciones de Sphintus.

-Bueno, eso es todo por ahora.

-Muchas gracias.

-¿Te dolió?

-Oh no, eres muy cuidadoso. Ahora me toca hacer la comida.

-¡Pero yo voy por las compras! Me gustaría mucho llevarte conmigo para que dieras un paseo, pero creo que lo más indicado es que descanses. Cuando logres adaptarte te llevo a donde quieras-sonrió.

-No tienes porque tomarte tantas molestias.

-No lo son, soy muy feliz de que estés aquí.

-¿Tienes dinero?

-Oh si, me pagaron muy bien la última vez.

-¿En que trabajas?

-Contabilidad en una compañía.

-¿No es aburrido?

-Nop.

-Sirve que visitas a tu novia en el colegio.

-No sé en donde estudia-ruborizado.

-¿Y no tienes a quién preguntarle?

-¡Ah! Si, a mi jefe, es su hermano.

-¿Qué esperas? Seguro es una linda sorpresa.

El chico cogió su móvil y llamó a Kouha.

-Oh niño mugrieno.

-¡Soy Aladdin!

-Aún no me acostumbro. ¿Qué se te ofrece?

-Quería visitar a Kougyoku en el colegio, pero no sé en donde estudia.

-Oh, así que quieres hacer travesuras en tu casa.

-¡Oh no! Además no estoy solo, mamá salió del hospital.

-Si, ella me lo comentó ayer. Pero es muy divertido molestar. Enseguida te mando la dirección por mensaje. Oye, ¿crees que podrías venir mañana? Resulta que hay más trabajo del que creí.

-¡Claro! ¿A qué hora?

-Cuando puedas. Total no te tardas nada.

-Entonces nos vemos mañana, adiós.

-Espera.

-¿Qué sucede?

-Te estoy confiando a mi preciada hermana, más te vale que la trates bien. Sino...simplemente te mato.

-Ja ja ja no te preocupes Kouha-kun. La quiero ¡Mucho!

-Eso me tranquiliza. Buena suerte Aladdin.

El chico sonrió y luego de hacer la limpieza en casa salió en dirección al colegio de su novia.

...

Estaban en clase de álgebra y Kougyoku estaba bastante animada. Desde que Aladdin le ayuda ha logrado entender con más facilidad. Mira a Judal que no presta atención pero es lo de menos. Es igual de inteligente que su pareja, y Alibaba que centra todo empeño en el pizarrón. Es inseguro pero también es muy inteligente.

-Bien y esa es la tarea. Recuerden que pronto tienen examen. Así que repasen las notas-dijo Yamuraiha para marcharse.

-Aaaah~ -un prolongado suspiro por parte del rubio.

-Ay no puede ser. Ya vas a comenzar a quejarte. ¿Por qué no mejor te lanzas frente a un auto?

-Que cruel. Pensé que éramos amigos.

-Nah ni yo sé si lo somos. Pero si es así no borra tu estupidez y desesperante manera de ser.

-Ah, bueno mientras no me apuñales un día de estos.

-Yo que tu no estaría tan seguro. Total sé donde vives.

-Uh.

-Haré algo de provecho-se puso de pie-me largo al trabajo.

-Mucha suerte Judal-chan.

-No la necesito.

-¡Odioso! Aunque yo también me voy.

-Y yo-el rubio.

-Tu pierdete. ¿Que no puedes dejarnos solos?

-Tengo novio.-la peli rosa.

-¿Y el problema es? Tampoco es que te vaya a coger en el patio.

-¡Grosero!

-Soy honesto.

-¡Eres ambos!-Alibaba.

-¿Y a ti quién rayos te preguntó? Como sea, me voy no tengo todo el día.

Y así salieron, pero un numeroso grupo de chicas en la entrada de la institución picó la curiosidad del trío.

-¿Ya viste a ese chico? Es muy guapo-dijo una joven.

-¿Tendrá novia? Sería un desperdicio.-otra.

-¡Es muy lindo!

-¡Y esa sonrisa! ¡Por dios! ¿Y si lo secuestramos?

-¡¿Cómo crees?! Aunque si dan ganas.

-¿De quién estarán hablando?-la peli rosa-pareciera que un famoso actor nos visita. Ni que fuera la gran cosa. Nadie es tan genial como mi querido...

-¡¿Aladdin?!-pronto vio que era el centro de atención de muchas chicas.

-¡Kougyoku!-sonrió.

-Wow, es lindo, guapo y amable. Pero nunca creí que fuera tan popular. ¿Qué hace alguien como él a mi lado? Siento que soy poca cosa. Ahora tengo miedo incluso de saludarlo. ¿A dónde se fue la confianza que tenía?

El oji celeste se acercaba con enorme felicidad.

-Enano estúpido, tu mismo me has dado la oportunidad que tanto quería.

-¿Eh?-le observó la joven.

No tuvo tiempo de reaccionar porque Judal la tomó de la cintura y forzó un beso. Fue tan repentino que su cuerpo quedó estático. Solo podía mirar a Aladdin que detuvo su andar quedando clavado en el sitio.

-No. ¡No es lo que parece! ¡No me mires así! ¡Por lo que más quieras no vayas a llorar!

Alcanzó a reaccionar y alejó al mayor de un fuerte empujón. Pero este solo le dirigió una sonrisa retorcida. Su novio continuó su andar quedando frente a ellos y Alibaba que estaba incluso más sorprendido que su amiga.

-A-Aladdin yo...

-Ella es mía enano.

-Si fuera lo que ella quiere estaría bien. Pero la has obligado, ¿quién te crees para pasarte por alto los sentimientos de los demás?-los ojos del mago eran tan fríos y hostiles que el peli negro se sorprendió. Aún así no tenía intención de pedir perdón.

-Lo hice y punto. Si tanto te molesta. ¿Por qué no peleas?

Lanzó un puñetazo al rostro de Aladdin, pero este le cogió del brazo.

-Maldita sea, es más fuerte que la vez anterior. ¿Acaso se contuvo? Solo fue un beso y este parece que tiene intención de matarme. ¿Me podré defender? Y yo que solo estaba jugando...bueno la verdad ni tanto. Si quería besarla. Pero que ni crea que me dejaré vencer tan fácil.

Logró zafarse y aunque se hizo algo de daño estaba bien. Dió una gran patada en dirección a su pecho pero fue desviada con otra. Luego varios golpes que en su mayoría iban dirigidos al rostro del menor. Pero este se limitaba a evadir y esquivar. Es evidente que nunca estuvo en sus planes herirle. Pero esa mirada ponía de nervios a Judal que era el único que podía contemplarla.

-Me lleva, como siempre tiene esa estúpida sonrisa creí que no sabía pelear. Sospecho que tiene incluso peor carácter que yo. Es muy interesante. Lo más seguro es que me rompa en toda mi...pero es muy divertido. Sería genial que fuera mi amigo, en verdad me agrada. Lastima que la regue, sería un imbécil si cree en mi después de esto.

El intercambio de habilidades se dio por algunos minutos más ante la bola de curiosos, Alibaba y Kougyoku que no sabían ni como detenerlos.

-No es que quiera dañarlo. Pero me da curiosidad como evade esto.

Judal sacó una navaja pero el menor ni se inmutó. Eso hizo sonreír de manera psicópata al de orbes escarlata que se acercó con toda la intención de apuñalar al rival conocedor de que no podría tocarlo siquiera.

-¡Ey tu mocoso pervertido!-Myers que aún continuaba en el plantel.

El azabache guardó rápidamente el arma y todos abrieron los ojos desmesuradamente.

-¡¿Jefa de enfermeras?!-el peli azulino.

-¡Aún buscó venganza!

Toda vena en los ojos de la peli púrpura reventó de coraje y corrió al encuentro con el joven. Este cogió de la muñeca con suavidad a su novia y huyeron del lugar.

-Se escapó otra vez-suspiró y miró a Judal-no deberías usar objetos que no puedas manejar.

-Nah, ya me voy.

-Esa vieja asusta. No creí que lo notara. Bueno, por ahí escuché que es era un médico militar. Supongo que está acostumbrada. Aunque el enano si que me sorprendió. Bien dicen que los tranquilos son los peores. Y mejor ya me voy que no llegaré al trabajo. Solo espero que Kougyoku no malentienda las cosas, solo estaba jugando...más o menos.

...

La peli fiusha sentía su corazón palpitar con increíble velocidad. En primera por la tremenda carrera que han pegado y en segunda porque no alcanza a ver el rostro de su novio y este no ha dicho una solapalabra.¿Estará enojado?

Llegan a un parque y solo en ese instante se detienen.

-Aladdin, yo no...

El menor se giró y la tomó con fuerza provocando el rubor y sorpresa en ella. Incluso temblaba.

-No...

-¿No me perdonas?

-No me dejes-susurro en su oído.

-¿Eh?

-Siempre he pensado que eres muy bonita, amable, valiente e inteligente. No sé lo que haces con alguien como yo. A lo mejor podrías ser novia de un chico como Judal-kun.

-¡¿Ah?!-rompió el contacto furiosa.

-Escuchame bien mocoso. Te elegí, tu y tan solo tu eres el hombre al que amo. ¿Importa si no somos la mejor opción para el otro? Yo también me lo pregunté. Pero estamos juntos y somos felices, ¿o no?

-Ah.

-¡¿O NO?!

-¡Si, señora!

-¡Así me gusta! ¡Ahora cállate y dame un beso!

-¡¿EEEHHH?!

-¡He dicho! ¡No me gusta repetir las cosas!

-¡Oh por dios lo sabía! ¡Cuando me enojo saco lo peor de mi! Al menos no parece enojado. Pero me dijo señora. ¿Qué acaso se cree que está en el ejército? Siempre es muy gracioso. ¿Cómo no quererlo? Y yo preocupándome por no ser suficiente para el. No importa si lo soy, siempre puedo esforzarme por ser mejor. Cuando lo veo lo deseo de todo corazón.

El menor le tomó de la cintura y acercó sus labios hasta que lograron rozarse pero le fue imposible continuar. Su novia le miró confusa con el ceño fruncido.

-Creo que mamá me ocasionó un trauma.

-¿Y eso?

-Ah-desvío la mirada-tuvo una platica de hombre a hombre conmigo.

-¿No querrás decir que de madre a hijo?

-Ja ja ja ja-nervioso-cuando se lo propone es la mujer menos femenina que conozco.

-Bueno, supongo que es uno de esos problemas que tiene que resolver uno en pareja. Pero si no puedes hacerlo, siempre estoy yo para compensar.

Fue la peli rosa quien pasó sus brazos por los hombros del otro e inició un casto y respetuoso beso, los dos se sonrojaron.

-Creo que aún me da vergüenza.

-Pero fue muy lindo, gracias Kougyoku.

Luego de ello se tomaron de la mano y dieron un paseo por el parque. Pararon para tomar un helado y finalmente Aladdin le llevó a casa para pasar al super y volver a la propia.

...

Sheba leía uno de los libros de Solomon que su hijo conserva en su hogar. Tocaba cuidadosamente las páginas pensando en su querido esposo. Ha sido fuerte frente al chico pero lo cierto es que le extraña tanto. ¿Cómo puede la felicidad esfumarse con tal facilidad? Se supone que ese día fuera uno de los más inolvidables, bueno en realidad lo es pero no de la manera en que lo hubieran querido. Su voz continúa tan nítida en su cabeza que incluso parece una burla. Si, como una de las muchas bromas que le gastaba, solo que esta vez no regresara sin importar cuanto lo desee, espere o implore.

-Oh Solomon, has sido tan cruel al dejarme-las lágrimas salían con sigilo, como si temiera mostrarlas-pero debo ser fuerte por Aladdin. No puede quedarse solo, es la misión que se me encomendó.-dijo esto último sin notarlo para luego dar rienda suelta al dolor.

...

El mago que ya caminaba cerca del lugar que habita.

-Muy pocas veces me enojo. Pero Judal-kun en verdad lo consiguió. No me gustó para nada que la besara. Pobrecita, se lo feo que se siente porque me pasó lo mismo con Hakuei-onesan. Bueno, al menos ella estaba siendo controlada por el rukh negro, ¿pero y él? A veces siento que me gustaría ser su amigo y en ocasiones como la de ahora me dan ganas de golpearlo. Seguro asusté a Alibaba-kun. Pero me dio mucho gusto saber que me quiere tanto como yo a ella. Creo que el amor me pegó con ganas.

Comenzó a reír de manera tierna provocando incluso que un par de chicas que iban caminando se le quedaran viendo embobadas, pero de eso ni cuenta se dió. Estaba tan distraído que no notó a la mujer que se le acercaba lentamente hasta que fue demasiado tarde y chocó con ella.

-Oh, lo siento no fue...

Terror fue lo primero que sintió, se puso pálido por decir lo menos, y un insistente frío cubria cada una de sus células.

-¿Cuanto tiempo sin vernos mi pequeño Aladdin?-dijo Gyokuen con una sonrisa perversa.

El no se movió, no podía. Fue demasiada la sorpresa y tampoco es que le tuviese rencor a pesar de todo lo que ha hecho pues la considera una importante amiga de sus papás. Ella le tocó con suavidad deslizando su mano de la mejilla al mentón y acercó sus labios a su oído.

-Por eso siempre fracasas. Eres igual o más ingenuo que tu padre. No puedo decirte algunas cosas por alguna extraña razón que hasta yo desconozco. Pero no confíes en ella. La desperté por ti, pero eres tu el único que puede solucionar este problema, debes darte cuenta de que está mal.

-¿Eh? No entiendo lo que quisiste decir.

-Ya lo sé. Pero hasta aquí llega mi influencia. Pero tu eres distinto. ¿No crees que hay algo extraño en este mundo?

-¿Algo que no debería estar?

-Sé que una parte de ti lo entiende pero no lo aceptas. Y mientras continuas encerrado en esa idea todo se encamina a su final. Bueno, no hay más que decir.

Y se retiró dejando al peli azul con decenas de preguntas.

-Ya llegué-dijo muy animado al volver a casa. No hay razones para preocupar a su madre, más aún cuando no sabe ni de que va el asunto.

-Bienvenido mi amor.

-¿No debería estar? ¿Extraño? ¿Será verdad o solo esta jugando conmigo? ¿Me di cuenta pero no he querido aceptar?

-Ya puse el baño por si quieres entrar.

-Gracias mamá.

Y así Aladdin fue incapaz de ver la obvia respuesta que está ante sus ojos. O como bien le dijo esa mujer es algo de lo que siempre ha sido consiente pero se niega a aceptar. Porque Sheba lo quiera o no es el primero de sus problemas.

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Notas finales.

Bueno, y como lo dije en el Harem, luego de algunos problemas con la página en donde normalmente público aquí estoy. Gracias por la paciencia :).

Noami Sonomi Kaname.-Oh un placer! Ja ja ja, si siempre lo hago sufrir un buen. Quién sabe por qué si yo lo amo. Cómo murió? Mmm bueno es algo que saldrá más adelante y difícil de explicar sin hacer spoiler XD. Oh si, a mi también me caen bien Titus y Sphintus :) oh muchas gracias eres muy amable :). Oh con respecto a si está embarazada, ahí si te puedo decir que no, pero igual es una situación más complicada de lo que parece XD. Gracias por el apoyo y suerte con tu fic. Me encanta!

Irara.-Ja ja ja ya conoces la respuesta a esa pregunta XD. El mío tenía que ser el primero en ff ok no XD. Ah no cayó en la depravación, es solo que mmm como que se desconectó, es algo complicado de explicar ahora XD. Si, tengo que admitir que soy mala, pero mira que si me siento mal por hacerles esas cosas, pero el amor solo rosa no se me da. Ni modo, no todos tenemos esa posibilidad, pero todo lo que hago lo hago con amor y dedicación :). Oh, gracias por dar tu opinión y nop, no es David. Gracias por el comentario.

Nos vemos la próxima. Gracias por la paciencia y apoyo! VIVA EL ALAKOU. El siguiente comentario es solo para los que van al parejo con el manga. No les pareció que cuando Aladdin le dijo a Alibaba algo así como que era necesaria la comprensión entre parejas, sabía lo que decía? Se veía muy seguro. Es posible acaso que haya ALAKOU y nosotros ni por enterados? Después de todo Aladdin es menos informativo que su candidato, solo falta que cuando lo anuncien nos salgan con hijo y toda la cosa, tal como Sheba y Solomon, pero algo es seguro, si pasa me muero frente a la computadora. Y ahora en vez de continuar con mis desvarios me marcho, que tengo que escribir mis demás continuaciones XD. Pero necesitaba desahogar este pobre corazón. Hasta la próxima!