Nuestra Nueva Vida

Disclaimer: Rise of the Guardians o El Origen de Los Guardianes no me pertenecen, solo los uso por diversión.

POV Normal:

Luego de divertirse un poco más en el parque las primas de Laura se fueron a su casa. Jack y Laura invitaron a los guardianes a su casa y ellos con mucho gusto aceptaron. Al llegar a su casa, todos se sentaron en el sofá para conversar.

—Entonces, ¿Qué les parece ser humanos?—pregunto Laura con una sonrisa.

— ¡Es genial!—exclamó Norte y Sandy asintió con una sonrisa.

—Aún no me acostumbro a no tener alas, pero es genial—dijo Tooth poniendo un mechón rebelde de su cabello, detrás de su oreja.

—Yo no me acostumbro a no tener mis garras—dijo Bunny mirando sus, ahora, manos.

—Tranquilo canguro, ya te acostumbraras—dijo Jack pasándole el brazo por los hombros a Laura.

Bunny asesino a Jack con la mirada, y Laura juguetonamente de dio en la panza. Él se rio.

— ¿No tienen hambre?—pregunto Laura.

— ¡Muero de hambre!—exclamo Jack.

Laura puso los ojos en blanco.

— ¿Alguien más?—pregunto.

—Yo—dijeron todos.

Laura sonrió divertida.

—Iré a preparar algo—dijo Laura levantándose del sofá.

—Yo te ayudo—se ofreció Bunny también levantándose y siguiéndola hasta la cocina.

Laura empezó a sacar los implementos y luego se puso un delantal, le paso uno a Bunny y ayudo a ponérselo.

— ¿Qué se supone que vamos a preparar?—pregunto Bunny confundido.

— ¿Pizza?—dijo Laura empezando a hacer la masa.

Bunny rio entre dientes y empezó a hacer la salsa para la pizza.

—No sabía que sabias preparar la salsa—dijo Laura amasando.

—No sabes mucho de mi querida—dijo Bunny con una sonrisa traviesa.

Laura hecho una carcajada y Bunny la siguió.

Mama mia, here I go again…—tarareó Laura con una sonrisa.

Bunny solo la miro con una sonrisa.

— ¿Qué? Es una canción muy buena—dijo Laura con un color carmesí en las mejillas.

El rodo los ojos con una sonrisa y Laura rio. Media hora más tarde, la cena estaba lista y todos disfrutaron de una rica pizza hecha por Laura y Bunny.

— ¡Esta muy rica!—exclamo Tooth.

—Tienes razón—dijo Jack con la boca llena.

— ¡Eso no se hace!—dijo Laura golpeándole el hombro juguetonamente.

—Lo siento—le dijo Jack con una sonrisa.

— ¿Ya tienen la fecha, verdad? Digan que si—dijo Norte.

—Bueno, pues…Mañana vamos a ver al estilista, así que mañana pondremos la fecha—dijo Jack.

— ¡Quiero ser dama de honor!—exclamo Tooth con una sonrisa.

—Lo serás—dijo Laura con una sonrisa.

Ella salto con una sonrisa. Norte negó con la cabeza divertido. Luego de una cena increíble, los guardianes se iban a su casa.

— ¡Adiós! ¡Que pasen bonita noche!—dijo Tooth dándoles besos en la mejilla a Jack y a Laura.

—Gracias Tooth—dijo Jack sonriendo algo incómodo.

—Adiós chicos—dijo Norte tratando de salir por la puerta.

Meme se despidió de ellos con la mano.

—Adiós congelador—le dijo a Jack y luego se volteó a Laura—. Adiós Laura—dijo Bunny, Laura le iba a dar un beso en la mejilla.

— ¡Bunny! ¡Apúrate!—exclamo Norte.

—Ya vo…—Bunny volteó la cabeza enojado y le dio un pequeño beso a Laura.

Los dos se separaron con los ojos muy abiertos y con las mejillas un poco rojas. Laura miro Jack, quien estaba claramente ENOJADO. Su cara estaba horriblemente roja y tenía los ojos bien abiertos. Los otros guardianes también tenían los ojos muy abiertos.

—Lo siento yo…Jack yo no…Dios, lo siento Laura—dijo el pobre Bunny tartamudeando nervioso.

—Aster—dijo Jack muy lentamente.

—J-Jack—dijo Bunny nervioso.

—Jack, tranquilo…S-Solo fue un accidente—le dijo Laura tomándolo de la mano.

—S-Si Jack, solo fue un accidente—dijo Bunny con una sonrisa nerviosa.

—Date por muerto—dijo Jack con mucha suavidad, corriendo tras él.

— ¡Ay mama!—exclamo Bunny corriendo con la habilidad de un conejo.

— ¡Jack! ¡Detente!—exclamo Laura corriendo tras él.

— ¡Lauraaa!—lo llamó Bunny.

Laura corrió lo más rápido que pudo y se le lanzo encima a Jack, quien cayó en la arena con Laura encima. Bunny paró de correr con la respiración acelerada, y los otros guardianes miraban la escena divertidos.

—Gracias Laura…Y ahora con su permiso, nos vamos—dijo Bunny aún agitado.

Norte abrió el portal y con él, todos desaparecieron.

—Laura—dijo Jack aún en el piso.

Laura lo miro.

— ¿Si?

— ¿Podrías quitarte de encima?

—Claro, lo siento.

Laura se paró y lo ayudo a parase.

—Lo siento Jack—le dijo Laura a Jack, cuando este se estaba sacudiendo la nieve de su sudadera.

— ¿Por qué?—pregunto este con una ceja levantada.

—Por lo del beso de Bunny…Yo no quería…—

—Oye, oye, oye. Detente—dijo levantando la barbilla de Laura—. Tú no tuviste la culpa, ¿O acaso lo querías besar?—

—No—dijo Laura riendo divertida.

— ¿Entonces? No hay nada que disculpar—él le dio un beso en la mejilla y luego tomo su mano—. Ve dentro, va a empezar a hacer frío.

Laura lo miro con una sonrisa y luego fue a la casa. Jack empezó a hacer una ventisca y luego empezaron a caer copos de nieve. Él entro a la casa y fue directo a la cama junto con Laura. Después de hablar un rato de estupideces, los dos se quedaron profundamente dormidos.

A la mañana siguiente…

Jack POV:

— ¡Despierten dormilones!—unas voces muy conocidas sonaron en mi cabeza.

Una luz muy fuerte llego hasta mis ojos y me tape con la sábana, un poco irritado por la luz.

—Quiero dormir—escuche que dijo Laura con una voz perezosa, escondiendo su cara en mi pecho, yo la abracé por la cintura.

—Es hora de levantarse, tienen cita con el estilista—dijo Alexa nos quitó la sábana y nos dejó al descubierto.

Entre abrí mis ojos y los frote para poder ver mejor. Todas las primas de Laura estaban ahogando una carcajada. Me miré a mí mismo, y descubrí que solo estaba durmiendo en boxers. Reí para mí mismo y vi como Laura también se estaba frotando los ojos.

—Los esperamos a fuera—dijo Alexa empujando a sus primas fuera de la habitación.

—Buenos días—me dijo Laura tirándose encima de mí por detrás, entrelazando sus manos en mi cuello.

Ladeé la cabeza y le di un beso en la mejilla. Ella sonrió con los ojos cerrados.

—Buenos días.

La levante en caballito y la llevé al baño.

— ¿Nos vamos a bañar juntos?—pregunto ella con una ceja levantada.

—Puede ser—dije yo levantando los hombros con una sonrisa.

Ella rio y yo cerré la puerta del baño. La deje en el piso y le robé un beso. Me metí a la ducha y ella se quedó frente al lavamanos, cepillándose los dientes.

Better than words…—empecé a cantar.

Ella ahogo una carcajada.

— ¿Te sabes esa canción?—pregunto.

—No, se las escuche cantar a una de las chicas en el parque—dije riendo.

Escuche como se enjuagaba y luego cerraba la llave del lavabo. Espero recostada a la pared del baño.

— ¿Por qué no te metes a duchar conmigo?—pregunte sacando mi cabeza de la ducha mirándola, sus mejillas se volvieron de un rojo intenso enseguida.

Sonreí para mis adentros.

— ¿Qué?—soltó con una voz algo aguda.

—Lo que te acabo de decir.

—Estás loco.

—Lo sé—le sonreí—. Ven conmigo.

Ella suspiro y luego de un segundo soltó la respiración. La había convencido. Me volví a meter en la ducha, esperándola. Escuche como se quitaba su pijama, luego el sujetador y luego sus pantis. Abrió lentamente la puerta de la ducha y se metió lentamente, con la mirada hacia sus pies. Estaba sonrojada. Yo la contemple por un segundo estando debajo del agua.

— ¡No me mires así!—exclamo ella mirándome y luego desviando su mirada a la pared de la ducha.

— ¿Cómo te estoy mirando?—pregunte con una sonrisa divertida.

— ¡Así!—exclamo ella con vergüenza.

—Solo estoy mirando lo hermosa que eres—dije y ella se sonrojo más.

La tomé de los brazos y la pegué en la pared, de tal manera, de que el agua la mojara, tomé su barbilla y la obligue a verme a los ojos.

—No tengas vergüenza, pronto nos casaremos y…—Me apreté más a ella, puse una mano en su cadera y otra en su mejilla. Rocé nuestros labios—. Tú serás mía…—dije en un susurro y la besé.

Ella puso sus manos en mi nuca, y me beso desesperadamente. Ella me volvía loco. Ella me dio paso a su cavidad bucal y nuestras lenguas empezaron una guerra. Mis manos se posaron en su cintura y las manos de ella bajaron a mi espalda. Baje de sus labios a su cuello, ella tiro su cabeza hacía atrás dándome más espacio. Di apasionados besos allí, dejando chupones. Un gemido salió por su boca y sin pensarlo, también salió de mi boca.

— ¡Oigan! ¡No es momento para eso!—exclamo la que supuse era Victoria dando golpes en la puerta.

Me aparte de Laura rápidamente por el susto, los dos con la respiración agitada. Ella me miro, aún sonrojada.

—Yo…Ehm…Mejor me iré a cambiar—le dije nervioso.

—Si…Yo…Yo me bañaré—dijo ella dándome la espalda nerviosa.

Salí de la ducha y enrolle una toalla a mi cintura. Tomé otra toalla más pequeña y empecé a secar mi cabello mientras salía. Al salir, Alexa, Nieve, Victoria y Susan me miraban divertidas. Yo les fruncí el ceño.

—Oh, lo siento. ¿Interrumpimos algo?—pregunto Susan con una inocencia, claramente, fingida.

—Si—dije irritado.

—Ya romeo, vístete—dijo Alexa saliendo junto con las demás.

Yo rodé mis ojos irritado.