Cualquier comida que debería provenir de la res, cerdo, o cualquier otro mamífero, son totalmente sintéticos.
Fun At Sea (Parte 1)
Me moví ligeramente, empezando a despertar. Por alguna razón sentía que era de día. Busque a tientas hacia los lados de la cama, hasta que logre sentir un suave bulto. Lo jale hacia mí, sorprendiéndome de lo ligero que era. Cuando lo abrace, supe que algo iba mal.
Olía como ella, pero no estaba tibio como ella, no tan suave como ella, y era mucho más blando que ella. Abrí los ojos alarmado, sin poder ubicarme bien. Tarde un momento en empezar a acostumbrarme a la luz, y por consiguiente, a definir los contornos del lugar donde me encontraba.
Un pequeño sentimiento empezó a invadirme. Creció de inmediato en mi mente, transformándose en pánico. ¿Habría sido un sueño? No podía ser, no. Busque algún indicio que me dijera que era mentira, que me corroborara que todo había sido real.
Lo obtuve, pude comprobar casi de inmediato que no era mi habitación, además del leve temblor que provocaba la inestabilidad del barco. No fue hasta que oí ruido en el baño que solté un suspiro de alivio. Hasta ese momento mi mente se estaba dando cuenta que para que su aroma estuviera en la almohada, tendría que haber dormido en ella. Abrace más la almohada, mientras inhalaba profundamente. Adoraba ese aroma, era como… bueno, era confuso, pero olía a algo fresco… ¿menta? Pero no solo eso…también había bastante dulce, seria ¿vainilla? ¿Caramelo? Daba un poco igual, tendría tiempo para averiguarlo.
El sonido de la ducha inundo el cuarto, y fue cuando una perversa idea cruzo por mi mente. Me levanté lo más rápido que pude de la cama y me dirigí al baño. La cortina del cuarto se encontraba levemente entreabierta, dejando pasar la luz del día.
Debido a que la noche anterior había dormido sin ropa, no había ningún impedimento para que entrara en ella. Bueno…era otra fantasía que tachar de la lista. Esperaba que hubiera dejado la puerta cerrada, por lo que agarre mi placa, la cual estaba en el pantalón sucio del día anterior, y saque la pequeña aguja, listo para usarla como ganzúa. Mas no fue necesario, pues la puerta estaba sin llave.
"Así que ahora tenemos ese tipo de confianza ¿eh?" Balbucee con malicia. Entre al lugar. Judy se dio cuenta de mi presencia.
— ¿Nick? —Preguntó abriendo la cortina.
—Hola preciosa —Contesté de la manera más sensual que pude, mientras me le quedaba viendo de arriba abajo.
Era preciosa. En realidad no había tenido tiempo de admirarla la noche anterior, los nervios no me habían dejado. Sin embargo, hoy, parada, totalmente desnuda y con toda la luz del baño, se presentaba ante mí una de las imágenes más hermosas del mundo. Y mi amiguito estaba de acuerdo.
Judy carraspeó, nerviosa. — ¿Q…que haces aquí?
Yo me recordé del miedo que había sentido cuando pensé que todo había sido un sueño. En mi cara se formó una de las sonrisas más sinceras que dirigiría a alguien en toda mi vida.
—Comprobar que eres real…—Dije en un susurro mientras me abalanzaba sobre ella.
Juntamos nuestros labios al mismo tiempo que pegaba a Judy a la pared para tener un mejor contacto. La coneja bajó las orejas y, poniéndose de puntillas, paso sus brazos por mi cuello, aprisionándolo.
A diferencia de la noche anterior, el beso se tornó cada vez más demandante, a punto de llegar a ser una mezcla entre pasional-salvaje. Sentí el cálido cuerpo de Judy contra el mío, sin ninguna restricción, solamente el agua que corría por sobre nosotros. Adore el contacto. De repente, Judy rompió el beso, al mismo tiempo que volteaba para abajo. Yo la imité, y no pude evitar avergonzarme. Al parecer no era el único al que le había gustado el contacto. Volteé de nuevo hacia su cara. Ella me vio de regreso con picardía y lujuria, al tiempo que agarraba mi miembro y empezaba a trazar movimientos uniformes, de arriba a abajo, provocándome un leve temblor por la sorpresa.
Acercó su boca a mi oreja al mismo tiempo que yo me encogía por el placer.
— ¿Te gusta…Nick? —Dijo susurrando por toda mi oreja, erizándome el pelo.
Un gruñido fue toda la respuesta que pude dar en mis condiciones. Ella sonrió, consiente de todo lo que estaba provocando en mí.
—Me hiciste sufrir anoche Nick…—Dijo, su voz más ronca debido al deseo. —Ahora es tu turno, zorro mañoso.
Yo gruñí, tendría que jugar su juego.
Y vaya que lo hice. La siguiente media hora fue la más larga…y gratificante de mi vida. La noche anterior me había enfocado mucho más en complacer a Judy. Pero esta vez había sido a la inversa. Al parecer, la coneja quería que sintiera todo lo que ella había sentido. Y vaya que lo logró. Para cuando terminó, yo me encontraba sentado en un lado de la ducha, exhausto, mientras ella se lavaba y terminaba de bañarse. Quien diría que podía ser una fiera cuando quería.
—Entonces… ¿si me dejas bañarme contigo? —Pregunté, feliz.
Ella rió ante mi broma.
— ¿Por qué no haces algo útil y me frotas la espalda? —Dijo ofreciéndome el jabón mientras se daba la vuelta, dejándome una extraordinaria vista de sus sensuales curvas.
No lo pensé dos veces.
—Voy…
Un rato más tarde, ya estábamos listos para empezar el día. Yo me puse una pantaloneta larga y negra, así como una camisa azul marino. Judy llevaba un mini short de lona y una blusa rosado pálido, además unas gafas colgadas de la prenda.
Estábamos por salir cuando mi estómago hizo un doloroso sonido, demandando comida. Fue cuando me acordé que no había cenado la noche anterior, fruto del nerviosismo. Tal acción no podía pasar desapercibida para el sensible oído de Judy, de hecho, hubiera sido evidente hasta para cualquier animal en la redonda.
Mi amada coneja me vio con burla.
— ¿Tienes hambre, Nick? —Preguntó con dulzura, más al mismo tiempo en doble sentido.
—No solo de conejo vive el zorro, preciosa. —Le hable en el mismo doble sentido. —Necesito que algo llegue a mi pobre estómago.
— ¿Me estás diciendo que no soy suficiente para ti? —Preguntó la coneja con falsa desilusión. Sin embargó, y aunque jugaba, se veía preciosa.
No pude evitar darle un casto beso en los labios. Ella sonrió como respuesta.
—Tú ganas, vamos a comer algo. —Dijo, interpretando a una madre que tiene que cumplir el capricho de su hijo.
—No te hagas, tú también te mueres de hambre.
Nos dirigimos a la cubierta Lido. Enfrente del lugar habían puesto bastantes boletas desechables con la información de todo el trayecto del barco. Agarré una con curiosidad.
— ¿Cuál será nuestra próxima parada? —Preguntó Judy mientras intentaba ver la hoja.
Yo la bajé hasta su altura para que ella también pudiera verla. El trayecto inicial abarcaba todo el día anterior y el actual, los cuales servirían para llegar hasta la primera isla que visitaríamos: Cozoomel; en México. A la cual llegaríamos a las cuatro de la mañana el tercer día de viaje. Después se encontraba Belice, a un día de camino de Cozoomel. El quinto día de viaje seria hacia Roartan, y el sexto a un lugar llamado "Costa Maya", después, los últimos dos días serian de regreso a Fort Zooderdale.
—Se oye divertido —Mencionó Judy con una sonrisa. Ya habíamos llegado a la zona de comida.
A diferencia del almuerzo, en las dos salas buffet estaban sirviendo lo mismo, ya que para desayuno no habría mucha variación. Huevo, frijoles, revolcado, chili, salchichas, tocino, fritas de papa Todo olía delicioso.
Tomamos nuestros cubiertos e hicimos la correspondiente cola. Serían las nueve y media de la mañana, y servían el desayuno hasta las once, por lo que habíamos llegado a buena hora. Mientras esperaba, empecé a observar alrededor. Los más madrugadores ya iban terminando de comer y empezaban a retirarse a sus actividades.
Era demasiada comida como para probarla toda, así que agarré de la que tenía mejor vista. Un poco de huevo revuelto, frijoles, crema, queso, unas lascas de tocino y otras de salchicha. Uno o dos panes y luego pase a los condimentos. Simplemente rocié los huevos con chirmol de tomate y eso fue todo. Podíamos optar por café, chocolate caliente, té caliente, etc. En una estantería también había cartones de leche de diferentes elementos. De soya, descremada, semi-descremada, entera, con leche. Me decidí por una de leche chocolatada.
Cuando por fin termine de elegir mis elementos, voltee hacia mi amiga. Se había servido casi lo mismo que yo, obviamente omitiendo cualquier rastro de carne. En su lugar, había agarrado unas fritas de papa o "hash-Brown". También había agarrado leche, aunque sin chocolate. Decidimos sentarnos igual que la vez anterior, en la parte de afuera para poder observar el mar.
La comida transcurrió de manera amena…y cursi. Si, era mi primera comida con mi novia, ahora que lo recordaba. Yo siempre jure que cuando algo así me pasara, que no caería en ese tipo de…cosas ridículas. Claro, en ese entonces no conocía el amor, ni como afectaba en realidad a las personas.
Los piropos salían con naturalidad, ya sin tener que ocultar nada. Sin tener miedo de esconder todo lo que queríamos decirle a la otra persona. Y esa era la razón por la cual uno se volvía increíblemente cursi, porque ya no tenías que esconder tus sentimientos.
—Entonces ¿Qué hacemos? —Me dijo Judy con un espíritu tan jovial que me enterneció.
—Pues…mientras te cambiabas anoche para el jacuzzi —La vi con picardía, provocando que se sonrojara. —Estuve viendo las actividades que habrían hoy. A las diez empiezan. Se supone que habrá una demostración de cómo hacer una escultura de hielo. Después un concurso en la piscina de no sé qué. En la tarde, a las cinco, pasaran "Kung-fu Panda" en la pantalla gigante de la cubierta Lido. A eso de las ocho habrá un baile en la cubierta… ¿Qué te parece?
—Suena como que ya tenemos todo el día cubierto.
—Aja…sin embargo, hay un espacio de tiempo entre el almuerzo y la película…que podríamos aprovechar. —Me acerque a ella por encima de la mesa.
—Creo que voy captando la idea —Respondió ella acercando de igual manera su cuerpo, dejando nuestros rostros a milímetros de distancia. Podía sentir su cálida respiración en mi hocico. Sin embargo, lo siguiente no me lo esperaba para nada. — ¡Podríamos ir al mini-golf! —Con un gesto alegre volvió a sentarse en su lugar. Dejándome en la incómoda y vergonzosa posición.
Empezó a matarse de la risa ante mi atónita mirada.
— ¡Me encantaría tomarte una foto ahorita! —Dijo mientras me encerraba en un cuadro formado por sus dedos y cerraba un ojo. — ¡Zorro traga su propia medicina!
Yo sonreí, incapaz de sentirme indiferente ante su natural entusiasmo y encanto. Cada una de sus facetas era única. Adorablemente única, y yo amaba todas y cada una de ellas.
Después de desayunar, decidimos ir a por un bol de frutas. Las habíamos visto en el mostrador circular variado. Habían diferentes platos con cualquier fruta que quisiéramos: Melocotón, sandia, uvas, moras, melón, melón blanco, fresas, lascas de peras, lascas de manzanas, piña, maracuyá, etc. Los dos agarramos un bol grande y lo llenamos de lo que más nos gustaba. Yo agarre más que nada moras, aunque también melocotón, sandia y pera…que eran mis frutas favoritas. Había toppings como leche condensada o jalea de melocotón, así como miel, pero decidí comérmelas al natural.
Judy también se había servido sin añadirle ninguna jalea o miel.
—Si sigo así, voy a terminar engordando…—Dijo ella con una leve sonrisa, aunque sin bromear del todo.
—Oh vamos… de hecho, es la primera vez que te veo comer como se debe en meses "señora media ensalada y de vuelta al trabajo" —Ella sonrió, sonrojada. —Además, —Seguí mientras me acercaba a ella y le alborotaba el pelo de entre las orejas. —Para mí seguirías siendo la más hermosa del mundo.
Judy me dirigió una brillante y avergonzada sonrisa. Este nuevo juego de ser "pareja" me estaba encantando. Terminamos de comer y, viendo mi reloj, me di cuenta que estábamos justo a tiempo para ir a ver como hacían la escultura. Tome a Judy de la mano, y sin soltarla, hicimos nuestro camino hasta el otro lado de la cubierta, donde ya empezaba a congregarse gente, ansiosa por ver la interesante escultura.
Nos hicimos espacio a como pudimos. Para nuestra sorpresa, era el apuesto conejo que nos había servido el postre el día anterior. Solo que esta vez llevaba un delantal un poco mojado de mecánico, Además de un cincel y un pequeño martillo. A la par de él se encontraba un raro contenedor futurista, el cual estaba siendo cuidado por uno de los asistentes. En medio de ellos había un gran bloque de hielo.
Pareció reconocernos enseguida, pues levantó la mano, saludándonos, al parecer tenia buena memoria. Nosotros lo saludamos de vuelta, y al parecer noto nuestras patas entrelazadas, pues cuando Judy no estaba viendo, me guiño el ojo y me hizo una seña con el pulgar levantado.
—Bueno, señoras y señores, ya es hora de comenzar. En la siguiente hora estaré haciendo una escultura de hielo. Ahora… necesito que alguno de ustedes me diga que será. Fingió buscar a alguien en el grupo de gente, todos ellos deseando ser elegidos.
El conejo se paró frente a Judy, ofreciéndole la pata.
—Si la adorable dama fuera tan amable de acompañarme.
A pesar de que sabía la historia del conejo, no pude evitar el sentirme ligeramente receloso por el hecho de que Judy se había sonrojado cuando él le había ofrecido la pata.
—Señoras y señores, junto a mí se encuentra… ¿Cuál es tu nombre, linda?
La voz de Judy se oyó clara y armoniosa por el micrófono. —Judy Hopps.
—Mucho gusto Judy Hopps, mi nombre es Jack, Jack Savage. Y ahora, ¿te gustaría decirme que quieres que haga en el hielo? Nada muy difícil por favor, no me hagas quedar mal. —La audiencia rió.
—Bueno…en realidad…—Judy le dijo algo al oído a Jack. El asintió brevemente, mientras esbozaba una sonrisa. Ambos voltearon a verme al mismo tiempo, lo que me dio mala espina.
Judy regresó conmigo y Jack se puso a trabajar. Empezó por cortar secciones grandes del bloque de hielo. Luego, dejando una figura más o menos abstracta, empezó a hacer sus trazos más ligeros, cortando trozos en menor cantidad. De eso quedo una figura triangular, aunque inversa. Pasados quince minutos, se empezaba a notar un poco que seria. Tenía dos cúpulas picudas en la parte de arriba. De ellas comenzaba una curva que se iba haciendo más pequeña hacia abajo. Pasaron unos diez minutos más, mientras mirábamos al hábil conejo cortar y cincelar la escultura. Pasado ese tiempo, ya era obvio lo que era la figura.
— ¿Un corazón zanahorias? —Le pregunté, sorprendido, aunque la verdad debí haberlo previsto. —Los conejos, tan sentimentales. —Agregué mientras la abrazaba. Ella rodo los ojos y me paso su brazo por la cintura.
Jack termino de pulir el corazón, dejando lo que parecía ser ya una escultura terminada. Tenía un relieve y grosor perfectos. Sin embargo, al parecer el trabajo del conejo no finalizaba allí. Dejo el cincel y martillo grandes, y metió en su gabacha unas pequeñas pinzas, así como cinceles más pequeños. Agarro una maquina parecida a las que se usan para pintar a presión, sin embargo esta contaba con dos almacenadores de líquido. Quito los dos. A uno le hecho agua y lo puso de vuelta en la pistola. Luego, se puso unos guantes gruesos y una mascarilla para la cara, antes de abrir el dispositivo futurista de almacenaje. Salió una niebla muy blanca, y luego el conejo saco con mucho cuidado un contenedor transparente con un líquido ligeramente amarillo. La gente trato de acercarse para ver que era, más los asistentes les negaron la acción.
—Esto que ven acá —Empezó Jack mientras no despegaba el ojo del líquido que estaba vertiendo en el segundo frasco de la pistola. —Es nitrógeno en estado líquido. Por ninguna razón deben tocarlo, incluso utilizando guantes es ligeramente peligroso. —La gente se hallaba sorprendida, embelesados por el líquido ámbar que caía en el recipiente, creando un pequeño torbellino blanco. —La temperatura de este material es de menos ciento noventa y seis grados Celsius. A seis grados de la energía cero, según Kelvin. Cuando es fusionado con agua, crea hielo instantáneo, aunque ligeramente más suave y hasta moldeable, perfecto para hacer detalles en hielo.
Ante la mirada interesada de toda la multitud que para ese momento ya se había juntado, Jack puso con mucho cuidado la segunda lata en la pistola. Se quitó la máscara, más no los guantes. Agarro un plato de metal que estaba por ahí y lo puso a la vista de todos.
—Les explicare un poco como funciona esto.
Hecho de la mezcla en el plato, e inmediatamente una espesa nube de hielo se formó alrededor del plato. Jack movió la mano para dispersarlo. Lo que estaba en el plato era una masa congelada, aunque parecía más un gel que otra cosa. Tenía un color azul polar y seguía echando un poco de niebla. Jack lo toco con las pinzas que llevaba. No era rígido, de hecho, dándole unos toquecitos, se podía moldear.
—Al reaccionar el nitrógeno con el agua, forma algo mucho más frio que el hielo, sin embargo, el agua contiene un químico utilizado en el transporte de muestras bioquímicas. Impide que el agua obtenga la solidez típica del hielo, y en su lugar la vuelve en una muy helada masa de gel. Esto para poder ser retirada fácilmente sin dañar ninguna muestra. En nuestro caso, viene increíblemente bien para hacer trazos delicados en el hielo. Solo haces que el trazo que quieres, y seguidamente le hechas sal, eso provoca que se solidifique, formando el hielo más frio que verán en sus vidas. En serio, pueden dejar un bloque de esto todo el día bajo el sol, que les aguantara más de diez horas.
Sin nada más que decir, el conejo se embulló en la parte más crítica y complicada de su obra. Cuando echaba la extraña y gelatinosa combinación, un intenso humo lo cubría formando pequeños e increíbles tornados, haciendo imposible ver lo que estaba haciendo. Pasaron treinta minutos, en los que algunas personas se fueron, otras más vinieron, curiosas, pero la mayoría nos quedamos, queriendo saber en que terminaría.
Finalmente, Jack se retiró, dejando a la vista su obra maestra. Y mi quijada cayó hasta el suelo. En el corazón se encontraba en relieve, y ligeramente coloreado de azul, un dibujo bien detallado. Eran dos cabezas. Una con orejas largas y ovaladas, una de ellas que se ladeaba a un lado, la otra con dos orejas claramente picudas y pequeñas, las dos echadas hacia atrás. No se veían las caras, aunque la parte superior de las cabezas si se apreciaba. Seguramente la idea de Jack era que pareciera que se estaban besando o algo así, debido a la cercanía de las caras.
Jack volteo a ver a Judy, exhausto. Todos estaban a la expectativa del desenlace.
— ¿Se parece a lo que querías? —Preguntó con una sonrisa orgullosa y ambas manos en la cintura.
La coneja no cabía en sí de emoción.
— ¡Muchas gracias! —Exclamó dándole un abrazo al conejo. Luego se dirigió a mí.
— ¿Qué te parece?
Yo aún no salía de mi asombro.
—Es la cosa más cursi que has hecho en tu vida, Judy. —Siguió viéndome como esperando mi veredicto. —Te amo.
Y con esas palabras, la atraje hacia mí y la bese ante la mirada de todas las personas en el lugar. Algunas aplaudieron, conmovidas, otras nos vieron con algo de incomodidad, y unas ultimas con desprecio. Aunque estas últimas eran o jóvenes celosos o ancianos demasiado conservadores, no me importó para nada. Sentí que tiraban un flashazo hacia nosotros e intuí que nos habían tomado una foto. Me separe de Judy, intuyendo que la cosa ya había durado mucho y que debían empezar a despejar.
— ¿Qué pasara con la estatua? —Le preguntó Judy a Jack.
—La guardaremos en el congelador, será utilizada en la fiesta de la última noche del barco.
—Eres un increíble artista, Jack. —Le dije mientras le tendía la mano.
El me la estrechó. —Y tú pareces ser un zorro muy de fiar.
Y yo soy alguien que no se cree el apoyo que está teniendo este fic. En serio muchas gracias. Espero que este capítulo les encante tanto como a mí me gusto escribirlo.
Había pensado en no poner más escenas sukulentas, pero dije "No le subí el rating a todo el fic solo por un capitulo, debería sacarle más provecho" así que así lo hare en algunos capítulos.
Sé que cumplieron la cuota y me veo ahora en la tarea de hacer un nuevo mini-fic, tal como lo prometí. Sin embargo, me veré obligado a aplazarlo, esto debido al concurso en el que estoy participando, y sumado a esto, no me daré a vasto, así que el fic esperara alrededor de unas cuantas semanas, cuando me desocupe.
Y hablando de eso, siempre pueden pasar y seguir nuestro foro, links en mi perfil, y todo eso…bla bla bla.
Y ahora, los reviews:
Kaka: De hecho si, en la versión italiana es "Requiescat in pace" sin embargo, en juegos como Syndicate, debido a que se desarrolla en Inglaterra, o el III que es en américa, se pronuncia "Rest In Peace" El equivalente en inglés.
Terra Natura: Me di cuenta, gracias por el dato de todos modos.
Hikari Lin: Muchas gracias, me encanta saber que gente como tu lee mis fics. Espero te intereses por otros en español y que sigas diciéndome que te parecen mis fics…saludos y mucho gusto en saludarte.
El loquito 3D: Tengo camuflaje nivel 8, que me encuentre si puede, y al no hacerlo va a volver a ti. Yo que tu compraba vaselina XD saludos.
Biakko Yugure: Bueno, pues me di cuenta, otros grandes autores como Tepo o algún otro pues ya lo habían incluido. Hare el minific, sin embargo tendrá que esperar un poco debido a la cantidad de proyectos activos que tengo. Saludos.
Alex Fox de Wilde: Pues muy bien, espero siga así. Saludos, y pues…espero sigas comentando.
Costyn112: Gracias, espero te guste el capítulo.
Kokomi-Desu: Ok…te prometo que cuando esta historia termine, inmediatamente empezare otra, tengo un par de proyectos que quiero realizar. Muchas gracias por el comentario, me hiciste reír. Últimamente he notado algo de inactividad por tu parte, espero que estés bien y espero también seguir viéndote por acá.
Ecstaticbus4: Pues si…pero valió la pena ¿no?
ChoMi-ChoMi: Pues sí, fueron más de los veinte, así que estoy clavado con la historia, igual, ya desde hace ratos pensaba hacerla, y la hare, no importa lo que me cueste. Saludos.
HolyXHunter: Bueno…quiero dejar lo fuerte para un minific que quiero hacer…y que será solo de eso, lo veras publicado por ahí algún día.
Flame n´ Shadows: Pues si no lo logre aquí, lo lograre en el minific que hare, y no descansare hasta lograrlo ¡Lo juro!
Red: Ok…aunque como dije, será en otro fic, este se enfocara más en las vacaciones.
Jamizell Wolf Blood Amatista: Pues no es que no lo hayas notado, es que lo cambie hasta ese momento. Pues si…tal vez debas saltarte lo del principio, aunque no se…no soy tan explícito. Espero sigas comentando, mucha suerte.
Pyro Phoenix-bird: Pues si…me voy dando cuenta, espero no se ofendan mucho por haberme proclamado cosas que no eran…ya aprendí de mis errores :3 Ya sabía que no todos caerían, tal vez hubiera dejado más espacio. Espero te siga gustando, saludos.
Belén Rivera: Si…aunque en todos los fandoms es así, no te preocupes. No sé si podre sorprenderte con algo pero lo intentare, saludos.
Andylis: Bueno pues te estoy entreteniendo… ¡Con otras vacaciones! Wiiii. Pues espero te guste el capítulo. El minific tendrá que esperar, pero te juro que lo publicare.
LenientSmg: Le pongo mucha atención a las actitudes. Espero te siga gustando y pues…mucha razón en tus palabras, mucha razón.
Raven-Spielgelman: Ya se…pero me siento mejor si lo pongo…para que no me puedan recriminar nada. Pues cuando empecé a escribir esto tenía como 14 así que a mi edad…tampoco es que sea muy inocente…o algo así, espero seguir leyéndote por acá.
Ser sin nombre: Esa es mi idea usté, que se la crean, saludos.
Predalien-Gaiden: Si…esa coneja es demasiado astuta, y es por eso que me anime a escribir estas historias. Bueno, igual, saludos.
Hillary Dragons: pues no lo podrías haber explicado mejor…un poco ¿asqueroso? Yo no utilizaría esa palabra…aunque…bueno no, solo con el gore, y no me gusta escribir de eso. Un saludo Hillary y espero te siga gustando. Saludos.
M. C. Leto: Bueno…por intentar no pasa nada, más de alguien habrá caído. Espero te guste este también.
Saludos a todos y a dormir.
Rest In Peace
Altaïr.
