Editado 8/7/2011
Aclaraciones varias: Ichigo NO está de 5 meses… jajaja sólo que los cyniclonianos se desarrollan distinto, más rápido en algunos aspectos (se mueven y tienen corazón a pocas horas o días de la concepción) y más lentos en otros (el crecimiento es casi nulo hasta los últimos 2 meses de gestación, aproximadamente) (Kisshu lo explica brevemente en uno de los capítulos anteriores). Ichigo no tiene señales físicas que indiquen embarazo (ok, sólo los vómitos).
El concurso continúa!: Se busca nombres para el bebé XD como aún no se sabe el sexo tienen que proponer nombres femeninos y masculinos. El premio será un Fanart o un Fanfic de Tokyo Mew Mew. Preferiría que sean nombres japoneses pero todo vale ;D
Agradecimientos: Por todos los reviews! Gracias :'D me hacen muy feliz! Ayma secret (prometo no hacerte esperar tanto con los siguientes XD), Caro97, Mika Ikisatashi (gracias por todo *-*), KISHandICHIGO, IchigoNamiTomie y demás que sigan dejando reviews luego de publicar este cap XD danke!
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Capítulo X: La Verdad...
Laboratorio.
Muy bien. Digamos que, las películas de ciencia ficción donde alienígenas secuestraban humanos para hacer experimentos hicieron volar la imaginación de Ichigo.
Kisshu y Taruto eran amistosos, pero ella no tenía ninguna relación con Pai, siempre lo veía demasiado distante y frío, eso no era algo que le inspirara demasiada confianza.
El cuarto era espacioso, rodeado de máquinas, totalmente blanco, y con una mesa de operación en el medio. Aterrador. Ichigo estaba totalmente pálida al entrar en aquel lugar en compañía de él. Sólo el ambiente parecía ser más helado que aquel sujeto. Ichigo se cruzó de brazos, temblorosa, y esperó indicaciones, sus nervios la carcomían mientras él preparaba todo, el sonido de los utensilios metálicos le ponía los pelos de punta.
-"Sólo tomará un minuto"- aseguró mientras tomaba una caja y de ella sacaba una jeringa mediana. La cuál limpió con delicadeza a la vez que una escalerilla aparecía a un lado de la mesa. –"¿T-t-Tengo que subirme ahí?"- preguntó tímidamente. –"Es obvio que sí."- respondió secamente. Obedeció y se recostó en el metal helado –"¿Qué frío hace aquí...no?"- Pai ni siquiera respondió. Sólo se limitó a acercar la jeringa al brazo de Ichigo para tomar la muestra de sangre. Ichigo apretó los dientes con fuerza y volteó la cabeza hacía otro lado, le impresionaban mucho esas cosas. Aunque sólo era un pinchazo.
-"Listo"- Por primera vez desde que lo conocía veía a Pai sonriendo… o al menos intentando hacerlo, sólo sonreía ligeramente con la comisura de sus labios mientras observaba la jeringa llena de sangre como un niño al cuál acaban de comprarle un juguete. Ichigo rió nerviosa, sólo quería salir de allí. Pero Pai la detuvo. –"Espera"- dijo manteniendo una sonrisa cómplice –"Tengo una idea para sorprender a Kisshu"- Ichigo pestañeó rápido un par de veces sorprendida por ese cambio tan repentino, y aún temiendo cuál podría ser la sorpresa –"¿De qué se trata?"- preguntó curiosa.
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Habitación de Kisshu.
El peliverde no sabía qué más hacer allí, estaba muriendo de aburrimiento. Ansiaba ver a su gatita, estaba preocupado, y molesto por estar en ese cuarto contando los azulejos del techo sin saber qué clase de pruebas estaría haciendo Pai con ella. Como si fuera poco le dolía el pecho por la herida y el estómago le rugía ferozmente. Sólo dios sabía dónde diablos se había metido Taruto. –"Ese mocoso… se escapó para no atenderme"- gruñó a la nada. Cerró los ojos, demasiado frustrado, la luz blanca insípida como de hospital tampoco le permitía dormir, sólo esperó a que el tiempo transcurriera y su gatita llegara.
Había pasado menos de un minuto cuando la repetición de un sonido hizo que sus orejas prestaran más atención a su ambiente, moviéndose un par de veces. –"¿Qué es…?"- lo percibía débil y confusamente, a la vez le era demasiado familiar, venía desde la línea de sonido de la nave (los mismos estaban instalados en cada rincón así que el sonido se escucharía en toda la nave) "Suena como eco. No, no es eso… es…"
-"¿Un corazón? ¿Latidos?"- sus ojos dorados se abrieron, confundido. De repente su propio corazón latía más rápido –"Ichigo…"- el nombre escapó de sus labios. Aún estaba acostado con la vista dirigida inquietantemente al techo, sin mover un músculo, sólo con una expresión extraña en su rostro. Escuchando con cierta fascinación aquel sonido. Él conocía ese latir.
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De nuevo en el laboratorio.
-"¡Woow!"- Entró Taruto teletransportándose a un lado de la mesa. –"¡Eso suena demasiado bien!"- exclamó con sorpresa –"Parece que vinieran de lo más profundo del océano…"- dijo con una sonrisa amplia, maravillado. Pai había colocado un pequeño pero potente amplificador en un micrófono pegado con cinta adhesiva al vientre de ella. Los latidos pacíficos del pequeño corazón en desarrollo fluían débilmente por los parlantes de la nave. Un sonido cálido y tranquilizador. Los ojos de Ichigo desmesuradamente abiertos, levemente húmedos de la emoción, sin poder pronunciar palabra que expresara la calidez vibrante de su interior en ese momento "¿Esto es… el latir de un bebé?".
-"Felicidades"- le deseó Pai mientras guardaba la muestra de sangre. Taruto sólo sonreía a su alrededor. Hasta que Pai fijó su vista en él –"¿Y Kisshu?"-
-"Oh… es cierto… Kish…"- miró a su alrededor buscando alguna excusa –"él debe haberse caído de la cama por la sorpresa imagino"- respondió inocente como un angelito Taruto llevando una mano a su nuca.
-"Entonces… ¿Esto es lo que Kisshu escuchó la primera vez que supimos…?"- Sus lágrimas deseaban brotar de sus ojos de la emoción, pero se contuvo. Cada vez se sentía más y más terrible de haber sugerido ella misma un aborto hace algunos días atrás. Su amor maternal ahora empezaba a surgir y se sentía maravillosamente bien, y extraño.
Quitó el micrófono, inspeccionándolo, algo parecía no andar bien en el artefacto -"¿Todo está bien, Pai?"- preguntó Taruto. Ichigo lo observó con preocupación –"¿Sucede algo malo?"- preguntó.
-"No. Todo está bien"-
-"Sólo que el micrófono tiene un eco"- agregó luego.
Ichigo sonrió, agradecida y aliviada. Luego bajó de la mesa. –"Gracias, Pai-san"- hizo una pequeña reverencia.
-"Volveré con Kisshu"-
-"Llévale su comida. Debe estar como un animal rabioso"- rió Taruto.
Ichigo sonrió divertida –"Ok"-
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Habitación de Kisshu.
-"¡Ichigo!"- exclamó con impaciencia al verla entrar –"¿Estás bien? ¿Qué fue lo que te hizo? ¿Te lastimó? Ese sonido…"- farfulló preocupado.
Ichigo rió saturada de tantas preguntas –"¿Lo Escuchaste?"- preguntó sonriente y bastante ruborizada. El rostro de Kisshu se iluminó y sonrió tan ampliamente como podía –"¡Fue sorprendente!"- Sólo recordarlo hacía que su cuerpo recuperara toda su fuerza y vitalidad, se inclinó velozmente en la cama. –"Es difícil creer que esto esté pasando… ¿será un sueño?"- preguntó mirándola aturdido. Ella se acercó a él, sentándose a un lado de la cama, y rozó su mejilla pálida con la yema de los dedos. "Ojala fuese un sueño" estaba en demasiados aprietos, aún así era algo que empezaba a aceptar, incluso le empezaba a agradar, si sólo no fuese tan difícil de explicar a quienes amaba…
Kisshu sintió el cosquilleo del contacto, sus ojos se cerraron en respuesta. Demasiado relajante era que su gatita le diera una caricia. Bajó la cabeza hasta llegar a ella y acomodarse contra su cuello, como tanto le agradaba, sintiendo su piel suave, cálida y fragante una vez más, y rogando que, aún si se trataba de un sueño, ese momento sea eterno. Ichigo lo rodeó con sus brazos, sonriendo tiernamente, acariciando su nuca y enredando sus dedos en el cabello verde que caía por ella. Aquello sólo se sentía demasiado agradable… placentero. Y el sueño empezaba a ganarle hasta que de pronto los estómagos de ambos rugieron, casi al mismo tiempo, el de él más violentamente. Volvieron a separarse, expectantes, ruborizados, luego sólo rieron ligeramente. –"Será mejor que traiga algo"- dijo ella, Kisshu asintió sonriente. Antes de salir le dijo –"Esto es real, estoy aquí, contigo…Kisshu, no es un sueño"-
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Cuando regresó con una bandeja llena de comida. –"¡KISSHU…!"- lo nombró abruptamente al verlo de pie. Esa herida, debería dejarlo en cama al menos por una semana. –"¡Deberías estar en reposo hasta recuperarte!"- le reprochó, pero él ya se había vestido. –"Ya estoy bien, gatita"- dijo dedicándole una sonrisa para tranquilizarla –"Además moriré de aburrimiento si me quedo aquí"- y por último su cuerpo se elevó y flotó hasta ella girando a su alrededor. –"¿Qué me trajiste?"- preguntó demasiado interesado en la bandeja. Ichigo apartó la bandeja riendo –"Bien… ¿Qué tal si tomamos algo de aire fresco mientras comemos?"- sugirió. "Una idea maravillosa" pensó él y se teletransportaron con todo a orillas del arroyo que estaba fuera. –"Diablos… debo acostumbrarme a eso"- dijo en voz baja sacudiendo la cabeza por la sensación de vértigo que le provocaba. Kisshu se había alejado un poco. Flotaba de un lado a otro, sonriendo, feliz, respirando profundamente el aire puro –"¡Qué bien se siente!~"- realmente ya no soportaba estar encerrado.
Ichigo se sentó en el césped observando el agua correr, le hipnotizaba ver como algunos peces eran visibles desde la superficie. Intentó quitarse la idea de saltar hacia ellos y atraparlos. Tomó una vasija con arroz blanco y atún trozado, Kissh no tardó en unirse a ella, él se acostó de lado en el césped y prefirió comer una manzana roja.
–"Aunque observo los alrededores… no sé qué es este lugar ¿Dónde estamos?"- curioseó Ichigo.
-"En las afueras de Tokyo"- respondió él observándola.
-"¿Tan lejos?"- ahora le preocupaba haber desaparecido así, sin que Shirogame ni nadie supiera dónde estaba exactamente. Y haber dejado tanto tiempo sola su casa…
Kisshu terminó engullendo otras frutas. –"Sí, normalmente ni siquiera es en la tierra. A veces estacionamos en un espacio paralelo, tú ya los has visitado, gatita"-
-"Es cierto… cuando secuestraron a Masha, por ejemplo"-
-"Ese robot…"- dijo recordando –"En realidad apareció por su cuenta"- bromeó en tono perverso –"creo que buscaba algo de tortura"-
-"¡Kisshu!"- le reprochó ella –"él sólo intentaba ser útil en la batalla… y le salió mal"- dijo riendo divertida.
Luego de una largo silencio -"Es verdad…"-
Kisshu volvió a observarla. –"¿Qué cosa?"- preguntó.
-"Shirogame, Keiichiro y las chicas deberían saberlo…"- dijo. –"No puedo explicárselo a mis padres…"- y esto le entristecía mucho. Pensó en si realmente era posible ocultar algo así, pero definitivamente, decirlo, no era una opción.
Por otro lado, Kisshu quedó helado al escucharla. Temía otra reacción violenta como la de Masaya. Su mirada reflejaba su temor… -"¿Crees que sea buena idea?"- preguntó él sintiendo un nudo en la boca de su estómago.
-"No lo sé… pero… no puedo ocultárselo a todos. Necesito su ayuda para que mis padres crean que me fui de vacaciones cuando…"- se detuvo. Le aterraba pensar en eso aún ahora. –"Debo ir, y decirles, Kisshu"- respondió con determinación, él la observaba demasiado atemorizado por lo que ocurriría luego. Tal vez, ellos lo comprenderían… y si no era así, tal vez, y sólo tal vez intentarían matarlo, como Masaya lo intentó. Tal vez incluso le podrían hacer algo a ella o a la pequeña criatura, de hecho eso último era muy posible. Todo tipo de cosas horribles pasaron por la mente de él –"No vayas, por favor… espera un poco más"- suplicó y su cuerpo temblaba, estaba tan preocupado que si era necesario la hubiese encerrado en la nave si ella no cambiaba de parecer. Ichigo comprendió su miedo, ella también lo sentía, en especial luego de haber visto la reacción de Aoyama. Esperaría, como Kisshu quería, mientras, estudiaría para adelantar materias en el poco tiempo que quedaba, cuando encontrara el momento justo les diría a Shirogame, Keiichiro, Zakuro, Lettuce, Mint y Pudding lo ocurrido.
Cuando terminaron de comer, Ichigo no podía resistir más el cansancio. Kisshu se había sentado a su lado. –"Es verdad… ¿Estuviste toda la noche despierta, verdad koneko-chan?"- le susurró risueñamente. –"¿Puedes llevarme a mi casa, Kisshu?"- dijo bostezando. Él se negó, sonriéndole juguetonamente, luego la acercó contra su hombro sano, ella no se resistió aunque lo observaba inquisitivamente –"¿Por qué…?"-
-"Quédate conmigo un poco más…"- le susurró y se trasladaron nuevamente a la nave, aunque era una habitación diferente a las otras. Se veía como una habitación normal de una casa casi normal, las paredes azul oscuro, algunos "muebles" similares a mesas o escritorios surgían del piso, no eran objetos, estaban unidos al piso de la nave. Una cama circular en el medio, algunos papeles por ahí y por allá, una foto de ella… Ichigo se sonrojó "¿Una foto mía?" el único objeto que no era parte de la nave debía ser ese, además de los papeles sobre el escritorio "Seguramente este es su cuarto…". Se ruborizó aún más luego de llegar a esa averiguación.
Kisshu se adelantó, caminó hasta el centro de la habitación –"Descansemos aquí un momento"- le sonrió risueñamente.
La piel pálida de Ichigo de repente se puso roja –"¡¿Q-qu-qué?"- Lo ocurrido la otra noche, no era algo que deseara repetir.
Kisshu apareció a su lado. –"Sólo dormiremos juntitos, tonta…"- le susurró demasiado cariñoso.
Le inquietaba y le preocupaba demasiado que esas no fuesen sus únicas intenciones. Retrocedió tanto como pudo, sin quitar la vista a esos ojos dorados que la seguían, hasta chocar contra la pared.
-"Ichigo, tranquila…"- caminó hasta ella con una sonrisa pasible y mirada comprensiva, aún así, cuando estuvo demasiado cerca ella lo esquivó y movió hasta la otra punta de la habitación. Kisshu suspiró y giró hasta estar de pie a un extremo de la cama, y del otro, ella…
Kisshu lanzó una mirada juguetona, ella no estaba jugando, pero le divertía verla correr de un lado a otro como un gato acorralado –"Ichigo. Ven aquí ahora"- gimió como un angelito mientras daba palmaditas a la cama y sonreía. Ichigo se puso tan roja como una fresa –"¡OLVIDALO!"- le gritó. Kisshu sonreía de placer. –"No juegues conmigo, Kisshu, no caeré en esa!"- en ese instante lanzó una carcajada y apareció detrás de ella y la estrechó con sus brazos en torno a su cintura. Resopló contra su nuca, luego sus labios se trasladaron hasta su mejilla y le dio un pequeño beso dulce antes de apartarse ya que ella atinó a golpearlo con su codo. –"Fallaste, gatita"- Giró guiñándole el ojo.
-"¡Estoy cansada, no quiero jugar! Tampoco quiero patearte el trasero en ese estado, Kisshu"- exclamó finalmente para detenerlo.
Él caminó hasta ella sonriendo ligeramente, cuando estuvo a unos dos metros levantó sus manos como si fuesen garras que la atraparían (como pasa en el capítulo que ella está acorralada en el callejón xD) Ichigo saltó sobre la cama, para llegar al otro extremo y con ella crear una barrera que los separara, pero antes de llegar al otro lado él atrapa su pierna izquierda y jala hacia abajo –"KYAAAAHH!"- se acuesta sobre ella. Ambos clavaron sus miradas en el otro. Ichigo extremadamente ruborizada y conmocionada, Kisshu tranquilo de que finalmente la tenía donde quería.
-"Kish… no…"- balbuceó y algunas gotas de sudor bajaron de su rostro rojo.
En respuesta Kisshu cerró los ojos y se acercó más, hasta finalmente ser capaz de presionar sus labios contra los de ella. Ella mantuvo todo el tiempo sus ojos abiertos, se sentía demasiado culpable. Finalmente se entregó a aquel beso, y lo regresó, su sabor ahora era sumamente irresistible para ella, y ella tan dulce para él. Se separaron unos centímetros sólo para tomar aire, –"Lo siento, no me pude resistir"- rió socarrón manteniendo sus labios rozando los de ella –"Sabes dulce, como la miel, y hueles como tu nombre, a fresas"- ronroneó para ella antes de levantarse un poco para dejarla libre. Ichigo se sentó a un lado de la cama y llevó un par de dedos hasta sus labios.
Una enorme sonrisa decoraba el rostro pálido de Kisshu, iluminado por el oro en sus ojos, Ichigo le daba la espalda aún sentada en su lugar, así que él hizo otro acercamiento aprovechando la ocasión, viendo que no reaccionaba, rodeó su cintura con sus brazos nuevamente y apoyó su rostro en el hombro de ella, pegando su mejilla contra la de Ichigo. Su piel ligeramente más cálida. –"¿Qué sucede?"- preguntó, su gatita tardó varios minutos en responder.
Los ojos de Ichigo temblaron un poco al escuchar su voz, luego los cerró en un suspiro y esperó a que su sangre bajara y su rostro volviera al color habitual. –"Nada… estoy… bien"- "sólo algo confundida" terminó la frase en su cabeza.
Kisshu enarcó una ceja y la miró más detenidamente. Ella lo miró algo más sorprendida y ruborizada –"¿Qué sucede?"- copió su pregunta.
Él la observaba, como si quisiera leer sus pensamientos, se mantuvo un rato así y luego desvió la mirada hacia el lado opuesto. –"¿Podemos dormir juntos?"- preguntó en un suspiro algo deprimido. Escuchó la garganta de Ichigo haciendo bajar algo de saliva en señal de incomodidad. –"No voy a hacerte daño nunca más, sólo quiero…"- hizo una pequeña pausa –"Sólo… quiero estar a tu lado. Al menos mientras pueda hacerlo…"- la mención de esa última frase despertó a Ichigo, sus ojos se ampliaron un poco en la sorpresa –"¿Qué quieres decir?"-.
Kisshu se sentó al igual que ella en un costado de la cama, a su lado, su mirada dirigida hacia el suelo –"Ichigo. Sé que ahora tú sientes que estas forzada a estar a mi lado, no tienes que ocultarlo."-
-"¡Kisshu! Yo no…"-
-"Tranquila."- se apresuró en decir mientras acarició con un dedo sus labios, para que no siguiera hablando. –"Lo sé… tu no me amas, aún así, yo te amo más que a nada. Sólo estoy aprovechándome de la situación para robarte algunos besos, caricias, abrazos… algo de ti"- susurró contra sus labios mientras mantenía su dedo sobre la fina y suave piel de éstos. Ichigo lo miró algo adolorida. –"Sólo porque estar lejos de ti, y más ahora, me provoca demasiado sufrimiento, te amo Ichigo ¿Comprendes?"- sus labios acariciaron los de ella por un segundo, mientras degustaba su aliento cálido y dulce –"Pero te he hecho demasiado daño, has sufrido demasiado, no quiero por ningún motivo que estés conmigo de manera forzosa, no quiero verte sufrir ni llorar por mi culpa. Lamento lo de ese estúpido, aunque de todas maneras, él no es suficientemente bueno para ti"- susurró esto último con una chispa de burla para hacerle cambiar ese rostro triste que ella mantenía desde que él había comenzado a hablar.
-"Significa…"- comenzó ella
Él la interrumpió para explicarlo más brevemente -"Significa que por el momento no te dejaré en paz, Ichigo. Pero sólo porque deseo protegerte y proteger a mi primogénito. Pero eres libre una vez que ya no esté en tu pancita"- le sonrió seductoramente con ojos amielados, demasiado dulces. Ichigo lo observó con confusión y un dejo de enfado, no era algo que creyera del todo. –"Siento que soy una mula"- los hombros de Ichigo se dejaron caer en señal de depresión y Kisshu sólo rió divertido por la comparación. –"¡Esto es horrible!"- chilló a continuación compadeciéndose a sí misma. Y aunque eso sonaba a una broma las orejas de Kisshu se agacharon un poco –"Bueno, yo sí estoy orgulloso"- sonrió mirando el techo –"Estoy ansioso y feliz, antes de que te des cuenta habrá vuelto todo a la normalidad para ti"- ahora estaba sentado como un perro, sólo que sus piernas hacían un medio círculo delante de él, hasta tocarse en la punta de sus pies (como en el capítulo 6 del anime) Ichigo fijó su mirada en él, algo alarmada –"Eso significa que…"- ahora ella lo sujetó por los hombros –"Dime Kisshu… ¿Qué pasará luego-?"- sentía algo extraño, un enorme y espantoso vacío al interpretar sus palabras como que se iría, e imaginarlo le oprimía el pecho dolorosamente. Kisshu la observó inescrutable–"No podemos quedarnos aquí, sería peligroso Ichigo…"- dijo tranquila y determinadamente. Ichigo lo observó asustada. –"Tu regresarás si así lo quieres, gatita, pero por seguridad no sería bueno que él o ella estén aquí. No cuando el estúpido de tu novio quiere matarme, y tú no puedes decírselo a nadie, los humanos no saben ni siquiera de nuestra existencia… es muy arriesgado."- él tenía razón, pero la mente de Ichigo quedó en blanco luego de escucharlo, su corazón latía desbocada y dolorosamente. Él sujetó su mentón y volvió a besarla –"Veremos qué nos depara el destino"- dijo para tranquilizarla –"No quiero que le pase nada malo, y eso ha sido lo único que pude pensar en el poco tiempo que lo supe y pude escapar del asombro…"- Ichigo ni siquiera había podido salir del asombro, ni siquiera había pensado para futuro. Ella asintió y se dejó besar nuevamente por él.
-"¿Cansada, gatita?"- le susurró a su oído con una pequeña sonrisa dibujada en su rostro, luego la embistió con suavidad para que cayera hacia atrás. Extendió una manta sobre ella, y se introdujo debajo, algunos centímetros a su costado, para que su presencia no le molestara y le permitiera alcanzar el sueño, él dormiría pacíficamente como un animal en hibernación, oliendo el fragante cabello con olor a fresas. Chasqueó los dedos para hacer que las luces se apagaran –"Descansa, mi dulce gatita"-
Suspiró resignada. Hacía frío. Observó a Kisshu un largo rato, "¿Por qué…?" quería estar más cerca. Finalmente, la manta no era suficiente para su gusto, y se arrimó más a su espalda. Él se movió un poco al sentir el cosquilleo de la respiración de ella contra su columna, giró con los ojos cerrados hasta conseguir rodearla con sus brazos. Ichigo ronroneó plácidamente mientras su cuerpo se acostumbraba al calor de él. Kisshu sonrió, entre dormido y despierto por el vibrante sonido del ronroneo. Ambos se rindieron ante los sueños…
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No sabía qué hora era… o qué día era, o cuánto había dormido, una pesadilla horrible la despertó de improviso. Su corazón latía con fiereza, no se había movido, aún estaba al lado de Kisshu y éste la rodeaba con los brazos en torno a su cintura. Intentó apartarse, pero Kisshu la mantenía con firmeza contra su cuerpo.
-"Kisshu…"- lo llamó –"…Despierta"- sus ojos temblaron un poco esforzándose en abrirse.
-"¿Qué sucede, minina?"- dijo en voz baja, volviendo a cerrarlos y sujetándola con más fuerza mientras la atraía contra su cuerpo.
-"¡tengo que regresar!"- tenía un mal presentimiento por aquel sueño, algo le decía que no estaban bien las cosas afuera. –"¡KISH! No te duermas"- dijo ahora sacudiéndolo un poco.
Él se retorció desperezándose para librarse del entumecimiento, luego bostezó –"¿Por qué quieres irte tan pronto?"- preguntó algo triste.
Ichigo se arrodilló junto a él –"Mis padres van a llegar hoy, pero, no es sólo eso…"- Kisshu la observó indagante –"Siento que algo malo va a ocurrir, y ellas podrían necesitarme"- Saltó de la cama. Kisshu la observó con desinterés, luego se puso de pie y la teletransportó a su casa. Él no apareció allí, sólo se despidió con un –"Nos vemos luego, koneko-chan"-
Casa de Ichigo.
Al fin estaba en su hogar. Todo estaba tal cual lo dejó hace casi dos días. El contestador de llamadas marcaba 7 mensajes, algo alarmada se puso a oírlos, "seguramente las chicas, Shirogame o mis padres…" pensó. El primero era de Lettuce, se oía algo preocupada, preguntó por Kisshu, por ella, el mensaje sólo duró unos segundos. El siguiente era de Shirogame, preguntando por ella y dónde estaba Masaya. Él se oía sobresaltado, como si algo no andara bien. Ichigo se preocupó "¿Aoyama desapareció?" luego de un interminable silencio volvió a escuchar la voz de Shirogame, tal vez estaba revisando papeles mientras dejaba el mensaje –"Ichigo… ven al Café apenas escuches este mensaje"- fueron sus palabras. Otros cuatro mensajes eran de la casa de Aoyama, Ichigo reconoció el número de inmediato. Sus padres, demasiados asustados habían llamado a Ichigo, su novia, esperando que él estuviera allí con ella. Los mensajes eran cada vez más desesperados, en el último su madre lloraba desconsoladamente rogando que ella se comunicara cuanto antes si sabía del paradero de su hijo.
El último mensaje era de su propia madre, avisando que llegaría en un par de horas más.
-"¡¿Qué está pasando?"- exclamó y su semblante se veía más y más preocupado. Caminó de un lado a otro, finalmente tomó un papel y dejó un aviso en el refrigerador, por si sus padres volvían antes que ella, avisando de que estaría en Café Mew y luego con amigas.
Ichigo corrió tan rápido como pudo hasta el café, pasando por su escuela, algunos compañeros, que ella reconocía sólo de vista, la señalaron, pero ella no se detuvo a saludar. No había tiempo para eso. Estaba anocheciendo cuando finalmente llegó al Café Mew. Le extrañó que aunque estaban las luces encendidas no estaba abierto al público. Golpeó la puerta. Nada pasó. Se dirigió entonces a la puerta trasera, de la cual tenía llaves.
-"¡Shirogame-Kun! ¡Keiichiro-san!"- los llamó. Pero lo único que oía era su propia voz haciendo eco. No había nadie allí, y estaba todo encendido. –"¿Dónde se han ido?"- era extraño que Keiichiro saliera y el lugar quedara totalmente solo. Buscó alguna pista que pudiera indicar a dónde se habían ido. Encontró su propio celular, sin Masha. No recordaba que se le había caído "seguramente cuando estábamos con Masaya en el parque…" de cualquier forma era bueno tenerlo consigo. Quedó de pie entre las mesas, un momento, pensando. Su preocupación iba en aumento. De repente el celular suena y casi se escapa de sus manos del susto que esto le provocó.
-"¡ICHIGO! ¡¿Dónde estás?"- la voz de Shirogame se oía demasiado exasperada.
-"¡Estoy en el Café!"- se apresuró en responder con cierta timidez, -"¿Qué ocurre? ¡¿Dónde están todos?"-
La voz de Shirogame se perdía entre el ruido, algo bloqueaba la llamada sólo llegó a escuchar una pequeña parte de lo que le decía –"La torre de Tokyo"- escuchó confusamente. –"¡Shirogame-kun, no puedo escucharte con claridad!"- pero la llamada se cortó. Ella se asustó. Huyó de aquel lugar, necesitaba saber qué estaba ocurriendo. Cruzó el parque y se transformó en el proceso. Sus habilidades le permitían ir más rápido ahora, saltando de edificio a edificio, tardó varios minutos en llegar a aquel sitio. Bajó, entre la multitud, algunos se alarmaron de ver a una catgirl frente a ellos, otros siguieron caminando como si nada, y en el fondo se escuchó un murmullo –"Estos otakus…"- pero algo le inquietó demasiado… creyó haber visto por el rabillo del ojo a Aoyama pasar entre la gente. Pero cuando volteó a ver no estaba allí, no creía haber confundido su rostro, lo había adorado demasiado tiempo para equivocarse. Esto era algo que le causaba escalofríos.
Nada la alertó para lo que sucedería luego. La tierra bajo sus pies tembló violentamente de manera sísmica. Y las personas gritaban y corrían por doquier. Ichigo se perdió en el mar de gente que gritaba, empujaban intentando alejarse tanto como era posible de las edificaciones que colapsarían.
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En otra parte Shirogame buscaba al resto del equipo cuando el mismo sismo llegó hasta él, derribando como un castillo de naipes los colosales edificios a su alrededor. Un enorme trozo de vigas y hormigón lo tomó por sorpresa, caía sobre él, cuando lanzó un grito creyendo que aquel sería su fin, la edificación frenó su caída. Una cabellera verde volaba al viento –"Muévete, Principito"- gruñó con demasiada fuerza mientras sujetaba aquel objeto y lo libraba de una muerte segura. El esfuerzo provocó que algunos puntos de sutura se abrieran nuevamente. Shirogame se lanzó lejos de aquella cosa y Kisshu pudo desaparecer dejando caer estruendosamente el pedazo de escombro.
Ahora sujetaba su pecho y flotaba algo por encima del rubio.
–"Kisshu"- lo nombró.
-"¿Has visto a Ichigo?"- se preguntaron al unísono.
-"No sé donde está"- respondió el rubio seriamente. Dudando en las intenciones del alien –"¿Sabes quién hizo esto?"- preguntó con un dejo de sospecha.
Kisshu le sonrió desafiante –"¡Ja! Sé lo que piensas, principito, pero yo no tengo nada que ver"- respondió divertido y burlescamente luego se alejó hasta desaparecer en el cielo para seguir buscándola.
El rubio apretó los dientes, deseaba hacerle otras preguntas pero ya se había ido. Corrió por una estrecha calle donde había visto por última vez al resto del equipo.
-"¿A quién buscas?"- preguntó una voz tranquila que sobresalía entre las demás por ello, el resto de los sonidos no eran más que gritos de personas atrapadas entre los escombros.
Shirogame volteó y apenas pudo ver el rostro de su atacante. El golpe fue rápido, contra su estómago y lo expulsó unos cuantos metros hasta chocar contra una pared. Lo habían dejado inconsciente con sólo un golpe, y eso era demasiado cuando él era capaz de luchar y ganar contra tres hombres robustos y de mayor tamaño que él.
Ichigo no estaba muy lejos, un par de calles los separaban y se dirigía directamente a una trampa. Shirogame era menos que una carnada, sabía que todo saldría según lo planeado. Pronto el cabello rosado de ella se hizo visible en la obscura calle.
-"¡SHIROGAME!"- gritó al verlo inconsciente, corrió hasta él y tomó su pulso.
Su mente regresó al escuchar la voz dulce de ella llamándolo –"Ichigo… es una trampa, vete y busca a…"- antes de que terminara su frase, supieron que no estaban solos. De puro reflejo ella voltea, al sentir la presencia a su espalda. De pronto vuelven a temblar los edificios, y la presencia se hace más poderosa "¡¿Una quimera Anima?" sus vellos se erizan de pánico al no poder ver dónde se encontraba la criatura, los asechaba, sin dudas. Sujeta a Shirogame, ayudándolo a levantarse –"¡Shirogame, hay que irnos AHORA-AAAaaH!"- antes de terminar la frase y antes de que incluso pudiera tomar impulso para brincar y esquivar el ataque, algo los golpea, arrojándolos brutalmente contra el asfalto. Ichigo sujeta su cabeza aplastando sus orejas con fuerza, el chillido que aquel monstruo emitía le daba la sensación de que su cráneo iba a estallar como una copa de cristal explota con un ruido agudo –"KYAAAH!"- grita de dolor. De repente la quimera se detiene, bajo el sonido de unos dedos chasqueándose, Ichigo levanta la mirada lenta e inseguramente, tan pronto como vio la figura sombría que la observaba a algunos metros su cuerpo se puso rígido.
-"Aoyama-kun…"-
Él le sonreía amablemente, como tantas veces lo había hecho antes. –"Aoyama-kun alejate! La quimera anima va a atacarte!"- gritó con todas sus fuerzas para advertirle. Él siguió sonriendo y caminó hasta ella, luego extendió su mano para que ella la tomara y se pusiera de pie. Ella estaba a punto de entrelazar sus dedos con los de él justo cuando la voz de Shirogame la detuvo. –"¡Ichigo, NO!"- fueron sus palabras. Y el rostro que le sonreía de manera angelical ahora se veía oscuro y cruel, se apresuró en sujetar su mano, apretándola con fuerza, alejándola del rubio celosamente y dando unos pasos hacia adelante para terminar con él. –"¡AOYAMA, NO!"- Ichigo lo sujetó del brazo, evitando que siguiera. Él volvió hacia ella empujándola al suelo sólo para levantarla nuevamente desde el cuello, con el rostro inmutable mientras sujetaba su garganta con fuerza y la jalaba hacia arriba hasta hacer que sus pies se separaran de la tierra. Estaba intentando asfixiarla. Luego su rostro empalideció hasta que ya no era su rostro, había cambiado, el cabello, sus ojos, su sonrisa eran los de otra persona, un ser aterrador que la veía con diversión y desprecio mientras dejaba escapar sus últimos intentos por tomar aire –"Ao…ya…ma-kun…!"- de repente él la lanzó, como si el hecho de que sus labios pronunciaran aquel nombre le hiriera, tan lejos como podía la arrojó para hacerle el mayor daño posible. Un par de Sais se clavaron en el lugar donde estaban sus pies, segundos después de que él mismo saltara hacia atrás, evitándolos. Los brazos de Kisshu atraparon a Ichigo antes de que su cuerpo cayera al suelo. –"¡Ichigo!"- la llama suplicante casi sollozando por no haberla hallado antes. Ella tosía, esforzándose por recuperar el aliento. Ichigo había perdido el habla, pero no por aquel ataque, estaba horrorizada de haber visto nuevamente aquel monstruo cruel poseyendo el cuerpo de Aoyama.
Kisshu observaba conteniendo su cólera la figura que se erguía más adelante.
-"Deep Blue…"- lanzó su nombre casi en un gruñido mientras sus ojos despedían un brillo blanquecino.
Shirogame se había puesto de pie, muy forzosamente, y ahora estaba a pocos metros de ellos, observando inquietantemente a aquel ser.
-"Tu deberías estar muerto"- comentó vagamente sonriendo en una expresión entre divertida y desalentada. Recordaba haberle dado muerte.
-"Hierba mala nunca muere ¿Verdad?"- río en respuesta el cynicloniano.
Pronto se oyeron los pasos de Mint y Zakuro acercándose a ellos, y por otra parte, no muy lejos, escuchaban a Pudding y Lettuce utilizando sus poderes para mover los escombros y sacar a los ciudadanos atrapados. Seguido a esto sirenas de ambulancias y patrullas, Kisshu mantenía su vista fija en su enemigo, deseaba con todo su ser atacarlo, él era débil, su poder no se había recuperado, y aún así tuvo la osadía de atacarla a ella. Si él no estuviese herido y sujetando a su gatita, con demasiada preocupación, sin dudas hubiese saciado su ira con Deep Blue. Pero en esas condiciones era probable que él perdiera. Nuevamente su herida sangraba, no demasiado, pero los puntos se habían aflojado al salvar a Shirogame y atrapar a Ichigo en el aire. Sin decir más, Deep Blue les dedicó una última sonrisa torcida y desapareció, su cuerpo se difuminó hasta desaparecer para cuando las otras Mews habían llegado hasta Shirogame. Incluso Masha hizo su aparición y al ver a Kisshu bufó como un toro furioso –"¡ALIEN! ¡ALIEN! ¡ALERTA! ¡SUELTA A ICHIGO! ¡SUELTA A ICHIGO!"- repetía molesto una y otra vez. Kisshu no le dio demasiada importancia aún cuando todos se sobresaltaron de ver a Ichigo acurrucada en sus brazos, ella se veía demasiado entristecida, parecía herida, y se aferraba con fuerza a él… manteniendo sus ojos cerrados, tosiendo de vez en vez.
-"Perdóname, Ichigo… por no llegar a tiempo… ¿Te encuentras bien?"- preguntó con ojos enternecidos y demasiados preocupados. Ella asintió con la cabeza. Todos estaban demasiado preocupados por ella, y por sus reacciones. Mint fue la primera en exclamar exagerando la situación –"¡ICHIGO! ¿En serio estás bien?"-
-"Fue una quimera anima… ¿Quién la mandó?"- y ahora todos veían desconfiados a Kisshu.
Zakuro agregó por último –"Han muerto al menos 100 personas"-
Kisshu bufó, y antes de que pudiera hablar Shirogame comenzó a hacerlo –"Fue Deep Blue"-
Todos quedaron bruscamente helados de asombro.
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Café Mew
-"Hace unos días de la desaparición de Masaya Aoyama. Al parecer algo lo despertó"- dijo el rubio. –"Desde ese día que vimos a Blue Knight han vuelto a ocurrir cosas muy extrañas en Japón. Cada día son peores…"-
Fue cuando todos llegaron nuevamente al Café Mew que Kisshu liberó a Ichigo de sus brazos protectores, depositándola en el suelo con delicadeza mientras la observaba con demasiado amor y dedicación. Todos estaban confundidos. Finalmente Mint rompió el incómodo silencio –"¡Estas herido!"- exclamó al observar la sangre nuevamente entintando sus ropas. Ichigo volteó hacia él preocupada, estaba tan aturdida y en shock que no había podido verlo. –"Estoy bien…"- respondió relajadamente Kisshu. Keiichiro había ido por la caja de primeros auxilios –"Todos están algo lastimados, no tienes que ocultarlo"- le sonrió amablemente para que le permitiera tratarlo pero Kisshu retrocedió –"No es necesario"- dijo sonriendo preocupado.
-"Está bien, Kisshu"- le respondió Ichigo poniéndose de pie frente a él. Para sorpresa de todos Kisshu suspiró y se quitó su chaleco. Ichigo se sonrojo –"¿Te-Tenías que hacerlo aquí?"- exclamó.
-"Pudding, acompáñame a limpiar unas mesas"- Lettuce arrastró a la pequeña fuera de aquel lugar –"¡Pero Pudding ya terminó su trabajo Na No Da, Pudding quiere ver!"-
Keiichiro empezó a limpiar la herida, que ya se veía bastante mejor y empezaba a cerrarse, los hilos se habían cortado en una parte. Cuando hubo terminado –"Esto arderá un poco pero es necesario para evitar que se infecte"- antes de que él pudiera negarse apoyó un algodón empapado en alcohol contra la herida. Kisshu saltó hacia atrás chillando de dolor –"¡¿¡¿QUÉ DIABLOS AHH!"- se quejó.
-"¡No seas llorón!"- rió Ichigo.
-"Bien. ¿Qué está pasando aquí?"- Ryou regresó junto con Masha –"Alien! Alien!"-
-"Ese estúpido robot rosa…"- masculló Kisshu al escucharlo. Ichigo le dio un codazo.
-"Ichigo. Creo que eres la indicada para decirnos"-
Ichigo dio unos pasos hacia atrás apuntándose a sí misma con un dedo –"¿Yo?..."-
-"¿Tú y Masaya son novios cierto?"- el semblante de ella entristeció.
-"¿Por qué atacaría Blue Knight a Kisshu?"- Zakuro, Mint y Keiichiro se veían preocupados ahora mientras Ryou no dejaba de interrogar a Ichigo, quien cada vez se veía más nerviosa, conmocionada... –"Luego de eso él desapareció. No han dejado de pasar su foto en las noticias para hallarlo. Luego los sismos, y la quimera anima y Deep Blue. ¿Sabes algo al respecto?"- indagó fríamente –"Responde, Ichigo…"-
Ella retrocedió más, temblorosa, sin poder responder.
-"Ya basta"- la respuesta vino de Kisshu.
Ryou fulminó a Kisshu con su mirada, el peliverde no se inmutó. –"¿Por qué regresaron?"- preguntó el rubio, ahora su blanco era Kisshu.
-"Eso no es asunto tuyo, blondie"- Kisshu empezaba a hartarse de él, no es como si en algún momento le hubiese caído bien, pero ahora lo detestaba aún más.
-"Shirogame-kun, Kisshu…"- los llamó para evitar que siguieran discutiendo.
-"Tú y tus amigos han llegado justo antes de que Deep Blue apareciera…"-
Kisshu frunció el ceño de manera impotente. Nadie le creía. –"Es sólo coincidencia…"- todos se mantuvieron en silencio lo cual le fastidiaba aún más que si hubiesen dicho algo.
-"¡YO NO ESTOY DEL LADO DE DEEP BLUE! ¿Cómo podría cuando él casi me mata hace dos días? Además, Él no sería tan estúpido para tener a un desertor como aliado."- reposó ambas manos en cada lado de su cadera con una mueca de enfado.
-"Tal vez es lo que quiere hacernos creer…"- Respondió finalmente Ryou.
Kisshu estaba a punto de saltar furiosamente hacia él, pero Ichigo se puso delante –"Shirogame-kun, Kisshu no es un enemigo, tampoco lo son Taruto y Pai, ellos vinieron por su cuenta, en son de paz."-
Shirogame seguía pensando en que todo aquello era demasiado extraño para ser una coincidencia –"Repetiré una última pregunta… y desearía que respondas ¿Por qué Masaya se transformó en Blue Knight para atacar a Kisshu?"-
Ichigo ya no lo soportaba, recordar como el amor de su vida se transformó en una fiera le horrorizaba aún ahora, luego el encuentro de hace unos minutos, donde él la sujetaba por su garganta, intentaba matarla. Él la odiaba con todo su ser… Ichigo se estremeció ante la poderosa mirada de Shirogame. Llevó una mano a su cuello y con la otra rodeó su cintura.
-"¿Ichigo?"- preguntó Keiichiro preocupado.
-"Ichigo…"- pronunció suavemente Kisshu. –"Fue mi culpa… yo-"- antes de que pudiera terminar su frase la puerta se abre de un golpe –"¡Qué le están haciendo a mi onii-chan Ichigo-chan, Na No Da!"- exclamó Pudding mientras entraba en escena junto a Lettuce –"Lo siento, lo siento"- se disculpa por no haber podido retenerla más.
-"¡Los aliens volvieron porque querían agradecernos por haberlos ayudado, Na No Da, y porque Taru-Taru extrañaba a Pudding, Kisshu-chan extrañaba a Ichigo-Onii-chan y Pai-sama seguramente extrañaba a Lettuce-chan Na No Da!"- Lettuce se ruboriza. Kisshu la observó arqueando una ceja –"¡¿Alien…?"- Ichigo aprovechó el momento para escapar, y se encerró en el baño.
-"¡Ichigo!"- Mint la llamó.
-"Ichigo-chan"- Lettuce la imitó. –"¿Te encuentras bien?"-
-"ICHIGO ONII-CHAN!"- exclamó preocupada Pudding
Ichigo respiraba de manera profunda para no estallar, aquella situación le fastidiaba y la hastiaba, un disgusto enorme recorría su cuerpo y le hacía un nudo en la garganta, todos clamaban por respuestas. Lo último que necesitaba era escuchar una vez más su nombre
–"Ichigo…"- la voz, de Kisshu… se había aparecido justo en ese mal momento.
Sollozando de enojo –"KISSHU…"- lo llama abruptamente. –"¡SAAAL DE AQUÍI AHORA!"- gritó y fue casi como si sus gritos lo hubiesen arrojado fuera de allí. Kisshu quedó pálido en el suelo, se le veía aterrado. Todos quedaron boquiabiertos por aquella reacción –"¡Déjenme sola! Por favor…"- pidió a continuación cerrando con fuerza la puerta.
-"¿Qué está pasando…?"- Los ojos de Mint se veían húmedos –"¿Le pasa algo?... tú debes saberlo"- dirigiéndose a Kisshu. Él sólo tenía una expresión de extrema preocupación y ni siquiera había escuchado las preguntas de Mint.
-"Dijiste que eras culpable, ¿De qué?"- volvió a preguntar Shirogame al peliverde.
Kisshu sólo se veía peor luego de su pregunta. Bajó la mirada al suelo.
Ring
Ring
Ring
El teléfono sonaba del otro lado de la puerta, donde se encontraba Ichigo. Sonó una vez más.
-"¿Hola?"-
Todos escuchaban su voz.
-"Ho…hola mamá, me alegra que ya estén en casa."-
-"Iré en un momento, sí. No… no estoy llorando, sólo… estoy algo resfriada… estoy bien"-
-"Ahá… bien, bien… los veré ahí en un momento, ok. Besos…"-
Finalmente la puerta se abrió, Ichigo salió con los ojos enrojecidos y tomó su bolso. –"Tengo que irme"- dijo.
Shirogame la sujetó por los hombros –"Ichigo, espera un momento"- Lettuce, Mint, Zakuro, y Pudding la rodearon preocupados. Keiichiro apareció por la espalda de Shirogame –"Ichigo, estamos preocupados… ¿Qué tienes? ¿Qué sucede?"- dijó él suavemente.
-"Sabes que puedes confiar en nosotros sin importar lo que sea… te ayudaremos"-
Ichigo miraba hacía el suelo, y algunas lágrimas bajaron de sus mejillas al escuchar a Mint decir eso.
–"¡Por favor Ichigo!"-
-"Realmente no comprendemos qué ocurre estamos muy preocupadas por ti Ichigo"- Lettuce posó una mano sobre su espalda.
Kisshu observaba con impotencia desde más lejos.
-"Es sólo… que no sé cómo decirlo yo… no puedo-"- Cayó de rodillas, Shirogame la sujetó para que su caída sea más suave. Kisshu corrió a su lado entre preocupado y celoso de ver tan cercano a Shirogame, aunque él no podía interferir en aquello. –"Apártense"- ordenó el cyniclon de manera amenazante para que ella tuviera aire. Sólo shirogame se quedó en su lugar, el resto dio unos pasos hacia atrás. Kisshu se agachó frente a Ichigo y Shirogame.
Ichigo tenía el rostro hundido contra el pecho de Ryou y sollozaba, él le acariciaba suavemente la espalda para consolarla. Kisshu sólo observaba con dolor.
-"Aoyama…"- al decir su nombre sus lágrimas brotaron en aumento. –"Aoyama-kun, íbamos a comprometernos…"- todos escuchaban atentos en especial Kisshu, al escuchar la palabra 'comprometernos' sus orejas cayeron y apretó con fuerza los puños en el suelo.
-"Yo… quería… pero varios días antes…"- Ichigo se incorporó, sentándose hacia atrás, soltando finalmente a Ryou. Observó a Kisshu, que ni siquiera podía verla, tenía la mirada fija en el suelo y su cabello cubría su rostro. Ichigo negó con la cabeza, para empezar nuevamente esa última frase. Las palabras costaban salir, el nudo en su garganta las ahogaba y le apenaba que todos la estuvieran observando.
-"Yo rechacé la propuesta."- Sus lágrimas volvieron a caer y su voz era desgarradora
-"¿Por qué, Ichigo-chan?"- Preguntó tímidamente Lettuce –"Ustedes se amaban tanto…"-
-"Fue por mi culpa…"- la voz lastimosa del cyniclon se escuchó fuerte en toda la sala, casi llorando también.
-"¿Tú?"- Shirogame se dirigió a él.
Kisshu se llevó una mano a su rostro, para cubrirse, con extrema vergüenza. –"Por mi culpa él enloqueció e intentó matarme, tan ciegamente que Ichigo casi sale herida"-
-"¿Ichigo… qué hiciste?"- preguntó Mint aturdida. No podía creer que Ichigo fuese capaz de traicionar su amor. Entonces si no era eso…?
-"Ella no hizo nada. Fui yo. ¡Maldición!"- gruñó sollozante. –"Yo… sólo quería estar a su lado, ¡no sabía que ese idiota se había ido de viaje!"- un par de lágrimas fluyeron por sus mejillas –"Si él hubiese estado yo no habría aparecido, no quería regresar a este planeta… No me di cuenta de lo cerca que estaba…nunca quise lastimarla"-
Todos miraron, sin comprender, pero las lágrimas de Kisshu eran tan extrañas e inesperadas que nadie se atrevió a hacer más preguntas, sólo se limitaron a observar en confusa tristeza aquella escena.
-"Lo siento…"- se disculpó por último y se inclinó ante ella, mientras sujetaba dolorosamente su pecho, tan bajo como podía, con su nariz casi tocando el suelo y llorando… -"Perdóname…"-
Todos miraron asombrados, Ichigo también.
Ella sólo posó su mano en la cabeza de él –"Shirogame, Keiichiro, Zakuro, Lettuce… Mint… Pudding…"-
-"…Kisshu…"- él levantó la mirada. Sus ojos parecían dos piscinas de oro líquido.
-"El siguiente día luego de que Aoyama-kun pusiera el anillo de compromiso en mi, salimos a un Picnic, vimos unos venados en la pradera, protegiendo a una pequeña e indefensa cría…"- los ojos de Ichigo estaban extrañamente nublados mientras ella relataba aquello –"Amaba a Aoyama, pero… al teléfono en nuestra última conversación, había alguien más con él… No sé quién era ella. No fue esta la razón por la que le regresé su anillo. Sólo lo dejé nuevamente a su lado… no podía aceptarlo, lo amaba demasiado aunque él me haya traicionado, no me importaría… no fue esa la razón."-
-"Cuando le regresé el anillo, él corrió tras de mí, él sólo… quería saber por qué había tomado esa decisión. Lloraba…"- Ichigo sonrió falsamente, inundada de tristeza, recordando cuánto él debía amarla para verse en ese estado –"fue entonces cuando dejé de creer en la posibilidad de que él me estuviera engañando, sólo… se veía devastado. Yo no sabía cómo decirle. Kisshu, apareciste cuando él trató de sacudirme… ¿Cierto? Tú sólo querías protegerme…"-
Los ojos de Kisshu se entrecerraron.
-"Cuando Kisshu apareció Aoyama creyó que él era peligroso. Se puso en medio… para protegerme de Kisshu. Pero luego se dio cuenta de que algo no andaba bien…"- Hizo una breve pausa para tomar suficiente aire.
-"¡YO NO PODÍA DECÍRSELO! Era… tan doloroso… no podía romper sus sueños así, Nos amábamos…"- Ichigo llevó una mano para cubrir su rostro y las lágrimas que nuevamente bajaban calientes por él. –"Pero no podía ocultárselo… aún cuando… sabía que quedaría devastado al enterarse. No era justo engañarlo…"- Ichigo lanzó un jadeo lastimoso antes de seguir, cuando finalmente recordó como su corazón y el de él se habían destrozado, simplemente ahora no deseaba alargar más aquello.
–"Aoyama-kun se enteró de que yo estaba embarazada…"- Dijo, Todos abrieron desmesuradamente los ojos y se paralizaron al instante, Shirogame tembló –"y fue por eso que atacó a Kisshu para matarlo, él se veía tan decidido a matar, ni siquiera vaciló, ni siquiera cuando la espada casi se clava en mi…"- Ichigo volvía a llorar, rodeando ahora su vientre con sus brazos.
-"Ti-tienes que… estar bromeando"- dijo Mint sonrojada y shockeada. Keiichiro miraba triste, Shirogame no salía de la sorpresa, estaba en shock, aturdido por la noticia, Zakuro mantuvo sus ojos enormes y la boca semiabierta, pero no pudo agregar ningún comentario.
Pudding salió del shock y lo primero que hizo fue correr hacia Ichigo con una amplia sonrisa –"¡MI ONII-CHAN TENDRÁ UN BEBÉ!"- chilló llena de felicidad mientras la abrazaba. Lettuce tenía una expresión entre horrorizada y sorprendida.
-"¿…C-ómo…? ¿Cómo es posible?"- murmuró Ryou. Kisshu se puso de pie, Pudding había logrado que el sollozar de Ichigo se calmara, hasta que dejaron de correr sus lágrimas. Nadie más decía nada, ni siquiera se habían movido. Kisshu observaba a cada uno de ellos, temiendo que de repente se diera un ataque.
Shirogame seguía planteando la misma pregunta –"¿Cómo es posible?"- Kisshu lo observó de soslayo. –"¿Un milagro? O tal vez no somos tan diferentes…"-
Ichigo finalmente reaccionó y abrazó a Pudding, agradeciendo que al menos ella no estuviera enojada. Luego Lettuce se acercó –"Felicidades"- le sonrió.
-"Gracias… supongo."- Lloró una última vez, algo más alegre. Lettuce le sujetó su mano suavemente para hacer que ella se pusiera de pie, rápidamente Keiichiro se acercó para darle una mano también –"¿Te encuentras bien?"- preguntó.
-"Sí, gracias Keiichiro"- le sonrió cálidamente.
Ring
Ring
Ring
Ring
-"Mis padres…"-
Kisshu se adelantó –"Te llevaré…"- le dijo con voz suave. Ichigo aceptó, y él estrechó sus brazos contra su cintura –"Por favor… prométanme que nadie más lo sabrá…"-
-"Descuida"- dijo Lettuce –"Todo estará bien"- habló por todos ya que muchos aún seguían paralizados en su lugar.
Ichigo hizo una señal de agradecimiento, luego ambos desaparecieron. Suspiró aliviada por último, antes de que él la dejara justo en la puerta de su casa. Kisshu mantuvo sus brazos en ella y la cercanía entre sus cuerpos unos segundos más. Su rostro oculto tras el cabello rojizo. Él no hablaba, ni parecía tener intenciones de soltarla. Cuando ella pudo verlo finalmente, él tenía sus ojos cerrados fuertemente.
-"¿Kish…?"-
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