Estos magníficos personajes de Inuyasha le pertenecen a la sensei Rumiko, yo solo los eh tomado para crear esta historia la cual si me pertenece, pero no la hago con fines de lucro, solo para sacar todas esas ideas que rondan en mi cabeza.
Errores.
Capítulo VI.
PV Inu.
***
Estábamos en el auditorio de la escuela, esperando que la ceremonia diera inicio. En la plataforma estaba la mesa de honor y el podio, el gimnasio era donde todo ya estaba listo para la fiesta, adornado con globos y papel metálico azul y blanco. Mis padres no habían podido asistir por cuestiones de trabajo y el abuelo de Kagome se sentía cansado y ella le dijo que se quedara en cama.
Era la segunda llamada para qué tomáramos nuestros respectivos lugares, cuando Kagome dijo que le dolía la cabeza, se veía pálida y cansada, por lo que fuimos a felicitar a Sango y a Miroku, para despedirnos. Algunas amigas de Kagome le llamaron y vi como un chico de cabello castaño se le acerco, la abrazo y le dio un beso en la mejilla.
-Calma amigo mío.- sentí que Miroku me tomo del hombre.- Solo la felicito, Hoyo sabe que tiene novio.- si no fuera por Miroku ya huera armado un problema, pero es que últimamente no podía controlar mis celos.
-¿Cuándo se lo propondrás?
-No lo sé, cada vez que lo intento me da nervios y ya no lo hago.
Kagome se despidió de sus amigas y fue con nosotros.
-¿Nos vamos?- le pregunte al mismo tiempo que tome su mano.
-Si.
-Que te mejores amiga, tal vez solo son los nervios, pero para estar seguros que te lleven al medico.
-Vayan con cuidado, nosotros le decimos al profesor.- nos despedimos de ellos y nos fuimos.
Caminamos al parque ya que teníamos que atravesarlo para llegar a la parada de autobuses. Porque como siempre, cuando uno quiere no pasa ningún taxi y cuando no hasta parece que te siguen.
-¿Ya te sientes mejor?
-No mucho, tengo sed vamos por una agua.
-Espérame aquí sentada, voy por una.- la deje sentada en una banca y fui al kiosco.
Compre un bote de agua y al darme la vuelta tres chicos estaban con Kagome, dos de ellos traían jeans y camiseta, grandes y fornidos aun que uno más que otro, mientras el tercero vestía de cuero y era delgado, nunca los había visto y fui corriendo donde estaban, algo estaba mal. Cuando estaba cerca pude escuchar lo que decían
-¿En verdad quieres que te creamos que no estás sola?- Kagome no respondió.- Vamos, una muchacha como tu sola en un parque no es posible.
-Que no estoy sola.
-Vamos te invitamos unos tragos. Hay que divertirnos.
-¿Qué parte de "no estoy sola" no entendieron?- les dije.
-¿Y tú eres?
-Soy su esposo, ahora déjenla en paz.- me puse entre Kagome y ellos.
-Inuyasha.- escuche que Kagome me llamo y me tomo por la chaqueta.
-Somos tres contra uno.- los dos primeros se tronaron los nudillos y cubrí mejor a Kagome.- Sera divertido.
-Kagome, no te acerques.- me quite la chaqueta y se la di junto con el bote de agua.
El primer hombre que era el menos tosco se acerco y me lanzo un puñetazo al estomago, lo detuve y lo golpee en la cara provocando que cayera al suelo, el otro se acerco y me tomo por la espalda; vi como el primero se limpio la sangre del labio, se levanto y me dio un golpe en la cara, el sabor a sangre inundo mi boca, pero fue nada comparado al rodillazo en el estomago que provoco que me quedara sin aire.
Kuso, eso sí dolió… el segundo aun me agarraba por la espalda y como pude lo lance contra un arbusto.
No sé por cuanto tiempo ya habían durado los golpes, pero ya me dolían las costillas. Lo más extraño es que el tercer hombre no se había metido aun.
-Eres bueno, pero nadie se mete con nosotros. Es hora de terminar con esto, Ginkotsu tu ve por la chica.-
-Están locos si creen que voy a dejar que la toquen.
El segundo sujeto se levanto y me envisto como toro pero me resistí, Ginkotsu se le quedo viendo a Kagome y fue hacia ella. Kagome corre, pensé, pero conociéndola no lo haría, no me dejaría.
-Esto debe ser broma, Nadie Toca A Mi Esposa.- sujete al sujeto fuertemente y lo empuje donde iba el otro, provocando que los dos chocaran, de inmediato corría frente a Kagome.
-Ginkotsu, Kyoukotsu ¡Basta!
-Jefe.- dijeron al unísono.
-Ya basta, son una vergüenza.- en ese momento pensé que se uniría a la pelea pero no lo hizo.- Ya es para que le hubieran ganado. Vámonos.
-Pero Jefe.- repitieron de nuevo.
-¿Me están cuestionando?- negaron con la cabeza y se fueron.
-Perdón por las molestias, pero son unos chiquillos.- dicho esto se fue, eso fue aun más extraño ¿Quién, quienes eran?
Una vez que los vi lejos, me deje caer en el suelo, me dolían las costillas.
-¿Inuyasha estas bien?- Kagome se acerco y se incoo frente a mí, sosteniendo la chaqueta y el bote entre sus brazos.
-Sí, pequeña.- aun que ya no tuviera lágrimas en su rostro, se notaba que había estado llorando porque sus ojos estaban rojos e hinchados.
-Pero tu labio está sangrando e hinchado, te golpearon en el estomago y…
-Estoy bien.- le interrumpí, la tome de las manos y acaricie su cara.- Kagome… créeme estoy bien. No voy a dejar que te lastimen, NUNCA.- era ahora o nunca de decirle.- Pequeña…
-¿Qué pasa?
El sol del atardecer ya había pintado el parque de amarillo anaranjado y el viento movía las hojas de los arboles, el sonido de los carros se fue desvaneciendo poco a poco, fue como si todo se hubiese desvanecido, solo para brindarnos un momento que recordaríamos el resto de nuestras vidas.
-"Quiero todas las mañanas poder despertar a tu lado."*- abrió los ojos enormemente y se sus mejillas se tornaron rojas.
-Inuyasha…
-Hagamos que lo que les dije a esos sujetos sea verdad ¿sí?
-¡Claro que si!- se lanzo a mis brazos y me beso. Admito que me dolieron las costillas por el abrazo, pero mi felicidad le gano al dolor.
-¿Por qué no quieres ir?- me volví a sentar a su lado.
-No sé bailar.
-No me importa, yo tampoco.- debía inventarse algo mejor.
-No me gustan esos eventos, mi madre… mi madre prometió que estaría cuando saliera de la escuela y terminara mi carrera, al estar allí y no verla me da tristeza, por favor Inuyasha.- con que era eso.- Vamos a otro lado, donde quieras menos allí.- no podía negárselo, no me gustaba que estuviera triste y debía ser un día feliz.
-¿Solo recibimos los diplomas?- me sonrió, se abalanzo a mi y me beso rápidamente.
-Te amo tanto Inu… perdón, Inuyasha- nunca me ha gustado ese diminutivo, pero proviniendo de Kagome se escuchaba tan bien, es como un cariño que solo las parejas saben.
-No importa, si quieres llame así, proviniendo de ti no me importa, de hecho me gusta… pero en público Inuyasha ¿de acuerdo?
-Claro Inu.- me volvió a besar.
Ya era oficial ya terminamos la escuela, Kagome se recibió de diseñadora de interiores y yo de arquitecto, eso es perfecto yo construyo las casas y ella las amuebla y decora. Por la noche, Kagome y yo estábamos en mi recamara, sentados en el diván de la ventana, ella recargada en mi pecho mientras yo la abrazaba y nos cubría con una cobija ya que la comenzaba a refrescar, mirábamos las pocas estrellas que se podían apreciar.
-Pequeña.- le llame.
-¿Mande?- volteo a verme.
-Siempre eh tenido una duda, pero nunca te lo eh preguntado… Más bien nunca me acuerdo de preguntar.
-¿Qué es?
-¿Por qué te sonrojas cuando te sonrió o te miro a los ojos?- la estaba mirando a los ojos y su sonrojo no tardo en aparecer.
-Por… por…- se mordió el labio inferior.- Pues por…- desvió la mirada.- Si te me quedas viendo así no puedo responder.
-¿Cómo te veo?- ¿de qué habla?
-Pues… ¿No lo haces a propósito?- ¿hacer que cosa?
-Si no me dices no se dé que me hablas, no sabré de que me hablas.
-Supongo que no te das cuenta ya es algo natural en ti, te diré pero no te burles…- me advirtió y yo asentí.- Veras… tu sonrisa es ¿Cómo lo digo?... cautivante, seductora…
-¿Cautivante, seductora?- debe ser una broma.- ¿Pequeña a que te refieres?
-Que en ocasiones perturbas o cohíbes a la gente, por lo general a las chicas… ellas no dejan de verte.- ¿acaso eran celos lo que capte? Mi pequeña esta celosa.
-Pero yo solo tengo ojos para ti.- es verdad, no puedo pensar en nadie mas que no sea mi dulce y tierna Kagome.- Sigue.
-Y si me vez a los ojos, es como si quedara atrapada en ellos, como si tus ojos dorados me hipnotizaran y no puedo pensar con claridad.
-A mi me pasa algo similar contigo.- la abrase más y bese su cuello.- ¿Sabes porque te veo a los ojos?- negó con la cabeza.- Porque me gusta perderme en ellos, en tus lagunas chocolate.- la levante del diván, le abrase por la cintura.- Y cuando te muerdes el labio me provocas besarte.- al decir esto dejo de hacerlo y su sonrojo aumento.- Demasiado tarde.- le sonreí y roce sus labios, podía sentir como temblaban al contacto con los míos, susurro mi nombre y la bese, pero este no es como otros que le eh dado, este es diferente…
Mordí ligeramente su labio inferior, lo que le provoco un leve gemido y deslizo sus brazos por mi cuello.
¿Desde cuándo la deseo tanto?
Continuara…
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Bueno ahora no recibí ningún mensaje, pero quiero pensar que es por las fechas y que volverán.
Como ya comente hay una historia que no me deja dormir y en ocasiones me bloquea este, por lo que decidí hacerle caso y ya eh comenzado a pasarlo a la computadora, pero le falta el titulo, no soy buena con ellos.
Entonces espero que nos estemos leyendo pronto, se cuidan.
27 de diciembre de 2009.
*Den las gracias a "Ouran host club", por esta maravillosa frase, ya que si no fuera por ese genial manga jamás se me hubiera ocurrido.
