Capítulo 10 (FINAL): "EL DESEO QUE MAS QUIERO" (primera parte)
CHIKANE:
Se inclinó ante Ame no Murakumo, mi princesa, aquella de cabellos brillantes y radiantes como el mismo Sol, en ese momento me di cuenta que yo estaba perdidamente enamorada de ella y realmente feliz porque nuestro destino estaba en su fin, ya nunca más nos separarían a la fuerza, tenía muchos planes con Himeko que aún no se los contaba...
_Himeko ... - dije en voz baja mirándola
_Chikane-chan, te quiero - me respondió volteando ligeramente su cabeza para poder mirarme a los ojos, estaba ahí ella incada aun, cuando por fin se concentró, cerro de nuevo sus lindos ojos inocentes, juntó sus manos y dio un suspiro grande que lo pude percibir desde donde yo estaba.
_Ya veo sacerdotisa solar... ¿ese es tu deseo más querido no es así? ¿Estas segura de lo que me estas pidiendo? - preguntó Ame no Murakumo mientras Himeko aún estaba con sus ojos cerrados y concentrada
_Esta bien Sacerdotisa Solar, tu deseo será cumplido.. - dijo Ame no Murakumo, yo no logré escuchar a Himeko decirle su deseo, solo escuchaba al dios responderle, al parecer el dios podía escuchar sus pensamientos, pero yo... yo estaba realmente curiosa por saber cuál era ese deseo que había pedido Himeko.
"Chikane estaba observando la situación, de pronto el dios comenzó a brillar fuertemente, una luz blanca inmensa que parecía un gran flash. Pasaron 5 días desde aquel entonces..."
HIMEKO:
Era un día bastante agradable, estaba junto a Chikane-chan en su habitación, en la mansión Himemiya, junto con ella estábamos preparando unas maletas para irnos de vacaciones a unas cabañas en las montañas, queríamos estar solas como pareja, ya que en la mansión no se podía estar a gusto como nosotras queríamos.
_Muy bien Himeko, le diré a Otoha y a mi padre que ya nos vamos en unos minutos más - dijo Chikane-chan tomándome del hombro
_Esta bien Chikane-chan, te esperaré en el auto - le dije
"Chikane dio la orden a Otoha y se despidió de su padre"
CHIKANE:
_Otosan!
_Dime hija, ¿pasa algo?
_Ya me voy con mi amiga Himeko a las cabañas, no se preocupe por nosotras que estaremos en contacto con usted Otosan
_Chikane, hija, pásenla bien en sus vacaciones, son unas chicas que merecen un descanso sin interrupciones, y que mejor que estar con tu amiga verdad Chikane?
_ Am... ejem, si Padre
_Por cierto... ¿Dónde está Himeko?
_Está en el Auto esperándome, el chofer nos llevará
_Ah ya veo, ni siquiera se despidió de mí, pero que jovencita...
_Padre déjela, lo que pasa es que está muy emocionada, eso es todo
_Bien Hija solo bromeaba, anda, que esperas, Himeko te está esperando
_Ah.. Si otosan, cuídese mucho, estaremos en contacto - le dije mientras me daba la vuelta para dirigirme hacia la salida, entonces mi padre me dijo...
_Chikane trátala bien, cuídala y protégela, sé que esas vacaciones serán inolvidables para ustedes dos - dijo mi padre, en ese momento me sorprendí por lo que había dicho, pensé que sabía nuestra relación amorosa que teníamos nosotras.
_Eh? pero... - no pude terminar mi oración cuando me dio un pequeño empujón en la espalda para que fuera directo a donde Himeko estaba, supe que el ya sospechaba de nuestra relación, pero eso no me importó, solo quería ir con mi princesa...
"Chikane por fin subió al coche, el chofer arranco directo a las cabañas en las montañas, mientras Himeko y Chikane tomaban sus manos entrelazando sus dedos y observando el paisaje; después de 50 minutos llegaron a las cabañas, el chofer les abrió la puerta del coche y bajo el equipaje colocándolo dentro de la cabaña, después sin más que servirles a las señoritas el chofer se fue"
HIMEKO:
_Chikane-chan estoy muy feliz, tenemos 2 semanas de vacaciones en la cabaña nosotras solas - dije muy emocionada
_Así es Himeko - me respondio Chikane-chan, después de 20 minutos de haber llegado a la cabaña nos pusimos cómodas en el sofá y nos pusimos a ver películas románticas, puse mi cabeza en su hombro y ella me abrazaba con su brazo izquierdo mi cintura, nos dábamos besos tiernos, me acariciaba mi pelo con mucha delicadeza, mientras yo con mi mano acariciaba su hermoso y atractivo rostro, nuestras miradas se cruzaban profundamente...
_Himeko te amo - me dijo Chikane-chan algo sonrojada
_Yo también te amo Chikane-chan, quiero que estés conmigo siempre- le dije
_ Himeko... ¿te puedo preguntar algo?
_si dime...
_Desde aquel día que nuestro destino como sacerdotisas terminó y Ame no Murakumo dijo que nos concedería un deseo me he estado preguntando acerca de eso, tengo curiosidad Himeko...- me dijo
_Por ahora no te lo puedo decir Chikane-chan, pero pronto lo sabrás, es algo muy hermoso que ni tu misma te lo imaginas-
_Esta bien Himeko, esperaré el momento adecuado para saberlo... - me dijo mientras su rostro se acercaba al mío, me besaba tiernamente, me recostó en el sofá mientras me seguía besando, ya tenía ganas de estar así con ella, la amaba con todo mi ser.
Pasó la tarde y nos acostamos en la cama, era muy tentador dormir a su lado como si fuese su mujer , así que tenía que aprovechar ese momento con ella, le acariciaba su rostro en la oscuridad de la habitación, le daba besitos a cada rato y ella a mí, estábamos tan excitadas que le pedí que me hiciera el amor
_Chikane-chan te amo, hazme el amor, te lo pido - le dije muy excitada, no aguantaba más
_Himeko también te amo - me dijo mientras se colocaba arriba de mí, pude sentir que se estaba quitando la blusa y el shorts con el que dormía, después me arranco la ropa dejándome en ropa íntima, me dejo sin nada puesto, también Chikane-chan estaba completamente desnuda, la podía sentir, podía sentir su espalda con mis manos
_Ah... Himeko... ah... Himeko…- gemia Chikane-chan mientras me hacia el amor...
CHIKANE:
Chikane-chan... Chikane-chan... Ah... aaah... Chikane… Ah aaah- gemia Himeko, le besaba el cuello y acariciaba su parte femenina con delicadeza, ella me tenía acorralada con sus brazos sobre mi cuello y espalda, me sentía tan feliz de tener a Himeko como mi novia, era la chica más afortunada de todo el planeta...
_Himeko puedo? - le pregunte
_Si amor, yo soy tu chica Chikane-chan, no lo olvides - me respondió mi princesita muy excitada, baje con mi boca por todo su cuerpo hasta llegar a su feminidad, comencé a lamer y con mis manos jugaba y acariciaba sus hermosos pechos blancos y perfectamente redondos, de pronto salió la esencia de mi Himeko, aquel liquido blanquecino tan tibio, lo probé, su sabor era delicioso, después introduci mis dedos en su entrada, los metía y los sacaba constantemente, sus gemidos hacían eco con los míos, era placer lo que sentíamos y felicidad también, al hacer esto con quien más amaba me hacía feliz.
Junté mi feminidad con la suya, me acosté arriba de ella y la besaba apasionadamente, ella me acorralaba por completo, ponía sus brazos alrededor de mi cuello y espalda, sus piernas me apretaban la cintura y cadera, estábamos fuertemente entrelazadas...
