Disclaimer: Glee no me pertenece. Todo es de Mr. Murphy y de Fox
Queridos Lectores: casi un mes sin actualizar(creo), lo único que les pido es comprensión este ha sido un mes duro para mi. Hace algunas semanas tenía casi casi listo el capítulo, pero por una u otra razón no podía terminarlo o editarlo. Primero, paso que había entrado otra vez a clases de la universidad, y entre tareas, examenes, etc. no podía avanzar. Segundo, tuve algunos problemas familiares, pasé por algunas situaciones por las cuales nadie quiere nunca pasar. Y pues tercero, debido a esto, no tenía muchos ánimos ni inspiracion para escribir. No les prometo que seguiré el mismo ritmo que al principio, pero si tratare de actualizar más seguido. Se que todo lo que les he escrito no sirve de justificación, pero pues cuando se puede se puede. Espero que me perdonen, y espero que el capítulo les agrade. Muchísimas gracias a los nuevos y a los viejos lectores. Cualquier duda/reclamacion/queja, dejen sus reviews o PM's. Gracias por leer.
Chapter 10: El primer (buen) encuentro
La mañana siguiente Quinn despertó muy temprano, abrió los ojos, se estiro en la cama y respiro profundamente, percibió un olor delicioso y muy familiar, TOCINO!
Mientras seguía olfateando se levantó de la cama, y sólo en calcetines, salió del cuarto y bajo las escaleras para seguir caminando hasta llegar a la cocina. Como si hubiera estado hechizada, finalmente llego a la fuente de su hambre.
"Q buenos días", la saludó Maribel con una espátula en la mano y a un lado de la estufa, un plato lleno de tocino y otro llenó de pan con mantequilla. Estaba preparando un delicioso almuerzo, y sobre todo delicioso tocino. Al ver a Quinn tan entusiasmada por la comida sonrió.
"Buenos días Tocino, digo Buenos días Maribel"
"jaja veo que alguien se levantó hambrienta hoy"
"No es eso, bueno si un poco, pero más que nada es el tocino, simplemente me puede."
"Pues qué esperas?"
Quinn hizo el amago de tomar unas cuantas tiras, acercó su mano pero sólo recibió un golpe.
"HEY! Primero debes de asearte, acabas de despertar, anda ve a lavarte las manos y los dientes, hay cepillos en la repisa de siempre", la regaño Maribel como si fuera niña chiquita.
Con una cara de derrota Quinn contestó "Ya voy ya voy", y rápidamente subió a corriendo al baño que estaba en el segundo piso.
"QUINN! Ya que estas arriba, aprovecha y despiertas a San y a Britt"
"ftstaa bfien", contestó con el cepillo aún en la boca.
Una vez que terminó se dirigió al cuarto de San. Tocó un par de veces pero nadie abría ni contestaba, así que lentamente abrió la puerta para despertarla. Al entrar vio una imagen que la enterneció. En su cuarto -que por cierto seguía intacto, cómo lo había conocido hace tantos años-, en la cama para ser más precisos, se encontraban acostadas Santana y Brittany. Recostadas de lado, B se encontraba mirando hacía la ventana que daba hacia la carretera mientras Santana la abrazaba por detrás. Las dos con una mueca de sonrisa en su rostro. Era una imagen realmente tierna, el cómo a pesar de que San era más baja de estatura, aún defendía su estatus de chica mala(aunque protectora) y era la cuchara grande. Decidió que este era otro de los momentos que quería capturar, sería muy bonito mostrarlos en su boda, además que sería algo para siempre. Así que rápidamente fue a la habitación por la cámara, siempre guardaba una en su bolso, por si se presentaban momentos dignos de recordar.
Regresó, tomó la fotografía y se dispuso a salir,
"Descansen un rato más tórtolas"
Finalmente salió y cerró la puerta, y en el camino de regreso a la cocina no puedo evitar pensar en Rachel, Cómo le gustaría poder volver a estar así con ella, volver a vivir aquellos momentos.
'Esperemos que pronto, paciencia Quinn'
'Pero y si no?'
'Tu no te preocupes mucho, hay que vivir el momento, por lo pronto ve a desayunar'
'juju el tocino, lo olvidé por estar pensando en ella'
'Te fijas? Cuán importante será para nosotras que hasta del tocino te olvidas'
'Demasiado, y ya apúrate que después de desayunar tienes que ir a preparar todo para la cita de esta tarde'
'Ok'
Llegó a la cocina de nuevo y su plato ya estaba servido, junto con una humeante taza de café y un vaso con jugo.
"Anda siéntate Q, ¿Dónde están S y B?", preguntó Maribel.
"Aún estaban dormidas, y no quise despertarlas"
"Hiciste bien, después de anoche deben estar cansadas, aún no sé cómo es que tú te despertaste"
"Fácil, Tocino"
"es verdad, no sé cómo pude olvidar tu adicción a él"
"siempre"
Siguieron platicando y comiendo por unos cuantos minutos, más que nada volvió a ser un interrogatorio de mamá Lopez, y después de Quinn quien pedía consejos para su cita. Por fin Quinn subió de nuevo, se cambió de ropa, recogió la cama, y volvió a bajar. Santana y Brittany aún no lo hacían, así que solo se despidió de Maribel y le pidió de favor que le dijera a San que se tenía que ir, que se comunicaba con ella después.
Finalmente, salió de la residencia López y subió a su coche. Antes de ponerse en camino, sacó su celular y envió un mensaje.
Para: Rach
Buenos días morena mía. ¿Cómo ha ido tu mañana? Espero que bien, ¿A qué hora nos veremos hoy? Te quiero un montón Atte. TU Quinn
Guardo el móvil y enseguida arranco y regresó a su hotel.
En su casa, Rachel acababa de dar su segunda clase, cuando recibió un mensaje que hizo que sonriera, rápidamente lo contestó.
Para: QuinnF
Hola, buenos días. Te parece bien pasar por mí a las 5? A las 4 termino de dar mi última clase del día. Yo también te quiero :)
Para: Rach
Esta bien su majestad, a esa hora pasaré por usted. No te digo que te pongas bonita porque ya lo estas. ¿Cuánto?
Para: Quinn
Eres un encanto :) Te estaré esperando entonces. ¿Cuánto qué?
Para: Rach
Ok, ahí estaré. ¿Cuánto me quieres?
Para: Quinn
Muchísimo, mucho más de lo que te puedes imaginar. Y tú? ¿Cuánto me quieres?
Para: Rach
:) Muchísimo más que muchísimo, Multiplica los granitos de arena de todo el mundo por las estrellas que hay en el universo…eso es todo lo que te quiero.
Para: Quinn
Dices las cosas más bonitas, jamás alguien me había dicho algo así. Lo siento mi rubita, tengo que irme a continuar con mis clases, pero te espero si? Besos
Para: Rach
Está bien, primero está el trabajo morena. Te veo en la tarde :). Los besos guárdalos, después me los das.
Este último mensaje dejó una sonrisa en el rostro de Rachel. Finalmente salió de su trance y continuó con sus clases, aún le quedaban muchas cosas que hacer y muchas otras más que preparar.
Esta era la hora decisiva, tocar o no tocar. Llegar o no llegar a la casa donde vive el amor de su vida y el esposo del amor de su vida. Con esa duda se encontraba Quinn frente la puerta, vestida con un skinny jean negro, una playera blanca con cuello en v y su chaqueta de cuero. Llevaba su cabello suelto, con un poco de fijador que le daba un look de melena de león, mientras que su maquillaje era ligero. En la mano izquierda llevaba una gardenia.
-'Vamos Quinn, tú puedes, el estúpido no está, y es hora de recuperar lo que fue tuyo en primer lugar'
-'Pero si no nos quiere?'
-'Eso lo averiguaras después, enfócate en tocar la puerta'
Toc, toc, toc. Unos simples golpes que no se escuchaban muy demandantes. Unos pasos se escuchaban dentro de la casa.
Ábrete sésamo, ahí estaba Rachel, en la entrada de su casa, luciendo radiante como siempre. Llevaba puesto un vestido rojo que le llegaba un poco más arriba de las rodillas, su cabello caía en ondas sobre uno de sus hombros, parecía una de las estrellas de aquel cine antiguo que tanto le gustaba ver a Quinn. Simplemente hermosa. Por unos cuantos segundos se quedó sin habla, solo observándola, estaba hechizada.
Las dos se observaban, Quinn con cara de boba y Rachel con una sonrisa.
"Hola Quinn"
"Hola Rach, estas bellísima, bueno siempre lo estas"
"jaja muchas gracias por el cumplido Quinn, tu también luces muy bien"
Quinn solo agacho la mirada apenada.
"Si tú lo dices", dijo finalmente levantando la cabeza.
"Si lo digo, y si lo estas. Lista para irnos?"
"aah perdón, jaja solo de verte me había olvidado de todo lo demás, anda vamos que se nos hace tarde"
Le ofreció su mano extendida a Rachel para que la tomara. Rachel entro rápidamente a la casa para tomar su bolso y después salió de nuevo, cerrando con una mano mientras con la otra tomaba la mano que le había ofrecido Quinn.
Ambas, con una sonrisa en sus rostros, comenzaron a caminar hacia el coche de Quinn. Una vez que llegaron a la puerta del copiloto, Quinn con su mano libre quito el seguro y abrió la puerta para que así pudiera subir Rachel.
"Gracias mi bella 'caballera'", dijo Rachel mientras depositaba un beso en la mejilla de Quinn, para después subir al coche.
Quinn sonrió, cerró la puerta y después corrió a su lado del coche para así poder tomar su camino hacia la primera parada de su cita.
"Se puede saber a dónde vamos?", pregunto impacientemente Rachel.
"No", contesto Quinn con una sonrisa, "Y no insistas, por más que lo hagas esta vez no caeré rendida ante tus encantos"
"A no?", contesto Rachel, 'eso ya lo veremos', pensó.
"No", contestó Quinn mientras seguía conduciendo.
Muy sutilmente, Rachel posiciono una de sus manos sobre el cuello de Quinn, mientras que la otra la puso sobre la mano de Quinn, la cual estaba tomando la palanca de cambios.
Comenzó a acariciar el cuello de Quinn con su mano, mientras levantaba la otra para quitarla de la palanca y así poder entrelazar sus dedos, dio gracias que el coche era automátio, así no necesitaría tanto la palanca. Una vez que tenía sus dedos entrelazados, colocó la mano en su pierna. Quinn le siguió el juego y lentamente comenzó a acariciar con su pulgar el dorso de la mano de Rachel, quien poco a poco fue acercándose más y más a ella.
Una vez que estuvo a una distancia considerable, comenzó a depositar pequeños besos sobre el cuello y la mandíbula de Quinn, quien sabía que no podría resistir mucho más.
"Rach, cariño, deja de hacer eso, porque por más que me guste, debo de controlarme, tengo una cita planeada y sé que si sigues haciendo eso tendré que mandar todo al diablo y tomarte aquí mismo"
"Y por qué no lo haces? Nadie te lo está impidiendo", dijo Rachel en un tono muy sensual, mientras continuaba repartiendo sus besos.
"Lo sé, lo sé, pero esta vez quiero hacer las cosas bien", Quinn detuvo el auto, era un semáforo. Después volteó a ver a Rachel a los ojos, y no podía evitar que su mirada automáticamente a los labios de Rachel. Después de pensarlo un poco más, tomo el valor y antes que volviera el siga, le robo un beso. "Espera si? Prometo que la espera valdrá la pena", le dijo mientras acariciaba su mejilla y pasaba su cabello detrás de su oreja.
Relamiéndose los labios, Rachel solo asintió con los ojos cerrados, bajo su mano y la coloco encima de la otra, "me parece bien, pero es que simplemente no me pude resistir, lo siento", dijo finalmente, recargando su cabeza en el cuello de Quinn, sin soltar su mano.
Quinn deposito un beso en su frente y volteó su vista al frente, una sonrisa se había instalado hacía un rato en su rostro. Unos cuantos segundos después, el semáforo volvió a cambiar a siga y entonces retomaron su camino.
Rachel se conformó con la primera 'explicación' que le dio Quinn sobre cómo y donde sería su cita.
Quinn resistió y no le dijo nada.
Finalmente llegaron al primer lugar a visitar. Un cine. Quinn estacionó el coche, lo apagó, bajó y le abrió la puerta a Rachel.
"Me trajiste al cine Quinn? En serio? Hace años que no venía", le comentó Rachel mientras caminaban hacía la entrada.
Este último comentario, dejó pensando a Quinn, 'acaso Finn y ella no paseaban?'
"Perdón por el comentario, sabes que no soy muy fanática de hablar de él pero, acaso Finn no te trae al cine?"
Rachel solo negó con la cabeza.
"Rachel, Finn y tu si salen de paseo de vez en cuando verdad?", pregunto Quinn mirándola.
Rachel ni siquiera contesto, ni hizo ningún gesto. Quinn detuvo su marcha.
"Pedazo de…", Quinn no terminó la frase, solo respiró profundamente, ese era su día, y ella trataría de que fuera lo más bonito posible.
"No hablaremos de eso….aún, primero hay que disfrutar de nuestra cita si?", habló Quinn mientras con una de sus manos tomaba la cara de Rachel para así dirigir su mirada hacía sus ojos.
Rachel asintió con una mueca de sonrisa, la cual Quinn devolvió.
"Andando que se nos hace tarde", Quinn aumentó su sonrisa y la jalo un poco para que siguieran su camino, al llegar a la entrada, Rachel vio la cartelera y se sorprendió. En ella se podía leer 'Funny Girl'.
"Funny Girl? En serio?", preguntaba Rachel mientras Quinn asentía, "Cómo lo hiciste?"
"Pues solo te puedo decir que tengo mis contactos", contestó con una sonrisa.
"Esta es la mejor cita que he tenido"
"Eso que aún no has visto nada…anda, vamos a comprar las palomitas y los refrescos, que se hace tarde y ya tengo todo muy bien planeado"
Compraron sus alimentos y pasaron a la sala correspondiente. Quinn sacó los boletos y los enseño a la entrada de la sala. Pasaron y se sentaron tres filas antes de la última fila. Estaba vació, solo ellas dos verían la película, así lo quiso Quinn.
En realidad era un cine pequeño, donde pasaban películas de cine antiguo, o de éxitos taquilleros, es decir, no proyectaban estrenos exclusivamente.
Pasados alrededor de 5 minutos en los cuales estuvieron platicando de cualquier cosa que se les venía a la mente, la película comenzó.
Desde el momento que los títulos iniciales aparecieron en la pantalla, Rachel miraba con total atención, sus ojos brillaban como nunca antes –al menos en los últimos 5 años-, recitaba todos los diálogos y cantaba todas las canciones.
Quinn en cambio, había tenido toda la intención de ver la película y ponerle un poco de atención, pero es que simplemente, Rachel eclipsaba la proyección. Era como una droga, no podía parar de verla, y esa fue su satisfacción, ver como Rachel volvía a ser –aunque fuera solo un poco- feliz.
En uno de esos momentos que Quinn la miraba, Rachel volteo a verla y vio como tenía su mirada fija en ella. Rachel solo le sonrió mientras la miraba.
"Gracias", susurró.
"No me lo agradezcas, hacerte aunque sea un poco feliz me hace bien", dijo Quinn y Rachel sonrió.
"De todos modos, gracias", le regalo un pequeño beso, mientras tomaba su mano y la pasaba por encima de su hombro, para así recargarse en ella mientras la abrazaba.
"Te quiero vida", susurró finalmente Quinn para ahora si, intentar focalizar su atención a la pantalla. Se acomodó un poco más cerca de Rachel, abrazándola un poco más mientras ella jugaba con sus dedos.
Así transcurrió la película, entre susurros de pequeñas frases de amor de parte de Quinn, o susurros de los diálogos de la película de parte de Rachel, entre besos robados, entre pequeñas caricias en fin. Para las dos fue una cinta muy bonita.
Una vez que terminaron de ver la película, salieron del cine y se dirigieron de nuevo al carro de Quinn, quien aún abrazaba a Rachel por los hombros.
"Ya se acabó nuestra cita?", preguntaba Rachel con una voz delicada y una mirada tierna.
"Ya se acabó una parte", contestó Quinn con una sonrisa
"Me parece bien, muchas gracias, cómo sabias que es mi favorita?"
"Yo sé todo de ti, siempre estuve atenta a todos tus comentarios, aparte, seamos realistas, todos saben que esa película te encanta"
"Gracias en verdad por tener este gesto conmigo, cómo le hiciste para que la proyectaran?"
"Eso es parte de la magia, y un mago nunca revela sus secretos, y no me agradezcas, yo lo hago porque te quiero y porque me gustas", dijo Quinn con una sonrisa.
"Ok, y ahora a dónde vamos?", pregunto Rachel igualmente con una sonrisa.
"Que te parece si vamos a cenar? A decir verdad estoy muy hambrienta"
"Yo también lo estoy, me parece bien, vayamos a cenar.", tomo su mano y caminaron al carro.
Una vez que llegaron al restaurant, Quinn siguió con sus gestos de caballerosidad, abriendo las puertas para Rachel, corriendo su silla y demás gestos, claro sin soltar su mano.
Se sentaron en uno de los extremos apartados de la gente, era un 'rincón' privado que Quinn había reservado con la finalidad de tener un tiempo a solas con Rachel, sin nadie que los molestara o interrumpiera.
Cuando estuvieron las dos sentadas, una enfrente de la otra, se quedaron en silencio solo mirándose, como ya era costumbre entre ellas.
La camarera llegó a tomar sus órdenes, pero desde el momento que llegó focalizó su atención en Quinn.
"Buenas tardes soy Leonor y estaré a sus servicios por el día de hoy", comenzó a decir mientras miraba fijamente a Quinn, gesto del cual se dio cuenta Rachel, quien inmediatamente comenzó a verla con un poco de odio(celos).
"Aquí están sus cartas, en un momento regresó a tomar su pedido, mientras tanto, desean ordenar algo para beber?"
Con una sonrisa y mientras observaba a Rachel, Quinn preguntó "¿Qué te gustaría ordenar para tomar?"
Rachel dejó de ver a la camarera y guio su mira hacia Quinn. Sonriéndole le contestó.
"Te parece bien vino tinto?"
Quinn solo asintió y volteo a ver a la camarera, "Ya escucho a la dama, tráiganos el mejor vino que tenga"
"En seguida TE lo traigo bonita", dicho eso sonrió y se retiró.
Quinn volvió a mirar a Rachel y al hacerlo se encontró con una Rachel enojada, para calmar un poco la situación le comentó.
"Ya sabes que vas a ordenar"
Rachel no respondió, solo se le quedó viendo.
"Rach?", volvió a preguntar Quinn. Rachel no alcanzó a contestar porque la camarera ya había regresado con sus bebidas y lista para tomar la orden.
"Y bien que te puedo traer hermosura?", preguntó Leonor, que al igual que la vez pasada, se dirigió exclusivamente a Quinn.
"A mi tráigame un steak fiorentina por favor"
"Usted ya sabe que desea ordenar?", pregunto a Rachel con desgane y sin mucho interés.
"A mi un Pollo a la Parmigiana", contestó Rachel con mucho desdén, al cual Leonor ni siquiera hizo caso.
"En un momento se los traigo"
"Y bien Rach? Prefieres hablar ahorita o hasta después de la comida?" preguntó Quinn, sabía que Rachel seguía enojada o al menos eso era lo que comunicaba sus expresiones faciales.
"No viste cómo te comía con la mirada? O acaso te gustó?"
En el rostro de Quinn se instaló una sonrisa gigante.
"Acaso estas celosa? En serio Rach? De la camarera? Ella solo hacia su trabajo"
"Pero se te estaba insinuando"
"Pero si ni siquiera la vi, toda mi atención ha estado sobre ti desde que llegué aquí. Regresé sólo por ti, crees que arruinaría la pequeña oportunidad que se me presenta?"
"No lo sé dímelo tú", le respondió Rachel aún con el tono de ofendida.
"Pues no claro que no, ya te perdí una vez, y no pienso dar pie a volver a perderte"
Finalmente Rachel sonrió, luego agacho su mirada, se sentía apenada por cómo había actuado minutos antes.
"Lo siento Quinn en verdad, deje que mis celos tomaran lo mejor de mi, sé que en realidad soy yo la que debería estar cuidando 'esto' que comenzamos a tener, pero es que simplemente no soporto lo descarada que es"
"Tranquila, que te aseguro que ella no es la chica que me interesa"
"No te interesa?"
"No, la persona que me interesa está justo enfrente de mí", finalizó con una sonrisita tímida.
"Eres lo mejor, no sé cómo pude ser tan estúpida".
"Creo que eso responde a mi pregunta, quieres comenzar a hablar desde ahora. Y no, no eres ninguna estúpida"
"Claro que no"
"Claro que no eres ninguna estúpida y por favor hablemos comenzando con decirme desde cuando no eres vegana"
"Hace alrededor de 5 años, cuando me casé. Sabes que él es carnívoro, además, al principio de nuestro matrimonio él no tenía este trabajo y pues la verdad si estábamos un poco recortados de dinero, los gastos de la boda, la casa, entre otros. Así que no podíamos darnos el lujo de tener menús distintos y sabes que ese tipo de comidas es cara. Y pues, así fue que deje de ser vegana."
Un momento después de que Rachel termino de contar su la historia, llegó su comida. Rachel estuvo más calmada esta vez, lo que Quinn le dijo la había tranquilizado un poco. Aun así estuvo atenta a los movimientos de la camarera. Después de que esta se retiró, comenzaron a comer en silencio, de vez en cuando robándose miradas, otras más regalándose sonrisas, algunas veces Rachel le ofrecía vino. Algunas otras veces Quinn le ofrecía el compartir su platillo. Y así siguieron hasta que las dos terminaron, aunque no se retiraron, mientras comían el postre empezaron a platicar y fue así que pidieron la segunda botella.
"No creas que soy una buena persona Quinn, crees que no sé que fui yo la que arruino todo? Que fui yo la que te deje en la estación aquella tarde. Porque crees que no me quejo de la vida que llevo? Porque no puedo Quinn, yo sola me lo busque, y es por eso que he resistido todo este tiempo."
"vida…", quiso interrumpir Quinn
"No Quinn, déjame terminar, después preguntas y hablas todo lo que tú quieras, Ahora es mi momento de hablar. No te culpo, al contrario, yo me siento la culpable de que jamás hayas vuelto a este mísero pueblo. Crees que la imagen tuya llorando en aquella estación no me hostigo todo este tiempo?..."
Ante esta declaración Quinn se sorprendió
'Acaso si fue a la estación? Cómo sabe que lloré?'
"P-pe-pero t-tu cómo sabes que estuve llorando?"
"Porque yo fui a la estación, estuve ahí desde que llegaste, incluso un poco antes"
La mandíbula de Quinn se fue hasta el suelo, estaba impresionada, no podía creer lo que Rachel le decía, ella había ido a la estación, más nunca llego al encuentro con Quinn.
"Pero por qué no te encontraste conmigo"
"Porque estaba cegada Quinn, me habían lavado el cerebro. Unos días antes de la graduación yo hablé con Finn, estaba decidida a terminarlo lo recuerdas?", pregunto Rachel y Quinn sólo asintió., "pues fui a su casa y empezamos a hablar y a hablar, al final, comenzó a decirme que no me querías, que era solo falsedad, que estabas jugando conmigo".
Una lagrima logró colarse por la mejilla de Rachel, rápidamente la secó con su mano.
"Perdoname Q, perdón, por no haber sido lo suficientemente valiente, por haber creído en las palabras de ese patán, perdón, no sabes cuan arrepentida estoy de todo, perdóname", las lágrimas volvían.
Quinn le tomó las manos mientras se cambiaba de lugar a un lado de Rachel, después las acercó a su boca y las beso, una por una después, temerosamente y temblando, fue acercando una de sus manos al rostro de Rachel, lentamente lo atrajo al de ella y le dio un beso en los ojos, otro en las mejillas por donde resbalaban más lágrimas. Finalmente llegó a sus labios y dejo un beso corto. Despues se relamió los labios y probo agua salada. Eran las lágrimas de Rachel, pero también las de ella, no se había dado cuenta en qué momento había empezado a llorar. Se acercó otra vez a ella y volvió a dejarle unos cuantos besos más, al terminar junto su frente a la de Rachel, retiro sus manos de su rostro y le dijo.
"No tienes por qué pedir perdón, ya te lo he dicho muchas veces, creí que con la carta había quedado todo muy claro, el pasado es el pasado, y aunque me dolió hasta el alma, lo acepte, pero regresé, regresé y tu de alguna manera también regresaste así que sólo se trata de hacerlo bien esta vez. Lo haremos bien?"
Rachel asintió, "te lo juro mi amor, esta vez lo haré bien, esta vez no me dejare engañar ni manipular, cómo lo dijiste y afirmaste tú en la carta, soy tuya, siempre lo he sido, y no puedo esperar el momento de irme junto contigo, lejos de aquí."
El rostro de Quinn estaba invadido por una sonrisa gigante, sus ojos brillaban de manera diferente, nada le podría quitar la felicidad que sentía actualmente, "claro que si vida, nos iremos las dos, verás que puedo hacerte feliz, así se me vaya la vida en ello, yo lograré cumplir todos tus sueños, te lo prometo"
Ahora fue el turno de Rachel para besar a Quinn, debido a que su reservación era privada, nadie podía ver lo que pasaba, así que estuvieron besándose un buen tiempo.
Finalmente dejaron de besarse y aún cerca, Rachel escondió su cabeza en el cuello de Quinn, mientras esta le decía que la amaba.
"Te amo", dijo suavemente Quinn en su oído, Rachel lentamente levanto la cara y le respondió.
"yo también mi amor, yo también te amo".
"Anda, vamos al parque que está cerca de tu casa, quiero ver cómo es que se ve el cielo cuando tienes una estrella a tu lado". Quinn pidió la cuenta, la pagó y después tomo a Rachel de la mano para así poder ir al parque.
Una vez que llegaron, Quinn estaciono el coche y como siempre ayudo a Rachel a bajar. De la mano, caminaron hasta llegar a una banca de madera que había ahí. Se sentaron en la parte superior, un poco separadas, aunque sus manos permanecieron en el centro de esta, sin soltarse. Voltearon a verse y sonrieron, y ahora con más confianza y libertad, se 'robaron' besos, todo era más deliberado, aunque no subían mucho de tono, eran solo besos donde trataban de decirse todo lo que tenían que decir, todo lo que se querían y todo lo que se amaban.
Un poco después dejaron de besarse y se acostaron en la mesa, otra vez, sus manos entrelazadas estaban en medio de ellas, mientras ellas miraban el cielo, cada una absorta en sus pensamientos.
"Te amo", le dijo Rachel
Quinn volteó a verla, sonriendo, la voz de Rachel era simplemente exquisita, y más cuando decía ese tipo de cosas, "y yo te amo a ti vida, tengo tanta suerte de tenerte aquí en este momento, en este momento en que solo yo puedo disfrutar de tu compañía y de la compañía de tus hermanas estrellas, aunque tú eres la mayor de todas". Quinn se volvió a acomodar en la banca, ahora acostada de lado, su codo en la banca y su cabeza en la palma de su mano, con su mirada focalizada en Rachel.
"Has pensado sobre lo que te escribí? No te estoy diciendo que me digas la respuesta ahora mismo, cómo te lo escribí, esperare hasta ese día, si no que me refiero a la carta en si, que pensaste sobre ella? "
"Si Quinn, esa parte me quedo muy clara, y sobre la carta, me fascino, me dio esperanzas, tú me ofreces la oportunidad de salir de este infierno en el cual estoy viviendo actualmente, cómo te dije anteriormente, no me puedo quejar, yo sola lo escogí, pero nada me encantaría mas, que vivir contigo toda una vida. Siempre he sido tuya Quinn, sólo tuya".
Quinn Sonrió, y Rachel le devolvió la sonrisa. Volvieron a besarse, era su nuevo pasatiempo, sin preocupaciones sobre el mañana.
Al cabo de un tiempo, y después de muchas sesiones de besos. Rachel habló, relamiéndose los labios, hinchados de tanto besar y mirando a Quinn con una sonrisa, le dijo.
"Es hora de irme a casa, no quisiera pero ya es tarde"
"Yo no quisiera que te fueras, pero si tú lo dices, es hora, tú decides…Vamos te llevo en el auto"
"No es necesario Quinn, mi casa queda a solo una calle de aquí"
"Cómo que no es necesario? Qué clase de prospecto sería si te dejo que te vayas sola y a esta hora de la noche. Yo insisto, te llevo"
"Está bien"
"Que esperamos entonces? Vamos", Quinn la ayudo a bajarse de la banca y tomándola de la mano caminó hacía el auto.
"A dónde vamos?", pregunto Rachel.
"Cómo que a dónde? Al auto"
"Quinn por favor mi casa está a una calle, no piensas gastar gas solo en eso verdad?"
"Yo lo hacía por tu comodidad princesa pero si tu quieres caminar, entonces caminemos", igualmente tomándola de la mano, comenzaron a caminar hacía la casa de Rachel.
Caminaban despacio, tonteando, algunas veces con sus manos oscilando entre ellas. En otro pequeño tramo comenzaron a bailar, con música imaginaria que ellas mismas creaban. El último paso de baile que Quinn realizo fue estirar a Rachel mientras la tomaba de una mano, para después volver a jalarla y que esta se enredara en sus brazos, quedando la espalda de Rachel pegada al frente de Quinn. Después de retomar un poco de aire, comenzaron a reírse mientras seguían caminando, estaban a punto de llegar a su destino, y sus manos aún no se separaban.
"En esa casa de ahí es donde vivo", dijo Rachel mientras señalaba su casa, un pequeña cerca rodeaba la casa, seguida de un jardín, y en medio de la cerca, había una puerta con un camino que guiaba hasta el porche de la casa.
Siguieron caminando hasta que finalmente llegaron. Quinn abrió la puerta de la cerca para que Rachel pasara, y después pasó Quinn, cerrando detrás de ella. La acompaño hasta el porche y espero a que Rachel abriera la puerta principal para entonces si despedirse.
"Entonces esto es todo, nuestra cita terminó", comenzó a decir Rachel.
"Así es, fue maravillosa, gracias por aceptar salir conmigo hoy"
"Gracias a ti por invitarme"
"…."
"…."
Un silencio se apoderó del momento
"….."
"….."
"Creo que es hora de irme", dijo Quinn
"Quieres pasar?", ofreció Rachel
'Si', contesto la conciencia de Quinn
'Di que si', pensó Rachel
'Si', pensó Quinn
"No!", contesto un poco abruptamente Quinn, Rachel se sorprendio un poco por el tono y solo agacho la cabeza
"está bien", dijo Rachel
"Perdón Rach, no quise que sonara tan fuerte y grosero, pero es que es tarde, y no quiero entretenerte más"
Rachel sólo la miró a los ojos mientras asentía.
"Está bien Quinn, entonces me iré a dormir, así es como tú lo quieres"
"No seas exagerada vida, pero lo hago por tu bien, mejor entra y duerme si? Hasta mañana, Descansa", comenzó a despedirse Quinn
"Así te vas a despedir?", preguntó Rachel, "acaso no merezco un beso de buenas noches?"
Quinn sonrió.
"Claro que te lo mereces, te mereces eso y muchísimo más vida", la tomó de la mano y la estiró hacía ella, estrellando sus bocas en un beso que empezó siendo sumamente tierno, para después volverse un beso cargadísimo de pasión"
Se besaron un buen rato, hasta que Quinn comenzó a decir entre besos.
"No", beso, "No hagas más difícil que me vaya", beso, "por favor vida"
"Nadie te lo está pidiendo"
"Yo lo sé, pero no puedo"
"Te lo diré solo una vez más", beso, "Quieres pasar?"
Quinn rompió el beso abruptamente y se separó de Rachel.
La cara de Rachel no tenía precio, y en el rostro de Quinn se mostraba una clara sonrisa.
