Naruto Zarya

Primero que nada, los reviews:

carlos29: Je, je, je, La verdad no me pude resistir a trolear a Chouji… El Hinata vs Nami es de las peleas que más me ha gustado escribir y en cuanto al Naruto vs Shino, pues no sé si en el futuro haya revancha, ya que las cosas se van a agitar mucho después del Examen.

wolf1990: Gracias. Pues el asunto Naru-Hina-Nami quedará definido próximamente ya será clave para el futuro. En cuanto al plan de Ozai, también conforme avance el fic se revelarán cosas de ese tema.

CCSakuraForever: Gracias, pues los combates, cada uno a su manera estuvieron muy agitados, aunque lo mejor del fic apenas se ve a lo lejos.

Ukamulbas: Gracias. Trataré de que el fic avance más rápido en la medida de que sea posible.

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos profundos de los personajes…"

VIII: ¡Invasión!

La peculiar Jounin Ryu, bostezaba con marcado desgano mientras que su alumna parte de la familia real de la Nación del Fuego recién tomaba asiento en forma elegante junto a ella. La pelirroja tenía pequeñas lágrimas bajo los ojos debido al sueño que la pelea de su rubio estudiante le había provocado…

- ¿De qué me perdí?- La princesa, mirando inexpresivamente hacia la arena mientras se cruzaba de brazos

- De una buena cura para el insomnio… En verdad no te perdiste de nada…- Volvió a bostezar la Jounin sin pudor alguno -Tu compañero venció al Aburame con tres Jutsu simples y el Onmyou Bunshin y ni siquiera hubo violencia considerable…-

- En fin, dicen que la pelea entre Sabaku no Gaara y el tal Sasuke Uchiha será buena… ¿Qué opinas?- Cuestionó la chica de cabello castaño oscuro

- Bah… Igual y esa supuesta batalla del siglo ni siquiera se realizará…- Dijo la pelirroja en tono despectivo y expresión aburrida -El geniecillo ese ni se ha dignado en llegar al estadio-

- No lo creo… Mi padre acaba de mandar a decirle al Hokage que le den una prórroga al Uchiha así como a Naruto… No entiendo por qué le dan tantas facilidades al tal Sasuke…-

- Porque a fin de cuentas y a diferencia por ejemplo, de Nami, el puede diseminar su semilla por el mundo… El consejo de Konoha está invirtiendo su tiempo en consentir al Uchiha para, según sus fantasías estúpidas, reconstruir a los Uchiha- Terminó Ryu con fastidio

"Un planteamiento ciertamente inteligente…" Pensó fugazmente la chica de ojos color miel, regresando su atención a la arena "El Sharingan es un arma poderosa que necesita la aldea…"

- Como sea, Naruto ya no está, así que supongo regresó con las chicas…- La pelirroja sonrió maliciosa -Mejor no interrumpirlos…-

En otras partes de las gradas, el estandarte que Ukitsu ahora agitaba tenía la imagen de un Naruto dibujado en forma 'chibi' y con la V de la victoria en su mano derecha…

Kurama Keiko sólo miraba con discreta molestia a la morena, que a su parecer se mofaba de la derrota de Shino. Después de pensarlo detenidamente, suspiró… A fin de cuentas Naruto había derrotado a sus dos compañeros de equipo con relativa facilidad, así que no podía replicar nada.

- ¡Naruto-sempai, eres el mejor…!- Exclamó Ukitsu a todo pulmón

- ¿Quién es la loca que grita…?- Ino volteó sorprendida y a la vez sonrojada cuando Makoto Senju se sentó junto a ella tras lanzar su pregunta -Por un momento se oía como tú-

- La verdad, no lo sabemos…- Respondió la rubia en un susurro

- Considerando que tiene casi tu misma voz, si no estuvieras junto a mí juraría que eras tú…- Murmuró Keiko, haciendo un gracioso puchero.

Sakura se acercó a Makoto cuando lo vio llegar, sorprendiéndose del nuevo aspecto del Senju: ahora llevaba una camisa blanca de mangas largas con el símbolo de su clan en la espalda, así como pantalón corto de color negro y botas azules. Pero se sorprendió más cuando entrelazó su mano con la de su rival, quien sonrió contenta y se sonrojó ligeramente.

- ¿Cómo van las batallas?- Preguntó el castaño, mirando de reojo a la arena

- Pues…- Ino tomó aire -Como Naruto, Hinata y Nami llegaron tarde, la primera batalla sería entre los chicos de Suna, pero el de la cara pintada se rindió al instante… Luego, pues… ¡La batalla entre Hinata y Nami fue increíble!- La emoción de la rubia al recordar la batalla fue palpable -Pero terminó en empate… Y las dos quedaron fuera… Luego Shikamaru acorraló a la chica de Suna después de una batalla muy, pues… Estratégica… Y luego se rindió porque se le acabó el Chakra…-

"Si como no… Seguramente el holgazán ya no quiso avanzar para no tener que combatir…" Pensó Makoto fugazmente -¿Y qué hay de Naruto y Shino?- Preguntó el Shinobi del Equipo 8

- Pues es la pelea que acaba de terminar… Naruto le dio la vuelta a la situación, porque Shino tenía la ventaja, pero terminó rodeado por varios sapos que amenazaron con comerse sus insectos y por eso se rindió…- Respondió la Kurama al instante

- Ya veo…- Susurró el Senju -¿Qué batalla sigue ahora?-

- Es el turno de Sasuke-kun- Dijo Sakura sonriendo

- ¿No ha llegado el Uchiha?- Preguntó extrañado el Senju mirando a su compañera de equipo

- No… Por cierto… ¿Porqué llegaste tan tarde?- Preguntó curiosa la pelirrosa

- Estaba terminando mi entrenamiento con Tenzou-sensei- Respondió tranquilo Makoto

- Además la pelea de Makoto-kun es después de la de Sasuke- Agregó Ino con un deje de molestia

- En fin- Dijo Keiko, interrumpiendo la discusión -Ya se tardó mucho Sasuke-kun… Y después de la larga batalla entre Hinata y Nami no creo que le den mucho tiempo de prórroga, a lo mucho diez minutos…-

El tiempo de la prórroga comenzó a pasar. Debido a que la reciente pelea había sido entre Shikamaru y Temari, la idea de adelantar la batalla entre el Senju y la hija del Kazekage era inviable. La rubia necesitaba descansar forzosamente ya que el Genin de Konoha apenas iba a debutar, lo que pondría en clara desventaja a Temari, que si bien no había terminado agotada en su batalla contra Shikamaru, había gastado gran cantidad de su Chakra. El tiempo comenzó a pasar para gran ansiedad del público, que después de la batalla de Nami, pensaba que la batalla del otro Uchiha también sería espectacular, pero el tiempo pasaba y ante la ansiedad y creciente molestia de la mayoría del público el pelinegro no llegaba. Por otra parte, Kankuro y su compañera miraban a su hermano menor con miedo creciente, ya que su sed de sangre aumentaba segundo a segundo…

No podía esperar mucho más para asesinar a Sasuke y según su creencia, demostrar su existencia.

En uno de los palcos principales, Ozai esperaba con una creciente molestia. Ciertamente esperaba al Uchiha ya que el combate sería contra uno de los hijos del Kazekage y parecía que sería una gran batalla para ver si las medidas consentidoras tomadas con él habían valido la pena, pero la tolerancia estaba llegando a su final y Sasuke Uchiha no aparecía por ningún lugar del inmueble. Cambió el enfoque de su mirada, de la arena del estadio hacia su hija.

- Azula- La princesa volteó de inmediato al escuchar el imponente tomo de voz de su padre, que ya no podía ni quería ocultar la molestia -Ve a decirle a Sarutobi que si el mocoso Uchiha no llega en cinco minutos que lo eliminen del torneo… ¡Estoy harto de esperar!-

- Como digas, padre- Asintió obediente la castaña.

La princesa realizó un sello de manos y desapareció en un remolino de hojas, reapareciendo de inmediato en el palco donde estaba Sarutobi en compañía del Kazekage. Ambos lucían ansiosos, ya que esperaban la llegada de Sasuke, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la Genin se posó frente a Sarutobi.

- Hokage-sama…- Dijo Azula respetuosamente ante la mirada expectante del líder Ninja de Suna -Mi padre me envía a decirle que apenas termine la prórroga otorgada, si Sasuke Uchiha no llega, lo declare perdedor…-

La princesa desapareció en una pequeña nube de humo al instante, mientras Sarutobi suspiró. El gesto del Hokage llamó la atención de su contraparte de Suna.

- No creo que diez minutos más importen…- Replicó el Kazekage

- Lo siento, pero la palabra de Ozai-sama es ley en este asunto, después de todo él fue quien pidió la prórroga… ¡Raido!-

- A sus órdenes, Hokage-sama- Respondió el Jounin ubicado a espaldas de Hiruzen

- Dile a Genma que si Sasuke no llega en cinco minutos, de por terminado el encuentro y declare ganador a su oponente- Dijo tranquilo Sarutobi ante la contrariedad del líder de Suna

- Como ordene…-

Genma observaba expectante al cielo. Tras recibir el mensaje de Raido habían pasado más de cuatro minutos y el límite ya estaba a instantes de llegar. La mayoría del público ya estaba mirando expectante al sensor, que parecía estar ya listo para anunciar la descalificación de Sasuke. Frente a él, Gaara esperaba cruzado de brazos.

- En fin… Creo que es hora de anunciar el final de esto…- El sensor comenzó a levantar su mano.

Pero justo cuando estaba por alzar completamente su brazo, en medio de la arena apareció un remolino de hojas que después de unos instantes reveló a Kakashi Hatake y a Sasuke Uchiha, quien ahora lucía sus ropas en tono negro.

- Vaya Kakashi, ahora tardaste más que de costumbre- Dijo el réferi, sonriendo ligeramente

- ¿Todavía llegamos a tiempo?- Preguntó el Jounin del Equipo 8 con marcada pereza y tranquilidad -Pensé que no lo lograríamos…-

- Como sea, todos en el estadio ya estaban ansiosos… Espero que la espera haya valido la pena- Respondió Genma.

En las gradas, Sakura sonreía alegre junto con Keiko, mientras que Ino miraba sonriente a Makoto, quien a su vez observaba con una sonrisa discreta al Uchiha.

- Por fin llegó…- Susurró el castaño.

En el palco de la familia real, los interesados en la batalla miraban con interés que por fin el combate está por comenzar… Excepto Azula, que volteó de reojo a su Sensei.

- ¿Te vas tan pronto…?- Dijo la Princesita, con una discreta sonrisa

- Tengo que ir a echarle agua a mis estudiantes…- Sonrió sutilmente perversa -Te quiero atenta por cualquier cosa-

- Sí…- Asintió seria la castaña

- Y cuida que Ukitsu no haga algo estúpido-

- Descuida…- Ryu sonrió casi imperceptiblemente con la respuesta de Azula antes de desaparecer con el Shunshin no Jutsu.

En la enfermería, poco a poco tanto Hinata como Nami, bastante vendadas por todo su cuerpo, abrieron los ojos lentamente… Su mirada se fue aclarando lentamente, hasta que frente a ellas vieron a Naruto con una suave sonrisa. Ambas se sonrojaron al instante al sentir tan cerca a su amado rubio y bajaron la mirada por la pena.

- N-Naruto-kun…- Susurraron ambas a coro

- ¡Me alegra que ya hayan despertado!- Exclamó el rubio con una gran sonrisa que provocó un sonrojo mayor en las chicas

- G-Gracias, por cuidarnos…- Apenas pudieron susurrar ambas Kunoichi en un susurro

- Bueno, ahora viene la parte difícil…-

Ambas se le quedaron viendo al rubio, confundidas por sus palabras, pero ahora era el Uzumaki quien había bajado la mirada y se había sonrojado a sobremanera. Las chicas se preocuparon de inmediato al ver la actitud extraña que había tomado el rubio.

- ¿Te ocurre algo malo, Naruto-kun?- Preguntó Hinata expectante, la preocupación había superado a su timidez natural cuando le hablaba al rubio

- B-Bueno, yo…-

- No te preocupes Naruto-kun…- La Uchiha sonrió amablemente -Puedes confiar en nosotras, si podemos, te ayudaremos…-

- Es que, yo…-

- Naruto-kun…- Ambas chicas realmente lucían preocupadas por su amigo y amor.

Naruto no soportó más la presión, cerró los ojos y se mordió el labio para reaccionar. Hinata y Nami en verdad lucían preocupadas.

- ¡Las quiero tanto a ambas que deseo protegerlas, cuidarlas y que sean mis novias…! ¡Se que suena ridículo, pero es lo que siento…! ¡Deseo hacerlas felices a las dos…!- Exclamó con gran energía y un completo sonrojo el usuario de aquellos ojos raros.

De acuerdo…

Las chicas no se esperaban eso de su amigo y amor. La preocupación de las chicas desapareció al instante y se convirtió en un sonrojo sumamente marcado y ambas de inmediato bajaron la cabeza, debido a la mezcla de sentimientos entre la pena, la alegría y una gran dicha que poco a poco aumentaba en sus corazones. Las dos sabían que si tenían oportunidad con su amado rubio, con su luz dorada, sólo sería una y la otra sufriría por más que le deseara lo mejor a la afortunada, por lo que la elegida terminaría sufriendo al saber que su amiga era infeliz por su propia felicidad y por más que quisieran negarlo, eso no terminaría bien. Habían pensado entre sus pláticas de amigas, de aquellas llenas secretos y verdades que se llevarían a la tumba, que si el rubio llegara a ver a las dos como algo más, si se diera el escenario, si fuese posible que ambas compartieran su camino junto al rubio…

Lo aceptarían sin dudarlo.

Sus corazones eran una mezcla de sentimientos basados en el amor que le tenían al rubio y la amistad que sentían por él y entre ellas. Tanto Hinata como Nami eran amigas íntimas prácticamente desde que habían comenzado su camino como Ninja, por eso se imaginaban siempre juntas, unidas eternamente por una amistad inquebrantable, mirando hacia el mismo camino…

Como lo indicaba el apellido de la Hyuga, hacia un lugar soleado lleno de luz.

Ambas siempre caminarían junto a esa luz dorada que las alejó de la oscuridad de abandonarse a sí mismas, una para obtener un vacío aprecio de su padre y su clan, la otra para conseguir una venganza que sólo le envenenaría el alma tras conseguirla. La posibilidad era una en un millón, primero cuando de pequeñas ambas miraban que Naruto sólo tenía ojos para Sakura y no se atrevían a hablarle excepto muy esporádicamente. Pero cuando se unieron en el Equipo 7 y conocieron a su peculiar maestra, poco a poco comenzaron a apreciarse a sí mismas, conocieron otra fase de Naruto, el chico inseguro que sólo deseaba el cariño que nunca recibió, el chico que siempre miraba hacia el cielo y siempre cumplía con su palabra, así como de inquebrantable era la amistad de Hinata y Nami, así de inquebrantable era la voluntad de Naruto, facetas que las terminaron de enamorar completamente del rubio voluntarioso…

Pero sobretodo se dieron cuenta que si perdían esa timidez, su sueño podía hacerse realidad… Ambas eran conscientes de que su oportunidad, si llegaba a presentarse, sólo se daría una vez en la vida y si ese momento llegaba en algún momento, sin importar su timidez, sin importa lo que dijeran las personas, sin importar otra cosa que su plena felicidad… Seguirían el camino que ambas deseaban, juntas…

Y junto a su amado Naruto.

- N-Naruto-kun…-

El rubio volteó de inmediato hacia ambas amigas, quienes estaban tomadas de una mano, mientras miraban sumamente sonrojadas al rubio, pero luchaban con todas sus fuerzas para no bajar ni desviar la mirada. Naruto sólo observaba con una mezcla de sentimientos entre la ansiedad y el temor creciente de que la respuesta fuera negativa, ya que era consciente, desde que Ryu le había revelado los secretos más ocultos sobre su vida, que posiblemente los mayores lazos afectivos que podría tener serían amigas y sus Sensei, así como el particular lazo de rivalidad por el puesto de Hokage que posiblemente tendría siempre con Makoto, su relación con Sandaime y posiblemente su amistad con Iruka. Pero tener una vida y hacer una familia, si bien no se veía inalcanzable, sí se veía muy lejos…

Al menos hasta que fue reunido en el Equipo 7 con las chicas que ahora eran sus personas más importantes. Poco a poco su vínculo fue creciendo… Primero las miraba a las dos como chicas extrañas que siempre desviaban la mirada cuando volteaba a verlas, pero poco a poco y sin darse cuenta, esas chicas con su manera de ser, primero se ganaron su confianza, luego, poco a poco se ganaron su admiración y finalmente, se ganaron su corazón con sus sentimientos recíprocos hacia él.

Naruto quería estar con las dos aunque sonara ridículo y egoísta, pero su corazón que tanto odio llegó a albergar hacia Konoha y que incluso lo motivó a fugarse de la aldea, en realidad sólo tenía unas ganas inmensas de sentir el amor y el cariño que no tuvo de pequeño… Pero ya no sólo era eso, ahora quería corresponder a las sonrisas que Hinata y Nami siempre le daban y le dieron la fuerza para soportar el entrenamiento de Ryu. Sólo quería provocar en ellas, esas sonrisas que lo hacían sentirse bien, diferente a su infancia, querido…

Sin darse cuenta, terminó profundamente enamorado de ambas, no como la ilusión que había tenido con Sakura Haruno, sino que ahora era un sentimiento verdadero, basado en el camino que habían recorrido juntos, lo que habían soportado durante su entrenamiento con Ryu, y que los había hecho crecer como nunca pensaron que lo harían. Pero sobre todo, estaba enamorado de la dulzura de ambas chicas, de su forma de ser, del deseo de superación que los tres compartían…

No lo entendía completamente, pero deseaba pasar el resto de su vida junto a ellas y eso era lo importante. También se sentía atraído por su belleza, en parte por lo que había vivido al lado de Ero-Sensei, pero las quería por ser quienes eran… Nada de clanes, nada de Kunoichi, las quería por ser Hinata-chan y Nami-chan. Por eso tenía miedo, porque al expresar lo que sentía cabía la posibilidad de que no sólo las perdiera como parejas, sino como amigas. Pero como le dijo Jiraiya, no había peor lucha que la que no se hacía, por lo que a pesar de lo que podía pasar, nunca se rendiría, ya que, después de todo, ese era su camino Ninja, como lo descubrió en su gran aventura con la Princesa de la Nación del Agua…

- ¿Chicas?- Preguntó temeroso el rubio -¿Q-Qué me responden?-

- C-Cuídanos por favor… Naruto-kun…- Ambas chicas apenas y podían hablar, pero nunca bajaron ni desviaron la mirada… Ni siquiera en su batalla se veían tan decididas como en ese momento

- ¿Eh…?-

Fue todo lo que Naruto pudo decir, porque ambas Kunoichi se acercaron a él con seguridad en sus pasos aunque sus rostros sonrojados hicieran pensar otra cosa. Ambas se recargaron y acurrucaron suavemente en el pecho de su luz dorada y sonriendo al tiempo que cerraron sus ojos y se aferraron con delicadeza a su amado…

El Uzumaki al instante abrazó protectoramente a ambas Kunoichi con suavidad y también cerró los ojos mientras sonrió plenamente, sintiendo y a la vez emanando ese amor tan puro. Discretamente, desde una pequeña abertura entre la puerta y su marco, la Sensei Jounin del Equipo 7, observaba la escena con una sonrisa casi imperceptible.

"Ya era hora… Si no lo hubieran hecho ahora, los hubiera molido a golpes hasta que aceptaran lo que sentían…"

Ryu se alejó de la puerta y la cerró con una discreción propia de su rango, eso, o posiblemente los tres Genin del Equipo 7 estaban tan adentrados en su mundo de luz que ni siquiera hubieran podido escuchar una explosión junto a ellos, porque en ese momento, su universo se reducía a ellos tres y los sentimientos correspondidos entre sí…

En las gradas del estadio, la gente miraba con expectación la batalla que acontecía entre Sabaku no Gaara, el hijo del Yondaime Kazekage y Sasuke Uchiha, uno de los sobrevivientes de su casi legendario clan…

Paradójicamente, los únicos que no prestaban atención a la batalla eran los pequeños Uchiha, que se encontraban platicando como si no sucediera nada importante, completamente indiferentes al combate del chico que a los ojos de Konoha debería ser su modelo a seguir. La pequeña Hanabi, completamente invadida por la curiosidad se acercó a una de las niñas Uchiha, de su misma edad y que tenía el cabello largo de color negro, atado con una cola de caballo… Además, se sentía algo sola, puesto que los demás Hyuga se retiraron tras la eliminación de Hinata y Nami, pero ella se quiso quedar hasta que terminara el torneo.

- Disculpa- Dijo la castaña, tomando del hombro a la Uchiha

- ¿Qué sucede?- Preguntó la chica, volteando a ver curiosa a Hanabi

- ¿Por qué no siguen la pelea de Sasuke?- La pequeña Hyuga miró confundida a la pequeña azabache -¿No es su ídolo?- Como respuesta la pequeña pelinegra comenzó a reír a carcajadas, cosa que molestó a la castaña, pero antes de que Hanabi pudiera replicar, la pequeña le contestó

- Cuando Nami-sama y Hinata-san empataron y quedaron eliminadas, el torneo perdió interés para nosotros excepto por Naruto-san, además no vamos a apoyar al señor gruñón que se la pasa regañándonos por no querer ser Ninja para vengarnos de Itachi-

- ¿A qué te refieres?- Preguntó Hanabi confundida

- Nunca nos ha tratado bien, sólo nos regaña y sólo nos dice estorbos o inútiles, por eso nos da igual lo que suceda con el señor 'soy el mejor Ninja'- Respondió la pelinegra con una graciosa mueca de enfado, inflando sus mejillas

- ¿Y Nami-san sí los trata bien?-

- Sí… Nami-sama nos cuida, nos hace la comida, juega con nosotros y nos quiere, por eso la queremos mucho… Y aquí entre nos, porque quiero ser como ella, yo también seré una Kunoichi- Respondió alegre la pequeña Uchiha

- Ya veo-

- Por ahora… ¿Quieres jugar con nosotros?-

- Bueno, yo…-

- ¡Vamos! Y por cierto, yo me llamo Izumi Uchiha, mucho gusto-

- Yo soy Hanabi Hyuga, el gusto es mío…-

Un poco reticente, Hanabi se incorporó a los juegos que estaban improvisando los Uchiha, quienes la recibieron con los brazos abiertos…

En ese momento Hanabi no lo supo, pero acababa de conocer a su mejor amiga.

Sasuke tenía un duelo parejo con Gaara, manteniendo su distancia con un Taijutsu de gran calidad, pero sobretodo, muy similar al de Rock Lee. Tanto Guy como Makoto miraron de reojo al Ninja Copia, quien debajo de su máscara sonreía discretamente. Gracias a su reciente entrenamiento de Taijutsu, a diferencia del chico con peinado de jícara, el Uchiha podía esquivar los distintos y variados ataques de arena del pelirrojo gracias a su Sharingan, pero aunque Sasuke parecía tener el control de la batalla, no parecía que al hijo del Kazekage le afectaran sus ataques. Gaara se encontraba resguardado en una esfera de arena al tiempo que un ojo flotaba sobre el aparente capullo, ante la expectación de su equipo.

"¿Pensará hacerlo…?" Pensó Temari, preocupada

- ¡Aún no, Gaara!- Exclamó furioso Baki, su Sensei Jounin "¡Ese pequeño imprudente…! ¡Puede arruinar el plan!"

Ante la expectación de gran parte del público, Sasuke corrió hacia una de las bardas de la arena, realizando varios sellos de mano de gran a velocidad, al mismo tiempo que activaba su Sharingan. En su mano derecha comenzaba a formarse lo que parecía una intensa corriente eléctrica, al tiempo que tomaba su brazo con la mano izquierda. Todos los Genin de la generación del Uchiha se encontraban sorprendidos de que el azabache pudiera reunir tal cantidad de Chakra, pero sobre todo que este fuera visible.

- ¡Sasuke-kun, eres el mejor!- Exclamó entusiasmada Keiko sin pudor alguno

- ¡Acaba con él, Sasuke-kun!- Agregó Sakura, mientras que sus ojos y los de la Kurama tenían forma de corazón

"No puedo creer que Kakashi le haya enseñado al Uchiha el Jutsu que usó para acabar con Zabuza…" Pensó el Senju con ira discreta "Una cosa es que me deje en segundo plano, pero otra muy diferente es que mi supuesto Sensei prefiera abiertamente a uno de sus estudiantes…"

"Makoto-kun… ¿qué te ocurre?" Ino sintió la tensión en la mano que le sostenía al castaño, pero también aumentó la fuerza de su agarre, para calmarlo, cosa que se dio cuenta consiguió cuando el Senju la volteó a ver y le sonrió suavemente

- Gracias… Ino-chan…-

- ¡Ese Sasuke sí que es bueno!- Exclamó Kiba emocionado - ¡Ojalá que él le dé su merecido a Naruto!-

"Pues siendo sincero, no creo que ni Sasuke pueda con Naruto…" Pensó Shino impasible

- Viejo, que bueno que me retiré del torneo…- Susurró Shikamaru para sí mismo con expresión aburrida "Aunque con Hinata y Nami fuera, me preocupaba más el hecho de tener que enfrentarme a Naruto…"

- ¡Sasuke sí que es bueno!- Exclamó Chouji para continuar comiendo una nueva bolsa de frituras que recién había comprado.

A gran velocidad el Uchiha bajó por el muro para lanzarse contra el capullo de arena. Varios pilares de arena surgieron del mismo para detener el vertiginoso avance de Sasuke, pero gracias a su Sharingan pudo evitarlos y lanzarse con aquél Chakra eléctrico en su mano derecha de frente hacia el capullo, impactándolo ante la expectación de casi toda la multitud.

- Así que después de copiar el Taijutsu al completo de Lee y dejárselo en bandeja de plata al único que pareces considerar tu alumno, le enseñaste el único Jutsu que no has copiado de alguien…- Might Guy volteó a ver al que proclamaba su rival con discreta recriminación

- El ya había copiado los movimientos de Lee cuando se encontraron antes de inscribirse al examen…- Replicó Kakashi discretamente -Y con respecto al Chidori, nada me impide enseñárselo…-

Sasuke miraba confiado el capullo de arena que estaba escasos centímetros de su rostro, pero cuando intentó sacar su brazo del capullo de arena, con sorpresa y temor se dio cuenta de que algo lo sujetaba y le impedía retirar el brazo. Generó en el interior del capullo más Chakra eléctrico hasta que logró liberarse, notando que en realidad era empujado por un cuerpo extraño de color arena, que parecía ser un brazo…

Cuando el extraño miembro logró retirar al Uchiha algunos metros, regresó al interior del capullo, que a su vez comenzó a desmoronarse lentamente, revelando a un Gaara con el hombro izquierdo herido, quien jadeaba de forma maniática. Sasuke miró con un discreto temor y una discreta sorpresa a la vez, cómo el pelirrojo tenía una expresión diferente a la que le había visto aquella vez cuando rescató al nieto del Sandaime, ya que ahora no era esa mirada fría, si no que era una mirada llena de una brutalidad indescriptible.

En las tribunas, un hombre que miraba la batalla, poco a poco comenzó a ver borroso, hasta que perdió la conciencia. Un ANBU enfundado en una capa negra, detrás de él, le había tomado el hombro, provocando su adormecimiento total en cuestión de segundos. El extraño ANBU realizó un sello de manos al instante, provocando que casi la totalidad del público, incluyendo el de los palcos importantes, comenzara a dormirse de forma súbita en segundos, tras ver una fugaz lluvia de plumas blancas…

Hanabi y los Uchiha, así como los Genin de la generación de Sasuke comenzaron a caer lentamente dormidos, con las excepciones de Sakura y Keiko, quienes miraban confundidas el fenómeno. Por el contrario, Guy y Kakashi se colocaron espalda con espalda y de inmediato dispersaron el Genjutsu. Tras mirar a los Jounin cercanos a ellos, Sakura y Keiko también superaron ese poder. El Equipo de Suna también se protegía del sorpresivo jutsu.

"Así que un Genjutsu…" Pensó el Sensei Jounin del Equipo de Suna, fugazmente "Todo está listo al parecer…"

En el palco principal, desde donde Sarutobi y el Kazekage estaban observando los acontecimientos, era ajeno al hecho. El Sandaime continuaba mirando hacia la arena mientras que el líder de Sunagakure veía discretamente a su homólogo de Konoha. El Hokage sintió la mirada penetrante del Kazekage y volteó discretamente también, encontrándose mirada con mirada.

- Ahora, podemos empezar…-

Tras las casi inaudibles palabras del líder de Suna, los dos escoltas ubicados a su espalda se movieron en un instante al frente mientras uno de ellos activó una bomba de humo, provocando una visible explosión en el palco. Sasuke desde la arena, así como Kakashi y Guy desde las gradas, voltearon a ver el evento al instante, con marcada sorpresa y preocupación.

"La operación ha comenzado…" Pensaron colectivamente Baki, Temari y Kankuro al tiempo que endurecían sus miradas.

En las afueras de Konoha, varios Ninja de Oto, todos ataviados en su uniforme reglamentario, corrieron en dirección a la aldea en varios grupos, mientras que no muy lejos de ellos, varios Ninja de Suna terminaban una complicada ceremonia de invocación, de la cual emergía una enorme serpiente de tres cabezas.

Kakashi y Guy miraban con preocupación hacia el palco del Hokage, temiendo por su seguridad, pero se desentendieron del asunto cuando un escuadrón de ANBU se adelantó y rápidamente se dirigió hacia el lugar. En medio de la cortina de humo en el palco, se escucharon los gemidos de dolor de Raido, quien caía al suelo tratando de proteger a Sarutobi, recibiendo dos Shuriken en el pecho previamente. Hiruzen observaba desconcertado lo que estaba ocurriendo, pero cuando estaba por reaccionar, el Kazekage lo aprisionó del cuello con increíble rapidez, acercando una Kunai cerca de su rostro y de un salto se elevó hasta el techo del edificio donde se encontraban, cayendo ambos de pie con facilidad.

Al instante cuatro Ninja de Suna que yacían en el suelo tras ser aparentemente neutralizados por los ANBU, se quitaron las capas que los cubrían. Sin poderse ver su verdadera identidad, rodearon a ambos Kage, formando un cuadro con ellos al centro, dejando ver su apariencia. Uno de ellos tenía la particularidad de tener seis brazos, mientras que otro de ellos era robusto y casi estaba calvo, otro tenía el cabello blanco y una protuberancia sobresalía de su cuello, la cual casi parecía una cabeza igual a la suya y el último de ellos, o más bien la última era una chica de largo cabello rojo. Los cuatro vestían uniformes similares.

- Al fin ha llegado la hora…- Dijo confiado el Ninja de seis brazos y el único que tenía una banda en la frente, con el emblema de Oto

- Hemos esperado esto… ¿No?- Preguntó el Ninja con la perturbadora protuberancia -Ya estaba harto de estar disfrazado-

- Me dan asco por ser tan dulces- Agregó en tono despectivo la pelirroja

- Vamos, todos somos amigos- Agregó el gordo

"Estos son Ninja de Oto…" Pensó Sarutobi mirando analítico a los cuatro misteriosos Ninja

- Bien, empiecen antes de que nos interrumpan- Dijo imperativo el Kazekage.

Los cuatro misteriosos Ninja posaron una rodilla en el tejado y prepararon un sello de mano, al tiempo que una luz de color violeta los unía, dibujando el cuadrado que ya tenían formado.

- ¡Shishienjin (Campamento de Batalla de Cuatro Flamas Violeta)!-

Un cubo de luz negra se formó alrededor de los Kage al tiempo que un ANBU saltaba para alcanzar a Sarutobi, pero chocó contra el muro de luz negra y de un momento a otro cayó envuelto en llamas. Los demás ANBU que ya se preparaban para atacar lograron detenerse a tiempo, mirando hacia la barrera, pensando cómo podrían atravesarla sin morir para cumplir con su deber y salvar a Sarutobi, quien miraba lo que acontecía entre analítico e impotente por el momento, volteando a ver de reojo a su contraparte de Suna.

- Kazekage-sama…- Susurró Hiruzen a su contraparte, quien reía en forma discreta y perversa a la vez.

Desde las gradas, Kakashi y Guy miraban con sorpresa e impotencia cómo los ANBU ya habían sido sacados de la jugada, tratando de pensar que era lo que había sucedido. Keiko y Sakura permanecían temerosas ante un escenario que lucía tétrico cada vez más. De inmediato los Jounin comenzaron a bajar las escaleras para dirigirse al edificio, pero el ANBU que había lanzado el Genjutsu se interpuso en su camino.

- ¡¿Qué haces?!- Pregunto Guy entre sorprendido y molesto -¡Hokage-sama nos necesita…!-

El ANBU, todavía realizando el sello del Genjutsu, levantó la cabeza para mirar fijamente a los dos Jounin, al tiempo que cuatro sujetos del público comenzaron a moverse, desprendiéndose de sus ropas para saltar hacia el ANBU.

- ¡Tú eres mío…!-

De los cuatro que saltaron sólo tres llegaron, ya que seis cadenas de metal surcaron el aire y aprisionaron al cuarto en el aire, atrapándolo del cuello, del torso, de los brazos y de las piernas, al tiempo que las cadenas se contraían y fijaban al Ninja de Oto al suelo en forma violenta. Tanto el ANBU como los dos Jounin y las Genin que continuaban despiertas voltearon a ver el lugar cerca de donde el Ninja de Oto había sido atrapado, para ver a la bella morena y cuarta Genin del Equipo 7 con aquellas ataduras enredadas en sus brazos, sonriendo discretamente…

"Eso estuvo cerca…" Pensó Ukitsu tras suspirar de alivio "Si hubiera escapado seguramente Ryu-sensei me hubiera castigado…"

- ¡¿Quién demonios eres tú?!- Exclamó Guy, visiblemente sorprendido

- Me llamo Ukitsu Kankichi y soy Genin de Konoha- Respondió la morena volteándolo a ver sobre el hombro con una discreta sonrisa

"¿Quién es esta chica? Su lanzamiento de cadenas fue muy bueno…" Pensó Kakashi sin dejar de ver analítico a la morena.

El ANBU tenía la mirada posada en la chica de vestido azul. Tal vez no era esperada, pero si todo salía bien, los nobles y el Daimyo de Nación del Fuego serían asesinados por los Ninja de Oto en la parte alta de las gradas. Pero los pensamientos del misterioso ANBU fueron interrumpidos cuando dos Ninja de Oto cayeron detrás de él y no se detuvieron hasta caer pesadamente en la arena de combate. Los otros Ninja invasores voltearon a ver a sus compañeros con temor, ya que parecían inertes y sus cuerpos estaban humeando, como si hubieran recibido algún Jutsu Katon, o en su defecto Raiton.

- Vaya, pensé que serían un mayor desafío…-

Con una pirueta sumamente vistosa usando como barra la trabe del techo, la Princesa de Nación del Fuego llegó con su amiga tras girar de forma elegante en el aire y caer en forma perfecta, a lo que Ukitsu afiló su sonrisa. Azula correspondió con una mirada fugaz, tras lo que volteó a ver al ANBU.

- Sorpresa…- Dijo Azula clavando la mirada en los sorprendidos Ninja de Oto

"Otra chica extraña ha parecido" Pensó Guy mirando serio a la princesa

"¿Acaso ella habrá sido quien acabó con los Ninja que acaban de caer?" Kakashi miraba de reojo a la recién llegada

- ¿Quién eres?- Preguntó serio el ANBU

- Vaya, yo pensé que sería conocida- La bella chica de ojos miel los cerró -Soy la Princesa de Nación del Fuego… Azula- La bella castaña abrió los ojos, intensificando la ferocidad de su mirada

"¿Genin? De Genin se ve que sólo tiene el Rango…" Pensó el ANBU fugazmente

- ¿Y Ryu-sensei?- Preguntó Ukitsu fijando la mirada en su amiga

- Fue a ver a la Hyuga, la Uchiha y al enano inútil- Respondió la princesa sin apartar la mirada de sus enemigos.

En la arena de combate, Sasuke regresaba la mirada hacia Gaara, tras voltear a su espalda después de escuchar el impacto de los Ninja de Oto al caer al suelo después de recibir el ataque de Azula. Cuando se dio cuenta, Temari y Kankuro ya estaban junto a su hermano, quien se tomaba la cabeza en lo que parecía un intento de mantenerse controlado. Baki estaba delante de ellos, en una clara intensión de protegerlos o en su defecto de cubrirles la retirada.

- Está más herido de lo que pensaba- La rubia miraba con preocupación a su hermano más pequeño -Y ha perdido mucho Chakra en la batalla…-

- ¿Y si usa es Jutsu…?- Preguntó el Ninja maquillado

- Es imposible ahora- Replicó Temari al instante

- ¡Tonto! Esto pasó porque intentaste transformarte antes de recibir la señal- El Sensei de los tres hermanos volteó a ver al pelirrojo de forma recriminadora

- ¡¿Y qué hacemos ahora?!- Preguntó Kankuro, visiblemente exaltado -¡Necesitamos a Gaara!-

- Lo sé, Gaara es nuestra carta del triunfo, debemos evitar perderlo hasta que se recupere… Llévenselo y cuídenlo hasta que esté listo, su Chakra se restaure y podamos continuar la operación…- Respondió serio Baki

- Entendido- Dijo el Ninja maquillado para ayudarle a Gaara a levantarse

- ¿Y usted Sensei…?- Preguntó la rubia expectante

- La respuesta no te va a gustar, mocosa…-

El Equipo de Suna, así como Sasuke, voltearon sorprendidos hacia la espalda de Uchiha, donde el Equipo 7 encaraba a su contraparte de Suna. A diferencia de Naruto, Hinata y Nami, quienes lucían serios y decididos, Ryu sonreía confiadamente.

- ¿Q-Qué dijo?- Preguntó Temari con miedo naciente

- Que cuando acabe con tu Sensei apenas quedará un poco de él como para meterlo en una caja de fósforos…- La mirada de Ryu se hizo más fría

- ¡Váyanse ya…!- Exclamó el Jounin de Suna con firmeza

- ¡Entendido!- Asintieron Temari y Kankuro al instante, tras lo que huyeron cargando ambos a Gaara

- ¡Naruto…!- La pelirroja borró la sonrisa de su cara -¡La misión consiste en neutralizar al chico mapache, parece ser su carta del triunfo…! ¡Hinata y Nami, ustedes quédense a proteger a los suyos!-

- ¡Sí!- Los tres integrantes del Equipo 7 asintieron al tiempo que las Kunoichi dieron media vuelta para dirigirse a las gradas mientras que el rubio se lanzó al instante hacia Gaara

- ¡No se los permitiré!- Replicó el líder de los Ninja de Suna al instante, lanzándole un Shuriken a Naruto, que para sorpresa del Jounin, fue detenido por uno a su vez lanzado por Ryu

- ¡Ahora somos tú y yo…!- Exclamó la Jounin de Konoha

- ¡¿Y yo que hago?!- Preguntó el Uchiha

- ¡¿Y a mí que me importa?! ¡Tú Sensei es Kakashi, no yo…!- Ryu se lanzo a sorprendente velocidad contra el Jounin de Suna

- ¡Vamos entonces!- Baki también se lanzó al frente para encontrarse con la pelirroja

"Lo mejor será seguir al inútil de Naruto, quiero terminar mi batalla contra Gaara… Y nadie me lo impedirá…" Pensó el Uchiha fugazmente antes de lanzarse al frente para alcanzar al rubio, al tiempo que Baki y Ryu tanteaban el terreno para iniciar su batalla.

En lo alto del edificio, donde aquellos Ninja de Oto levantaron la barrera, todo había quedado en un frío silencio, mientras que Sarutobi y el Kazekage se encontraban, todavía sin reaccionar desde que la barrera había sido levantada.

- Ahora entiendo, querías apoderarte del Sharingan de Sasuke-kun… O en su defecto el de Nami-chan…- Dijo tranquilamente Hiruzen -Para luego destruir Konoha…-

- En parte tiene razón, pero el Sharingan ya no es mi objetivo en realidad… ¿Y en serio crees que Konoha es tan importante?- Respondió el líder de Suna después de reírse -Pero bueno, cuando Gaara regrese las cosas se pondrán muy divertidas, además los refuerzos pronto llegarán aquí y podremos desatar la carnicería… Lo he derrotado, soy mejor estratega y en parte he aprovechado la incompetencia de la seguridad interna de la aldea para planear metódicamente este golpe…-

- Jamás lo pensé de ti, Kazekage…- Replicó tranquilamente Sarutobi

- Hm…-

Como respuesta, el líder de Suna se llevó su mano al rostro y ante la mirada atónita de Sarutobi, poco a poco comenzó a desprenderse de su cara como si fuera una simple máscara, revelando una mirada de ojos delineados y dorados similares a los de una serpiente, tez sumamente pálida, blanca de hecho, así como una sonrisa siniestras y llena de seguridad en su victoria…

El Sandaime lo reconoció al instante.

- Orochimaru…- Hiruzen cerró los ojos -Sabía que este día llegaría… Jamás pensé que tu odio por la aldea era tan grande…- El Hokage abrió los ojos, mostrando su mirada llena de determinación -¡Pero no lograrás tu objetivo!-

- Hm…- El Sannin sonrió -Hace tiempo le dije que debió de haber elegido al Godaime Hokage… Porque el Sandaime Hokage, justo aquí y ahora perderá la vida… - El Sannin de forma grotesca saboreó con su larga lengua el Kunai que empuñaba

- ¿Puedo dar una segunda opinión sobre eso…?-

Tras recibir un violento impacto en su rostro, Orochimaru salió proyectado un par de metros, pero pudo recomponerse antes de estrellarse contra la barrera levantada por sus sirvientes para caer elegantemente de pie en el suelo. Sarutobi estaba tan sorprendido como el Hebi-sannin, ya que el recién llegado era sumamente familiar para ellos y provocaba reacciones diametralmente distintas, porque mientras el Hokage se mostraba visiblemente alegre, Orochimaru fijaba su mirada en el individuo que sonreía confiado demostrando el desprecio que sentía por él en su mirada dorada y de pupilas rasgadas como las de un reptil.

- ¡Al fin he llegado, tan veloz como un rayo que muestra su vitalidad a cada paso que da, soy el Ninja que no tiene rivales en ningún lado, ni en el cielo ni en la tierra, yo soy el gran Gama-sennin Jiraiya…!-

Tras la peculiar danza que usaba como presentación, Sarutobi miraba visiblemente irritado a su alumno, con un tic visible en el ojo izquierdo. Por el contrario, Orochimaru miraba con naciente preocupación a su otrora compañero, ya que no pensaba que tendría que enfrentarse al mismo tiempo con dos de los mejores Shinobi de Konoha…

"A fin de cuentas, esto sólo es un juego" El hombre de pálida piel, sonrió en forma perversamente sutil después de unos instantes.

Kakashi y Guy miraban hacia el edifico donde la barrera estaba levantada. Sus rostros habían pasado de la impotencia de ver que el autor intelectual del ataque había sido el infame Orochimaru, al alivio tras ver la inesperada aparición del Gama-sennin, quien parecía listo para combatir contra su antiguo compañero.

- Que suerte tenemos de que haya llegado Jiraiya-sama- Susurró Kakashi aliviado

- La suerte no existe de forma tan descarada en el mundo Ninja- Respondió Azula al instante -Jiraiya sabía del ataque y puso en alerta a mi padre-

- ¿Qué?- Fue lo que alcanzó a decir Guy

- Jiraiya-sama puso en alerta a Ozai-sama, por eso nosotras sabíamos del ataque- Agregó Ukitsu en tono no tan áspero como su compañera

- Ahora lo comprendo- Dijo el Ninja Copia mientras regresaba su atención al grupo de Ninjas de Oto

- Mientras hablan, nuestros Ninja están terminando lo que Itachi Uchiha no pudo hace tiempo…- Interrumpió el evidente Ninja infiltrado

- No estés tan seguro- Replicó la princesa al instante

- ¿A qué te refieres?- El ANBU perdió la seguridad en su voz

- Ya lo verás…- Complementó la morena, con expresión seria.

En la zona alta de las gradas, Hinata y Nami ya estaban con los pequeños Uchiha y Hanabi a sus espaldas, quienes yacían en el suelo profundamente dormidos. Frente a ellas cuatro Ninja de Oto miraban expectantes. Hinata ya había adoptado la posición del Juuken, en tanto que la Uchiha tenía abierto su compás, lista para atacar. Los Ninja de Oto dudaban en lanzar el ataque al ver la determinación en los ojos de ambas Kunoichi, dispuestas a proteger a sus familias, de sangre en el caso de Hinata y adoptiva en el caso de Nami.

- Debemos terminar rápido para ir con nuestro Naruto-kun- Susurró la pelinegra suavemente, con su Sharingan activado -No quiero dejarlo sólo…-

- Lo sé, pero no podemos dudar ni cometer un solo error…- Agregó la chica de cabello azul oscuro, con su Byakugan listo para la batalla -Naruto-kun no nos perderá… Pronto estaremos con él…-

Naruto trataba de alcanzar a los tres Genin de Suna, mientras que Sasuke a su vez, trataba de alcanzar al rubio saltando entre los techos de las edificaciones de Konoha. Tras ver de reojo al Uchiha que lo seguía bastante cerca, Naruto regresó su mirada a los hermanos de Suna.

- ¡Kuchiyose no Jutsu!-

Tras posar su mano derecha fugazmente en el suelo durante su vertiginosa carrera, de la nube de humo surgida del Kuchiyose no Jutsu emergió el dragón Kouryu, que comenzó a volar despreocupadamente en círculos alrededor del rubio, siguiéndolo en su persecución de los hijos del Kazekage.

- ¿Qué hay de nuevo Naruto? ¿A qué jugaremos hoy?- Preguntó expectante el dragón

- No es el momento amigo- Respondió el Genin al instante -Estamos en una misión-

- ¿Por qué?- Preguntó el dragón volador, confundido

- Porque soy un Ninja de Konoha y es mi deber- Respondió el rubio al instante -Pero sobre todo, porque quiero proteger a Hinata-chan y a Nami-chan…-

- Está bien…- Respondió alegremente la invocación.

Sasuke miraba sorprendido al dragón de considerable tamaño seguir al rubio mientras continuaba la persecución de los Ninja de Suna. Ese tal Kuchiyose no Jutsu podría serle útil para conseguir su venganza contra Itachi…

- ¡Oye, tarado! ¡Dime cómo aprendiste ese Jutsu!- Exclamó el Uchiha sin dejar de correr

- ¡¿A quién le dices tarado, imbécil?!- Naruto volteó hacia el azabache, visiblemente indignado.

El pelinegro iba a replicar cuando en una zona no muy lejana una enorme cortina de humo apareció entre los edificios, de la que emergió una enorme serpiente de tres cabezas de un gran tamaño. Naruto se detuvo en seco para observar y pensó al principio que la serpiente era del mismo tamaño que el imponente Suzaku, pero de inmediato se dio cuenta de que el intimidante reptil no era tan grande. Sasuke en cambio, tras ver de reojo el suceso, continuó la persecución del Equipo de Suna, dejando atrás a Naruto. Kouryu giraba expectante alrededor de su invocador, esperando a saber qué era lo que iban a hacer.

- Rayos, la misión es detener a ese chico de Suna, pero esa serpiente puede dañar la aldea…- El rubio suspiró -Si Ryu-sensei se entera de que desobedeceré, me matará entrenando… Pero en fin… ¡El Gran Ninja, Naruto Uzumaki entrará en acción ahora…! ¡Vamos Kouryu!-

- ¡De acuerdo, Naruto…!-

El dragón se posó delante del rubio con la cabeza en el suelo, a lo que el rubio respondió subiéndose a su amigo y tomándose con firmeza de los cuernos de Kouryu, tras lo que el dragón se dirigió a gran velocidad hacia la serpiente que era considerablemente más grande que él…

En las gradas del estadio, Sakura y Keiko se arrastraban por el piso, entre los asientos de las gradas, dirigiéndose hacia sus compañeros de equipo y generación, en tanto que sobre ellas, Kakashi, Guy, Ukitsu y Azula combatían fieramente contras los Ninjas de Oto presentes en el lugar. Varios refuerzos de los invasores ya estaban presentes, y mientras el Ninja Copia hacia uso de su gran maestría en el uso de las Kunai, podía detener incluso a dos enemigos a la vez, la Bestia Verde de Konoha en rápidas sucesiones de golpes físicos, mantenía a raya a los Ninja de Oto que se le acercaban con relativa facilidad…

Ukitsu demostraba un estilo de Taijutsu que si bien no estaba tan pulido como el de Guy o Ryu, era igual de violento, teniendo un duelo con un Ninja de Oto, mientras su compañera saltaba de los respaldos de los asientos con gran agilidad y elegancia, lanzando veloces Jutsu de tipo Katon en forma de esferas, que los Ninja de Oto difícilmente podían esquivar y debido a la precisión de la princesa, los Shinobi de Oto no podían contraatacar, ya que Azula calculaba muy bien los tiempos de reacción de sus enemigos y los atacaba con Jutsu si bien no muy fuertes, rápidos de ejecutar apenas esquivaban sus ataques previos para no darles oportunidad de otra cosa.

- Rayos… ¿Por qué tiene que suceder esto?- Preguntó Sakura sin dejar de avanzar rumbo a Makoto

- No sé… Pero esto en verdad es horrible…- Agregó Keiko -Aunque… Kurenai-sensei ya nos había advertido que viviríamos situaciones así, pero yo no creía que sería tan pronto y precisamente aquí en Konoha…- La Kurama continuaba avanzando, un poco menos insegura que la pelirrosa -Por ahora evitemos pensar en eso y concentrémonos en la misión que nos encargó Kakashi-san… Debemos traer de regreso a Sasuke-kun si es cierto que ese tal Gaara es tan temible-

- De acuerdo…- Respondió la Kunoichi del Equipo Kakashi, no muy convencida.

Las chicas finalmente llegaron con los demás Genin de su generación, quienes estaban dormidos en sus asientos. No había tiempo para despertarlos a todos, debían actuar rápido y sólo despertar a los que más pudieran ayudar para ir por Sasuke. Sakura se posó delante de Makoto, mientras que Keiko se colocó frente a Shino, realizando ambas la liberación del Genjutsu. Shino y Makoto abrieron los ojos lentamente, volteando a ver de reojo a sus compañeras, quienes de inmediato los jalaron de forma algo violenta hacia el suelo tomándolos del cuello.

- ¡¿Qué demonios te pasa, Sakura?!- Exclamó el Senju molesto

- Estamos en medio de un ataque…- Respondió Keiko apenas en un susurro

- Entiendo…- Dijo Shino al instante

- Nuestra misión es ir por Sasuke-kun, ya que según Kakashi-sensei, ese chico Gaara es muy peligroso- Agregó Sakura

- Entonces deberíamos llevar a Shikamaru también…- Dijo Makoto después de unos instantes.

Tras las palabras del castaño, los cuatro Genin voltearon a ver al Nara, que yacía en el suelo aparentemente dormido. Keiko se acercó a él y rápidamente realizó el sello de mano para la dispersión del Genjutsu. Pero al darse cuenta de que no sucedía nada, la Kurama cerró los ojos al tiempo que una vena se le resaltaba en la sien. Le dio un ligero golpe con su puño derecho en la cabeza al pelinegro de coleta, quien comenzó a moverse ligeramente mientras se le formaba un chipote.

- Diablos…- Shikamaru comenzó a sobarse la cabeza

- ¡Sólo te estabas haciendo el dormido…!- Exclamó Sakura, visiblemente irritada

- Yo no quería participar en esto…- Susurró el chico de mala gana -Pero en fin…-

- Debemos ir por Sasuke- Dijo Shino en forma inexpresiva.

Los chicos comenzaron a recorrer el camino rumbo a la salida del estadio pecho a tierra, pero no pudieron evitar ver la batalla que sostenían Kakashi, Guy, Ukitsu y Azula contra los Ninjas de Oto, sobre sus cabezas. Si bien las chicas tenían prisa en ir por su querido Sasuke-kun y a Shikamaru no le importaba en lo absoluto, tanto Shino como Makoto estaban pendientes de las habilidades que mostraban tanto la morena como la hija del Daimyo…

El Senju no sabía que pensar al ver a la bella morena, ya que su primera impresión de ella era que no parecía ni siquiera una Kunoichi, pero no pudo evitar sorprenderse cuando peleaba con un Taijutsu algo burdo pero brutal contra uno de los tantos Ninja de Oto. Shino por otro lado, miraba fijamente a la bella chica de ojos color miel, quien además de ser sumamente hábil y elegante en sus movimientos, no desperdiciaba casi nada de Chakra en sus Jutsu, ya que sus insectos no estaban alborotados, como sería si alguien liberara de forma involuntaria aunque fuera un poco de Chakra…

Desde su palco y cruzado de brazos, el Daimyo de la Nación del Fuego miraba con frialdad absoluta el desarrollo de la invasión justo frente a sus ojos. A los pies del elegante trono que ocupaba, varios Ninja de Oto yacían bocabajo e inmóviles. Los cuerpos de esos invasores liberaban tenuemente pequeñas corrientes eléctricas…

Para el gobernante de la Nación del Fuego no fue nada complicado acabar con esos Chunin.

"Orochimaru sigue siendo un estúpido confianzudo si cree que Ninja de tan bajo nivel pueden someterme…" El castaño de barba y largo cabello cerró los ojos al tiempo que orientó su mirada al cielo "¿Lo ves Minato? El futuro del mundo no está en esa ilusa comprensión que gritaban Jiraiya-sensei y tú a los cuatro vientos… Ese futuro está en unificar todo el planeta bajo el yugo de la Nación del Fuego para que se acaben las fronteras que existen entre todas las naciones, justo como pensaba el abuelo Sozin y mi padre Azulon" En el rostro de Ozai se formó una sonrisa tenue "Me gustaría que estuvieras aquí, amigo… Para ver juntos cómo los Ninja de Konoha se ganan el derecho a formar parte de mi ejército sobreviviendo a la invasión…"

Notas

Capítulo listo. En esta ocasión me costó un poco de trabajo de pasar del torneo a la invasión de Oto y Suna a Konoha. Además quise plasmar que cada Sensei Jounin prepara a su equipo de acuerdo a su criterio, he ahí la razón de la diferencia entre los niveles de los Genin antes y tras la academia.

En cuanto al asunto de la similitud entre las voces de Ukitsu e Ino, debo decir que es un guiño al doblaje latino, donde ambas son interpretadas por la bella y talentosa Karla Falcón.

Finalmente, el papel de Jiraiya quise hacerlo diferente, ya que el mismo se niega a involucrarse en la invasión hasta el final, pero luego frente a Pain se lamenta no haber ayudado a su Sensei… ¿Cómo se lamenta de algo que no quiso hacer? En fin… Sólo resta decir que este fic será para Jiraiya fans.