Pues hola, se que esta ves me demore y tal ves no quieran seguir leyendo el fic por tanto espacio entre capítulos pero es que estaba en la finca de una tía y acabe de llegar a la casa de ella en Medellín (una ciudad de Colombia) así que de una ves digo, este capitulo va a ser bastan bastante largo así que hoy actualizo mañana no, pasado si u de ahí casi todos los días. Este capitulo me a gustado mucho mucho mucho así que espero que lo disfruten.

Así Comienza

Miles de aurores y miembros de la Orden Del Fénix entraban a la caverna natural a las afueras de Oxford unos cinco mil mortifagos estaban aturdidos en el piso, prácticamente lo único que se veía por todo el piso de la caverna eran mortifagos aturdidos. Ya había miembros del ministerio llevándoselos mientras los demás aurores lanzaban una lluvia uniforme de aturdidores sobre los mortifagos para que estos no despertasen ya que seria un peligro aunque estuvieran amarrados.

Ya habían caído dos escondites uno de cinco mil y otro de tres mil, el primero como ya esta dicho en Oxford y el segundo en Berlín. Harry estaba mas tranquilo ya que este era un duro golpe para las fuerzas de Voldemort sin embargo no todas las noticias eran buenas. Esa mañana antes de comenzar la operación habían recibido dos terribles noticias, primero encontraron a Dedales Diggle muerto a la entrada Muggle del caldero chorreante, pero no se confirmaron con lanzarle la maldición asesina, de esa forma hubiera podido decir que era un tipo con suerte, la única forma en que pudieron reconocerle era por la mano perdida y por su sombrero. Había pruebas que demostraban que había sido torturado durante dos días sin siquiera dejar que enloqueciera con los crucios. Había estado sufriendo hasta el último momento y pegado a su sombrero había un pergamino con un mensaje escrito del puño y letra de Lord Voldemort.

Orden Del Fénix: HOMBRES MUERTOS CAMINANDO

A Harry le sorprendía la ridiculez del mensaje, ¿Dónde estaba el aristocrático Tom Marvolo Riddle? La única respuesta que pasaba por la cabeza del ojiverde es que este estaba realmente furioso y Harry lo comprobaba cuando de un momento a otro le dolía la cicatriz y por unos segundos estaba furioso con todo quien estuviera en la casa por lo que varias veces se encontraba a Ginny hecha una fiera y dispuesta a no hablarle nunca mas en la vida (claro que en tres segundos ya estaban reconciliados). Voldemort intentaba entrar en la mente de Harry todo el tiempo y este apenas y lo repelía o cuando ya tenia mucho dolor de cabeza y cansancio mental para poder bloquearlo simplemente creaba una fantasía donde las líneas de la orden fueran miles y miles o mostraba planes falsos, esto sin embargo no servia de nada, solo servia para que Voldemort no vieran sus recuerdos ya que este se daba cuenta fácilmente cuando eran mentira.

La segunda noticia era todavía peor, los ministerios de Francia, Bulgaria, Alemania y Rusia habían sido atacados y los ministros de cada país habían muerto junto con su gabinete y muchos aurores. El único ministro que había sobrevivido había sido el de Francia pero se encontraba en el hospital Robespierre y no saldría en algunas semanas.

Los ministerios intentaron nombrar un gobierno de emergencia y para el momento de la operación ya tenían un soporte pero obviamente no participaron en los ataques.

Era septiembre quince y Harry y los demás seguían en la madriguera pero eso era solo una forma de decir ya que se la pasaban la mayoría del tiempo en misiones para la orden. Aunque habían dado un duro golpe hace tres días las cosas no parecían mejorar.

Los ministerios de los países atacados estaban a punto del colapso, había incendios por todas las ciudades e incluso las naciones unidas muggle habían hablado sobre el tema pero decidieron simplemente mandar ayuda humanitaria dada la falta de información, eso fue un gran error ya que mandaron mas victimas a la boca del lobo.

En el cuartel general de la orden del fénix había decenas de personas corrían de una lado a otro recibiendo las decenas de lechuzas y mensajes que había por todas partes. Todos juntos intentaban calmar la situación en Alemania donde las cosas estaban totalmente fuera de control, en unos pocos días el ministerio de ese país se había convertido en un grupo de unas miles de personas que llevaban una guerra sin cuartel en las calles, por mas sorprendente que pareciera Voldemort no atacaba a los magos de la confederación que desmemorisaban a todo Muggle que viera algo. Al parecer debido a que el señor oscuro todavía no deseaba que se quebrara el estatuto del secreto por lo que la confederación no podía ayudar a los aurores por mas que quisiera para no abuzar de esta pleitesía que les ofrecía el señor oscuro, los aurores de Alemania comprendían que era lo correcto pero también estaban muy molestos al ver que un mago vestido de blanco los miraba con cara de no poder hacer nada mientras un mortifagos los torturaba

La sede de la confederación internacional de magos deliberaba en su sede principal ubicada en la isla de Georgia del sur cerca del polo norte. Habían decidió mandar magos en la ayuda de los países al punto del colapso pero disfrazarlos como ayuda de otros ministerios. Esta decisión fue tomada en absoluto secreto en una reunión en la que no había periodistas y en la que los asistentes fueron revisados varias veces. Diez mil aurores de todos los continente se dirigían por me dio de trasladores indetectables hacia diferentes ministerios y de ahí a Alemania. La ayuda de concentraban en este país ya que los demás países en problemas tenían cierto control de la situación.

Harry, Ginny, Ron y Hermione hablaban de la situación en la madriguera cuando de un momento a otro apareció Mcgonagal por la chimenea.

.¡Chicos!-dijo- no damos abasto necesitamos controlar la situación en Alemania, tomen este traslador-

La profesora saco una botella de cerveza Heiniken de su túnica y pronuncio

-¡Portus! ¡Rápido rápido al traslador!-grito la profesora

-¿A dónde nos llevara?-pregunto Hermione

-A la "sede" del ministerio alemán- dijo la directora como si eso no se pareciera a una sede

Los muchachos tocaron el traslador y tras sentir un gancho que los jalaba hacia dentro por el obligo se encontraron en un edificio todo de ladrillos destruido en varias partes y con muchos heridos alrededor. En el centro de la habitación en la que se encontraban había un hombre de color bajo pero fornido de unos 40 años. Este tenía un montón de pergaminos de mapas de edificios y mensajes quien sabe de quien enzima de un escritorio en un muy buen estado en contraste con lo demás de la habitación. En la pared estaban colgados diagramas de la ciudad de Berlín que mostraban la gran zona de control mortifaga con algunos puntos azules (que Harry supuso que era el ministerio, la orden, etc) y una gran burbuja azul con la bandera de Alemania pintada en ella que Harry supuso que era la zona en que se encontraban. También habían colgadas en las paredes fotografías de los mortifagos mas buscados, pergaminos que decían en letras bien negras y mayúsculas VOLDEMORT que Harry supuso eran para que la gente le perdiera el miedo al nombre, Harry recordó con nostalgia la frase de Dumbledore "el miedo al nombre aumenta el miedo al hombre". Había también escopetas en un rincón y Harry reconoció a uno de los soldados que lo salvo en la madriguera que en ese momento tomaba una de las armas de fuego y la miraba como diciendo "que vejestorio".

El hombre de color que Harry supuso era el ministro de emergencia se paro y lo saludo en un perfecto ingles

-Harry Potter un gusto en conocerlo mi nombre es Gustav Figorobish ministro de magia de Alemania- dijo este

-El gusto es mió, estamos a sus ordenes que quiere que hagamos- dijo Harry

-Esto es para contárselo a mis nietos, "Harry Potter fue mi subordinado"-dijo con una sonrisa, después su cara cambio- Si es que sobrevivo como para tener nietos, ¡Bueno creo que mejor les explico la situación!

Harry dudo que el ministro les expirara la situación a todos los nuevos combatientes que llegaban pero pensó que ser el elegido tenia sus ventajas.

-No puedo creer que apenas en unos días, ni siquiera una semana hayamos perdido tanto terreno, apenas y tenemos comunicación con las otras ciudades del país y solo nos comunican que hay miles de mortifagos atacando que si bien no son maquinas de matar si tienen buen entrenamiento- comenzó el ministro- Si les soy sinceros a ustedes cuatro no creo que podamos recuperar el terreno o por lo menos no todo y tampoco que los mortifagos puedan avanzar mucho mas, estamos como estancados y creo que eso se quedara así hasta que la guerra acabe, el problema es que los mortifagos torturan y matan y ya no se puede hacer nada, la confederaron solo puede desmemorisar a los que están vivos y ya han muerto diez mil personas-

-¿Y como controlan las fuerzas muggle?-pregunto Hermione

-Es que no las controlamos- dijo- Tienen que entender que no hay comunicación con otros países, y estoy hablando de la forma muggle, las líneas están caídas y ya casi no funciona la de emergencia de ejercito, lo único que sabe la comunidad muggle es que hay ataques terroristas de grupos musulmanes hacia Alemania. El presidente muggle sigue vivo y ha ordenado a lo que queda de las tropas atacar a los mortifagos. Se que suena extraño que una guerra sin cuartel pueda ser escondida a los ojos de la comunidad no mágica pero así es, yo tampoco entiendo bien como pero el resto del mundo no se ha enterado de lo que pasa en Alemania, solo que hay incendios, atentados terroristas y personas muertas pero siempre que la ONU va actuar se les olvida "casualmente" deliberar frente a eso. Antes de que no hubiera comunicación y hubiera periodistas muggle, ósea el primer día, aparecía en los noticiarios de televisión internacionales la situación pero se la disfrazaba de algo no tan grave. La verdad no entiendo como lo hacen, yo sospechaba que todo el secreto se iba ir a la mierda, es que miren!!!!Hay magos y brujas lanzando maldiciones por todas las calles del país!!! Pero lo importante es que lo hacen y punto, gracias a Merlín que lo hacen. Las tropas muggle están arrinconadas pero oponen cierta resistencia.

-¿Cuántos auroes les queda, alemanes quiero decir?- pregunto Ginny

-Éramos siete mil, siempre habíamos sido una potencia en cuanto a eso ahora solo quedan uno mil o mil quinientos, no estamos seguros-

-¿y combatientes en total cuantos?- pregunto Ron

-Unos doce mil ya que acaban de llegar los aurores de los "ministerios"-

Los muchachos comprendieron

-Pero según eso somos mas que los mortifagos-. Dijo Ginny

-Eso no importa- dijo Ron que era un excelente estratega- Además de mortifagos hay vampiros, gigantes y dementores y no es solo el hecho del numero si no simplemente la posición tan desfavorable en la que nos encontramos- dijo este mientras miraba el mapa- Si intentamos salir demasiado simplemente nos reciben con una lluvia de hechizos y listo, es como un embudo, nuestro numero no nos sirve y para que nos sirva son miles de vidas para sacrificar, algo parecido a lo que hicieron los lobos en Moscú, además nos podrían contrarrestar con la táctica de Potter-

Harry se sonrojo y juro mentalmente matar a Ron

-¿Táctica de Potter?¿Que es eso?- pregunto el ministro, ron le explico y también le dijo que desde ese día la orden y el ministerio británico la llamaba la táctica de Potter, nombre contra el que Harry había peleado con dientes y garras, pelea que al final no funciono.

El ministerio, al ver que el elegido ya tenia tácticas sobreestimo el poder de este y le puso diez aurores que hablaran ingles bajo su mando. Sus amigos lo miraban intentando contener la riza y Harry los fulminaba con miradas asesinas. Lo buenos es que le dio a Harry libertad de operar como quisiera en ves de mandarlos a un limite del territorio donde estarían al mando de otra persona.

Los muchachos y "sus" aurores (a Ron le encantaba como sonaban y aunque Harry no dijera nada y Hermione lo codeara a ellos también) se prepararon para partir, Harry pidió armas de fuego para todos y se las concedieron, pero no eran mas que revólveres que en una hora se les enseño a usar y a afinar puntería. Harry tomo unos cuchillos largos y se los entrego a sus amigos, los auroes ya sabían manejarlos y ya llevaban unos pero lo que si quedaron extrañados eran sus amigos

-Harry ¿para que?- pregunto Hermione, que no le gustaba la idea de usar algo que no fuera su varita.

-¿Te tengo que recordar que paso en Moscú?- dijo este

-Pero no los sabemos manejar- dijo Hermione

-Pues aprenden-

-Para ti es fácil decirlo tu heredas todo y todo te queda fácil- dijo una Hermione dolida

-Fácil? Acaso tu tuviste que aprender durante un mes un encantamiento convocador?, Hermione tu eres la que nos ha enseñado todo lo que sabemos, lo único que herede es el Quwiditch y el manejo de la hoja

-Pero tu eres mejor en duelo- repuso la castaña

-Si es verdad pero por que a veces tu te centras mucho solo en la teoría y aunque sabes hacer los hechizos mas poderosos y mejor que nadie de nosotros no te mueves rápido y no tiene buen físico, pero si practicaras la fuerza , la agilidad y la velocidad la mitad de lo que practicas los hechizos serias en unos meses tan poderosa como Voldemort o Dumbledore- Harry no estaba exagerando, Hermione era impresionante en la fuerza de su hechizos, por lo menos el nunca había visto que con un Expeliarmus tumbara parte de una pared, El estaba seguro que ella le podía hacer frente a Voldemort si tan solo entrenara también su cuerpo como su magia- Dime, quien era en Hogwarts la que con el primer intento ya sabia hacer todos los hechizos? Tu o nosotros?

Hermione subió la cabeza y por primera ves en la vida Harry amo esa mirada se suficiencia.

-Bien dicho Potter- dijo esta- Ya entiendo por que Ginny te quiere, ojala Ron hablara la mitad de bien como tu lo hacer- dijo mientras miraba a Ron como deseando que dijera algo o que hiciera algo

Ron solo se puso rojo como un tomate y tras estar quieto unos segundos la beso

-¡Por fin!- dijo Ginny

Duraron así tal ves un minuto, aunque ninguno de lo dos podía tener la mas mínima noción del tiempo. Cuando se separaron los dos estaban ligeramente sonrojados y se dedicaron una sonrisa.

-¡Bueno déjenlo para mas tarde!- dijo Harry- ¡Tenemos que salir ya!-

Harry tomo la autorización que el ministro le dio para autenticar su libertad de operar como quisiera.

-¡Vamonos!- DIJO Harry y los 14 salieron en tropel

A la entrada del edificio se dedicaron a ver bien el mapa a ver a donde querían ir a defender el asedio. La zona en el control del ministerio era apenas de unos diez kilómetros cuadrados y formaba una maza irregular que no tenia ninguna organización. Todo el perímetro estaba lleno de combatientes, había zonas donde los mortifagos tenían mas ventaja y en otras menos, el mapa era apenas de esa mañana así que podían confiar en el. Este señalaba que tipos de enemigos había en cada parte, dementores, gigantes, mortifagos, etc. La verdad a Harry le daba igual donde ir, pero Ron solo seguía viendo atentamente el mapa sin decir nada, depuse de unos minutos dijo

-¿Si ven esta zona?- pregunto Ron, la zona era una calle en la que había pocos combatientes y también pocos mortifagos debido a que no era un punto estratégico y prácticamente inútil. Había una calle horizontal según las perspectivas del defensor si hacia frente a los mortifagos y de esta salían tres calles más que eran como desembocaduras, era una zona verde, no había casi edificios y en su mayoría eran parques para niños. Había mortifagos en las tres calles, en cada una de ellas y los defensores se encontraban en la horizontal con barricadas improvisadas. Las tres calle seguían unos cuantos kilómetros mas, ya en territorio mortifago con diferentes salidas hacia izquierda y derecha que llevaban a pleno campo de batalla o a los edificios y campamentos mismos de los mortifagos donde había varios miles. Las tres calles seguían, hasta que la del medio acaba contra una biblioteca y las otras dos salían para un lado y para el otro, la de la izquierda de los defensores salía hacia afuera de la ciudad, salida costudiada por varios gigantes y tal ves cinco mil mortifagos, la otra llevaba a un flanco de unos dos mil mortifagos que sitiaba dos edificios todavía mas hacia la derecha. Estos edificios estaban en poder de unos 50 aurores que soportaban como fieras y oponían una fiera resistencia esperando refuerzos que tal ves no llegarían.

-Si, si la veo- dijo hermione- Es inútil, si pudiéramos pasar a las tres calle acabando con los mortifagos nos aplastarían y quedaríamos solos y peor que esos 50 aurores-

-En parte tienes razón mione- dijo Ron- pero si logramos pasar a las tres calles podríamos ir tomando cada edificio de nuestra derecha uno por uno-

-Ron eso es una locura-dijo Ginny

-No no lo es, supongamos que hay por muchos 20 mortifagos por cada edificio, seria cuestión de atacar, reducir, amarrar y después silenciar- dijo Ron

-Sin embargo olvidas que estos mortifagos tienen algo mas de entrenamientos, han pasado muy ocas semanas desde que se escondieron pero sospechamos que usaron giratiempos ya que se encontraron estos en el ataque en Berlín, yo estuve ahí- dijo un auror que se llamaba Guiseppe.

-No, no lo he olvidado, pero por algo tenemos polvo peruano- dijo, a Harry se le ilumino el rostro.

-Van Halen- Llamo Harry a un auror alemán- crees que el ministro nos podría conseguir 14 manos de gloria?

-No lo dudo pero tal ves demore horas-

-No importa- dijo Harry mientras conducía a todos otras ves a el edificio

El ministro accedió al plan y Harry agradeció que no hubiera ningún dirigente de la orden cerca ya que no los dejaría hacer semejante locura. Pasaron unas 5 horas hasta que el ministro les entrego las manos de gloria, todos los muchachos tenían en sus mochilas polvo peruano y implementos de sortilegios Weasley. Salieron y se encaminaron a ese punto que quedaba a unos 5 kilómetros y a unas 2 horas caminando debido a los rodeos que tocaba hacer.

-Esperen un minuto- dijo Ginny- Ya se que podemos acabar con los mortifagos que defienden las calle…-

-Yo la verdad no veo como- dijo un auror

-Tenemos nuestras capas, será pan comido, ustedes son muchos mejores que nosotros pero estamos…mejor equipados- dijo Ron

-Bueno continuo- dijo Ginny- Pero cuando pasemos estos, no vamos a poder atacar los pocos edificios que hay, ya que los mortifagos de las calles irían en su ayuda y ningún polvo peruano nos serviría ahí-

Ron se quedo pensativo durante unos momentos pero cuando iba a hablar Hermione se le adelanto.

-Creo que podría una ves dentro poner un encantamiento de impasibilidad en todo el edificio, y así nadie se daría cuenta- dijo Hermione

-Eso es imposible- dijo uno de los aurores mirando a Hermione como si pensara que esa niña no podía ni hacer levita un objeto

-Para mi no lo es- dijo Hermione desafiante

-Bueno tal ves sea posible, pero…-

-¡Pero que!- le desafió Hermione

-Pero nada, pero nada, vamonos mejor, si triunfamos ganaremos varios kilómetros, si perdemos el elegido muere-

-Tranquilo- dijo Harry con una sonrisa- No me importa que me maten pero me llevo a ese cabron conmigo.

Ginny lo miro y un brillo triste ilumino su ojos, Harry la vio y con una mirada se disculpo. Todos los días el ojiverde pensaba en que no podría vivir si a Ginny le pasaba algo pero el tampoco quería morir, no por que le tuviera miedo a la muerte, ya que estaba seguro que se encontraría con los suyos si no por miedo a dejar a Ginny sola.

Se encaminaron con cautela, por la calle había aurores alemanes, aurores de otros países, miembros de la orden y magos de la confederación. Harry saludaba con la mano a los que reconocía pero todos estaban muy apurados como para entablar conversación.

-Todavía me sorprendo como la confederación puede esconder todo eso ¡Miren!- dijo Ron

Vieron lo que quedaba de una estación del metro, Estaba casi totalmente destruida y se percibía en el aire un olor a carne quemada que todos sabían que eran o de los muertos quemados o los que murieron quemados

Siguieron así por dos horas hasta que llegaron a su objetivo, en frente de ellos veían una calle horizontal llena de barricadas y unos cien hombres, entre ellos Harry reconoció a Kinglesy Schakeabolt y al general Garcés de las fuerzas colombianas.

-¡Harry!- grito Schakeabolt

-¡Señor Potter!- dijo el general

-hola- dijo Harry-¿Cómo va todo?-

-Nada en especial Harry, este terreno no es muy estratégico ni por lo que no tenemos muchos hombres, apenas unos 120, tampoco los mortifagos le dan importancia y solo tienen unos trescientos hombres apostados, además de varias decenas en esas ventanas- dijo el auror

Estaba la calle, después tres edificios y después un kilómetro de parques y después los edificios que pretendían tomar para ir en ayuda de lo aurores acorralados.

-¿Han pensado en tomar mas terreno?-

El general Garcés se sorprendió con la pregunta

-No tenemos todavía los suficientes hombres- dijo- Intentar tomarlo seria un suicidio

¿Y Donde están las tropas colombianas?- pregunto Ginny

-Algunos pocos están acá., pero la mayoría están desperdigados por toda la ciudad, no nos pareció importante…- dijo

-No si lo es, pensábamos ir en ayuda de los aurores que están a unos diez kilómetros de este lugar- dijo Harry

-No hay hombres- dijo el general

-Si si hay, es verdad que estos mortifagos tienen cierto entrenamientos pero por merlín!!somos mejores!- dijo Harry

-Y estos aurores que hacen con ustedes, ¿los escoltan?- pregunto Schakeabolt

-Nada de eso- dijo Harry- Son mis hombres

Los dos hombres quedaron bastante impresionados, y un asentimiento general de los aurores les confirmo el dato.

-Gerenal es por eso que necesitamos su hombres, todos los colombianos, necesitamos la ventaja de la altura, combinar una lluvia de maldiciones desde tierra y desde el aire, usted sabe que si estos fueran como en Moscú, ya abríamos acabado con los mortifagos, pero no es como en Moscú, son mejores y mas entrenados, comuníquense con ellos por favor-

-Harry, lo que planeas es estupido, como tu superior en la orden y comandante de este flanco te lo prohíbo- dijo Schakeabolt

-Señor lo siento pero en este momento estoy como combatiente del ministerio alemán además de que aquí tengo un documento firmado de su puño y letra del ministro Figorobish que me da derecho a actuar con libertad-

-Esta bien, llamare a los colombianos pero por lo menos lleva mas hombres- dijo Garcés

-No no puedo, mas hombres solo serian un estorbo, esto será un ataque relámpago y caerán uno por uno se lo aseguro-

Esta bien ya los llame- dijo el general mientras despachaba 10 lechuzas a las posiciones donde se encontraban.

Mientras los colombianos llegaban Harry y los demás se apostaron contra una barricada y comenzaron a lanzar maleficios contra los mortifagos, sin embargo estos se escondieron y los maleficios rebotaban en las barricadas, Harry supuso que tendrían encantamientos protectores.

Los mortifagos comenzaron a contestar el fuego, y ahora eran dignos oponentes, sus maldiciones daban en el blanco mucho mas seguido de cómo era antes de los entrenamientos.

Díez aurores cayeron muertos en la primera descarga de asesinas, uno de ellos del escuadrón de Harry.

-¡Contéstenles con la misma moneda!- dijo Harry a sus hombres

Trece avada kedabra salieron disparadas hacia los mortifagos y todas dieron en el blanco.

.-¡Harry!- grito Schakeabolt- ¡Dile a tus hombres que lancen maldiciones explosivas al mismo tiempo, creo que será suficiente para acabar con el escudo de las barricadas

-¡A tu orden!- le contesto Harry

-¡Preparados!-

-¡Ya!

Muchas maldiciones fueron lanzadas y cuando se disipo el humo vieron que las barricadas todavía seguían en pie pero tenían unos ligeros daños

Harry se sorprendido, era obvio que habían quitado el escudo ya que se veían daños pero el pensaba que con esa lluvia no iba a quedar nada en pie o por lo menos casi nada

Los mortifagos al verse en esa situación comenzaron replegarse hacia detrás del edificio mientras lanzaban maldiciones de todos los colores que dejaron a mas de 30 combatientes fuera de combate, unos muertos y otros terriblemente heridos

Harry estaba viendo como hombres cerca suyo cian muertos cuando una maldición lo alcanzo.

Debido a la capa la maldición reboto pero uno de sus aurores no tuvo tanta suerte, la maldición le dio y cortes muy profundos comenzaron a aparecer en todo su cuerpo, primero Harry pensó en el sectumsempra pero esta maldición lo cortes eran verticales y la sangre no emanaba tanto como en la maldición de Snape simplemente era como si recibiera múltiples cortes con una gran espada. Gracias a Merlín había un sanador cerca de ahí que apenas vio el herido corrió hacia el lanzándole hechizos mientras Harry, Ginny y Hermione hacían lo mismo, al llegar al sanador saco tres pociones y se las dio en un intervalo de tiempo preciso en un orden preciso, mientras le indicaba a Hermione y a Ginny que eran las que mas sabían de medimagia que hechizos debían lanzar para estabilizarlo, las heridas estuvieron bastante graves así que se demoraron mas de una hora con el paciente mientras Ron que no sabia nada de sanacion seguía luchando contra los mortifagos. En ese momento todos estaban escondidos tras algo, los mortifagos de tras de los edificios a unos 300 de las barricadas por lo que casi ninguna maldición llegaba a su objetivo y si llegaba ya venia con tan poca fuerza que no surtía efecto.

Los colombianos aun no llegaban y lo comprendían, Berlín tenia 892 kilómetros cuadrados y puede que se encontraran algunos fuera de la zona y ya en territorio mortifago

Harry seguía untando un ungüento en las heridas del auror que ya estaba fuera de peligro y ya próximo a que se le pusieran los vendajes. Sin embargo no vio como un mortifago se había puesto una capa invisible y se acerba hacia ellos, a escasos diez metros de Hermione, Ron, Ginny y Harry el mortifago se destapo y antes de que pudieran reaccionar grito

-¡Avada Kedabra!-

La maldición seguía inexorablemente hacia Hermione y cuando estaba a punto de llegar

Ephias Dodge miembro de la orden del fénix se interpuso entre la maldición. Harry grito, no era especialmente cercano a el pero le había tomado confianza en la batalla de Moscú además que hablaban muy seguido en reuniones de la orden "Ya casi no quedan" pensó Harry mientras se daba cuenta que cada ves quedaban menos hombres de la primera guerra, el no iba a permitir que hombres que ya se habían desgastado tanto en la guerra contra el mal murieran sin disfrutar su sueño. Como si las mentes de los presentes estuvieran conectadas, Harry, Hermione, Ron, Ginny, Schakeabolt, Hestia Jones (que estaba presente) Andrew McKinnon (sobrino de la asesinada Marlene McKinnon el ultimo de la familia) y Sturgis Podmore descargaron su ira contra el mortifago incluso Sturgis que era amigo de Ephias se permitió lanzar un crucio, Había maldiciones saca entrañas y las cosas mas repulsivas que te puedas imaginar. Ya no había mortifago si una masa gelatinosa llena de sangre que sin embargo se seguía retorciendo en el piso y soltando débiles gemidos quien sabia de donde por que no había boca, era simplemente un charco de vomito en el piso con cierta consistencia. La lluvia de maldiciones había cesado por ambos lados todos veían con horror el destino del mortifago, estaban tan pasmados que no tenían ninguna reacción Hermione fue la primera en recobrar la sangre fría y con una maldición asesina lo saco de su miseria. Esto encendió a los mortifagos y Harry lo comprendía, el no sabia que haría si viera como un miembro de la orden del fénix le ocurriera eso, eso que acababa de pasar era digno de Voldemort, ¿Eran mejores que los mortifagos cometiendo actos como esos? Harry se preguntaba una y otra ves pero se intentaba consolar con el pensamiento d que había sido un accidente provocado por un acceso de ira.

Los mortifagos lanzaban y lanzaban maldiciones que causaban muchos heridos (no tan graves como el auror que estaban curando) y algunos muertos. De ambos lados había bajas y lo mortifagos por su numero tenían cierta ventaja. Siguieron así por mas de 4 horas sin novedades, no llegaban hombres, no llegaban los colombianos solo una lucha que ya se había calmado por el estancamiento en el que se encontraban ambos bandos.

De repente de atrás llegaron unas 60 escobas que apenas tuvieron alcanza comenzaron a lanzar maldiciones a los mortifagos que no pudieron reaccionar bien debido a la sorpresa, las escobas se les ubicaron por detrás mientras los combatientes en las barricadas comenzaban a avanzar rápidamente lanzando maldiciones a diestra y siniestra. Los mortifagos se vieron encerrados entre la espada y la pared.

-¡Ríndanse!- grito Garcés

-¡Nunca!- grito un mortifago

En cuestión de minutos todos los mortifagos se encontraban, o muertos o encadenados, amarrados, aturdidos y sin ninguna varita cerca.

Harry, los muchachos y los aurores (que solo quedaban de los diez 6, dos muertos y los otros heridos) después de despedirse de Shakeabolt y Garcés emprendieron su carrera a través del parque.

Corrieron y corrieron aprovechando la penumbra que el atardecer les proporcionaba. Todos llegaron contra la pared del primer edificio con mortifagos dentro que era de unos diez pisos, todavía quedaban muchos mas edificios y muchos mas kilómetros, la operación tardaría tal vez tres días mas pero todos confiaban en Ron en que serviría para mucho.

-Si hay de veinte a treinta mortifagos por edificio tardaremos tal ves una hora por edificio- dijo Hermione mientras Ron asentía

-No, no lo creo, no puede ser tanto tiempo- repuso Harry

-Harry debemos tomar precauciones como dejarlos bien aturdidos y encadenados y también buscar si hay cosas importantes o útiles- dijo Ron

-Bueno- dijo Harry- entraremos todos por la misma puerta, si encontramos resistencia ahí mismo tu Guiseppe lanzaras el polvo peruano sino Hermione ara el encantamiento de impasibilidad. El polvo dura varios minutos así que no se peguen de el.

-¡Ahora!-

Todos entraron en tropel por la puerta encontrando un vestíbulo vació. Este edificio era de apartamentos por lo que lo mas lógico era que se encontraran en los apartamentos de el medio y los de arriba para poder divisar peligro a mayor distancia. No era probable que estuvieran abajo ya que se creían seguros.

Hermione se concentro más o menos durante un minuto y después apuntando a nada en especial pronuncio el hechizo.

-Bien, el hechizo solo es de adentro hacia fuera por lo que nadie de afuera puede oír lo que pasa dentro pero adentro las puertas y las paredes están en su estado normal- dijo la castaña

Comenzaron a subir despacio y sin hacer ruido piso por piso, se encontraron a un mortifago bajando con su mirada fija en el piso, mortifago que aturdieron todos a la ves y encadenaron todos a la ves sin siquiera darse cuenta de su presencia.

Llegaron al quinto piso y oyeron conversación y risas en tres apartamentos, se dividieron en tres, tres y cuatro y al mismo tiempo entraron en este. Hermione, Ron y Ginny lanzaron el polvo peruano de oscuridad instantánea en cada una de las instancias y en un minutos los tres apartamentos estaba libres de mortifagos. Acomodaron a los quince que estaban en ese piso en una habitación y uno por uno todos a la ves les lanzaron diez rondas de Desmauis dentro de la boca para asegurarse de que no despertarían en tres o cuatro días y los dejaron bien amarrados y encadenados. Los mortifagos eran jóvenes y vigorosos por lo que no estarían en peligro de muerte como le paso a la profesora Mcgonagal en el quinto curso de los muchachos. Solo paraban los aturdidores cuando tuvieran ya el pulso muy muy débil.

Siguieron hacia arriba sin tomar muchas precauciones ya que apenas y habían hecho ruido y no crean que ya se hubieran dado cuenta de su presencia. Llegaron al décimo piso y repitieron el proceso. Los mortifagos simplemente no podían reaccionar si no podían ver.

Buscaron por todo el edificio y no encontraron nada útil, comieron algo y salieron por una ventana que quedaba a unos cincuenta metros del siguiente edificio.

Durante la toma del edificio no había habido ninguna baja, solo un aturdidor que un mortifago lanzo al azar y le dio en la cara a Ginny pero nada mas.

La noche cayo y el grupo caminaba despacio y con cautela hacia el siguiente objetivo para no caer en ningún tipo de trampa.

Los clanes vampiricos al servicio de Voldemort podían atacar en cualquier momento y enfrentarse a un vampiro es mucho mas difícil que a un hombre lobo. El paisaje era extraño, por un lado se veía a lo lejos la gran arquitectura moderna de la ciudad de Berlín y por el otro lado estaba el contraste; muchos incendios consumían la ciudad y todos se seguían preguntando "como le esconden", vieron dos magos vestidos de blanco que supieron ahí mismo que venían de la confederación (que tenían permiso para andar en territorios mortifagos) y después un soldado muggle que andaba lentamente arrastras por el piso sin ser detectado. No era de los enviados de la EMAM británica, si no un simple soldado seguramente enterado de la situación que quería llegar a la zona libre del lord. Muchos sintieron el impulso de ayudarlo pero eso hubiera podido llevar a que los descubrieran. Sabían que si un vampiro aparecía no tendría oportunidad así que a Harry solo se le ocurrió llevarlo con el.

Mando tres aurores a que lo tomaran por detrás y lo aturdieran ya que encararlo podría llevar a la posibilidad de que fueran confundidos por mortifagos.

Lo trajeron a donde estaba el grupo y lo despertaron.

El hombre (vestido de militar y que llevaba un rifle de asalto M-16) solo sabia hablar alemán así que los aurores le explicaron todo y cual era su intención,

Se llamaba Adolf y aunque no tenia la mas mínima idea de que era el mundo mágico en esos 6 días de ocupación si se había enterado quienes eran los bueno, quienes los malo, quienes los buenos que no podían intervenir y donde se encontraba la zona donde estaban reunidos el gobierno mágico y el "normal"

Contó que en las primeras horas de la invasión de los mortifagos su general le había contado a todo el regimiento, todo sobre quienes estaban atacando y explico muy rápidamente algo de un mundo sobre el otro, También contó que le habían dicho que debían atacar a los hombres con túnicas negras y mascaras blancas y que le habían dado una extraña información sobre que si sentía mucha tristeza y desesperación corriera para el lado donde sintiera menos además de decirle de cómo reaccionar si encontraban hombres lobo o vampiros y a que hechizos le debían temer mas guiándose por los colores.

Dijo que el día anterior un convoy militar de varios cientos de hombres con el incluido se dirigían a un edificio donde había militares y magos encerrados y asediados y que tenían la orden de rescatarlos antes de que llegaran refuerzos de los "malos" (como el decía para no tener que complicarse aprendiéndose nombres que no eran de su incumbencia). Contó que sus fuerzas pudieron abrirse paso por entre los malos pero como no podían derrotarlos ni tampoco dar marcha atrás unos doscientos de los novecientos lograron entrar al edificio. Contó que el no había sido tan afortunado y que después de matar a un gigante con una ráfaga en la cabeza pudo escapar y desde ayer caminaba con mucha cautela hacia la zona amiga, ninguno de los otros había sobrevivido.

Apenas le contaron que estaban abriendo el terreno para que pudieran ir en ayuda de esos hombres se ofreció a acompañarlos. Le dieron la mano de gloria de uno de los aurores muertos en la batalla anterior y le explicaron como funcionaba.

(NA: aquí voy a abreviar, me parece inútil relatar que paso en cada edificio y aunque sean poquitos son de ambos lados de las tres calles)

Los hombres se encaminaron hacia el siguiente edificio y después de reducirlos a todos registraron el edificio y solo encontraron un montón de mapas de diferentes edificios de la zona pero nada importante.

Siguieron así, tomando por sorpresa e impasibilizando los edificios para después revisarlos. Ala noche siguiente ya todos los edificios incluyendo la biblioteca habían sido tomados. La razón por la que se habían demorado tanto había sido por que en un edificio todos los mortifagos tenían manos de gloria y después de unos minutos de batalla el polvo peruano se disipo. Eran 60 mortifagos con buen entrenamiento. Si no hubiera sido por las capas protectoras de los muchachos no hubieran ganado. La pelea duro varias horas y se llevo a dos aurores y hubo 4 heridos entre ellos Hermione y Ron que tenían feos cortes y rastros de maldiciones en las caras. Duraron en las curaciones varias horas más. Cuando registraron el edificio vieron tres cajas de manos de gloria. Debían tener el encargo de distribuirlas o de guardarlas. Pero al fin terminaron

Ya solo quedaban dos posibilidades o ayudaban a los hombres o atacaban los que estaban taponando la salida de la ciudad. La segunda opción habría sido un suicidio y la verdad, la segunda también. Solo esperaban el momento justo para atacar y coordinar con los hombres atrapados. Cuando un auror le pregunto a Harry sobre el peligro de que el fuera asesinado este le dijo.

-La profecía dice que uno tiene que matar al otro, pero no todas las profecías tienen que cumplirse y si me matan, la profecía ya no se cumple por lo que cualquiera siempre va a poder matar a Voldemort-

-Entonces cual es el sentido de ella- pregunto el mismo auror

-No le puedo decir detalles pero la profecía habla de un poder que es solo mió, y que me haría mas fácil matar a Voldemort. Este me dio armas para matarlo cuando me ataco de niño y este además le da mucha importancia a la profecía por lo que no va a descansar hasta matarme y yo tampoco hasta enfrentármele.-

-Sigo sin entender-

-haber mejor dicho, puede que yo mate a Voldemort o no pero yo soy el mas indicado para hacerlo además que como ya le dije los dos queremos matarnos uno al otro…el odio es reciproco. Por lo que tarde o temprano nos vamos a enfrentar.

-Ósea que cualquiera puede matar a Voldemort-

-Pues si, en teoría, si, si le lanzan un avada obviamente muere-

-¿Por qué en teoría?-

-Por que dudo que alguien más lo mate-

-Pero usted dijo que todos pueden-

-QUE SI QUE TODOS PUEDEN- dijo Harry cansándose, hablar con ese auror era como hablar con un niño de cinco años

-Pero también dije que yo soy el más indicado, el que la tiene más fácil-

-¿Por qué?-

-por un poder-

-Que poder?-

-Eso es lo que no le puedo decir-

Todos estaban tratando de averiguar la forma de comunicarse con los asediados hasta que por fin Hermione tubo la idea de mandar muchos patronus hacia el edificio y que probablemente habría un miembro de la orden y este mandaría un patronus al aire y ahí los muchachos podrían identificarlo y enviarle un mensaje de la misma forma.

Todos se subieron a la azotea de un edificio desde el cual se podía ver el sitio completo.

Estaban a mas o menos unos 400 metros del edificio. Podían ver no menos de dos mil mortifagos acampando detrás de barricadas posiblemente embrujadas.

Mientras los aurores y Adolf el muggle esperaban en la azotea los muchachos se ubicaron en distintas partes desde las cuales podan lanzar los hechizos al edificio, apenas se vieron chispas rojas en el cielo lanzadas por Ginny, los muchachos lanzaron sus patronus tres veces.

Un hermoso ciervo, una cierva, un perrito fox terrier y una hermosa nutria pegaron contra el edificio tres veces. Debido a que los hechizos salieron de 4 partes distintas los mortifagos no pudieron determinar de donde habían sido lanzados por lo que se limitaron a esperar.

Después de unos momentos un oso grande y una gaviota salieron del edificio.

De inmediato los reconocieron. Mcgonagal (que había entrado con el convoy militar después de que dejara a Harry y los demás con el ministro alemán) y Moody se encontraban en el edificio.

Los mortifagos no sabían que hacer antes esta nueva aparición de patronus. Ellos sabían que hechizo era pero no conocían el medio de comunicación de la orden del fénix.

Estos se limitaron a expresar su frustración con una nueva lluvia de maldiciones contra el edificio. Este resistía seguramente debido a grandes encantamientos protectores pero a simple vista se veía que la estructura iba cediendo y que por más encantamientos que pusieran poco a poco el edificios iba cayendo. El ultimo piso ya tenia una gran abertura en su azotea y todas las pares en general se veían muy abolladas. Moody y Harry se intercambiaron patronus. Harry sugería una ataque por dos flancos pero Moody lo hizo recapacitar que dos mi hombres eran imposibles de derrotar con tan pocos números no importaba la buena táctica o los bueno hechizos. Cuando Harry pregunto sobre avisar a la orden Moody los descarto. Dijo que el ya había pedido refuerzos pero dijeron que era imposible enviar hombres ya que solo había dos posibles llegadas. La primera estaba llena de mortifagos y se encontraba uno de los cuarteles de la ciudad. Y la segunda eran tres calles interminables sin el más mínimo fruto estratégico en la que al menor ruido darían alerta a los mortifagos y les harían la emboscada del siglo.

Harry le contó que las tres calle estaba libres de mortifagos y que ese terreno ya estaba ganado, que solo bastaría no hacer ruido para no avisar a los mortifagos los sectores aledaños.

Moody le dijo que de todas maneras habría que esperas varios días primero por que la orden no puede sola y segundo por que las fuerzas alemanas están muy diezmadas y concentradas en los puntos estratégicos.

Harry le recordó sobre los miles de magos enviados por la confederación a lo que Moody le respondió que estaban mas preocupados por fortalecer y expandir el territorio en sitios mas importantes que ese.

Estuvieron sin mandar mensajes una o dos horas hasta que Hermione tubo una idea

-¡El general Garcés!- dijo la castaña

-¿Dónde?- pregunto Ron

-No seas tonto Ronald- dijo- Podemos avisarle a el, seguro que no enviará sus guerreros voladores

-Buena idea Hermione- dijo Harry- Es hora de preparar el ataque

Mñana viene el otro, va aser la pelea.