Disclaimer: Todo lo que reconozcáis pertenece a la increíble J.K. Rowling. La historia es de faeriemaiden96 esto es simplemente una traducción.

Capítulo 10: El intento de disculpa de Sirius

"I want you to want me.
I need you to need me.
I'd love you to love me.
I'm beggin' you to beg me…"

-Cheap Trick: "I Want You to Want Me"

Punto de Vista de Sirius

-¿De verdad te gusta esta chica no, Canuto? -bostezó James, de mal humor. Él, Remus, Peter y yo nos habíamos levantado temprano para que nosotros, bueno yo pudiera hacerle a Cecelia un regalo de disculpa. Nos colamos en la cocina dónde había muchos elfos dispersos, haciendo el desayuno diligentemente. Nos dirigimos a un elfo particular llamado Mopsy, al que le hemos ido gustando durante estos años.

-¿Qué puedo decir? Por mucho que me gustara ver ese hermoso sujetador, realmente me siento mal. Parecía avergonzada y bueno, quiero disculparme. -Dije a la defensiva.

Mopsy sacó un barra de pan del horno y la puso en la encimera para que se enfriara. Nos miró y sonrió.

-Buenos días, Sr. Lunático, Sr. Colagusano, Sr. Canuto y Sr. Cornamenta, -chilló contenta. (Siempre le ordenamos que nos llamara por nuestros apodos).

-¡Hola, Mopsy! Escucha, necesito tu ayuda. Quiero hacer algo por una chica, ¿puedes darme una rodaja de pan, algo de chocolate fundido, y algo de glaseado de crema de mantequilla?

-¡Mopsy esta siempre al servicio del Sr. Canuto! -respondió obedientemente. Trepó para el armario y cogió el chocolate fundido y la mantequilla. Me cortó una rodaja de pan y la puso en un plato. Me puse a trabajar.

Unté el chocolate y exprimí el bote de mantequilla para que formara las palabras "lo siento". Incluso añadí una cara triste con una lágrima. Esto lo arreglaría, ¿quién podía decir que no a una carita llorando? Pero no era suficiente.

-Lunático, ¿hay algún tipo de flor que represente perdón? -Le di a él mi atención.

-Er, creo que ¿narcisos? -contesto, todavía quitándose el sueño de los ojos.

-Hmmm, ¡Colagusano! -Peter se puso recto, (estaba seguro de que se había quedado dormido de pie). -¡Ves a los invernaderos y encuentra un narciso amarillo! -Le ordené. Salió de la cocina, jadeante.

Volvió, cansado, cinco minutos después, chocantemente, con el narciso aún intacto. Le quité el tallo y lo puse en el borde del plato en el que el trozo de pan estaba.

-Vale, Mopsy, quiero que le des esto a Cecelia Overthorne, -le instruí, dándole el plato.

-No debería ser un problema para Mopsy, -chirrió, poniendo el plato en la encimera. Empezamos a salir de la cocina.

-¡Oh! -chillé. Me volví para mis amigos. -¿Tenéis alguno un trozo de pergamino y una pluma?

Lunático sacó los objetos requeridos de su túnica. Nada inusual ahí. Puse algo en el pergamino. Lo puse en el pergamino y volví con mis amigos. Salimos de la cocina.

-¡Gracias Mopsy! -le dije de vuelta.

-¿Qué has escrito? -preguntó James con fingida sospecha.

-Ya lo averiguaras... -dije diabólicamente.

Punto de vista de Cecelia

-Ésos chicos son unos cerdos. No te preocupes, tú sigue leyendo tus sucias novelas románticas, -Lily me animó después de decirle a mis amigas sobre ese pequeño incidente con mi sujetador la noche anterior.

Llegamos al Gran Comedor y nos sentamos en la mesa. Los Merodeadores estaban sentados no muy lejos de nosotras. Sirius me miraba con esperanza. Me burlé.

-¿Qué? -preguntó Dorcas con la boca llena de tostada.

-Es Sirius. Probablemente me quiere ver en sujetador otra vez. Apuesto a que además quiere un baile privado *. -suspiré.

-Si sirve de consolación, -dijo Charlotte, apuntándome con el tenedor. -Creo que tendrías una carrera fantástica como stripper.

Le puse los ojos en blanco.

-Que te den. -Ella se rió.

Escuché el golpeteo de pequeños, rápidos pasos viniendo por la puerta del Gran Comedor. Vi un pequeño elfo doméstico acercándose a mí, llevando un plato. Se paró en frente mio.

-Para Cecelia Overhorne. -Dijo con voz chirriante. Dándome el plato.

-Oh, gracias, -estaba perpleja, ni siquiera había dicho de quién era, pero ya estaba saliendo del Gran Comedor.

El plato tenía pan con chocolate, que parecía para chuparse los dedos, (el chocolate siempre ha sido mi debilidad) y escrito en él con mantequilla las palabras "lo siento" con una cara llorosa. También había un narciso y un trozo de pergamino doblado.

Sirius.

Miré hacía él e incliné ligeramente la cabeza. Él estaba radiante.

Ponía: "Cupón para un abrazo por el único Sirius Black. Sin fecha de expiación. Reutilizable."

-Así que, ¿estás lista para ese abrazo ahora? -dijo Sirius desde el otro lado de la mesa.

-Ahora no, -respondí timídamente. -Creo que lo guardaré para un día lluvioso. -Plegué el pergamino y lo puse debajo de la camiseta y del sujetador. La boca de Sirius se abrió. Cogí el narciso y lo puse detrás de mi oreja.

-Por cierto, gracias por el pan. -Le pegué un mordisco.

··············

Mis dedos volaron delicadamente sobre los hilos de la harpa mientras tocaba cada una de las notas. EL Profesor Flitwick movía sus manos mientras nos dirigía durante el ensayo. Cuando la pieza acabo, se quitó el sudor de la ceja.

-Damas y caballeros, ¡ha sido espléndido! Ahora, todos sabéis que el Concierto de Navidad de Hogwarts será en unos meses. Necesitaréis estar aquí para ensayar de lunes a viernes de 15:00 a 17:00 empezando desde mañana, que es cuando serán las audiciones. A aquellos que paséis os darán la hoja con la música. Practicad. Podéis iros.

-Pusé mi harpa de nuevo en su caja y cogí mi mochila para irme.

-Por favor quédese un momento, Srta. Overhorne, -dijo el Profesor Flitwick. ¿Es que iban todos los Profesores a ponerme a un lado ahora?

-¿Hay algún problema, Profesor?

-¡Oh, por los cielos, no! Miss Overhorne, indudablemente eres una de las músicas con más talento en la historia de la orquesta de Hogwarts. Aunque nunca has destacado. Siempre ha estado en la orquesta, escondida detrás de un harpa. Quiero darte una oportunidad para que estés en el centro del escenario. ¿Puede cantar?

-Bueno, um... ¿qué quiere que cante?

-Lo que sea, lo que sea.

-De acuerdo... -Empecé a cantar "Arwen's Song", mi voz soprano fluyendo fuera de mi mientras cerraba mis ojos. Los abrí cuando paré de cantar.

El Profesor Flitwick estaba a punto de caer de su taburete.

-¿Qué le ha parecido? -Le pregunté.

-Ha...sido...perfecto... -jadeó, como si estuviera exhausto. Se bajó del taburete y apuntó su varita a un archivador. Se abrió un cajón y salió volando una hoja de música. La cogió y me la dio. Era "Let it snow". -Empiece a practicar. -Me sonrió. Empezó a recoger sus cosas. La noche del ritual me vino a la mente. Me acordé de cómo de perfectas sonaban nuestras voces juntas, con las voces mezzo-soprano de Lily y Charlotte y el contralto de Dorcas. Estaba segura de que no quería estar sola en el escenario por primera vez...

-¡Espere, Profesor! -Me miró. -¿Pueden Lily Evans, Dorcas Meadowes y Charlotte Shepard cantar esto conmigo?

-Se que la voz de la Srta. Shepard es soberbia, esta en el Coro de la Rana después de todo. De todas formas, ¿tienen la Srta. Evans y la Srta. Meadowes voces decentes?

-Sí, señor. Las he escuchado.

-Muy bien, confío en usted. Puede marcharse.

Salí de la clase.

-Gracias, señor. ¡No le decepcionaré!

·······················

-Debo de haber hecho algo para que me odiéis, -se quejó Dorcas, que estaba encorvada sobre su filete y sus patatas. Estábamos cenando cuando les he dicho a mis amigas sobre el Concierto de Navidad. Dorcas no estaba contenta.

-No veo cuál es el gran problema, D, -dijo Charlotte bebiendo su zumo. -¡Cantar es divertido!

-Bueno va a ser bastante difícil ir a las prácticas de Quidditch y a los ensayos del concierto, -Dorcas saltó irritada.

-Oh, -dije estúpidamente. Lo había olvidado completamente. -Lo siento, D. Ni siquiera había pensado en eso. Le diré al Profesor Flitwick que no puedes.

-¡Gracias! -Celebró Dorcas, lanzando sus brazos en el aire. -¡Soy libre! ¡Ahora la única tortura con la que tengo que lidiar es samba y Historia de la Magia. -Dorcas lanzó una mirada triunfante a Charlotte que puso los ojos en blanco.

-Puede que tú seas libre, D. Lily, de todas formas, no se libra de esto, -miré a Lily, que parecía cómo si fuera a llorar.

-¿Tengo que hacerlo? -se quejó.

-¡Sí, Lily! Todo lo que haces es estudiar, castigar a la gente y maldecir a James. Bueno, puede que esté exagerando, pero necesitas aumentar tu lista de cosas que haces por el día, -dijo Charlotte.

-Y es bueno para una prefecta unirse a actividades escolares como esta. Puede que te ayude a ser Premio Anual el año que viene, -le dije. Los ojos de Lily brillaron con interés. -Además es para una buena causa. Todo el dinero va para el Hospital de San Mungo.

-Yo-yo, bueno, no lo sé. -Tartamudeó Lily, -nunca he actuado delante de gente antes...

-Prácticamente has dado lecciones en vez de respuestas en clase, -dijo Dorcas antes de comerse un pequeño trozo de filete. Me estremecí de disgusto.

-Pero eso es diferente. Nunca he cantado o bailado delante de gente antes, -chilló Lily.

-¡Entonces da gracias a Dios que eres amiga de una experta! -le recordó Charlotte alegremente.

-Por favor, Lily, ¿por favor? -le supliqué. Abrí mis ojos con pena y empecé a maullar como un triste gatito. Le acaricié el hombre juguetonamente.

-Vale, -se quejó Lily.

-¡Sí! -celebró Charlotte, sostuvo su copa en alto. -¡Debemos ser las mejores showgirls que actuarán en un Concierto de Navidad de Hogwarts!

-¿Alguien ha dicho showgirls? -interrumpió James mientras el y el resto de Merodeadores se detenían justo delante de nosotras.

-¡Oh, sí! Ya tenemos los fans, empanadas y los tangas. ¡Ahora sólo necesitamos trabajar en nuestra rutina! -replicó Charlotte bromeando.

Sirius silbó.

-Bueno, ¡yo desde luego quiero estar allí para eso! Gracias por decirmelo Char, ¡ahora sé que tengo que conseguir asientos en primera fila! -dijo, dándome un guiño. Realmente deseaba que dejara de hacer ese molesto guiño.

Me lanzó un beso y con eso, se alejaron a su puesto usual en la mesa.

Miré mal a Charlotte.

-¿Qué estás haciendo? ¿Tanto quieres que Sirius me lleve a su cama?

-Oh, Ces. Puede que ahora no me creas. Pero créeme, tú y Sirius estaréis juntos antes de que acabe el año. Te lo aseguro. -Charlotte sonrió, todavía sorbiendo ese vaso de zumo.


*Se refiere a los bailes eróticos de un club dónde la stripper baila en el regazo de alguien pero nosotros no tenemos un equivalente a la expresión utilizada lap dance.

El capítulo viene con retraso porqué no he tenido tiempo y me ha costado más traducirlo.