No tengo excusas y no merezco perdón…
Capitulo X
Hermione se levantó como cada día, lo único nuevo era la sonrisa que tenía grabada en el rostro.
Hace mucho que no comenzaba un día sonriendo y algo dentro de ella le decía que se debía a cierta aventura que tuvo con sus amigas y el chico rubio que duerme a unos metros de ella.
Se ducho rápidamente, la energía parecía irradiar de ella aunque luego de dormir tanto era normal, tenía mucha energía que gastar.
Una mirada al cuarto del otro premio anual le dejo claro que ya había salido, solo Merlín sabe dónde se fue tan temprano.
-Bien todo listo, me voy antes de que Luna y Ginny vengan por mí-
….
En el Gran comedor se encontraban ya sus amigas en la mesa, Hermione miro a la mesa de Slytherin pero la cabellera rubia que buscaba, no estaba a la vista.
-Mmm… quizás me equivoque y aún no había salido-
Los pensamientos de la castaña fueron interrumpidos por el movimiento de brazos de Luna, quien trataba de llamar la atención de Hermione mientras Ginny la sostenía para que literalmente no saltara sobre la mesa.
-Buenos días chicas-
-Buenos días a ti, como amaneciste hoy. Fuimos a verte pero Malfoy nos dijo que no estabas consiente ¿Lo tenías de enfermera querida Herms? Que traviesilla-
-Ginny de verdad, necesitas terapia o follar más seguido, ya no lo tengo claro-
-Créeme linda, no estoy necesitada en ese departamento Harry es bastante empeñoso y aunque no nos vemos muy seguido, me lo compensa cada vez que puede- le dijo guiñándole un ojo
-Por Dios Ginny no quiero saber de las aptitudes físicas de Harry… Hagg esa imagen no me la sacare de la mente… ya no tengo hambre-
-Lastima por que hoy hay postre de chocolate, tu favorito-
-Bueno si tengo hambre, dame aquí-
Luego de ingerida una cantidad excesiva de postre de chocolate la conversación continuo
-¿Qué te dijo Malfoy cuando volvimos?... Una vez pasado el mareo, con Luna no podíamos creer que se haya aparecido a buscarnos y con Harry nada menos-
-Fue incomodo, me interrogo dijo que se lo debía por tener la molestia de ir por mi… puff ni que yo se lo hubiera pedido-
-Fue muy lindo de su parte acompañar a Harry- dijo Luna
Ginny se cruzó de brazos y movió su cabeza asintiendo –Te lo digo Herms, ESE… algo quiere contigo yo te recomiendo que te los lleves a la cama y cuando tenga la cabeza tan nublada de placer, lo interrogues… es la única manera posible. ¿No es así Lunita?-
-La única manera, así es- Luna también cruzo los brazos y asentía
Hermione tenía la boca abierta, no respiraba –Ustedes están locas…no dementes eso… como cabras… cabras de cerro pervertidas y con serios problemas mentales.
-Oye sin ofender… si no quieres tomar nuestro concejo es tu problema… pero cuando pase, aquí estaremos para decirte… "te lo dijimos"-
Hermione seguía boqueando como un pez… Luna y Ginny de verdad la dejaban sin habla. Y lo más increíble era que no importaba la locura que saliera de sus bocas, lo decían como una seguridad de plomo.
-Bueno pero cambiando de tema… ¿Luna?-
-Dime Ginny-
-Has notado como cierta serpiente de ojos azules te mira desde tus seis en punto-
-¿Desde dónde?-
Ginny con un movimiento de cabeza apunto hacia donde Luna debía mirar
El chico al verse descubierto se giró para hablar con la persona junto a él, quien lo miro como si estuviera loco.
-Si lo he notado mirándome, pero que tiene eso-
-Hermione ¿tú qué crees?-
-Mmm no lo había notado-
-Claro ustedes nunca notan nada ¿Qué harían sin mí?-
-Luna, Theodore Nott no te ha quitado la vista desde que llegamos y ya me está perturbando el hecho de que no lo veo pestañear, creo que deberías hablar con él-
-Oh, bien hablare luego con él y le diré que no mire más porque te incomoda-
-Gracias Luna-
Hermione vio las intenciones de la pelirroja –Ginny no puedes...-
-Shhh Herme shhhh… esto es lo que necesita así que Shh…-
Para cuando terminaron su extraña charla, el gran comedor estaba casi lleno pero Hermione noto que cierto rubio aún no aparecía, se estaba preocupando y si estaba enfermo. Debió revisar su cuarto o quizás se haya caído en la ducha… y cuando lo encuentre estará como una pasa en el piso, una pasa muy blanca y con cabello rubio, una pasa rubia.
Un ruido en la entrada del gran comedor la saco de sus pensamientos, a ella y a todos los demás al parecer si el silencio ensordecedor es un indicio.
Pero Hermione podía jurar que se oían sus latidos hasta la oficina del director, en la puerta un pelirrojo recorría con la vista la mesa de los leones hasta que su vista se posó en la castaña, su cara de deformo en una de completa rabia, los ojos le brillaban y respiraba de forma lenta y pesada.
Ginny se puso recta en su asiento y compartió una mirada con Luna, ambas con las manos en sus varitas lista para saltar si su amiga las necesitaba.
Ron camino o vas bien troto hasta donde ellas estaban
-¿Me puedes explicar que es esto?- Ron puso una hoja con el sello del ministerio en frente de Hermione.
Hermione lo miro a él, no podía creer que tuviera la cara de venir donde ella y luego bajo la mirada a la mesa, delante de ella había una orden de desalojo emitida por el ministerio y firmada por ella.
En la orden se especificaba que a cualquier persona que estuviera habitando la propiedad señalada, la cual era de Hermione; Tenia hasta las seis de la tarde de ese día para sacar sus cosas, de no hacerlo sería mágicamente desalojado de la residencia.
Al pie de la orden el timbre del ministerio y la firma de Hermione.
-Una orden de desalojo- dijo lentamente
-Se bien lo que es-
-Entonces por qué preguntas-
-Lo que quiero saber es lo que significa-
Hermione miro brevemente frente a ella a Ginny y Luna, necesitaba coraje para enfrentar esto. Recordó lo que Draco le dijo y como Harry la apoyaba. Ya estaba arte de la Hermione débil, ella era una leona y era hora de sacar las garras.
Apoyo la cabeza en una mano y miro a Ron –Uno pensaría que la orden se explica por si sola ¿no?, quiero que salgas de MI departamento, busca otro lugar donde llevar a tus zorras de fin de semana-
La cara de Ron pasaba lentamente de un rojo fuerte a un escarlata fuego –No puedes hacer esto, no puedes esperar que saque mis cosas así como así, es mi casa también-
-Disculpa- Hermione se puso de pie frente a él- Eso sí que no, esa es mi casa, mía Ronald… tu no pusiste un galeón en ella… ya es tiempo de que te vayas y te lleves tus cosas o si no serán puestas en la calle, como dice la orden-
-No puedes hacer esto-
-Claro que puedo, no tengo por qué tener ninguna consideración contigo-
-Entonces es eso ¿no? Esta molesta por que te engañe… y por eso actúas como una perra fría-
-¿Te parece poco?, dime te parece que estoy actuando como una loca… tu eres increíble… venir aquí pidiendo explicaciones como si te debiera algo… estás perdiendo tu tiempo deberías ir a sacar tus cosas de mi casa Ronald, adiós-
Se comenzó a sentar nuevamente hasta que una mano alrededor de su brazo la detuvo
–No, no sacare nada de ninguna parte me oíste, así que mejor que quites esta maldita orden-
-Ronald suéltame-
-No hasta que razones –
-Ronald me lastimas, quítame las mano de encima-
Antes de que Ron respondiera una mano en su hombro lo lanzo lejos de la castaña, fue tal la fuerza que choco con la mesa frente a la de Gryffindor.
-Parece que aparte de idiota eres sordo-
-¿A ti que te importa Malfoy?-
-Bueno no puedo dejar que vayas por ahí lastimando a la Headgirl bueno en realidad a ninguna mujer en general, como Headboy es mi obligación detenerte-
Tras de Draco apareció Harry, respirando rápido por la carrera que tuvo que dar para llegar al comedor.
-Ron será mejor que te vayas-
-No me voy a ninguna parte hasta que está loca quite la orden de desalojo-
-Ten cuidado con lo que dices comadreja-
-De nuevo, que demonios te importa Maldito Huron de mierda, porque no te metes en tus asuntos y vuelves a tu mesa llena de víboras-
-Yo hago lo que quiero y no va a venir un tipejo de cuarta a decirme que hacer-
-¿Qué? No me digas que la estas defendiendo, eso es divertido viniendo del tipo que la molesto toda su niñez… Oh ya se, ahora que viven juntos las cosas cambiaron-
Ron miro a Hermione – No me digas que te abriste de piernas para él… eres una zorra barata, siempre dándotelas de la señorita que quería esperar hasta estar lista y en unos días ya te cepillaste a este intento de mortifago… me das asco… solo eres un puta que no tiene nada bueno-
Ron salió disparado hasta caer sobre la mesa de Gryffindor, tirando platos con comida, vasos y cubiertos, Draco sostenía su puño en el aire mirándolo con furia, junto a él vio a Harry con el puño en alto también
-Me lo ganaste-
-Me lo merecía, no puedes tenerlo todo para ti Potter-
Ron se levantó hecho una furia y cuando se iba a lanzar sobre Draco fue detenido en el aire, la directora Mcgonagall llego hasta donde se llevaba a cabo el espectáculo de la semana.
-Esto es una vergüenza Señor Wesley, su madre estaría muy avergonzada de usted… será mejor que me acompañe hasta mi oficina, no puede entras aquí como nada e intentar lastimar a mis alumnos-
Entre gritos de Ron y reprimendas de la directora, el gran comedor quedo en un silencio tan profundo como el lago negro
-Bueno eso fue incomodo- dijo Hermione luchando contra las ganas de llorar, llorar de vergüenza, y de rabia con ella y con Ron, como se atreve a venir aquí y gritarle sobre su departamento… que no tenía moral.
Harry se sentó junto a ella y Draco al otro lado -¿Estas bien? ¿Te lastimo?-
-No, gracias por venir y gracias a ti Malfoy-
-De nada Granger-
-Harry ¿Sabes por qué Ron tenía una orden timbrada por el ministerio y con mi supuesta firma en ella?...- Harry miro hacia sus manos luego a Ginny, para terminar mirando a Malfoy-
-¿No?... digo por que debería saber-
-Por qué la firma que tenía es la que tú imitabas, tenía esa línea al final que haces y yo no-
-Creí que ya no la hacía… mira tenías que cerrar ese tema, él no tiene ningún derecho a vivir ahí, como si lo mereciera… debes recuperar lo que es tuyo… y sabía que tu aun no lo hacías así que tome la iniciativa… bueno no lo hice solo-
Hermione abrazo a Harry – Gracias, no sabía cuánto necesitaba eso… ¿Quién más te ayudo?-
Una mirada de Harry sobre el hombro de Hermione le dio toda la respuesta que necesitaba
-¿Malfoy? Tu ayudaste a Harry…-
-Solo creí que era justo, anda más-
Draco se vio rodeado por unos cálidos brazos que lo sostenían desde el cuello y a Hermione firmemente enterrada en su pecho, sus brazos subieron hasta posarse en su espalda.
Sobre ella vio la sonrisa de Harry y como Ginny le guiñaba un ojo… además de las muchas bocas abiertas en el gran comedor, ya nadie recordaba que estaban ahí para comer.
Son las maravillas de ser un espectáculo en vivo.
-¿Por qué no terminamos de desayunas junto al lago?, no me gusta tener tantos ojo sobre mi- Ginny y Luna comenzaron a llevar unas servilletas con comida y se levantaron seguidas por Harry, Hermione y Draco.
Estos últimos tomados de la mano.
Continuara
Travesura Realizada
Próximo capitulo, Narcissa mete su aristócrata nariz en los asuntos amorosos de su hijito…
Nos leemos.
