Y aquí estoy de nuevo , la verdad es que quería subir el cap antes, pero no pude, asi que aunque sea tarde pero aquí esta.

Mi gracias a todas las que siguen leyendo mis locuras y quería decirles que acabo de subir una nueva historia que se llama Protocolo, espero que se puedan pasar.

También recuerden votar en los MTV para que nuestra saga favorita gane en todas las categorías.

Bueno nos las aburro mas y las dejo con el cap

Las quiero

ANNA

Cuando llegamos al palacio mi madre y Alice fueron las primeras en ir a recibir a bella, yo creo que Rosalie escucho el alboroto y llego corriendo a abrazarla también.

Mi madre nos hacia mil preguntas , yo deje a bella con ellas unos minutos para hablar con los guardias que traían a Jacob, el pagaría caro todo el dolor que nos había causado.

Cuando regrese ya estaban todos en la sala, mi padre al igual que mi hermano y Jasper se veían cansados.

Bella ya les había relatado todo lo que había tenido que pasar y con cada cosa que ella contaba yo me sentía cada vez peor y mis ganas de matar a Black eran cada vez mas grandes, después de un rato de que bella les decía lo que había sucedido decidí que era momento de intervenir.

-Bella tienen que descansar- les dije a todos, quería llevarme a bella a nuestros aposentos, quería disfrutar de ella, y también quería disfrutar con ella de la dicha de que seriamos padres aunque ella aun no me había dicho nada.

Todos estuvieron de acuerdo conmigo de que bella tenia que descansar, agradecí internamente que nadie comentara nada del embarazo , quería primero disfrutarlo con bella a solas.

Cuando por fin estuvimos solos, comencé a desabrochar el vestido de bella, ya había pedido que nos prepararan el baño, hasta el momento ninguno de los decía había dicho ni una palabra, asi que siguiendo igual , los dos entramos al baño y nos sumergimos en la tina.

Bella tenia su espalda pegada a mi pecho y claro que yo aprovechaba la posición para abrazarla, pasaron algunos minutos antes de que se escuchara otro sonido que no fuera el de nuestras respiraciones y ese otro sonido eran nuestros sollozos , los de bella y los míos, los dos llorábamos y nos consolábamos mutuamente sin palabras, hasta este momento todo el coraje y valentía que ambos habíamos tenido cobro el verdadero significado era miedo, tenia miedo de perderla, de que algo le sucediera, de que ese infeliz la hubiera lastimado, miedo por nuestro hijo, pánico a no volver a ver sus hermoso ojos , a no oler su fresco aroma.

No se cuanto tiempo estuvimos así, lo que si se es que ambos lo necesitábamos, era nuestro desahogo, y la única forma en la que el miedo se iría, la primera en romper el silencio fue bella y eso me hizo darme cuenta de que ahora estaba en mi brazos , en casa, sana y salva.

-Tuve mucho miedo- dijo casi en un susurro.

-Lo se amor, pero a pesar de eso fuiste toda una guerrera.- le dije mientras la apretaba un poco mas a mi.

-No podía pasarme nada, ya que si me pasaba algo a mi, también le pasaría a nuestro hijo- dijo en voz baja.

-Lo se amor, me entere de que estabas embarazada cuando el perro te llevo y no sabes lo feliz que me has hecho con esa noticia- dije con emoción.

-¿De verdad eres feliz?- pregunto girándose para que quedáramos frente a frente

-Claro que si amor- dije tomando su hermoso rostro entre mis manos, es la mejor noticia que pudieron darme y eso me hizo sentir mas miedo , si es que eso era posible- le dije mirándola fijamente.

-Te amo Edward, te amo con todo mi ser-me dijo mi amada bella.

-Y yo a ti cielo, quiero que el medico te revise y de ahora en adelante nada de emociones fuertes ni para tu ni para nuestro pequeño o pequeña.- dije poniendo mi mano en su aun plano vientre.

-Si amor te prometo obedecerte en todo- dijo mi adorada esposa.

-En el único lugar que quiero que me obedezcas en la cama mi querida reina-dije con un tono pícaro.

Pues yo encantada mi rey. – dijo mi esposa con una dulce mirada y de inmediato se puso de pie para que saliéramos de la tina yo no tarde ni dos segundos en seguir su ejemplo, nos secamos mutuamente , después la cargue y entramos a nuestra habitación, la deposite con mucho cuidado en la cama, esta noche nos tomaríamos nuestro tiempo , iríamos lentamente, disfrutándonos ,gozándonos quería hacerle el amor como si no hubiera mañana.

Esa noche lamí cada centímetro de su piel , saboree toda su intimidad, esa intimidad que me había dado tanto placer, la penetre lentamente quería que con cada embestida sintiera cada milímetro de mi miembro entrar en ella.

Y valla que logre mi cometido después de si sexto orgasmo perdí la cuenta y yo no se como pude seguir después de cuatro orgasmos.

A la mañana siguiente o mejor dicho a la tarde siguiente fue cuando bella y salimos de nuestra habitación toda la familia estaba reunida en la sala.

Lo primero que paso fue que mi padre me informo que lo Jacob ya estaba solucionado, se lo llevarían de aquí para que bella no tuviera que ver el desagradable acto de la horca que ese infeliz se llevaría, así que un problema menos.

-Bueno pensamos que hoy no los veríamos en todo el día, como la parejita quería estar a solas- dijo Emmet con humor-

-Cállate Emmet- lo reprendió Rosalie.

-Bella y Edward tenían que descansar- dijo mi madre al ver que mi hermosa bella estaba completamente roja.

-Claro mama, si parece mas cansada ahorita que ayer- dijo Alice.

-Alice. – dijo mi madre en tono de reproche.

-Si ya se ese no es el vocabulario ni el comportamiento de una princesa- dijo Alice, que ella se sabia la cantaleta.

-Pues a mi me encanta- dijo Jasper, viendo a mi hermana con ojitos soñadores.

-Eso me tranquiliza, así estoy seguro de que no me la vas a regresar- dijo mi padre en broma.

-Oye – dijo Alice en tono fingido de enfado.

-Bueno y no hay nada que quieran contarnos-pregunto mi madre con una sonrisa.

-Todos ya lo saben- dije serio

-No importa ,queremos que nos lo digan-dijo Alice dando brinquitos, yo me gire a ver a bella que tenia una enorme sonrisa.

-Bueno pues queremos comunicarles oficialmente que bella y yo seremos padres- dije con mucho orgullo.

Después de eso , todo se convirtió en gritos, llantos de emoción y felicitaciones.

-Disculpen sus altezas- dijo una doncella que había entrado.

-Adelante- dijo mi esposa.

-Buscan al rey Edward , su alteza- dijo la muchacha.

-¿Quien me busca?- pregunte molesto había dado instrucciones de que nadie me molestara.

-Una mujer que dice llamarse Tanya- dijo la muchacha y yo en ese momento quería que se abriera la tierra y me tragara por completo.

Demonios no salen de una y ya están en la otra, que será lo que quiere tanya, espero sus teorías

Las quiero

ANNA