Cuán Profundo es tu Amor

XD ¡Wow! ¡Fue a tiempo! Bueno, esta vez les recordaré esto nuestra historia se sitúa a mediados del S. XVIII, ocupamos personajes de LC, el clásico, y uno que otro OC, y cualquier idea loca que se le ocurra a la autora...

La única advertencia es que puede que se traten algunos temas retrógradas y que me falte estudiar más las tradiciones griegas...

Gracias por sus coments ^^

En fin, sin más... disfruten el capi...


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En los Campos Elíseos, Templo de Hades...

El Rey del Inframundo había recibido una misiva de parte de Atenea, donde cordialmente le invitaba al enlace y alianza con de uno de sus Caballeros con una Marina de Poseidón.

–Ya es oficial la boda de uno de los Santos de Atenea –comentó Hades leyendo la invitación

–¡Vaya que fue rápido! Conociendo a Atenea es seguro que esos jóvenes están realmente enamorados –comentó Perséfone revisando el armario

–¿Qué haces querida? –interrogó el pelinegro

–Buscando lo que vas a ponerte ese día, porque de ninguna forma voy a permitirte llevar tu armadura –respondió con una sonrisa

–Pero mi armadura es elegante y de buen gusto –replicó el dios del Inframundo

–Amor, vas a una boda, no a una guerra, así que olvídalo, qué van a decir de mí al verte en tu Surplice, que soy una esposa irresponsable y que no puedo tenerte bien vestido –dijo divertida al abrazar a Hades

–¿Quién osaría expresarse de esa manera de mi amada esposa? –preguntó en un tono juguetón besando la mano de Kore

Si había algo que Hades disfrutaba en el mundo era ver a su esposa tan dedicada con él

–Tal vez Atenea y Poseidón no lo hagan, pero los demás… –murmuró con desgane

–Es una pena que no puedas venir –

–No puede ser que después de tantos siglos separados, aún tenga que vivir la mitad del año contigo y la otra mitad con mi madre, ¡Por todos los cielos! Ni siquiera los humanos tienen tantas restricciones –se quejó abrazando al pelinegro

–No te enojes hermosa Kore, además no creo que te pierdas de mucho, según lo que dice la invitación, a menos que extrañes a los mujeriegos de Zeus, Hermes y Ares –respondió Hades

–Ellos me importan un bledo, tampoco quiero ver a Artemisa y mucho menos a Hera, la cara de vaca es insoportable –balbuceó enojada –solo quisiera conversar con Atenea y con Afrodita, aunque ésta última es capaz de llevarme de fiesta por toda Europa –rió Perséfone

–¡Jamás! Mi Reina te corromperás si pasas mucho tiempo al lado de Afrodita –exclamó escandalizado el rey del Inframundo

La diosa soltó una carcajada antes de depositar un beso en la mejilla de su esposo

–En todo el Universo no hay otro hombre al que entregue mi corazón mi señor Hades, solo soy tuya –

Hades suspiró de alivio y la guió hasta el lecho donde se recostaron

–¿Y quién te acompañará? –inquirió Perséfone acariciando la larga cabellera negra de su amado

El dios colocó su mano en la barbilla, tenía que llevar a sus mejores Espectros y presentarlos ante Atenea como los futuros esposos de aquellas doncellas que la diosa enviara, porque como lo había mencionado antes no había forma en que entregara a Pandora, su hermana debía de mantenerse pura e inmaculada, no podía concebir la idea de ella siendo vejada por algún perverso.

–Posiblemente lleve a los dioses gemelos y a los jueces –respondió

–Aiacos… –comentó Perséfone

–Excepto a él, no creas que lo he olvidado –besó las yemas de los dedos de la diosa

–Entonces debo de asegurarme que ellos también lleven la ropa adecuada –sonrió

–Perséfone… –trató de abogar

–¡Nada de armaduras he dicho! –sentenció alzando una ceja la Reina del Inframundo

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En el Santuario Submarino, el Rey de los Mares leía aquella invitación con la cual se oficializaba la fecha de alianza entre ambos dioses.

–Con que el Caballero de Géminis –releyó Poseidón

Los jóvenes Generales Marinos se encontraban presentes, observaron a su amo y luego se miraron unos a otros.

–¿No cree que es muy pronto? –comentó un ojirrosa de cabellera lila –Thetis solo lleva un tiempo ahí y ¿se casará en una semana? ¿Cómo podemos estar seguros que aquel Caballero con el que se va a casar realmente la ama? –

–Vamos Sorrento, hablas de Thetis como si no tuviera virtudes para hacer que un hombre se enamore de ella –dijo divertido cierto muchacho de cabellera y corta negra

–Caza tiene razón, tú mejor que nadie la conoce, Thetis es realmente hermosa, fuerte e inteligente –afirmó un muchacho de tez morena y ojos azules

–No dudo de Thetis, sino del Santo de Géminis –argumentó Sorrento –Krishna, tú también lo has oído, la constelación de Géminis casi siempre posee 2 guardianes, gemelos, es decir ¿cómo sabremos que su esposo es el verdadero Caballero y no solo un impostor? –expresó el General

Sus compañeros guardaron silencio, aquel argumento parecía tener sentido, sus miradas viajaron hasta su señor, quien solo colocó su mano en su barbilla.

–Comprendo tu inquietud Sorrento, pero créeme cuando te digo que Atenea no es ese tipo de diosa, desde la era del mito nunca le ha gustado hacer trampas, ni forzar a los humanos a hacer cosas que no desean, por ello puedo estar seguro que Thetis debe realmente estar enamorada de aquel Santo –el Rey de los Mares dejó escapar una risilla –de mi futuro yerno, pero al ver sus expresiones me parece que no se han convencido –

Los muchachos empezaron a sudar frío, nunca podrían dudar de su amo…

–Por ello Sorrento, enviarás la Escama del Dragón Marino al Santuario de Atenea, el novio de Thetis tendrá que usarla como prueba de su "amor" a mi Nereida –sonrió el dios

–Señor, la tradición dicta que la novia use la ropa que la familia de novio elija, como prueba de su "sumisión" y la ruptura con su familia de origen –murmuró Krishna sorprendido

–Tienes toda la razón, si ese tal Kanon decide usar la armadura de Géminis y desairarme, estaría declarando una Guerra de parte de Atenea –Poseidón hizo una pausa –sin embargo si decide usar la Escama del Dragón Marino será una señal de "sumisión" de su parte, es decir que Atenea se somete a mi voluntad –sonrió el Rey de los Mares

–Señor Poseidón, ¿usted cree que la señorita Atenea le obligue a usar la armadura? –interrogó Caza inseguro

–Atenea no puede intervenir en esa decisión, aún si es un símbolo de sumisión, será Kanon quién me demostrará cuánto ama en realidad a Thetis –concluyó la deidad.

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En la casa de Doña Agasha, el grupo de féminas se probaban los peplos que la castaña florista y Yi Lin les habían confeccionado para el día de la Ceremonia. La más pequeña de ellas trataba de ponerse la prenda, sin embargo al no conocer la forma de usarla se había enredado en la tela.

–¡Ah! No sé cómo ponerlo –se quejó Sigrid envuelta en la tela de color azul cielo

–Permíteme pequeña, yo te ayudo –dijo Thetis auxiliando a la asgardiana

–Doña Agasha, ¿por qué debemos usar este color? –le llamó Natassia al tiempo que Esmeralda le ayudaba a ajustar la prenda

–El protocolo dice que la novia es la única que puede usar color blanco –explicó la mujer cepillando el cabello de Helena –todos los miembros del Santuario son considerados como "la familia" del novio, ustedes son las Promesas de otros dioses y aún no forman parte oficial de esa familia, pero en un futuro lo harán, por ello usarán ese color –concluyó la florista

–¡Oh! –exclamó Shunrei mientras jugueteaba con un broche de jade en forma de flor –¿y podemos usar alguna joya? –preguntó con timidez

–Por supuesto linda, todas pueden usar las joyas que posean –respondió Yi Lin colocando el broche en el cabello de la chica

De inmediato las chicas se entusiasmaron y cada una de ellas sacó una pequeña alhaja que su progenitora les había entregado antes de partir.

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En el recinto de las Amazonas…

–Y bien ¿qué les parecen? –interrogó Serinsa recargada en la puerta

–Ah… muy rojo –comentó Marín dando la vuelta con el peplo de color escarlata

–Marín tiene razón –coincidió Shaina ajustando su cinturón –¿por qué no podemos usar nuestra armadura? –

La maestra se cruzó de brazos tratando de evitar responder la pregunta de la Amazona de Ofiuco

–Eso sería injusto, porque nosotras no hemos obtenido la nuestra –se quejó June colocándose un brazalete plateado

–Nos veríamos disparejas –agregó Geist tratando de subir el escote para que no se notara su busto

–June y Geist tienen razón, el color escarlata es una advertencia de su fiereza, aún portando ropa femenina, sus accesorios en plata así como su máscara les identifican como Amazonas, Caballeros de Atenea –explicó la mayor

El comentario hizo que las santas se alegraran y continuaran ajustando sus trajes. Serinsa aún debajo de la máscara cerró los ojos, realmente no deseaba decirles que ellas podrían convertirse en una Promesa de Atenea y ser entregadas a alguno de los dioses olímpicos.

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Residencia de las Doncellas Guerreras…

–Es muy elegante –sonrió una rubia de platino luciendo el peplo de color púrpura

–Tienes razón Katya, nos veremos mejor con las alhajas doradas –afirmó Erda poniéndose un cinturón de oro

–Dignas de la élite de la Señora Atenea –agregó Shoko

–Solo yo desentonaré –se quejó la pelivioleta ajustando el chitón color durazno

–No te quejes Kyoko, es el color de la candidata a Vestal Principal, pronto serás la doncella personal de la Señora Atenea –comentó Mayura

–Tendré el mayor rango entre las mujeres, incluso será mayor al de la maestra Serinsa –sonrió la muchacha

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El muchacho trató de liberarse de sus compañeros, sin embargo no pudo hacerlo.

–¿A dónde me llevan? –interrogó el peliazul cuando le sujetaron por los hombros y se dirigieron hacia las afueras del Santuario

–Vamos Kanon ni que te fuéramos a hacer algo malo –sonrió Máscara Mortal

–Sí amigo, ¿qué le podríamos hacer al futuro novio? –rió Milo

–Viniendo de ustedes dos, no puede ser nada bueno –se quejó el menor de los gemelos

–Tranquilo hermanito, solo confía en nosotros –intervino Saga con una sonrisa cómplice

–Puedo confiar en ustedes –respondió Kanon –pero… ¿es necesario que me lleven encadenado? –argumentó tratando de liberarse de las esposas

El grupo de muchachos rió pero ninguno le liberó de aquellas cadenas que suprimían su cosmos y que Shura y Aioria le habían colocado al emboscarlo al salir del Coliseo

–Deja de lloriquear –dijo el cabrito dorado

–¡Hey chicos! La carreta está lista, suban y llegaremos al atardecer –anunció Aioros guiando un vehículo por un par de briosos caballos

–¿A dónde iremos? –interrogó con cierto nerviosismo el menor de los gemelos cuando lo subieron a la carreta

–Calma Kanon, iremos a la Villa de Maroussi –respondió Mu sentándose

–¿Maroussi? ¿Y por qué ahí –sonrió perturbado el geminiano

–Nos costó mucho trabajo convencer al Patriarca para que nos permitiera hacerte una despedida de soltero, así que no lo arruines –comentó Camus con una mirada helada haciendo que el peliazul guardara silencio

–Explíquenme nuevamente ¿por qué debemos de ir a embriagarnos a otro pueblo, previo a la boda de nuestro camarada? –interrogó Shaka adoptando su característica posición en flor de loto

–Es parte de la tradición Shaka, esta será la prueba de que Kanon realmente ama a su novia y que le será fiel en cualquier circunstancia –dijo Aioria acomodándose del otro lado

–La condición del Patriarca fue que no celebráramos en Rodorio –explicó Aldebarán divertido

–Oye Afrodita, ¿no tenías guardia esta noche con Doña Agasha? –inquirió Kanon al peliceleste

–Sí, pero el maestro Dohko tomó mi lugar, dijo que debería de participar en tu fiesta –Negó con la cabeza

–Es que en el Santuario se rumora que como Misty te gustan los hombres –murmuró burlón el escorpión dorado colocando las manos en su nuca

–Mira bicho no quiero evitar la boda de Kanon con tu funeral –amenazó el Piscis sacando una rosa blanca

–Querrás decir el tuyo –respondió Milo lamiendo su uña escarlata

–¡Quietos! –intervino Saga con un aura asesina –¿o los mando a otra dimensión? –amenazó

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En la Cámara del Patriarca, Shion y Ari se encontraban revisando los últimos preparativos de la Ceremonia.

–¿Cómo va todo Shion? –interrogó la Señora Atenea entrando al despacho del Patriarca

–De momento todo está bien –afirmó el lemuriano cediéndole el lugar a la diosa

–El Templo donde se llevará a cabo la Ceremonia y el Salón del Banquete ya están listos, la preparación de los alimentos se iniciará por la mañana, Yi Lin y yo nos encargaremos de supervisarlos –intervino Ari

–¿La vestimenta? –

–Preparada, los Dorados usarán las armaduras y sus discípulos chitones azul marino –dijo Shion

–La túnica del Patriarca y su vestido Señora Atenea ya están listos e impecables –le guiñó un ojo la esposa de Shion

–Gracias Ari, el vestido de Thetis lo preparó Agasha ¿cierto? –sonrió la deidad

–Así es, ¡quedó hermoso! –exclamó Ari

–Excelente –comentó Sasha –pero Shion ¿por qué tienes ese semblante? –

El lemuriano dio un suspiro y se cruzó de brazos

–Me preocupan los chicos –admitió llevándose la mano al puente de la nariz –les he permitido hacerle una despedida de soltero a Kanon y se han ido a celebrar al otro pueblo –explicó

Atenea sonrió

–Estarán bien, después de todo son jóvenes y merecen disfrutar de la vida –aseguró

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La madame observaba sonriente aquel grupo de atractivos muchachos, habían llegado antes del atardecer para divertir a uno de ellos con su despedida de soltero; todas sus chicas se habían entusiasmado tan pronto como los vieron cruzar el umbral, ella misma tenía que admitirlo, si fuera más joven se encargaría de atender personalmente a un par de esos guapos chicos.

Aioros alzó su copa para brindar con Aioria, el par de jóvenes bebieron ante la mirada suplicante de esas féminas que les acompañaban.

–¡Vaya! Hacía tiempo que no bebía –admitió el sagitario

–Sí, la última vez fue en el verano –recordó el león dorado

Las chicas se miraron antes de asentir

–Disculpe, joven Aioros, usted y el joven Aioria ¿son hermanos? –interrogó la acompañante del mayor

El aludido sonrió negando con la cabeza

–No somos hermanos –respondió

–Pero somos familia –explicó el menor

–¡Ves! Te lo dije, por eso son parecidos –comentó la otra chica jugueteando con uno de los mechones del leoncito

–Joven Aioros ¿no quiere ir a otro lugar más privado? –dijo la joven besando su cuello

–Creo que aún no es el momento linda –sonrió acariciando el rostro de la muchacha

–¿Y usted joven Aioria? –suspiró la otra fémina

–paciencia hermosa, ¿Por qué no comemos y bebemos un poco más? –sugirió el león –Vamos sean buenas y traigan algo para los cuatro –

–¡¿Eh?! –exclamaron –¿nos dejarán comer? –

–Sí, así que pidan lo que gusten y después nos divertiremos –afirmó Aioros con una sonrisa amable

El par de chicas dio un gritito ahogado antes de besarles en la mejilla y correr hacia la cocina; los Dorados rieron por aquella reacción.

–¿por qué la desairaste? Sí el que debe de pasar la prueba de fidelidad es Kanon no tú –interrogó el menor con una sonrisa burlona

Aioros se atragantó levemente con el vino y miró a Aioria

–Lo mismo te digo a ti, tú también la desairaste, ¿A quién le compras regalos entre misiones? –murmuró con una sonrisa ladina

–¡¿Qué?! –ahora fue el turno del león para escupir

–Vamos Aioria… –indagó Aioros

–No sé de qué… ¡No! Mejor dime tú quién es… –

El par de muchachos se miraron y soltaron una carcajada

–Es una doncella muy dulce, es amable y noble –suspiró Aioros

–¡Oh! La mía no se queda atrás, es ejemplar en su comportamiento y muy perseverante –afirmó Aioria

–Parece un ángel, con sus delicadas curvas… –

–Sus piernas largas, su pequeña cintura… –

–y su hermosa cabellera roja… –afirmaron en coro los Santos de Atenea

En ese momento se miraron y rieron

–Debe de ser una coincidencia… –comentó el sagitario

–Sí, ¿dónde la conociste? ¿En Rodorio? –preguntó Aioria

–No, en el Santuario y me comentó que llegó a penas hace poco –explicó Aioros

–Seguro es nueva, porque la mía ya tiene 2 años aquí –

El mayor sonrió incómodo

–pero ella viene del Oriente –

–Con sus hermanos… –

El par de muchachos no pudo continuar con su plática cuando las jóvenes regresaron con más vino y alimentos

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Kanon reía a causa por la euforia que le provocaba del alcohol y el ambiente que reinaba, miró a su alrededor, notando que sus compañeros se encontraban ocupados, el primero que cruzó en su vista fue Shaka, aquel rubio Caballero de Virgo se encontraba en compañía de un par de féminas, curiosamente una de ellas estaba sentada en su regazo usando esa posición de flor de loto al tiempo que el Santo le sostenía de la cintura y le enseñaba a respirar lentamente susurrándole cosas al oído.

–¿Quién lo pensaría de Shaka? Uno de los más reservados y se ve que sabe cómo seducir a una mujer –rió el geminiano

Su esmeralda mirada se encontró luego con Aldebarán y Mu, la compañera del sucesor de Tauro era una joven delgada y menuda, sumamente risueña, estaba colgada del cuello del chico y depositaba de cuando en cuando besos en su mejilla, si se lo preguntaban era demasiada inocencia en una fémina. Mu en cambio tenía el rostro completamente rojo ante la tortura de la hermosa pelinegra que masajeaba sus pectorales y abdomen.

–Jajaja, Mu realmente es como un borrego, demasiado suave –se burló Kanon

Luego observó a Shura arrinconar a una exuberante morena contra la pared, no cabía duda alguna que el cabrito dorado era un macho dominante porque echó a la joven sobre su hombro antes de encerrarse en una de las habitaciones cercanas.

Milo parecía ser su discípulo, ese mocoso tenía a su compañera rogándole porque la llevara a la habitación, esa forma de besar y acariciar podía hacer que cualquier joven se derritiera en sus manos. Camus en cambio ya se había encerrado con esa chica, él era de los más discretos y fríos, pero esos gemidos provenientes de la habitación contradecían aquel mito de que era un hombre frío.

Máscara Mortal no se quedaba atrás, aquella castaña ya tenía marcado todo el cuello después de semejantes besos y mordidas, pero parecía estar muy entretenida trazando los músculos de su abdomen que no le prestaba atención. Afrodita era el único que solo acariciaba el cabello de la chica, quien aún fascinada del Dorado no había recibido ni un solo beso.

Y por último estaba Saga, el maldito estaba regresando y su compañera tenía una mirada de embeleso total, Kanon sintió un escalofrío recorrerle de pies a cabeza, esa misma expresión había puesto aquella mujer cuando se aventuró a compartir el lecho con ambos geminianos.

–Kanon, eres el festejado y ¿estás aquí solo? –comentó el mayor sentándose a un lado

–Estaba conversando con Shura antes de que se pusiera serio –respondió dando un trago más a su copa

–Vamos hermanito, no te quedes ahí tienes que celebrar tu último día de libertad –murmuró Saga y lo obligó a ponerse de pie

–¿Qué haces? –interrogó el menor

–Le he dicho a la madame que eres nuestro festejado y me ha dicho que la chica más hermosa está reservada para ti –sonrió el dorado

–¿La más hermosa? –preguntó con interés Kanon

–Ajá, dijo que es hermosa y además talentosa, sabe bailar y cantar así que pórtate mal hermanito –le susurró al oído antes de empujarlo dentro de aquella habitación

Kanon sonrió ladino al escuchar como la puerta se cerraba tras de sí, se sentó a la orilla de la cama, sintió unas manos pequeñas cubrirle los ojos, se dejó llevar y su anfitriona le recostó en la cama, sintió como se sentó sobre él moviendo su vientre, no pudo evitar llevar sus manos a sus caderas y recorrerle aún con los ojos cerrados, la mujer seguía con su vaivén hipnotizante y poco a poco encendía el fuego de su cuerpo, sus pequeñas manos se internaron debajo de su camisa y trazaron sus marcados músculos, mientras el apretaba cínicamente el trasero de la chica, deseaba besarla, hacerla gemir de placer. Abrió los ojos y le contempló a la tenue luz de las velas, la larga cabellera de color malva le pareció familiar

–¿Tallula? –murmuró al encontrarse con su mirada

La chica se detuvo en seco y su mandíbula se desencajó

–¿Kanon? –le reconoció y empezó a hiperventilar

–¿Qué haces aquí? –interrogó el peliazul

–yo… yo… –balbuceó al lanzarse a sus brazos

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Dejó escapar un suspiro y contempló las estrellas que titilaban en el cielo.

–¿No puedes dormir? –dijo una voz maternal a sus espaldas

Volteó su rostro y se encontró con aquella castaña fémina que había actuado como su madre durante las últimas semanas, no pudo esbozar una sonrisa.

–Estoy nerviosa, no he visto a Kanon desde ese día –jugueteó con su cabello y desvió su mirada

–Solo han pasado unos días y ¿ya lo extrañas? Lo suyo definitivamente es amor –suspiró Agasha abrazándole

–Sí, es solo que ese día, yo… –la rubia empezó a explicarle lo sucedido y cómo había decidido jugarle una broma a su prometido…

La castaña le miró sorprendida, ella misma sabía que Kanon era un mujeriego y que rara vez dejaba pasar a una joven, pero escuchar acerca de ese comportamiento impecable le hizo enternecer, ese niño travieso se había convertido en un verdadero hombre, uno de palabra.

–Por un momento tuve miedo Doña Agasha, yo no sé lo que puede suceder… –dijo con timidez

La mujer dio un suspiro y la llevó a sentarse en la orilla de la cama.

–No debes temer pequeña, creo que ya has notado que los hombres y las mujeres poseemos cuerpos diferentes –Agasha tomó una rosa del florero y se la mostró a Thetis –los hombres llevan la semilla de la vida y las mujeres la germinamos en nuestro vientre para traer vida a este mundo –explicó la castaña

–Eso lo entiendo Doña Agasha pero… ¿Cómo… es que… ? –formuló avergonzada

–Nuestro cuerpo es como este capullo cuando somos doncellas, somos una rosa que aún no florece hasta que el hombre que amamos nos convierte en mujer–explicó e introdujo su dedo en medio del capullo para que lentamente fueran abriéndose los pétalos –así es como sucederá, tal vez sientas dolor pero no tienes que preocuparte estoy segura de que Kanon sabrá cómo llevarte al cielo –rió abrazando a la rubia quien temblaba un poco –y créeme te gustara unirte a él, porque esa será la forma en que 6tttttttttttttttttttse pertenecerán por fin el uno al otro y podrán dar el siguiente paso –explicó suspirando –concebirán vida –sonrió

Thetis esbozo una sonrisa tímida y asintió antes de recostarse a dormir.

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Kanon no pudo contener más la risa ante las palabras de esa mujer, se puso de pie dejándola en el lecho.

–Sabes Tallula hace unos meses te habría seguido el juego, pero ahora mismo no tengo interés en escuchar más patrañas –

–¡Kanon! ¡Espera por favor! No me puedes dejar aquí… tienes que ayudarme, por nuestro amor… –rogó la chica abrazándose a él

Una carcajada escapó de los labios del Santo de Géminis y la separó de su cuerpo

–Parece que ya olvidaste tus propias palabras Tallula, tú misma me lo dijiste la última vez que nos vimos –respondió el peliazul separándose de ella –"Eres un pobre diablo, sin oficio ni beneficio, ¿quién se enamoraría de un libertino como tú? ¡No quiero verte jamás! ¡He conocido un verdadero hombre que me tratará como una reina! Hazte un favor Kanon y no me vuelvas a buscar!" –dramatizó el geminiano

La muchacha se quedó helada ante esas palabras

–Kanon… yo… no… Kanon, no me dejes aquí, yo realmente te amo –rogó

–Ahórrate las palabras, tú misma labraste tu camino, elegiste mal y ahora estás aquí –respondió indiferente

–Kanon, perdóname por favor, no quise hacerte daño… –suplicó la joven

–¿Quieres saber la verdad? Para mí también fuiste un juego, porque ningún hombre puede amar a una mujer que ofrece su cuerpo por dinero, nunca sentí el más mínimo aprecio por ti, fuiste un juguete muy entretenido eso no lo voy a negar… y no creas que no me di cuenta que esas 50 monedas de oro con las que compré la pureza de tu cuerpo se las diste al mismo imbécil que te dejó aquí –confesó Kanon ante la mirada atónita de Tallula –¡Claro que lo supe! Nunca ayudaste a tu abuela enferma, o al alcohólico de tu padre, ni a tu hermano el apostador, no, todo se lo diste a ese imbécil poco hombre –dijo tomándola de los hombros esbozando una sonrisa insolente –durante todo ese tiempo decidí jugar tu juego y vaya que trataste de romperme el corazón, trataste de destrozar toda mi alma, pero no te preocupes porque nunca sentí nada por ti –

–Kanon, por favor sabes que yo soy la única capaz de amarte… por lo que más quieras no me dejes aquí –imploró la fémina entre lágrimas abrazándose nuevamente a él

–¿Amarme? Tú no me amas, deja de fingir y si tanto te empeñas en saber qué es lo que más quiero –sonrió sincero –lo que más deseo es pasar el resto de mis días al lado de mi hermosa nereida, de esa doncella que me robó el corazón –suspiró cerrando los ojos –está bien, por lo que alguna vez tuvimos pagaré la noche pero nunca más me verás aquí –dijo caminando a la puerta

Una risa escapó de los labios de la fémina y sus lágrimas cesaron

–Nunca pensé que fueras tan ingenuo Kanon, ¿realmente crees que ella te ama? Óyeme bien, no hay joven capaz de amar a alguien como tú, no eres más que un pobre diablo, siento lástima por ella, porque pronto se dará cuenta del remedo de hombre que eres y te abandonará –auguró la despechada mujer

–No todas las doncellas corren con tu suerte Tallula, ser engañadas por un gañán –

–¡No te atrevas! Mi amoure volverá cuando obtenga su armadura como Caballero de Atenea y entonces veremos quién estaba equivocado –bramó la fémina

–Con que Caballero de Atenea, entonces dile que cuando la tenga me busque y peleé conmigo –sonrió sombrío el Santo de Géminis antes de salir de la habitación

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Un grupo de varones ingresó al salón donde se encontraban reunidos ya los 12 Caballeros Dorados y el Patriarca, de inmediato los Santos fijaron su mirada en aquellos invitados descubriendo que se trataba de 4 varones, el principal era un hombre de tez blanquecina, ojos verdes y larga cabellera negra; el segundo era otro hombre pelinegro, con una sonrisa ladina, tez bronceada y mirada índigo; otro peliplata sonreía juguetonamente y observaba con detenimiento a los Caballeros, por último aquel alto rubio ojiámbar que permanecía impasible; todos ellos portaban túnicas griegas en color negro con detalles en dorado.

–Hades, Thanatos, Minos y Radamanthys –les reconoció el Patriarca

–Shion de Aries –respondió el peliplata con una sonrisa burlona –¡Ah! No, ahora eres el Patriarca –

–Humanos insolentes, ¿cómo se atreven a mantenerse de pie frente a mi Señor Hades? –bramó el pelinegro

–Tranquilo Thanatos, parece que estos Santos de Atenea son tan jóvenes que no han podido reconocerme –dijo el dios alzando su mano izquierda –bien yo, como lo ha dicho Thanatos, soy Hades, el Rey del Inframundo –anunció manifestando su cosmos y haciendo que los Caballeros se arrodillaran frente a él

–¡Maldición! –se quejó Milo

–¡Es un cosmos muy poderoso! –se quejó Saga

–Es como en esa ocasión… –murmuró Dohko

–Han pasado más de 10 años y aún no podemos sobreponernos a ese Cosmos –masculló Shion

–Jajaja, siguen siendo débiles Santos de Atenea –se burló Minos disfrutando de las expresiones iracundas y desafiantes de los Dorados

Radamanthys por su parte solo enarcaba una ceja y fijaba su mirada en los sucesores de Escorpio y Leo, sorprendentemente eran idénticos a sus viejos oponentes, cerró los ojos con que ellos también habían tenido hijos.

De repente la puerta del recinto se abrió y se dibujó la figura de una fémina de larga cabellera negra, portando un peplo escarlata que se complementaba con las líneas rojas de la máscara plateada y con colmillos que cubría su rostro.

–Disculpen la intromisión –anunció y se apresuró hacia donde se encontraba el Patriarca, caminando como si nada le sucediera, ante la mirada atónita de todos los presentes.

–¿Cómo es posible que Geist se mueva libremente? –pensó Shura contemplando a su aprendiza

Los habitantes del Inframundo fijaron su vista en la pelinegra, Minos llevó su mano hasta su barbilla, esa joven debía de ser una Amazona por la máscara, pero poseía unas curvas realmente atractivas. Radamanthys sintió curiosidad por la forma de andar de la fémina, porque de alguna forma le parecía familiar.

–Patriarca, ya es hora, debe de apresurarse al Templo –dijo con una voz tranquila la joven caminando como si nada hasta llegar a su lado

–¡Pero qué interesante humana! –exclamó Hades

–Geist… –

–La Señora Atenea me dijo también que… –

De repente un hombre peliazul de túnica blanca acompañado por 3 muchachos se asomó por la puerta.

–¿Podrías dejar de jugar Hades? –dijo con una voz profunda

–Poseidón… –saludó levantando aquella barrera que había hecho con su cosmos

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Miró sus manos y negó, no había considerado usar en ese día tan importante una armadura que no fuera la de Géminis, pero ahí estaba a unos minutos de casarse portando la Escama de Dragón Marino que como requisito había exigido el Rey de los Mares para desposar a la joven Marina.

–Ya es hora –murmuró al abrir las puertas del Templo

Se sorprendió al ver a sus camaradas portando sus armaduras doradas en 2 filas custodiando la nave central dedicándole una sonrisa, los jóvenes discípulos de éstos se encontraban a un lado de su maestro portando túnicas de color azul marino.

En el Atrio se encontraba la Señora Atenea custodiada por un par de doncellas portando chitones de color durazno. A su lado habían varios invitados que despedían un aura poderosa, lo que hizo suponer a Kanon que se trataba de los dioses Olímpicos.

Del lado derecho estaban las Amazonas, todas portando sus máscaras, vistiendo de color escarlata con accesorios plateados lideradas de la maestra Serinsa con el mismo atuendo. Del otro lado portando el color púrpura estaban las Doncellas Guerreras con Mayura encabezando el grupo. Y finalmente Doña Agasha custodiaba a las promesas que vestían de azul cielo, mientras ella usaba el color durazno.

Se detuvo justo en el altar frente al Patriarca y cerró los ojos, las trompetas anunciaron la entrada de Poseidón y por lo tanto de la novia, dio media vuelta y en la entrada le contempló, se quedó sin aliento al instante, esa bellísima figura vestida de blanco, ni siquiera le prestó atención al Rey de los Mares, hasta que él le entregó la mano de Thetis.

–Caballero de Atenea más te vale cuidarla –le dijo Poseidón

Kanon asintió al sentir como era que su novia temblaba y él trataba de mantener la compostura, sus rodillas temblaban. Hades enarcó una ceja al notar que aquel muchacho llevaba una de las armaduras de Poseidón y no fue el único, pues aquello simbolizaba una sumisión de parte de Atenea, pero al mismo tiempo una alianza realmente profunda, algo sin precedentes.

Shion sonrió al iniciar la ceremonia, pronunció un par de palabras, pero fue Atenea quién les dio su bendición definitiva, colocando su mano sobre las manos entrelazadas de la pareja, pues con su cosmos grabó el símbolo de Géminis sobre el corazón de Thetis, reconociéndola oficialmente como la esposa del Santo de Géminis.

–Ya puedes besar a la novia –dijo divertido Shion ante la impaciencia del menor de los gemelos

Kanon no demoró en alzar el velo que llevaba Thetis y atrapó su rostro para depositar un beso apasionado, provocando que los presentes se sonrojaran, porque era un hombre realmente enamorado.

–Kanon –suspiró la rubia cuando por fin terminaron su caricia y se abrazó a él.

Los Santos y las Amazonas no pudieron evitar lanzar vítores y aplausos de felicidad por la flamante pareja.

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Entró a la cocina de la hermosa casona y dejó su canasta en una de las mesas, de inmediato la servidumbre le saludó, sin embargo el joven mozo le dedicó una mirada indiscreta al notar que su vestido estaba algo sucio y maltratado.

–Oye niña, ven que yo te ayudo a lavarte –se acercó a ella para apresarla de la cintura

–¿Eh? ¡Ah!... –murmuró sin comprender las intenciones del varón

–¡Oye tú! ¡Quítale las manos de encima a mi ahijada! –exclamó una mujer de mirada esmeralda, por su vestimenta el mozo pudo notar que se trataba de la Señora de la casa

De inmediato soltó a la joven y acto seguido observó a la niña de cabellera negra peinada en dos coletas y ojos verdes abrazar a la muchacha.

–¡María! –exclamó entusiasmada

–Hola pequeña –saludó acariciando el cabello de la infanta –Buen día madrina –le sonrió a la mujer

–Vamos María sígueme –le pidió

Su recorrido por la Casona se detuvo cuando llegaron al despacho, donde con una seña la niña se despidió y fue a jugar con su nana, mientras la Señora de la casa tomaba asiento en uno de los sofás.

–Madrina, el día de hoy te ves muy contenta ¿por qué? –comentó María sentándose a su lado

–No lo sé querida, solo siento que es un hermoso día –se puso de pie y arregló aquellas rosas que adornaban su estudio –siento que es el día perfecto para una boda –agregó separando una de las flores y la colocó en el cabello de su ahijada

–¡Oh! Es cierto, es un día precioso, perfecto para casarse –admitió con una sonrisa tierna

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–Pero Doña Agasha ¿por qué el banquete tiene que llevarse a cabo por separado? –interrogó Thetis sentada a la mesa con la Señora Atenea, la maestra Serinsa y la propia Doña Agasha

–Discúlpanos Thetis pero comprenderás que las Amazonas no pueden mostrar su rostro frente a los hombres y tampoco deseábamos que se vieran excluidas del banquete –mencionó Serinsa probando un bocado.

La novia miró a su alrededor y descubrió a las Santas, quienes disfrutaban del momento, realmente eran hermosas y comprendió la preocupación de la diosa, la regla era inquebrantable, además de que estarían expuestas no solo a sus camaradas, sino a un par de dioses que poseían las peores famas desde la era del mito cuando de mujeres se trataba.

–Lo entiendo… es solo que… –sin quererlo suspiró llevándose la mano al pecho

–Extrañas a Kanon –sonrió Atenea –en cuanto terminemos empezará la verdadera celebración, no tienes qué preocuparte –afirmó la pelilila

En la mesa de las Promesas…

–¿Sucede algo? –interrogó Natassia a Esmeralda quien no apartaba la mirada de las Amazonas

–¡Ah!... no, es solo que… –respondió insegura

–Son muy bonitas –dijo Helena

–¡Y además fuertes! –afirmó Sigrid

–¡Sí! Marín es muy fuerte –comentó Shunrei

–Ellas sí son dignas de admiración –concluyó Natassia dedicando una mirada despectiva a las Doncellas Guerreras que sobraba decir despedían un aura de hostilidad hacia ellas.

Esmeralda observó una vez más a la Amazona peliverde

–Creo que sí se parece a mi maestra… –pensó

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Mayura se puso de pie acompañada de Kyoko, quien como ella no estaba de buen humor

–Pensé que yo sería la única en vestir como Vestal de Atenea –se quejó Kyoko

–Es comprensible que a Doña Agasha le den un puesto así, después de todo es la mayor solterona de Rodorio –se cruzó de brazos la Amazona

–Pero ¿quién es esa? –la pelivioleta señaló a la pelirroja que ayudaba a Yi Lin y Ari

–Seguro es recomendada de Serinsa –murmuró Mayura

La Doncella Guerrera de la Corona Boreal se acercó a sus compañeras y luego le dedicó una mirada desdeñosa a la novia

–No creas que lo he olvidado Katya –musitó la Amazona del Pavo Real y esbozó una sonrisa cruel

Acompañada de ambas se acercó discretamente lo suficiente a la mesa donde se encontraba la diosa Hera y comenzó con su plan.

–Prométanme que será un secreto entre nosotras –susurró de forma que la deidad le escuchara

Ambas chicas asintieron

–Bueno fue más o menos hace una semana, después de Torneo Mensual que los vi –afirmó –el atardecer ya había caído, regresaban de uno de los parajes que dan al mar, y ella solo llevaba puesta la camisa de Kanon y él llevaba en sus manos su vestido –narró

–¡Ah! ¿No creerás…? –exclamó Kyoko

–No digas eso, ¡está prohibido! –murmuró Katya

–No lo sé, yo no los vi pero… ustedes saben cómo es Kanon y bueno, parece que Thetis no quiso resistirse –agregó Mayura

–¡Son unos insolentes! Kanon rompió su juramento, la desvirgó antes de casarse –reclamó la pelivioleta

–Thetis mintió, le dijo a la Señora Atenea que estaba inmaculada –bramó la rubia de platino

–¡Sshh! No digan nada, si esto llega a los oídos de la Señora Atenea, la decepcionarán –afirmó Mayura consciente de que Hera había escuchado toda su conversación

La diosa del matrimonio enarcó una ceja, si bien le importaba un bledo lo que los humanos hicieran, deseaba joderle la alianza a la estúpida hijita favorita de su mujeriego esposo, qué mejor que humillar a la Marina de Poseidón, con quien también tenía cuentas pendientes.


Ammm, "ya sé casó ya se jo..." ok no jajaja

Sip, Perséfone tiene la última palabra con Hades... jajaja especialmente en la ropa y nop, no está contenta con los demás olímpicos

Jojojojo Don Pose y sus planes malévolos... eso y parece que alguien está celoso...

Amm, el código de color en la vestimenta me lo inventé xD, la verdad amm no tengo ni idea de cómo sería pero amm, me gustó como quedó jojojo (no, las Amazonas NO se van a quitar la máscara, porque lo digo yo y punto)

¡Ah claro! Ari ayudaría a Shion en toda la fiesta, no crean que lo dejaría morir solo... y Atenea pues amm es jefa xD por eso solo pide informes (?)

Jajaja sip, XD Kanon iba a tener despedida de soltero, con TODOS los de su generación, sip, fueron a una casa de citas y se portaron mal... y otra vez XD poniendo en duda a Afrodita, pero ya verán al muchacho...

Si, Kanon tuvo una "novia" si es que se le puede llamar así, Tallula era de otro pueblo más lejano, nunca supo que Kanon era Caballero de Atenea y nop, nunca lo amó...

Jajaja Aioros y Aioria parece que tienen un problema... jajaja... como nota técnicamente ellos son tío y sobrino, así como Sísifo y Regulus

Amm Thetis preguntando sobre ese tema tan tabú, igual usé una metáfora, espero que se haya entendido, sip, los que hayan leído la serie Veinte Flores la recordarán.

Jajajja casual Hades saludando a los doraditos y uuuhh ¿dónde quedó el otro gemelo?... y Geist mmm

Y se casaron...

Ah... con que ¿la madrina de María? ¡oohh! ¿Qué será?

Mmm, sip dividí el banquete, eso creo así se hacía en la antigüedad... pero amm xD igual apliqué mi poder de autora para que las Amazonas no se quedaran sin comer ni mostraran su rostro a nadie...

Mayura... esa mujer... es mala...

En fin creo que es todo, en el próximo seguimos con la fiesta y TODO lo que puede suceder en ella... (¡Qué comience el caos!)

¡Nos leemos ^^!

PD. No sé cuál es la doncella Europa, ¿me pueden explicar?

PD2. Ah sip, prepárense para la fiesta del siglo (?) o bueno para un ¡desastre!