*Corriendo* sdjkfgafasuvdhsgvaguvdhsbkjs abiknksdhcsuafasj quihubo ¿capi nuevo?, "Te has tardado 2 meses, 1 día, si es que deberíamos crucificarte, ¿Entiendes?, porque te llamas Jesús y..." si ya entendí ¬n¬, bueno ya, se maman xD, Mira la puta barra qlia deslizadera de la pagina o como se llame, "Vergas!", ajá, ahora ven a quejarte aquí, ven po weon, a ver si tienes huevos!, leetelo en un día, te reto, te doble pinche reto! 41 malditas páginas en el word, el puto martirio revisionar esta weá, si algo está dezafado, pues nu sé, me avisan o yo que se xD. Si es que no pude coger la pc en Enero porque no tenía mucho tiempo ara estar en ella y no me salían las cosas a.e, pinche inspiración n en fin, aquí está el capi, y es bien pinche largo, así que léanlo, recítenlo, crean en el, recenle y luego vuelven y me ponen el review, que está muy largo coño :C

¿Que decir sobre el? Pos que es muy largo xD, ok emmm... aprendemos un poco mas de Mazzotta, no aprendemos casi nada de los wns de la tienda, aparecen muchas dudas, conocemos mas de nuestra Rainbow, y pues ya, no me aucerdo de más, si es que hay mas xD, es de muy pinche noche. La verdad me hubiese gustado ponerle muchos mas chistes y humor y toda la cosa aprovechando que es largo pero al final, no es que no halla podido, es que... me dio flojera... "buuuuuuuuu" ay si ya demándenme ¬n¬. Bueno, esto ya es como cerca del final de la temporada 1 (?, neh solo cambiarán algunas cosas, dándole paso librea Rainbow para... que flojera seguir spoileándolos la verdad xD. Léanselo y ya. Ah, cambié las comas ("") con signos de mayor que y menor que () para encerrar los pensamientos. Pero el jodido fanfection no los grabó en el texto, así que me toca ponerlos a mano de nuevo afasdfagsdgfsafasdfasd, mañana será, ahorita tengo mucho sueño. Y que tampoco se me ocurrió otro título xD. [Al parecer fafection no acepta los signos de mayor que y menor que .-.]

¿Una ultima cosa que agregar antes de entregarlos al capítulo?, pues si, que cuando me valla dormir empezaré a imaginar como hubiesen sido mejor las cosas, me darán ganas de reescribir algunas escenas o que se yo xD, el remordimiento que siempre me da luego de subir capitulo nuevo. Bueno ya, pueden leer en paz. Que Rainbow los bendiga (?)


Caminamos en silencio hasta la tienda y entramos. Era un espacio amplio en cuyas paredes había estanterías de cristal donde se ponían la mercancía de la tienda para exhibir cosas como algunos peluches, juegos "originales", consolas, computadoras, y etc., El suelo era de cerámica blanca, las luces eran del mismo color (Mazz el ecologista), en le centro del pasillo había una mesa también de cristal sobre la cual estaban carpetas (mas bien catálogos) con la lista de juegos de las diferentes consolas que vendía Mazz. Al fondo (mas bien a la mitad), donde terminaban las estanterías, empezaba un mostrador largo hecho del mismo material cristalino que se doblaba hacia adelante en las esquinas dando un poco mas de espacio para moverse detrás del mismo, y sobre dicho mostrador, en la parte que se veía de frente, se encontraba el monitor de una computadora que almacenaba la base de datos de la tienda. En la pared del fondo detrás del escritorio, elevada a una altura media, había una tele mediana de plasma donde se probaban las consolas y juegos. Al fondo y a la izquierda, estaba una puerta de madera, detrás de la cual había una habitación que yo ya conocía de mi última visita. Era un pequeño espacio donde se guardaban los videojuegos y otros objetos que no cabían en el mostrador así como tres computadoras (dos de las cuales supuse eran para vender y una que utilizan para tener copias de seguridad de los juegos que han bajado de internet). El resto computadoras destinadas a la venta las guarda Mazz en el "trastero" que tenemos en la mansión porque no le caben en la tienda. Y ya está, no había baño así que por lo general se lo pedían a la zapatería de al lado o corrían hasta el McDonald que quedaba a dos cuadras.

Bueno, ah, y las paredes eran blancas; vamos que sin decoración parecía que estabas en el limbo entrenando con Gokú. En fin, todos pasaron tras el mostrador subiendo una de las puertas de madera que estaban en los costados del mismo y se quedaron en sus posiciones, Brenda y Fernando se quedaron charlando delante de la caja mientras que Alejandro se dispuso a encender la computadora que maneja la base de datos. Mientras tanto, yo continuaba detrás de Mazzota cual sombra, pues no sabía donde fregaos ponerme, que hacer o donde posar la mirada. Nos dirigimos tras el mostrador y luego hacia el "cuarto de máquinas".

Entonces mi amigo me muestra una camiseta negra extendiéndola desde los hombros, en ella logro leer una palabra que me hace arcar una ceja con una expresión de disgusto.

-¡¿Seguridad?! No mames… - Reaccioné susurrándole en tono de "¿Qué vergas te pasa?"

-Es lo único que tengo libre. – Se excusó en el mismo tono que yo encogiéndose de hombros mientras doblaba la camiseta.

-Pues claro que lo tienes libre, es decir, ¿Que pedazo de aweoniao va a querer pararse en la puta entrada a esperar que un subnormal intente robar la tienda? – Pregunté un poco escaqueado de la propuesta.

-Pues tú, mira, serás como un soldado, esperando la guerra que se avecina; Entrenado y listo para combatir a los maleantes que quieran llevarse la-jódete es lo único que tengo así que o te quedas o te vas caminando a casa para que dash te pegue la madriza de tu vida. – dijo amenazante mientras extendía la camiseta hacia mí.

Miré hacia abajo buscando una respuesta como si estuviera en el suelo, luego subí la mirada y le arrebaté la camiseta negra mientras volteaba los ojos con frustración al imaginar como los otros compañeros se burlarían de mí por estar parado en la entrada como un faro.

-Tranquilízate, igual podrías atraer mas personas del sexo opuesto para que compren en la tienda, si sabes a que me refiero. – Comentó mazz intentando convencerme de que era buena idea.

-¿Quien me crees? ¿Brad pitt? – Pregunto molesto, y luego suspiro colocándole la chaqueta en el hombro. – Ya, ¿y entonces qué seré? ¿Un sex simbol, un maniquí con camisa negra, o un wey de seguridad? – Continué preguntando enojado mientras me quitaba la chaqueta.

-¿Por qué no los tres? –

-Sabes que soy malo so...cializando, y que me he descuidado tanto que ya de verga y puedo cargar con mi espada. – Explicaba mientras me quitaba mi camiseta normal de color azul cielo y me ponía la negra.

-Pues no está tan bueno... - Se escuchó un susurro desde afuera del "cuarto de máquinas" justo después de que terminase de quitarme la camisa azul.

Al escucharlo Mazzotta volteó su cara hacia un lado dejando salir una risa muda.

Yo por mi parte sentí un escalofrío, pero de todas formas continué vistiéndome, a pesar de cierta sensación de incomodidad que uno siente cuando uno sabe que lo están observando. Terminé de ponerme la camiseta y luego la chaqueta.

-Bien, entonces solo ve ahí y actúa como maniquí. Y saca el pecho, aunque sea para acojonar; recuerda, ¡posición de gallardía! – Decía Mazzota intentando animarme para hacer el trabajo mas aburrido del mundo. O al menos así me pareció en ese momento, pues lo único que tenía que hacer era sentarme por horas.

-Si jefe... - Dije en un tono despectivo mientras salía de la pequeña habitación algo frustrado. Pero que esperaba, era una tienda pequeña y Mazz ya tenía suficientes empleados.

Y estos empleados al parecer no tenían vidas interesantes, pues cuando me di vuelta para salir por la puerta, enseguida escuché unos ruidos de pisadas y resbalones. Efectivamente, nos estaban escuchando y observando mientras yo y Mazz charlábamos. Eso solo provocó un suspiro de mi parte y continué caminando hacia la salida.

Fui con la vista siempre al frente y una expresión seria para evitar contacto visual con los demás. Luego me posicioné en uno delos muros de la salida y me apoyé en el con cara despectiva, observando la calle y las aceras.

Debieron pasar como unos veinte minutos sin que ningún cliente llegara, Mientras tanto, yo me entretenía cantando moviendo la lengua con la boca cerrada.

-"Tengo, tengo la camisa negra, porque me quedé sin plata, yo por ti perdí la calma y casi pierdo hasta mi casa ~. Aunque, técnicamente si la perdí, pero encontré otra, hmmmm, ñeh... El demonio en casa ~". -

-Toma, siéntate. – Me dijo una voz amigable que me sacó de mis pensamientos.

Volteé y vi que se trataba de Fernando quien me ofrecía un banquito de madera que traía en su mano.

-Gracias. – Respondí ante el gesto de solidaridad mientras tomaba el banco y lo acomodaba para sentarme cerca de la salida.

-De nada. – Dijo y después se sentó a un lado de mí en el suelo. – Bueno y… ¿Enserio tu nombre es Jéxust? –

-Ssip- Respondí en tono cansado moviendo mi cabeza diagonalmente hacia la derecha y mis ojos en la misma dirección.

-Genial… - Dijo un poco incómodo, seguramente por mi actitud de vale-madrismo.

No me atraía conversar en ese momento. De hecho, prefería quedarme solo con mis pendejos pensamientos; sin embargo agradecí internamente que alguien se interesase por hablarme. Pero de alguna manera también me sentía algo culpable por no saber como entablar o sostener una conversación con un desconocido.

-Y… ¿por qué decidiste venir a trabajar aquí? – Preguntó en tono amistoso intentando avivar una plática.

-Pues, por lo que todos, necesito algo de dinero para comprar algunas cosas. Le pregunté a Mazzotta si me podía dar trabajo aquí, pero no pensé que me pondría a vigilar la entrada... el cabrón... -

-Jajajaja eso me preguntaba yo, que te iba a poner a hacer. Tranquilo, aún no nos han entrado a robar, pero de todas formas contigo aquí para dar miedo habrá menos posibilidades. No nos pagan mucho, pero a veces es entretenido por aquí. –

-¿Enserio? ¿Te parece que doy miedo? – Pregunté sarcástico mirándole de reojo mientras levantaba los ante brazos y giraba las manos mostrando las palmas. –

-Pues... si hicieras un poco mas de ejercicio... - Dijo disimuladamente lo cual me sacó una carcajada. – De todas formas, los únicos ladrones que se meten a la tienda son esos buitres que me quieren robar a- oye por cierto, a la rubia ni tocarla ¿eh? – Agregó no en un tono amenazante, si no más en uno divertido.

-Ah, ¿Qué Brenda es tu novia? –

-No, pero estoy trabajando en eso, ya sabes… -

-Meh, tranquilo, es toda tuya, ya tengo suficiente con lo que me espera en casa... -

-¿Ya vives con tu novia? – Dijo algo sorprendido.

Eso que dijo me provocó risa solo por pensar en lo extraño que sonaba sabiendo que Rainbow Dash era la que me esperaba en casa.

-Bueno, en realidad- –

-¡Hey, ¿te vas a quedar ahí hablando o vas a venir a ayudarnos?! – Me interrumpió la chica malhumorada llamándole la atención a Fernando desde el mostrador porque al parecer, la tienda ya tenía varios clientes que esperaban para ser atendidos.

-¿Pero y cuando se llenó esto? – Preguntó desconcertado mientras se levantaba. – Bueno, luego me cuentas. – Me dijo mientras extendía su mano.

Respondí el gesto mientras le asentía alegre de no haber estropeado la conversación. Luego el se fue para detrás del mostrador a atender a los que esperaban por la chica ya que el otro (Alejandro) estaba explicándoles a un niño y a lo que supuse era su padre, alguna cosa de la Xbox 360 que tenía sobre el mostrador.

Bueno, me quedé sentado mientras veía con ojos serios y entre cerrados a todos y cada uno de los que entraban y salían de la tienda intentando acojonar un poco pero solo lograba que me devolvieran la mirada con cara extraña o que los niños se agarrasen de los brazos de sus padres. Aunque eso último ya sería acojonar, pero no cuenta, porque eran niños; En fin… no sabía como chucha hacer mi trabajo así que eso fue lo que hice todo el rato parándome de vez en cuando para no cansarme de estar sentado.

Han de haber pasado como 2 horas ya me empezaba a dar hambre, supongo que habían pasado las diez de la mañana y ya no entraban muchas personas al a tienda.

-Coño, que mala suerte tengo hoy… - dijo Fernando algo frustrado mientras salía de la tienda con algo de dinero en la mano.

-"Ja, Noob…" – Pensé al oírlo decir eso. – "Joder, esto fue un maldito error, ¿por qué coño le pedí empleo al mazz?"… "Para recibir ingresos que nos ayudasen a mantener a Rainbow"… "Ahhhh cierto"... "pero coño, esto es mas aburrido que el carajo, no creo que valga la pena estar aquí sentado por horas esperando a que acabe la mañana"... "Seh yo también me aburro"... "¿Entonces?"... "Pues hay que jodernos y quedarnos aquí porque si no nos moriremos de hambre y esa es una forma muy triste de morir. De todas formas es un trabajo muy fácil mientras nadie robe nada"… "pero es que me aburro mucho la puta maaadreee." – Empecé a golpearme la cabeza contra la pared.

-¿Que te pasa, estás tonto? – Me preguntó la chica en un tono seco haciéndome detener mis estupideces.

-No, solo... estoy aburrido. Pensé que sería un tanto más emocionante. – Respondí apenado mientras me encogía de hombros.

-Pues haber estudiado. – Me dijo intentando tocarme las narices.

-Y tú también, no te jode. -

-Estoy aquí porque necesito el dinero- –

-Y yo también. ¿De donde sacas que no he estudiado? –

-¿Cuanto es la raíz cuadrada de dos? –

Golpe bajo.

-Ammmm, emmm... –

-Jajajaja ni siquiera has cursado la mitad de la secundaria. – Dijo burlándose de mí.

-"Que hija de puta... Estoy de acuerdo" Pensé mientras la miraba descojonarse de mi cara.

Cabía la posibilidad de poner como excusa el que yo "no fuese bueno en matemáticas", pero era cierto, no logré alcanzar la secundaria. Mi pueblo y mi familia se fueron a tomar por culo antes de que yo pudiera siquiera empezarla. En la Mansión todos éramos jóvenes, sin embargo yo era y sigo siendo (obviamente) el menor, los demás tenían la facilidad de entrar a un colegio si querían, pero yo no, pues no sabía español y no tenía ninguna documentación. Dei se instruyó a sí mismo a base de libros, al igual que Mazzotta. Consiguieron muy buenos resultados, sin embargo yo no me interesé por estudiar, se me dificultaba un poco y prefería entrenar con mis poderes las pocas habilidades que sabía y olvidé con el transcurso de los años. Pero con el tiempo también empecé a sentir aprecio por la ciencia, al investigar acerca de la electricidad, fenómeno que yo podía y puedo controlar, casi todas las preguntas que me hacía cuando era niño, eran respondidas por la computadora en mi adolescencia. Pero en fin...

-Ya, déjalo quieto, Brenda. Descuida, Fernando dice que le bajó hoy, y ya sabes... – Decía Alejandro antes de que la chica corriese hacia el y le intentara asesinar con un Cd de Pokemón.

Enseguida entró un cliente y ella se calmó mientras yo me echaba a reír.

A los pocos minutos volvió Fernando, me invitó un sándwich y luego llamó a Alejandro, al cual le decían Alejo (nada que ver con el Alejo que tocaba el acordeón) para conversar y conocernos todos. Ambos eran muy buena onda conmigo. Alejandro era un gamer friki al cual también le gustaba la nueva serie de My Little Pony. Cuando lo admitió debido a que Fer (Fernando) le estaba molestando, me animé yo también e hicimos un brohoof para sorpresa de Fernando quien empezó a hacernos preguntas acerca del tema. Yo me valí del Inspector Geek y otros videos y artículos que leí para responderle y convencerlo de que le diese una oportunidad a la serie. Conversamos un rato sobre eso con algunas interrupciones debido a clientes que entraban y la chica que se estresaba porque la dejaban abandonada. En fin, hablamos sobre el por qué mi ropa (obviamente no les dije que tenía poderes mágicos y weás, solo les dije que me gustaba vestir así porque me veía veinte por ciento mas cool, lo que le sacó una carcajada al Alejandro), sobre las ganas que le tiene Fer a Brenda, y como esta lo rechaza, de ahí ellos siguieron hablándome del mal humor de la chica mientras que yo solo podía pensar en que donde sea que fuese, me iba a estar esperando una malhumorada a tiempo completo para chingarme el día. Y por suerte con todo esto Fernando olvidó lo de "mi novia en casa" así que me salvé.

Bueno, al final, ya como a las doce, estábamos por cerrar la tienda hasta la una y media para que Mazz tuviese tiempo de regresar a casa y almorzar tranquilo porque se tira un tiempo en ir a la mansión, comer y regresar.

-Ahhh, bueno muchachos, los felicito por su comportamiento hoy con el nuevo espécimen que hemos integrado de manera exitosa a esta, nuestra tienda. – Decía Mazzota al pequeño grupo de jóvenes que se encontraban ahí mirándolo con cara de "cállate que me quiero ir mierda"

-Y a este que le ha picado, ¿por qué habla así?. – Me preguntaba mientras oía hablar a mi amigo en un tono formal con palabras de la misma naturaleza.

Y mientras Mazz extendía su "discurso" sobre "las buenas cosas de la vida", vi con cara extraña a una chica venir corriendo a toda velocidad a espaldas de los muchachos. No le presté atención, yo solo quería irme a casa a comer.

-Bueno, ahora se pueden ir. –

Enseguida Mazzotta terminó de hablar la chica esta que venía corriendo se estrelló en la espalda de Brenda amarrándola con sus brazos y haciendo que esta se estremeciera por el susto que le provocó su aparente amiga. Todos los demás voltearon sorpresivamente hacia las dos mientras que Mazz soltaba una pequeña carcajada. Quizás por eso alargó el discurso.

-¡Ya llegué! – Gritó la chica instantáneamente al estamparse contra Brenda.

-"Joder pero si son Kuroko y Misaka." – Fue mi primera impresión al ver a la desenfrenada fémina abrazar a la "tomboy".

No pude evitar enarcar la ceja y poner una pequeña sonrisa al ver la escena. Y no, no lo mal pensé, solo me dio algo de gracia.

-Qué bueno, ahora ¡BAJAME!… - dijo Brenda algo enojada mientras pataleaba para zafarse de los brazos de su amiga la castaña con maquillaje que ahora la tenía suspendida en el aire.

No es que la chica "nueva" fuese muy alta, si no que Brenda era algo bajita.

-Ups lo siento, se me olvidó que tenías... – Dijo la chica en un tono un tanto inocente y agraciado apartándose un poco de su amiga.

-¡Jeni! – exclamó Brenda avergonzada mientras se ponía roja.

-Págame. – le dijo Fernando al "alejo" mientras le extendía la mano y flexionaba sus dedos.

-Joder… - Dijo Alejandro mientras sacaba dinero de su bolsillo.

-Hola muchachos. – Saludó alegre a los dos que estaban intercambiando billetes.

-Hola ~ - Respondieron casi al unísono mientras seguían ocupados en su asunto.

-¿Y este quien es? – Preguntó "Jeni" refiriéndose a mí. – Hola me llamo Jennifer, ¿y tú? –

-Yo no. –

-Jajajaja no tonto, me refiero a como te llamas tú. –

-Ahhh… Jéxust, me llamo… - Respondí nervioso porque la tía esa no dejaba de mirarme. Ahora sabía lo que sentía dash conmigo viéndola todo el día.

-¿Enserio? – respondió sorprendida. Vamos que nadie me creía el nombre...

No hablé, lo único que pude hacer fue asentir pues la weona me tenía de los nervios con su mirada acosadora sobre mí. No salí corriendo porque se vería muy extraño, pero estaba apunto de halarle la chaqueta al Mazz cual niñito pequeño para que nos fuéramos de allí lo mas pronto posible.

-¿Puedo darte un abrazo? – Preguntó mientras se acercaba más a mí.

-"Que pedo, ¿por qué?." Pensaba mientras la veía acercarse cada vez mas.

No quería hacerle un feo a la chica, así que volví a asentir y ella me abrazó, yo correspondí el abrazo y pude ver que Brenda se tapaba la cara con la palma de la mano algo frustrada.

Extrañamente el abrazo duró más de lo normal.

-Para ver tus ojos. –Me dijo Jennifer luego de soltarme pero sin alejarse mucho de mí, lo cual no dejaba de ponerme cada vez más nervioso, ahora estaba listo para salir corriendo.

Sin embargo obedecí y abrí bien los ojos porque creí que si hacía lo que me pedía se acabaría todo más rápido.

-¡Aaaaaaahhhww me encantan tus ojos! – Exclamó emocionada mientras hacía como que me apretaba los cachetes con las manos frente a mi cara.

-"Okeeeey... Esto da miedo". – pensé.

-¿Y los míos, no te gustan? – preguntó Fernando salvándome del acoso mientras abría bien los ojos y se ponía cerca de Jennifer.

Ella negó con la cabeza mientras cerraba los ojos.

-Ya deja de zorrear con este pendejo y vámonos o si no me van a despedir. – dijo Brenda enojada para luego tomar a su amiga de la camisa y llevársela a rastras.

-¡Brenda, yo no zorreo! ¡Oye, no, suéltame! – Exclamaba mientras forcejaba intentando hacer que Brenda la soltara. – ¡si no me sueltas voy a gritar! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaah! –

-¡Como no te calles te haré daño! –

-Me estás alejando de mi futuro esposo, ¿cuanto daño mas me puedes hacer?... Auch, ¡eso duele! ¡No! ¡Déjame! –

-¡Pues te callas! –

-¡Jamás! –

Entonces la loca se amarró a un poste con los brazos para evitar que su amiga la arrastrase.

-¡Pero no seas infantil! – Gritó Brenda encabronada.

Mientras tanto, todos, incluyendo los de las tiendas vecinas que aun no cerraban, veíamos la escena con cierta gracia; Y por suerte para ellas no había personas circulando la calle.

-Bueno ya esta, vámonos para que se suelte antes de que Brenda explote o la mate. – Me decía Mazzota mientras me daba una palmada en la espalda y se ponía en marcha hacia el auto que había estacionado algunos metros atrás.

Lo seguí mientras la loca del poste seguía negándose a irse con su amiga. Entramos al auto y el Mazz lo encendió.

-Nos vemos mañana chicos. – Les dijo Mazz a los dos muchachos que aun seguían frente la tienda mirando a Brenda tratando de despegar a Jennifer del poste.

-Chao. – Respondieron y luego fueron hacia donde estaban las chicas.

Mazz puso el auto en marcha y salimos por el lado opuesto.

-¡No te vallas, mi amor! – Gritó Jennifer mientras Brenda lograba despegarla del poste.

Mazz me dio un codazo y yo me quedé ahí con cara de "WTF" intentando asimilar lo que había pasado.

...

Minutos después, en el auto…

-No entiendo… - Dije rompiendo el muro de silencio que se había formado entre Mazz y yo desde que subimos al auto debido a que yo había quedado WTF y Mazz… emmm… pues no sé la verdad por qué habrá estado tan callado, pero me beneficiaba un poco.

El señor jefe se rió un poco por el tono de voz algo directo que usé.

-Y… ¿que no entiendes? – Preguntó sarcástico, obviamente sabía a que me refería, pero hizo la pregunta para que yo finalmente hablase del asunto.

-La vida da mas vueltas que una puta noria. – Dije algo molesto.

-Creo que eso sale en una canción del porta- –

-Pues tiene razón, la madre que lo parió. Un día estás aburrido y tranquilo, con una vida monótona y rutinaria, y de repente, por arte de pinche magia pendeja, se abre un jodido agujero negro bien vergas y escupe una cosa que sale disparada delante de tus narices y se estrella contra un árbol, ¡bum!; Luego, dicha cosa, resulta ser tu personaje favorito de tu serie para niñas favorita, lo cual de por si ya es raro, entonces, claro, ¿por qué no? Ella empieza a odiarte sin razón, y te hace la vida imposible comiéndose todo lo que encuentra a su paso y humillándote de cualquier forma que se le ocurra y encima, ronca como, como... No sé, no tiene comparación, debería decirse "Ronca como rainbow dash", porque no hay manera de que alguien la supere. Bueno, no solo eso, también ¿sabes las consecuencias que traerá ella con su presencia cierto? –

-Siip. Espero que eso no pase pronto. No permitas que haga un sonic rainboom por ahora o estarás en serios problemas. –

-Ni que lo digas... Justo por eso es bueno que haya caído en nuestras manos. Pero en fin, Incluso luego de todo esto, viene lo mejor, tuve que conseguir empleo porque un marica me robó el dinero. –

Mazz rió en voz baja al oír eso.

-Así que le tuve que pedir a mi buen amigo mazzo, un trabajo. Y el CABRÓN me da como trabajo, cuidar una puta puerta; Coño para eso mejor mándame a vigilar las cerámicas del suelo, no vaya ser que cambien de color o les crezcan patas e intenten matarnos a todos... -

-Y dale, que no tenía otra cosa que ponerte a hacer. –

-Y encima, ahora que mi vida no podía ser más rara, aparece una weona, que encima de estar loca, creo que empezará a acosarme o me acorralará en un rincón obscuro o algo así. Y por cierto, valla ecosistema tienes montado en esa tienda. Si es que... A veces pienso que mi vida está hecha por un aweoniao sin más nada que hacer que tocarse las narices pensando como chingados torcerme la vida para entretenerse… ¡Si, te hablo a ti pedazo de cabrón! – Grité Mientras señalaba el cielo y no, no me refería a dios.

-Ya cálmate, llamarás la atención de la gente. –

-¡Loco! – gritó un weón desde la acera.

-¿Lo ves? –

-¡Loco tú! –

-Pero no le respondas, ¿por qué respondes? -

-Pues por educación... –

-Claaaaro… -

-En fin, como decía, es una callampa… -

-¿Pero no te gusta lo que te está pasando?

-Hombre, es muy bonito, para que nos vamos a engañar, pero tiene sus cosas… -

-Pues como todo, tienes que... y además, si es que tu tienes una facilidad para no ver las cosas buenas que te pasan; es decir, mírate, tienes poderes y no los entrenas, tienes una rainbow dash, no, tienes a LA Rainbow Dash en TÚ casa, porque ahora tienes una casa, tienes una pinta que si te arreglases un poquito e hicieras mas ejercicio, coño, te lloverían las chicas, pero lo único que haces es quejarte por todo mirando el lado negativo, ¿Donde quedó el jéxust hiperactivo, súper alegre y lleno de ideas locas que conocí en la Mansión? Parecía que tenías las gafas del pyro. Y tu vida te parece un escrito porque es demasiado genial como para creérsela, pero es verdad, aún hoy sigue siendo interesante y llena de posibilidades, pero estás sentado ahí haciendo que tu mente corra y corra sin siquiera detenerse para apreciar el escenario del nivel en el que se encuentra, y eso que es un escenario de cuatro pares de cojones. Tienes que disfrutar tu puta vida sin ponerle peros a nada, debes hacer todo lo que tengas a tu alcance para no hundirte y divertirte, seguir adelante pero saboreando cada momento de tu existencia. Puede que la ignorancia sea el suero de la felicidad, pero las quejas son el cáncer de la vida, porque si vives quejándote de todo, pues te amargas, y si te amargas, te jodes. Así que como tú no trabajas a menos que te lo digan, te diré lo que quiero que hagas hoy con Rainbow Dash, cuando llegues a casa, vas a dejarla ganar ¿entiendes? –

-No sé, me has acojonado con tu puto sermón. – Respondí mientras me apoyaba mi espalda de la puerta en plan "tengo miedo". - Igual tiene razón sobre algunas cosas... pero lo de las quejas... hmmmm ñeh... A nadie le gustan las personas que se quejan todo el tiempo... Y tu eres el menos indicado para decir eso - Pensé.

Mazzotta rió en voz baja y luego me vio a los ojos.

-A lo que me refiero-

-¡Pero no me mires a mí, mira la carretera ¿o quieres matarnos?! –

-Ya, cálmate, si yo me sé esta carretera de memoria, fíjate, aquí hay una curva- – Decía Mazz antes de chocar contra un semáforo y haciendo que este se doble por el impacto. – ¿¡Pero quien coño le ha dicho al, puto alcalde que ponga un puto semáforo aquí!? –

-¡Tira tira tira! – exclamaba repetidas veces mientras le daba palmadas en la espalda a Mazzotta para que arrancase y nos fuéramos antes que nos pillasen.

-Si es que valla mierda de semáforo, no le ha hecho ni un rasguñó al coche, y encima el impacto casi ni se sintió, ah, claro, la defensa mágica demoniaca de mierda esa que le puso Kevin al parachoques. –

-Que si que si que todo es mierda vamos coño arranca que nos agarra la poli. –

- A mi esa muñeca me trae mal rollo. –

-¡No esa poli no, la otra poli! –

-Que si que ya arranco, no te preocupes. – respondió Mazz mientras yo me moría de vergüenza con los chismosos de mierda amontonándose en nuestros costados.

-¡¿Qué pasa que no tienen nada mejor que hacer?! – Grité a la multitud.

Mazz empezó a mover el auto en reversa. Las personas empezaron a gritarnos weás y yo a responderles de manera incoherente. Finalmente luego de unos segundos que a mi me parecieron eternos, logramos salir pitando del lugar antes de que nos trancasen el paso.

-Está bien, fue mi culpa… -

-No, claro que fue tu culpa, ¿de quien más va a ser, del semáforo? –

-Del Alcalde cabrón. –

-En primer lugar no se si el se encargue de poner semáforos... de todas formas ¿Que problema tienes tú con el alcalde?, A ver, ¿que te hizo?-

-Que es un gilipollas. –

-Joeh...Mira ya da igual, ¿qué me decías de dejar ganar a rainbow? – Pregunté volviendo a centrar a Mazz en el asunto de mi relación con la pegaso.

-Ahh, bueno, solo me refería a que cuando ella te haga algo muy cabrón, solo dejala en paz, porque se como eres y estoy seguro que por cada cosa que te hace, te intentas vengar. –

-Pues claro, a mí la que me la hace me la paga. –

-Pues muy mal, así no se trata a una mujer. –

-¿Y tú qué? ¿Desde cuando eres un experto en romance? La ultima vez que te oí hablar serio, metiste un no se qué de un escenario de un nivel, pinche friki. –

-Cada quien es romántico a su manera. ¿Quieres que te de consejos o no? –

-"Que yo recuerde, solo te había pedido empleo."Pensé. – La verdad es que no. Lo... lo haré a mi manera. – Respondí algo inseguro.

-Está bien. Pero te digo algo, si logras convertir todo ese odio en cariño, o quizás, apuntando un poco más alto, en amor, tú solo y sin ayuda, te voy a dar una especie de pensión alimenticia, para que no tengas que venir a trabajar. ¿Vale? – Me propuso Mazzotta.

-"Con que por ahí van los tiros". – Pensé al darme cuenta de lo que en realidad quería hacer el friki respecto a mi relación con la pegaso. – Vale. – Acepté su reto.

La verdad no pensaba cumplirlo, pues a mí me gustaba discutir con dashie... No lo sé, de alguna manera le daba una especie de "sazón" a la relación que llevábamos (y que prefería mantener en amistad). A pesar de las veces que estuvo a punto de matarme (que fueron varias), en el fondo me encantaban nuestras peleíllas y discusiones tontas.

Así que empecé a mirar el cielo como si estuviera buscándola entre las nubes. Volví a darme cuenta de que era feliz tal y como estaba. En retrospectiva, me doy cuenta de que las cosas hubiesen sido diferentes si hubiera aceptado los consejos del Mazz. Pero no iba a importar cuantos consejos me diese ese día ni que tan buenos fuesen, pues no iba a cambiar nada de lo que ocurriría varias horas después.

Se me empieza a acelerar el corazón conforme nos acercamos al lugar en donde Mazz me dejará para que yo camine hasta la casa, pues prefería no alertar a Rainbow Dash (quien ya debería tener la pintura de guerra y las barricadas listas para la defensa de la casa) con el sonido del auto. No solo la pondría en modo de ataque ante un ruido extraño, si no que pondría en peligro el auto de Kevin (que eso ya de por si es muy malo) junto con mi salud y la de Mazzotta.

-Por aquí, ¡FRENA! – Grité histérico mientras extendía los brazos nomás porque si.

-¿Seguro? - Dijo Mazzotta en un tono algo cansado. - ¿No quieres que te lleve hasta arriba?

-No, que luego Rainbow se mosquea al ver el auto y se lo carga. -

-Ya, entonces bájate que tengo hambre. -

-¿Me puedo llevar el arma? –

-Si hombre, para que luego le des razones a dash para atacarte y dejarte inválido. – Dijo sarcástico.

Gruñí mientras bajaba del auto y luego empecé a buscar algo que me ayude. Tomé una vara del suelo.

-Ya está. – Dije luego de dar unos cuantos golpes al aire.

-Joder… - susurra Mazz esbozando una pequeña sonrisa. – Rainbow Dash, lo dejo en tus pezuñas. Suerte. – Dijo sin actitud mientras miraba hacia delante y luego emprendió marcha hacia la mansión mientras yo le veía con los ojos entrecerrados haciendo pucheros y gruñendo un poco.

-Cada día se le va más la cabeza a este wey... y que lo digas, ¿¡quien dijo eso!? Hmmmmm... Meh. Oh bien, hora de prepararse para el asalto a la guarida de la Pegarcoiris Rabiosus, que como todos ya saben, habita en la cima de las montañas y se alimenta de todo lo que considere comestible, y si pertenece a otros, mejor. – Susurraba mientras agachaba la cabeza entre los hombros y me acercaba sigiloso a la montaña. – ¡GRITO DE GUERRA! Ammm emmm ammm ¡POR MERCURIO! –Grité lo primero que se me ocurrió y luego empecé a correr por la montaña, saltando montículos, escalando paredes de tierra y esquivando arbustos cual ninja mientras sostenía el palo que había recogido del suelo.

Mientras tanto en el espacio... Nah que weba [inserte Equis De]

Segundos después de mis desesperados intentos por subir un risco que era ineca...insalca... Que no se podía subir, "Valla labia tiene el señor escritor", pues anda que tú... en fin, Luego de frustrarme intentando escalar el risco, mi poderoso e implacable grito de guerra, perdió efecto y se me fueron los dos mil puntos de energía extra que había obtenido. Así que decidí rodear el risco y subir por el camino de tierra designado para los autos.

Al llegar cerca de la casa, en lugar de irrumpir en ella como lo habría hecho una Dash, me fundí entre los arboles para asegurar el perímetro. Craso error. Pues mientras me movía sigilosamente, cubierto por el camuflaje de los arbustos y bajo la protección de los arboles, activé sin querer una trampa hecha con cuerdas que me tomó el pie y me dejó colgado boca abajo.

-¡Hostias!, ¡¿que paaaasaaaaaaaaa?! ¡Buaaaaaaaaaaaaaahhh Me cago en la madre que los parió a todos nojoda yo es que-! – Grité a todo pulmón, pero me tapé la boca con las manos al percatarme de que había roto el silencioso sonido de la montaña.

Empecé a sudar y a ponerme nervioso mientras observaba el terreno esperando que una yegua bajita y celeste saliera de un arbusto con una lanza. Mi vista se concentró en la casa cuando escuché un ajetreo dentro. Venía a por mí, eso estaba claro, y más aún cuando oí la puerta abrirse bruscamente, es decir, de la misma forma en la que Rainbow Dash hacía todo.

-¡Estírate báculo sagrado! – Gritaba mientras con el bastón (que no solté al caer en la trampa), apuntaba hacia la dirección en la que salía la pegaso. – Joder que mal suena esa frase ahora que la analizo... – Dije en voz baja.

Por un momento, a causa del tiempo transcurrido en la tienda, se me había olvidado lo cabreada que había dejado a Rainbow cuando me marché en el auto con Mazz. Esta amnesia se esfuma cuando la pegaso sale a la luz del sol. Está despeinada, casi tanto como cuando me sacó de su habitación la noche que creí que estaba embarazada, pero de todas formas estaba muy linda. De repente, su belleza externa es pasada a segundo plano cuando de su boca, se desprende un resplandor extraño, yo no tenía idea de porqué. Estaba apunto de bromear sobre sus dientes cuando me di cuenta de que era un cuchillo.

.

.

… Continua- "¡No seas cabrón!", Pero- "¡Que no! Alarga más el capitulo o voy a ser yo el que te raje", está bien, pero me retrasaré en la entrega... "Lo que quieras, pero así de rápido esto no se acaba", no tranquilo, si puedo cortarlo mas adelante... [Inserte sonrisa malvada aquí]

-Mierda mierda mierda mierda mierda. – Era todo lo que pasaba por mi cabeza. Me refería a la palabra, pendejo.

Mientras tanto, dash me miraba severa mientras avanzaba amenazadora hacia mi posición. Por otro lado, yo estaba intentando zafarme de su trampa que, de buenas a primeras no tenía idea de cómo cojones la había construido; solo podía decirme que había traído la cuerda del mismo sitio de donde sacaba toda la chatarra que traía a casa.

Por suerte para mí, rainbow no era muy buena con los nudos pues de un momento a otro, la cuerda se desata de mi pié y caigo estrepitosamente al suelo. No se como, pero me recuperé rápido. Me senté levantando mi cabeza para ver a dashie contonearse mientras caminaba hacia mi con ese cuchillo en la boca.

Dejé escapar un grito ahogado y luego mis piernas se echaron a correr introduciéndome en el bosque que rodeaba nuestra casa. Mi corazón se debatía entre detenerse, y salirse de mi pecho. Mi mente, entre quien me daba mas miedo, rainbow dash, o Kevin. Definitivamente si tuviera que escoger, acabaría abrazado a las piernas del emo cabrón.

Nuevamente se escucha ese silbido en el aire, rainbow estaba persiguiéndome. No tardó mucho en ponerse enfrente de mí, ya no tenía el cuchillo en su boca, pero si una cara de disgusto. Grité como niñita asustada e intenté correr en dirección opuesta a su rostro, pero la pegaso aprovecha y me toma por los brazos. Un escalofrío me recorre la piel al contacto con su pelaje. Acto seguido, Rainbow me levantó por los aires y se dirigió hacia la casa. "A despellejarme vivo va" pensé.

Aterrizamos frente a la puerta trasera, rainbow me soltó y me empujó la espalda con la cabeza para que entrara a la casa. Pensé en oponer resistencia, pero eso posiblemente la habría enfurecido mas aún, así que no lo hice y entré a paso nervioso al lugar de mi muerte mientras mi verduga iba a por el cuchillo.

Estaba que me caía al suelo por los nervios, no sabía que iba a pasarme. Tantas eran las posibilidades, que mi mente se quedó en blanco. Los segundos pasaron, Rainbow Dash había encontrado el cuchillo y se acercaba a la puerta. Yo estaba parado a centímetros de la entrada, ordenándole a mis piernas moverse lo más rápido que puedan, pero las hijas de puta se hacían las sordas y no me hacían ni puto caso.

Dash tuvo que empujarme nuevamente para que yo me animara a caminar. Me metió a la cocina, y todo pensamiento de asesinato se fue a la mierda cuando vi los charcos de agua en el suelo de la cocina, quizás causados por la olla metálica que se había caído al piso y estaba en una esquina. En el mesón una papa cortada de una manera más o menos aceptable. Me río un poco aunque para ella no tiene gracia, pues la había dejado muriendo de hambre durante toda la mañana. Imaginé que quizás había acabado con lo que quedaba en la "despensa" solo con su desayuno.

La pegaso se puso en frente de mí y soltó el cuchillo en el mesón junto a otra papa que aún no había cortado. Reí y tomé el cuchillo para luego cortar la papa por la mitad. Luego levanté la olla y la llené de agua luego de lavarla. Rainbow Dash, aprovechó el regreso de su esclavo para irse a ver la tele. La felicidad no le duró demasiado pues en cuanto se puso toda comodona en el sofá, caminé hacia ella y le eché el trapeador encima, y le señalé la cocina.

Naturalmente, ella discrepó. Sin embargo asomé la olla por la ventana y le amenacé con girarla y derramar el agua junto con las papas y los huevos que estaban en ella. La niña malcriada se hizo la dura, pero al final accedió a regañadientes tomando el trapeador con sus dientes mientras mascullaba cosas que no tenían idioma.

Al salir, vi que la parrillera estaba tirada en el suelo, como si alguien la hubiese pateado. Ya sabemos quien fue. La estabilicé y le encendí fuego con un fósforo (cerilla) de una caja algo aporreada que encontré tirada por ahí. Coloqué la olla sobre la rejilla, le puse una tapa y ya. La parrillera no tenía mucho carbón, pues los había sacado y metido en una bolsa el día anterior, cuando le hice la ensalada por primera vez a Rainbow Dash. Solo dejé lo suficiente para que la olla se calentara, así no me cargaba todos los carbones de una vez. Teníamos arboles alrededor de los que podíamos sacar leña, claro, pero gracias a ellos no nos puedían ver los de la mansión y además, que flojera me daba ponerme a cortar y buscar leña, no mames.

Dejé la ensalada haciéndose, y mientras caminaba devuelta a la casa, me acordé que yo también tenía hambre, así que corrí directo hacia la cocina pero cuando estaba apunto de tocar el suelo con mi pie, Rainbow Dash me embistió tirándome al suelo. Me quejé del dolor, la cabrona parecía que no sabía cuanta era su fuerza porque me hizo mierda con el solo empujón que me dio.

-Pe-pero... ¡¿POR QUÉ?! – Grité levantando la cabeza para mirarla.

Solo pude ver como retrocedía y se sentaba de golpe en la entrada de la cocina mirándome con el seño fruncido.

-"Claro, no quiere que entre y le joda el suelo mojado". – Pensé algo fastidiado.

Al menos era responsable con su trabajo y se preocupaba por hacerlo bien. Claro que, si no le salía bien, lo pateaba y se acabó.

Suspiré y me puse de pié y caminé hacia afuera, rodeando a la pegaso que me vigilaba esperando que hiciese algún movimiento brusco para intentar entrar a la cocina, cosa que no hice porque aún tenía sentido común, y ganas de vivir. Fui hasta el risco que estaba en frente, por donde subimos yo y Dash cuando nos mudamos a la casa. Observé el hermoso paisaje lleno de árboles, montañas y un cielo despejado. Pasados unos minutos mi cabeza se empezó a azar con el sol de medio día.

-¡Hostias! Maldito cabello que parece una lámina de metal. – dije luego de quemarme un poco la palma de la mano al tocarme el pelo. –Quizás ya se halla secado el suelo. –

Me levanté y me fui hacia la casa, pero antes decidí ir a ver como iba la ensalada de dash. Con ese calor pensé que estaría lista el doble de rápido. Sin embargo, aún no estaba lista, así que me metí a la casa para tomar un poco de sombra.

Rainbow Dash se había puesto a ver televisión, al parecer había aprendido a no destrozar el control remoto, pues estaba entero. Antes de entrar en la cocina, llamé su atención y pregunté con señas si podía pasar, ella asintió y entonces pasé. Bebí agua y luego, por inercia, abrí un gabinete y ¡magia!, estaba lleno de fruta. Me quedé sorprendido al ver esto. Luego empecé a preguntarme como, y me di cuenta que le estaba preguntando a la persona equivocada.

-Rainbow... –

La pegaso asomó su cabeza por encima del sofá y me miró. Yo le señalé la comida y luego me encogí de hombros levantando las manos. Luego ella abrió la boca como si dijera "Ahhh" mientras le daba vuelta a sus ojos. Me señaló con su pezuña que me acercara a la "Sala". Lo hice y ella me señaló una de las hojas que estaban a un lado de la tele. La tomé, se la di, y ella con el lápiz que usaba para cambiar de canal, dibujó una casita y luego una manzana. Luego trazó una raya que conectaba la manzana con la casita.

Al ver mi cara, supo que aún no comprendía bien, así que dibujó algo que me sacó de dudas. Era Kevin. La cara que le enseñé aquel día, cuando estaba deprimida luego de que nos echaran. Entonces lo entendí.

-¡¿Volviste a robar la mansión?! Rainbow, no mames... –

Ella asintió orgullosa de si misma. Luego se fue a su habitación y sacó una bolsa llena de más fruta.

-Vamos no me jodas... Eso es tener huevos... o sea, ovarios o lo que sea... – Dije al ver a la temeraria pegaso con la bolsa llena de fruta traída de la mansión.

Corrí hacia ella y empecé a examinarla en busca de heridas o lesiones. Pero estaba limpia, no se como, pero había asaltado la mansión y estaba limpia. Antes de terminar de revisarla, me fui hacia abajo mirando entre sus patas y ella me dio un aletazo. Supongo que no tenía que revisar allí... En fin. Me retorcí un poco sobándome el rostro hasta que el dolor pasó y noté por su expresión, que Rainbow Dash había recordado algo. Se volvió a su habitación y yo me senté a esperarla.

Recordé haberle dicho que yo salía para comprar cosas, pero al parecer a ella no le daba curiosidad el por qué nunca regresaba con comida. Supongo que le valía madres lo que yo hiciera, si la dejaba un rato a solas, estaba bien para ella.

Rainbow Dash regresó pateando algo con su pezuña desde su habitación. Era pequeño, estaba doblado y era color celeste. Parecía estar hecho de papel y algodón. No sabía que era, yo no lo había traído.

Lo puso enfrente de mí, fui a tocarlo con un dedo y antes que lo lograra, ella me apartó la mano con su pezuña. Fuese lo que fuese, parecía privado. Así que me quedé sentado mientras la pegaso traía la hoja de papel que tenía antes. La colocó en el suelo y sobre ella, puso la cosa extraña color celeste. Cuando acercó su pezuña a esa cosa, noté que era exactamente igual al tono de su pelaje. Ya estando sobre el papel, Rainbow Dash la encerró en un círculo y luego trazó una línea hacia otra casita que dibujó.

-Tú, comprar, esto. – Dijo.

"Comprar", venía en el "diccionario" con dibujos que le había hecho a la pegaso.

-Ajá... y... ¿Qué es eso? – Pregunté confundido luego de señalar la cosa celeste y encogerme de hombros y levantar mis manos.

La pegaso suspiró fuertemente y luego se puso pensativa. Intenté nuevamente tocar el papel pero ella me apartó la mano nuevamente con su pezuña haciéndome algo de daño.

Pasados algunos segundos ella pareció ver algo en la tele y corrió hacia ella. Me hizo voltear y estaban pasando un comercial de las toallas estas de mujer, ¿como se llaman?, "Ni puta idea", pues yo tampoco. Así que... pues eso. Esas cosas. Entonces comprendí que lo que tenía al frente de mí era una de estas "toallitas".

-"Ahhh... Entonces, esto quiere decir que las ponis no van completamente desnudas a todas partes... llevan esto pegado, o sea ¿que esto vendría siendo algo así como las bragas de rainbow? Looool, ¿o solo es una weá desechable cualquiera que se ponen de vez en cuando?." – Razoné mientras veía la cosa celeste. – "Y Claro, las hacen del mismo color de la piel, pero, ¿serán personalizadas, o hay colores estándar para escoger?, en todo caso, está muy bien, así no andan mostrando los genitales por todas partes y con ese color, pues no se nota que lo llevan puesto, bueno, al menos yo no lo noté, quizás porque no sabía de su existencia, pero tampoco es que me halla fijado mucho en esta parte de Rainbow. De todas formas muy bien, pero... ¿Y los hombres que? Como chingados se cubren ellos sus… Y, claro, pueden tener esto versión macho, pero igual queda su... y las... ¿Rainbow tendrá un brasier?" – Me preguntaba mientras analizaba la nueva información que había obtenido sobre los ponis equestrianos.

-¿Entiendes? – Preguntó la pegaso.

Yo como si no la escuchase. Estaba sumergido en mis dudas y teorías.

-¡JEX! – Gritó golpeando fuertemente el suelo.

-Que si que si que ya entendí, quieres una de estas cosas para que cuando te mojes, no se note. – Dije y justo cuando acabé, quise tragarme mis imprudentes (y algo ignorantes) palabras, pero no hizo falta, por suerte Rainbow aún no sabía mucho español, así que por ahora estaba a salvo por si se me iba la lengua.

La pegaso aceptó mi afirmativa respuesta, ya que el "si" era lo único que le importaba oír, y se sentó en el sofá para continuar viendo la tele.

Dejé la toallita de dash en el suelo y me fui a coger algunas frutas para almorzar. ¿Por qué Rainbow no comió fruta y decidió intentar hacer una ensalada?, quizás le había gustado, o tal vez se había cansado de tanta fruta y quería probar algo diferente, un poco mas salado. Se entiende un poco porque luego de quitarle la pasta den…tal…

-¡MIERDA! – Grité mudo sin emitir sonido al recordar que había dejado la pasta de dientes en el auto de Mazzotta. – ¡Joder! Y ni siquiera le cobré, yo es que soy tonto. Soy... soy... adssadgasdfgasdfsagfasdgfasd . –Pensé mientras me volvía loco en la cocina.

Rainbow Dash no me prestó atención, estaba concentrada viendo Discovery chanel.

-Espera... ¿que?, ¿que coño hace mirando...? – Me pregunté sorprendido por la elección televisiva de la pegaso.

Me acerqué y me di cuenta de por qué se había detenido en Discovery Channel. Estaba dormida. Acurrucada a un cojín que usaba de almohada en su cama.

Sacudí ligeramente la cabeza con una sonrisa en mi rostro y luego me fui a ver como iba su ensalada de papas y después almorcé con la fruta que había robado Rainbow Dash. "Robar es una palabra fea", Pues te jodes.

...

Al estar lista su comida, desperté a la pegaso y se la dejé en el sofá servida en un envase de plástico (no habíamos traído platos de porcelana, y menos mal, porque creo que Rainbow Dash los habría roto todos).

Fui a mi cuarto y vi la hora. Eran casi las una menos quince (un cuarto para la una de la tarde). Tenía que regresar con Mazzotta para que me llevase a la ciudad, pedirle dinero y así poder comprar las toallitas de Rainbow, y claro, recuperar los calcescondites. Supuse que en la mansión se habrían dado cuenta de que les falta comida, así que era muy riesgoso acercarse. Planeé esperar a Mazzotta en el mismo lugar donde me había dejado hace un rato. Entonces me puse a matar el tiempo un rato haciéndole un pequeño "examen" de español a Rainbow Dash. También me di cuenta de que pronto tendría que comprar más hojas de papel.

...

Llegadas las una y diez minutos de la tarde, le dije a rainbow que tenía que irme para comprar sus cosas de tía y me fui apurado montaña abajo, dejando a Rainbow dash durmiendo en el sofá. Tenía curiosidad de saber como había hecho la trampa con cuerdas que me dejó colgado hacía un rato, pero no había tiempo, debía agarrar a Mazzotta antes de que se fuera a la tienda.

Me detuve a esperarlo escondido entre los árboles, a una distancia media de la carretera. Mi plan era ver primero si venía acompañado de alguien, y si ese era el caso, yo me jodía y dash se quedaba desnuda. Eso habría afectado muchísimo nuestra interacción ese día.

El auto se acercaba.

Suspiré de alivio porque Mazzotta no se había ido a la tienda temprano y además, no venía nadie con el. Salí de entre los arboles y corrí levantando los brazos para que se detuviera. El maraco pasó de largo. Estaba a punto de gritarle obscenidades pero antes se detuvo a unos cien metros.

Corrí hacia el auto para subirme saltando la puerta. No lo logré, no podía pasar mi cuerpo por sobre la puerta.

-Joder, tan fácil que se ve en las películas... – Dije mientras intentaba saltar la puerta del auto.

-Pero, no te compliques la vida, solo abre la puerta. – Dijo Mazzotta mientras le sacaba el seguro a la puerta y la abría conmigo arriba.

-Espera que yoaaaaa. – Quedé desplazándome sobre la puerta al intentar saltarla mientras me sostenía del parabrisas para no caerme. – La madre que te parió. –

-Ya, bájate y súbete. ¿Qué pasó, por qué regresas? –

Bajé con cuidado de la puerta y la cerré luego de subir al auto.

-Dash, que quiere que le compre una de esas "toallitas para mujeres", no se como se llaman... – Le respondí mientras me ponía a recoger los calcescondites de pasta dental. – Y también se me olvidó esto. – Dije mientras los metía en mi chaqueta. – Que coño, los dejo aquí, no puedo entrar a las tiendas con un bulto en mi pantalón, la gente me vería raro... Bueno, mas de lo usual. –

-Lol ¿y desde cuando Rainbow dash necesita de esas cosas? –

-Es que al parecer siempre llevó una puesta, solo que estaba camuflada con su pelaje y no se notaba. No me había fijado antes, pero cuando me mandaba a la verga moviendo su cola, no se le veía su... Pues eso. Así que, al final, las ponis no van completamente desnudas por ahí. –

-Espera ¿y los machos que?, como ocultan su... –

-No tengo ni puta idea, y no tengo ganas de ponerme a discutir sobre ropa interior poni ahorita, así que arranca nomás. –

-Ya, ¿y como piensas pagar las toallitas esas? – Preguntó Mazzotta mientras ponía el auto en marcha nuevamente.

-Ah, eso... ¿Me puedes dar un adelanto de mi paga? – Pregunté esbozando una gran sonrisa y una mirada inquietante. – Porfavoooor. –

-Se supone que tu paga es para comprar comida, pero supongo que como Rainbow Dash ya se encargó de eso esta mañana cuando entró a la mansión, las prioridades han cambiado. -

Quedé pwned cuando dijo eso, me tomó por sorpresa, pensé que no la habían pillado.

-¿Que rainbow se metió en la mansión a robar comida? – Pregunté haciéndome el tonto poniendo una cara de sorprendido que no se la creía ni Dios.

-No te hagas el que no sabe. Toma. –Dijo mientras de su chaqueta sacaba una pluma celeste y me la ofrecía extendiendo su brazo. –Los demás no lo saben, por suerte llegué antes que Kevin y me dio tiempo de recoger todas las plumas y pelos que dejó por ahí, por eso me has pillado yendo tarde al trabajo. – Explicó con un tono que decía "controla a tu poni antes de que la capturen y la manden a chingar a su madre".

-Joder... Me has salvado de nuevo, ya te debo unas cuantas ¿no?, en fin... ¿Me darás el dinero? – Dije con un tono un poco reprimido.

Ya empezaba a sentir que le estaba causando muchas molestias a Mazzotta, aunque el no sonaba ni parecía enojado, es mas, parecía todo lo contrario. Pero de todas formas...

-Te dije que tenías que ganarte su cariño tú solo. –

-Oh claro, le daré sus trapos y ella me va a amar instantáneamente, que jode. –Dije sarcástico volviendo a poner cara normal.

-Bueh, está bien, te daré el dinero. Pero te recomendaría comprarle aunque sea una prenda intima, no creo que esas toallitas tengan pegamento para fijarse bien. –

-O sea, dices que encima debo comprarle unas bragas… -

-No necesariamente unas bragas como tal, puede ser un cachetero, un pantalón corto creo que también serviría, pero ya te digo que un hilo no le va a servir para nada. – Decía Mazz mientras yo lo veía con cara algo asqueada.

Ya de por sí era incomoda la conversación y el la estaba poniendo peor.

-Que si que si, ya está. Le compro un… no sé, algo, pero creo que seguro me estampa la ropa interior en la cabeza cuando vea que se la compré para que la usara todo el día. – Dije intentando detener a Mazzotta y su lista de prendas intimas para mujer, si es que se empezaba a parecer al xcabex.

-Entonces explícale porqué lo compraste antes de dárselo, tampoco es tan complicado. –

-Y encima debo encontrar una celeste… -

-No creo que el color importe, no está con otros ponis y creo que dash solo quiere sentirse segura y cómoda para andar por ahí sin preocuparse de ti. –

-¿Preocuparse de mí? ¿Quien soy? ¿Un violador o que pedo?, mira mí pinta, esta pinta no la tiene un pervertido. –

-¿Y xcabex que? -

-El cabex es un caso a parte, es un ninja, son todos iguales... enigmáticos. –

-Meh, de todas formas, por lo que sé, dash aún no confía en ti. –

-Tienes razón, no hay que ser un experto en relaciones para darse cuenta de eso... –

-Pues ya está, por eso no quiere que la veas, no necesariamente tiene que pensar que eres un pervertido, a menos que le hayas dado razones para pensar eso... – Dijo Mazzotta con mirada acusadora.

-¿Que?, yo no... Pues... en una que otra ocasión me ha pillado cerca de ella intentando abrazarla y hemos tenido conversaciones extrañas además de una que otra situación algo comprometedora, joder, tal vez si se halla hecho una imagen equivocada de mí. – Dije algo agobiado pensando también en lo que acababa de suceder poco tiempo atrás, cuando examinaba a Dash en busca de lesiones y sin querer miré entre sus patas.

-Bueno, en ese caso quizás tengas razón y no le siente bien eso de la ropa interior... –

-Pero de todas formas tengo que comprársela, como dijiste, esas "toallitas" o lo que sea no creo que traigan pegamento, así que ñeh, me aguanto, me encerrará aún más en una categoría en la que no quiero ni debo estar, pero al menos le ayudará a estar cómoda, y si ella es feliz, pues yo también soy feliz y ya está. Aunque tenga que gastarme todo el dinero que reciba en ella y sus cosas. – Dije resignado.

Enseguida Mazz encendió la radio del auto y empezó a sonar "When a man loves a woman".

-Eres un cabronazo… - Le dije mientras el se reía y la canción sonaba.

-¡Vamos jex, tú puedes! Tienes todo mi apoyo. – Decía riendo mientras me colocaba el brazo en el hombro y me sacudía. Dijo esto refiriéndose a una de las frases de la canción.

-¡Quita! – Le dije con una sonrisa de vergüenza mientras me sacaba su mano de mi hombro y el continuó riendo.

Ya me estaban empezando a tocar los huevos estas insinuaciones, vamos que parecía que todos querían que me liase con Rainbow. Todos menos yo. Y ella, claro estaba. Yo ya sabía que Mazz estaba intentando comerme el coco, pero yo no le iba a dejar corromper mi relación con Dashie. Creo que era de los pocos aweoniaos (si no es que el único idiota) que prefería quedarse en la friendzone con ella.

...

Entramos a la ciudad y nos dirigimos hacia la tienda evitando la calle donde Mazz se había cargado el semáforo por si acaso.

-Bien, Déjame organizar a los chicos de la tarde y vamos a comprar tus cosas, digo, las cosas de Rainbow Dash. – Decía Mazz mientras estacionaba el auto. – Ya es la segunda vez que llego tarde, y en el mismo día... -

-¿Y no puedo ir yo solo a buscar-? –

-No que te pierdes. Ya regreso. –

-Nngrrr. –gruñí para luego quedarme aburrido en el auto esperando a que Mazzotta les abriera la puerta al otro grupo de empleados. Los cuales se veían un poco más centrados y energéticos que los de la mañana. – "Espera, como cojones Mazzotta puede pagarle a seis empleados." me pregunté desconcertado.

Sabía que Mazzotta ganaba dinero, pero vamos que, no sabía que fuera suficiente para cubrir tantos gastos, ni que fuese la única tienda de informática que había. Es mas, recordé que en la mañana no había entrado mucha gente que digamos. Así que decidí preguntarle cuando regresara.

Esperé al menos unos diez largos minutos en el auto antes de que volviese Mazz.

-Wey, ¿como haces para pagar seis empleados?, ¿donde coño guardas el dinero?, ¡dímelo o te denuncio! – le amenacé en plan broma mientras lo señalaba. – Nah, neta, ¿como les pagas? –

-Vendiendo lo que tengo en la tienda, ¿como mas? –

-Oh vamos no me jodas, con solo eso haces dinero para seis empleados y- –

-ya, ¿Wey sabes a cuanto está una computadora hoy día?, encima el servicio de reparación que ofrecemos, las ventas en mercadolibre, y los frikis estos que se gastan un viaje de dinero solo por un peluche de Mario. Tal vez la cosa de los cd's valla perdiendo tanto lucro como las películas, porque hoy en día cualquiera puede piratear un cd, y el que no lo hace, es porque es tonto, o no sabe. O quizás quieran comprarlos originales, no sé, pero en fin. De todas formas hay muchas partes de donde sacar dinero, y tampoco es que les ofrezca el gran salario, es un turno de cinco horas y media, y el que se parte el culo arreglando las computadoras y trabajando soy yo, ellos solo los contraté porque necesitaba ayuda para atender a los clientes que venían, de vez en cuando me ayudan pero ñeh, la mayor parte del tiempo están tocándose los huevos, y vamos rápido a comprarle el sujetador a Rainbow Dash, que me esperan pronto y tengo que ponerme a reparar las computadoras averiadas y a recibir las nuevas y todo el follón que te acabo de decir. – Explicó Mazzotta sin convencerme, no sé, podía ser cierto, pero para mí había algo raro, sin embargo no quise seguir interrogándole.

-Está bien, ya entendí. Y no es un sujetador, es un... no sé, ¿en que quedamos? –

-No sé, vamos a ver que encontramos. Venga, salte, no esperes que me ponga a manejar por ahí para buscar una tienda que podemos encontrar caminando. Es gastar gasolina a lo tonto. – Dijo luego de darle algunas palmadas a la puerta.

Bajé del auto, Mazz pidió a sus empleados que se lo cuidaran y luego empezamos a caminar por ahí a buscar cualquier supermercado o algún lugar donde encontrar las famosas toallitas para Rainbow Dash, así como también la ropa interior de la cual yo no estaba muy seguro de comprar.

...

Para encontrar las toallitas solo hizo falta entrar a una tienda. Yo estaba inclinado frente a un estante y Mazz agachado frente al mismo a un lado mío.

-Joder, pero si hay muchas... ¿Cuál compro? –

-Y yo que sé... Creo que si xcabex estuviese aquí sabría. –

-Claro, ¿que diría cabex...? –

-Que nos vallamos al carajo weones pencas y que quiere hentai po weon la conchesumah esa poni chanta me tiene hasta la cresta voy a llamar a los pacos pa' que se la lleven, puta oh, que paja. – Dijo Mazzota intentando imitar el acento chileno del ninja.

-Jajajaja Posiblemente. Bueno ya puta madre, hay que escoger una, ¿Cuál? –

-Esta, que siempre la pasan por la tele. –

-Espera, pero esta es la que me mostró Rainbow en la tele. –

-¿Estás seguro que no era esta? –

-Si, era rosa, y esa es azul. –

-Es verde, pinche daltónico. –

-Ah cierto...emmmm ¿No sientes como si alguien nos observa? –

-Jex, somos dos hombres buscando toallitas femeninas para una pegaso, nos van a mirar hasta que se queden ciegos, así que vale verga. –

-Bueno, si lo dices así. Pero de todas formas me siento como un idiota aquí discutiendo por cual mierda de estas es mejor... –

-Entonces ve y pregúntale a aquella chica. –

-Si hombre, "Disculpe ¿Cuál de estas toallitas son mejores?, ¿la rosa o la verde?" – Dije sarcástico con una sonrisa de imbécil. – No mames... Algo de dignidad si que me queda. –

-Entonces escoge una, a ver si tienes huevos. –

-Pues escojo esta, la amarilla, ni para ti ni para mí. –

-Pues ala, a ver... ¿Y que tiene que ver si tiene o no alas? –

-¿Y me vas a preguntar a mí?, Lee el jodido empaque y ya. –

-Si es que no pone nada. –

-Bueno ya en fin, vamos a comprarla. –

-Yo sigo votando por la verde. –

-Nope, compraremos la rosa que es la que ella me dijo. – Dije mientras me incorporaba luego de colocar el empaque amarillo devuelta en su lugar.

-Meh, no creo que halla tanta diferencia... –

-Pues yo tampoco, pero ella dijo esta así que esta es. De todas formas a juzgar por la cantidad de weás, tiene que- –

-Ya, no te enrolles y vamos a pagar, bueno, voy a pagar. – Dijo Mazz mientras me daba un empujón para que empezase a caminar hacia la caja y sacaba su billetera.

Llegamos a la caja, donde atendía, claro, ¿por que no?, una mujer.

-A que le pregunto... – le dije a Mazz refiriéndome a lo de las alas.

-¿No y que te quedaba algo de dignidad? –

-Hmmmm... –

Llegó nuestro turno para pagar la única cosa que habíamos ido a comprar. La chica nos miró raro, le echaba unos veinti-algo, un poco mayor que Mazz y era guapa, lo cual puso nervioso a este último por lo que ella pudiera pensar.

-Su novia, que lo tiene de sirviente. – dijo señalándome y haciendo que la chica se riera un poco.

Yo es que me cagaba en su puta madre.

-Es que está enferma, y se pone muy...Oye, ¿y para que sirve eso de las alas en... esto? – Pregunté solo para joder a Mazzotta infligiéndole pena ajena.

-Pues... si te fijas aquí atrás, dice que son para que no se mueva de su sitio. – Dijo la mujer disimuladamente mientras le cobraba a Mazz y esbozaba una sonrisa posiblemente causada por mi ignorancia mezclada con la broma de mi amigo.

-Ahhh... ya. – dije al recibir mi respuesta. – Ves como si lo ponía. – Le dije a Mazz antes de salir de la caja y luego este me dio un empujón para que me apurase.

Luego nos fuimos del lugar. Al salir a la calle...

-¿Y tu para que coño le dices eso de mí? – Le pregunté a Mazzotta refiriéndome a lo de que "mi novia" me tiene de esclavo.

-Para que no pensara mal- –

-¿Pero que mal va a pensar? –

-Además, como si no fuera cierto lo que dije. –

-Ya, pero solo el cincuenta por ciento es cierto, y me refiero a la parte del esclavo, que de todas formas ya me voy ya a poner a solucionar eso. –

-Venga, que si, vamos a comprar ahora las bragas de Dash y luego te llevo a casa. Tengo que volver pronto al trabajo. – Dijo antes de ponerse a caminar.

Bufé como lo haría Dashie y lo seguí.

...

Dimos con una tienda de ropa intima y entramos a ver que onda. No pude evitar llamar la atención con mi traje.

-Es que vengo de una convención de animé. – Le dije al de seguridad que acojonaba más apoyado de la pared con sus musculotes que yo en mi banquito de madera con mis brazos de espagueti.

El tío asintió despectivo, le valía madres.

Desvié mi mirada del tipo y luego seguí adentrándome en la tienda mirando a los lados mientras Mazz hacía lo mismo no muy lejos de mí. Divisamos la ropa interior femenina y nos dirigimos hacia ella. Estaban colgadas de unas delgadas barras de metal color cromo.

-Joder... – Dije.

-Escoge rápido que no hay tiempo para que te pongas a discutir el modelo. –

-Emmm ammmm emmmm... – Decía indeciso mientras buscaba con mis ojos y analizaba con mi cabeza cual debería llevar.

-Me cago en... ya está. – Dijo Mazz impaciente antes de tomar una cosa negra empaquetada e irse caminando hacia la caja.

-¿Pero que talla es? –

-Y yo que se, es uno de esos cacheteros, se supone que tienen elástica, deberían ajustarse. Y son tres, así que te va a tocar lavar más y tiene mas colores para escoger. –

-Joder si es que mejor hubiésemos comprado una cinta adhesiva y ya. –

-Mira, esa era una buena idea, ¿porque no la sugeriste antes?

-Se me acaba de ocurrir. –

-Bueno ya da igual, es... mediana, la talla. –

-¿Donde dice? –

-Es intuición masculina, ya vamos a pagar, se me va el tiempo. –

-Joder con el tiempo, que no se espera. –

Pasamos las prendas por la caja y el tipo que atendía ni nos miró. Bien por el. Salimos de la caminando deprisa en dirección a la tienda de Mazzotta.

...

-Anda al auto yo revisaré como va todo por allá. – Dijo Mazz refiriéndose al a tienda.

Obedecí y me fui a esperarlo a un lado del auto luego de echar en el asiento las cosas que habíamos comprado.

-Menos mal que rainbow robó comida y que la tienda es muy versátil, porque si no... – Decía mientras me apoyaba de la puerta del auto y miraba el suelo esperando a Mazz, pensando en lo duro que me sería la vida con Dash sin la ayuda de mi amigo.

Cuando volvió, nos subimos apurados al auto y salimos rápido en dirección a casa. La agenda de Mazzotta estaba muy ajetreada, parecía no ser mentira eso de que el se encargaba de todo, y eso explicaba porqué no le veía mucho cuando estuve de guardia esta mañana. Esto me hacía sentir peor aún, porque no solo estaba gastando su dinero, si no que también le estaba retrasando con su trabajo.

-Tienes mala cara, ¿que pasa? – Me preguntó Mazz mientras tomábamos la ruta alternativa para evitar el semáforo doblado.

-Nada que... te estoy pidiendo mucho últimamente y, coño, que no me gusta molestar tanto y ser una carga, y menos para a ti, que eres un buenaso con la gente. Bueno, a Dashie tal vez no me importe molestarla, pero... –

-Que va, si estoy encantado de ayudarte en lo que puedo con todo esto que te pasa. Si, se me acumulan un poco las cosas en la tienda pero, es un pequeño precio a pagar por ayudar a un viejo amigo. Además no voy a permitir que lo estropees todo por falta de algo que yo perfectamente te puedo facilitar. Para eso estamos los amigos. – Explicó intentando calmar mi paranoia pendeja sobre ser un parasito (Que igual lo estaba siendo). – Eso si, tampoco intentes abusar, eh. –

-Que no coño, si fuera por mí no te pediría nada, pero es que no joda... Rainbow me arrincona a esto y me deja sin opciones. Encima yo de pendejo, que me roban el dinero... –

-Pero no te agobies, que va todo muy bien, ya verás como mañana todo está mas tranquilo, y mas bonito. Es decir, ya tienen comida, tú tienes empleo, Rainbow Dash su ropa, y parece que te ha perdonado lo de la pasta dental, porque no te veo dañado en lo absoluto; De seguro dentro de unos días, ya serán un par de... amigos muy felices. – Dijo Mazz el esperanzador, aunque se le notó mucho que quería decir otra cosa en lugar de amigos...

-Quizás, pero, ahora que me recuerdas eso de la pasta dental, me pregunto porqué no me ha agredido por ello. Es decir, ni siquiera me preguntó por ella. –

-Bueno, tal vez se le halla olvidado. –

-Que va, si es más rencorosa que la puta madre. Algo trama... O también puede que tenga una pasta dental, por... ¡mierda!, ¿revisaste si en la mansión quedaba pasta dental? –

-Jooodeeeeerrr. Pues no, no lo hice, no... no se me pasó por la cabeza. –

-Mierda, de seguro la tiene escondida en su habitación otra vez, y yo ahí, ya no me meto. –

-¿Y como harás ahora para que deje de comerla? –

-No lo sé, quizás se le valla solo el vicio. Joder, mira si es que hasta había pensado que la loca se había puesto a reflexionar y había decidido dejarla por su propio bien. Si se le veía mejor, había dejado de babear, jadear y temblar, y todas esas mamadas. –

- Bueh, tal vez no cogió pasta dental, despreocúpate, que si en verdad le afecta así como dices, acabará dejándola, no creo que sea tan masoquista para- –

-¿Y los drogadictos que?, las drogas les hacen un daño bien cabrón y bien que siguen consumiendo... -

-También es verdad... Pero vamos, eres listo, seguro que encuentras una forma de que deje de comer pasta dental. –

-Eso espero. Y tú, procura ocultar bien los alimentos o algo, que luego Dash se acostumbra a robar la Mansión y llegará el día en que la pillen con las manos, digo, pezuñas en la masa y a la mierda todo. –

-Seh, voy a ver que hago, quizás Kevin ya tenga un plan... –

-Siempre y cuando no sea matarla, todo bacán. –

-Jajajaja, nah, el no sabrá que fue dash quien entró, quizás piense que has sido tú. –

-Bueno, tampoco es que halla muchos sospechosos de donde escoger... –

-Como sea, tú solo ocúpate de que ella no vuelva a acercarse a la mansión. –

-¿Y como logro eso? Si no le tiene miedo a los humanos... –

-Claro, te ha visto a ti, y ha dicho: "Valla especie dominante mas mierda, puedo dominar este mundo con pata de hierro cuando me salga del-". -

-Meh... –

-Ya, tengo una idea. Tú solo encárgate de hacerla mirar la mansión, yo veré si puedo convencer a los muchachos para que hagan un espectáculo con sus poderes para acojonarla. –

-Creo que podría funcionar, pero, ¿Cuándo sería eso? –

-Yo te aviso cuando lo tenga todo listo. –

-Oookey, pero hagan algo bueno, para que Dash no quiera volver a acercarse mas nunca en su vida. –

-Bueno, ya veremos... y esto, dice que es para la menstruación y weá, acaso rainbow dash… –

-No tengo idea, ni quiero tener... Aunque, eso si que explicaría su humor... – Dije y luego el auto se quedó en silencio por un rato.

...

Mazz conducía relativamente rápido, así que pronto llegamos al desvío y nos estacionamos a un lado de la acera. Mientras tanto, yo me ponía los calcescondites encima para que no se me olvidasen.

-Bueno, te dejo aquí, tu vete caminando hasta tu casa, así me ahorro tiempo. –

-Vale, buena suerte. –

-Buena suerte para ti, que tú si que la necesitas. -

-Gracias, por todo amigo. – Decía mientras me acomodaba la chaqueta y le daba la mano a Mazz.

-Neh, no es nada. Bueno, ya me voy, que el tiempo es oro. –

-Jeje, ya, chao Mazzo. –

Y se fue. Luego pasó una patrulla que al parecer iba detrás de el.

-Hostias, el semáforo... Oh bueno, yo no he visto nada... – Dije para luego irme silbando mientras caminaba hacia la casa en la montaña.

...

Al fin, ya estaba cerca de casa, solo me restaba subir la montaña y ya no tenía que volver a la ciudad hasta la mañana siguiente. Mi día y mis obligaciones empezaban a despejarse. Empezaba a sentirme libre y sin nada que hacer. Vamos, como quieren sentirse todos los estudiantes.

-"¿Para que crees que Rainbow necesite estas cosas?"... "No lo sé, quizás si tenga la regla"... "O está en celo"... "¿Eso que?"... "Coño, no sé, eso tiene que tener algún efecto, a parte delo obvio, claro está"... "Y crees que"... "No lo sé"... "No voy a investigarlo"... "No, claro que no"... "Porque luego nos salta una imagen bizarra y Rainbow nos pilla, y dios mío la que se va a liar si eso pasa"... "Eeyup"... "Así que no vale preguntar"... "Ni madres"... "No has protestado nada, ¿que pasa?"... "Es que estoy cansado"... "Bueh, ha sido un día muy... largo"... "¿Cual crees que Dash escoja?"... –Pensaba mientras caminaba refiriéndome a la ropa interior que le compramos a la pegaso. – "No lo sé, negro, blanco, y rojo"... "¿y esto lo llevará puesto todos los días durante todo el día? Joder"... "A menos que los rechace, si que lo hará"... "Menos mal que no me gusta la regla treintaicuatro de está weá"... "Ya, pero Rainbow cree que si"... "En todo caso, de seguro cuando vea esto me lo avienta o me rompe un hueso o algo"... "Bueno, estamos por averiguarlo."– Dije antes de darme cuenta que había llegado ya a la cima de la montaña.

Me puse al frente de la puerta de atrás, respiré hondo, y giré la perilla. Al entrar no vi a Rainbow dash por ninguna parte. Supuse que se había ido a volar un rato, o a experimentar con las nubes, pues la tarde estaba un poco nublada. Puse las cosas en el mesón, entré a mi habitación y escondí nuevamente la pasta dental en su sitio (debajo y entre mi colchón y la pared), luego salí al frente de la casa a ver si encontraba a Rainbow en el cielo.

Al salir, vi una sombra solitaria en el suelo a mitad del terreno. Miré hacia arriba y ahí estaba la pegaso, efectivamente, experimentando con las nubes de la tierra. Parecía que intentaba ordenar algunas nubes que se quedaran quietas en un sitio, y estas parecían no querer obedecerla. Estaba tomando una cucharada de su propia medicina.

Al final lo logró. Pero cuando intentó acostarse en la cama de nubes blancas que había hecho, la atravesó y se fue hacia abajo. Se incorporó rápidamente luego de la impresión y evitó su caída. Al parecer nuestras nubes no son de la misma calidad que las de equestria. Vamos que las nuestras son piratas, made in china, no tienen consistencia, algo tienen que tener las nubes de equestria que las nuestras no para que Dash pueda caminar sobre ellas. Debido a esto, la pegaso gritó de frustración e intentó golpear las nubes, lamentablemente solo lograba atravesarlas y ponerse más y más furiosa. En eso me vio a mí, el saco de boxeo parlante. Cuando la vi mirarme con esos ojos de asesina compulsiva que tiene, solo pude echar a correr para dentro de la casa.

Aterrado, cerré la puerta dejándola afuera. O eso creí...

-Jex... – Me dijo una voz que venía desde mi lado derecho.

-¡Hostias! – Exclamé de miedo al ver que estaba dentro de la casa cuando hace un momento estaba fuera.

Miré por encima de ella y logré ver que había dejado la puerta trasera abierta. Entró por allí, seguro. Pero que sigilo tenía, la madre que la parió...

-Tú... comprar... –

-Si, allá está. – Le contesté antes de que pudiera terminar la frase mientras le señalaba con mi dedo el paquete rosa de toallitas féminas que estaba sobre el mesón.

-Gracias. – Respondió con una sonrisa, raro en ella, y luego fue hacia la cocina, se alzó poniendo sus patas sobre el mesón y tomó el paquete con sus dientes ignorando el otro paquete que tenía la ropa interior.

Se metió en su habitación y escuché algunos gruñidos, seguro de cuando estaba abriendo el empaque. Luego de un rato, salió. Yo estaba bebiendo agua.

-Jex, esto no... – Dijo sin poder encontrar la última palabra mientras pateaba una de las toallitas estas fuera de su habitación.

-Ah si, toma. – Le dije mientras tomaba el paquete de ropa interior y se lo ofrecía.

-¿Qué... es...? – Preguntó curiosa mientras examinaba el paquete con sus ojos.

Entonces abrí el paquete y saqué el "cachetero" ese de color negro y lo extendí. La verdad no era muy grande, sin embargo se veía que si le servía a Dash. La cual no entendió a primera vista lo que era y como lo usaría. Pero luego de unos momentos se puso roja y retrocedió un poco mientras bajaba una de sus orejas. Me acerqué a ella y le ofrecí la prenda sujetándola con una sola mano.

-Si quieres usar eso, tienes que usar esto... –le dije lentamente mientras le señalaba que ambas cosas (la ropa interior y la toallita femenina) iban juntas.

Junté ambas cosas gracias a las alas que traía mientras que rainbow se ponía cada vez más roja. Yo también me llenaba de vergüenza manipulando esas madres. Hasta que al fin estuvo listo el conjunto. Se lo di a la pegaso la cual duró un momento en decidirse si tomar la prenda o no. Al final frunció el seño y la tomó con su boca algo asqueada. Luego se encerró en su habitación y tardó un rato en volver a salir. Escuché quejidos y también algunas pequeñas frases en equestriano que sonaban enojadas.

Al salir, la pegaso vestía la ropa interior un poco ajustada y al parecer incomoda, pues su cola no le permitía ponérsela entera, en fin, un desastre. Se le notaba la frustración, el enojo y la vergüenza de proporciones bíblicas que le producía vestirse de esa forma. Así que le dije que se quitara eso y que esperase un rato en su habitación.

Me miró con odio profundo y luego obedeció a regañadientes, y se quedó metida en su cueva. Yo tomé la ropa interior blanca y unas tijeras. Se me había olvidado por completo que debía abrirle un hueco para la cola.

Era un procedimiento quirúrgico, que requería precisión, delicadeza, y paciencia. Tres cosas que yo no tenía, "Era solo un agujero, no jodas, solo tenías que cortar y ya está", sailens, intento ser dramático... "Pues no te sale"... es todo, a tu cuarto castigado, "pero", Shhhh.

Pasé un tiempo mirando la ropa interior y hacer uso de la imagen que tuve hace unos minutos de rainbow usando la prenda negra, para guiarme de por donde quedaba la cola y hasta donde debía hacer el agujero. Debatí entre hacer un agujero en donde salía la cola, o una cortada desde la elástica hasta donde creí ver que terminaba de salir la cola de rainbow. Al final decidí hacer ambos, la cortada con el rojo (que era el que menos me gustaba, por así decirlo, pues era muy...) y el agujero en el blanco. Cuando iba a cortar el rojo, se me ocurrió una solución un tanto bochornosa para la pegaso, pero un poco viable para que la ropa interior funcionase bien. Pensé en que podía hacer la cortada debajo de la elástica, un par de agujeros, por los cuales pasaría un cordón para atar lo y que así se sostuviese, ya que pensé en que al no estar ajustado por completo, se le caería al volar. Entonces así tendría ambas ideas (la del agujero y la de la cortada) juntas. Lastima que enseguida pensé en un contra. Dicho contra tomaría lugar cuando Rainbow Dash quisiera ir al baño, sería un problema pues no podría desatar un nudo hecho en su espalda (nudo que por cierto, tendría que hacer yo, y por eso sería bochornoso para ella). Así que deseché esa idea. Tenía que hacer el trabajo de un diseñador, modista, sastre o lo que sea, para adaptar esa cosa al cuerpo de poni de Rainbow Dash. Al rato, la pegaso salió de su habitación, me miró, y no se si fue por resignación o porque me vio intentando pensar en como resolver el problema de la ropa interior, pero esta vez no me miró con odio, luego volvió a salir de la casa tapándose la retaguardia con su cola mientras me vigilaba volteando su cuello.

La saludé levantando mi mano para despedirme y luego continué mirando la ropa interior intentando descifrar como debía hacerlo. Al menos debía agotar las opciones antes de ponerme a cortar. Podría cortarle la cola, pero eso sería cruel e inhumano, cortar esa hermosa obra de la naturaleza, una obra maestra fabricada por los folículos que yacen en esa magnífica piel de pelaje color azul cielo, bueno, eso y que dash me mataría con solo mencionar la idea de tener que acercarme a esa región donde está su cola. Así que esa idea también la descarto.

Pensé en la cinta adhesiva, pero la toallita tiene que... joder como lo digo sin que suene fatal... adentrarse… mierda sonó fatal, bueno ya da igual, tiene que, eso, entre, eso, para cubrir lo que tiene que cubrir, o al menos eso creía, no me había fijado y no planeaba hacerlo, pues era tener esa información o vivir, y prefería vivir. Así que también descarté la cinta adhesiva, ya que la ropa interior se encargaría de hacer lo que la cinta no podría.

Pensé en lo que dijo Mazzotta, pantalones. No podría colocar la toallita, pero Dashie estaría cubierta, y el agujero sería más viable, pero yo no le podía prestar mis pantalones. – los rechazaría al tiro, comprar un pantalón está bien caro, puta crisis. – Pensé.

Se me agotaban las opciones...

-Que más da. – Dije y luego le hice un agujero al rojo justo debajo de la elástica. – Joder con estas cosas... si es que minan la moral, la próxima vez iré solo y me tomaré mi tiempo para escoger algo mas infantil o soso, o tal vez ambas. – Decía mientras veía el diseño "provocativo" de la ropa intima. – A menos que se me ocurra una mejor forma para cubrirla, quizás pueda usar pantaloncillos sobre estas weáscomo una persona normal. Vamos que al final la voy a tener que vestir como si fuese una barbie... -

A Rainbow no le gustaba para nada la idea de usar esa ropa, y a mi tampoco me atraía mucho que se paseara con eso puesto para arriba y para abajo, sin embargo ambos sabíamos que era necesario para su comodidad.

Quería haberle podido hacer ingeniería inversa a la cosa que había traído Dash de Equestria para saber como funcionaba y que diferencia tenía con las toallitas normales de acá en la Tierra, pero la pegaso ya se había desasido de ella. Lo único que sabía era que eran desechables, igual que las que tiene ahora Rainbow en su habitación.

Entré a la habitación de Rainbow Dash a por una toallita. Como era de esperar, encontré el empaque destruido y las toallitas femeninas amontonadas en lo que quedaba de el. Recogí una y la coloqué en su lugar asegurándome de que no se asomara por el hueco para la cola. Volví a la mesa y recorté un poco mas porque me sobraba espacio.

-"Al final tendré que ayudarla a poner la cola dentro..." Pensé incomodo refiriéndome al agujero.

Claro, ella podría intentarlo sola, pero cabía la posibilidad de que no lo lograra, entonces tendría que ser yo el que la ayude con la cola.

Terminé de arreglar todo y llamé a Rainbow Dash, quien aún intentaba hacerse una cama de nubes. Ambos estábamos algo cansados, la tarde no ayudaba a levantarme el ánimo, estaba demasiado tranquila y me daban unas tremendas ganas de dormir. Quizás por eso Dash quería su cama de nubes.

La pegaso celeste bajó del cielo y me miró enarcando la ceja para preguntarme si estaba lista su ropa. Asentí y ella se fue para dentro de la casa. Le ofrecí la prenda intima y ella se la llevo a su habitación.

Salió mas rápido que antes, parece que el tiempo que estuvo en su habitación antes de irse de nuevo a por las nubes, lo había usado para practicar el vestirse. Esta vez se lo puso casi entero, había pillado para qué era el hueco, e intentó meter su cola por ahí, pero no tuvo mucho éxito. Estaba empezando a enojarse cuando me acerqué a ella. Me miró de reojo y retrocedió. Le señalé que se calmara y ella me veía así como: "¡Si hombre, los cojones!".

-Yo, ayudar, tú. – Le dije señalándole la cola y haciendo señas de cómo le iba a ayudar metiendo la cola en el agujero y luego una ademán para decir "y ya está".

La pegaso miró hacia los lados muy indecisa, apretó los dientes y luego de unos segundos pisoteó el suelo con fuerza repetidas veces cerrando sus ojos para finalmente quedarse quieta en su sitio. Dijo algo en equestriano con la voz quebrada y luego apartó la mirada para no verme. Creí que eso significaba un "si, me jode tener que hacer esto, pero está bien".

De nuevo, la misma sensación de cuando le preguntaba si estaba embarazada, solo que esto era mil veces mas incómodo. Era más vergonzoso para ella que para mí, claro estaba, pues con ese orgullo que ella tenía se podían llenar todos los recipientes del planeta, el océano mismo, y aún faltaría más. Yo también me sentía extraño pero pensé: "Es una poni, tampoco pasa nada".

Me acerqué por un costado para no correr el riesgo de ponerla nerviosa y que me diese una patada e hice el procedimiento lo más rápido que pude. Tomé la base de su cola con la mano izquierda mientras que con la derecha levantaba un poco la ropa interior. La pegaso desplegó un poco las alas y tembló un poco como queriendo escapar corriendo pero se contuvo. Empujé la base de su cola por debajo de la elástica y logré pasarla por el agujero; luego empecé a alar suavemente el resto de la cola desde la base para que pasara en su totalidad. Al final estaba todo listo, la pegaso aún tenía su respiración agitada. La ropa interior se ajustó sola en su sitio al terminar de pasar la cola, así que me alejé de ella lo más rápido que pude. No había sido tan difícil, fue como si ayudara una chica a meter una cola de caballo (irónicamente) por el agujero de una gorra. Solo faltaba ver si ella se sentía cómoda o no.

Cuando me alejé, la pegaso no volteó a verme. Mas avergonzada no podía haberse quedado. Sus alas estaban bien pegadas a su cuerpo así que no vale mal pensar nada, "pudo haberse reprimi-" he dicho que no y es no, puta madre...

-¿Está... bien? – Le pregunté un poco apenado por el estado en el que la había dejado a la pobre.

Ella movió sus patas traseras flexionándolas y estirándolas un poco para luego asentir aún teniendo la vista apartada de mí.

Me relajé y decidí irme hacia afuera, dejando a Rainbow con su exagerada actuación de "he sido violada, y por un bicho raro, que ultraje". Se quedó estática en su sitio mientras yo me alejaba y salía de la casa para dejarle un rato a solas y que se moviese libremente.

Sacudí mi cabeza, respiré hondo y despejé mi mente mientras con la palma de mi mano cubría mi cara. Luego temblé de pies a cabeza y después empecé a reír sin razón aparente.

-¿De que te ríes? – Me pregunté a mi mismo. – No sé jejeje. – me contesté mientras continuaba riéndome en voz baja alejándome paso a paso de la casa para que Dash no me oyera y malinterpretase mi risa. – Que pendejada. – decía mientras reía cada vez mas fuerte conforme me alejaba de la casa.

Entonces me abofeteé.

-¡Coño!... ¡Que te estés quieto ya, hombre! – exclamé luego de golpearme.

Rainbow Dash se quedaba estática de vergüenza, y yo estaba tan incómodo que me reía de ello. Vamos que...

Argh, que pedo con esto, ¿acaso siempre tengo que sufrir situaciones tan incomodas de esta?, puto universo, eres un cabrón..., y la pobre Dashie, que es la que peor la debe estar pasando con estas cosas. Jajajajajaja... ¡cállate!, si es que ella es muy... nada, calla, al menos creo que ya no habrá que pasar por mas de estos momentos pendejos por ahora... Porque... ya paso todo lo que tenía que pasa ¿no? – Hablaba solo mientras caminaba por las afueras de la casa.

Luego me fui a sentar al risco aprovechando que al sol lo había tapado una de las nubes que había atraído la pegaso. Me quedé observando el paisaje un rato para relajarme. Ya había cumplido con mis tareas y empezaba a normalizarse todo con Rainbow Dash, bueno, casi todo. Teníamos una casa funcional, comida, fuente de ingresos, ella tenía su privacidad, un cielo que explorar y un nuevo mundo para descubrir, y yo, estaba feliz. Lo único que nos faltaba, era confianza y respeto entre los dos, y confirmar nuestra amistad, ya que el único lazo que nos unía, era que compartíamos el mismo hogar. Como a un par de divorciados que no han vendido ni se han mudado de su casa.

...

Varios minutos pasaron antes de que se oyera el golpe de la puerta al abrirse por una pegaso.

-"Habrá salido a volar, parece que al final le han quedado bien las cosas esas..." Pensé.

Pero no, empecé a escuchar a Rainbow Dash acercarse a mis espaldas.

-"Me va a tirar por el risco... va a doler..." – Pensé otra vez.

Pues no, la poni se sentó a un lado de mí con la ropa intima de color rojo que le cubría parte de los flancos puesta aún. No hice contacto visual con ella directamente, la vi moviendo mis ojos pero manteniendo la cabeza hacia el paisaje.

-Estoy bien. Gracias... – Dijo en tono formal luego de suspirar.

Asentí en plan "de nada".

La pegaso se quedó mirando el silencioso paisaje conmigo por un tiempo. No se ella, pero yo me sentía muy incomodo con esto, pues no había pasado nada y estábamos ahí como si algo grave hubiese sucedido.

-"Maldito silencio incomodo, ¡me caga!"... "si es que no hay mas nada que hacer, está todo hecho... "Pues algo tiene que faltar, no quiero quedarme aquí..." – Pensaba con Dash a mi lado, de seguro en la misma situación.

-Rainbow-

-¿Qué? – Respondió al tiro, lo cual me sorprendió un poco, hasta parecía tener ganas de hablar conmigo. Bueno, aunque esto era en parte obvio, pues estábamos afuera, ella tenía un cielo alto, buen clima, algunas nubes, y aún así prefería quedarse en el suelo con el idiota de su servidor. Pero... ¿por qué?

-¿Quieres practicar español? – Le pregunté recordando que eso era lo que nos ocupaba durante ese tipo de tardes aburridas.

-Hummm... No. – Respondió algo pensativa. – Yo... quiero... tú... –Dijo intentando completar su frase pero aún así emocionándome por la bonita frase que había formado. – Equestria. – Concluyó su oración haciendo que yo suspirara decepcionado.

-¿Eh? – dije esto con la intención de que se explicara mejor.

-Tú... aprender...por... no... de... si... de… Equestria... – Dijo intentando organizar sus palabras.

Comprendí que quería enseñarme acerca de Equestria. Pero... ¿Por qué? ¿Que hice?, quizás esa halla sido la razón por la cual se quedó a mi lado todo ese rato. Estaba Intentando buscar las palabras para comunicarme que quería mostrarme su mundo.

-Está bien. – Respondí aceptando su oferta.

No podía rechazarla, aunque me pareciera extraño que decidiera enseñarme justo ahora sobre Equestria, no le iba a decir que no, puesto que se supone que no sé nada y que es la primera vez que se interesa por enseñarme alguna cosa acerca de ella. Empezaba a abrirse y no se lo iba a impedir.

Entramos a la casa, tomamos algunos papeles y pasé la tarde redescubriendo Equestria, pero esta vez desde el punto de vista de la pegaso Rainbow Dash. Me presentó a sus amigas, a Spike, a la princesa Celestia, Luna, los wonderbolts, y en este grupo en particular, no se enfocó mucho en explicarme sobre Soarin, si dio indicios para que yo sospechase que algo pasaba con el, pero no le pregunté, sería extraño y jodería la hermosa platica que estábamos teniendo acerca de su mundo. Me explicó lo de las nubes e incluso me mostró como las manejaba en el cielo de sobre nuestra casa, aunque bueno, en realidad no me enseñó mucho, ya que nuestras nubes son distintas a las que ella conoce. Fue una tarde muy interesante, que también ayudó a Rainbow para ampliar su vocabulario español, con como por ejemplo aquellas palabras que explicaban las acciones de sus amigas y sus personalidades. Al ver algunas de las similitudes de nuestros mundos, Dash empezó a dibujar cosas que conocía de equestria en su diccionario para que luego yo le dijera como se llaman en la Tierra. Pero sin duda, lo mas interesante de toda la tarde, fue que me enteré de un montón de cosas nuevas acerca de Equestria, y pude deducir que la Rainbow Dash que tenía en ese momento frente a mí, era mayor a la que la serie nos mostraba, pues una de sus amigas (twilight) ya se había casado (por embarazo, pobrecilla) y otra (applejack) estaba planeando su boda, y había fundado una empresa, adivinen como se llamaba... sip, Apple, muy original. Pinkie pie, por lo que me mostró Dash, seguía siendo un espíritu libre y alegre que basaba su felicidad en la de los demás. Rarity, finalmente abrió una tienda en Canterlot y ahora estaba saliendo con spike (quien al parecer se había mudado a casa de Rarity porque twilight le pidió que se buscara la vida o algo así). Fluttershy, aún solterona, no había encontrado al príncipe azul de los huevos. Al igual que nuestra servidora, Rainbow Dash, quien se había convertido en capitana de los wonderbolts, después de que Spitfire decidiera retirarse, pocos meses antes de el accidente que había traído a Rainbow a la tierra. Accidente del cual, ella no sabía mucho. Solo especificó que había hecho un sonic rainboom y a los pocos segundos todo se puso extraño y se estrelló contra un árbol.

Y pues nada, Ponyville reconstruida y ampliada por la "ingeniera capitalista" Applebloom con el apoyo económico de su hermana Applejack; Twilight la ahora princesa alicornio, dominando Equestria como la mandataria más joven hasta ahora. Gracias a ella la tecnología en Equestria aumentó y se diversificó a juzgar por los dibujos que Rainbow hizo de Ponyville. También habló sobre como algunos dragones jóvenes se habían unido a ponis inteligentes como Twilight para la construcción de nuevos aparatos prestando sus garras (las cuales rainbow comparó con mis manos) y aportando nuevos conocimientos tanto sobre su especie como del mundo exterior y la misma Equestria. En fin, que todo progresaba muy bien por como me lo contaba Rainbow Dash.

Yo estaba mas que maravillado por todas las nuevas actualizaciones que recibía acerca de Equestria, no hacía falta que fingiera emoción mientras ella me contaba todo. De hecho en algún momento me vio extraño porque (además de tener una sonrisa nivel cocaína) casi me dio un puto infarto al enterarme de que twilight se había convertido en alicornio. Quería preguntarle mil weás, pero no podía explicar mi curiosidad ni disimular mi tic en el ojo así que me aguanté para evitar levantar sospechas. Si lograba dormir esa noche, sería un milagro de cuatro pares de cojones.

¿Por qué renunció spitfire? ¿Por qué twilight es princesa? ¿Alicornio? ¿WTF? ¿Qué pasó con las otra CMC's? ¿Qué es de la vida de zecora? ¿Cuántos avances ha habido en Equestria? ¿Qué es de la vida de Celestia y Luna? ¿Se jubilaron? ¿Murieron? ¿Qué hay de Cadance? ¿Spike conoció a sus padres? ¿Cuál sería exactamente la razón por la cual twilight lo echó de casa? ¿o estaban en el palacio? ¿Los Dragones tienen un reino? ¿Por qué eran salvajes? ¿Dónde está Bigmac? ¿Murió? ¿Se volvió gay? ¿Y Se casó con braeburn y huyeron a Manehattan? ¿Pinkie se buscó la vida fuera de la tienda de cupcakes y ahora tiene una casa a donde puede llevarse a los tíos? ¿Con quien se casó Twilgiht? ¿Dónde estaba Shining armor para decir ¡El es malvado!? ¿Applejack? ¿Una empresaria adinerada? ¿Los Apples ahora son capitalistas todos? ¿El marido de Jacky habrá tenido algo que ver con eso? ¿Habrán firmado la separación de bienes? ¿Qué tan vieja es Rainbow? ¿Qué puta madre pasó con soarin? Todas esas dudas y muchas otras más atormentaban mi mente en ese momento.

Así que, al caer la noche, luego de hablar con Rainbow sobre muchas otras cosas que me dan flojera contarles ahora, cenamos algunas frutas, hice un nota mental de que debía comprar mas hojas de papel, y luego me metí a la habitación a intentar dormirme temprano. Rainbow Dash prefirió quedarse viendo televisión. Me solidaricé con ella y le desbloqueé los canales de televisión a excepción de Discovery kids. Al principio la poni no le dio importancia a estos canales, pero en cuanto pilló un ring de boxeo en la tele se quedó ahí mirando como se entraban a coñazos. Regresé a mi habitación e intenté dormir a pesar de algunos vítores que hacía la pegaso mientras poco a poco comprendía las reglas del boxeo.

...

No sé cuando, pero el ruido de la tele y los gritos e la pegaso desaparecieron permitiéndome dormir en paz... por un momento sentí raro no oír a Rainbow Dash roncar, pero luego lo ignoré.

-Quizás solo era uno de los efectos de la pasta dental, ja, parece que al final Mazz tenía razón. La ha dejado ella sólita, estoy orgulloso. – Pensé antes de ponerme a dormir.

Ahhh... esa fatídica noche. Creí que todo estaba bien. Creí que lo peor había pasado. Creí que el día siguiente, sería tranquilo como había dicho Mazz. Hasta que oí ese grito. Ese grito lleno de pánico y terror desgarrador. Si tan solo en lugar de tomar mi espada y abrir la puerta de la habitación, hubiese salido por la ventana corriendo sin mirar a atrás. Pero no, fui un tonto, salí de mi habitación y allí estaba. La escena más aterradora que he visto en toda mi puta vida. Solo recordar lo que sentí en ese momento me hace temblar de miedo ahora, años después. Tenía mi espada en mano, preparado para enfrentarme a cualquier cosa, pero lo que se encontraba en la sala, me superaba demasiado. No supe como podía mantenerme de pié.

Rainbow Dash estaba... flotando en medio de la sala con... una cara bien pálida, parecía haber visto un fantasma. La luz que nos iluminaba, era la de la computadora. De alguna manera, logró encenderla, mover el mouse, accesar a internet y encontrarse a si misma, en no muy buenas fachas... y si, me refiero a que encontró porno de ella en internet. No sabía como, y no dejaba de preguntármelo, pero ya había valido verga todo.

La valentía y decisión con la que salí de mi habitación, habían hecho las maletas dejándome una nota en el refrigerador que decía "Fuimos a hacer la compra al súper mercado, se nos acabaron los huevos". Mis piernas no respondían, mi cara estaba congelada en una expresión de desconcierto y terror. Lo único que se escuchaba era el batir de alas de la pegaso. La cual pronto empezó a girar su cabeza hacia mí. Sus ojos derritieron mi cara y enseguida me eché a correr, dándole razones a la pegaso para perseguirme y sacarme los sesos. Correr en ese momento, no era tan solo un acto de cobardía, si no que también era, para ella, una confirmación de mi culpabilidad. Agoté la vía diplomática más rápido que ella cuando nos conocimos.

Al salir corriendo de la casa cerré la puerta trasera con fuerza y me fui hacia el bosque para ocultarme. Mi cerebro me decía que no iba a funcionar. Y tenía razón. Solo estaba retrasando lo inevitable.

Estaba oculto tras un árbol cuando escuché la puerta abrirse de golpe y luego oí unas pezuñas caer con fuerza en el suelo. Después se escucharon los pesados pazos llenos de ira y rencor avanzar lentamente por la tierra. Repentinamente los pasos se detuvieron, creía que estaba buscándome a los alrededores con su vista. Ya era muy tarde para empezar a correr. Sus oídos me captarían y sería mi fin. Solo podía quedarme detrás del árbol, rogando porque no me encontrara.

-¡Funciona, mierda, FUNCIONA! –le gritaba mudo a mi mano desnuda (sin guante) para que produjera electricidad.

Fue cuando me di cuenta que los nervios bloqueaban mis poderes, mi mente estaba hecha un lío, necesitaba calmarme para generar electricidad de manera decente. Así que no tuve éxito. No tenía salida. Empecé a sentirme sofocado por el temor y la ansiedad. Quería salir corriendo cuando una gran ráfaga de viento pasó sobre mí erizándome la piel y activando el movimiento de mis piernas, las cuales me hicieron tropezar por el miedo, y para cuando me levanté a seguir corriendo me topé con una sonrisa macabra de una despeinada, sudorosa y MUY cabreada Rainbow Dash. Su rostro estaba desfigurado por la ira y la luz blanca, junto con los arboles obscuros y esqueléticos, era para que me diera un puto infarto.

-¡TE ENCONTRÉ! – Exclamó con una voz susurrante de psicópata moviendo con violencia su mandíbula mientras batía con mucha fuerza sus alas y dejaba escapar una risa de la misma naturaleza que su voz.

.

.

.

…Con- "¡NO SEAS CABRON!"- ¡tinuará! "¡Mierda!, ¡me cag'un'dio!".


Y así acaba el capi :v! "Me cago en tu ma- como te llegues a tardas dos meses para entregar el nuevo, voy a recoger firmas para crucifcarte", Pues vénganse po weón os estoy esperando vo a tardar lo que me haga falta -n- lo dice la constitución!, "Todos tenemos derecho a subir capítulos nuevos cuando queramos", el articulo -268 :C, "Meh, la constitución no dice eso", ¿ah si?, ¿has leído la constitución? ¿si? ¿verdad que no? Listo, que eres muy listo, ahora anda, busca la constitución y lea el articulo -268 cúltase con conocimiento. "deja de inventar palabras", Nuvur n!

Pues ya :I Aquí, un dibujo que hice del final de este capítulo: [Link pendiente porque aún no termino el dibujo xD]

Y aquí un link del soundtrack que inspiró el final (?): youtube watch?v= HdXzlV-t8dw

Y por último, esto debería haber sido el final del cpaitulo 5 xDDD, sep, los capítulos 6, 7, 8, 9 y 10 forman parte de la idea original de lo que debió haber sido el 5 xD, ya os dije que iba hacer muy largo y por eso lo corté ¬u¬

Bueno, si os pareció fome, aunque yo también piense un poco así, díganme por qué, que le faltó, ya que yo soy el creador y mi opinión no cuenta ¬n¬. Y si les gustó, cojonudo xD, pero también me dejan aquí comentarios acerca de eso, que no sé cuando lo hago bien o mal n. Yo nomás cumplo con los puntos claves de la historia que lleva el capítulo o.ó; y a pesar de lo que ustedes digan, yo aún creo que soy nuevo en esto y necesito mejorar ¬u¬ así que no tengan miedo de comentar :C! o le digo a Dash que ustedes la llaman lesbiana y que debe ir a matarlos a todos (o.o)

PD: Pinche fanfection (lo escribo mal porque si no no aparece nada) con sus pendejos errores de servidor, pensé que había perdido todo esto que había escrito, son las dos de la mañana iba a romper la jodida pared a golpes, menos mal que le di atrás y estaba todo escrito en su lugar... no mames que pinche susto ._.

PD2: Hosendamaru, macho, has comentado 3 días antes de que subiera el capi nuevo xD (pensé que había sido el mismo, recien hoy entro denuevo a n), espero que te guste el suspenso en el que os dejé ahora (?) jejeje saludos ^^U

PD3: Perdón si hay algunas cosas mal puestas, pero es que el editor este de fanfection me jodió y volvió corrupto el capítulo... así que, ya luego lo corrijo mejor.