–Creo que Malia ha dormido demasiado.- Hablo apagando el televisor. Kira sigue escribiendo en su laptop.

–También lo creo, supongo debe estar cansada.-

Pero yo no suponía eso. Tengo este dolor en el pecho, quiero que Stiles y Scott lleguen pronto, quiero explicar, o al menos eso intentar, lo que sentía. No se aun como controlar mis poderes, no sé ni siquiera cuando empieza o cuando termino de usarlos. Tal vez lo que sentía no era algo malo, pero siendo una Banshee no creo percibir algo bueno. Juego con el control del televisión, presionando los números pero sin cambiar, porque el televisor estaba apagado.

–Voy a verla.- Hablo después de unos minutos en silencio. Kira asiente y sigue haciendo lo que sea que hace en su computador. Me levanto del sofá descalza, los tacones me lo había quitado hace tiempo. Subo las escaleras con nerviosismo, sin saber porque, cuanto más cerca de la habitación de Stiles, más rápido latía mi corazón. Entro por fin al cuarto, y lo primero que veo es la cama vacía de, Stiles.

–¿Malia?- Digo, esperanzada para que ella hablara y me dijera que está en el baño, cuando no oigo respuesta sé que algo no está bien. –¿Malia?- Intento de nuevo entrando al baño, el cual estaba también vacío. Reviso el cuarto, buscando alguna pista para saber que paso con la chica coyote. En el suelo, al lado de la cama, veo la ropa que Malia tenía en la mañana, eso solo puede significar dos cosas: 1) Malia se fue sin decir nada a nadie. 2) Alguien se la llevo. La segunda solo me hace pensar en; Peter Hale.

Bajo apresurada a la primera planta, donde Kira me mira desconcertada por mi apresurado estado. –¡Malia no está!- Le grito alterada y Kira se levanta de su puesto con los ojos muy abiertos.

–¿Qué?- Pregunta viendo hacia el segundo piso, como esperando que Malia bajare como si nada de él.

–¡No lo sé! ¡Malia no está en el cuarto de Stiles ni ningún otro lado de la casa!- Continuo gritando. –¡Hay que avisarle a los chicos!- Ella asiente mientras saca su celular, llama tres veces a Scott pero él no responde, al final llama a Stiles. Kira no sabe cómo explicar lo que pasa, mientras a mí se me cerraba la garganta, pidiendo algo que yo ya conocía. Paso mis manos al cuello, intentando impedir el grito, pero esto no es algo que yo pueda manejar. Grito, grito fuerte y con mucho dolor, el celular de Kira cae al suelo cuando ella trata de amortiguar el ruido pasando sus manos a los oídos. Podía imaginar a Stiles gritando al otro lado de la línea preguntando qué está pasando.

Cuando termino de gritar, puedo respirar, pero no de alivio. Kira destapa sus oídos y me mira, preguntando con los ojos si estoy bien. Yo asiento. Yo estoy bien, pero Malia no. Mis ojos empezaron a llenarse de lágrimas.

Pasaron solo 10 minutos cuando Stiles y Scott llegaron con las respiraciones pesadas, sudando y sus caras mostrando todo el miedo e impotencia del momento. Yo estoy aun en el sofá marrón de Stiles, llorando y Kira frotando con suavidad mi espalda tratando de calmarme, pero era inútil, aún tenía un feo dolor en mi pecho.

–¿Qué sucede?- Pregunta Scott, el alfa era obvio que estaba nervioso.

Yo no hablo, solo me quedo mirando a nada en realidad, con lágrimas aun saliendo de mis ojos. Kira habrá por mí. –Lydia fue a mirar a Malia.- Traga en seco antes de continuar. –Porque aún no se levantaba y además, tenía que comer algo, cuando no la encontró… Y grito.- La zorro aun no sabía mucho de mis poderes. Ya somos dos.

Miro a, Stiles por el rabillo del ojo, estaba muy quieto, como si aún no entendiera lo que pasa. Scott habla más con Kira, cosas sobre que diera más información. Tanto Stiles como yo no le ponemos atención.

Una semana. Una semana entera ha pasado y no sabemos nada aun de, Malia. Decir que estamos preocupados es poco, estamos aterrados, pensando lo peor, como siempre. La manada no es que tengamos mucha suerte en protegernos, esa es la verdad. Perdimos a Aiden, Allison, entre otros. No hemos conseguido más información del paradero de, Dereck. Peter no ha parecido desde aquella vez en la casa de, Stiles, por un momento pensamos que él fue quien se llevó a, Malia, pero cuando se enteró de la desaparición de la chica y empezó a buscarla supimos que él no se la pudo llevar.

Estamos desorientados, es como si alguien quisiera desaparecer a la familia, Hale. Primero la desaparición de, Dereck, luego la de, Malia. Eso era realmente extraño.

Stiles entro en depresión, no sale de su casa ni para ir a la escuela, su padre lo deja, porque sabe que tuvo algún lazo fuerte con, Malia. Scott esta por todos los medios posibles intentando tener alguna pista del paradero de ella, pero no le es fácil, no logra percibir su olor en ningún lado. Kira, ella revisaba cada lugar favorito de Malia todos los días, esperanzada que algún llegara como si nada malo pasara. Al pasar la semana nuestras energías bajaron. Yo, bueno, yo me siento mal por no poder hacer nada más que gritar, voy a la escuela, intento mantener mi cabeza ocupada con tanta tarea y estudios como me sea posible. La manada entiende mi actitud aislada.

Hoy decidí visitar a, Stiles, él estaba peor que yo. Lo seguro era que quería hablar con un amigo, pero, Scott sigue ocupado tratando de localizar dos integrantes de su manada. Estaciono mi auto en el porche de, Stiles. Al tocar la puerta el Sheriff me recibe en su casa.

–¿Cómo has estado, Lydia?- Me pregunta amablemente mientras entro a la casa.

–Bien. ¿Esta, Stiles?- Pregunto aunque se la respuesta.

–Si, en su habitación.- Veo en los ojos del Sheriff la preocupación por su hijo. No debe ser fácil para ninguno de nuestros padres mantenernos siempre al borde de la muerte.

–Gracias, voy a verlo.- Digo con una leve sonrisa, el asiente y se va a la cocina.

Yo subo las escaleras, entro a la habitación de, Stiles sin tocar. Él estaba tirado en la cama viendo el techo. Definitivamente él estaba peor que nadie. Aún no está claro que tienen esos dos, pero toda la manada sabe que tienen algo, lo que sea.

Me siento al lado de su cama, él no me mira pero sabe que estoy aquí.

–Stiles…- Hablo, tentando para que el me viera, me hablara.

–Hem.- Susurra simplemente, noto sus ojos rojos. Ah estado llorado, pero porque, mi grito no siempre puede significar muerte ¿verdad?

–Debes levantarte, Stiles.- Le digo, suave, compresiva, poniendo una mano en su pecho.

El por fin me mira. –¿Saben algo de ella?- Pregunta, miro las grandes bolsas negras debajo de sus ojos. Oh valla.

Niego con la cabeza. –No pero….-

El gira de nuevo su cabeza. –Entonces no tengo que levantarme.- Cierro mis ojos para tratar de calmarme y no gritarle por su pésimo estado.

–No estas ayudando en nada para encontrarla.- Le acuso, siendo hipócrita, porque yo tampoco eh estado ayudando en nada.

–No tengo ningún poder o cosa sobre natural para ayudar.- Al menos su sarcasmo aún seguía.

Suspiro ya empezando a irritarme. –¿Qué es lo que exactamente sientes por ella?- Pregunto de la nada y ahora el me mira sorprendido. –Stiles, te conozco y tu actitud es rara para una chica que acabas de conocer.- Esperaba que lo último no sonara como celos.

El parpadea como si acabara de salir de un trance, se sienta en la cama, con su espalda apoyada en el espaldar de la cama. –4 meses.- Dice el, frunzo el ceño sin entender y el vuelve hablar. –La conocí ya 4 meses.- Suspira. –No sé qué exactamente que siento por ella.- Confiesa mirándome a los ojos. –Amo estar a su lado, siempre intento protegerla del mundo humano que puede llegar a ser más peligro que el animal para alguien tan inocente aun.- Baja la mirada. –Siento celos cuando otro la ve, siento miedo cuando ella se da cuenta que puede haber mejores chicos que yo.- Puedo divisar sus ojos llenándose de lágrimas.

Estaba sorprendida ante sus confesiones. A el enserio le gustaba, Malia. Entiendo ahora su actitud, por eso está tan mal, y esta vez yo no sé cómo ayudarlo. Mis experiencias románticas no es que hayan sido muy buenas. Ah Jackson lo alejaron de mí, a Aiden lo mataron, no es que pueda darle algún consejo o decir palabras para hacerlo sentir mejor. Fuera fácil hacer algo físico, pero eso no es mi estilo, al pensarlo mucho decido abrazarlo, convencerme que aunque no sea mi estilo es mejor que buscar palabras que no sean reales. El responde el abrazo, enterrando su rostro en el hueco de mi hombro y cuello, pasa sus brazos a mi cintura y ciento sus lágrimas mojar mi hombro.

–Te entiende, en serio te entiendo.- Susurro, sinceramente, dejando que el aun llorara sobre mi hombro.

Después de hablar e intentar calmar a Stiles me voy a mi casa, dejando a Stiles dormido y su padre me lo agradeció, dijo que hacía rato no podía dormir. Sentía que algo iba a suceder, pero no estoy segura que, esperaba que no era malo. Al entrar a mi casa me sorprendo a ver a Melissa, la madre de Scott, hablando con la mía.

–¡Lydia!- Exclama mi mamá, estaba sonriendo. –Te estábamos esperando.- Dice mientras me acerco a ellas. Melisa se levanta y deja su taza de café en la mesita al lado del sofá.

–Hola.- Saludo, sonriendo pero sabía mi rostro debía mostrar curiosidad.

–¿Cómo estas, Lydia?- Habla Melissa, sonriendo pero sus ojos no estaban alegres.

–Bien.- Respondo simplemente algo seca sin querer, es que aún no entendía que hacían las dos hablando y esperándome.

Mi madre vuelve hablar. –Melissa vino a invitarte a un campamento.- Dice alegre. –Como tú y los chicos han estado tan estresados últimamente.- Dice las palabras correctas para no saber lo que está pasando. –Van de campamento… Una semana ¿no?- Melissa asiente. –Bien, yo me encargo de hablar con el directo sobre su ausencia.-

Esto estaba mal, algo raro estaba pasando, pero si Melissa estaba aquí es porque, Scott debe tener algún plan. No reniego mucho, voy a mi habitación y empaco poco, solo para esta semana, pero nada para ir de campamento.

Salgo con Melissa luego de despedirme de mi mamá, ella estaba aliviada de estar sin mi negativo estado por una semana. Cuando ya estamos afuera y seguras de que mi madre no nos oyera le pregunte.

–¿Qué pasa?- Hablo directamente entrando al auto de Melissa, ella dijo que no llevara mi auto para que mi madre no sospechara.

–Encontramos a, Malia.- La miro sorprendida, dejando lo que estaba haciendo con el cinturón de seguridad.

–¿Dónde estaba? ¿Está bien? ¿Quién la encontró? ¿Le dijeron ya a, Stiles?- Empecé a acosar a Melissa con preguntas hasta que ella me paro dándole marcha al auto.

–La encontraron en el bosque, no se mucho sobre quien la encontró, está estable, pero mal, y Scott debe estar yendo ahora mismo por, Stiles.- Responde cada una de mis respuesta con su mirada pegada al frente, en el camino.

Estable pero mal. Esas palabras seguían rodando en mi cabeza. Al menos estaba viva, eso es lo único importante.

A/N: Lo sé, es un capitulo corto, pero la historia está por acabarse, por eso es corto. Espero sea de su agrado y comenten. ¡Feliz navidad! Algo atrasada, pero bueno. Nos vemos pronto, porque ya tengo el siguiente capitulo :D

GabaNora: Hola, que bueno que te gusto mi dedicación en el fic navideño Stalia, me alegra mucho que pienses he mejorado en la hora de escribir. ¡Gracias! Y si, el capítulo está en la perspectiva de Stiles, porque tenía que entrelazar algunas cosas, jaja. Me está sorprendiendo hasta a mi como está cogiendo el rumbo de la historia. Espero ir bien, gracias por tu apoyo. ¡Y feliz navidad!

Saludos: melisa