Disclaimer: Todos los personajes de Card Captor Sakura, pertenecen a las chicas de CLAMP. El resto de personajes son de mi autoría.
—Diálogos.
«Pensamientos»
—Hablando por teléfono
Cambio de escena
Capítulo 9: Tempestad parte II.
Touya salió de la sala de cirugía con una cara entre sombría y aliviada, pero aun así se notaba mucho que algo grave había pasado allá dentro.
— ¿Qué paso?
— ¿Cómo está Sakura?
Esas y muchas más preguntas eran lo que el escuchaba Touya desde su asiento el estaba aun en un estado de shock su pequeña hermana había entrado en un paro respiratoria en medio de la operación, él y todos los médicos hicieron todo pero ella no reaccionaba pero aun así el no se dio por vencido y consiguió que ella reaccionaba, y con los nervios de punta Touya había decidió continuar la operando junto a todos sacando hasta el último coágulo de sangre que se había formado. Ahora solo era cuestión de tiempo para ver como reaccionaba Sakura en cuidados intensivos.
—Hubo algunas complicaciones —suspiró—, solo tenemos que esperar como sale de cuidados intensivos.
Nadie dijo nada solo era cuestión de esperar.
Para todos aquellos días fueron los más difíciles, porque Sakura no daba ningún tipo de mejoría. Después de una larga semana, los médicos decidieron que era mejor trasladarla a una habitación porque descubrieron que Sakura había entrado en un estado de coma a raíz de lo que paso en la operación.
Así paso un mes sin despertar.
Todos aquellos días Shaoran casi se traslado a vivir en la misma habitación en donde Sakura permanecía durmiendo bajo la atenta vigilancia médica y la de Touya que más de una vez había intentado sacarlo, pero al ver como el resistió a todo sus ataques termino por resignarse al verlo ahí.
Hasta el día en que nuevamente se habían enfrentado por algo sin sentido, pero aun así escucharon sobre los gritos aquellos quejidos que Sakura daba al despertar y sin perder tiempo fue atendida.
Después de una semana entre exámenes para ver cómo había salido de la operación después de haber estado en coma Sakura fue a vivir a la mansión de Clow, dando como resultado que Sakura tenía una pérdida de memoria que con el tiempo se sabría si era temporal o total.
Aquellos días Sakura había pasado en la mansión junto a Mei-Su, Fujitaka y Touya quien llevaba un seguimiento post-operatoria y la rehabilitación que ella debía seguir, pero había algo que no andaba bien y eso hasta Touya lo notaba, su hermana tenía un aura negativa cuando estaba sola a pesar de que sonreía delante de todos, se notaba al ver a Shaoran su odio por él, pero ahora su odio era una mezcla de resentimiento por algo que no entendía y Shaoran se estaba cansando de eso, así que fue a la mansión sin decírselo a nadie.
Al llegar a la mansión los guardias le abrieron el gran portón y lo dejaron pasar sin mayor impedimento, silenciosamente una vez que la doncella le abriera la puerta se dirigió casi corriendo a la habitación que ocupaba su esposa y la vio ahí dormida.
«Es un ángel durmiente» —pensó al verla dormir plácidamente que no se dio cuenta en qué momento se encontraba ya junto a la cama y con su mano dudando entre pasarlo entre aquellos cabellos castaños que tanto le gustaban sedosos y con aquel olor a cerezos que siempre la caracterizo, pero no conto con que ella despertara—. Disculpa —dijo intentando retroceder un poco.
— ¿Qué haces en mi habitación? —espetó enojada viéndolo aunque para ella no paso desapercibida aquella mirada soñadora de él, ni su tristeza ante su rechazo, pero ella no podía dejarse dominar por eso. «No señor» —pensó dándose fuerza para levantarse y echarlo de su casa—. Vete de aquí. Nadie te ha invitado y mucho menos a mi habitación. Así que vete ya.
—Sakura, mi amor soy yo —rogó a una Sakura que lo veía como aquella vez que se reencontraron con altanera y orgullo sin pisca de nada que le dijera que sentía algo por él, más bien lo que vio fue dolor, resentimiento y mucho odio—. No me mires así.
—Vete de aquí —ordenó nuevamente, pero al ver que él no se movía se adelanto antes de que él se lo impidiera salió como pudo corriendo de la habitación—. Mejor me voy yo.
—No —negó intentando tomar a Sakura por el brazo, pero ella fue más rápida y no se lo permitió saliendo de la habitación—. Sakura —gritó—. Escúchame yo te amo, eres mi esposa y la madre de mis hijos —dijo alcanzándola a mitad de las escaleras.
— ¿Amor? No me hagas reír —respondió con amargura impregnada en sus palabras—. No te creo nada. Además, usted tiene prometida y no sé porque se la pasa aquí en mi mansión siempre hablándome de amor cuando se casara muy pronto.
—Eso es mentira —gritó molesto—. ¿Quién te dijo eso? —Indagó molesto por no saber quien le decía aquello a su mujer—. Responde de una vez Sakura.
—No lees o ves los periódicos, la prensa, las noticias o youtube para los que no vieron los interrogatorios que realizaron los periodistas a la modelo misteriosa de Sebastián —espetó viéndolo a los ojos con rencor y empujándolo para soltarse—. Que resulto ser nada más y nada menos que la esposa de Li Shaoran.
—Aquello era mentira —dijo mientras terminaban de bajar las escaleras junto a ella—. Yo te amo, ¡Créeme! No solo aquel día que nos vimos despertaste en mi algo y por ello en nuestra boda te jure amor eterno, siempre te ame —gritó desesperado.
—No puedo creer hasta dónde puede llegar una persona tan cínica como el —dijo a Tomoyo que llegaba después de haber escuchado los gritos de Sakura y señalando la puerta para que el castaño saliera de su casa—, ¡Por un caprichoso! ¿Amor eterno? Estas de guasa ¡Verdad! ...—interrogó molesta al castaño.
Nadie entendía porque Sakura se alteraba mucho con tan solo ver a Shaoran, nadie sabía quién era la persona que estaba llenando la cabeza de la castaña de mil y una patrañas en contra de su esposo. Sabían que no era ni el anciano, ni el joven que estaban junto a ella cuando la encontraron, porque ellos también estaban preocupados por la actitud de está.
—Tranquila amiga, no seas severa con el —pidió Tomoyo intentando hacer razonar a su amiga que estaba un poco histérica.
—No lo entiendes Tomoyo —dijo negando—. Tu también estas de su parte —bramó molesta la chica de ojos esmeralda al borde de las lágrimas después de unos minutos de meditación—. Nadie me entiendo. ¿Por qué? —empezó a sollozar. Tanto Tomoyo como Shaoran estaban impactados por lo que acababa de pasar.
Shaoran fue el primero en abrazar a Sakura, pero está lo empujo y no dejo que la tocara.
—No vuelvas a tocarme —dijo controlando su llanto y empujándolo—. Nunca, entendiste —gritó levantándose del suelo.
Lian y Tao que vieron aquello fueron tras de su madre, aunque el más pequeño no entendía nada. Su mamá lo abrazaba, pero no era como antes. Era como si no supiera quién era el, como si lo estuviera conociendo nuevamente, pero aun así lo amaba con toda su fuerza.
Mientras ellos corrían tras Sakura, Shaoran aun no podía creer lo que estaba pasando.
—Tranquilo Shaoran todo esto se va a acabar pronto ten fe —comentó Tomoyo apretando su hombro ya que el aun se encontraba en el suelo.
—La viste, es como si me odiara —razonó intentando creer lo que le decía la mejor amiga de su esposa.
—Lo sé aun no entiendo que ha pasado —para cambiar de tema dijo—. Han sabido algo de Mariko y han encontrado el cuerpo de Fei-Wang.
—No, aun no sabemos nada de ella, pero por lo que supimos salió del país con otra identidad —aseguró molesto por dejar escapar a aquella mujer.
—Estás seguro que no se encuentra en Hong Kong —preguntó sin rodeos porque no se fiaba que ella se fuera, ya que estaba segura que ella no se iría sin antes hacer daño a Sakura por todo lo que estaba pasando.
—Si —dijo dudoso—. ¿Por qué? —Quiso saber.
—No sé, algo me dice que el comportamiento de Sakura puede ser por su culpa —agregó meditando.
—Eso crees —respondió dudoso, porque sería el colmo de la mala suerte para el que esa mujer estuviera llenándole de cosas la cabeza a Sakura—, pero ¿Cómo? La mansión está custodiada y nadie que no sea conocido puede entrar, además ninguno de ustedes ha visto a alguien entrar o ¿Sí?
—Sí —aseguró—. Aunque no tenga forma de acercarse a ella —dijo tocándose en pecho—, algo aquí me lo dice —mencionó mirándolo a los ojos—. Será mejor que te vayas no vaya a ser que Sakura se le ocurra salir de la mansión para no verte.
Shaoran salió de aquella mansión sin despedirse y pensativo. Cuando iba saliendo del portón vio a una mujer que dejaba un sobre a uno de los guardias que la miraba de manera no muy convencido, así que dio media vuelta y regreso con su coche hasta la casa para hablar con Tomoyo de lo que acababa de ver.
— ¿Por qué regresaste? —interrogó viéndolo entrar muy serio.
—Dime, toda la correspondencia quien la revisa —indagó sin preámbulos.
—Yo —respondió segura de sí misma aunque confundida por aquello—. ¿Por qué?
—Hasta la que reciben los guardias —preguntó viéndola a los ojos.
—Sí —aseguró ya preocupada por lo que se estaba imaginando.
—Entonces uno te traerá una en pocos minutos —comentó sentándose junto a la pelinegra en el salón de estar de la mansión.
Pasaron varios minutos y vieron que ningún guardia traía nada hasta que Tao iba corriendo tras de Sakura quien salía de la casa. Sin dudarlo la siguieron a escondidas hasta la parte más alejada del jardín.
—Buenas tardes señora —saludó el mismo hombre que Shaoran vio recibir la carta, traía un semblante serio, preocupado y algo inseguro ante la mirada de Sakura que era penetrante y fuerte.
— ¿Se las dio? —interrogó sin saludar haciendo gala de su poder.
—Sí, señora —contestó dudando y viéndola inseguro.
—Démela —ordenó molesta por la demora de que se la entregara.
—No debería estar recibiendo correspondencia de esa mujer —dijo un poco intranquilo, porque su cabeza correría si alguien sabía que desobedecía las órdenes de los patrones.
—Es para mí y la recibiré yo aunque los demás digan que no —gritó tomando la carta—. Ahora vete de aquí —dijo de manera autoritaria y déspota.
El guardia la dejo sola y en ese momento Shaoran fue junto a Sakura, mientras que Tomoyo fue tras el guardia.
Cuando Shaoran se acerco pudo ver lo que ella estaba viendo eran unas fotos de él con Mariko y no solo eso sino fotos de Sakura con un hombre, pero la nota fue lo que más le lleno de iras.
Nota:
Estos son ustedes, de verdad pueden estar juntos.
Son promiscuos y siempre se la pasaron peleando, tu suegra te odia.
Porque crees que estas en esa mansión y ¿No en la de tu esposo?,
Pregúntale a tu marido
si él estuvo con Mariko y con todas esas mujeres que salió en el periódico.
Pregunta y averigua.
Atte: Una amiga que no quiere que sufras
Aquello lo lleno de rabia e intento quitárselas de las manos, pero Sakura fue más rápida y se aparto de él.
—Y decías que me amabas —bramó viéndolo con dolor en sus ojos opacados por todo el sufrimiento.
—Aquello no es cierto —dijo intentando acercarse para quitarle las fotos, pero Sakura no se lo permitió y salió corriendo hacia la mansión.
Shaoran por pudo hacer nada por ir tras ella sus hijos no se lo permitieron.
Sakura lloraba con odio por lo que sentía al ver las fotos y por lo que sentía por aquel bruto que a pesar de todo lo que había hecho la hacía estremecer con su mirada penetrante. Estaba confundida, pero aquella carta que recibió el primer día cuando despertó tenía razón, ella podría enamorarlo a él para desquitarse y lo haría, pero no sabía si era lo correcto después de todo Tomoyo le había dicho que todo eso era una mentira de enemiga recordó, pero a pesar de eso estaba lo que vio en youtube y en la prensa que leyó. Así que le preguntaría al único involucrado en esto se dijo caminando hacia la salida pidió que prepararan un auto para salir al chofer.
— ¿A dónde iremos señora?
—A la mansión Li —respondió subiéndose.
—Niégame que lo que se ve en estas fotos en mentira —espetó rabiosa a Shaoran, pero este no dijo nada ni se movió de su sitio, estaba sorprendió de ver a Sakura en la mansión Li y más en su habitación sin ser anunciada antes aunque ella no necesitaba nada de eso para entrar en la casa—. Viste. No lo puedes negar —debatió mirándolo fijamente y decidida a seguir el consejo de aquella persona se dijo así misma—. «Dejaré que él me conquiste para dejarlo como él me abandono cuando estuve embarazada» —pensó con amargura saliendo de esa habitación.
Pero ahora no importaba quien había sido la persona que le abrió los ojos ahora solo tenía que ponerlo en su lugar, conquistarlo y abandonarlo se dijo.
Mientras Sakura estaba en su dilema, todos estaban reunidos en la mansión Li, más específicamente en la habitación de Kimihiro que últimamente se había convertido en el cuarto de reuniones para cualquier tema a tratar.
—Seguramente que fue Mariko la que ha estado enviando todo esto —dijo Kimihiro.
— ¿Por qué no dijiste nada? —interrogó Hayato al guardia.
—Lo siento señor. La señora me prohibió decir algo —dijo el guardia apenado por todo. Al decir aquello se escucho un suspiro general.
—Lo sabemos, pero debiste advertirlo —comentó Mei-Ling entre regañándolo y comprendiéndolo, la Sakura de ahora era un poco difícil de tratar.
En otra parte, se veía una mujer sentada en uso almohadones siendo besada en las piernas por un hombre, mientras los otros observaban aquello con resentimiento, ya que la mujer estaba causando muchos problemas a todos ellos.
—Cuando secuestraremos a la Sra. Li.
—Pronto —alegó.
—Su padre quería que ella muriera igual que Li Hien y Amamiya Nadeshiko —contraatacó el segundo al mando después de Fei Wang.
—Pero ahora no podemos hacer eso —espetó el mismo Ryo, levantándose de donde estaba apuntando a Charles por cuestionar a su ama—. Será mejor que busquemos otro método de destruirla.
Después de escuchar aquello Charles salió de la habitación tirando la puerta, estaba furioso nadie lo trataba así. Desde que Mariko tomo el mando, aquel tipo lo trataba como si él no fuera el jefe de aquel grupo de hombres, el era la mano ejecutora en todo aquellos atentados y sabía lo que hacía, pero aquella niña rica le estaba poniendo las cosas difíciles jugando.
—Hay que idear algo nuevo para esa rata de Kinomoto —dijo mientras caminaba junto a su gente de confianza—. El está aquí en Hong Kong junto a su hermana.
—Si señor —contestaron todo y se fueron a buscar un método para atraparlo.
El estaba picado desde aquella vez que lo enfrento. Touya era un digno adversario, pero él jugaba sucio siempre cuando se veía en desventaja y más con un hombre como Touya que no tenía miedo a nada ni a nadie y más si era por defender a su familia. Aunque ahora tenía un plus, el tenía su propia familia con Akizuki Nakuru con la cual había tenido trillizos. Los niños eran apegados a su padre más que a su madre.
Al terminar aquellos pensamientos su rostro apareció una sonrisa siniestra hasta un poco desquiciada.
En la mansión Clow Reed, Touya observaba a su pequeña hermana mirar a sus hijos y sobrinos jugar. Su rostro mostraba una mezcla de sentimientos contradictorios, estaba la dulzura en medio de la amargura de olvidar a los niños, el dolor al ver a sus hijos abrazar a Shaoran cuando ella misma quería correr y estar en ese abrazo grupal.
—Todo es culpa del maldito mocoso que no cuido bien del monstruo —rugió exasperado Touya.
—No digas eso —contradijo dulcemente la voz de su amigo intentando calmarlo—. Sabemos cómo estuvieron las cosas —aclaró—. No es culpa de nadie.
—Lo sé —suspiró molesto, pero se calmó—. Sabes si todo está preparado para atrapar a esa tipa.
—Hayato comento que atraparan a la persona que trae las cartas —aseguró con una voz sin nada de dulcera hasta se podría decir que fría.
—Espero que sea pronto —dijo volviendo a ver a su hermana y a los niños quienes veían como se alejaba de ellos Shaoran entrando a la mansión—. Mocoso —gritó y en menos de que terminará el grito Shaoran ya estaba a su lado.
—No soy ningún mocoso —espetó viéndolo a los ojos.
—Si como digas —comentó quitándole importancia a lo que él decía—. Mis sobrinos quieren regresar a la mansión Li —dijo de pronto.
—Lo sé —suspiró Shaoran al escucharlo, pero sabía que Sakura no los dejaría ir a la mansión.
—Aquellas cartas, más su pérdida de memoria y tu actuación al momento de encontrarla no ayudo mucho en su recuperación —reconoció Touya con tranquilidad sorprendiendo así a Shaoran.
—Tienes razón. Saori me pidió que dejemos a los niños que intervengan un poco en esta situación —comentó Yukito viéndolo a ambos como veían por la ventana a Sakura.
—Sí, pero ¿No habrá consecuencias emocionales para ellos? —interrogó preocupado por los niños.
—No, mira Tao, es despierto y vivas al igual que Lian. Aunque no niego que me preocupa Tao con respecto a Bae, esa señora en cada oportunidad intenta lastimar a Kimihiro en la oficina y Tao presencio un par de veces aquello —advirtió Yukito viendo a ambos hombres que lo veían preocupados.
—Sí, esa señora no se mide —espetó Shaoran molesto. El también había presenciado una de esas escenas.
—Lo que hay que hacer es dejarle claro las cosas a esa mujer —murmuró Touya pensando en un solución.
—Tiene prohibida la entrada a la empresa, pero siempre entra —contestó Shaoran molesto.
Hace un par de horas desde la llegada de Shaoran a la mansión y había visto un poco de movimiento dentro de la casa, pero aun así no se había movido de su sitio.
Sakura veía a sus hijos jugar junto a sus sobrinos, desde hace un par de horas estaba planeando hacer que Shaoran se enamorara de ella profundamente, pero no sabía qué hacer.
—Sera mejor que dejemos que él se acerque —susurró viéndolo llamar a Tao—. ¿Por qué lo llama y su semblante es serio al igual que el de Touya? ¿Habrá pasado algo malo? —Se levantó del césped siguiendo a los tres hombres, pero antes dejando a una de las doncellas al cuidado de los niños, porque no quería que nada malo les pasara, ni a su hijo ni a sus sobrinos.
Entro tras de ellos por el pasillo a cierta distancia, hasta llegar al despacho. Ninguno hablaba hasta que llegaron a la puerta.
—Tao, esto va a ser difícil —dijo Yukito quien salió del despacho.
—Entiendo. —Suspiró Tao sabiendo lo que se venía. Su abuela aun no entendía que si quería algo de él tendría que cambiar, pero ella quería dinero y el no estaba dispuesto a dárselo—. «No la odio por abandonar a mi madre, pero tampoco la quiero cerca de mi hasta que no cambie». Bien entremos —dijo luego de meditarlo.
—Sabes que el juez te hará varias preguntas —preguntó Shaoran dándose cuenta que Sakura estaba escondida en el pasillo, pero no dijo nada y solo vio a Tao que asentía ante la pregunta—. Tu solo di la verdad de lo que sabes, no intentes decir nada que creas que es mejor. Solo di lo que sabes y has vivido.
—Si —aseguró viéndolo a los ojos.
Shaoran entro junto con Tao, mientras que Touya y Yukito esperaban a que llegara Kimihiro junto Hayato y la señora Bae, pero ellos sabían que ese par entraría peleando si entraban juntos, así que se aseguraron de que Hayato entraría junto a Bae.
Sakura no entendía lo que estaba pasando, pero algo en su interior le preocupaba mucho, inconscientemente su corazón le estaba diciendo que algo malo pasaría cuando Tao saliera por esa puerta.
Karen estaba junto a su abogado pensando en todo lo que había pasado.
Ella apenas supo que Mariko estaba siendo buscada por la policía se apropio de la agencia de modelos, argumentando lo que estaba pasando, sin pensar que Mariko regresaría solamente a intentar desquitarse de ella por eso, ya que fue Karen quien envío esa información a la prensa antes de que aquello saliera a la luz, porque ese día había llegado a la mansión Li y vio todo lo que estaba pasando con Lian, sin dejar que la vieran supo lo que estaba pasando hasta que vio a los guardias y decidió irse antes de que la descubrieran.
Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando Kimihiro llego junto con otro hombre el cual reconoció poco después.
—Ya podemos entrar a la mansión.
—Sí, usted primero señora —dijo Hayato.
Sakura vio a la mujer siendo escoltada por Hayato quien solo le regalo una sonrisa triste, ella aun no sabía nada porque Yukito ni Touya le habían querido decir nada, pero luego de dos horas y medias al ver salir aquella mujer con una gran sonrisa junto a Tao y más atrás a Kimihiro que tenía una expresión asesina y triste, supo que el niño no estaría con ellos.
— ¿Qué paso? —preguntó a Shaoran quien se acerco a ella.
—Ella se llevara a Tao por algún tiempo —dijo Kimihiro.
— ¿Qué? No —gritó Sakura intentando acercarse al niño, pero Shaoran la abrazo para que no hiciera nada—. ¡Suéltame! Esa mujer no se llevará a mi hijo —dijo desesperada intentando soltarse.
—Sakura cálmate —pidió Shaoran mientras Tao veía a su madre desde su altura con una expresión neutra—. Ella es su abuela.
—Eso es mentira.
—Es cierto mamá, es mi abuela —dijo viéndola haciendo que Sakura se tranquilizara.
— ¿Cómo? —Sakura no entendía, Tao era su hijo y esa mujer que la veía con aquella sonrisa burlona no la conocía y ni siquiera en las fotos que le enseñaron estaba.
—Mi papá Kimihiro te lo explicara después —respondió caminando a paso rápido para salir de la mansión seguido de Karen que tenía una mirada triunfante, si se ganaba al niño ella podría tener acceso a la fortuna sin problema alguno.
— ¿Kimihiro? —susurró confundida—. ¿Cómo que tu eres el padre de mi hijo? —preguntó aturdida—. El padre de Tao es Shaoran.
—Es una larga historia Sakura, pero Kimihiro es el verdadero padre de Tao —respondió Shaoran soltando un poco el agarré que tenía en Sakura pero sin soltarla.
—No entiendo —comentó llorando—. ¿Por qué esa señora se llevo a mi hijo?
—Tao lo decidió así.
Todos los que estaban dentro de aquel despacho no entendían nada de lo que pasó, Tao pidió irse a vivir con su abuela después de un largo discurso que ella había dado al juez después de hacerle varias preguntas a Tao, pero pidió que toda su fortuna sea administrada por su padre, cosa que se negó totalmente Karen provocando que aceptará la petición del niño hasta que el decidiera lo contrario. Sin perder tiempo le contaron a Sakura como es que ella se convirtió en la madre de Tao y como se dieron las cosas tanto con Shaoran como Kimihiro al saber aquello, supo también porque tenía enemigos y muchas cosas más que se vieron que era hora de que ella supiera, todo bajo la supervisión de Touya que veía a su hermana y aunque no estuviera de acuerdo en lo que le iban a decir aceptó porque la insistencia de su hermana.
Karen llevaba viviendo con Tao, cinco semanas, en medio de berrinches de niño caprichoso como decía ella y sus ataques de histeria cuando Tao quebraba o hacia cualquier cosa que dañaba la decoración o la estética de su departamento, pero aun así al principio lo dejaba pasar e intentaba no darle importancia al niño, pero aun así su presencia sin querer había cambiado muchos de sus hábitos, como el beber y llevar uno que otro amante a su departamento, no solo eso, sino que pasaba más tiempo en su casa vigilando que Tao no hiciera que su niñera de momento renunciará.
Poco a poco Karen sin querer se encariño de Tao ya que cuando discutían ambos el niño solía sentarse en el sofá más amplio con varios álbumes de fotos de Megumi, de él con Sakura, Shaoran, Kimihiro y el pequeño Lian, sus primos, sus tías, es decir, eran fotos de toda su vida, las veía una y otra vez sin hablar. Aquello llamaba la atención de la mujer, porque pensó que él no sabía nada de Megumi, pero se dio cuenta que sabía mucho de su madre más de lo que ella sabía de su hija.
Karen sabía que su hija estuvo en el orfanato hasta los dieciséis años y que luego se había encontrado con su padre, con el parecido que ella poseía con su abuela materna había creado dudas en Tatsuya y a raíz de lo que ella misma le había gritara años antes de que había abandono a la hija de ambos hizo que comprobará si aquella muchacha era su hija resultando que si lo era cosa que hizo feliz a Tatsuya. También supo que murió por un tumor que tenía al dar a luz, pero nada más no conocía nada de ella, aunque sintió curiosidad de ver al niño viendo siempre de las fotos de ella, que no dudó en preguntar alguna que otra cosa de su hija y poco a poco, se creó ideas de su hija, dándose cuenta que ella era una chica fuerte, pero dulce a diferencia de ella que era fría y ambiciosa, pero todo aquello fue culpa de su madre por criarla así, sin afecto alguno.
Tao que no es ningún niño común se dio cuenta de la curiosidad de su abuela por su madre y poco a poco la picaba haciendo una que otra travesura para que lo castigará pudiendo ver las fotos que había pedido a Kimihiro que le llevara, haciendo que su abuela sepa más de su madre, se dio cuenta que no era tan mala, solo se juntaba con la gente equivocada y se expresaba mal, porque su bisabuela en vez de mostrar cariño y amor, le daba regalos por no pasar con ella al igual que su padre, a Karen no le habían enseñado a ver más allá del dinero y su propia conveniencia, y como buen nieto que era él se lo mostraría para que ella cambiara, entre más pasaba el tiempo, ella salía poco y ya no era tan desesperante hasta trata más con Kimihiro que se sorprendió del cambio de la mujer.
La convivencia con Tao le estaba asentando bien, pero como siempre hay un día donde toda la tranquilidad se acaba y fue el día que apareció Mariko en su departamento con un arma para matarla, pero su niño lindo la defendió. Ella sabía que Mariko odiaba a Tao, por eso tenía miedo y como pudo intento salir del apartamento, porque uno de los hombres de Mariko mato a la niñera del niño aquello les dio el chance de escapar.
Se subió al coche como pudo y arrancó. Corrió todo lo que su coche le dio para escapar, pero cada envestida del coche que la seguía la sacaba de la carretera hasta que de un momento a otro no se dio del coche que se le venia encina, porque en ese mismo instante alguien le disparo y para proteger a Tao se puse en medio del disparo, logrando así estrellarse contra un árbol. Sin pensarlo tanto ellos huyeron dejándolos así.
Tao está en coma y Karen estaba en estado crítico por el accidente de coche que sufrieron. Aunque Karen estaba peor, ya que iba sin cinturón y por proteger a Tao del disparo y del choque.
Todo aquello era demasiado fuerte para todos que fueron llamados por la clínica hasta para la misma Sakura que empezó a recordar algunas cosas y le llenaba el corazón de sufrimiento porque su niño no despertaba aun, sin saber cuándo despertaría y peor aun como reaccionaría al saber que Karen está en peor estado.
Habían pasado todos, unas largas horas a espera de noticias y al saberlas todos habían salido averiguar lo que había pasado.
Aquello era desesperante para ella que se empezó a sentir mal en ese momento aunque ella se aseguraba que era: Primero, porque se habían llevado a su hijo; segundo, porque poco a poco había empezado a recordar.
Aunque cuando Karen se llevo a Tao, Shaoran se acerco a ella y ella lo dejo que se acercará, se decía que era parte del plan, pero en realidad no era por eso, sino porque necesitaba de sus abrazos para estar tranquila cada vez que veía a Tao hasta había llegado a estar con él.
Sakura estaba sentada en la cafetería, mientras esperaba que Kimihiro y Shaoran terminaran de hacer todas las averiguaciones y trámites para saber que había sucedido con Tao y Karen. Cuando una mujer de cabellera rojizas y con grandes gafas oscuras se le acercó.
—Buenas noches Sakura —saludó la mujer sentándose a su lado.
—Buenas noches —respondió Sakura un poco desconcertada, esa mujer no le daba buena espina.
— ¿Me recuerdas? —indagó la mujer viéndola con una sonrisa algo extraña.
—No, ¿Quién es usted?
—Soy la secretaria de su esposo, me pidió que viniera por usted —comentó, porque horas antes Charles le dijo que si no hacia lo que le pedía se olvidará de su ayuda ya que habían atrapado a la mujer con la que enviaba aquellas cartas.
— ¿Qué extraño? La verdad, el no me dijo nada —dijo extrañada por aquello aunque se sentía muy cansada no indago mucho aunque algo en si le decía que esa mujer no era de fiar.
—No se preocupe, el estaba muy ocupado con los policías —comentó un poco impaciente.
—Está bien, pero yo me quedo tengo que esperar para saber cómo está la señora.
—Pero...
—No te preocupes, yo lo llamaré después. —Aquello molestó a Mariko que se estaba arriesgando a ser descubierta.
—El me dijo que fuéramos de inmediato, que en minutos estaría afuera esperándonos en su coche en el estacionamiento —dijo usando su última carta.
—Bueno, iré contigo para decirle que me quedo —contestó siguiendo a la mujer que sonrió con maldad, sonrisa que no fue vista por Sakura.
Al llegar al estacionamiento Sakura se extraño de no ver a nadie, pero de repente sintió que alguien le tapaba la boca y la nariz con un trapo, poco a poco solo vio oscuridad.
Continuara...
Brujita Lunera.
Nota de Autora: Perdón por el mega retraso en serio que estaba un poco ida con el inicio de este capítulo, pero aquí se los traído, espero que les guste.
Anuncio que poco a poco empezaré a corregir, pero poco a poco... XD
Avances de Reconciliación:
Sakura estaba sentada en el sofá mientras que Kimihiro y Tao estaban a su espalda intentando hacer que entrara en razón, porque hace unos días ella se desmayo en la empresa, al principio Kimihiro supuso que era por el estrés que sufrió por todo lo que estaba pasando, pero el médico que la atendió le envió a realizar varios análisis y ese día el había ido a recogerlos por petición de Sakura que se había levantado un poco indispuesta. Él había ido a recogerlos junto con Tao y con la autorización de la propia Sakura los había abierto, sabiendo de primera mano que era lo que le estaba pasando y ahora estaba intentando hacer que ella llamará a Shaoran, pero Sakura no quería llamar después de lo que paso entre ellos.
