Tú no eres Ese que Alguna vez Amé
By
LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)
Disclaimer: Todos los personajes de Inuyasha que aparecen en este fanfic pertenecen a Rumiko Takahashi; asi como los personajes de Yuu Yuu Hakusho pertenecen a Yoshiro Togashi. Yo sólo los utilizo para darle vida a este fic que vino a mi inspiración. Y lo único que gano es un par de comentarios.
Notas de Autora:
Si... Ya se que no tengo cara para andar publicando esto pero la escuela me habia tenido atrapada exageradamente. Pero todos los esfuerzon rindieron frutos al final y logré sacar un promedio final de 91.3... cosa que me da derecho a optar a becas y todo eso. Y ahora que he terminado, espero poder apresurar las cosas con este fic, sacar un capitulo cada semana o cada dos semanas, depende de como esté de inspiración. Pero si, ya me he propuesto que este fic tiene que apurarse, porque quiero terminarlo por lo menos a mediados del proximo año. Y eso que segun mis calculos, va a ser bastantes capitulos mas. Así que... como celebración de que mañana me gradúo, un capítulo nuevo. REVISEN AL FINAL LAS RESPUESTAS A SUS REVIEWS! A leer el capitulo.
Aclaraciones:
En este fic va a haber shonen-ai (es lo más que puedo escribir), y parejas hetero (Canons y fanons).
Significados:
-Blabla- diálogo.
"Blabla" pensamientos, recuerdos, personas del otro lado de un teléfono, etc.
Ya no los molesto mas... y vamos con el capitulo!
Capítulo 9
Kagome se quedó estática. Le tembló el labio inferior, y sus ojos se cristalizaron a tiempo que el aire se atoraba en su garganta.
Inuyasha la vio directamente a los ojos y le sonrió de una manera que a Kagome se le antojo coqueta, como flirteando con ella.
-Hola, Kagome-chan. De haber sabido que me recibirías tan bien. Me hubiera aparecido antes en tu vida- le dijo Inuyasha con un tono que le sonó a mofa. La mayoría de los presentes se voltearon a verla, ligeramente confundidos.
Por los ojos de Kagome corrieron muchos sentimientos a la vez, y sin que se definiera ninguno. Ira, furia, dolor, sorpresa, miedo, consternación… y todo eso fue percibido por el sensible olfato de Sesshomaru, que veía
¿Cómo se atrevía ese bastardo, medio hermano suyo, a entrar así como así a sus tierras, y además insultar de una forma tan baja a Kagome?
Kagome mientras tanto, se sentía dolida. ¿Se estaba burlando de ella y de sus sentimientos? No, Inuyasha no era así. "Pero," pensó, "el tiempo cambia a las personas. A mí me cambió."
Vio sus ojos. Eran confusos. No entendía que le pasaba. Un flash de burla cruzo aquellas pupilas color ámbar, y eso fue su detonante. Con una furia que aparentemente había estado reprimida, y sin que ella supiera realmente que era lo que estaba haciendo, disparó con fuerza la flecha que apuntaba.
Sabía que él no caería por ese truco dos veces, y mucho menos siendo un ataque directo. Así que cuando saltó para esquivar la flecha, Kagome vio en el cuello de él su oportunidad.
-¡¡¡OSWARI!!!- gritó la chica con todas sus fuerzas.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Las chicas que observaban desde el balcón vieron como el muchacho de cabello blanco y orejas de perro se estampaba en el suelo y se hundía por lo menos unos tres metros, dejándolo noqueado al instante.
-Hmp…- dijo Sesshomaru.- Por lo menos no nos molestará por una media hora. Shippo, encárgate de él cuando despierte.-Se volteó para entrar nuevamente al castillo, pero se detuvo a unos cuantos pasos.
-Reikai Tanteis, pueden bajar la guardia. Sólo se trata del estúpido de mi medio hermano, que se quiso hacer el muy importante.
Los detectives no muy seguros con la explicación, pero sintiéndose repentinamente muy cansados y sabiendo que debían de confiar en su anfitrión y aliado, lo siguieron dentro del castillo. Rin al ver esto, apremió a las chicas que estaban con ella, para que también entraran. Antes de haber atravesado todas, sin embargo, vieron un borrón blanco que se internó en uno de los cuartos cercanos, para luego cerrar con fuerza la gran puerta de madera. El estrepitoso sonido del golpe las sobresaltó.
Cuando voltearon a ver al principio del pasillo, vieron a Sesshomaru, que había observado a la muchacha. A pesar de su cara impasible, Rin pudo identificar el shock en sus ojos. Sin comprender que había pasado, las muchachas se dirigieron a cada una a sus respectivas habitaciones a descansar.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Tic, toc. Tic, toc. Tic, toc. Era el único sonido en el cual se podía concentrar.
No. Más bien, era en lo único en lo que se quería concentrar.
No es que estuviera contando el tiempo. No. Porque si fuera asi, se concentraría en el hecho de que habían pasado tres días desde aquel suceso que la había puesto en ese estado de trance en primer lugar.
No. Ella simplemente quería concentrarse en algo tan exacto, preciso y monótono como el movimiento de las agujas del reloj. Algo sencillo. Algo que nunca cambia. Algo… sin tantas complicaciones.
Oyó la puerta de su habitación abrirse y cerrarse, y unos pasos presurosos acercarse a su cama. No hizo ningún intento por moverse cuando un par de manos le quitaron las sabanas de la cara. Vio el semblante preocupado de su doncella.
-Miladi, ¿no piensa levantarse hoy?- escuchó a lo lejos la voz de Tae. Volteó a verla, pero en los ojos de la miko no había vida, no había interés.
En algún lugar de su semi-consciencia se dio cuenta de que le respondía negativamente con un sonido.
Tae se mordió el labio inferior, e hizo una reverencia.- Le traeré su desayuno, entonces,- fue lo que le dijo a la miko, mientras salía de la habitación.
Sabía que era muy improbable que la joven probara más de un par de bocados. Al salir de la habitación, llevaba una cara de pesar. No sabía cómo le iba a decir al General Shippo que Lady Kagome no quería salir otra vez. Eran ya tres días que llevaba así.
Salió del cuarto y se encamino a las cocinas por algo (lo que fuera) que se le apeteciera a la joven miko. Cuando regresó a la habitacion con la bandeja de comida, se llevó una gran decepción al darse cuenta que la puerta había sido cerrada por dentro.
Se recostó contra la pared, y con cuidado se resbaló por ésta, dejando la bandeja a un lado. Escuchó unos pasos que se acercaban, pero no se dignó a levantar la cabeza. La persona se detuvo frente a ella, y se agachó para estar a su altura.
-¿Qué pasa?- preguntó la amable voz de la morocha con ojos color chocolate.
-Yu… ¡Yukimura-sama!- dijo Tae torpemente. La aludida le sonrió, animándola a hablar.
-Lo que pasa es que… Miladi no ha querido salir, ni comer desde la aparición de Inuyasha-sama. Y ahora me ha cerrado la puerta y no sé qué hacer, no quiero que el General Shippo se enoje conmigo por no atender a Lady Kagome como debería,- le relató la doncella con aflicción.
-Hummm…- le respondió la morocha. Se quedó pensando unos segundos y después sonrió.
-Deja esto en mis manos.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Una figura encapuchada caminaba por el bosque. Aunque caminar no sería la palabra correcta para describirlo. Era más bien como si se escabullera por él, escondiéndose en sus rincones más oscuros. Finalmente, la figura llego al principio de un barranco. Descendió por una parte bastante empinada, y se internó en una cueva que estaba oculta gracias a una enredadera que existía sobre la misma.
El lugar estaba casi completamente sumido en la oscuridad. La única luz provenía de un rectángulo pequeño, del tamaño de una mano extendida quizá, en el fondo de la cueva. Tomó el rectángulo, que parecía como una cajita, y oprimió una serie de comandos sobre la pantalla.
-¡HA!- salió una voz de la cajita, y la luz comenzó a ser irregular, debido a los movimientos de la persona estaba del otro lado del intercomunicador.- Hasta que te reportas.
La figura encapuchada simplemente asintió con la cabeza.
-Mira esos estúpidos ningens. Son deliciosos, y además nos proveen con estos raros aparatos para poder comunicarnos- dijo la persona al otro lado de la pantalla. No se le podía reconocer el rostro, puesto que las antorchas que iluminaban el cuarto donde se encontraba solo iluminaban su cuerpo, mientras que su rostro quedaba oculto en las sombras.
El encapuchado en la cueva simplemente asintió.
-¿Y bien?- preguntó la voz de el otro lado.
-Me he acercado al objetivo, pero he tenido una pequeña complicación. La miko hace días que no sale de su habitación, ni siquiera a mi me quiere ver,- contó el encapuchado con una voz rara. No se podía identificar si era hombre o mujer.
-¡Y crees que eso a mí me importa un comino!- le gritó la voz del otro lado.- No sé cómo le vas a hacer pero te doy un mes para que obtengas la información que necesitamos. Ella en el fondo sabe que es lo que debe hace, simplemente no lo recuerda. ¡Tú debes hacer que lo recuerde!
-Hai- fue la estoica respuesta del encapuchado. Oprimió otra serie de comandos en la pantalla y la comunicación se interrumpió. Dejó el aparato donde estaba antes y salió de la cueva.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Después de un par de horas de búsqueda y un favor pedido a Kurama (por el cual Yusuke se puso celoso), Keiko pudo abrir la puerta de la habitación de Kagome.
Entró con la bandeja de comida, y una vez cerrada la puerta. Se halló a si misma sumida en una oscuridad casi total. Con cuidado, y esforzando la vista, logró dejar la bandeja sobre una mesa.
-Tae, ¿porqué te molestas en entrar?- dijo Kagome. La voz rasposa y grave sorprendió por un momento a la joven Yukimura, que sin embargo, razonó que se debía al desuso después de tantos días.
Se acercó a la cama despacio.
-Lo siento, no soy su doncella, Higurashi-san- le dijo Keiko amablemente. La chica vio con agrado la respuesta física de la miko. Kagome se levantó lentamente y se recostó contra la cabecera de madera fina.
-¡Ah, Yukimura-san!- dijo consternada.
-Perdóneme por ser tan entrometida, Higurashi-san, pero los niños refugiados han estado preguntando por usted, en especial la pequeña Hitomi, y también me ha preocupado oír que no ha comido en los últimos días,- le dijo Keiko, con voz afable y genuinamente preocupada. Dentro de la personalidad de la joven castaña se encontraba el ser empática; no por nada estudiaba psicología.
Kagome no sabía cómo reaccionar. Tenía frente a sí a un completa extraña que se preocupaba por su bienestar.
-Gra…- comenzó Kagome, pero su voz casi no salió. La joven castaña le extendió un vaso con agua. La miko lo aceptó con una media sonrisa y bebió de él. Una vez el líquido hubo refrescado su garganta y aclarado su voz, volvió a hablar.- Gracias, Yukimura-san,- le dijo con una sonrisa y verdadero agradecimiento.
La aludida sonrió igualmente y preguntó:
-¿Podría sentarme?- dijo, señalando un lugar en la cama a la par de Kagome. La pelinegra afirmó con la cabeza.
-Así que, Higurashi-san…- comenzó Kaiko.- ¿Podría preguntar la razón de su aislamiento voluntario? Digo, si no es mucha la incumbencia.
Kagome la miró, y dudó por un momento. Hacía mucho que había dejado de hablar de cada tragedia amorosa que pasaba en su vida. Incluso a veces lo consideraba más como una debilidad, y ella odiaba sentirse débil. Pero la chica frente a sí le inspiraba confianza y dulzura, justo como había sido no hacía mucho tiempo atrás con su mejor amiga Sango. E incluso, si lo pensaba bien, cabía una mínima posibilidad de que la joven Yukimura fuese su descendiente. La vida daba giros tan inesperados que no le sorprendería a la miko encontrarse con ese detalle.
Vio a la joven castaña y se mordió el labio inferior antes de responder:
-Puede, Yukimura-san, que tal vez haya notado la forma en que misteriosamente el joven…- Kagome se atoró al tratar de decir el nombre, pero al final logró pronunciarlo,- …el joven Inuyasha, se estampó muy delicadamente contra el suelo el día que llegó.
-¿Sí?- dijo Keiko, no muy segura de a donde quería llegar la joven pelinegra.
-Bueno, pues eso fue gracias a mí,- le confesó Kagome, ligeramente sonrojada. Keiko la vio con ojos como platos, pero una vez que hubo procesado la información, se echó a reír a carcajada limpia.
-Supongo que se le merecía,- dijo Keiko después de recobrar el aliento. Kagome la vio con los ojos desorbitados.
-¿Perdón?- dijo Kagome, sorprendida. Keiko siguió hablando sin darse cuenta de la interrupción de la miko.
-Si lo conoces de hace tanto tiempo, y estuviste enamorada de él y después de dejó sin importarle que pasara contigo, y su novia era de lo peor, y después que venga y trate de conquistarte a la primera que te ve como si jamás hubiera pasado nada… Bueno, a mí también me hubiera gustado hacer algo como lo que tú hiciste…- siguió parloteando Keiko.
El color se escapó de las mejillas de Kagome, y fue entonces que paró de hablar Keiko.
-¿Cómo… cómo es que tu sabes eso?- fue la pregunta que soltó Kagome, mientras tosía tratando de recuperar el aliento. Keiko fue la que se sonrojó esta vez.
- Es que… Toda chica lleva dentro de sí una parte que adora el cotilleo,- confesó con voz baja.- Y cuando estábamos comiendo anoche junto con Shippo-san… pues le pregunté qué era lo que había pasado aquél día, sólo para hacer conversación y… y…- dijo Keiko, haciendo movimientos con las manos, tratando de explicar con ellas lo que no podía con palabras.
Kagome dio un suspiro resignado y sonrió débilmente a la chica frente a sí.
-Supongo que nunca va a dejar de ser así,- le confesó Kagome.- Shippo-chan también ha sido siempre bastante cotilla, si he de serle sincera Yukimura-san. Cuando le dan cuerda a ese chico…
-No hay quien lo pare,- terminó Keiko.- Sí, pude darme cuenta,- le contó sonriendo. Se miraron y se echaron a reír como si fueran viejas amigas.
Kagome se levantó con esperanzas renovadas y corrió a abrir las cortinas de los ventanales. La luz inundó la habitación, al tiempo que se oía el suave canto de las aves que iban de un árbol a otro. Kagome volteó a ver a Keiko con una sonrisa radiante, pero con los ojos cristalinos. Keiko pudo observar que a pesar de tener los ojos llorosos, estos reflejaban alegría. La castaña se paró mientras la pelinegra se acercaba.
-Muchisimas gracias,- dijo Kagome, con verdadero sentimiento,- … ¿Keiko-chan?- preguntó la pelinera. Keiko le sonrió.
-Sólo si puedo llamarte Kagome-chan,- respondió la castaña. La miko sonrió a la joven y recibió una sonrisa igual de grande. Y como si se tratara de viejas amigas que hace mucho tiempo no se veían, se abrazaron, demostrando así el nacimiento de una nueva amistad.
De repente, el momento fue interrumpido por un gruñido. Se soltaron, para ser sorprendidas nuevamente por el gruñido… que provenía del estómago de Kagome. Ambas chicas se vieron y se rieron con ganas.
-Kagome-chan… ese joven no se merece tus lágrimas. Y tú te mereces a alguien que te valore. Vamos a conseguir algo para que comas, porque lo que traje ya ha de estar frío. Y después te voy a ayudar a enseñarle a ese tal Inuyasha de lo que se perdió- le dijo Keiko con astucia brillando en sus ojos.
Kagome la miró con una gotanic en la nuca. Pero después de un momento suspiró, mezclándolo con una risita. Después de todo… sería un experimento interesante.
Terminado el 29 de Octubre de 2009 a las 11:58 P.M.
Notas de Autora: Bien... Esta vez nos centramos en las recciones de Kagome con respecto a la aparición de Inuyasha y el comienzo de una amistad. Además tenemos a un misterioso infiltrado! Les aseguro que no van a adivinar quien es. Es quien menos se lo piensan. Escriban sus teorias en su review... Veremos si revelo pronto o no quien es el intruso. Esa parte, por cierto, nos deja con dos grandes dudas. Si Inuyasha es la cabeza de toda la rebelión, ¿quien es el infiltrado?... Y si Inu es el infiltrado, entoces quien es la cabeza de toda la rebelion?
Muajajaja... Esta vez si se las puse dificil mis lectoras!
Bueno, y siguiendo con la "tradicion" de colocar links, esta vez son links de imágenes, de como me imagino que se verian Shippo y Rin actualmente. Hay algunos muy buenos, por cierto:
+ http : / / zemechiel . deviantart . com / art / Shippou - 64930767
+ http: / / hayai - akurei . deviantart . com / art / Are - you - my - destiny - 14581116
+ http : / / violetwindstorm . deviantart . com / art / Shippo - Series - Poster - 78137914
+ http : / / violetwindstorm . deviantart . com / art / Shippo - the - Series - 76399418
+ http : / / hayai - akurei . deviantart . com / art / Gasp - 7749313 (Esta me la imagino para cuando emboscaron a Shippo y Sesshomaru, cuando mataron a Rin)
+ http : / / hayai - akurei . deviantart . com / art / These - are - the - moments - 25234383
Pronto les dejaré más links. Para verlos copien y pegen en la barra navegadora de su navegador, quiten los espacios y sustituyan el (guionbajo) por el simbolo. Y ahora respondo rapidito a sus reviews.
NollasBlack: No se si te envie un PM con la respuesta a tu duda, pero si, Hiei y Kurama son AMBOS hombres. Y que bien que captaste tan rapido el que Inuyasha era la sorpresa.
Yela01: Que imaginacion la tuya chica! Ya veremos al final si va por alli la historia o no. Y con respecto a quien se refiere el titulo de la historia, no te puedo decir, arruinaria toda la trama.
Sayuri-chan-aly: Gracias por todo tu apoyo. Y si, ya nos enteraremos de que es Kikyo. Y ahora ya sabes como reaccionó Kagome.
Myrna Elva: Gracias por creer que soy una gran escritora. Yo aun no me considero así, pero gracias de todos modos.
Black Star: Si, lo de Rin es muy tragico, pero no todo en la vida puede ser de color rosa, no? Ya veremos que pasa con Inuyasha.
Inuyany: Todo a su tiempo... En cuanto al Sesshome (que oficialmente, asi es como se le llama a esta pareja, como decir Zutara o algo asi), pues la verdad que esta pareja va a sufrir por culpa de cierto hanyou, pero van a tener ayuda por parte de... A que no adivinas quien?
Artemis K. Wolf: No me mates por favor!!! ToT. Aqui está el capitulo! Además... no te conviene, porque entonces te quedarias sin final de la historia. ¿Tengo fans? +pone ojos de corderito+ no sabia que tenia fans. Wow! Eso si que me llego. Por eso, este capitulo va dedicado a ti Artemis-chan! Y no te preocupes, que trataré ahora de actualizar cada semana o cada dos. Te parece?
Y nuevamente les pido que me escriban en sus reviews que parte fue la que más les gusto del capitulo, de lo que va de la historia, y si ya tienen idea de cuales van a ser todas las parejas. No tengan pena de extenderse con esos reviews, que les aseguro que yo no me enojo si los hacen largos. Ah! Y pido opiniones en cuanto al desarrollo de la trama, por favor!
Diccionario del capítulo:
Oswari: Abajo.
Dudas, quejas, comentarios, reclamos, tomatazos, alabaciones, animos, ideas, etc., en un review se les agradecera muchísimo!
Y a ti, si tú, del otro lado de la pantalla. Si, a ti te hablo, lector que por pura casualidad encontraste este fic, y que te pusiste a leerlo. Dejame un review! No te quita mucho tiempo, son solo unas cuantas palabras, pero no sabes lo feliz que me harán! Y asi actualizaré más rapido.
Atte,
LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)
P.S: Más datos triviales... Mañana me gradúo por fin de la escuela!
