10.- Que afortunadamente funcionó…
MagAnzu: Gracias por sus reviews a lo largo de este fic. Aunque a la mitad se nos haya borrado, aún las conservo en mi correo, gracias a todos los que aportaron a este pequeño proyecto: a Kujaku sama, a Yugi Motou 2, a Yugita Rock, a Sayori Sakura, a Andrea y Naru…
BD: (Bailando) Y los demás. Fin.
MagAnzu: #o_ó ¿Qué te pasa? ¿Qué no ves que estoy dando los agradecimientos?
BD: (Y sigue bailando) Pero yo tengo mi parte humana, y esa parte humana me ordena que me vaya al baño… (Sale corriendo)
MagAnzu: ¬¬ Entonces no estaba danzando… Al menos ya es una mejor persona desde que la desaté… Bueno… Muchísimas gracias a todos los que leyeron, mandaron mensajes, pero sobre todo muchas gracias a quienes dejaron reviews, aunque no los haya mencionado, no me olvido de ustedes T.T Es increíblemente satisfactorio leer cada review… O_o Perdón… Yo no soy sentimental, pero ya se está acabando este fic…
Uy... Ese día el cielo estaba completamente nublado… Hacía muchísimo frío y la nieve caía aún peor que el día anterior… La terrible helada hacía que la piel se te calara. Todos los estudiantes de la escuela de Yugi hubieran deseado quedarse en sus casas ese día, pero tenían que ir porque todavía no ordenaban suspender clases y eso era bastante molesto. Anzu esperó unos 10 minutos en el mismo lugar donde siempre ella y Miho se reunían, pero la pelirroja jamás llegó…
-*Seguro se quedó en casa por el frío*- pensó la castaña, y se dirigió rápidamente a la escuela, ya no soportaba estar ahí con el clima que hacía, aunque ahora iba más abrigada, ya que traía mucha ropa debajo de la chamarra, pero aún no conseguía tener calor, así que prefirió correr para que el ejercicio la calentara…
Ya entraba en la escuela, se dirigió a su salón, el cual estaba casi vacío. Sólo había unos cuantos chicos, en su sitio habitual estaban Jonouchi, Honda y… ¿Y Yugi? ¿Dónde estaba ese muchacho de ojos amatistas?
-Hola chicos- saludó la castaña al entrar al salón
-O-o-ha-yo A-Anzu c-chan- dijo Jonouchi, temblando de frío- Ah… Ah… ¡Achuuu…! - estornudó, a él le tocaba repartir diarios antes de llegar a la escuela, era su empleo de siempre. Pero andar sobre una bicicleta sin chaqueta con ese clima era realmente problemático para el pobre chico. Lo único que traía era una bufanda y unos guantes que seguro Honda le había prestado, ya que le sentaban algo grandes y el moreno no traía los propios…
-Ay, Jonouchi… ¿Volvió a quemar tu chamarra? - le dijo Anzu, bastante abatida por eso, se refería al padre de Katsuya, que era un borracho sin remedio y más de una vez había quemado las cosas del chico, ya que se le caía constantemente el alcohol y todos sabemos que es inflamable…
-Hai…- Jonouchi se sonrojó de la pena, entonces Anzu se quitó la otra chaqueta que traía (suerte que era azul y no rosa) y se la ofreció, él sonrió- Arigatou, Anzu chan
-Gracias- Honda también sonrió cuando vio a Jonouchi ponerse rápidamente la chamarra
Por unos momentos la castaña sintió una gran calidez… No, no físicamente, sino del corazón. Se sentía bien estar entre los amigos y eso le gustaba mucho, pero luego recordó algo que la sacó de su felicidad…
- ¿Dónde está Yugi san?- cuestionó, preocupada por el muchacho que ahora medía 1.64… (MagAnzu: Me gustó poner a un Yugi más alto, ya ha pasado el tiempo, además recuerden que la mamá del muchacho es bastante alta, así que le di una ayudadita, ja, ja… Y todavía va a crecer más…)
-No ha llegado… No lo hemos visto desde ayer y eso que nos dijo que iba a venir…
-Hoy vamos a ir a su casa, tal vez puedas venir con nosotros, Anzu chan…
-Ya veré, Gracias a los dos… - cuando decía esto, Miho entró en el aula, algo triste, pero metida en sus pensamientos. Tan sólo llegó y se sentó en el pupitre, sin siquiera saludar…
-Miho ko- la saludó Anzu, pero no le devolvió el saludo- ¿Miho tachi?
La castaña se despidió de los chicos y se fue a sentar junto a la pelirroja, que no se atrevía a mirarla a los ojos…
-*Algo esconde*- pensó Anzu, ya que Miho se mordía el labio y apretaba fuertemente los puños contra su falda…- ¿Qué ti…?
No pudo terminar la pregunta y Miho comenzó a soltar un montón de lágrimas y a sollozar fuertemente, abrazó a Anzu con todas sus fuerzas…
-¿Miho chan?- dijo Anzu, al verse atrapada en el abrazo- ¿Qué tienes?
-Hoy en la mañana vine con Bakura- le susurró al oído a la castaña para que nadie más se diera cuenta- Y le dije que había cortado a Yugi…
-¡¿Qué?!- Anzu no podía creer lo que escuchaba, si apenas ayer lo había abrazado- ¿Lo cor…?- Miho le dirigió una mirada de reproche, aún con los ojos llorosos, entonces la trigueña se dio cuenta de su indiscreción por hablar tan fuerte…- Oh, perdón… Pero… ¿Cómo?
-Y le dije a Bakura, pero no me hace caso…
Todavía no entendía muchas cosas, apenas estaba procesando la información y Miho le aventaba más… Seguro su disco duro iba a estallar…
-A ver…-Interrumpió la castaña- ¿Por qué cortaste a Yugi?
-Porque yo amo a Bakura… Y no se lo merecía… Le envié un correo electrónico en el que lo cortaba…
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Esa frase hizo que de plano Anzu detonara en cólera… Ya no le importaba quien la iba a oír en el salón, ni la reacción de Miho o de todos sus compañeros:
-¡¿CÓMO SE TE OCURRE HACERLE ESTO A YUGI?! ¡¿ERES TAN COBARDE QUE NO PUDISTE DECÍRSELO EN SU CARA?! ¡TIENES IDEA DE LO QUE DEBÍO HABER SENTIDO CUANDO LEYÓ ESO! ¡ERES UNA INSENSIBLE Y TE MERECES QUE BAKURA TE HAYA DEJADO YA QUE NI ÉL NI YUGI SAN SE MERECÍAN ESTO!
Entonces, todo el mundo se les quedó viendo a ella y a Miho, que los miraba asustada. Pero Anzu no tenía la culpa, al fin, ella no había hecho esas atrocidades y ya estaba harta de que le echaran a ella la bronca… Había hablado (Más bien dicho, había gritado) sin pensar, pero la ira que contuvo desde meses atrás se desató…
-Anzu tachi…- Katsuya Jonouchi y Hiroto Honda la miraban con cierta sorpresa, era casi imposible hacer que Anzu estallara así… Y alguien lo había conseguido…
-¡TONTA! ¿QUÉ TE PASA? ¡UN CORREO ELECTRÓNICO! ¡ERES BAKA O QUÉ! ¡Y NI SIQUIERA LE EXLICASTE NADA! ¡DE PLANO TE PASAS! ¡NO SÉ NI PORQUE LA BAKA DE ANZU TE SIGUIÓ EL JUEGUITO! ¡DEBÍ HABER HABLADO CUANDO PUDE! ¡POR TU CULPA! ¡YUGI SAN TE OFRECIÓ AMOR Y ASÍ LE PAGAS! ¡PERO ESTO…!
Anzu gritó por unos cinco minutos, no se iba a quedar todo así… Parecía que la castaña quería matar a Miho…
-Anzu chan…-Miho lloraba, no podía ser que Anzu pensara eso… Pero, por más vueltas que su cabecita le daba al asunto, concluía que la castaña tenía razón…
Pero entró una maestra… Se le veía un semblante serio…
-Mazaki Anzu y compañía, al despacho del director, quieren hablar con ustedes…
Todos los compañeros miraron a Anzu y a Miho, algunos hicieron gestos de "Uy, ya la regaste" y otros más, que no conocían el problema, se burlaban. Al fin las dos chicas salieron, y Honda y Jonouchi se miraron a los ojos.
De camino a la dirección, Anzu iba pensando. Por alguna razón, Miho se veía súper preocupada, y la castaña todavía no sabía qué había pasado con Bakura y Yugi… Si el correo, suponiendo, se lo había mandado ayer… ¡Oh, rayos! No tenía ni la menor idea si Yugi ya lo había abierto o no… Y preguntarle no sería una buena opción… Y, para acabar, seguro la mandarían a detención por andar de gritona, así que tendría que esperar hasta mañana para saber…
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Así pasaron dos días y ni rastro de Yugi, Anzu estaba realmente preocupada, pero ordenaron que las clases iban a ser suspendidas por las terribles heladas que se estaban dando en esos días, así que Anzu no tuvo más remedio que irse a su casa con la duda de Yugi. Pasó más de una semana sin noticias de alguien más que de Miho.
En cuanto a Miho, había vuelto a hablar con Bakura, ayudada por la castaña, claro que ahora el albino y la pelirroja sólo eran amigos y tardaría mucho tiempo en perdonar tal cosa. Pero en cuanto a ese muchacho de ojos amatistas… No se sabía absolutamente nada.
Honda y Jonouchi tal vez ignoraban todo el problema, Anzu no debía arriesgarse a hablar de más, sobre todo si eso le había afectado tanto a Yugi. A diario la castaña llamaba por teléfono y preguntaba a sus dos amigos por el chico, pero ninguno atinaba a decirle nada:
-Hola Jonouchi kun…- saludó ese día Anzu- ¿Has visto a Yugi san?
-No Anzu chan, con este clima ni he podido ir al trabajo. Y no me contesta cuando le llamo…
-A mí tampoco
-Creo que debe estar enfermo o algo
-Enfermo de tristeza… - susurró la castaña lo más bajo que pudo
-Perdón, ¿Qué has dicho?- dijo el rubio por el auricular del teléfono
-Eh… ¿Yo?- contestaba nerviosa, y trataba de centrar la conversación en otra cosa- Nada, nada, dime… ¿Cómo está Shizuka san?
-Ah, pues ella está muy bien y… - le contestaba, mientras Anzu sentía que se moría por dentro
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Para variar, el frío seguía igual o peor, así que era casi imposible salir de casa, y después caminar en la ventisca era realmente molesto y hasta peligroso. Miles de personas habían muerto de frío y el clima empeoraba. Anzu estaba realmente triste por el chico, pero no podía aventurarse a caminar hasta su casa en esas condiciones…
Una semana después, el clima empezaba a mejorar un poquito, seguía haciendo frío, pero ya no nevaba tan copiosamente… Y eso era muy bueno para Anzu, que decidió hacer una pequeña visita al chico de tiernos ojos amatistas. No podía negarlo, sentía que debía verlo, ese deseo de verlo se había incrementado por la espera…
Así que salió de su casa, iba abrigada y llevaba pantalones de mezclilla y unas lindas botas rosas con peluche, se veía realmente bonita, pues se había cambiado varias veces. Eran temprano, como las 10 de la mañana. El sol, que no había salido en semanas, ahora se presentaba tenuemente, para la castaña eso era una señal.
Por cosa de minutos, que le parecieron horas, llegó a la residencia de los Mutou, era una hermosa casa con tienda, siempre le había parecido cálida y acogedora a Anzu. Y tocó el timbre…
-Ah… Hola, Anzu chan. – El abuelo saludó tan cálidamente como siempre, seguro no estaba al tanto de los acontecimientos- Hace mucho tiempo que no te veíamos por aquí.
-Ohayo… -la castaña saludó tímidamente
-Pasa, pasa…- y la llevó hasta la sala, Anzu se sentó- voy por Yugi…
Y entonces, fue cuando la trigueña se dio cuenta de su error… Iba a ir por Yugi, seguro el chico le diría al abuelo que todavía estaba durmiendo con tal de no recibirla… Estaba completamente arrepentida por haberle mentido a Yugi. Pero no sabía qué decir… Sin mencionar que ellos estaban peleados… ¿Qué hacer…?
-Anzu chan- el abuelo la sacó de sus pensamientos-Yugi dice que vayas arriba. Dice que no se siente bien, pero te recibirá
Ante la mirada pasmada de Anzu, el abuelo sonrió, luego la castaña se levantó de un salto y salió casi corriendo por las escaleras.
-*Buena suerte*- pensó el abuelo- *Espero puedan arreglarlo*
La chica estaba emocionada porque tal vez tendría una oportunidad que nunca se repetiría… Así llegó hasta la puerta de Yugi. Tenía que tomarse unos minutos para pensar qué decir, pero de repente la puerta se abrió de jalón, y la castaña se sorprendió de lo que veía…
(BD entra, MagAnzu está recargada sobre el escritorio, justamente sobre el teclado)
Boku Diarkae: Maga Hikari, ya se acabó el jabón porque, ejem… Se me cayó e… (MagAnzu no le hace caso) ¿Uhm? ¿Maga Luz?
MagAnzu: (Completamente dormida) Zzzzzzz…
Boku Diarkae: Vaya… Está adormilada, pobrecilla, no ha dormido en días, mejor dejarla descansar…
Yugi: (Entrando) ¡Hola a todos! (BD hace ademanes de "¡Cállate!" y Yugi se arrepiente) Uy… perdón…
BD: (Se lleva el dedo a la boca) ¡Shhhh…! ¿Qué no ves que la chava está durmiendo?
Yugi: Ah, disculpa, MagAnzu…
BD: No, chaparro tonto. Yo soy Diarkae san
Yugi: (Extrañado) ¿Tú preocupándote por otro ser humano? ¿Un d moño como tú?
BD: Diablos… Yo puedo ser un d moño, pero también tengo una parte humana y cálida… Y eso que eres el que siempre confía en todos
Yugi: Uhm… Creo que no podría confiar en un d moño como tú aunque quisiera…
BD: Grr… Ahora sucede que sólo por ser un d moño, no puedo ser buena…
Yugi: Vaya, que convivir con ella te ha cambiado, ya no eres la que conocí…
Batashi Diarkae: Uhm… Ni siquiera nos conocemos…
Yugi: cierto…
Boku Diarkae: Sí… Muy bien… Al fin terminó este capítulo, o al parecer eso escribió la Hikari, después de que ella se despierte, seguro terminará… Pero eso le pasa por sobrecargarse de trabajo… Ah, deséenle suerte en sus exámenes semestrales… Y tiene que ir a trabajar… Uy… Y si yo termino el fic, seguro saco que todos se mueren o algo por el estilo…
Yugi: ¿Y cómo estuvo mi actuación?
BD: ¬¬ Ni siquiera saliste en esta parte…
Yugi: Cierto… ¡Exijo salir!
BD: Ya veremos, mientras te callas o la vas a levantar y se va a poner como histérica porque la dejé dormir… Es algo necia con eso de trabajar…
Yugi: (Se queda viendo la computadora y a MagAnzu) Oooh…
BD: ¿Y a éste qué le pasa? Bueno, me voy… Pero ni se les ocurra no dejar reviews, porque lo sabré y voy a estar demasiado enojada… Incluso ahora ya lo estoy por este intruso… (Toma a Yugi del cuello de la camisa y lo levanta) Dejen review o Yugi kun muere…
Yugi: O…ye (Se agarra el cuello) Suel…ta…me…
BD: No, porque mido 13 cm. más que tú, y porque no quiero…
Yugi: Me…jor… sí… de… jen… re… view…
BD: Adiós…
