Hola!
Conti, conti*w*
Muchas gracias por leer y por las reviews que me dejan *w*
Ahora sí que seguiran saliendo los capis cada sabado . lo lamento mucho, pero tuve algunos problemas aunque ya solucionado jijiji
Mi Canción
Capitulo Décimo: "Nervios"
Me desperté a las 7:10 a.m., me fui a bañar, por primera vez, en invierno, no quería salir de aquel chorro de agua tibia, que rica se sentía con el frió que hacía. Salí a los 20 minutos y me fui a mi habitación a ponerme mi uniforme. Estaba ordenando mi bolso cuando escucho un ruido seguido de un grito.
—¡Kagome! **se escucho el grito desde la sala o quizás la cocina—. ¡Kagome, levántate o se te hará tarde! —dijo la voz burlándose.
—¡Devuélveme esas llaves! —le grite mientras salía de mi habitación.
—¿Cómo quieres los huevos? —dijo Inuyasha mientras se paraba enfrente mió.
—Revueltos —le respondí al ver que tenía casi todo el desayuno preparado.
—Pensé que aún estabas en la ducha —me dijo mientras se daba la vuelta a seguir cocinando.
—Estaba ordenando mi bolso —le dije mirando lo que hacía.
—Y, ¿ya terminaste? —me preguntó.
—Aún no —le dije.
—Entonces termina —me dijo con tono de mando.
—Voy —le dije mientras me daba la vuelta y me iba a mi habitación.
No recordaba que Inuyasha se preparara algo de comer, cuando deje de verlo no era capaz ni de encender una cocina, creo que maduro durante todo este tiempo, aparte de eso, sus padres salen de vacaciones cada vez más, si ya parece que en vez de venir a casa, vienen de vacaciones para volver a otro lado casi enseguida. Termine de ordenar mi bolso y lo lleve a la sala.
—El desayuno esta listo —dijo Inuyasha al verme llegar.
—Se ve muy rico —dije mirando lo que había en la mesa.
—Lo esta —dijo Inuyasha sobradamente.
—Lo creído no se te pasa —le dije mientras me sentaba.
—Nunca —me dijo riendo.
—Gracias por la comida —dije mirándolo a los ojos.
—¿Cómo estas para hoy? —dijo Inuyasha—. Es el gran día.
—No me hables de eso —dije mientras se me revolvía todo en el estomago por los nervios.
Inuyasha solo rió y siguió comiendo, yo me tranquilice y probé lo delicioso que estaban los huevos preparados por Inuyasha, terminamos, lave los platos sucios, y nos fuimos al Instituto.
Llegamos al Instituto, camine junto a Inuyasha de la mano todo el rato, hasta llegar a mi lugar y dejar mi bolso, me senté y espere, Inuyasha a mi lado me hablaba, no lo escuche, solo pensaba en la audición de la tarde, estaba muy nerviosa. Al rato llego Himiko sola, supuse que Nabiki venia con Takeshi, y así fue, ya la había cambiado, Himiko ahora estaba sola. Algo me dijo, y no supe que fue, no podía estar concentrada en otra cosa que no fuera la audición, sentía los latidos de mi corazón aumentando cada vez más, a medida que pasaban los minutos, y así hasta que la jornada de clases finalizó. Era tanto mi nerviosismo que no me podía mover, hasta que Inuyasha me movió del hombro, volví a la tierra y empecé a guardar mis cosas en el bolso, pero, en silencio, no dije nada, veía a Inuyasha guardar las cosas, enfrente a mi tenia a Himiko hablando, no la escuchaba. Por un momento sentí que mi corazón se saldría.
—¡Kagome! —dijo Inuyasha mientras me tomaba la mano—. Es hora.
—Si —le dije, no me salían más palabras.
—Todo va a salir bien —dijo Inuyasha mientras empezaba a caminar llevándome de la mano.
Caminamos por el Instituto, solo me deje guiar por Inuyasha, aún estaba muy, muy nerviosa, y no sabía que hacer para tranquilizarme.
—Llegamos —dijo Inuyasha mientras se detenía.
Nos paramos frente a una gran puerta, la entrada al gimnasio auditorio, el Instituto tenía cuatro gimnasios, uno dedicado a la música y las artes, que era que el teníamos enfrente, otro dedicado al los deportes con pelotas, otro que era usado para actividades varias de los mas pequeños, y el otro que servía mas como salón de eventos y reuniones. Inuyasha abrió la puerta, y entramos.
Nos sentamos como en la quinta fila desde el escenario, un niño moreno de cabellos un poco largo y ojos cafés se acerco a nosotros.
—¿Vienen a audicionar? —preguntó mientras nos miraba.
—Ella viene —dijo Inuyasha.
—Llena estos formularios, por favor —dijo le chico amablemente mientras me pasaba los papeles.
—Si, gracias —le respondí
—Estas más tranquila —dijo Inuyasha.
—Si —le respondí—. Ahora que estoy aquí se me esta quitando el nerviosismo.
Comencé a llenar los papeles, era preguntas básicas como nombres, año en que estaba, edad, teléfono, dirección, si tenía alguna actividad extra programática, y cosas así. Termine de llenarlo y se lo fui a entregar al chico que me los dio, que repartía aquellos formularios a todos los chicos y chicas que iban a la audición a probar suerte.
Volví a sentarme junto a Inuyasha, y mire hacía el frente, en la primera fila habían tres chicos sentados, "deben ser los de la banda", pensé, solo le veía las espaldas, eran dos morenos, uno de cabellos cortos, y el otro un poco mas largo, el otro chico tenía el cabello color castaño, pero, muy claro, casi rubio, pero, no alcanzaba a ser tan claro, y casi le llegaba a los hombro, los tres, junto al chico que repartía los formularios, debían ser la excepción del Instituto para tener el cabello así de largo, recuerdo que un verano Inuyasha se dejo crecer el cabello hasta los hombros, dijo que se quedaría así, que le creciera y creciera, entramos al Instituto, y el propio Inspector se encargo de cortarle el cabello, fue motivo de burlas, de mi parte, por mucho tiempo.
En el escenario, solo había un micrófono, un chico salió de uno de los laterales del escenario y dijo que todo estaba listo, era un chico alto, cabellos castaños oscuros, y sus ojos, eran como grises, muy lindos. Dijo eso y volvió por donde vino, era el encargado de la música.
El muchacho de cabello oscuro y largo se levanto y subió al escenario.
—Hola —dijo a través del micrófono—. Muchas gracias a todas y todos por venir. Me presentó, soy el guitarrista de la banda, que a pesar de tener varios años, aún no tiene nombre —al decir esto se rió y lo siguieron los otros chicos de la banda—. Mi nombre es Kenji, y soy quien les va a informar de cómo será el proceso de selección, de entre todos ustedes solo elegiremos a uno o una, dependiendo de quien tenga mejor voz para nuestra música. El proceso consiste en lo siguiente, aquí nuestro baterista —dijo mientras señalaba al muchacho de ojos grises—. Será el encargado de ir poniendo diferentes canciones de conocimiento popular, espero —dijo riendo—. Y ustedes deben cantarlas completas, algo así como un karaoke con la diferencia que no tendrán las letras en ningún lado, deben saberse las canciones. Solo serán tres canciones por participante, y pueden ser en cualquier idioma, y género musical. Iremos llamando por orden alfabético. Sin más que decir, muchas gracias por venir.
Bajo del escenario y se sentó en el mismo lugar de antes, a su lado, estaba ahora el chico que me entrego el formulario, le paso los papeles, y Kenji llamo al primer concursante.
Era un chico, se paro frente al micrófono y comenzó la música, empezó muy bien, la primera y segunda canción perfectas, pero, la tercera, cometió muchos errores. Y así, siguieron pasando los chicos y chicas.
—Ninguno tiene tu voz —dijo Inuyasha mientras se recostaba en el asiento con las manos en la nuca.
—No se —dije algo dudosa—. Igual cantan lindo, y algunos casi ni se equivocan, ese por ejemplo, no se equivoco en ninguna.
—Tu quédate tranquila —me dijo Inuyasha—. Tu serás la próxima vocalista.
—Igual las canciones no están tan difíciles —dije mientras me ponía en la misma posición que Inuyasha, y sin medir el volumen de mi voz.
—¿Encuentras que están fáciles las canciones? —dijo el chico rubio de la primera fila mirándome fijamente.
—Si, un poco —dije nerviosamente.
—¿Vienes para concursar? —dijo riendo.
—Si —le respondí
—Ya veremos como están de difíciles —dijo mientras se daba la vuelta y aún riendo.
—Uno de los integrantes de la banda me odia —le susurre en el oído a Inuyasha.
—Nadie te manda a andar gritando —rió Inuyasha.
—¡Higurashi, Kagome Higurashi! —se escucho la voz de Kenji.
—Aquí —dije mientras me ponía de pie y caminaba al escenario.
—¡Suerte Kagome! —grito Inuyasha.
Camine lento y respirando profundo, hasta llegar al frente del micrófono.
—Ahora veremos que tan fáciles están las canciones —dijo el chico rubio con una sonrisa dibujada en sus labios—. Empieza —le dijo al baterista.
Estaba muy nerviosa, pero, me tenía que concentrar, la música empezó, sonreí, era una canción que conocía el ritmo y la letra a la perfección, comencé a cantar, "Solo quiero que vuelvas a mí, para otra vez poder sentir, lo que es amor, estaba muerto de dolor, sin ti mi vida ha sido gris y no hay nada que me haga mas feliz que escuchar tu voz, ¡ohhh!, junto a mi. Junto a ti yo se lo que es vivir, sin tu amor yo no quiero seguir, ya no tengo miedo a amar, esta vez no tengo miedo a amar, ¡ohhh!, que bello es amarte así, que suerte es tenerte a ti, escuchar tu voz, ¡ohhh!, junto a mí. Todo el tiempo que estuviste aquí y nunca te vi, y la luz de amor brillaba ardiente en tu mirar, que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mí. Esta llama de amor solo la enciendes tú, como extraño ver tu rostro bajo el cielo azul, que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mí. Y pensar que hoy vives en mí, y no sabia que podía existir, este amor entre los dos, hay tanto amor entre tú y yo. Tus palabras me llenan a mí, me motivan y me hacen sentir libre. Todo el tiempo que estuviste aquí y nunca te vi, y la luz de amor brillaba ardiente en tu mirar, que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mi. Esta llama de amor solo la enciendes tú, como extraño ver tu rostro bajo el cielo azul. Que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mí, Todo el tiempo que estuviste aquí y nunca te vi, y la luz de amor brillaba ardiente en tu mirar, que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mi. Esta llama de amor solo la enciendes tú, como extraño ver tu rostro bajo el cielo azul. Que ciego fui, nunca te vi, y hoy te siento, muy dentro de mí". Creó que la canté bien, y entera, miré la cara de los chicos de la banda y me miraban fijamente, me sentí un tanto nerviosa, pero, respire profundo y me tranquilice.
—Más difíciles para la señorita —dijo el de cabello rubio, mientras apoyaba sus codos en sus piernas y ponía su cara apoyadas en sus manos como quedando más cerca del escenario.
El baterista, puso la música, era una canción antigua, de los Auténticos Decadentes, volví a sonreír, la música empezó, y yo solo canté, "Tuve un problema de difícil solución, en una época difícil de mi vida, estaba entre la espada y la pared y aguantando la opinión de mi familia. Yo no quería una vida normal, no me gustaban los horarios de oficina, mi espíritu rebelde se reía, del dinero, del lujo y del confort, y tuve una revelación, ya se que quiero en esta vida, voy a seguir mi vocación será la música mi techo y mi comida, porque yo, no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar, quiero tocar la guitarra todo el día y que la gente se enamore de mi voz, por que yo, no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar, y en la cabeza tenia la voz de mi viejo, que me sonaba como un rulo de tambor, vos, mejor que te afeites, mejor que madurez, mejor que labores, ya me canse de que me tomes la cerveza, te voy a dar con la guitarra en la cabeza, vos, mejor que te afeites, mejor que madurez, mejor que labores, ya me canse de ser tu fuente de dinero, voy a ponerte esa guitarra de sombrero. Y tuve una revelación, ya se que quiero en esta vida, voy a seguir mi vocación, será la música mi techo y mi comida, porque yo, no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar. Quiero tocar la guitarra todo el día, y que la gente se enamore de mi voz, porque yo, no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar, y en la cabeza tenia la voz de mi viejo, que me sonaba como un rulo de tambor, vos mejor que te afeites, mejor que madurez, mejor que labores, ya me canse de que me tomes la cerveza, te voy a dar con la guitarra en la cabeza, vos, mejor que te afeites, mejor que madurez, mejor que labores, ya me canse de ser tu fuente de dinero, voy a ponerte esa guitarra de sombrero". Una canción muy escuchada por mi papá, si la canté mal, me pasaba de nerviosa, siempre se la cantaba como juego, mire a los de la banda, y estaban como sorprendidos mirándome, pero, no quise hacerme ningún tipo de ilusión.
—¿Tienes algo más difícil para la señorita? —dijo el rubio de la banda.
Después de todo, si estaban fáciles, de todo el rato que llevaban, aun no ponían canciones en otro idioma, la música comenzó, "en ingles", pensé, "Westlife, años que no los escuchaba", sonreí, mire al chico rubio, y me miro como diciendo, a ver si te la sabes, solo le sonreí, y canté, "Stay, with me, don't fall asleep to soon, the angels can wait, fr a moment. Come, real close, forget the World outside, tonight we're alone, it's finally you and I, ohhhhhh, it wasnt meant to feel like this, ohhhhh, not without you. Cause when I look at my life, how the pieces fall into place, it just wouldn't rhyme, without you. When I see how my path, seem's to end up before your face, the state of my heart the place where we are, is written in the stars. Don't be afraid, I'll be right by your side, through the laughter and pain, together we're bound to fly, ohhhhh, I wasn't meant to love like this, not without you. Cause when I look at my life, how the pieces fall into place, it just wouldn't rhyme, without you. When I see how my path, seem's to end up before your face, the state of my heart the place where we are, is written in the stars. Made a few mistakes, yeah, like sometimes we do, been through lot of heartache, but I made it back to you. Cause when I look at my life, how the pieces fall into place, it just wouldn't rhyme, without you. When I see how my path, seem's to end up before your face, the state of my heart the place where we are, is written in the stars. Look at my life, how the pieces fall into place, it just wouldn't rhyme, without you. When I see how my path, seem's to end up before your face, the state of my heart the place where we are, is written in the stars. The state of my heart, the place where we are, is written in the stars". Termine, mire a mi alrededor, y todo en silencio, mire a Inuyasha, solo me sonrió, comencé a caminar para bajar del escenario, los chicos de la banda se quedaron en silencio, cuando pase por al lado de ellos, sentí su mirada en mí.
—Hey —dijo el chico rubio mientras se ponía de pie.
—¿Sí? —dije dándome la vuelta.
—¿Tú número esta bien escrito? —me dijo mostrándome la hoja de inscripción.
—Si —le dije.
—Nos vemos luego —dijo riendo mientras se sentaba.
—Nos vemos —dije mientras caminaba a donde estaba Inuyasha.
Sentí la mirada de los otros participantes sobre mí, al llegar donde Inuyasha me aplaudió, y otros aplausos le siguieron, sentí mi cara enrojecer, y me escondí entre los brazos de Inuyasha.
Y? Qué tal? Les gustó?*w*
Ojalá les haya gustado *o*
Un besote y nos seguimos leyendo *w*
