Disfruten del capítulo!

Y muchas gracias a todos los que se molestaron en dejar review en el anterior! :)


10. El prisionero


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A la mañana siguiente, y después de dormir unas cuantas horas para reponerse del esfuerzo realizado por unos y por otros durante la misión de rescate, fue el momento de bajar a desayunar.

Poco a poco el comedor principal se fue llenando de gente. Primero fue Jasper, después bajaron Edward y Bella y por último fue Rosalie la que les honró con su presencia.

La rubia se apresuró en contarles a los demás su pequeña aventura vivida durante el día anterior, omitiendo por supuesto algunos detalles, entre ellos, la parte en la que ella estuvo prácticamente desnuda en la misma habitación que Emmett Cullen.

—Vaya, al final va resultar que mi hermanita es toda una mujer de armas tomar—bromeó Jasper mientras que se llevaba algo de fruta a la boca.

—Cierto, yo puedo dar fe de ello—prosiguió Edward, señalando con el dedo su ceja herida.

Todos rieron suavemente, provocando que la rubia enrojeciera levemente al recordar su fatal equivocación cuando Emmett la dejó sola en la cabaña. Su intención jamás había sido la de golpear a su invitado, pero en esa situación se dejo llevar completamente por su instinto de supervivencia, reaccionando demasiado tarde.

—Te pido disculpas de nuevo por eso Edward—habló Rosalie—Estaba completamente convencida de que eras un bandido y cuando te vi ya estabas en suelo—se disculpó, aunque no tenía ni idea de lo acertada que estaba al afirmar que Edward era un bandido.

—Como a pesar de todo conseguimos rescatarte, doy el golpe por bien servido—contestó el muchacho de cabellos cobrizos.

Rosalie le dedicó una sonrisa sincera, reanudando con su desayuno.

No habían pasado ni diez minutos cuando uno de los criados de la casa entró en el salón, llevando un sobre entre sus manos.

—Señor—llamó el muchacho, refiriéndose a Jasper—Acaba de llegar esta carta para vos.

El rubio asintió levemente con la cabeza, tomando el sobre mientras que el muchacho se retiraba rápidamente de la sala, dejando de nuevo a los cuatro muchachos sentados en la mesa.

Jasper desdobló el papel, leyendo su contenido con atención y rapidez.

— ¿Qué ocurre?—inquirió Rosalie al ver que según iban pasando los segundos su hermano iba frunciendo el ceño.

— ¿Qué día es hoy?

—Día treinta, Jasper—respondió Edward, sintiéndose intrigado por el contenido de la carta, aunque no lo iba a mostrar abiertamente.

—Vaya…—murmuró el rubio, levantando la vista hacia su hermana—La carta es de nuestro padre. En ella nos avisa que retornará a la mansión dentro de dos semanas…

— ¿Dos semanas?—murmuró Rosalie, a la que le cambió bruscamente la expresión de la cara al escuchar la noticia, mostrando que no estaba demasiado agradada por el regreso del conde.

—Así es. El único problema es que esta carta tiene su fecha de sellado el día dieciséis de este mes… Lo que significa que mañana mismo estará aquí—terminó de hablar Jasper.

— ¿¡Qué!?—Exclamó ella, levantándose de la mesa airada— ¿Mañana?

—Rosalie, controla ese carácter—la reprendió—Te recuerdo que no estamos solos.

— ¡Jasper! —Replicó ella, ignorando olímpicamente las palabras de su hermano—Nuestro padre se ausenta durante casi dos años y ahora vuelve como si nada… ¿y tú te vas a quedar ahí parado?

— ¿Y qué quieres que haga? Al fin y al cabo esta es su casa…

— ¡Pero es gracias a nosotros por lo que esta mansión sigue en orden!

—Rosalie—la llamó con un tono de voz serio, poniéndose en pie y dando por finalizada la discusión—Nuestro padre regresa mañana y nosotros debemos mostrar respeto por su llegada. Es nuestro deber como hijos.

La rubia apretó los dientes, fulminando a su hermano con la mirada. Entonces, sin decir ni una sola palabra más, abandonó el comedor dando largas zancadas, furiosa, aunque sin perder nunca esa elegancia natural que la caracterizaba.

Jasper volvió a sentarse, emitiendo un pequeño suspiro, mientras que Edward y Bella observaban la escena con cierta sorpresa en sus rostros.

—Os ruego que disculpéis a mi hermana—pidió Jasper—Se pone un poco sensible en lo que respecta a nuestro padre.

—No tiene importancia, lo entendemos—habló Bella mientras que hacía un pequeño gesto con la mano, quitándole importancia al asunto.

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..oOo..

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Después del ajetreado fin del desayuno, Edward y Bella regresaron de nuevo a su habitación tras despedirse de Jasper.

La morena se sentó sobre la cama, alisándose las puntas del pelo de una manera un tanto nerviosa, ya que después de lo ocurrido durante el día anterior, no sabía demasiado bien en que punto había quedado su relación con Edward.

Bella abrió la boca un par de veces, tratando de buscar las palabras apropiadas para iniciar una conversación, pero no fue capaz de hacerlo. Entonces, pudo darse cuenta de que Edward parecía estarse alistando para salir de la mansión.

— ¿Vas a salir?—preguntó.

—Sí. Tengo intención de ir al pueblo… a recaudar algo de información, ya sabes—contestó él, encogiéndose de hombros.

— ¿Quieres que te acompañe?

—No. Quiero decir, que no hace falta, voy a ir con Mike y Ben—rectificó sus palabras ante su negativa inicial—Tú solo quédate aquí y descansa.

—Claro, como quieras—no insistió más, ya que había podido comprobar con anterioridad que no servía absolutamente de nada discutir con Edward cuando el muchacho no estaba dispuesto a cambiar de opinión—Te acompaño hasta la puerta—añadió ella mientras que se levantaba de la cama.

Edward asintió con la cabeza, saliendo de la habitación justo detrás de Bella. Caminaron por el pasillo de la mansión en el más absoluto de los silencios. La mirada de la morena permaneció casi en todo momento clavada en el suelo, ya que se sentía realmente estúpida al no ser capaz de decir ni una sola palabra.

Cuando llegaron al vestíbulo de la mansión, Ben y Mike ya estaban allí, esperando pacientemente junto a la puerta.

—Bueno… ten cuidado—habló Bella, quedándose parada junto a la escalera.

—Claro, no te preocupes. Diviértete—contestó Edward mientras que una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro. Entonces, el muchacho se acercó a Bella, dándole un corto beso en la comisura de los labios.

Un inocente beso en la mejilla a ojos de Mike y Ben, toda una provocación según el punto de vista de Bella, que llevó sus dedos hasta esa zona como si la piel le quemara aún después del contacto.

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..oOo..

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Edward avanzaba por el pasillo del maloliente y antiguo edificio, siendo flanqueado por Mike y Ben, que ejercían de verdaderos guardaespaldas, manteniendo la expresión del rostro seria e intimidante.

El lugar estaba iluminado a duras penas por la luz que desprendían unos candiles colgados del techo, pero que no podían evitar que la vieja cárcel se mantuviera en penumbras. El silencio reinante solo era interrumpido por el sonido de las pisadas y de los gritos escalofriantes que periódicamente salían de la sala de torturas.

Nadie en la mansión sabía que los tres muchachos habían mentido al decir que iban al pueblo. En realidad, nadie sabía que habían mentido desde el primer momento.

Siguieron avanzando, pasando por delante de todas las celdas, algunas de ellas con prisioneros en su interior, hasta llegar a la última y más apartada de todas.

—Hola… padre—saludó Edward.

Entonces, el hombre que estaba sentado en lo más profundo de la celda se puso en pie, dejando que la luz de los candiles le iluminara por completo.

Su cabello rubio, algo ennegrecido por la falta de higiene, resplandeció bajo la tenue luz, que lo hacía parecer aún más rubio, si es que eso era posible. Sus ropas estaban descuidadas y algo rotas, como era habitual en un prisionero, pero eso no impedía que siguiera siendo un hombre ciertamente atractivo.

—Hijo, Mike, Ben… encantado de volver a veros muchachos…—respondió el hombre mientras que se aproximaba lo máximo que le fue posible a los barrotes de la celda.

—Igualmente señor Carlisle—dijo Mike mientras que Ben sonreía levemente.

—Perdón por no venir antes, pero nos ha sido imposible abandonar la mansión antes sin levantar sospechas—se excusó Edward.

—Daré la espera por bien servida si me traéis buenas noticias. ¿Cómo marcha todo?

—Todo se está desarrollando según lo planeado. Nos infiltramos en la mansión Withlock sin ningún problema… y Emmett y los demás siguen completamente ajenos al plan.

— ¿Aún creen que estáis tratando de robar unos documentos? —inquirió Carlisle.

—Así es, unas escrituras de unos terrenos. Tal y como pediste. Nadie sabe nada sobre quienes somos o cuales son nuestras verdaderas intenciones—aseguró Edward.

—Perfecto. Buen trabajo muchachos.

Todos guardaron silencio durante algunos segundos. Entonces, una mueca de culpabilidad se dibujó en el rostro de Edward mientras que su mirada esmeralda se clavaba en el suelo.

Para él no era agradable el tener que mentir a los que ya consideraba como si fueran su familia, pero sobre todo, se odiaba a si mismo por tener que mentir a Bella, por no poder decirle quien era en realidad, por no poder confesar cual era el verdadero motivo por el que se había unido al Colmillo Negro.

—Padre. ¿Durante cuando tiempo más tendremos que ocultarle la verdad a Emmett y a sus hermanas? —preguntó Edward finalmente. La misma pregunta que Mike y Ben se habían estado haciendo en sus cabezas pero que no se habían atrevido a exteriorizar.

—Edward, hijo. Todo a su tiempo. Sabes que tarde o temprano ellos se enterarán de todo, pero hay que ser pacientes. Esperar a que llegue el momento apropiado para revelarles la verdad.

El muchacho asintió levemente con la cabeza, suspirando profundamente. Al fin y al cavo, su padre tenía razón. Debía esperar a que las cosas se fueran desarrollando lentamente, sin apresurarlas, y cuando llegara el momento, él les confesaría todo a Emmett, a Bella y a Alice.

Les diría la verdad. Que no se llamaba Edward Masen. Que en realidad no era un campesino. Que no era huérfano, si no que su padre estaba encerrado en una maldita prisión de alta seguridad y que su madre estaba secuestrada en algún lugar del mundo. Les diría cuales fueron las verdaderas razones que le llevaron a unirse al Colmillo… y sobre todo, les diría quienes eran ellos en realidad, ya que esa era una verdad que solamente conocía el propio Carlisle.

—Señor Carlisle—habló Ben—En realidad, nosotros hemos venido hasta aquí para informarle de que vamos a dar paso a la segunda parte del plan. Jasper Withlock recibió una carta de que su padre llegará mañana mismo a la mansión.

— ¿Jonathan Withlock regresa a la mansión? —inquirió Carlisle mientras que una gran sonrisa se dibujaba en su rostro— ¡Magnífico!

—Sabía que te alegraría saber que esa rata disfrazada de Conde vuelve a su madriguera—añadió Edward con tono despectivo—Mañana mismo empezaremos con la segunda fase, tal y como te ha dicho Ben.

—Bien, muy buen trabajo muchachos. Sigan así—los felicitó. Entonces, un guardia interrumpió la conversación, avisando de que el tiempo de visita había concluido. Esperaron a que el guardia se alejara unos metros para finalizar la conversación.

—Volveremos en cuanto la segunda fase esté completada—dijo Edward—Y para entonces espero que Emmett pueda acompañarnos.

Carlisle asintió levemente con la cabeza. Después, estiró levemente el brazo, pasándolo a través de los barrotes, tomando la mano de Edward y dándole un pequeño apretón.

—Confío en ti, hijo. Ten mucho cuidado—susurró—Te prometo que todo esto terminará muy pronto.

—Por supuesto padre.

—Mike, Ben, tened cuidado vosotros también—se despidió también de los otros dos muchachos, que asintieron levemente con la cabeza.

Entonces, los tres muchachos abandonaron de nuevo la prisión, dejando a Carlisle a tras ellos, marchando de nuevo rumbo a la mansión, donde seguirían fingiendo frente a los ojos de los demás.

Hasta que llegara el momento.


Continuará...


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Bueno, se que este ha sido un capítulo un tanto extraño y que supongo que les habrá dejado con muchas preguntas sin responder, pero no se preocupen, que todos los misterios se irán revelando poco a poco! :)

¿Por qué está Carlisle en la cárcel? ¿Quién es Edward en realidad? ¿Será un traidor? ¿Y cuál es el papel del padre de Rosalie y Jasper en todo esto? ¿Qué relación une a los tres hermanos Cullen con Edward? ¿Y Mike y Ben? ¿Cuál es el verdadero plan de Edward y Carlisle?

Todo en los próximos episodios de "Bandidos"!!!

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ESPERO SUS OPINIONES!!

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