El camino hacia un final feliz
Capitulo diez
Un ameno despertar
-Hablan italiano
-Pensamientos
La semana paso rápidamente y el día en que despertarían a Tsuna finalmente llegó.
-Es tiempo –se dijo Reborn mirándose en el espejo y quitándose la ultima bandita que le quedaba en la cara. Salió de su habitación directo a la puerta principal de la cede Vongola para tomar un auto e irse al hospital. Hoy era el día en el que SU Tsuna despertaba y el no podía estar mas feliz.
-¿Listo ya, Reborn-san? –hablo Gokudera desde la puerta junto a todos los guardianes que lo esperaban.
Reborn solamente asintió y salió del lugar junto a los jóvenes que tras una semana de reposo, estaban mejor, aun con las fracturas pero mejor. Sin esperar a nada salieron de la mansión, con ganas renovabas de ver a Tsuna, pero al mismo tiempo, estaba también aquel sentimiento de culpa. Todos habían estado presentes en la pelea y nadie pudo ayudar a Tsuna cuando Basil los había atacado.
Ese día, pese a que todos se sentían culpables y avergonzados decidieron ir a ver a Tsuna. El camino hacia el hospital fue un combo de muchos sentimientos para todos.
Gokudera se sentía la peor escoria del mundo ¿Cómo era posible que él, siendo la mano derecha del Juudaime, no lo hubiera podido proteger?
Yamamoto pensaba ¿Si no pude proteger a un gran amigo casi hermano, como protegeré a Hayato?
Hibari únicamente pensaba no le perdonare jamás a ese mocoso haberme herido y mas encima, haber herido al herbívoro. Chrome y Mukuro eran ajenos a aquellos sentimientos y pensamientos pues ellos no habían estado presentes cuando aquello sucedió y Ryohei simplemente pensaba Tsuna tiene que ser realmente extremo como para haber sobrevivido a semejante enfrentamiento con la muerte.
Pero los pensamientos mas pesados eran los de Reborn Tsuna, mi Tsuna… ¿Cómo puedo llamarme tu pareja cuando no te pude proteger? Tú siempre has velado por mi bienestar incluso cuando era un bastardo contigo y ahora, cuando realmente me necesitabas a tu lado, te falle y deje que terminaras a unas horas de las garras de la muerte. Ni siquiera me siento digno de verte ¿Qué te diré? ¿Cómo actuare cuando tus ojos me miren con reproche? ¿Qué le diré a tu madre que su único hijo, salido de su vientre, estuvo a punto de morir porque yo no lo protegí?
Aquellos pensamientos tristes se vieron apagados por el anuncio del chofer que ya habían llegar al hospital.
Todas las buenas energías que todos traían se habían ido a la basura pues gracias a sus pensamientos, todos se habían encargado de auto-deprimirse. Caminaron a paso realmente lento cuando pasaron las puertas eléctricas del hospital. De repente ya no se sentían con ganas de ver a Tsuna, no querían tener que verlo despertar y la primera mirada que verían en su rostro seria una de decepción total.
Tanto Mukuro como Chrome, que venían detrás del grupo de tortugas, se desesperaron por la manera tan lenta de caminar del grupito así que empezaron a empujarlos por la espalda a todos.
-No tenemos todo el día ¿saben? Dentro de poco Bossu despertara –decía una feliz Chrome.
-Ya la oyeron. No quiero que mi linda Nagi se pierda el despertar de Tsuna por su culpa.
Tras empujarlos por un rato llegaron a la habitación de Tsuna, en donde el medico ya le aplicaba la medicina a Tsuna para diluir el somnífero. El medicamento hizo efecto rápidamente y Tsuna abrió los ojos lentamente. Su mirada era cansada, triste, de sufrimiento y dolor. Realmente nadie se esperaba ese tipo de mirada de una persona que recién despierta y mucho menos de Tsuna.
Tsuna parpadeo un poco antes de caer en cuenta de quienes estaban frente a él y su mirada cambio a una feliz, si era real o no, eso nadie lo sabía.
-Ho…la…chi… *cof cof* -tosió suavemente pues tras estar una semana en sueño, su garganta estaba seca. La enfermera ahí presente, le acerco un vaso con agua con una pajilla de punta flexible para que Tsuna pudiera beber y el medico se encargo de levantar a Tsuna suavemente para que pudiera tomar aquel liquido tan necesitado por el paciente.
-¿Cómo se siente, Decimo? –pregunto el doctor iluminando los ojos de Tsuna para ver que estuviera plenamente despierto.
-Con sueño –hablo muy, muy quedo –Y muy hambriento.
Ante lo ultimo dicho el medico sonrió –Me alegra oír eso. Dentro de poco le traerán algo de comer, le aremos unos chequeos mas y se podrá ir a casa–le sonrió cariñosamente el medico mientras le sobaba el cabello y luego se iba acompañado por la enfermera.
Tsuna miro a los cinco que iban en el avión con él el día del accidente y les sonrió.
-Gokudera, Yamamoto, Ryohei, Hibari y Reborn ¿se podrían acercar? –pregunto suavemente. Los mencionados se acercaron a la cama. Gokudera a su lado derecho con Yamamoto a su lado, Reborn, Ryohei y Hibari de su lado izquierdo. –Cierren los ojos un segundo ¿si? –Todos lo miraron sin entender pero al ver la sonrisa tan tierna que les mando, todos confiaron en él y cerraron los ojos. Cuando Tsuna se aseguro que no estaban mirando, activo sus llamas y les dio un fuerte, realmente fuerte, puñetazo en la cara a los cinco que se fueron de espaldas por la sorpresa y el dolor. –Tsk –se quejo Tsuna por el dolor que el mismo sintió ante el movimiento tan brusco pues aunque ya no dolía tanto como cuando estaba recién herido, aun le dolía.
-¡J-Juudaime! ¿Por qué fue eso? –pregunto Gokudera sobándose la mejía.
-Porque ustedes me lo estaban rogando con la mirada –dijo Tsuna divertido mientras se acostaba lentamente en la cama y apagaba sus llamas.
Los afectados se voltearon a ver entre si todos serios y luego estallaron en risas, poniéndose de pie, a excepción de Hibari que obviamente solo miraba a Tsuna con cara de "te matare, estúpido herbívoro".
-Lo que sucedió, no es culpa de nadie mas que la mía, así que no se mortifiquen ¿si? –Les sonrió dulcemente a todos –Nagi, ven –la llamo. Desde hacia algún tiempo Chrome le permitía a Tsuna que le llamara así pues para ella, Tsuna era tan importante como lo es Mukuro.
Chrome corrió rápido a la cama y se apoyo suavemente en el pecho desnudo (salvo por las vendas) de Tsuna para comenzar a llorar. Tsuna dejo un beso en el cabello de Chrome –No llores, estoy bien, Nagi –le sonrió.
Reborn sintió celos por la manera en que Tsuna trataba a la chica pero se abstuvo de comentar algo pues la mirada que Tsuna le mando claramente decía "no es lo que parece, así que no te enceles, idiota"
Chrome dejo caer sus lagrimas de tristeza, preocupación y alegría al verlo recuperado, por un rato y en todo momento Tsuna se dedico a sobarle el cabello, cuando la chica dejo las lagrimas, beso la mejía de Tsuna y él se encargo de limpiar los rastros de lagrimas de la joven ilusionista.
-¿Cómo se siente, Juudaime? –pregunto Gokudera, acercándose nuevamente cuando vio que era oportuno hacerlo.
-Como si un tren me hubiera atropellado –dijo divertido.
-¡ESO ES EXTREMO, SAWADA!
-Onii-san te pediré que dejes de gritar, por favor. Estamos en un hospital y por muy privada que sea mi habitación hay pacientes al otro lado del muro y tus gritos son capaces de recorrer todo el hospital –le reprendió entre juguetón y serio.
-H-hai…-susurro lo mas bajito que pudo, ocasionando que todos se rieran al ver a un Ryohei tan apenado.
-Ne, chicos ¿Cómo están ustedes? ¿Aun les duele algo? ¿El servicio medico los trato como se debía? –Y ahí hizo acto de presencia el modo "Mamá Gallina" de Tsuna para con sus amigos y familia.
Todos miraron a Tsuna como quien mira la cosa más tierna del mundo. –Estamos bien Tsuna, por el momento preocúpate mas por ti jejeje –hablo un risueño Yamamoto.
Tras seguir con aquella amena platica como por una hora, el medico que se encargaba de Tsuna llego con la planilla de Alta para que Tsuna la firmara, seguido de eso unas enfermeras ayudaron a Tsuna a vestirse pues, como lo dicho anteriormente, las heridas se había curado pero las mas profunda no lo habían hecho así que estaba el peligro de que volvieran a abrirse.
Cuando todos estaban listos para salir, el medico insto a Tsuna que viajar en avión era imposible, por lo menos el siguiente mes. Los reproches y reclamos por parte de Tsuna no se hicieron esperar pues no se podía dar el lujo de quedarse un mes ahí, tenia grandes cosas que hacer en su hogar como para estar tirado en la cede Vongola un mes. Luego de una fuerte amenaza por parte del medico, las enfermeras y sus propios guardianes, Tsuna prometió que INTENTARIA quedarse el tiempo estipulado por el medico.
*En la cede Vongola*
-Bien Tsuna, es tiempo de bajar. Ya que has vuelto, mucho papeleo te espera –si, ese era Reborn sacando a relucir su carácter.
-Ya lo se –respondió Tsuna algo molesto porque había perdido el enfrentamiento verbal que había tenido con todo el mundo con respecto a volver a Japón.
Tsuna seguía pensando en una y mil maldiciones cuando cruzo la puerta de entrada siendo asistido por Gokudera ya que tenían casi la misma altura.
-¡BENVENUTO A CASA, DECIMO!
La sorpresa no se hizo esperar en la cara del pobre Tsuna que de manera automática respondió:
-Sono a casa… -La felicidad brillo en los rostros de los empleados pues Tsuna nunca se había referido a la Cede como su Hogar.
Entre risas, abrazos y uno que otro beso dirigido a Tsuna se termino de ir la mañana. La tarde se la pasaron entre comidas y bebidas mientras Tsuna fingía con una sonrisa que no le dolía horriblemente el cuerpo.
Al momento de caer la noche Reborn se encargo de llevarse a Tsuna a su habitación pues todo el mundo andaba ebrio e intentaban manosear a Tsuna y eso Reborn, no lo permitiría JAMAS. Ya había aprendido su lección con Basil por lo que no dejaría que la historia se repitiera.
*En la habitación*
-Gracias por todo, Reborn –le dijo Tsuna mientras se dejaba caer suavemente en el colchón de la cama, el día había sido, cuando mucho, agotador sin mencionar que aun estaba bajo los efectos de uno que otro calmante.
-Jum, no hay nada que agradecer, únicamente hice mi trabajo, Dame-Tsuna –bromeo.
Tsuna miro feo a Reborn y cuando este cerro los ojos para reírse del Decimo, Tsuna activo una pequeña flama en la punta del dedo índice de la mano derecha y disparo una pequeña flamita que fue directa al sombrero de Reborn.
Reborn detuvo su carcajada cuando sintió como su sombrero caía al piso y de paso, se incendiaba, en un acto reflejo comenzó a pisotear el sombrero para apagar la llamita que se había hecho y una vez apagada miro de mala manera a Tsuna.
-¿A quien diablos llamas Dame-Tsuna, Reborn? –pregunto Tsuna con una sonrisa purgadora y orgullosa, al mas puro estilo Reborn.
-Tsk… Jodido mocoso –mascullo entre dientes mientras recogía su sombrero y disimuladamente tomaba un pequeño jarrón que estaba a mano y sin pensarlo dos veces lo tiro hacia la cabeza de Tsuna, quien solamente ladeo la cabeza y esquivo el golpe.
-Eso ya no te funcionara, Espartano Tutor –dijo divertido mientras se paraba de la cama y se quitaba la ropa que traía, dejando al aire libre su cuerpo que se mostraba lleno de vendas por todos lados.
Reborn recorrió su vista por todo el cuerpo de Tsuna, mirando como algunos moretones sobresalían de entre los vendajes. Un largo y profundo suspiro salió de sus labios y lentamente camino hacia Tsuna que intentaba ponerse una camisa pero al estar tan vendado, levantar los brazos le resultaba un tanto complicado.
-Duerme sin camisa por hoy –le susurro quedamente en el oído a Tsuna para luego besarle el cuello.
Tsuna cerro los ojos ante el beso, un suspiro salió de sus labios al sentir las manos de Reborn tocar todo su dorso con tal delicadeza que por un momento se tentó a abrir los ojos y confirmar que su amado era el que estaba ahí y no alguien mas.
-Eres un pervertido –le dijo entre divertido y excitado.
-Pero así te gusto ¿no? –dijo divertido dejando un nuevo beso en el cuello de Tsuna, quien solamente se dejaba llevar.
-Me gustas de cualquier manera, al fin y al cabo, amo todo aquello que te representa –le confeso mientras se giraba y besaba a Reborn con un beso un tanto apasionado para ser el primero que compartían luego de una semana.
-Ummm –un suave ronroneo salió de los labios de Reborn al sentir como Tsuna había colado su mano dentro de su bóxer –Estas algo urgido por lo que veo –afirmo Reborn al separarse del beso y mirar los ojos llenos de excitación de Tsuna.
-¿Qué esperabas? Tengo tres meses que no he tenido nada con nadie –le confeso. Una sonrisa prepotente se asomo en los labios de Reborn pero rápidamente esa sonrisa desapareció y fue reemplazada con un leve jadeo pues Tsuna había apretado un poco la hombría de Reborn.
-Bien, si aremos esto, lo aremos bien –declaro y retiro la mano de Tsuna de su entrepierna, tirando a Tsuna en la cama.
-Trátame con cariño ¿quieres? Te recuerdo que vengo saliendo del hospital –se quejo Tsuna pues al caer tan bruscamente en el colchón sus heridas le reprocharon.
-No prometo nada. –anuncio Reborn que sin esperar a nada, se tiro sobre el cuerpo de Tsuna, cuidando no caerle encima.
Un beso de lo mas demandante se inicio entre ambos. Reborn capturaba el labio inferior de Tsuna mientras este intentaba depositar una suave mordida en los de Reborn. Los movimientos eran necesitados y ambas bocas se abrían lo mas que podían permitiendo a sus lenguas encontrarse y jugar entre si con tal urgencia que casi era dolorosa. Las manos de Reborn comenzaron a tocar la piel de Tsuna o por lo menos, la poca piel que tenia libre de vendas.
Tsuna comenzó a quitar el saco de Reborn para luego quitarle la corbata y finalmente la camisa, el castaño pasaba sus manos por el dorso bien formado de Reborn sin perderse ni un solo detalle de la piel del Hitman. Los jadeos por parte de Tsuna eran la cosa más erótica que Reborn pudiera siquiera imaginarse.
Lentamente Reborn bajo hasta quitar la ropa que cubría el miembro de Tsuna dejando libre a la pobre presa que gritaba por atención. Sin esperar a nada Reborn engullo el miembro de Tsuna hasta el pegue succionando con fuerza haciendo que gemido roncos salieran de la boca del pobre chico que estaba a punto de morir por placer.
-R-Reborn… -jadeo al sentir como el Hitman había subido hasta la punta del miembro del chico y succionaba con fuerza el lugar para luego comenzar a pasar su lengua y dientes por la misma zona haciendo que Tsuna soltaba un largo y profundo gemido- ¡D-detente! Reborn ¡ME VENGO! –grito para dejar salir su escancia con fuerza dentro de la boca del Hitman.
Tsuna callo de espaldas a la cama respirando con tal dificultad que Reborn se asusto un poco (pero no lo hizo presente) y subió para ver como el pobre Líder agarraba grandes bocanadas de aire.
Reborn se dio una cachetada mental ¿Cómo se le podía ocurrir siquiera, intentar tener sexo con Tsuna cuando el chico venia saliendo de un coma? ¿Acaso era estúpido o que?
Tsuna abrió los ojos y miro con deseo a Reborn, pidiéndole a gritos que continuara. Reborn le sonrió y le dirigió una mirada de lo mas amorosa que podía –Por hoy, lo dejaremos aquí, Tsuna –le susurro en el oído y luego beso sus parpados.
-¿Por…que? –logro susurrar pues le costaba un poco regular su respiración.
-Solamente te hice un oral y te estas muriendo de asfixia. Es obvio que no podremos consumar nuestra nueva relación… aun –le dijo coqueto mientras lamia la mejía de Tsuna.
-Esto apesta –dijo Tsuna pues él quería sexo o mas bien, quería hacer el amor con aquel que era solamente suyo y por culpa de su estúpido cuerpo no podría disfrutar de ese acto en quien sabe cuanto tiempo.
-Lo se –apoyo Reborn quien tenia un horrible problema en el pantalón –Ahora si me disculpas, usare tu baño –dijo señalando su entrepierna.
Tsuna se sentó en la cama y puso una mano en el bulto de Reborn- Lo siento amigo, hoy te quedas en abstinencia.
-¡Jajajajajajajaja! –la carcajada que Reborn se tiro fue épica para Tsuna pues jamás lo había oído reír tan feliz y divertido. –Idiota –le dijo a Tsuna para luego besarlo e irse directo al baño, tendría que darse ayuda manual aquella noche, valla mierda.
Tsuna se acomodo el pantalón del pijama y se metió en la cama, intentando conciliar el sueño sin mucho éxito, cuando veinte minutos después Reborn lo acompaño haciendo que Tsuna apoyara su cabeza en su pecho.
-Buenas noches –se dijeron ambos y compartieron un último beso.
Realmente fue una manera muy interesante de llevar mi despertar. Solo espero que mi cuerpo se cure pronto para poder compartir la cama con Reborn no solamente para dormir. Una sonrisa picara afloro en la cara de Tsuna para luego, aun con la sonrisa, quedarse completamente dormido entre los brazos de Reborn.
~Continuara~
Espero que lo disfruten y les diré
Que este capitulo ¡me costo un mundo terminarlo!
Y en contra de mis planes este fic tendrá unos cuantos capítulos más
Quizás unos dos o tres capítulos mas o quizás solo ponga un decimoprimero
Y el epilogo. Ahí veremos como le hago.
A los 41 review actualizo :D
