CAPÍTULO 10
Ino estaba en su casa durmiendo tranquilamente, llevaba dos días seguidos casi sin poder dormir. Primero fue por la peligrosa misión de Naruto y después por la fatídica confesión que terminó con Naruto rechazándola, sin embargo hoy si había podido dormir a pierna suelta.
Pero no pudo disfrutar mucho por la mañana ya que el despertador comenzó a sonar con furia. A Ino no le quedó más remedio que despertarse. Los primeros segundos sintió un gran enfado por no poder seguir durmiendo.
Un instante después le llegó un fugaz recuerdo de la tarde anterior, cuando Naruto la besó durante interminables minutos. Cuando después estuvieron juntos de una manera en la que no habían estado nunca. Simplemente charlaron, se miraron y estuvieron juntos.
Ino no pudo evitar sonreír como una niña enamoradiza, su enfado se esfumó al instante. Y más contenta se puso al recordar que ahora debía marchar junto con su equipo para realizar alguna misión. Mientras se encaminaba hacia la ducha no pudo evitar pensar en cómo iba a actuar delante de sus amigos y de Naruto.
Sabia que Shikamaru la apoyaba plenamente, pero ahora estaba un poco decepcionada con Choji y temía su reacción si se enteraba de que ahora ella y su sensei eran algo más que amigos. Aquel era algo que definitivamente debía hablar primero con Naruto.
Como casi cada día desayunó en la cocina junto a su madre, no podía permitirse que la reunión matutina del consejo del Clan le amargase la felicidad. Aunque sabía que su padre debía estar muy enfadado ya que como heredera debía asistir a esas reuniones.
Tarde o temprano le tocaría pasar el mal rato, pero no sería hoy. Al terminar de desayunar se marchó hacia la Torre Hokage. Aunque ahora era Jounin seguía utilizando su ropa violeta que tanto le gustaba.
Aunque le encantaba ser Jounin y su nuevo uniforme había decidido que no se lo pondría hasta el día que Choji y Shikamaru pudiesen ponérselo con ella. Era cierto que ella se había esforzado más por conseguirlo y ahora se había propuesto animarles a hacerlo. Pero sabía que Choji no se creía capaz de conseguirlo y Shikamaru era demasiado vago.
Se reunió con ellos a la entrada de la Torre, a Naruto le gustaba llegar tarde eso era algo que hacía casi siempre. Así que estuvieron un rato charlando.
- ¡Y bien! ¿Cuándo cuando os vais a hacer Jounin? – Preguntó Ino muy animadamente.
- Que pereza… - Susurró Shikamaru mirando para otro lado.
- No todos somos genios como tu Ino. – Dijo Choji frunciendo el ceño.
- ¡No empieces con eso! – Respondió ella molesta, Choji la sacaba de sus casillas. – No eres débil… y con las técnicas de tu clan no deberás aprender a usar la Naturaleza de tu Chakra… como mucho estudiar para el examen escrito.
- Me suspenderían todos los examenes. – Volvió a decir Choji deprimido.
- ¡Eso no puedes saberlo! – Gritó Ino furiosa. – Shikamaru dile algo.
- Si no quiere déjale, yo le entiendo.
Ino estuvo a punto de responder, le enfurecía tener dos compañeros tan flojos de espíritu. Sobre todo porque sabía que eran mucho más fuertes de lo que ellos se consideraban. Pero no pudo decir nada ya que Naruto acababa de hacer acto de presencia.
- Esta conversación es absurda. – Dijo Naruto llegando.
- ¿Tú también? – Preguntó Ino ligeramente frustrada, aunque ahora mismo no podía enfadarse con Naruto.
- No, no es por eso. Es que resulta que cuando aprobaste tus pruebas le dije a la vieja que Shikamaru y Choji querían apuntarse a las pruebas de dentro de tres meses. – Respondió Naruto con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿¡Que!? – Preguntaron Choji y Shikamaru molestos.
- Así que bueno, podéis decidir si os dejáis ayudar o haréis el ridículo. – Añadió Naruto mirándoles.
- Podemos negarnos a participar.
- Lo que pasa es que ya se lo he contado a vuestros padres y resulta que están muy emocionados con la noticia. Ellos también os ayudaran a entrenar. – Dijo Naruto sonriendo.
- ¡No es justo! – Se quejó Choji, Naruto les había preparado una buena trampa.
- Vamos chicos, he notado que os faltaba un pequeño empujoncito nada más. Lo haréis bien. – Les animó Naruto poniendo una mano en el hombro de Choji.
- ¡Yo también os ayudaré! – Les animó Ino.
- Sí que estáis animados hoy. – Les dijo Shikamaru molesto mirando a Ino y a Naruto. – Y parece que lo pagamos nosotros.
Naruto no pudo evitar reír por aquel comentario.
- Dentro de nada seremos un equipo de Jounins haciendo misiones de Rango A y S… ¡Será divertido! – Dijo Naruto tratando de motivarles.
Sin decir mucho más se fueron hacia el despacho de la Quinta Hokage para recibir una misión. Se trataba de una misión sencilla de Rango C que consistía en proporcionar diversas entregas a los diferentes grupos que patrullaban el País del Fuego, a algunos grupos les llevaban suministros y a otras nuevas órdenes. Era algo muy rutinario pero importante.
Tenían que viajar a tres pequeños campamentos de la zona norte del País del Fuego y la última parada era en una pequeña aldea granjera donde los ANBU de Konoha tenían un pequeño cuartel del que vigilaban la frontera norte del País.
Naruto dejó las nuevas órdenes a la vez que se encargó de recoger los informes de la última semana que debía llevar de nuevo a la Hokage. Cuando salieron del edificio Naruto se quedó mirando al sol durante un segundo.
- ¡Os invito a comer! – Dijo Naruto sintiendo que ya era la hora.
- ¡Bien! – Dijo Choji motivado por fin, Naruto empezaba a pensar que podía chantajear al Akimichi con comida para entrenar.
- No tienes por qué invitar siempre Naruto-Sensei. – Dijo Shikamaru pensando en su maestro.
- No te preocupes… los Jounin cobramos muchísimo más que los simples Chunin. – Respondió Naruto rápidamente.
- ¿Eso es verdad? – Preguntó Choji frunciendo el ceño.
- Bueno, no deberíamos hablar de eso. – Respondió Ino sonriendo. – Pero sí.
- No es justo, trabajamos igual. – Se quejó Choji.
Llegaron a un pequeño restaurante de carne a la brasa, siempre solían ir a restaurantes de ramen por Naruto o de carne por Choji. Les gustaba ir alternando, pidieron una enorme cantidad de comida y empezaron a pasarlo bien en equipo.
La misión había sido cómoda y sin incidentes así que ese pequeño momento en equipo estaba resultando muy agradable. Shikamaru rápidamente empezó a sospechar que ocurría algo ya que Naruto e Ino estaban especialmente simpáticos hoy.
- Voy al baño, no os lo comáis todo. – Dijo Naruto levantándose.
Naruto se fue al servicio del restaurante a hacer aguas menores, cuando terminó empezó a lavar las manos para poder seguir comiendo. Sintió una leve presencia así que utilizó el espejo del baño para ver quien había entrado tan sigilosamente.
- Ino. – Dijo Naruto sorprendido de ver a la rubia en el baño de chicos.
- Sé que no debería estar aquí.
El rubio se secó las manos en los pantalones ya que estaba a punto de usarlas. Sujetó el rostro de Ino y la besó como llevaba toda la mañana pensando en hacer, cuando se separaron Ino sonrió y apoyó su frente en el pecho de Naruto.
- Veo que no solo ha sido raro para mí. – Dijo Ino.
- Estábamos de misión después de todo. – Añadió Naruto sujetando las manos de su alumna.
- ¿Qué deberíamos hacer con Shikamaru y Choji?
- No sé, ya hablaremos de eso mas adelante. – Dijo Naruto rápidamente. – Primero debemos ver que hacemos tú y yo.
- Pensaba que eso estaba claro… que ahora estábamos saliendo. – Respondió Ino a la defensiva.
- No tengamos esta conversación ahora… por favor. – Suplicó Naruto. – Sabes que me gustas mucho, te lo dije ayer.
Al decir aquello último Naruto acarició el rostro de Ino, ella hizo un poco de fuerza contra la mano de su sensei para sentir mejor aquella caricia.
- Sé que es raro y difícil… pero me gustaría que lo intentásemos al menos. – Dijo Ino contenta y triste a la vez.
- No te preocupes, a mí también. – Respondió Naruto haciendo que Ino sonriese de nuevo. – Voy yendo ya, estamos tardando mucho.
- Vale.
Naruto salió primero ya que también había ido primero. Se sentó de nuevo en la mesa y comenzó a comer de nuevo, al poco Ino volvió de nuevo.
- Si Shikamaru y yo nos hacemos Jounin nuestro equipo se disolvería… ¿No? – Preguntó el Akimichi.
- Os darían vuestros propios alumnos, sí. – Respondió Naruto rápidamente.
- Pero eso no implica que vayamos a dejar de hacer misiones juntos. Quizás hagamos menos. – Respondió Ino.
- Ah claro, como Naruto-Sensei que sigue haciendo misiones con su antiguo equipo…
Choji se acababa de dar cuenta de que acababa de cagarla, se había olvidado completamente del desastre del Equipo de Kakashi. Naruto ensombreció su mirada un poco, aunque después lo dejó correr y sonrió.
- El Equipo 7 sigue en funcionamiento… más o menos. – Respondió Naruto.
- ¿Quiénes lo forman? – Preguntó Ino con curiosidad.
- Pues Kakashi-Sensei, Sai y yo. Y provisionalmente esta Yamato-Taicho con el que hemos trabajado varias veces.
- Pero necesitáis un ninja médico. – Se quejó Ino.
- Si… ¿Y a que no adivinas en quien ha pensado la Hokage? – Preguntó Naruto mirando a su alumna.
- ¿Yo? – Preguntó la rubia sonrojada y sorprendida.
- Al menos hasta que tengas tu propio equipo de Genins. Ya sabes que la Hokage tiene puestos los ojos en ti. – Respondió Naruto mientras no quitaba la vista de su plato.
- Pero el vuestro es un equipo de Jounins de Elite, solo hacéis misiones de Rango S. – Ino solo había participado en una misión tan compleja y sabia lo difícil que podía llegar a ser.
- Lo harás bien, no te preocupes. – Le dijo Naruto sin dudar.
- Ino tu eres la mejor de los tres. – Choji siempre decía lo mismo.
- Eso no es verdad. – Respondió ella.
- Choji, el día que decidas mostrarnos tu verdadera fuerza veras que eres más fuerte que Ino, que Shikamaru y que yo. – Respondió el rubio rápidamente, no era la primera vez que lo decía pero nunca llegaría a creerle.
No tardaron mucho más en terminar de comer así que tuvieron que volver a Konoha, del pueblo a la villa solo había veinte minutos de viaje a velocidad ninja así que no tardaron demasiado. Fueron recibidos por los guardias de la puerta amigablemente y comenzaron a caminar hacia el interior de la villa.
- Menos mal que mañana es día libre por fin… la última semana fue bastante dura. – Se quejó Shikamaru.
- ¿Creéis que vais a descansar? – Preguntó Naruto haciendo que le mirase. – Que monada… mañana a primera hora os quiero ver en el campo de entrenamiento. Vamos a empezar a preparar esos examenes.
- ¡No es justo! – Se quejaron los dos chicos a la vez.
- Y por la tarde entrenareis con vuestros padres. En los próximos dos meses no sabréis lo que significa la palabra descansar.
Ino no pudo evitar reírse un poco por la reacción de sus amigos, en aquel momento recordó también cuando ella estuvo entrenando después de las misiones.
- Ino no hace falta que vengas, pero si quieres ayudarnos serás bienvenida. – Le dijo Naruto mirándola a ella.
- Allí estaré. – Respondió ella con una sonrisa.
- Pues entonces me iré a casa ya. Quiero disfrutar de la tranquilidad aunque sea una tarde. – Dijo Shikamaru de forma pesimista.
Choji le dio la razón y se fueron a gran velocidad hacia sus respectivos hogares. Naruto e Ino se quedaron a solas en mitad de la villa. En aquel instante Naruto sintió el impulso de volver a besar a Ino, sin embargo recordó que estaban rodeados de demasiada gente, era algo que no podía hacer.
- ¿Te apetece venir a mi casa? – Preguntó Naruto algo sonrojado, había resultado mucho más extraño de preguntar de lo que había pensado inicialmente.
- Claro. – Respondió Ino aún más sonrojada.
Ino sabia al igual que Naruto que no podían darse ninguna muestra de afecto en público. Al menos no por ahora, pero que fuese él quien propusiese que estuviesen a solas la había hecho extremadamente feliz.
No hablaron prácticamente de nada ya que la situación era algo tensa, se limitaron a caminar por las calles de Konoha como lo harían un sensei y su alumna. Tardaron menos de cinco minutos en llegar a casa de Naruto, donde al entrar sintieron como toda la tensión desaparecía por instantes.
Por fortuna el barrio de Naruto estaba bastante alejado del centro y a media tarde no solía haber mucha gente por las calles. Aunque una vez en casa del rubio no había que preocuparse más por eso.
Naruto no pudo ni darse la vuelta cuando Ino lo estaba abrazando, no pudo evitar sentirse bien y mal a la vez por aquella situación. Bien porque deseaba estar con ella, mal porque sabía que era algo que no debía hacer.
Correspondió el abrazo rodeando la espalda de la chica con el brazo izquierdo a la vez que acariciaba su rostro con la mano derecha.
Ino alzó la mirada hacia el rostro de Naruto y este pudo ver como ella se sentía extremadamente feliz por aquella situación, el Uzumaki no pudo evitar sonreír por aquello. Comenzó a acercarse a ella para besarla mientras la mitad de su cuerpo le pedía que lo hiciese y la otra que se detuviese.
No se detuvo.
Cuando terminaron de besarse se quedaron unos segundos mirándose sonriendo. Se separaron y Naruto se dio la vuelta para empezar a ponerse más cómodo, llevaba todo el uniforme Jounin. Se quitó la bandana, el porta-kunais y las bolsas para herramientas.
Ino, sintiéndose con muchísima confianza, le imitó quitándose aquellos molestos complementos ninja y dejándolos encima de una silla en el comedor. Naruto terminó por quitarse también el chaleco ya que en casa hacia suficiente calor.
Rápidamente la Yamanaka se acercó a su sensei y apoyó la frente en el pecho de Naruto, a él ese gesto le pareció muy tierno así que no dudó en rodearla con sus brazos.
- No me puedo creer que esto esté pasando… - Susurró Ino sonriendo.
- ¿A qué te refieres? – Preguntó Naruto apoyando su nariz en el pelo de Ino.
- A que tú me correspondas. – Explicó Ino con la misma sonrisa.
Naruto se separó de ella y la sujetó por los hombros, ella se quedó extrañada por aquella reacción ya que la estaba mirando de forma bastante seria.
- No me gusta que hables así… suena como si yo fuese especial y no me merecieses. – Explicó Naruto muy serio.
- Bueno entiéndeme… tu eres… – Naruto la calló poniéndole un dedo en los labios.
- Yo soy el chico al que le gustas. – Explicó Naruto haciendo que Ino sonriese profundamente.
Se acercó a ella una vez más y le dio un beso en la frente con todo el cariño que pudo reunir, al separarse de ella volvió a mirarle a los ojos, aunque esta vez con una sonrisa en sus labios.
- ¿Cómo no ibas a gustarme? – Preguntó después haciendo que Ino se sonrojase y sonriese aún más de lo que ya lo estaba haciendo.
Naruto estaba algo cansado después de pasarse toda la mañana corriendo de un lado para otro. Por fortuna los informes que debía darle a la Hokage no eran urgentes y podía entregárselos al día siguiente.
Se sentó en el sofá para intentar descansar un poco, Ino se sentó rápidamente a su lado ya que tenía muchas cosas de las que quería hablar con él.
- ¿Te puedo hacer una pregunta? – Dijo Ino acercándose más a él.
- Claro. – Respondió Naruto a gran velocidad.
- ¿Todavía estas meditando sobre si quieres o no estar conmigo? – Preguntó Ino algo preocupada.
- No, esa pregunta es absurda. Claro que quiero estar contigo. – Respondió Naruto sin pensarlo una vez. – Pero no puedo evitar preguntarme si debo estar contigo.
- Ya… - Respondió Ino contenta y triste a la vez. – ¿Qué es lo que te hace dudar más? ¿Lo que piensen de ti? – Naruto negó con la cabeza.
- Si me importase lo que la gente opina de mí ya me habría marchado de Konoha hace años. – Dijo Naruto riendo un poco.
- ¿Entonces?
- Me preocupa tu padre y el resto de tu clan. Lo que puedan pensar o hacer. – Respondió Naruto mirando para otro lado.
- Entiendo que no quieras enfrentarte a mi padre… - Ino sabía perfectamente lo duro que podía ser Inoichi.
- Tampoco es eso… llevo enfrentándome a tu padre desde que soy tu maestro, ya estoy acostumbrado.
- Es cierto… - Ino siempre se había fijado en lo poco que el líder del Clan Uzumaki toleraba a su sensei. - ¿Por qué le caes tan mal?
Naruto miró hacia abajo y se llevó una mano al vientre. Ino no tardó mucho en entender fácilmente el mensaje de Naruto, después de todo ella era de las pocas personas que conocían el secreto que escondía.
- Bueno… ¿Entonces porque te preocupa? – Preguntó Ino de nuevo.
- Se los planes que tiene tu padre para ti… y me has dicho muchas veces lo molesto que puede llegar a ser. Me preocupa que si se entera de lo nuestro pueda pasarte algo a ti. – Respondió Naruto por fin.
Ino se quedó unos segundos meditando aquella respuesta, sabía perfectamente lo que ocurriría si su padre se enterase de que estaba empezando algo con Naruto.
- Pero… - Dijo Ino devolviendo la mirada a Naruto. – Lo último que yo quiero ahora es hacer caso a mi padre. Y ya no es solo por ti… aunque no me gustases o no me correspondieses igualmente no querría que mi padre decida mi vida por mí. – Respondió Ino decidida.
- ¿Segura? – Preguntó Naruto mirándola.
- Te lo aseguro Naruto-Sensei… soy una Kunoichi de Konoha, soy Jounin. No soy una dama de palacio, siempre me he visto como una chica fuerte e independiente así que no puedo permitir que mi padre escoja mi marido. – Respondió Ino con fuego en los ojos, Naruto pudo sentir que aquella era realmente su convicción.
- Ya sabes que en eso te apoyo, nadie debería obligarte a nada. Ni a ti ni a nadie.
- Entonces, si de verdad no tienes miedo de enfrentarte a mi padre… no hay porque preocuparse. ¿No? – Preguntó Ino tendiéndole la mano a Ino.
Naruto correspondió el gesto y sujetó la mano de su alumna.
- Que no me asuste no implica que no me preocupe. Pero no tenemos por qué pensar en eso ahora. Además debes saber… que aunque no estuviésemos juntos te apoyaría frente a tu clan si tú necesitases mi ayuda. – Contestó Naruto decididamente, Ino sonrió por aquel comentario con un ligero sonrojo.
- Entonces… ¿Estamos juntos?
El rubio sonrió, después se puso de rodillas en el sofá y se inclinó hacia Ino para besarla. Ni siquiera una afirmación podría haber sido tan clara como aquel beso. Estuvieron un largo rato besándose, a Ino le fallaron las fuerzas y terminó dejándose caer de espaldas en el sofá. Pero Naruto no quiso separarse así que se colocó encima de ella sin cortar aquel beso.
Se terminaron separando porque Naruto notó que a Ino le faltaba el aire, aunque no era tanto por la falta de oxígeno en sí. Estaba total y absolutamente roja por aquella situación, después de todo aquello era nuevo para ella.
Naruto se quedó observando el precioso rostro de Ino enrojecido por el beso que se habían dado. A Ino le gustaba sentirse como una mujer adulta pero en aquel instante y en aquella situación no pudo evitar sentirse niña, al menos al compararse con Naruto.
Ella daba por hecho que para su sensei aquello era sencillo y en absoluto lo ponía nervioso. Si era cierto que tenía más experiencia pero hacia bastante tiempo que Naruto no estaba con una mujer en ese aspecto, también estaba nervioso. Aunque sin duda no más que ella, por eso le había dejado espacio rápidamente.
Pero Ino no tardó mucho en sujetar el rostro de Naruto y volver a besarlo con ternura, furia y pasión. La situación comenzó a caldearse poco a poco, era algo inevitable. En cuanto Ino comenzó a sentir algo de confianza sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de Naruto, aunque no por mucho tiempo.
- Espera. – Dijo Naruto sujetando una de las manos Ino.
- ¿Qué pasa? – Preguntó extrañada y preocupada.
- Es mejor que no sigamos por ahí, porque no vamos a hacer nada de eso hasta que seas mayor de edad.
Ino tardó un poco en asimilar aquella respuesta, su primera reacción fue abrir la boca al no ser capaz de comprenderlo. Después empalideció ligeramente.
- Estas de broma… ¿No? – Preguntó la chica preocupada.
- En absoluto, cuando seas mayor de edad ya haremos todas esas cosas. – Explicó Naruto incorporándose y quedándose de pie.
- ¿Es porque no te gusto? – Ino trató de tocar la fibra sensible de Naruto.
- Te aseguro que no es por eso… me va a costar más a mí que a ti. – Respondió Naruto algo sonrojado, ya había tenido demasiados malos pensamientos aquel día.
- ¿Sabes que aún quedan tres meses para mi cumpleaños? – Preguntó Ino.
Naruto no pudo evitar suspirar, por un segundo su fuerza de voluntad había flaqueado.
- Hazlo por mí, por favor. Me sentiré mejor si lo hacemos así. – Le dijo Naruto mirándola a los ojos.
Ino no pudo quejarse ante aquella petición, se levantó del sofá y le dio un abrazo a Naruto, después un beso en la mejilla.
- Esta bien, dejaremos el tema… por ahora. – Añadió al final.
- Supongo que me conformo con eso. – Respondió Naruto divertido mientras correspondía el abrazo.
Volvieron a besarse, aunque esta vez no permitieron que la cosa avanzase tanto. Simplemente estuvieron juntos disfrutando de su compañía.
- No vuelvas a dudar sobre si me gustas o no, te aseguro que me gustas mucho. - Naruto se puso algo serio al decir aquello.
- Supongo… cuando estabas encima de mi he podido notar que te gustaba. – Respondió Ino haciendo énfasis en la palabra notar.
Naruto no pudo evitar ponerse bastante rojo mientras miraba para otro lado, sabía perfectamente a que se refería con ella.
- No es mi culpa. – Se defendió Naruto.
- No tranquilo, a mí no me molesta… tu amiguito parecía muy "contento.". – Ino parecía estar pasándoselo muy bien.
- ¡Te vas a enterar! – Gritó Naruto fingiendo estar enfadado mientras atacaba a Ino.
Aunque al final resultó ser un ataque de cosquillas, quizás aquella tarde no había pasado exactamente lo que Ino quería pero se lo estaba pasando muy bien y eso nadie podría quitárselo.
Al final terminaron de nuevo abrazados en el sofá, esta vez Naruto estaba tumbado de espaldas e Ino estaba encima de él pero apoyando su espalda en el pecho de su sensei.
- ¿Qué crees que deberíamos hacer con Shikamaru y Choji entonces? – Preguntó Naruto, habían sacado ese tema un par de veces aquel día.
- Sé que Shikamaru nos apoyaría… pero me preocupa lo que pueda decir o hacer Choji. – Dijo Ino mientras pensaba en aquello.
- ¿Prefieres decírselo tú? Es tu mejor amigo…
- Si, supongo que sí. Con Choji ya veremos que hacemos. – Respondió Ino dejándose abrazar por Naruto. – Supongo que por ahora debemos mantenerlo en secreto…
- Si, supongo que será lo mejor. – Dijo Naruto algo entristecido.
Ino, al notar que el ambiente se estaba entristeciendo, se levantó para darse la vuelta y poder tumbarse bocabajo para mirar a Naruto a los ojos.
- No pensemos en eso ahora… total… ¿Qué más da? – Preguntó Ino sonriendo.
- La mayoría del tiempo lo pasamos de misión o entrenando… yo no suelo salir demasiado la verdad. – Añadió Naruto riendo un poco.
- Y aquí no tenemos que escondernos de nada ni de nadie.
Naruto la abrazó un poco más fuerte, seguía sintiéndose mal por lo que estaba haciendo pero no podía evitar dejarse llevar por lo que estaba sintiendo en aquel momento. Definitivamente no era algo que pudiese evitar ahora, porque sabía que ahora mismo Ino era lo único que podía detener la espiral de soledad y tristeza en la que vivía Naruto desde que Sasuke Uchiha abandonase Konoha.
Ino miró a Naruto fijamente a los ojos, parecía nerviosa en aquel instante.
- Entonces… ¿Ahora soy… tu novia? – Preguntó para después morderse un labio.
Naruto rodeó la espalda de Ino con el brazo izquierdo mientras acariciaba su rostro con la mano derecha, para Naruto la respuesta a aquella pregunta era más que obvia.
- Por supuesto que sí.
CONTINUARÁ…
