No queda mucho de este fic, espero les haya gustado como fue, aunque todos los capítulos son cortitos...

De trofeos y glorias.

El anglosajón no supo si preguntar de nuevo o no, estaba atónito y con las mejillas sumergidas en un color rojizo, sintió en contra de su voluntad una mano en esa zona tan íntima, las yemas americanas sujetando su miembro, rozándolo lujuriosamente mientras empezaba a besar el cuello, los gemidos eran idílicos, casi como siempre se los imaginó Jones.

–A-Alfred s-stop, no... ahh... ¡Alfred!~–clamaba en ruegos eróticos que se detuviera, sentía su falo elevarse con morbo en la mano que lo enredaba, se sentía descontrolado, todo era caliente, todo lo encendía.

Cerraba los ojos, pero así solamente conseguía sentir el roce de aquella mano sobre sus pezones más dura, los ojos del americano llenos de lujuria y el pene de éste golpeando su vientre mientras lo masturbaban.

–Que...que te...–apenas hablaba, para luego elevar la voz con fuerza y empujar al norteamericano que estaba duro y excitado hacia atrás.–¡Te dije que te detuvieras, imbécil!–

–Pero Arthur yo... I love you, eres el único trofeo que me gustaría tener...–explicaba con un gesto inocente, tratando de abrazar al inglés que correspondió el suave abrazo.

–No de esta manera, maldición...–susurró en el hombro americano.

–¿A que te refieres Arthur?–

–Que...–agachó la cabeza abochornado. –Que quizás también me gustes, maldita sea...–medio dijo medio gritó aquello. –Pero no quiero sentirme violado, quiero sentirme conquistado...–Arthur casi se muere diciendo eso, era lo más gay y cursi que había salido de sus labios en mucho tiempo.

–Pues conquistado serás Arthur, así cuando todo esto llegue a su fin, por fin serás solamente mío...–

Y los dos después de charlar un par de cosas intimas y privadas, por ejemplo qué harían con lo que se levantaba en sus pantalones, durmieron cálidamente abrazados. Ese día Alfred lo supo, podía llevar sesenta medallas ya, pero el mejor premio lo consiguó esa noche. Arthur también lo amaba.

N.A: ¿Todos esperaron que tendrían sexo salvaje verdad? bueno, pues no, Alfred tendrá que esperar hasta el final de de los juegos olímpicos. No se preocupen, habrá lemon, Arthur no saldrá ileso :3

Próximo capítulo: Pequeños secretos.

Los juegos olímpicos fueron más que una competencia para Alfred y Arthur, pero, el americano aún no se libraría de su ataque de celos, no después de enterarse de eso.