CAPITULO 9: RESPUESTAS.
ÁNGEL/SEELEY BOOTH(17 DICIEMBRE 2010)
Cuando la nube blanca desapareció pude apreciar aquel cuerpo, sus zapatos brillantes y limpios como si no hubiera pasado ni una sola noche, su vestido rojo precioso seguía marcándole cada parte de su cuerpo, aquel era mi vestido favorito y sus hombros estaban cubiertos por unos hermosos rizos que caían de una manera seductora para mí. Sus ojos seguían en ese azul intenso y su cara entonces me miro extrañada como si no me reconociera y dio un salto gritando. Miraba a su alrededor y se miraba y remiraba mirando aquella habitación de aspecto moderno. Yo entendía que ella estuviera confundida en ese mismo instante, pero me daba miedo al ver su rostro lleno de temor ante mis ojos, sabía que ella no me reconocía, su cara estaba llena de temor, podía observar su sangre latir con fuerza elevando la frecuencia de sus respiraciones, desde aquí oía su corazón, estaba nerviosa y solo lo olía, pero mi Temperance estaba de vuelta. Aun no me lo puedo creer. Mi Temperance.
¿Por qué no me reconocía?
¿Por qué me tenía tanto miedo?
Solo con verla me daban ganas de besarla y abrazarla, pero en ese mismo instante solo me caían lágrimas de alegría.
Entonces ella me lanzo una lámpara.
Br: ¿Quién eres? ¡Tengo que ir a la iglesia, mi novio me espera! –Gritaba mientras me golpeaba e intentaba huir-
Ángel: Tranquila. Soy…Seeley Booth tu novio. ¿No me recuerdas?-Le digo con calma, la notaba nerviosa y era normal.-
Br:¡TU NO ERES ÉL! – Dijo al mirarme, pues estaba muy nerviosa y ella no veía con claridad, debía demostrárselo.-
Ella echo a correr ante mis ojos y yo la seguí cuando llegue estaba sentada en el suelo donde antes se encontraba su iglesia y sus jardines preferidos ahora solo había piedras que quedaban y nada más, todo se había quedado en ruinas durante estos años y entendía que a Temperance le doliera, yo había intentado salvarlo pero la gente me gano, así que solo me acerque a ella poco a poco, intentando no asustarla aún más y me senté a su lado dándole un beso en la mejilla, ella me miro con lágrimas y puso su mano sobre su mejilla donde yo le acababa de dar un beso abrazándose a mí con fuerza.
Br: Yo creí que él me esperaría.
Ángel: Él te espero mi niña. Hueles muy bien…
Br: ¿Booth?
Ángel: El mismo… - Mebeso con fuerza volviéndome a abrazar. – Lo siento mi niña. Lo siento, de verdad que lo siento nunca debí haberte dejado sola aquel día.
Br: ¿Dónde estamos? ¿Qué son esas máquinas?
Ángel:Esas máquinas son coches, te acuerdas aquello que iba muy despacio y que tenía una palanca y era descapotable, pues ahora son más modernos estamos en el 2010. –Me miro como si le tomara el pelo y se rio-
Br:…Es una broma ¿verdad?– Miro a su alrededor. -¿Tanto tiempo? ¿Y mi padre? ¿Y Angela? ¿Y….y la iglesia? ¿Qué ocurrió?
Ángel: Tranquila, contestare todas tus preguntas, una a una. Relájate. Al parecer, un actual ex amigo te encerró en un anillo, te he sacado de allí. Cuando desapareciste, tu padre y yo sabíamos que no habías huido, creíamos que o habías sido asesinada o tal vez algo había pasado sobrenatural. Le conté la verdad a tu padre. – Me miro y me interrumpió de inmediato.
Br: ¿Qué verdad? – Sonreí y le di un beso en la frente.-
Ángel: A eso voy. Le conté la verdad sobre mí, mira, no quiero asustarte pero cuando te conocí, tú eras una niña de 4 añitos, y yo tenía la misma edad que tengo ahora, por eso sigo igual. Soy un vampiro y te he protegido desde que te conocí. Por ello, tu padre me pidió que te buscara en los sueños, que entrara como hacía antes y te encontrara para salvarte, pero algo me impedía entrar, entonces supe que estabas viva pero que era una fuerza mayor lo que hacía que te separaran de mí. Hable con tu amiga Angela y su marido, y con tu padre, sabía que si te decía que han muerto después de tantos años, me odiarías por no protegerlos. – Sus lágrimas llegaron su rostro y yo no pude no derramar una.- Estaban de acuerdo conmigo, les di la inmortalidad, siguen vivos igual de jóvenes y guapos. Pronto iremos a verlos. Pero, respecto a la iglesa, hubo un incendio quise reconstruirla, pero… nadie me dio ayuda, pero tranquila Hodgins, y tu padre me ayudaron a reconstruir una igual en otro sitio, puede que no sea tan bonita como antes, pero solo quería que cuando volvieras todo estuviera allí. Tu padre y yo sabíamos que volverías.
Br: Sigue siendo jefe de policía. – Reí ante tal comentario.-
Ángel: Tras tanto tiempo, tu padre es jefe del FBI. –Su cara de sorpresa fue increíble.
Br: Creo que tengo más preguntas pero ahora, solo quiero volver a casa…-Dijo agarrándose a mi triste y debilitada.-
Ángel: Tranquila. – La cogí en brazos.
Cuando llegue a Walfram y Hart, la tumbe sobre el sofá de mi despacho, se me había quedado dormida en mis brazos.
Estaba tan hermosa, pero la veía tan débil, tan indefensa, estaba confundida y la entendía, así que baje a hablar con su padre y Angela, pensé que a Brennan le gustaría encontrarse con ellos cuando despertara.
Lo que ahora mismo quería saber y no sabía era donde se había metido Lorne por que iba a aplastarle su cabeza verde.
Ángel:Encontré a Temperance.-Dije entrando en la sala donde se encontraban todos, después de mi llamada para reunirlos.-
Ang: ¿Qué? ¿Dónde está?-Me miro sorprendida y con ganas de verla.-
Ángel: Ve a mi despacho, se ha dormido y está muy asustada, le he dicho lo de, lo que soy, no sé cómo se lo ha tomado. ¿Dónde está su padre?
Angela:Esta ahí. – Yo solo asentí y me dirigí hacia allí. Estaba tan feliz que no sabía cómo decirle que su hija estaba de vuelta.
Padre: Hola Booth. Estoy con un caso muy interesante.-Dijo un poco molesto por la llamada que le hice-
Ángel: Puede que esto, te parezca más interesante. Tu hija está de vuelta.
Padre: Mi….mi…. ¡o dios! – Las lágrimas empezaron a caerle por la mejilla. - ¿Dónde? ¡HE DICHO DONDE!
Ángel: Relájate en mi despacho. Se ha dormido, y está muy asustada, así que por favor no la asustemos más. Vamos. – Subí con él. Brennan aun dormía.
Su padre cogió su chaqueta y la arropo con delicadeza depositando un suave beso sobre su frente. Solo pude ver como la sonrisa de Temperance se levantaba y hacia que otra lagrima dulce cayera sobre mi mejilla rozando la comisura de mis labios mientras se escurría. Angela le leía un cuento y le cogía la mano besándosela.
Entendía sus desesperaciones.
Estaba feliz, la había encontrado pero, tenía miedo.
Miedo a perderla.
Miedo a que ahora me tuviera miedo y no podía dejar de pensar en nada más que en su reacción al despertar.
Me daba igual todos los casos que tuviera en ese mismo instante porque solo quiero esperar a que despierte quería continuar con la boda, la llevaría de compras a por ropa nueva a por el vestido a por todo.
La amo.
Y la amare.
Pero también entendía el sufrimiento que estaba pasando y entendía que pensara cosas extrañas sobre mí y sobre todo.
Cuando despertara tendría muchas preguntas que contestar.
Estaba completamente seguro.
Sus ojos se abrieron.
Padre: Temperance.
Br: ¿Papa? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo es que no estás muerto?
Padre: Le obligue a Booth a que me convirtiera en un vampiro. Te lo dije. Era él.
Br: Los vampiros no existen.
Padre: Por una vez, lo fantástico supera lo real. – Beso a su hija de nuevo a la frente.
Br: Entonces, es verdad, pero, los vampiros ¿no son malos?
Padre: ¿Crees que somos malos? – Le pregunto a su hija con una sonrisa traviesa que hico que ella le devolviera una sonrisa y lo abrazara.
Sus ojos se clavaron en los míos con lágrimas en los ojos.
Br: ¡Te eche de menos! – Se abrazó a mí de forma rápida, como la primera vez que nos vimos cuando le salve a su perrita Luna.– Pero me mentiste, y no debiste hacerlo, pero, te perdono. Te quiero.
Ángel: Shhhhh…tranquila mi niña. Ya está…estas de vuelta te lo explicare todo.– Le bese la frente mientras le acariciaba la espalda sin dejar de besarla para que se quedara un poco más tranquila. – Shhh… Todo paso.
Br: Quiero que me dejéis sola con Booth.
Padre: Claro…
Todos nos dejaron totalmente solos yo la bese tiernamente en los labios.
Br: Hay algo en lo que no he dejado de pensar, ¿Podremos casarnos? ¿Podre acabar mis estudios? –Dijo preocupada-
Ángel: Todo… te lo juro… y será más fácil.– Le sonreí y le roce con mi dedo gordo su mejilla y baje por la comisura del labio besándola. – Te amo. Y siempre lo hare. Ahora ponte esta ropa sé qué te parece de fulana o algo parecido pero es lo que se lleva ahora… ¡Milagro los tobillos se enseñan!- Reí y la volví a besar mientras ella reía al oír mi comentario. – Vamos que te llevare a comprar ropa nueva, el vestido de novia, el más bonito que allá. – Le sonreí y ella me sonrió. – Vamos vístete corre.
Br: Si…pero lo del vestido, ¿no da mala suerte?
Ángel: Te perdí, una vez creo que ya se acabó nuestra mala suerte.
Espere fuera.
Solo unos minutos pero que se hicieron eternos al no encontrarme a su lado, el tiempo pasaba más y más despacio.
Ya la echaba de menos y no llevaba ni 10 minutos sin ella.
Cuando salió, la ropa le quedaba magnifica aunque ella se estiraba la minifalda de forma incomoda, yo la agarre y la bese agarrándole las manos para que dejara de intentar bajarse la minifalda.
Ángel: Así se viste ahora, relájate no pasa nada, estas preciosa. Eres hermosa.- La agarre de la mano. – Vamos preciosa. Te llevare a comprar.
Los dos fuimos para Temperance el centro comercial era algo diferente y extraño, era gigantesco y veía a los jóvenes besarse sin temor a que les cortaran la cabeza por no estar casados, no entendía nada.
Este mundo era nuevo para ella, y yo notaba que se estaba enamorando de este mundo nuevo en el que las mujeres no se consideraban escoria, por lo menos en este país.
TEMPERANCE ( 17 DICIEMBRE 2010)
El centro comercial es precioso.
Agarro más fuerte la mano de Booth y lo beso con pasión, podía besarlo y hacer lo que quisiera nadie me gritaría y me castigaría, y corrí a una tienda al ver un vestido de estampado de flores que me gustaba, pero me parecía muy corto. Se me verían las rodillas. Booth me miro riendo y corrió conmigo abrazándome por atrás y susurrándome que me lo compraría, cosa que me hico volver a sonreír. El me metió en la tienda y miro el modelito cogiéndolo y comprobando la talla, me sonrió de nuevo y me pidió que me lo pusiera yo no entendía nada de lo que Booth me decía pero él me acompaño hasta un vestuario, o así decía el que se llamaba. En mis tiempos, en las tiendas tu elegías la tela y ellos te tomaban medidas, ahora había letras que decían que ropa debías de llevar. Yo tenía la M, la M. Cuando me acerco al "vestuario", me dijo que me metiera en un lugar el cual se cerraba con cortina y me pusiera el vestido así que obedecí sin entender nada y me cambie aquel vestido me encantaba era negro de palabra de honor, nunca había llevado una palabra de honor, quite la cortina y se lo mostré a Booth el cual dejo caer la boca sorprendido como si de verdad estuviera guapa, y cuando me mostraba ese aspecto de deseo de cogerme y comerme allí mismo me encantaba porque era cuando descubría que él estaba realmente loco por mí, y que no estaba viviendo ninguna farsa.
Él me agarro la mano y me dio una vuelta.
Ángel: Preciosa. Bellísima. Te lo compro.-Dijo acercándome al espejo en el que me vi sorprendida, no parecía yo, el peinado, el vestido, pero realmente me gustaba.
Br: Gracias.
Entre y me cambie y fuimos a comprar más ropa entonces lo vi.
Allí en aquel escaparate.
Un vestido blanco y hermoso, también palabra de honor, hacia resaltar bien las caderas y una vez haber llegado a la cintura se dejaba soltar dejando salir una cosa, nunca había visto un vestido como ese.
Era algo increíble.
Hermosísimo.
Me había enamorado de aquel vestido.
Dicen que el día de tu boda es el día más feliz de tu boda, y yo quería vivir mi día más feliz con ese precioso vestido sí o sí.
Pero esta vez, Booth no debía enterarse.
Lo vi acercarse y corrí hacia él.
Br: ¿Puedes seguir respondiéndome a algunas preguntas?
Ángel: Claro, dime. – Me dijo sentándose sobre un banco muy extraño y colocándome en sus piernas.
Br: ¿Los estudios? ¿Cambie el mundo?
Ángel: Sí, lo hiciste. Tu desaparición, tus compañeros, algunos, se alzaron para defenderte, buscarte. Defendieron tu último sueño, tu redacción. Por cierto muy bonita. Tu profesor fue un gran luchador por vuestros derechos, y gracias a ti ahora las mujeres trabajan, estudian y disfrutan de la igualdad, algunas más que otras.- Mis lágrimas recorrieron mi rostro. Eran lágrimas de felicidad.
Br: ¿Cuándo nos casaremos?
Ángel: Pronto, tienes que esperar, las cosas han cambiado, ahora tienes lo que se llama "mayoría de edad". La gente no se casa a los 14 años, se casa a partir de los 20 pero pueden a partir de los 18. Así que haremos una cosa, si te parece bien dos años, no son nada.
Br: ¡Para mí son mucho! – Dije enfadada- Esa mierda de anillo me tuvo apartada de ti y ahora no puedo estar con el amor de mi vida. – Booth se rio de mí y le mire de forma seria.-
Ángel: Escúchame, nos casaremos pero tenemos que firmar unos papeles, falsificaremos tu edad nos casaremos y cuando cumplas los 23 yo… - Lo mire y lo interrumpí de inmediato.
Br: Tú me convertirás. ¿Duele? – Pregunte nerviosa.
Ángel: Un poco. Pero son unos segundos. Además de que no te obligare si no quieres.
Br: Sí claro si que quiero, pero los vampiros, pueden ser padres?
Ángel: No, pero antes de convertirte buscaremos la manera de solucionarlo, lo encontraremos te lo prometo.
Br: Gracias. – Lo mire y lo bese, sin darme cuenta estaba colocándome sobre él, el me aparto riendo.-
Ángel: Estamos en un sitio público, me encanta que hagas eso, pero esto ya no es 1920.
Br: Perdón – Digo riendo.- ¿Hay algo más que deba saber?
Ángel: Tengo un hijo, pero lo tuve antes de conocerte, es mayor, tiene tu edad.
Br: Eso no me importa, si es tu hijo, yo también lo querré, pero me refiero a algo más que deba saber de este mundo. Quiero volver al instituto y tendré que adaptarme.
Ángel: Claro. Te lo mostrare.
Booth me llevo a su casa, era hermosa grande y era perfecta para una familia, le sonreí al entrar y me quede quieta en medio de la entrada observando todo a mi alrededor, esperando a que Booth me diera una señal de que iba a pasar ahora.
Sus manos rodearon mi cintura y sus labios resbalaron por mi nuca con delicadeza, mi respiración cada vez era más entrecortada.
Nunca había sentido tanto placer.
Sus manos fueron bajando hasta la zona prohibida, de inmediato me gire y lo aparte.
Br: ¡EY! ¿Y eso de esperar hasta el matrimonio? – Dije enfadada-
Ángel: Perdón. Me deje llevar además. – Se acercó a mí con cara de disculpa- Eso ya no se estila.
Br: ¿Qué? La gente lo hace antes de casarse?
Ángel: Y con desconocidos – Me dijo disimulando.
Br: …Que asco.
Ángel: ¿Y que tiene de malo hacerlo antes o después? –Me dijo serio.- Eso solo es para creyentes y tú nunca creíste en dios.
Br: Te ha molestado – Agache la cabeza sintiéndome mal por apartarlo.
Ángel: No mi vida, no me ha molestado, solo quiero que veas el nuevo mundo, porque has de adaptarte a él.
Br: Es solo, que quiero esperar. No es por qué no esté preparada, créeme con ese cuerpo que tienes estoy más que preparada, pero quiero que sea perfecto y nada me parece más perfecto que ese día.
Ángel: Me gusta tu decisión, he hablado con tu padre, y nos casaremos en dos días, ¿te parece? - Me dijo besándome de nuevo. – Pero el lugar lo elijo yo, y tranquila será donde querías ya verás.
Br: Genial, cuanto antes mejor, quedare con Angela mañana.
Ángel: Amor, ven. – Me llevo a una sala extraña- Este, será tu móvil, un móvil es un teléfono portátil, en el puedes enviar mensajes, aunque me gustaban más las cartas, este es su sustituto, y puedes sobretodo llamarme y hablar conmigo estés donde estés, incluso buscar en internet. –Lo mire sin entender una palabra pero iba almacenando toda la información, cogí el móvil y lo mire curiosa.- Esto es un ordenador, en el escribes, coges apuntes, lo llevas al colegio si quieres, es un buen sustituto de los libros por que tiene una gran memoria para tus trabajos, también puedes mirar internet. – Sonrió y me sentó sobre sus piernas.- Internet es un gran portal donde puedes encontrar respuestas a todo, incluso a las cosas más curiosas e interesantes que nunca se te habrían ocurrido buscar. Imágenes. Información. Historia. Ciencia. Y mucho más.
Br: ¿Y cómo se utiliza? – Dije aun mirando el móvil y el ordenador. – Es muy pequeño, pero tan curioso.
Ángel: Mira, este es el código para encenderlo, se llama PIN. Una vez lo enciendes, tienes varios iconos. Te he instalado el Whatsapp, en el puedes enviar mensajes gratuitas ves, este es mi teléfono, tocas sobre el icono de Whatsapp, ves y le das a mi contacto por ejemplo, y escribimos lo que quieras. – Me dio el móvil para que escribiera algo. "Te amo". Enseguida su móvil sonó y vi que había recibido ese mensaje.- ¿Interesante verdad? – Me sonrió y yo reí abrazándolo- Las llamadas son con este icono, llámame y veras. – Hice lo que me dijo y el móvil empezó a sonar.-
Br: Es fantástico. – Dije feliz, la ciencia era asombrosa.- ¿Y Internet? ¿Cómo busco en internet?
Ángel: Mira, es así de sencillo. Abres este icono en el móvil, ves la bola del mundo y, Google, es un buscador en el pones lo que quieras saber cualquier cosa por ejemplo, ¿Qué quieres saber?
Br: ¿Seremos felices? – Dije mirándole a los ojos.
Ángel: Eso, te lo puedo responder yo ahora mismo. – Me beso agarrándome de la mejilla- Claro que sí. Mira por ejemplo busco, tu nombre. – Escribió mi nombre completo y apareció información sobre mí, de todo tipo, sobre mi desaparición, etc. Era fantástico.
Br: Aprenderé a usarlo, pero me costara, es mucha información. La ropa, la música, el desparpajo de las mujeres, los cambios culturales, la ciencia.
Ángel: Es mucha información pero eres muy lista y te adaptaras rápido, yo te ayudare. – Se levantó y me sentó en la silla cogiendo unos libros de la biblioteca y acercándose a mí. – En estos libros hay información sobre carreras universitarias. Puedes elegir la que más te interese, cuando hayas terminado, estaré arriba preparándote la cena. Te dejo investigar con estos aparatos y leer el libro. – Me beso la frente y subió aquellas escaleras, dejándome sola en aquella habitación.
ÁNGEL(17/12/10)
Busque una receta por internet, quería hacerle un buen plato de cena ya que había estado sin comer desde hacía mucho tiempo y había invitado a su padre y a sus amigos para que estuvieran con ella.
Los vampiros no comemos lo mismo que los humanos, pero, a veces hay que hacer un esfuerzo para que los humanos se sienten cómodos, y hoy lo íbamos a hacer por ella.
Tenía muchas más cosas que contarle, pero no quería presionarla, y menos asustarla.
La vida ya era suficiente dura cuando vivías siglos, pero cuando habías perdido décadas sin saber por qué, aún más.
Acabe el plato y hice la receta con la misma presentación que se veía en la imagen, serví los platos y escuche el timbre.
Abrí la puerta y allí estaban todos, cuando me gire Brennan se encontraba a mis espaldas abrazada al libro, mirándome cabizbaja.
Ángel: Chicos, porque no entráis y os ponéis cómodos, ahora vamos Brennan y yo.- Me acerque a ella y la lleve a la cocina cerrando la puerta.- ¿Qué ocurre?
Br: Son muchas cosas, y no sé, ¿Qué he de hacer?
Ángel: Ahora mismo nada, yo me ocupare de todo, tu solo has de descansar unos días, y si quieres saber algo nuevo, como hoy, me preguntas. Ahora tu padre quiere ver a su hermosa hija, y quiere cenar con ella, al igual que tu amiga y su prometido. ¿Vamos? – Me asintió abrazándose a mí y le seque las lágrimas entrando con ella al comedor.
Ángela: Amiga mía, mañana tú y yo nos vamos a buscarte un gran vestido de novia, porque no voy a permitir que mi mejor amiga no vaya hermosa el día de su boda.
Br: Gracias, por todo. – La sonreí y empecé a comer aquel plato extraño pero riquísimo.- Mmm, creo que ya se quien cocinara en casa. – Dijo feliz a la vez que todos reían.
Ángel: Encantado de cocinar para ti.
CONTINUARA...
