Déjà Vú

Noveno Déjà Vú

By

Tsukire


El día de ayer fue muy agradable para ella, pudo conversar con Usui durante unos instantes de forma que pudo remontarse a aquellos días cuando ellos dos eran inseparables, obviamente debido a que Usui no la dejaba ni un momento sola, antes…cuando no estaba condicionada por el destino.

Aunque trató de no tener el mínimo contacto, Usui de verdad es tan persistente que lo mejor es ceder, y eso fue lo que pasó, Misaki comenzó a cederle un poco de espacio en su vida, sabía que no debía hacerlo, pero lo extrañaba tanto, además, el hecho de que Misaki estuviera dispuesta a marcarle un límite para ser estrictamente amigos No iba a ocasionar que todo se repitiera ¿Verdad? ¡Tenía la guardia muy en alto! No iba a permitirle a Usui cruzar esa línea que conduciría todo al desastre.

-¡Buenos días Ayuzawa!- escuchó una voz familiar que salió de la nada.

-¡¿Usui!?- dijio Misaki dando un grito asustada -¿Por qué siempre haces eso?

-¿Hacer qué?- el rubio ladeó su cabeza.

Misaki comenzó a caminar hacia su salón, Usui la siguió.

-Salir de lugares así…de la nada- dijo ella mientras apresuraba el paso.

-No lo hago, es sólo que tu estás en los lugares donde yo voy.

Misaki lo miró entrecerrando los ojos, como si en verdad pudiera creerle eso.

-¿Qué esperas para irte a tu salón?- le preguntó la chica, impaciente porque no quería que Risa los viera.

-No tengo prisa- Usui alzó los hombros.

-¿Cómo puedes ser tan irresponsable?- preguntó Misaki un poco alterada.

-Es porque lleve clases particulares ¿Recuerdas? Tu lo dijiste cuando mirabas los resultados de los exámenes- Usui guiñó el ojo.

Misaki titubeó durante un instante, incapaz de poder defenderse, sí lo había dicho sin pensar, pero jamás imaginó que Usui pudiera haberla escuchado. Misaki comenzó a balbucear.

-Bueno yo…la verdad, estaba suponiendo…es cierto que…tu saliste primero y bueno yo…pensé que…-Misaki jugaba con sus dedos índices incapaz de formar una frase.

Alzó la mirada y cerca de una de las ventanas del pasillo, vio a un chico con anteojos que usaba una capucha haciendo que el ver su rostro fuera difícil. No tuvo que esforzarse mucho para saber quien era.

-Soutarou Kanou…-murmuró Misaki sorprendida.

Usui no entendió lo que dijo y antes de que pudiera preguntarle, Misaki entró a su salón dejando una leve ventisca en el pasillo.

Usui ladeó la cabeza, se giró y caminó hasta su salón, esperaría ansiosamente el receso para poder verla.


Para ser sincera, Misaki no se pudo concentrar durante la clase, había olvidado por completo a ciertas personas con las que tuvo encuentros desagradables, después de Tora, que su encuentro era inevitable, estaba Kanou, quién no sólo la hipnotizó para actuar borracha con el riesgo de ser descubierta y de perder su puesto, sino también casi la obligaba a odiar a Usui.

Ahora que lo pensaba, ella antes siempre decía en que odiaba a Usui ¿Cuántas veces se lo dijo? Bien, era imposible decir un número exacto, pero fueron bastantes. Ahora, no podría decírselo ni en broma.

A Misaki se le formó una ligera sonrisa. Esa vez a pesar de que insistía con lo mismo, tuvo mucho miedo de quedarse dormida, por eso se quedó despierta toda la noche con todas sus fuerzas, porque no quería odiarlo, porque tal vez en el fondo, en ese entonces, quería proteger ese sentimiento que estaba empezando a nacer.

Pero ahora que ella no era la presidenta, Kanou no tenía porque irse en contra de ella, a decir verdad, ni siquiera tendrían porque conocerse otra vez, después de todo, esta vez no tenía que tratar con él.

Misaki se sintió liberada después de que llegó a esta conclusión.

-¡Misaki!- la llamó Sakura –Iremos por algo de comer ¿Vienes?- sonrió.

-No, aquí las espero.
-De acuerdo, vamos rápido Sakura antes de que se acabe todo- dijo Shizuko desde la puerta.

-¡Voy!-gritó Sakura,

Espero a que sus amigas salieran para después ella salir también, quería vigilar a Kanou y tratar de adivinar sus próximos movimientos.

-¡Misaki! ¡Hola!

-¡Risa! ¡Hola!-sonrió Misaki.

-¿Qué haces?- preguntó viendo a la chica esconderse tras la pared que doblaba al pasillo.

-Eh…bueno yo…- Misaki empezó a reír.

-Bueno, como sea ¿No has visto a Usui?-preguntó Risa.

-Eh…no, no lo he visto ¿Por qué?

-La verdad es que…-Risa comenzó a sonrojarse-creo que ya va siendo hora de decirle lo que…

Misaki dejó de escuchar a Risa cuando se dio cuenta de que Kanou estaba a unos cuantos metros de ellas…mirándolas. Los últimos recuerdos que tenía de Kanou era un chico tímido y amable que poco a poco abrió su corazón a los demás, lo que no recordaba era que al principio resultaba algo aterrador.

-¡Ven Risa! ¡Acompáñame!- acto seguido Misaki tomó de la mano a su amiga para ir corriendo hacia el lado contrario, directo al salón del consejo estudiantil.

Misaki metió a Risa y después cerró la puerta cerciorándose de que Kanou no estuviera fuera.

-¿Qué fue todo eso? ¿Qué ocurre?- preguntó risa confundida.

Si, ya lo sabía, estaba actuando como una loca ¿Tal vez Kanou estaba ahora tratando de acercársele a Risa?

-Bueno, lo que pasa es que…-Misaki miró hacia el techo buscando una buena excusa…y la encontró -¡Usui! Creí que él venía por el camino y no podía escucharte diciendo…-hizo una pausa ¿cómo iba a repetir las palabras de Risa a las que no prestó atención –lo que tú estabas diciendo.

A Risa se le iluminó la cara y sonrió.

-¡Es verdad Misaki! Tienes razón, no puede enterarse así, debo confesarle personalmente mis sentimientos.

A Misaki se le borró la sonrisa del rostro.

-¡Gracias! Creo que si te lo hubiese dicho allá, hubiera cometido un gran error, ¡Lo haré!…¡Esta misma tarde!- Risa abrazó a Misaki.

Misaki se congeló al instante, no planeaba que las cosas tomaran este rumbo. Podía estar segura de que Usui no tenía interés en Risa pero algo irónico era que no tenía cómo asegurarlo. Ese sentimiento de miedo se fue expandiendo dentro de ella, ¿Y si…Usui llegará a corresponderle?

Sacudió su cabeza, tranquilizándose así misma, eso era imposible, Usui no había dado ningún indicio de que le interesara Risa. Odiaba estar celosa, lo odiaba porque comenzaba a imaginarme muchísimas escenas que solo la torturaban, tenía que esperar, tal vez si Usui la rechaza Risa se detenga, es la única forma de hacer que pare.

-¡Nos vemos!- dijo Risa para después dirigirse al salón del consejo.

-¿Esta tarde?-susurró Misaki.

Apretó los puños durante su regreso al salón. No podía evitar ese encuentro porque…bueno ¿Quién era ella? Después de todo era la única que tenía recuerdos distintos a los de ahora. Pero tampoco podía evitarle esa tristeza a su amiga, tenía que pasar por ello para entender.

Las clases habían finalizado. Misaki se encontraba en el salón del consejo ayudándole a Risa a llenar algunos papeles y a supervisar que todo estuviera en orden. De repente, una extraña melodía comenzó a escucharse por los altavoces de la escuela. Misaki recordó esa misma melodía cuando Kanou la hipnotizó para parecer borracha.

-¿Qué es eso?-preguntó Risa extrañada –Iré a ver, por favor, sigan trabajando duro-dijo bostezando, dirigiéndose a las demás personas dentro del salón.

-¡No!- gritó Misaki.

Todos voltearon a verla.

-Eh…quiero decir, todavía no terminas de hacer esto-señaló unos papeles en el escritorio-yo iré a ver, después de todo estoy aquí para ayudar y ya que ahorita no estoy haciendo nada, creo que puedo evitar que pierdas tu tiempo en algo así- Misaki caminó hacia Risa, la tomó de la tomó e hizo que se sentara en la silla.

-Yo iré a ver- dijo Misaki sonriendo.

-Está bien- Risa parpadeó varias veces confundida.

Misaki cerró la puerta tras de si y luego salió corriendo hacia el salón de audio, la otra vez ahí estaba él, antes de llegar se detuvo, recordó que Kanou la había hiptonizado, dudó. Cerró el puño alejándolo de la perilla de la puerta ¿si pasaba lo mismo esta vez? Cerró los ojos.

"Si no crees en la hipnosis, no puede afectarte" recordó lo que había dicho Usui esa ocasión, ¡Claro! Kanou también había intentado hipnotizarlo pero no funcionó por eso mismo.

Misaki suspiró.

-No creo en la hipnosis…-se dijo a si misma. –No creo en la hipnosis-repitió dándose valor.

-¡Misaki!- escuchó la voz de Risa detrás de ella.

-¿Qué haces aquí?-preguntó Misaki.

Risa bostezó.

-Me siento muy cansada, de repente me dio mucho sueño, así que pensé en venir aquí contigo para distraerme y no quedarme dormida-Risa sonrió.

-Es mejor que no entres.

-¿Por qué no?- tenía los ojos soñolientos –Debo decirle que cambie de música, no ayuda mucho a mantenerme despierta.

-No te preocupes, yo se lo diré, tu quédate aquí- dijo Misaki.

-¿Por qué tanto misterio? ¡Yo también quiero entrar!- dijo Risa abriendo la puerta.

Ambas vieron a un chico con gorra usando lentes sentado enfrente de cabina. Éste volteó a verlas temeroso.

-¡Hola!- dijo Risa alegremente.

-Ho..hola-tartamudeó el chico.

-Oye ¿Puedes cambiar de canción? Lo que pasa es que, no sé porqué, esa canción me está dando mucho sueño.

-Claro, sólo…presidenta ¿Puede mirarme por un segundo?- Kanou cambió su mirada a una de seriedad absoluta, entonces aplaudió.

Tanto Misaki como Risa se sobresaltaron.

–Dentro de las próximas cuatro horas, actuarás como si hubieses ingerido bebidas alcohólicas- Kano tronó los dedos.

Misaki estaba anonadada viendo la escena, preocupada por Risa, esta, por el contrario, miraba a Kanou de una forma extraña.

-¿Cuál es tu nombre?- preguntó Risa -¿Por qué actuaría como borracha?- ladeó la cabeza.

Kanou se estremeció un poco, la presidenta parecía no haber sido afectada en lo más mínimo por su hipnosis.

-Se llama Soutarou Kanou- dijo Misaki-al parecer odia profundamente a las mujeres e intenta que actúes así porque de esa forma te destituirían y así evitaría que la población de mujeres aumentara ¿O me equivoco?-Misaki comenzó a ver un poco borroso.

¡Maldición! ¡No de nuevo!

Risa se llevó ambas manos a la boca, sorprendida por lo que Misaki acababa de decir.

-Kanou ¿Es eso cierto? ¡Que horrible! Pero ¿Por qué esperabas que con sólo tronar los dedos hiciera eso? ¿Es una especie de hipnosis o algo así? ¡He escuchado un poco de eso pero nunca había vivido la experiencia personalmente. Bueno…parece que soy inmune, yo simplemente no creo en esas cosas- Risa cambió su mirada a una más severa. –Kanou, te encontraré un castigo adecuado ¡Ya verás!

-Risa, yo, me tengo que ir- dijo Misaki sintiéndose un poco acalorada, se recargó en la puerta tratando de sostenerse.

Kanou sonrió de medio lado.

-Tal vez tu seas inmune presidenta, pero ella no parece serlo, de todas formas es la chica que te ayuda ¿No es así? Si la descubren de esa forma, entonces ¿En qué posición quedaría la presidenta? ¿Dejando entrar a personas así en el consejo estudiantil?- Kanou se fue satisfecho.

-¡Ese muchacho!- dijo Risa enojada-¡Definitivamente tendrá un castigo!

Misaki se apoyó con ambas manos en la pared, ya había experimentado esta sensación, se sentía justo como aquella vez. Todo se veía borroso.

-¡Misaki!- dijo Risa -¡Ven! ¡Tenemos que ir a algún lado para que no nos vean!

-Yo…yo estoy…bastante…bien…Risa-Misaki sonrió.

-¡Eso no es verdad! Estás balbuceando y tu cara está toda roja.

-¡No! ¡No!...¡No!- Misaki comenzó a reírse –De verdad Risa…estoy bien-dijo llevándose una mano a la frente.

-¡Para nada Misaki! ¡Vamos a la enfermería! Creo que ahorita no hay nadie ahí.

-Usui…-murmuró Misaki.

Risa se detuvo un instante para mirar a su amiga, había pronunciado el nombre de quien le gustaba ¿Sería acaso que iba a decir algo sobre él? Tal vez la hipnosis le haría decir ciertas cosas, después de todo ella sabía que estaba interesada en Usui, tal vez diría algo que le ayudara a Risa.

-¿Qué pasa con él?-preguntó mientras se pasaba el brazo de Misaki por sus hombros y la tomaba por la cintura para ayudarla a caminar.

-Que no se entere…-dijo Misaki.

-¿Por qué te preocupa? Además, no creo que esté en la escuela.

Era un poco difícil para Risa tener que llevar a Misaki de esa forma, estando en ese estado no cooperaba mucho y no tenía mucho equilibrio al caminar. Ambas giraron el pasillo cuando Risa visualizó un chico de cabello rubio recargado sobre la pared…mirándolas.

-¡Rayos! ¡Misaki! ¡Misaki! ¡Ahí está Usui!

-¿Qué? Risa ¿Por qué gritas?- de repente Misaki se había convertido en una niña pequeña.
-¡Misaki! ¡Escúchame! Necesito que te concentres, tu querías que Usui no supiera ¿Verdad?

Misaki asintió.

-Pues viene hacia acá, necesito que finjas que todo está bien.

-¡Si!-dijo Misaki levantando una mano.

-Así que aquí estabas Ayuzawa…-dijo Usui.

-¿Quién eres tu?- preguntó Misaki señalándolo con su dedo.

Risa cerró los ojos, tapándose la cara con una mano, era obvio que Usui las había descubierto.

-¿Qué pasó?-preguntó Usui.

-Es una historia un poco larga-dijo Risa nerviosa, ¡Estaba hablando con Usui! –pero primero hay que llevarla a enfermería.

-Yo la llevó- dijo Usui estirando su mano para tomar la de Misaki.

Risa instintivamente la alejó, Usui la miró. Ella sólo pudo ver el suelo, mientras lentamente le regresaba la mirada.

-Yo puedo sola Usui, gracias, sólo necesito que me abras la puerta.

-Está bien- dijo el rubio para girarse y caminar hasta la enfermería.

-¡Es Usui!- gritó Misaki -¿Qué hace Usui aquí?

-Es lo mismo que yo quiero saber-murmuró Risa.

Usui le abrió la puerta para que pudieran pasar.

-¡Eh! ¡Así que viniste a buscar a Yukimura para besarlo! ¡Tu! ¡Pervertido!- diciendo esto último Misaki le dio un golpe en la cabeza haciendo que Usui se riera forzadamente.

-¡Misaki!-Risa le gritó -¿Por qué lo golpeas así?- fue el único pretexto que tuvo para hablar, a decir verdad, se sentía un poco fuera de lugar ¿Cuándo fue que estos dos se tenían tanta confianza? ¡Estaba solo pensando demasiado! Es por los efectos de la hipnosis.

Risa acostó a Misaki en una de las camas que había ahí.

-Me quedaré con ella Usui, gracias por tratar de ayudar. Puedes irte a casa- sonrió Risa.

-No, yo también me quedo- dijo Usui sentándose en una silla.

Risa tenía una sensación de molestia que crecía dentro de ella al ver a Usui tan decidido a quedarse con Misaki.

-No es necesario- Risa sonrió –yo la cuidaré.

Usui la miró directamente.

-eres la presidenta ¿No es así? Se supone que en estos momentos deberías estar en el consejo estudiantil. Si necesitan a la presidenta ¿No crees que ellos empezaran a buscar y por lo tanto terminarán encontrándolas aquí? No creo que seas tan irresponsable. Ve, termina tus asuntos, yo cuidaré de Ayuzawa, después de todo, ella simplemente te ayuda ¿No es así?

Risa se quedó estática, sabía que Usui no era amable pero decirle eso de aquella forma tan brusca…bueno, no era mentira después de todo pero pudo usar un tono más sútil...más cálido…cómo cuando habla con Misaki.

-Está bien, por favor cuida de ella- hizo una reverencia.

No quería dejarlos solos, Misaki no se lo había dicho, pero sabía que entre esos dos había algo, además, Usui demostraba demasiado interés. Pero Misaki era su amiga, ella no haría nada para interponerse ¿Verdad? Ella conocía sus sentimientos y los respetaba ¿Cierto?

Usui se quedó durante un rato esperando a que Ayuzawa despertara. Cuando lo hizo, aventó la sabana con la que estaba cubierta.

-¡Usui! ¿Qué haces aquí?

-Ayuzawa ¿Ingeriste bebidas alcohólicas?- Usui se acercó a ella, Misaki tenía aún la misma expresión que hasta hace una hora. –No parece ser eso, entonces ¿Qué sucedió?

Un jalón de su cabello lo sacó de sus pensamientos, era Misaki quien estaba jugando con su cabello, Usui no pudo evitar sonrojarse al escucharla decir que era suave.

-De acuerdo, grabemos un video, así la Ayuzawa del futuro me creerá.

Usui sacó su celular para grabar a Misaki.

-¿Te sientes bien ahora mismo?

-¡Si!- gritó Misaki emocionada.

-¿Te estás divirtiendo?

-¡Si!

¿Estás ebria!

-Si!

-Espero no te enojes por esto…- dijo Usui preparándose para enfrentarla después.

-¡Usui! ¡Hace mucho calor!- dijo Misaki apunto de desabrocharse la blusa.

Al instante Usui había hecho de ella un rollito envolviéndola con las sábanas.

-¡De ninguna manera Ayuzawa!

Risa había intentado terminar tan pronto como pudiera, así lo hizo, trató de que todo fuera rápido, cada minuto que pasaba sabiendo que estaban solos se le estrujaba un poco más el corazón. Se concentró y logró terminar una hora y media después, se despidió de los demás compañeros que quedaban, recogió sus cosas y salió corriendo hacia la enfermería, aún faltaban unos minutos para que el efecto se le pasara a Misaki, tal vez incluso ya se le había pasado y ahora estaba ahí, esperándola…Usui ya se habría ido a casa o eso quería pensar.

Al abrir un poco la puerta escuchó algo que la dejó helada.

-¡Usui!...¡Quítame la ropa!

-Ayuzawa…esto es peor que estar indefenso.

-¡Usui!

-De ninguna manera…-

Ayuzawa colocó su cara contra la almohada por unos instantes, Usui pensó que se había quedado dormida.

-Usui…-volvió a decir Misaki pero esta vez de una manera más suave.

-¡No te soltaré Ayuwaza!- dijo Usui mirándola divertido.

Misaki giró la cabeza hacia él, con la mirada vidriosa y apretando los labios. Usui abrió los ojos sorprendido.

-¿Por qué te fuiste? ¿Por qué tuviste que irte así?- las lágrimas corrían por las mejillas de Misaki.

-¿De qué hablas Ayuzawa? Estás diciendo cosas sin sentido.

-¡Tu qué sabes estúpido Usui! ¡No entiendes nada!

Usui suspiró y sonriendo de medio lado colocó una mano en la cabeza de Misaki.

-Estoy aquí…contigo…-sonrió –No iré a ninguna parte donde no esté Ayuzawa.

Risa retrocedió, sin dar crédito a lo que escuchó, se mordió el labio inferior y con la mirada en el suelo salió corriendo ¿Qué era esa sensación? ¿Por qué Misaki la había traicionado? ¿Por qué?