DISCLAIMER: Yuri On Ice no me pertenece.

ADVERTENCIA: OCC(?), Errores ortográficos, ilegalidad y flash-back.

Perdonen la demora ;;. Al capitulo.


Ipsum.

Se apodera del cuerpo tierno,

Son ojos llenos de sueño:

Ven, sueño.

.

.

.

Yuuri, compórtate bien ¿Si? Vendremos por ti dentro de un mes.

Su madre le beso la mejilla dulcemente, mientras que su padre, le besaba la frente luego. El chofer en cambio solo se quitó el sombrero diciéndole adiós y partió con su familia dejándolo en frente de mansión de su abuelo.

Trago saliva nervioso, mirando el portón caoba y la aldaba de león, su más grande admiración estaba ahí, en frente de sus narices. En un mansión grande y esbelta, elegante y deslumbrante. Estaba realmente emocionado de ver por primera vez a su abuelo ¿Podrían hacer un dúo en el piano? ¿Le enseñaría sonatas que nunca nadie habría escuchado?

Su joven corazón palpito con fuerza mientras que se agarraba de los tirantes de su mochila. Se movió por el camino empedrado hasta las escalecerás y se empino a tocar la aldaba. La movió 3 veces y luego escucho algo dentro. Se quedó quieto esperando y una curva nació de sus labios felizmente. Se sentía tan eufórico que no se podía quedar sésil, quería entrar de inmediato y hablar tantas cosas con su abuelo que no sabía cómo empezar.

¿Le contaría que ya había hecho su propia partitura? ¿O podría empezar contándole que ya manejaba las notas más graves? Un gritito Salió de su garganta lo menos varonil posible mientras que se agarraba las mejillas febriles de la emoción. Su vista se fijó en las cortinas y en lo brillantes que eran, luego recayó en el color de la mansión y pronuncio un ¡wow~! Embelesado

El color azabache brillaba, y Yuuri presencia que había sido recién pintado por lo que veía.

¿Si? ¿Quién e-

La pregunta se quedó a medio camino. Una pelirroja de ojos azules vio al niño, y reconociéndolo rápidamente llamo a sus espaldas. — Señorito Yuuri, puede pasar

Ella se inclinó y él se avergonzó devolviéndole la reverencia con las mejillas rojas. Miro al frente y de nuevo, exhalo entusiasmado . El zaguán era bello, y si era afuera también lo era, adentro se veía el triple de hermoso. En las paredes habían nichos con fotos familiares y la escalera tenia al fondo un vitral de la virgen muy colorido, uno diáfano, en donde parpadeaban los colores del arcoíris cuando la luz pegaba a su vidrio. Esos colores pintaban las escaleras forradas con una alfombra roja, mientras que arriba, muy arriba, había una lámpara de araña.

Todo era realmente maravilloso a sus ojos infantiles, que recorrían la mirada hiperactivamente por todos los costados recónditos de la mansión hasta dejarla desnuda.

¡Yuuri! ¡Cuando tiempo, nieto mío!

No falto mucho para que el abuelo Katsuki lo levantara el brazos, después de eso, ya no observaba más la mansión.

Has crecido mucho ¿Cuántos años tienes ya?

12 y medio.

Rio mientras que su abuelo le subía los lentes azules. Eran tan grandes que se resbalaban cada que bajaba la cabeza, no es que fuera una pena, pero a pesar de ser un talento innato en el piano, sufría de miopía severa, no era de extrañarse, era familiar el problema.

¿Enserio? ¡Ya eres todo un señorito!

Se carcajeo suavemente por sus palabras y desvio la mirada hacia la izquierda notando algo peculiarmente plateado. Parpadeo despacio y se restregó los dedos, estoy imaginando cosas…eso pensó, sin embargo, al abrir los ojos, ahí estaba

Una melena albina sujeta en una coleta alta, se meneo suavemente. Luego, un par de luceros zarcos, tremendamente azul claro, se detuvieron a verlo curioso. Yuuri también lo miro abriendo grande los ojos. La persona que le miraba era hermosa, sus facciones puramente andróginas le confundían, pero su rostro cincelado y labios delgados le llamaban la atención.

¿Que miras Yuuri?

La persona que observaba, le sonrió. Su sonrisa era radiante, dientes blancos, labios rojos. Sus mejillas se pusieron rojas de la vergüenza mientras que su abuelo miraba hacia atrás dejando entrever una mirada de sorpresa pero no menos agradable.

Que descortés de mi parte, no te he enseñado a mi aprendiz.

¿Aprendiz? Lo bajo y lo dejo en el suelo mientras que le hacía señas al desconocido para que se acercase. Intrigado retrocedió sintiéndose repentinamente nervioso y contemplo al joven de pies a cabeza. Su cuerpo era delgado pero eso no decía que no fuera esbelto, se veía saludable y sobretodo, se notaba que era un hombre.

¿Un hombre con cabello largo? La idea solo hizo que su asombro fuera más.

Te presento a mi nieto, Yuuri Katsuki, Yuuri, este es Viktor Nikiforov, Mi aprendiz.

El más alto extendió una mano, pero se sobresaltó al notarla a su dirección. Viktor ladeo la cabeza sin borrar su sonrisa. Almendrado estrecho la mano del oji-azul y descubrió una tersa piel que jamás en su vida había tocado.

El gusto es mío, Yuuri. Puedes llamarme Vitya si lo deseas.

Su voz era profunda, su voz era la que delataba su género. Tembló de pies a cabeza cuando se vio reflejado en sus ojos azules y sintió como su palma quemaba junto a la de él. Mantenían las manos estrechas, juntas, sin soltarse.

E-E-El gusto t-también e-es mío…

La sonrisa de Viktor se estrechó aún más, mientras que el cuerpo del pequeño Yuuri ,se estremecía ante su pesada mirada.


Había pasado una semana, y estaba decepcionado. Las cosas que siempre imagino con su abuelo, no pasaron. El pobre hombre estaba siempre ocupado, ocupado en cosas que Yuuri no podía entender, y siempre cuando tenía algo de su tiempo, inventaba alguna excusa, que para su tristeza, se oía más aburrida que la anterior.

Dejo de insistir al séptimo día y espero a que él diera la incitativa, mientras tanto algo nuevo había llamado su atención en ese momento.

Había una habitación, al fondo del pasillo cerca de las escaleras, en donde mantenía encerrado todos los días, el albino de sonrisa dulce. Lo había visto en pocas ocasiones y eso que la mayoría era cuando comían en la mesa, en donde siempre se mantenía callado, no decía ni una palabra, y solo se dedicaba, como si fuera su pasatiempo, a mirarlo en ocasiones.

La piel se le ponía de gallina cada que encontraba su mirada encima suyo, pero le era relajante en ocasiones, enfrentarlo, y verse en sus luceros cristalinos. Era extraño pero, siempre estaba ahí, era lo único que se reflejaba en su pupila.

Pero yendo al caso, no lo había visto en ningún momento más. Siempre se saltaba la cena, nunca iba a la cena, no sabía porque pero, estaba siempre en su habitación, encerrado con llave. No creía que era por mandato de su abuelo, de hecho, había escuchado del mayor Katsuki, que esa mansión le pertenecía a él y a Viktor. Que todo lo de él, era de Viktor.

Entonces, era extraño que el albino no aprovechara tales lujos y prefiera estar en su recamara, todos los días, sin querer salir…

Se encontró emocionado con la idea de saber más de él, había algo que le atraía de él. Su presencia era misteriosa y cautelosa, había algo inquietante pero a la vez dulce cuando estaba él. Por eso estaba decepcionado, porque no tenía ninguna oportunidad de saber algo, nada. Había una gran barrera entre Viktor y su presencia, que parecía imposible de borrarse.

Suspirando, miro por la ventana descubriendo el sol en su punto más alto y se adentró a la cocina sentándose en una de las pequeñas bancas. Entonces cayó en cuenta de Mila, la única sirvienta de la mansión que estaba en estos instantes haciendo una sopa.

¿Pasa algo pequeño Yuuri?

Ella pelaba papa, mientras que él posaba cada manito en su mejilla refunfuñando. Mila era alguien agradable, mucho diría, siempre estaba en la cocina, aunque también la encontrabas en la sala abriendo la puerta. Era una mujer rusa, que había inmigrado de su país hace algún tiempo

Es que…

Y resoplo de nuevo. La mujer le sirvió una taza de chocolate caliento y le metió un par de malvaviscos jalándole la mejillita

Mi abuelo está ocupado y no tiene tiempo para enseñarme…—Gimio— además, el señor Nikiforov…¿Por qué siempre está encerrado?

La pregunta parecido no picarle la curiosidad a la pelirroja, ella prosiguió a picar tomate con un gran cuchillo afilado y sonrió.

Debes entender pequeño Yuuri, que los adultos a veces tienen que hacer cosas de adultos. Tu abuelo esta algo ocupado, pero eso no quiere decir que no te ponga atención, espera a que tenga tiempo, después de todo, solo ha pasado una semana ¿No?

Le acaricio los cabellos con suavidad y levanto la mirada asintiendo

Pero eso no explica porque el señor Viktor no sale de su cuarto...

Susurro apenas audible, no obstante la oji-azul lo escucho perfectamente. Se demoró un poco en contestar pues cortaba algo de cilantro.

¿Te refieres a Vitya? — Asintió desanimado tomando de su taza— Oh, él es así desde el principio. No es un joven tímido, de hecho es muy eufórico y divertido. Debo de admitir que es algo solitario, aun me pregunto qué es lo que tanto hace en su cuarto.

Ella se rio dulcemente y Yuuri volvió a resoplar. No era lo que buscaba pero, tampoco presentía que le dirían toda la verdad. Mila lo miro por el rabillo de su ojo y contemplando su estado desanimado, alzo la tabla de cortar y hecho lo que quedaba en ella, en la sopa.

¿Quieres que te diga un secreto?

Elevo la cabeza con rapidez y ella se lavó las manos secándoselas en un trapo, luego se sentó a su lado y enterró un codo en la mesa sosteniendo su rostro

Prométeme que no le dirás a nadie.

Asintió eufórico y sorbió de su chocolate mientras que ella levantaba su dedo índice, después señalo el reloj que estaba colgando en la pared y sonrió.

Sin falta, todos los días a las 4:00pm, Viktor sale de su cuarto y toca algo en el piano de cola que está en la sala con una luceta arriba. Antes iba a verlo, ahora no tengo tiempo, pero tú, tú puedes aprovechar.

Exhalo con fuerza sorprendido y se cubrió la boca viendo de izquierda a derecha como si alguien les estuviera escuchando. Mila le guiño un ojo y se levantó encaminándose a la sopa, luego hundió un cucharon en ella y le dio de probar a Yuuri.

¿Qué tal?

Las mejillas se le volvieron rojas por lo rico que era, le dio su aprobación asintiendo rápidamente y Babiecheva se sonrojo satisfecha probando también.

Tal vez agregarle un poco de riñón no estaría mal...


Cuando el péndulo marco las 3:58pm, se encamino silenciosamente por los pasillos de la mansión hasta la sala. Vestía para su vergüenza, un traje de los favoritos de mamá. Una camisa lisa de tela trasparente color azul con un moño detrás, uno pequeño en la nuca, y unos shorts blancos.

Cuando llego a la sala, descubrió que la puerta estaba cerrada, pero eso no le impidió querer cumplir con su deseo. Trajo una silla, se subió a ella y vio por entre la celosía, el lugar. Las luces dispersas llegaron a sus parpados cegándolo por un instante. Detallo todo lo que era, viendo las paredes verdes de un tono fosforescente que no se volvía chillón, empinado en la silla. En el lugar normalmente abundaban puertas, había una a la izquierda y derecha, pero incluso a su alrededor igual, había un piano de cola grande en el centro, y arriba una luceta de colores que lo alumbraba como miles de faroles o velas; era el paisaje digno de un cuento de hadas.

Lástima que no estuvieran en uno, o eso pensaba Yuuri mientras que esperaba paciente a que llegara Viktor. Se sorprendió al notar que eran exactamente las 4 cuando llego y se sentó. Estaba igual que siempre, solo que esta vez tenía el cabello suelto y vestía más formal, ropa de etiqueta. Se quedó viéndolo anonadadamente, y se ruborizo cayendo en la mirada que le estaba dando, pero es que era imposible no caer ante sus encantos. ¿Desde cuándo existían las personas con pestañas albinas, albinos siquiera?

Se refugió en una excusa y lo observo, buscaba algo, revolvió algunos papeles y luego, cuando encontró lo que necesitaba, se sentó y puso la partitura en el atril posando las manos a cada costado del piano.

No demoro mucho, realmente fue muy breve. Pero fue así de corto, que lo dejo ansioso por más. Tocaba una pieza de Camille Saint-Saëns, una el cual el nombre no recordaba pero que siempre habida ansiado escuchar. Se quedó apretando las barras de madera, colando sus ojitos por la abertura, contemplándolo con devoción asombrándose al notar como la luz lo iluminaba. Los colores se pegaban a su piel nívea, le alumbraban el cabello y su traje negro, se veía como fuera de este mundo, realmente impresionante.

Su melodía era algo inquietante, pero la verdad era que combinaba perfectamente con su estilo. Yuuri estaba tan embelesado que por su mente paso la pregunta de si en verdad era un aprendiz ¿Cómo alguien tan bueno debía de mejorar? ¿Era su abuelo mejor que eso? Se sintió mucho más emocionado al pensar en ello. Su abuelo y su talento, se salía realmente de sus expectativas, debía ser un maestro en el piano.

Viktor siguió tocando y Yuuri descubrió que el albino movía su cabeza al compás de la música. Escuchaba sus tarareos desde la distancia, y podía intuir que no veía la partitura, él se la sabia de memoria.

El tiempo pareció detenerse mientras que rozaba con la yema de los dedos las notas, preparado para llegar al final, fue en ese instante que tomo una gran bocanada de aire y de la emoción, hizo mover la silla. Fue un grave error. El lugar estaba tan silencioso y la melodía ahora era tan baja que el chirrido fue como un golpe sordo en la instancia.

Viktor se detuvo y se quedó inmóvil en su lugar con las manos aun levantadas para seguir tocando. Asustado se bajo y oculto abrazándose las rodillas. Nikiforov volteo la mirada hacia atrás inspeccionando el lugar y Yuuri escucho pasos en su dirección. Se agarró su camisa a la altura de su pecho sintiendo el corazón en la garganta. Los pasos se acercaban poco a poco, y solo era cuestión de que asomara su mirada y lo descubriera, no obstante y para su confusión, los pasos se detuvieron.

Entonces cuando tomando valor, asomo su cabeza, solo vio la sala vacía.

Desde ese día comenzó a escucharlo todos los días a las 4, cuidando de no ser tan descuidado y que lo descubriera. Y como supuso, cada día era mejor al anterior, tocaba sonatas que nunca en su vida había escuchado y se deleitaba con sus movimiento cada que se dejaba llevar. Le gustaría ver sus facciones, pero al estar de espaldas lo único que alcazaba a ver era su cabello que casi siempre tenía un peinado diferente y su espalda ancha.

Él disfrutaba de usar, como veía, ropa elegante. Trajes alisados y con levita larga, debía de admitir que se veía muy bien de esa forma. Pero a veces lo veía con unos guantes de seda y le parecía exagerado, pero no decía nada más porque no deseaba perturbar el momento.

El show terminaba exactamente dependiendo del humor de Viktor, a veces tocaba solo una pieza o dos, dependía del día también. Sin embargo Yuuri sentía que podía quedarse todo el día si era necesario solo escuchando sus sonatas.

Cada que terminaba, se iba sigilosamente y recorría los pasillos cuidando de no pisar la cola de algún ratón, pues en su estadía, se había dado cuenta de que había una pequeña familia en el lugar. Siempre iba a la cocina en donde se encontraba Mila, la mujer le daba de comer pastelitos y le desordenaba los cabellos. A ella siempre le comentaba lo sucedido, aunque había días en donde prefería no hablarle. Despertaba de mal humor, y manejaba el cuchillo con fuerza solo para cortar carne, según había escuchado por ahí, su humor se debía a su novio.

No obstante al siguiente día, era sonrisas y mejillas rojas, era rara, destaco Katsuki un día.


Hoy era martes, y habían pasado ya 2 semanas desde que llego. Estaba caminando por los pasillos en busca de una rana que se había metido a la mansión, fue ayer que jugando en el jardín, irrumpió en su sueño y la pobre salió disparada. No quería problemas, y mucho menos un regaño, por eso iba en puntas haciendo sonidos con su garganta para llamar la atención.

Aun se preguntaba porque una rana estaba en el jardín de su abuelo, pero intuía que dentro de toda esa llanura, ya que el jardín estaba detrás de la mansión, había muchas cosas que descubrir.

La busco debajo y encima de mesas, sillas y hasta cuadros. Pero, no encontró nada. ¿Y si Mila la agarro y la metió en la sopa? Era fácil confundirla, además la pelirroja decía que ninguna comida se desperdicia…Saco la lengua haciendo un pequeño sonido de asco al imaginárselo y siguió caminando hasta que escucho algo.

Su abuelo hablaba por teléfono, se veía realmente desocupado, no sabía desde cuando había estado así, pero sería una gran oportunidad que podría aprovechar.

Se quedó en la puerta esperando a que acabara de hablar y cuando lo tuvo en frente, grito asustándolo de improvisto.

¡Abuelo! — El hombre se agarró el pecho respirando profundo — ¿Estas desocupado? ¿Tienes tiempo para enseñarme algo?

Yuuri noto como tragaba saliva y suspiro desanimado. Como supuso le dio otra excusa, pero esta vez para su sorpresa, si era creíble. No hizo más y simplemente le creyó asintiendo, el hombre le palmeo la cabeza antes de desaparecer por el pasillo y él se quedó solo con la cabeza gacha.

Resoplo y pensó positivo. Todavía quedaba tiempo, tal vez algún día su abuelo le enseñaría. Con eso en mente, siguió buscando a la pequeña ranita. Se escabullo mirando el suelo en todo momento y corrió por los pasillos con la posibilidad de perderse en ellos.

¡Sal, sal ya!

En su búsqueda, encontró algo viscoso que manchaba la alfombra. Astutamente siguió el recorrido mirando en todo momento el suelo, hasta que choco con algo inesperado.

Cayó de sentón pero se las arregló para levantarse y levantar la mirada. Ahí, contemplándolo detenidamente, había dos luceros zarcos con pestañas tupidas albinas. Parpadeo restregándose los ojos y percibió la sonrisa de oreja a oreja del ruso, como algo inquietante.

¿Esto es lo que buscabas?

Su voz era profunda pero realmente dulce. Trago saliva y noto como el ruso con la rana entre sus manos, acariciaba con un dedo la cabeza del anfibio aun sin borrar la curva de su rostro.

S-Si…

Titubeo recibiéndola entre sus manos. La encerró en ellas apretándolo a su pecho y Viktor rio pasando de largo. Lo siguió en todo momento mientras que cruzaba el pasillo y cuando desapareció, soltó el aire que había retenido ya hace tiempo.

¿Que hace a esta hora? No son las cuatro todavía…

¿Habría alguna excepción? ¿Qué hacia afuera si siempre se mantuvo encerrado? Quería descubrir todos los secretos que guardaba, pero para eso, tendría que ser realmente cauteloso.

La rana se meneo entre sus manos y haciendo un hueco con sus dedos, se detuvo a verla por el orificio oscuro.

Te llamare…¡Mari!


Respondiendo Reviews.

Mushu Smaug: ¡Eso es maravilloso! Me encanta hacer que esos sentimientos se transmitan en mis historias, la tensión se sentía en cada comita xD La verdad, yo tampoco se que hay detrás de esa puerta jaja...pues, este capitulo te puede ayudar a entender un poco el pasado uvu. Yo también me pregunto si lo logro o no xD. Fua, muchas preguntas, espero puedan ser respondidas pronto uvu ¡Gracias por leer! Espero te haya gustado este capitulo , bye~

PINKIDIAMOND4000: La dvd xD, las cosas están realmente tensas, tienes muchas preguntas y te veo enredada, tranquila nena, todo a su tiempo 7v7. Ya veras que a medida que pasen los capítulos, todos se ira resolviendo ówó ¡Gracias por leer! Espero le haya gustado este capitulo, bye~

Ninna Tendo: Ay, me alegra escuchar eso xD, bueno, yo recomendaría mis canciones, pero si con las tuyas, te da miedo, esta mucho mejor 7v7. Mi edad es menor a 20, mayor a 9 xD JAJAJJA. Ten mucho mas miedo, aun falta. ¡Gracias por leer! ¡Espero te haya gustado este capitulo! nos vemos~

Cam Yurinikiforov: ¡Hola! Si, si sigo con ella ¿De donde sacaste la idea de que no? xD No entendi muy bien lo que dijiste pero sí, la continuare, la veras que todo se resolvera(?) quien sabe xD ¡Gracias por leer! Espero te haya gustado este capitulo, bye~

Luna Kagamine: ¡Hola dear! Pues de perderla...tal vez la perdió hace tiempo, o tal vez no xD La verdad es que nadie se lo esperaba, pues todos piensan que al irse, adiosito fantasmita JjajajJ xD. Veo que todos tienes preguntas, lastima que yo no pueda responder ninguna xD ¡Gracias! Espero seguir provocando eso uvu y que te haya gustado el capitulo 7v7. El comiendo de clases fue pesimo xD, el año, genial AJAJJAJ ¡Gracias por leer! Nos vemos~


Perdonen por haber desaparecido por una semana ;; no tuve internet :c. Espero poder ponerme en sintonia esta semana xD. Para los que todavian andan algo perdidos, lean el capitulo 7 de nuevo detalladamente. Encontraran pistas que les ayudara a entender esto. Yuuri estuvo a sus 12 años en la mansion y Viktor estaba ahi en ese tiempo. Como aprendiz...Viktor nunca comento nada ¿por qué sera?

¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber que te pareció! owo

Gateway To infinite~