Capítulo 10: mientras lloras parte 3
-¡Kara!-
Jiren se levantó con dificultad, debido a su costilla lastimada.
El animal corría furiosamente hacia Kara. La atacaría de nuevo.
Jiren no iba a permitir que lastimara a su nueva amiga. Ella corría riesgo. No podía defenderse; no casi inconsciente. Esa bestia era capaz de matar a cualquier ser de clase media.
Un horrible recuerdo se apoderó de su mente.
Flashback:
-Ahora mismo, no ciento el poder que despedías antes.- se burló Frezer. –Saborearás la derrota de nuevo. Te derrotaré.-
…..
Vaya ¿Dónde fue a parar tu cara de póker?- preguntó frezer.
-¡Cállate!- exclamó Jiren, desesperado.
-La fuerza se vuelve debilidad una vez doblegada. Me parece oír los lamentos de tu corazón "no quiero volver a ser débil"- se burlaba el tipo de oro.
…
-¿Ni si quiera tienes fuerzas para mirarme? Es una pena que no puedas observar tu propio rostro.-
Fin del flashback.
-No esta vez. No perderé esta vez.- dijo con enojo mientras se disponía a detener la enorme bestia. –Es de dar todo por el todo.- se dijo así mismo.
Kara levantó la mirada, aturdida. El enorme animal se dirigía hacia ella. De repente, Jiren calló de pie justo en frente de la bestia. La tomó fuertemente de los colmillos y le hiso girar en el aire. Lo soltó y envió lo suficientemente lejos.
La fuerza con la que despidió al animal lo hiso perder el equilibrio hacia atrás. Se levantó rápidamente y vio como la bestia solo calló sobre sus patas y se giró hacia él con aun más furia.
-¡Ya basta!- dijo Jiren con enojo. Despidiendo un resplandor rojizo de su cuerpo. Apuntó con su mano abierta hacia el feroz animal. Una bola de energía se comenzó a formar en su palma. La despidió contra el espécimen. Solo lo frenó.
-¡Muere!- gritó el hombre con furia. Con ambas manos formó una bola de energía aún más grande. -¡Aaaaaaaaaaaaa!- gritaba ferozmente mientras descargaba el gran fleco de energía.
El enorme animal resonó del dolor hasta que se desvaneció entre la energía del guerrero.
Cuando Jiren frenó su ataque, se quedó de pie, respirando fuertemente. Su aura roja se apagó casi de inmediato.
Kara lo miró estupefacta. Jiren era un guerrero demasiado poderoso ¿Cómo era que alguien como él tuviera tanto miedo de ser derrotado? ¿Qué nivel de poder tenía la demonio entonces?
Aún estaba de rodillas en el suelo. Solo podía ver la espalda de su compañero. Parecía exhausto. Un ataque de esa clase era demasiado desgastante. Seguía respirando pesadamente.
De repente, el hombre solo se dejó caer de espalda.
-¡Jiren!- corrió hacia él.
Estaba consciente pero muy, muy cansado. La miró y se sentó con dificultad; sosteniéndose su costado derecho.
-¿Estas bien?- preguntó Jiren.
-Ss… sí ¿Y tú?-
-Kkhh.- se quejó. –Creo que me rompí la costilla de nuevo.- se quejó.
Entraron en la casa. Ambos estaban cansados. Sobretodo Jiren. Este se sentó en su cama con una mirada distante.
-Jiren, déjame ver tu costilla.- dijo kara, sentándose junto a él.
Este se levantó un poco la chaqueta. Su costilla estaba rota de nuevo; se podía notar a simple vista en su costado enflaquecido por la dura recuperación.
-Solo tienes que mantener un poco de calma y esperar a que sane de nuevo. – respondió Kara.
Jiren se bajó la chaqueta sin responder. Otra vez tenía su cara de póker. El hombre endurecido había regresado.
-Tienes un poder enorme.- rompió el silencio la chica. -¿Cómo es que existen mortales más fuerte que tú? –
Al escuchar esa pregunta, un nudo en la garganta se formó. "sí los hay, y quieren alejarme de mis seres queridos" pensó únicamente; no se atrevió a responder. Si lo hacía, rompería en llanto.
-¿Jiren?- preguntó Kara.
El hombre solo quitó el rostro de su vista. Parecía que quería ocultarse.
-Necesitas un momento. – dijo Kara. –Entiendo.- susurró mientras se levantaba para dejarlo solo.
De repente, la mano del hombre la detuvo. Sostenía su brazo con firmeza.
La chica volteó a mirar y se encontró con la mirada más sincera y desesperada que había visto nunca. Suplicante de afecto y terriblemente asustada.
Kara lo miraba confundida.
Sus ojos cada vez se volvían más húmedos y vidriosos. Y su cara sin expresión estaba cambiando a una de angustia.
Canción: enamorado por primera vez – Ken Y
Una palabra, una mirada
Tan solo un gesto busco de ti
Una sonrisa de esas que hablan
Que hacen sentir cosas
Que no me atrevo decirte
Una señal
Que le de vida a mi esperanza
Que puedas notar
Que este hombre te ama
Porque estoy
Enamorado por primera vez
Sintiendo cosas que nunca pensé
Buscando formas para acercarme,
Pero no me ves, que estoy
Imaginando tu piel con mi piel
Los dos amándonos sin timidez
Soñando solo con que llegue el día
En que tú me digas...
¡Te amo también!
-Yo… tú…- trató de decir el hombre pero su voz estaba entrecortada. –Yo no quiero… Yo no quiero que te alejes de mí.- continuó con su vos aún más afectada. –Por favor…- dijo casi sollozando.
-Aw Jiren.- respondió con ternura mientras se volvía a sentar junto a él.
-Prométeme que no me dejarás solo.- pidió, dejando correr las lágrimas por su cara.
Kara lo miraba con ojos húmedos también. No sabía que responder. Cuando se percató, Jiren estaba prácticamente llorando en silencio. Únicamente los sollozos eran audibles.
-No me abandones, por favor…- ya no podía aguantar el silencio y rompió el llanto como un niño. –Te convertiste en la persona más importante de mi vida…- decía llorando con la cara baja; sin mirarla a los ojos. –Eres mi nueva y única familia…-
Kara solo se trató de limpiar las lágrimas y luego lo envolvió en un abrazo. Al hacer esto, él lloró aún más fuerte.
Canción: abrázame – Camila
Tienes que saber que es lo último que pido y antes de perder de vista mi camino Hoy me he dado cuenta que no había sentido y antes de perder de vista mi camino
que estoy desesperado según mis latidos
no me queda mucho tiempo a mi favor
quiero mirarte un poco y soñar que el destino
es junto a ti mi amor
Quédate un segundo aquí a hacerme compañía
y quédate tantito más quiero sentirte mía
y abrázame ... y abrázame ... y abrázame ... y abrázame
tanto miedo antes, que yo no decido
que Dios lo hace mejor
quiero mirarte un poco y soñar que el destino
es junto a ti mi amor
Quédate un segundo aquí a hacerme compañía
y quédate tantito más quiero sentirte mía
y abrázame ... y abrázame ... y abrázame ... y abrázame
Dame una razón para quedarme Dame una razón para quedarme Tienes que saber que es lo último que pido
yo no quiero tu compasión quiero que estés conmigo
hasta que me haya ido
y abrázame… y abrázame…. y abrázame….y abrázame...
que estoy desesperado según mis latidos
no me queda mucho tiempo a mi favor
-Te prometo que nunca me apartaré de tu lado.- respondió con suavidad. –Tú también eres mi única familia.-
Jiren ahora estaba un poco más tranquilo. Aún lloraba pero más apaciguado.
-Me alegra mucho que te hayas sincerado con migo.- dijo Kara.
El llanto prácticamente cesó. Él realmente necesitaba ese abrazo. Asía tantos años que no le daban uno. Era su culpa; no lo permitía pero luego, se volvió diferente. Con Kara, las cosas se tornaron distinto. Ella daba tanta seguridad que poco a poco, dejó que aquel dolorido y débil niño saliera de nuevo. Ella daba esa esperanza de continuar, de tratar de luchar para salir adelante, de permitirse volver a confiar en alguien de nuevo. Ella se había convertido en lo más importante de su vida, en su todo, en su ser más querido, en su familia.
Ahora se sentía seguro en su abrazo. Sentía tanta paz. El llanto se había ido, pero simplemente no quería soltar el gesto de afecto. Estaba totalmente cansado, agotado. Sentirse tan bien, tan tranquilo, hiso que comenzara a cerrar los ojos y quedarse dormido.
Kara sabía que se estaba quedando dormido. Su respiración ahora era más lenta y profunda.
-Jiren ¿Te estas durmiendo?- susurró graciosamente.
-No, yo solo… estoy descansando mis… oj...s…- respondió torpemente sin soltarse del abrazo.
A lo que Kara sonrió tiernamente. Luego fue dejándolo caer suavemente sobre la cama.
Él prácticamente no se percató en qué momento ella lo soltó y lo arropó para que durmiera tranquilo y calentito.
Kara lo contempló mientras dormía. Tenía una expresión de tranquilidad.
-Estate tranquilo. Yo te ayudaré a acabar con tus demonios.- susurró.
Continuará…
Notas de la autora:
DBS no me pertenece, es de Toey y Akira Toriyama.
Sé que este capítulo fue un poco corto pero tenía que frenar ahí para tener un mejor capítulo siguiente.
Espero sus reviews y nos leemos el próximo domingo.
