Debía de admitirlo, ayer cuando terminó la entrevista me sentía enferma pero ahora sabiendo que sólo falta un día para ir a la arena, realmente estaba muriendo de miedo. ¿Saben lo que es saber que mañana vas a estar en un lugar donde no hay salida? ¿Donde para sobrevivir hay que matar? Bueno, espero que nunca lo sepan.
Salgo de mi cuarto ya cambiada y vestida para mi último día de "paz", ¿que iba a hacer? ni idea. Supongo que me quedaré en mi cuarto lamentándome.
- ¡JEEEEEEY! -grita Johanna escandalosamente.
- ¿¡QUE QUIERES!? -le devuelvo el grito un poco molesta porque su grito me hizo doler la cabeza. Nunca, jamás en la vida tienen que gritarle a alguien que se levanta siempre de mal genio y sabiendo que al otro día va a morir, pero sobre todo lo del mal genio.
- Vamos a salir todos a dar una vuelta por el Distrito 13, no es que me emocione la idea de andar por ahí dándoles a entender que extraño este distrito y que lo quiero conocer más -me abraza -quiero pasarla contigo... pero...
- ¿Pero...? -la animo a terminar.
- Suspira pesadamente -los del 4 vienen con nosotros.
- Dime la lista de quienes vienen.
- John, Dylan, Jake, Kaithline la chica del 4, tú y yo.
- Supongo que no puedo decir que no -ahora soy yo la que suspira pesadamente.
- ¡Claro que no, boba! -me abraza fuertemente - ¡vamos!
Bajamos por el ascensor, todos están ya dentro del auto esperándonos, entramos al auto y nos vamos. Todos van conversando pero yo trato de no hablar mucho, si entro en la conversación capaz me toca hablar con Jake, y al chico no lo aguanto. ¿Por qué? Porque sí.
Cuando llegamos a lo que parece ser la plaza del Distrito 13, buscan un lugar donde comer, cuando vamos a entrar a comer, alguien me tira de la mano izquierda.
- Discúlpenme, pero ¿me la podrían prestar? sólo por hoy -dice Louis, esperen, ¿de donde salió? sin espera respuesta el ya me está alejando de ahí yo aturdida por su presencia iba perdida pero siento otro tirón de la mano derecha.
- No Louis, es mi último día con ella y no voy a dejar que te la lleves -dice molesta Johanna todavía tirando de mí hacia el restaurante.
- Por favor Johanna te lo suplico... sólo ¿una hora? ¡necesito pasar tiempo con ella!, llevaba más de año y medio sin verla, necesito pasar aunque una tarde con ella como mejor amigo que soy.
- ¡NO! yo también soy amiga de Jael, su mejor amiga, sal de aquí Louis -lo mira desafiante a los ojos.
- ¿Que te parece si Louis come con nosotros, tú hablas con Jael y después de comer él se retira con Jael? -opina John, como siempre siendo la voz de la razón.
- Bueno... creo... que está bien -dice Johanna apagada.
- Creo... que está bien -dice Louis.
- Bien, entonces entremos.
Louis sin pensarlo dos veces pasa su brazo por mis hombros, abrazándome, Dylan se sienta a mi lado derecho y Johanna a mi izquierdo, al frente mío Louis, a la derecha de Louis está Jake (que vendría a ser mi izquierda) y a la izquierda de Louis (mi derecha) está la chica del 4, John está en la punta de la mesa.
Comemos y Louis y yo estamos que nos pateamos por debajo de la mesa como hacíamos de pequeños, como veo las costumbres no se van para nada. En una lo pateo con un poco más de fuerza, el gime de dolor, le muestro todos mis dientes con una sonrisa infantil, él no aguanta y lanza una carcajada por ver mi cara, los dos nos reímos y los otros en la mesa nos miran, raros porque no saben por qué nos reímos.
Dylan me mira y entrecierra los ojos, yo para calmarle los celos que me imagina que eso es lo que está sintiendo, busco mi mano con la de él por debajo de la mesa, cuando la encuentro me da un poco de miedo pero igual lo hago, se la toco y luego el fuerza el agarre, lo miro y le sonrío tímidamente, el también sonríe.
Sigo comiendo todavía mi mano con la de Dylan y yo pateando a Louis, a Jake se le cae no se qué, se agacha a recogerlo y cuando se endereza me mira y entrecierra los ojos (¿que les ha dado hoy día por entrecerrar los ojos?) oh.
Ya entendí. Vio mis manos con las de Dylan.
Lo sé, el piensa: ¿cómo puedes hacer esto sabiendo lo que va a pasar mañana?
Bueno, ni yo lo sé.
Y entre patada y patada escucho un grito pequeño de susto. Opps.
Sin querer terminé golpeando a la chica del 4.
- Perdón -la miro -eso no era para tí -paso mi vista a él amenazándolo, el me mira y se ríe en mi cara -quita esa sonrisa de tu cara -le digo molesta.
- Acéptalo, nunca has sido tan genial como yo.
- Presumido.
- A su orden las 24 horas al día.
- ¿Por qué será que no me sorprende viniendo de tí?
- Se encoge de hombros -no sé, supongo que ya estas acostumbrada a que sea mejor que ti.
- Eso es mentira.
- Es verdad.
- Que no.
- Que sí -dice irritado.
- Yo soy mejor que tú y te lo puedo demostrar.
- Pues vamos -los dos nos levantamos.
Nos despedimos de todos y prometimos encontrarnos aquí mismo a las seis de la tarde, de ahí tenía que pasar mi tiempo con Johanna y los otros y Louis tenía que regresar con su-escalofriante-mentora de-dientes-afilados-de-tiburón. No me hubiera gustado estar en los juegos de Enobaria. Nunca.
- ¿Vienes? -pregunta Louis extendiéndome una mano.
- Claro -la tomo y comenzamos a caminar.
Caminamos en silencio por unos minutos, tratamos de que la gente no nos mire mucho, caminamos hasta que llegamos a un parque, entramos por un camino de rocas que hay y llegan a un lago pequeño, nos sentamos en el césped escuchando el sonido del agua cayendo de la cascada.
- Jael -rompe el silencio Louis -sé lo que piensas de los aliados, pero sinceramente... -suspira- yo no quiero estar ahí sabiendo que te puedes estar muriendo de hambre, desangrada o que alguien te está matando... porque yo podría estar ahí contigo -trato de decirle unas cuantas cosas pero él me corta y sigue hablando -lo sé, no quieres aliados porque podríamos quedar de últimos. Pero, sí encontré una forma en la cual te puedo ayudar.
- ¿Cual? -pregunto interesada.
- En el baño de sangre, puedes salir corriendo, al final del día cuando vamos a hacer cacería vas a un arbusto que esté al frente de la Cornucopia donde yo te pueda ver, a la hora que nos vamos, veo la forma de decirles a los otros que se adelanten y yo te llamo, vienes, coges lo que necesitas y te vas. Puedo evitar que te persigan, ¿que dices? después que coges lo que quieres, te vas, y yo llamo a alguien para que cuide, lo más seguro es que alguien de otro distrito pida clemencia por su vida y lo van a mantener vivo hasta que les sirva.
- Tienes su pro y sus contra pero creo que puede ayudar y funcionar.
- Él me mira con los ojos abiertos sorprendido de que haya aceptado, me tira hacia él y me abraza -gracias -susurra- gracias por todo, te quiero eres todo para mí, siempre te voy a querer.
Lo miro a los ojos y los tiene llorosos, no puedo decir nada porque yo ya estoy llorando, sabiendo que el día de mañana todo cambia, ya no va a ser lo mismo, no vamos a poder estar juntos, ya no voy a poder ir a su casa a reír con su mamá, el ya no va a ver a mis hermanas, a mis hermanos o a mi madre, llegamos a una nueva etapa donde sabemos que tiene un final.
Él muere y yo sobrevivo, o yo muero y el sobrevive, o simplemente los dos morimos. Porque los dos juntos de esta... no vamos a salir.
Se me forma un nudo en la garganta, lo miro a los ojos con lágrimas silenciosas.
- Yo también te quiero -logro decir, le doy un beso en la mejilla y me envuelve en un cálido abrazo.
Gracias por todo Louis.
