Hola a todos aquí estoy con la conti y sigo sin proseguir mis demás fics en cuanto termine con éste o me aburra retomaré los otros. Agradezco los múltiples comentarios de todos los lectores que se toman un momento para dejarme algo bello y halagador en los reviews ¡GRACIAS! En especial a quienes comentarón el capitulo:
Rach Black
yannin
Bellrose Jewel
LuLy
sumebe
Freya-X
Markoz89: jajajaja me dio mucha gracia tú comentario y en cuanto a la ASH jajaja si es que entendés las iníciales ya lo verán pronto.
Afuera del probador…
-Buenos días Uchiha-san…
-Ummph… -refunfuño el pelinegro.
-Siempre con ese pésimo humor… -sentenció el muchacho mirando el interior casi vacio de la tienda. -¿Comprando algo de ropa?
-Eso no es de tú incumbencia…
-Solo quise ser cordial. –Acomodándose el largo cabello.
-Neji Hyuuga siendo cordial, si como no. –Cruzándose de brazos.
-No te pases de listo Uchiha… -Neji ingreso al interior de la tienda pero solo pudo ver allí a un niño pequeño jugando con un auto de carreras. -¿Por esas casualidades de la vida no has visto a mi prima? –Inquirió mientras buscaba inquisidoramente con la mirada y se paseaba por la tienda.
-No la he visto… y si la viera no te lo diría. –Neji se le vino al humo sujetándolo con fuerzas del suéter.
-¿Acaso crees que puedes alejarla de mi? No seas iluso, ella será mía, será mi mujer y la haré gozar cada noche hasta hacerla desfallecer. –Expresó indignamente.
-¡Muérete! –intentando zafarse.
En el interior del probador segundos antes…
Naruto sintió que su cuerpo sudaba más que de costumbre. Lo apresaba un intenso calor que iba desde la cabeza hasta sus genitales. Su cadera rozó contra la de la joven quien ni se inmuto. Estaba extraviada con algo que veía fuera. Él intentaba prestar atención pero parecía que su mundo de repente solo se concentraba en su ingle.
Tragó saliva, le estaba costando una enormidad alejar su cuerpo del de la chica. Le encantaba sentir sus glúteos contra su miembro.
Se acomodó hacia atrás el cabello e intento respirar una profunda bocanada de aire. Sus manos le temblaban mientras en su mente se dibujaba las mil y un manera de empotrarla contra la pared y hacerla completamente suya.
Sacudió su cabeza, no podía estar pensando esas necedades con la rata esclavista. Necesitaba hacerlo, necesitaba sujetarla por las caderas. Extendió sus manos a unos pocos centímetros del cuerpo de la joven y tras volver a tragar saliva la sujeto con fuerzas atrayéndola aún más asía si.
La chica pareció sobresaltarse con algo observado afuera y se incorporó de sopetón empujándolos contra el fondo del probador, provocando un golpe algo contundente contra la madera del mismo.
Naruto no la soltó y pareció, por un largo rato, ensimismarse en la sensación que en esos momentos lo corroía. Estaba excitado y su miembro se hallaba a esas alturas a en su mayor tonicidad.
Hinata reaccionó sintiendo en sus caderas la increíble erección del chico quien la sujetaba con fuerzas rozándola con su miembro.
-¿Naruto? –Inquirió asombrada.
El chico a esas alturas respiraba muy agitado junto a su oído. La joven podía sentir su fuerte apretón y el duro agarre por sus caderas.
Naruto se movió y la estrujo con fuerzas, empujándola en la misma posición contra la pared lateral del probador.
Hinata suspiró agitada mientras sentía las manos del chico resbalar ahora hacia sus piernas para atrapar, con sus dedos, ambos lados de su falda, la cual comenzó a levantar a medida que le acariciaba los muslos.
La chica, apresada contra el muro lateral, dejó caer su frente contra el mismo mientras su respiración se volvía entre cortada y con sus manos se aferraba de la pared. Sintió las manos del chico elevar aun más su pollera, la cual la hizo tomar conciencia de que ese no era ni el momento ni el lugar. Logró zafar una de sus manos y sujetar la mano izquierda del chico para que parase aquella insania, pero éste con habilidad la resbalo hacia sus bragas acariciando su intimidad debajo de la misma.
Hinata contuvo un gemido mientras sentía la mano de Naruto abrirse paso a través de su ropa interior acariciándola sin titubeos.
Fuera del probador…
-¡Que me sueltes! –dijo Sasuke apresando al chico ahora de su solapa. De repente ambos pudieron sentir un fuerte golpe emanar de uno de los probadores.
-¿Qué es eso? –Dijo Neji algo enfadado mirando a Sasuke con suspicacia.
-¡No es nada! –dijo el pelinegro con rapidez. De pronto sonó otro golpe.
-¡Ja, lo sabía! –Dijo empujándolo con fuerza contra sus guardaespaldas quienes lo sujetaron de ambos brazos.
-¡QUE TE PASA NEJI COBARDE! –grito Sasuke quien veía el escondite de Hinata bastante precario.
-Sabía que estaba aquí… -Dijo con los ojos desorbitados acercándose al probador.
En el interior del probador…
Hinata se mordió los labios al sentir que ya estaba mojada. No podía seguir con esto, si Neji la descubría sería capaz de matar a Naruto o a cualquiera de los presentes en aquella tienda.
-¡Para Naruto!… Neji… si Neji… nos descubre… él… -hablo en voz baja mientras respiraba entrecortadamente.
Naruto frunció sus comisuras labiales y respiro profundo intentando contenerse.
Fuera del probador…
-¡Nunca podrás escapar de mi! –expreso lujurioso intentando sujetar la cortina del probador.
-Disculpe –grito Naruto asomando su rostro sonriente y parte de su torso semí desnudo. –Tendrá otro color de camisa –Sujetando la cortina con su mano izquierda y mirando cómicamente a una de las empleadas quien al ver el alboroto en la puerta se había abstraído atemorizada.
-Si, señor… -dijo la chica buscando otra.
-Tsk… -refunfuño Neji al ver que sus suposiciones no eran ciertas.
Neji miro con odio el rostro del sujeto y sus ojos azulinos, no sabia porque, pero ese tipo le resultaba familiar y no recordaba de donde.
Se acomodó la chaqueta, lo miro con asco y se dirigió otra vez hacia la puerta. Hizo señas y sus matones liberaron a Sasuke quien lo miró iracundo y con instintos asesinos.
-Si ves a Hinata dile que es mejor que se entregue a mí lo antes posible y por las buenas…
-¡Muérete! –Sentenció Sasuke, Neji solo sonrió y se alejó del lugar. Podía matarlo cuando quisiese pero no iba a exponerse en aquel shopping; él sabía hacerlo con métodos más eficaces y limpios.
Naruto lo vio perderse tras el portal de aquel negocio. Algo no iba bien en todo este asunto, la situación era más turbia de lo que pensaba.
-Aquí tiene… -dijo una de las empleadas alcanzándole otras dos camisas una celeste y otra blanca.
-Gracias… -cerrando las cortinas del probador.
El chico volvió su mirada hacia su victima quien ahora respiraba agitadamente sentada sobre sus piernas en el piso y con la frente apoyada contra la pared.
Naruto colgó las camisas en un percherito a su lado y se apoyo sobre el pequeño cristal de aquel probador, contemplando a la chica excitada postrada a sus pies.
-¿Te gusto? –preguntó serio ya más tranquilo y en sus cabales. La chica no respondió solo respiraba agitada. -¿No vas a contestarme? ¿Quieres que lo haga de nuevo? –Inquirió él desafiante. –Eres como todas las zorras apenas las tocas y ya se mojan. –Dijo con desprecio cruzándose de brazos.
Hinata, que permanecía con la cabeza gacha, abrió los ojos con asombro ¿Solo era una zorra para él? Algunas lágrimas comenzaron a desprenderse de sus ojos, otra vez estaba llorando como estúpida.
Se levanto de prisa ante el asombro de Naruto quien se dio cuenta que se había ido de boca. Se acomodo la ropa aún con la cabeza gacha y una vez que hubo estado lista, la joven, extendió su mano derecha y le propino un potente cachetazo.
Naruto se sujeto la mejilla adolorida y la miró enfadado pero ella lo contempló triste y bañada en lágrimas.
-¡Nunca volverás a tocarme! –Dijo en voz baja pero con tono autoritario.
