Hooliiisss! a todos. Bueno ps nos volvemos a ver ^^ con un nuevo capi, agradezco su comentarios too un siempre lo haré...y bueno chicos quería comentarles...que las historia no tendrás más de 20 capitulos. Ya que en el lugar que la publico y ya está mas avanzada ya está llegando a su final :). Bueno eso es todo lean mis hermosuras :*


CAPITULO 10: UN TIEMPO A SOLAS

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Muchas personas creen que los vampiros son solo un simple mito, algo que en realidad no existe, por el simple hecho de nunca haberlos visto. Al parecer la gente solo cree lo que ve ¿es necesario estar al frente de uno para creer? Obvio que sí. Pero si aquel vampiro no fuera para nada amigable y solo quisiera beber tu sangre hasta vaciarte?

Nadie espera un "Hola soy un vampiro ¿puedo beber toda tu sangre?", es algo loco si lo piensas de ese modo, nadie es cortés así como si nada. Sin embargo las personas no piensan al momento de hablar. Sé que es raro, pensar en algo que nunca has visto porque prácticamente sería algo creado a partir de tu imaginación, pero solo ponte a pensar y entenderás que eso es lo que lo hace excitante.

#Hace dos mes#

Para todos una tarde es como un día cualquiera, sin nada especial que hacer. Sin embargo él tenía planes, aquella tarde. Había dejado golpear a su querido juguete por su amigo naruto. Luego de la imprudencia al hablar, y haber provocado una vez más la burla hacia Hinata. Sin embargo eso no era el problema por el cual él se había enfadado sino el hecho de haberla vista tan altanera cuando él estaba en la puerta, como si él fuera cualquier persona. Era obvio que necesitaba unos buenos golpes para aprender, así era su modo de enseñar. Y para concluir el espectáculo, ella le temió, aunque era algo obvio suponer su miedo hacia él, eso era algo que no quería hacer. Pero al final ella entendió y fue hacia él, solucionando las cosas.

Para más tarde llevarla a su casa, y comenzar su acto morboso con ella, enfrente de su padrastro. Disfruto y se deleito de aquella pequeña figura prohibida, que lo comenzaba a poner a mil, cada vez que estaba con pequeñas prendas. Sin embargo al acabar su acto pronunció unas palabras que ella nunca debió haber escuchado. Por lo que cuando ella estaba dormida aprovechó y borró las últimas palabras, dejando las cosas como estaban antes.

#...#

Recuerda algo: "lo misterioso e impredecible se vuelve en lo prohibido que anhelas". Y es así como aquella noche comenzó a anhelar lo que él le brindaba.

Cuando ella hubo despertado se había topado con aquel par de ojos negros como la noche. Deseosos de seguir probando de aquella figura curvilínea que ella mostraba. Con sus pequeñas manos se sentó en la cama, y observó cómo sus orbes negros miraban cada movimiento de parte de ella.

-Sasuke-kun ¿por qué soy tan débil frente a ti?

Esa pregunta el se la había hecho también desde diferentes puntos de vista. Él sabía que ella nos se refería a la fuerza, sino a la actitud. Cuando él la conoció se mostraba como una chica decidida y rebelde, con un espíritu de mil demonios entonces ¿Qué le paso?...fácil se dejo vencer por el miedo, y ahora por la lujuria.

-Tú sabes la respuesta pequeña – comentó, incorporándose. Alargó su mano y rosó su sonrosada mejilla, y ella automáticamente como una gatita se frotó contra él – estas aprendiendo, muy bien sakura – la felicitó mientras se acercaba a su mejilla, para lamerla suavemente.

-Ah – gimió. Se sentía bien, sin embargo ella sabía que eso estaba mal.

Desde cuando ella era tan pervertida y mojigata? …desde que lo conoció. Ya ni siquiera sabía de su hermana menor o de lo que pasaba alrededor. Y todo cambió en dos malditos meses ¿qué es lo que estaba pasando?. Y como si él pudiera leer la mente le respondió.

-Eres una chica traviesa que necesita a alguien para satisfacer sus necesidades – e inmediatamente sintió su lengua en el lóbulo de la oreja, mientras lo mordisqueaba suavemente – lo único que quieres es sentirte deseada, amada….y eso yo te lo voy a dar

Y cuando creía que todo iba bien…bum!. Ella se separaba automáticamente.

-¿Qué haces?

-Lo siento sasuke-kun…..es solo q..que tengo sed – dijo rápidamente mientras se dirigía a la puerta – vuelvo en un minuto – y se fue cerrando la puerta tras de sí.

Acaso ella creía que él era estúpido para creerse ese cuento?. La verdad es que para un vampiro era tan fácil identificar una mentira de parte de un humano, pero está bien si ella quería un poco de tiempo, se lo daría.

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Mientras tanto la pelirosa corría por los pasillos, huyendo de su temeroso futuro. Estaba tan confundida, que ni siquiera pensaba con la mente. Sabía desde un principio que esto cambiaría su vida pero de lo que no suponía era que ella se dejaría arrastrar a un lugar tan incierto como era estar a su lado.

Ella no era así, no era una zorra que iba queriendo revolcarse con cualquiera, solo por sentirse amada.

Llegó a la cocina y con pasos nerviosos se apoyo en la encimera, mientras sentía que su corazón latía fuertemente. Desde cuando su vida se hacía más complicada?

-Oni-chan?

-Mei? – observó a su pequeña hermana menor con nerviosismo.

-Neh! Oni-chan por qué llevas una camisa de un hombre? - ¿Qué decía? Se observó y entendió. Seguía cubierta no más por la camisa del azabache.

-Etto…luego te lo contaré

-¿Por qué estás agitada?

-Por nada cariño – musitó mientras dejaba besos en su cabello. - ¿Cómo has estado?

-Bien ahora que oni-chan está conmigo – comentó mientras sonreía.

Sin dejar que su hermana la viera, siguió temblando involuntariamente sin saber que alguien las observaba.

Sasuke conocía ese sentimiento a la perfección, como al mismo tiempo sabía que el problema era él. Sin embargo el no tenía la culpa de que a ella le guste estar a su lado ¡Joder! A quien engaña, él la cambió. Se notaba a simple vista que a pesar de ser pobre y sencilla, era una persona con principios, sin embargo él viene y la cambia convirtiéndola en su juguetito. La culpa era suya, pero eso él nunca admitiría, era demasiado orgulloso para ceder.

Mientras tanto, la ojijade escuchaba atentamente lo que le decía su hermana.

-Entonces ¿hoy irás a casa de yuki?

-Siiiiii – respondió feliz Mei.

-Bueno quier-

Pi Pi Pi Pi Pi..! (N/A: por si acaso son pitos de un carro ¬¬)

-Ya llegaron, me voy adiós oni-chan – dijo despidiéndose mientras depositaba un suave beso en la mejilla de su hermana mayor, tras decir aquellas palabras abandonó la casa, emprendiendo camino a la casa de su nueva amiga.

Al tiempo que la pelirosa meditaba lo que estaba pasando ¿desde cuándo mei tenía una nueva amiga? ¿ella estaba feliz? ¿Dónde estaba maya? Y por último, el innombrable ¿Dónde estaba tian?. Normalmente ellos siempre estaban en casa, sin embargo hace un mes Tian había desaparecido y no había vuelto a la mansión, por lo que creyó que sasuke lo había matado, sin embargo al preguntarle al moreno él respondió serenamente un "no", diciendo que él no había hecho nada para que esa rata saliera de la mansión.

Algo andaba demasiado raro, ¡ah! Y como olvidar a Maya quien aparentemente había dejado de tomar, que era algo extraño y más cuando debía estar deprimida por saber que Tian al parecer se había marchado.

Dejó los pensamientos aún lado, cuando sintió unos brazos en su cintura.

-No me gusta esperar – gimoteo sasuke.

Inmediatamente los nervios se le dispararon y su corazón volvió a latir tan fuerte como podía.

-S…Sa-suke –kun …. – pronunció con la respiración entrecortada.

-Uhm? – murmuró mientras repartía besos por su cuello.

-Y…Yo

-Tengo hambre – comentó mientras la alzaba desde el trasero, haciendo que ella entrelazar sus piernas en su cintura – vamos arriba es más cómodo.

Y sin esperar ninguna respuesta de su parte, sasuke corrió con una velocidad inhumana hacia su habitación. Lo único que sentía sakura era su pelo bailotear en el aire, mientras era agarrada fuertemente por él.

-Llegamos! – anunció, mientras la tiraba a la cama.

Soltó un pequeño gritillo, y escuchó como él pelinegro cerraba rápidamente la puerta.

-Sasuke-kun?

-Hmp….dime – dijo mientras se colocaba a su lado.

-Por qué no te colocas una camiseta? – preguntó con sus mejillas sonrosadas.

Él automáticamente sonrió. Era tan fácil la respuesta.

-Porque tú la tienes, ahora si quieres puedes dármela – musitó, mientras la cara de la ojijade pasaba a la de un tomate.

Su camisa era lo único que le cubría y por nada del mundo se la iba a quitar, al menos que él se lo ordenara….y lamentablemente eso pasó.

-Quítate la camisa, es una orden.

Lentamente se sentó en la cama, mientras sus pequeñas manos se dirigían a la prenda, con una delicadeza imprescindible se la quitó, tal como le gustaba a sasuke. Dejando ver una hermosa y seductora ropa interior, la cual fue comprada por el moreno.

Su ropa interior de encaje consistía en la mezcla de color negro y morado, haciéndole juego con el color de la piel de la pequeña.

-Te queda muy bien – la aprobó, mientras divagaba su vista entre su cintura y sus pechos.

¡Joder! Esa ropa interior resaltaba demasiado sus atributos, definitivamente se la veía espectacular. Desde su pequeño busto hasta sus piernas, lucían perfectamente. Enseguida se excitó con la sola idea, de que ella era suya, sin embargo ella tendría que rogar por ello.

-Te gusta sasuke-kun?... – la forma en que lo pregunta era tan angelical que aunque se viera fea le diría que sí.

-Hmp….si – y rápidamente se acercó a su rostro.

Miró sus orbes verdes, otra vez esa mirada, aquella que era oscura por la lujuria. Había dañado la mente de una pobre niña solo por sus deseos morbosos y sus pervertidas fantasías.

-Qué dije que quería?

-Beber mi sangre

-Buena niña – dijo y depositó un suave beso en sus labios – acuéstate de lado

Y como todo buen juguete entrenado lo hizo, mientras él se acostaba a su lado.

Mostró sus afilados dientes y sin previo aviso mordió el cuello de ella.

-Ah! –gimió de dolor, pero al instante se calmó, y esos pequeños gemidos comenzaron a ser de placer.

Sasuke sabía que le dolía ser su comida cada vez que él tenía hambre, por ello había decido que por una parte podía distraerla dándole placer y bueno eso no quitaba el hecho de que el también lo disfrutara. Con sus fuertes manos agarro uno de sus pequeños senos y los estrujó suavemente, con tela y todo. Era suave demasiado suave, se sentía bien. No era como cuando estaba con esas zorras de la organización que se las notaba desde lejos que solo querían tener una buena noche. Ella es tan diferente, es inocente, pura, tiene temor…..y eso hace las cosas excitantes. Entonces es ¿pedófilo?...si bueno contando que ella ya sabe que su verdadera edad es de 22 años, y ella es solo una nena de 14 años.

Hace dos meses sakura le tenía miedo a cada acto que él hacía, sin embargo cuando le enseño lo bien que podía sentirse su compañía ella cambió. Se volvió hostil con las demás personas, hasta con sus propias compañeras, pero en cambio con él se volvió vulnerable. Ella decía "me siento pervertida" solo por disfrutar lo que el azabache le hacía, y eso que solo eran roces o pequeños toques. La verdad es que nunca fue sociable, sin embargo hubo una ocasión en que sus compañeras vieron a sasuke hablar con sakura, por lo que desde ese momento circularon los rumores de lo guapo que era el acompañante de la pelirosa. Pero todo tenía un límite, y la verdad es que se había dado cuenta que esas chicas eran unas completas resbalosas, tanto que hasta intentaron seducir al propio Uchiha, y esa fue la gota que derramo el vaso.

No quiso saber nada más de amigas o compañeras. Se alejó completamente de ellas, a pesar de que no lo demostraba o bueno no se daba a entender. Aquella pequeña chica se sentía protegida cerca de él ¿por qué? Puede ser tonto decir que solo por haberla salvado de Tian, pera las cosas eran así ¡ah! Y como olvidar cuando la salvó de su posible muerte, eran algunas cosas por las que le debía. Si bien, el se las hacía pagar con cada acto indecente de él en satisfacerse, no era cierto que ella no lo disfrutaba, como ahora. A pesar de saber que eso estaba mal no puede decir que no le gustaba.

-Mmmm…sasuke-kun – murmuró removiéndose incómoda. Sentía el cuello demasiado adolorido para que siga bebiendo de él – duele… - se quejó.

-hmp?...piensa en mí y se….te pasa – comentó mientras de vez en cuando hacía succiones fuertes.

Hazte que el sonido de un celular se hizo presente.

Sasuke gruñó por lo bajo al saber que debía contestar. Se quitó de encima de la ojijade y contestó de mala gana:

-Quién es?

-Teme! Puedes creer que mi hinata-chan hoy sale del hospital? – dijo un rubio emocionado tras la línea.

-Por eso me interrumpes – exclamo con un aura negra – dobe tienes 5 segundos para convencerme de que no te mate!

¡Joder! Esto era muy malo. Cada vez que sasuke se enojaba irradiaba muerte en sus ojos. Después de todo no era la primera vez que sufría las consecuencias. Inmeditamente el rubio cortó la llamada, era mejor así.

-Maldito! Dobe de mierda – musitó sasuke.

Sakura solo lo observaba mientras caminaba por la habitación furioso ¿Qué de importante era haberlos interrumpido?...a ella le estaba doliendo…necesitaba un descanso.

De repente paró y miró a su pequeña acompañante. Aquella se sostenía el cuello con fuerza, mientras su cara mostraba muecas de dolor, sus ojos comenzaron a volverse cristalinos y parecía a punto de llorar.

-Hmp….¿qué te pasa? – preguntó mientras se sentaba al frente de ella.

-M…Me duele demasiado….arde, siento que me quema la piel – murmuró ya llorando.

Esa simple imagen hizo que recordara, cuando él le dio permiso al rubio para que la golpeara.

Mordió su mano, y con sus dedos untó su sangre en el cuello de ella.

-Con esto te pasará…..no llores, no me gusta- dijo haciendo una mueca.

-Sasuke-kun – gimoteo abrazándolo.

El automáticamente la mantuvo en su regazo como una niña pequeña, mientras acariciaba ciertos mechones rosas.

Recordaba claramente esos dos meses que habían pasado. Sakura se negaba a dejarse tocar por él, a pesar de que su cuerpo la traicionara.

-Sakura….hablame de tu vida – susurró por lo bajo, mientras ella acostaba su cabeza en el pecho del pelinegro.

-Maya nunca me quiso, ni lo hará. Recuerdo que cuando tenía 11 años Maya tenía un novio de unos 25 años. Él me miraba extraño y de vez en cuando me mandaba indirectas. Hubo una ocasión en la que quiso tocarme, pero le pegué con un sartén, él huyo obviamente y Maya me culpo de ello. Desde pequeña sintió un odio hacia mí, y con el tiempo el sentimiento se hizo mutuo. Mei era y es lo único que me alienta a seguir con ella.

Se mantuvo expectante a lo que decía su pequeña niña. Esperaba que Maya esté escuchando claramente aquello.

-Sasuke-kun?

-Hmp?..dime

-Puedes besarme? – esta pregunta si le cayó como balde de agua fría. Nunca antes sakura le había pedido aquello, sin embargo hoy era la excepción.

-Cuando quieras….

Posó sus labios lentamente en los suyos y antes de que los moviera ella habló, rosandolos.

-No te vayas…..

Sonrió de lado y la besó ferozmente. Atrapo sus labios y comenzó lo que para él era el disfrutar de una buena compañía y más que eso, de ella solo de ella. Sin ser cuidadoso introdujo su lengua en la cabida bucal de la joven, quien a su manera trataba de seguir el ritmo, y aquello parecía imposible. Sin embargo disfrutaba cada uno de sus roces y sobretodo sus labios, sabían tan bien….sabían a lo prohibido.

Debería estar en ese instante reprochándose por ser tan mojigata y besar a un vampiro, que a parte que la amenaza, le pega y la hace llorar. O bueno eso era hace dos meses, en los cuales no hablaron casi nada o bueno solo los primeros días. El azabache solo se dedicaba a estar sentado en la silla observando cada movimiento de ella y de vez en cuando hacía una de sus perversiones. Que fueron una o dos veces, hasta el día de hoy, que ella se le acercó. Su técnica había funcionado, no resistió dos meses sin sus caricias. ¿Quién se resistía a él? Nadie.

-Sakura mírame – le ordenó mordiendo su labio ligeramente.

-Ah – gimió y cumplió su oden.

Otra vez aquellos ojos rojos, se volvieron intensos y esta vez solo sintió como los brazos del pelinegro la atrapaban.

-Sal de ahí – exclamó mientras por su rostro se iba dibujando una sonrisa de medio lado.

Lentamente la puerta del closet se entre abrió dejando ver a una mujer del mismo color del pelo que la pelirosa.

-Dime Maya. Te ha gustado lo que has visto?

-Y…Yo…¿cómo sabes mi nombre? – a simple vista se notaba que esa mujer, estaba a punto de colapsar del miedo.

-Responde – ordenó.

-No. Qué le estés haciendo ha sakura?

Sasuke simplemente no contesto, y solo dio paso a una carcajada. ¿Era estúpida o qué?...como se atrevía a preguntarle eso, si quien más daño le ha hecho es ella?

Miró a la pequeña que sostenía y se acercó a ella para besarla lentamente ante la atenta mirada de maya. Obviamente la pelirosa no movía los labios sin embargo eso para él no era un incoveniente.

-Ella es mía.

-No! No lo es. Es mi hija! – gritó aterrada ante la idea de perder a su hija.

-Hmp….no. Estas muy equivocada. Cuando era niña ella era tu hija. Pero ahora, ella no te quiere como madre al igual que tú. Así que no vengas a armar un berrinche – contestó enfadado.

Dejó a sakura en la cama y se dirigió hasta un guardarropa, para sacar una pequeña blusa y un short apegado al cuerpo, de una tela muy suave.

Los cogió y se dirigió hasta ella, delicadamente comenzó a ponerle la ropa y todo siendo observado por Maya. Una vez cumplido su objetivo la volvió a mirar y habló.

-Quiero que te…. – vaciló en decirlo, hasta que continuó – mueras maya. Ese es el deseo de sakura y yo lo puedo cumplir.

-N-No…e…es cierto – de sus ojos empezaron salir aquella lágrimas que mostraban su dolor – además sakura nunca confiaría en un desconocido.

-Hmp…..tal vez si, tal vez no…¿Quién sabe?. Lo único que se, es que ella me prefiere mil veces a mí antes que a su propia madre de sangre.

-¿Para que la quieres?

-Puedo disfrutar de ella – respondió automáticamente.

-Solo la vas a hacer sufrir, la estás utilizando

-Y eso a ti que e importa!

-Es mi hija! – gritó furiosa – quiero que me la devuelvas.

Pero al instante se calló cuando un golpe fue a parar directamente a su estómago.

-Ella será mí, hasta que yo me cansé – exclamó sasuke, mientras maya comenzaba a ver todo negro.

¿Lastimar a sakura? ¡Joder! Es cierto, el lo está haciendo. Se está comportando como todo un gilipollas. Ella va a terminar dolida, y él será el único que la haya pasado bien.

Pero ¿por qué demonios le importaba si le dolía?...era solo una niñata. Tenía razón itachi, el no echarse un buen polvo ha hecho que perdiera la cordura con una niña. Y aprovechando que ella duerme no sería mal idea divertirse un poco, después de todo hoy lo había invitado deidara a pasarla bien.

La volvió a mirar y se aseguró de dejar todo en su color o sea, dejar a Maya en su cuarto y a ella bien tapada.

Una vez ya listo abandonó aquella habitación y emprendió su camino a la diversión.


Ok chicos llegados a este punto. Sé que muchos pensaron que las edades habían cambiado entre los personajes principales de esta historia, la verdad es que nunca los cambie...la historia siempre estuvo así. Al principio se daba entender como que sasuke tenía 18 años pero la verdadera edad es 22 años...sin embargo el aparenta menos edad que la que tiene, por eso puse en un principio que el mentía n.n