Los Siete Dragones

Por Marce-chan

Capítulo 9

La discusión que surgió a la mañana siguiente en la playa no tenía precedentes, todos los Exceeds se enfurecieron conmigo por decirles que debíamos marcharnos de la isla cuanto antes, a medida que se fueron calmando los ánimos, comprendieron que la situación ameritaba solicitar refuerzos y que era necesario partir de inmediato para contactarnos con el gremio. Así que, nuevamente, Tobi y Lily me tomaron de las manos y se elevaron conmigo, Charlotte y Happy avanzaron primero, pero cuando Tobi, Lily y yo intentamos seguirlos una barrera de luz violeta surgió de la nada y yo reboté contra ella, cayendo de bruces en la playa.

-¡Lucy!

Extrañamente Lily y Tobi si pudieron pasar la barrera, pero cuando intentaron regresar la barrera no se los permitió, nos separaba irremediablemente.

-¿Qué hacemos?-se lamentó Happy.

-¡Váyanse!-les grité-¡Informen al gremio la situación! ¡Yo los esperaré!

-¡No podemos dejarte aquí sola!-replicó Charlotte.

-¡Nada se puede hacer!-repliqué-Me ocultaré todo el tiempo que pueda, vayan de prisa, necesitamos toda la ayuda posible, yo estaré bien.

-¡Lucy!-lloró Happy.

-Al parecer Zeref está aquí y los controla de algún modo-dijo Tobi-Así que no es prudente que ninguno de ellos note tu presencia.

-Lo sé-respondí-Váyanse y cuídense mucho.

-Ocúltate-me dijo Lily-Es probable que esta barrera también sea un sensor que indique cuando alguien intenta entrar o salir de la isla.

-Es posible que hayamos entrado al mismo tiempo que el Dragón Slayer de la Luz-dijo Tobi-Y precisamente por eso fue que logramos entrar sin problemas.

-De ser así-exclamé-Vuelen de prisa ¡Váyanse ya!

Los Exceeds volaron tan rápido que se perdieron de vista casi de inmediato, corrí de vuelta al bosque y tomé un camino diferente al anterior para no regresar al claro ni acercarme al volcán, pero mi mal sentido de orientación me jugó en contra y llegué justo al lugar que estaba tratando de evitar; afortunadamente solo Kamui y Makinami estaban en el claro, al parecer en la segunda sesión de tratamiento que él había mencionado antes. El claro se veía muy distinto iluminado por la luz del sol y no por la espectral llama verde de Dust, me di vuelta para alejarme justo cuando Kamui comentó en voz alta:

-Y ahí está de nuevo ese curioso olor…

-Yo no percibo nada-respondió Makinami.

-Tus sentidos están afectados por la infección-respondió Kamui-Pensaría que puede ser mi imaginación si Salamander-kun y Dust-kun no hubieran mencionado que también lo percibieron… Me pregunto si Heaven-chan y Kurogane-kun lo huelen también…

Me apresuré a alejarme sin detenerme a escuchar más, corriendo a través de los arboles, cuando me sentí lo suficientemente lejos me oculté en lo profundo de la gigantescas raíces de un antiguo árbol, decidí quedarme ahí para evitar más riesgos. La falta de sueño y comida me dificultaron sobremanera mantenerme despierta, para cuando pude recuperar la consciencia ya caía la tarde y comenzaba a oscurecer, intenté levantarme para salir de las raíces, pero estaba muy débil, mientras reunía fuerzas para moverme una voz me hizo sobresaltar:

-No me importa quién eres, ni que estás haciendo aquí, pero te recomiendo que te vayas cuanto antes, éste no es lugar para humanos.

La voz llegó a mis oídos de la nada, me quedé estática y horrorizada, no pasó nada, llegué a pensar que me lo había imaginado cuando de la nada un fuerte resplandor me deslumbró, cuando recuperé la vista había alguien delante de mí, con su rostro muy cerca del mío, olfateándome.

-¡Aléjate!-chillé espantada empujándolo lejos de mi.

El chico cayó sentado delante de mí y sacudió la cabeza desconcertado por mí reacción. Era bastante guapo, de tez clara, ojos amarillos y felinos, cabello rubio platino y rostro amable, era Glow, el Dragón Slayer de la Luz.

-¡Glow!-exclamé al reconocerlo.

-¿Nos conocemos?-preguntó sorprendido.

-Eh… No…-titubeé-Es que…

Él se sonrió, parecía divertido conmigo, al detallar bien sus facciones me percaté de que era mucho menor que yo, quizás unos pocos años mayor que Wendy, era solo un adolescente.

-Sabía que ese aroma procedía de alguien y no de algo-comentó y se incorporó-¿Se puede saber que hace una chica como tú en un lugar como este?

-Mi barco naufragó-mentí-Cuando desperté estaba aquí…

-¿Acabas de despertar?-preguntó.

-Si-mentí.

-Vaya, yo creí que llegaste ayer-comentó casualmente-Cuando me seguiste y escuchaste la conversación que tuve con mis colegas en el claro.

-No… Yo…-balbuceé.

-Tu intenso aroma te delata-sonrió Kamui-Además, eres muy mala para mentir ¿De qué otra manera sabrías quién soy?

Traté de levantarme sin éxito. Él me ofreció su mano para ayudarme pero la rechacé.

-¿Me matarás?-pregunté desafiante.

-¿Eh?-murmuró sorprendido por la directa pregunta-Bueno… Aunque quisiera no podría, acabo de usar el 90% de mi poder mágico curando a mi amiga y estoy agotado.

-Entonces ¿Les dirás a los demás que estoy aquí?-repliqué.

-No creo que sea buena idea-respondió Kamui pensativo-Como dije, no es un asunto que les concierna a los humanos, tienes que irte de aquí cuanto antes.

-No puedo-respondí-Hay una barrera alrededor de la isla que me lo impide.

-Eso es malo…-murmuró Kamui preocupado.

-¿Por qué te preocupas por mí?-pregunté.

-No me parece que seas una mala persona-respondió-Sólo estás en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Volvió a ofrecerme su mano, ésta vez la tomé y salí de las raíces con su ayuda.

-¿Qué es lo que hacen? ¿Por qué están aquí?-pregunté.

-A decir verdad no tengo ni idea-respondió él.

Suspiré decepcionada.

-¿Puedo preguntar cómo te llamas?-preguntó de repente-Tú ya sabes que mi nombre es Glow…

-Soy Lucy-respondí sin pensar.

-¿Lucy?-repitió sobresaltado-¡No puede ser! ¿No me digas que eres la novia de Salamander-kun?

-¿Novia…?-titubeé sonrojada.

-¡Espera aquí! ¡Enseguida regreso!-exclamó él.

Y desapareció en un resplandor dorado.

-¡No, Glow!-alcancé a gritar-¡Espera!

Pero ya se había ido. Contemplé la posibilidad de moverme, pero teniendo en cuenta el poderoso olfato de Glow no tendría ningún sentido, de cualquier manera me encontraría y no estaba en condiciones de caminar y mucho menos correr. Suspiré angustiada, era casi seguro que le avisaría a Natsu, podía imaginarme su expresión enfurecida al verme ahí, entrometiéndome en sus asuntos de Dragón Slayers cuando específicamente me pidió que no lo hiciera, no me sentía capaz de enfrentarlo sola, no quería que se enfadara conmigo aunque tuviera todas las razones para hacerlo, quería verlo, pero estaba segura que él no quería verme a mí. Alrededor de 30 minutos después Glow reapareció con el mismo resplandor dorado de antes, para mi sorpresa, estaba solo.

-Te traje algunas provisiones-sonrió entregándome una bolsa-Te noto bastante pálida, creo que estás deshidratada.

-Gracias-murmuré sorprendida por el detalle.

-Te durarán un día o dos-dijo Kamui-De cualquier manera trataré de dejarte más en las raíces de los árboles, así que trata de estar alerta al respecto.

-Gracias-repetí.

-Y te recomiendo que en cuanto recuperes energía procures mantenerte en movimiento-comentó-De ese modo se esparcirá tu olor y será más difícil ubicarte.

-De acuerdo-respondí asintiendo-Muchas gracias, Glow.

-Si hallas el modo-respondió él-Huye de aquí.

Se incorporó, dispuesto a irse.

-¡Kamui!-lo llamé.

Se giró.

-Llámame Glow, por favor.

-Eh… Glow…

-¿Dime?

-¿Le dijiste a Natsu que estoy aquí?-pregunté.

-¿Natsu?-repitió sin comprender.

-Salamander-expliqué.

Kamui sonrió, guiñó un ojo y desapareció en un destello sin responder.