Los personajes son de Stephanie Meyer.
- ¿saben algo? – pregunté a nadie en especial de la habitación - Hay veces que sin importar cuanto quieras impedir algo, sucede de todos modos, porque sos simplemente una persona o dos en mi caso, contra algo muy poderoso.
- no seas dramática – se quejó Alice – simplemente estoy probándote el vestido – comentó mientras ponía otro alfiler. Bufé molesta y Ness y Rose rieron, no importaba si yo no quería usar un estúpido vestido blanco con muchas cosas o si Ness decía que iban a atacarnos el día de la boda, si Alice quería festejar una boda, nadie se lo podría impedir porque ella era la fuerza más poderosa del universo.
- no entiendo por qué lo haces ahora si es obvio que en una semanas voy a estar aún mas gorda – me quejpe.
- entonces tendré que volver a provartelo, pero es bueno tenerlo al día. Por sierto, Edward quiere salir con vos hoy, al parecer ahora que todos los machos de la casa están mas calmado por el ataque de la boda, ya podes salir.
- que bueno, porque no iba a poder soportarlo mas. No puedo creer que hayan enloquecído tanto con la seguridad, luego de la discusión simplemente me hubisen metido en una burbuja – recordé.
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- ¡¡¿QUÉE?!!! – el grito no fue de Edward al saber del ataque sino de Alice al saber que él quería suspender la boda.
- así es, no pienso arriesgar a que ataquen a Marie o a el bebe simplemente por una fiesta. Nos casaremos sin fiesta ni nada, simplemente ir, hacer la ceremonia y listo, de todos modos Marie no estaba muy entuciasmada con la idea de una fiesta grande – aclaró y eso fue malvado, ya que mi prometido me acababa de tirar a los tiburones.
- ¡Mariiiie! – rogó Alice mientras hacía puchero y Ness reía.
- estoy de acuerdo con Edward, además según Zac es un ataque grande el que van a hacer.
- ¡por favor! Las Chicas de la noche no nos pueden hacer nada, capas dañen un par de cosas pero saldrán coorriendo en unos segundos.
- en realidad – comentó Zac serio – el ataque va a durar bastante y los invitados van a caer desmayados al segundo en que lleguen, la fiesta va a ser un fiasco… según me contaron - agregó lo último dudoso.
- pero para hacer un buen ataque tienen que haberlo planeado con anticipación y yo lo voy a ver si es así ¿cómo pueden haberlo hecho? – preguntó Alice terca mientras lo miraba con desconfianza.
- mmm… capas consiguieron un modo de evadir tus viciones, eso sería realmente malo ya que quedaríamos expuestos a cualquiera que sepa eso ¿verdad? – el modo serio y táctico de Zac al hablar me hizo acordar a Jasper y la verdad no era algo bueno.
- tiene toda la razón – lo apoyó Jasper.
- pues entonces si estamos continuamente indefensos no hay porqué no hacer la fiesta – el comentario de Rose era para matarla, la fulminé con la mirada y ella sonrió macabramente, se estaba vengando de cuando le robé una remera que me quedaba, ¡maldita!.
- como va a ser imposible frenarlas, va a haber fiesta – declaró Edward y yo lo miré triste – pero serémos solamente nosotros y tendremos la seguridad reforzada – aseguró.
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Luego de eso los chicos pasaron todas las tardes de una semana arreglando la "seguridad" del lugar y no nos permitieron salir, incluso tuve que pedir remplazo en el trabajo aunque lo más posible es que me terminen despidiendo.
Cuando al fin pude quitarme el maldito vestido que me hacía lucir una baca, fui a mi habitación donde me esperaba Edward.
- sabes cariño – me preguntó desde la cama mientras me acariciaba el estomago – hace mucho que no pasamos un rato a solas ¿tenes ganas de salir hoy?
- claro, dejame que me ponga algo mas apropiado y vamos ¿dale?
- ok, pero no uses taco – lo miré curiosa para entender su petición y el simplemente rió y tras darme un beso se fue. Rodé los ojos y busqué algo de ropa linda, si lo pensaba su petición tampoco era muy difícil de cumplir ya que mi panza ahora estaba más crecida y complicaba mi equilibrio. Terminé optando por una pollera estilo hippie debajo de la rodilla, unas sandalias romanas, una musculosa y unos aretes grandes, me estaba empesando a gustar este estilo hippie ya que era extremadamente comodo e igualmente no me vería bien con el embarazo.
Una ves que bajé y me despedí de todos fui al auto pero Edward me tomó la mano frenándome.
- ¿te molestaría caminar? Es un lindo camino – si supiese como hacerlo, levantaría una seja, pero como nunca pude simplemente entrecerré los ojos y seguí su paso por la calle.
Era un día extremadamente calido pero la pequeña briza que corría y despeinaba suavemente mi pelo dejaba un día perfecto, probablemente si alguien nos veía paseando por la vereda de la mano con el sol comensando a desender, creerían que estamos en una película. Realmente hacía mucho que no pasábamos un tiempo a solas y la estaba pasando de maravilla, no había necesidad de hablar, cada tanto me señalaba un lugar bonito o me apretaba la mano con fuerza y yo le sonreía. Habíamos caminado varias cuadras cuando nos metimos en una callejita estrecha y poco iluminada, del miedo solté la mano de Edward y pasé a abrasar su cintura mientras él rodeaba mis hombros, no entendía por que demonios me había llevado a un lugar tan tenebroso si había miles de lugares con luces que lo disfrutas mucho mas, sin mencionar el hecho de que estaba por ocurrir el crepúsculo y no podría verlo.
Lo miré de manera interrogativa pero su sonrisa torcida que usaba cada ves que quería calmarme, logró su cometido, por lo que distraída no noté que subimos unas escaleras hasta que me sorprendí con la vista mas hermosa que jamás haya visto.
- Es… es hermoso Edward ¿cómo pudiste..? – intenté preguntar pero las palabras no salían.
- Una ves me perdí por acá y lo descubrí – se encojió de hombros para quitarle importancia, pero no había forma de que lo logre.
Desde la pequeña terraza en la que me encontraba, se podía ver el horizonte iluminado por el crepúsculo y algunas luces de casas y demás acompañándola, era como ver una obra de arte y estoy segura que si un pintor viera lo que yo, se volvería loco de inspiración. ¿Cuantas veces se imaginan un escenario perfecto? Pues para mi no era necesario y sabía que este era uno de esos momentos que jamás olvidas, como el primer beso.
- me alegra que te guste – me susurró en el oído mientras me rodeaba con sus brazos mi ahora no tan pqueña cintura – simplemente me pareció que hacía mucho que no teníamos una cita normal ya que en la última me enteré que estabas embarazada – comentó y yo caí de las nubes.
- ¿cómo, con tan sólo unas palabras, me haces despertar de este sueño? – me quejé frustrada.
- ¿qué dije mal? – su vos sonó preocupado y me dí cuenta que no tenía por qué recriminarle a él.
- nada – lo tranquilisé mientras acariciaba su brazo – es sólo el hecho de que recordé que no soy sólo una chica disfrutando del crepúsculo con su novio, recordé que estoy esperando un hijo que tiene poderes y mal carácter y sin mensionar el hecho de que planean atacar nuestra boda. Por un segundo, me había creido que todo era mas fácil – suspiré sonoramente.
Edward me volteo delicadamente y tomó mi cara entre sus manos penetrándome con esa profunda mirada verde – para mi, siempre vas a ser sólo Marie, sin poderes o bebes o ataques, simplemente vos. Nunca lo olvides – su rostro se acercó al mío pero sus labios rosaron suavemente los míos, jugando con el momento previo al beso, hasta que no aguanté mas y me aserqué a él. Una mano suya estaba en la parte baja de mi espalda pegando mi cadera a la suya y la otra en el medio de mi espalda, mientras yo rodeé su cuello y jugaba con su pelo, ese beso era especial, porque me demostraba su amor.
Pasamos un buen tiempo besándonos, no sé si había pasado unas horas o minutos, pero lo que sabía era que ya teníamos que volver y no me gustaba para nada la idea de volver a la callesita ahora que la noche ya era profunda. Él trató de convencerme disiendo que era seguro y nada pasaría, pero como yo aseguraba que no volvería oor ahí confesó que no había otro camino y que si alguien aparecía usaba sus poderes.
- además – comentó divertido mientras me hacía caballito – esto seguro que el bebe usaría sus poderes si tratan de hacerte daño ¿no es así bebe? – preguntó y mi estomago gruño del ambre.
- no se si eso cuenta, porque me muero de ambre – me burle y él rió – deberías bajarme, estoy gorda. Además prefiero que cuides mi espalda que es donde no veo – aseguré y a los pocos segundos ya estaba en el piso con sus brazos por mis hombros.
- por sierto – susurró en mi oído – no estás gorda – rodé los ojos.
- por favor, vos estuviste discutiendo con los chicos, pero yo comí las veiticuatro horas del día. Incluso me levanto a la noche para seguir comiendo y lo peor de todo es que me dí cuenta que no se me nota la panza de embarazada aún, sino que engordé. Cualquier persona que me vé ahora sin importar cuanto me mire, va a creer que estoy pasadita de peso, no que estoy embarazasa y ni siquiera se cual prefiero que piensen – dejó escapar una risa pero frenó cuando sintió mi codazo en su estomago.
- lo siento, es sólo que es gracioso. A penas subiste un par de kilos que según el medico es lo normal, y además no creo que tenga nada de malo que alguien te vea así. Según mi punto de vista, ahora te ves mas sexy que nunca – cuando terminó de decir eso mordió el lóbulo de mi oreja y apretó su cadera contra mi culo, por lo que involuntariamente solté un gemido.
- ¿falta mucho para salir de este lugar? – pregunté ansiosa.
- unos diez minutos – bufé molesta de que faltara tanto y seguimos caminando, tenía ambre y ganas de pasar la noche con Edward y no ayudaba que todavía tenía diez minutos para salir y aún mas para llegar a casa.
- ¡quiero llegar ahora! – proteste como una niña pequeña y mi prometido rió.
- lo lamento pero no es mi poder, pero si dejas de quejarte disfrutas el viaje – rodé los ojos, creí haberle dicho varias veces que odiaba ese callejón.
Cuando al fin estuvimos en casa no pude evitar enojarme ya que Emmet estaba sentado en el sillón viendo una película con un plato de comida en las piernas.
- Em, ¿me das un poco? No quiero ponerme a cocinar ahora - le rogué haciendo puchero.
- lo siento peque, pero es mi comida, pidele a Edward que te cocine – se rió y comenzó a comer en cámara lenta para gosarme, entonces su plato se elevó y fue a mis piernas - ¡hey! Es mi comida – se quejó pero cuando fue a agarrarla no pudo, porque voló varios metros mas lejos.
- no fui yo – me justifiqué cuando me miró con furia – pero mi recomendación es que no le niegues comida al bebe, últimamente tiene mucha ambre – me burlé y comensé a comer, la verdad es que estaba riquicimo.
Cuando pasó una hora estaba acostada en el sillón con nauseas y mareos, maldiciendo la comida de Emmet que me descompuso, aunque la verdad es que últimamente cualquier comida me hacía sentir mal. Emmet burlándose a mi lado mientras Edward me ponía un paño frío en la frente para relajarme, y de ese modo estuve hasta las tres luego Emmet se fue a dormir y nos quedamos sólo Edward y yo tratando de que no vomite la comida. Edward se quedó dormido en el piso a eso de las cinco y media mientras yo le hacía mimos, a las siete todos comenzaron a levantarse y tras reírse un poco de Edward o mi aspecto al no haber dormido, fueron a desayunar.
- Me traes helado – le rogué a Alice cuando pasaba, ella asintió sorprendida de que pidiera eso para desayuno, pero sabía que no era bueno negarle comida a una ebarazada. Recuerdo que la última ves me negó comer porque era asqueroso.
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- ¿qué querés para comer? – me preguntó cansada de mis antojos.
- unas tostadas con manteca y un poco de helado de chocolate ensima, y si hay anchoas mejor- su cara era entre asombro y asco.
- no voy a darte eso, después tengo que vancarme que vomites toda la casa. Pedí algo normal – me retó y yo la miré con odio.
- ¡quiero tostadas con manteca, helado y anchoas! Si no me la queres dar voy yo, pero no te quejes si Edward se enoja porque me hiciste cocinar – Edward había decidido que no podía cocinar y aunque me parecía una estupides, lo disfrutaba ya que tenía mosos.
- no me vas a amenasar, yo soy la reina en eso – se burló y sabía que lo era. Pero entonces su ropa comenzó a cambiar de color y tamaño, ahora era rosa chicle y le quedaba my ajustada y corta, digna de una cailantera.
- ¡por dios! – se quejó y caminó como una furia hacia mi pero miró mi estommago – escuchame bien bebe, mas te vale volver mi ropa a como estaba antes porque yo soy digna de una pasarela no de un pasión de sábado. Y si volves a cambiar mi ropa voy a hacer que cuando nascas te vistas como los teletuvis y juro que no te va a gustar – lo amenasó y yo reí.
- noo creo que quiera hacerte caso – me mofé y ella me fulminó con la mirada, sabía que me estaba pasando de la raya.
- está bien, si no me la agarro con veo – comentó mirando a mi panza – me la agarro con tu mamá, voy a hacer que sufra. Le voy a dar clases de moda y le voy a hacer probarse muchos modelos por día – mi cara de horror fue lo que hizo que Alice se riera triunfante.
- traeme la comida y te cambia, tiene ambre y eso no cambia con amenazas – ella fue a buscar la comida y en cuanto apareció con ella volvió a su ropa original. Obviamente se vengó y ese día me probé unos seis conjuntos distintos sin mensionar que me puso al tanto de todo lo de la boda.
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Ahora ya estaba comiendo helado mientras veía a Edward dormir en el suelo, era tan tierno.
- ¡AAAAAH!!! – grité mientras soltaba el helado y me abrasaba el estomago, un dolor punzante me había agarrado y no podía soportarlo. Con mi grito Edward despertó mirándome con miedo y Emmet, Rose, Zac y Ness aparecieron de un golpe desde la cocina donde estaban desayunando.
Edward me levantó y trato de acomodarme bien en el sillón para que me calmara pero no servía, era como si me estuvieran clavando un cuchillo en la parte baja del estomago. Era horrible pero no quería que el resto sufriera al verme gritar por lo que apreté los labios, sabía que tanto Edward como Emmet estarían histéricos en este momento y que tampoco para dos niños como Zac y Ness sería una buena escena.
- ¿qué sucede? – preguntó Emmet tomando mi mano - ¿Dónde está Alice y porqué no lo vió?- como si fuera magia el dolor sesó y empecé a aflojar la posición tensa y vi como Alice y Jasper entraban desde la cocina.
- acabo de tener una vición – comentó.
- si es de Marie sufriendo, es demasiado tarde – se molestó Emmet y yo le pegué en la cabeza.
- no, sobre Rose – eso fue como asido en el estomago de todos, que miramos a la rubia preocupados – la ví, en el suelo lastimada. Tenía mucha sangre y Emmet estaba junto a ella gritándole que no se muera. No quiero que eso suceda, no quiero ver como sufren los dos en ese momento, tenemos que impedirlo – miró a los gemelos ocn furia - ¿qué tengo que hacer para que no suceda?
- yo… - Zac estaba tenso y como reacción tomó la mano de su hermana – no lo se. Las cosas empesaron a cambiar desde que aceptaste que la boda sea sin invitados, ahora las Chicas de la noche no se van a enterar de cuando es la boda y van a decidir hacerlo en otro momento, supongo que ahí es cuando van a atacar a Rose. Les puedo decir que en la boda anterior, ella salía herida y… no le iba nada bien.
- ¿ella es la muerte que mencionaste? ¿es ella la que v a morir y causar un caos? – pregunté nerviosa.
- no, es una muerte después.
- ¡NO! – todos miramos a Emmet que fue a donde Rosalie y la abrasó con fuerza - ¡No va a morir, ella no va a morir! No puede suceder, no importa que tengamos que hacer ¿verdad? – nos miró a todos con desesperación esperando que alguno le asegure que no le iba a pasar nada.
- cariño – Rose la acarició la espalda con amor – no importa si algo me pasa, vos vas a poder seguir ¿verdad?
- no va a ser necesario – mi vos era segura y me paré – no me importa si tengo que usar todo mi poder, pero no voy a dejar que algo te pase. El bebe es aún mas poderoso que yo, podemos cuidarte.
- pero acabas de gritar de dolor, tenemos que ir al medico y que descances. No es momento para hacerte la heroína – me retó Edward.
- en realidad eso lo puedo explicar – la vos de Ness era timida – el bebe, tiene una conección muy importante con cada uno en esta familia. Cuando Alice tubo esa vición se sintió mal y el bebe lo captó, es simplemente su forma de pedir que ayuden a Alice para que no sufra.
- Es decir que va a sufrir cuando yo muera ¿no? – preguntó Rose.
- ¡No vas a morir! – gritó Emmet.
Hola!!! espero que les haya gustado, este lo hise mas largo y la verdad no tengo idea de porqué, jaja. Les cuento que tuve que investigar algunas cosas sobre embarazos porque a pesar de que sabía lo vasico no sabía en que momento del embarazo y quise hacerlo bien, la verdad es que tampoco me molestó porque biología es mi materia favorita. Dejen reviews, disfruten.....
Me dí cuenta que soy muy mala para dejar notas abajo, jaja pero siento que lo que quería decirles ya está en la historia, además cuando leo un FF me aburró si escribe mucho la autora y capas tiene que ver con eso. Bueno,
XOXO, CamiMasen
