Hola he decidido subir también este capítulo porque en realidad forma una unidad con el anterior. Os introduzco un nuevo personaje, Yong, que ya mencioné en el capítulo IX. Es creación mía, no aparece en la película original. Espero que no se os haga extraño y lo adoptéis como parte de la familia de Pacific Rim.
CAPÍTULO X: RALEIGH EN EL SIMULADOR
Tío, lo has vuelto a hacer.
No sé de qué me hablas- respondió Raleigh intentando disimular. Sabía perfectamente a qué se refería. Cada vez que entraban en el simulador, no podía evitar inspirar profundamente por si todavía se podía oler el perfume de Mako.
Deben de ser cosas mías-repuso Yong
Eso debe ser- contestó Raleigh molesto- vamos a trabajar.
Está bien, no te importa que me siente aquí…,¿verdad?- preguntó Yong haciendo el gesto de sentarse en el sillón de la derecha. Justo, el mismo en el que había estado sentada Mako, sólo hacía unos minutos.
¡No!- gritó Raleigh para pararlo. Dándose cuenta demasiado tarde de que había elevado la voz demasiado.
Yong, sonrió y se incorporó. Luego se dejó caer en el sillón de la izquierda. Y tecleó unos códigos en la computadora
Oh, vaya, parece que no han borrado los registros anteriores. Creo que los borraré antes de empezar…
Desde que habían empezado a trabajar juntos, Raleigh había aprendido que había dos cosas que a Yong le encantaba hacer: pilotar jaegers, y meterse con Raleigh a costa de todo el tema de Mako.
Dado que todavía quedaba un tiempo antes de que pudiera hacer lo primero, se estaba empleando a fondo con lo segundo.
¿No tienes nada mejor que hacer, verdad?- gruñó Raleigh
No me puedes culpar por querer divertirme un poco
¡Pero no a mi costa!-bramó Raleigh
¡Tranquilo hombre! Ves, no he tocado nada. Están aquí todos los registros de la señorita Mori.
Raleigh suspiró aliviado al ver que la pantalla mostraba todos los registros de la sesión anterior. Podía aguantar los comentarios jocosos de Yong, pero si hubiera borrado el registro…
Sabía que no era sano, que debía pasar página. Pero no era capaz, y aunque en realidad fuese una tortura, no podía renunciar a esas pequeñas cosas que todavía le unían a ella: su olor al entrar en una habitación, sentir el calor de su cuerpo al sentarse en el mismo sillón que ella, o ver lo que había hecho ella en el simulador.
No era mucho, pero era lo que le sustentaba, sin ello, sólo le quedaba el abismo.
Yong miró con preocupación a su compañero. El hombre a su derecha estaba al borde del colapso.
Habla con ella, Raleigh- intentó por enésima vez
Sabes que no puedo, Yong- respondió Raleigh tristemente.
No puedes seguir así.
¿Crees que no lo sé?- respondió Raleigh desesperado
¡Pues haz algo! ¡Maldita sea!- gritó Yong antes de salir del simulador dando un portazo.
Raleigh miró la puerta que acababa de cerrarse. No podía culpar a Yong por perder los nervios. Lo cierto es que esta situación no era justa para él. Lo cierto era que estaba haciendo honor a su nombre al tomar la decisión de pilotar un jaeger y más considerando lo que le había pasado y él en vez de ser un buen compañero y ayudarle, se lo estaba poniendo más difícil.
Yong tenía razón, no podía seguir así.
Introdujo un comando en el ordenador y pulsó enter.
