Ranma ½ no me pertenece escribo esto por entretenerme y entretener sin ánimos de lucro, ¡gracias por leer!
Att: kalpana R.S
Capítulo 10
-Padre, necesito un minuto de tu tiempo -hablo Shinosuke traspasando la puerta del despacho de Genma, el cual estaba previamente cerrado interrumpiendo la pequeña reunión que tenía con un par de empleados.
Genma que estaba hablando cuando el hizo su entrada se quedó parado en medio de ellos con la mano congelada en un gesto y la boca medio abierta.
Sin disimular su pésimo humor fruncido el ceño mientras ambos empleados de desvivían en saludar al joven de manera respetuosa.
-¿Qué ocurre? -pregunto intentando ser cortes.
-Necesito hablar en privado contigo.
-¿Es importante? -pregunto irritado.
-Si no fuera importante no los habría interrumpido.
-Preferiría que esperarás hasta que termináramos o te encargadas del asunto tú mismo.
El rostro de Shinosuke se enrojeció por la indignación. Siempre que le pedía un poco de tiempo a su progenitor este hacia lo mismo: Lo ignoraba.
-De acuerdo, me ocupare de ello -acepto furioso antes de salir cerrando la puerta de un gran portazo, luego subió las escaleras y caminó hasta su recámara pasando de largo la habitación de su hermano.
Cuando llegó cerró la puerta dando otro portazo y se acostó en la cama cerrando los ojos.
Quizá era mejor así, decirle las sospechas que tenía a su padre solo conseguiría que defendiera más a Ranma, imaginando que trataba de hacerlo quedar mal así que primero tendría que tener pruebas.
Con esa idea en su mente comenzó a crear un plan para descubrirlos.
Esa noche sin poder consiliario el sueño el amanecer lo sorprendió sin haber siquiera cerrado los ojos, a pesar del cansancio por no dormir su cara era de satisfacción. Entro a darse una ducha, se vistió, se peinó y finalmente salió buscando a su hermano. Eran las ocho de la mañana así que seguramente estaría desayunando.
Cuando ingreso a la cocina lo primero que sus ojos vieron fue a Ranma sentado sobre la mesa de madera mientras revisaba su móvil con una sonrisa torcida y Dargo devoraba briosamente un plato de comida sobre la mesa.
Ambos se encontraban tan ensimismados en sus propias acciones que ninguno se daba cuenta de la presencia de Shinosuke, por lo cual este permaneció en silencio viendo como el azabache comenzaba a escribir un mensaje de texto para quien sabe quién.
Furioso apretó las mandíbulas al ver aquella escena tan típica últimamente y por primera vez su furia no era por Dargo, no… el único culpable esta vez era Ranma. Esa sonrisa no le mentía, su hermano estaba enviándose mensajes con una chica, ahora la pregunta era ¿Seria Akane?
Su sangre comenzó a hervir al recordar que desde su nacimiento todo le había quitado, empezando por la atención y el cariño de sus padres... Pero esta vez no sería así, ahora sería el quien le quitara el amor de Akane si llegase a ser el supuesto novio.
-Buenos días Shinosuke -saludo Ranma al ver que su hermano estaba presente y parecía estar en una especie de trance -Creo que la falta de sueño está causando estragos en ti, deberías relajarte un poco -sugirió una vez que el castaño reacciono y obtuvo su atención. Notando también los enormes semicírculos obscuros que tenían sus ojos.
-Estoy bien -respondió sonriendo tranquilamente.
-En ese caso te saliste del camino, porque esta es la cocina y tu despacho esta por allá -añadió señalando la salida.
-De hecho andaba buscándote -dijo sabiendo a lo que se refería. Últimamente el desayunaba más temprano que todos para poder comenzar a trabajar antes y ser siempre el último en irse.
-¿Para qué?
-Quiero que me acompañes a la oficina y después al viñedo.
-No entiendo para qué -admitió mirándolo confundido.
-En el camino te explico ¿Nos vamos?
-Estoy un poco ocupado ¿No podría ser mas tarde?
-No Ranma, necesito de tu apoyo ahora -respondió dedicándole una mirada que prohibía toda protesta. Ranma soltó un bufido pero asintió.
-Solo dame un minuto, necesito enviar un mensaje.
-¿A quién? -inquirió fingiendo curiosidad.
-A alguien.
-No me digas que tienes novia -sin poder evitarlo el tono de su voz salió demasiado ácido. Ranma soltó una carcajada intentando actuar como antes de que Akane llegara a su vida cuando alguien le preguntaba eso.
-Sabes que eso no funciona para mí, simplemente había hecho una cita para comprar unos accesorios de mi motocicleta.
Shinosuke lo miro detenidamente esperando encontrar algún indicio de que estaba mintiendo, sin embargo su sonrisa se veía auténtica, no estaba nervioso y su voz sonaba completamente segura. Si era una actuación el muy maldito lo hacía condenada mente bien.
-Pero no te tardes -acepto sentándose frente a él.
Ranma comenzó a escribir un mensaje para Akane sintiendo como los ojos de Shinosuke no se despegaban de él, esto lejos de hacerlo sentir nervioso logro irritarlo así que se levantó de la silla para terminar con lo que hacía.
Shinosuke sonrio irónico al ver su molestia y después de unos minutos el móvil de Ranma sonó, había recibido respuesta.
-¿Ya podemos irnos? -pregunto sonriente al ver con el azabache guardaba el aparato en su pantalón.
Ranma no respondió, solo asintió y lo siguió hasta su auto. Su hermano le había pedido antes de salir que no llevara la motocicleta y a el francamente le daba lo mismo en que ir siempre y cuando pudiera desocuparse rápido.
El camino fue largo y silencioso pues ninguno de los dos había tenido el mínimo interés en hablar y cuando llegaron a la antesala del despacho de abogados en el que Kuno trabajaba ya eran casi las diez de la mañana.
La bella secretaria se puso de pie inmediatamente para darle la bienvenida a Shinosuke mientras devoraba a Ranma con la mirada. Contadas eran las veces que tenía la dicha de verlo.
-Necesito hablar con Tatewaki -dijo Shinosuke fingiendo no darse cuenta de la actitud de su empleada.
-El licenciado no se encuentra y no creo que venga hoy ni mañana, recuerde que aviso la semana pasada.
Shinosuke asintió con la ira contenida en el rostro aunque para quien no lo conocía solo parecía estar irritado. ¡Maldición había olvidado que faltaría desde el jueves, viernes y por supuesto sábado y domingo! ¡Maldita Sea! ¿Y ahora como sabrías si Ranma era el hombre que había visto con Akane? Nuevamente los ojos de la chica se posaron sobre su hermano y una gran idea se le vino a la mente.
Su hermano siempre había sido un mujeriego, no se resistía a ninguna mujer guapa que se le insinuara. Y esa secretaria se veía perfecta para una prueba.
-Ranma espérame aquí -dijo de repente.
-¿A dónde vas?
-No tardo -respondió ignorando su pregunta antes de marcharse y desaparecer en la primera esquina, la cual estaba lo suficiente lejos para no ser visto pero lo necesariamente cerca para poder escuchar lo que hablaran.
- Que sorpresa tenerlo por aquí Ranma -comento la secretaria una vez que estuvieron a solas -¿Cómo ha estado? -pregunto ahora inclinándose sugestivamente sobre el escritorio, dándole una buena vista del nacimiento de sus senos.
-Muy bien, gracias -respondió amablemente antes de caminar hasta un conjunto de sofás y sillas en la sala de espera, los cuales eran tapizados en pana a rayas de color vino tinto y azul marino.
En el pasado el joven tal vez habría sucumbido a la tentación pero ahora no podía engañar a Akane ni con el pensamiento. El simple hecho de imaginarse el suceso era algo imposible.
-¿Le apetece un café?
-No gracias, no tomare nada.
Se sentó en uno de los sillones y tomo uno de los últimos números de una revista política para empezar a ojearla ociosamente. Ignorando olímpicamente a la chica que ofendida continuo escribiendo en su computadora, tal y como estaba haciéndolo desde antes que los hermanos entraran.
Desconcertado Shinosuke veía la escena desde lo lejos. Nada, ni un coqueteo, ni una sonrisa, ni una insinuación... Simplemente nada.
Así no era Ranma ¿Que había ocurrido con él para que dejara de importarle hacer más conquistas? La respuesta para él era transparente: Akane. Y es que todo se volvía cada vez más obvio al ver como Ranma dejaba la revista y comenzaba a revisar su móvil, sonriendo estúpidamente mientras se mensajeaba con alguien.
Furioso Shinosuke regreso con ellos sintiendo como su quijada era apretada tan fuerte que por un segundo temió dañarse la dentadura. Tenía que controlarse.
-Vámonos Ranma -ordenó autoritariamente mientras caminaba a la salida con prisa, dejando atrás a Ranma quien al ver esto lo siguió casi corriendo.
-Shinosuke ¿Que está pasando? -pregunto deteniéndolo del brazo.
-Nada -contesto molesto mientras se soltaba del agarre.
-Entonces dime en qué te voy a ayudar para que lo haga y me vaya, tengo algo importante por hacer.
-Pues lo siento mucho pero tendrás que olvidarte de eso porque quiero que vayas a comprar el fumigante -respondió como si nada ante el rostro desencajado de Ranma mientras usaba ese tono tan expeditivo que reservaba solo para sus empleados.
-¿Estas bromeando? -exclamo incrédulo -La temporada para fumigar es en tres meses.
-Ahora será antes.
-¿Papa sabe de esto?
-Yo sé lo que hago
-¡Entonces manda a alguien más!
-No confío en nadie más que en ti.
-¡Yo no puedo ir!
-¡Claro que puedes y lo harás!
-¡Tengo muchas cosas importantes que hacer aquí!
-¿Ah sí? ¿Cómo qué?
Los dos chicos permanecieron de pie, mirándose el uno al otro como dos toros escarbando en la tierra.
-No es asunto tuyo -respondió colérico, apenas moviendo los labios. Shinosuke sintió la necesidad de lanzarse a golpearlo pero no era tan estúpido como para hacerlo, por mucho que le pesara admitirlo sabía que Ranma le ganaría con ridícula facilidad.
-Tienes razón, no lo es -asintió con una voz suave, compuesta y sosegada -Pero eres un Saotome y los viñedos si son asunto tuyo -añadió tratando de seguir siendo el hombre de hielo y apegarse a su plan. Lo que menos necesitaba era darle motivos para que discutieran y se librara del asunto.
-Sabes que mínimo me tardaría una semana.
-No yo creo que un poco más -se apresuró a decir -Quiero que tú mismo contrates el transporte y te vengas en el para cuidar los sacos -explico al ver la cara de confusión que había puesto Ranma segundos atrás.
El azabache por su parte no daba crédito a lo que escuchaba, ¡Eso significaría dejar de ver a Akane por semanas! Desesperado abrió la boca para protestar pero ninguna palabra salía ¿Cómo podría tolerar estar sin ella tanto tiempo? ¡Apenas podía dejar de verla por horas!
Shinosuke sonrió de forma casi imperceptible al ver que había causado el efecto deseado.
-No quiero discutir Ranma, solo necesito un poco de tu ayuda... Estoy ocupado y esto es muy importante para mí.
Ranma cerró los ojos con frustración mientras sacudía su cabezo ligeramente al escuchar lo último. Su hermano le había pedido apoyo abiertamente, algo que casi nunca solía hacer y a juzgar por los últimos días de intenso trabajo le parecía injusto seguir negándose.
-Tu ganas Shinosuke, me voy mañana por la mañana.
-No, lo siento pero esta es una urgencia, sales en unas horas -Ranma abrió los ojos desmesuradamente por la sorpresa -Ayer compre tu boleto en la noche -añadió al notar que intentaría protestar de nuevo.
Ranma fruncido el ceño molesto ante la declaración. Eso sin duda alguna había sido la cosa más extraña, descarada e inoportuna que le había hecho Shinosuke hasta entonces en todos sus años de vida.
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-¿Entonces te vas? -pregunto Akane sin poder ocultar cuan desilusionada de encontraba después de que Ranma le contara lo ocurrido.
-Lo siento mucho Akane, no quiero separarme de ti tantos días pero no tengo opción, te prometo que te llamare todas las noches.
Akane bajo la mirada al suelo.
-¿Con la cruz en el corazón? -inquirió en voz baja. Ranma sonrió tristemente sintiendo como su corazón se estrujaba, sabía que la chica estaba sufriendo tanto como él.
-Con la cruz en el corazón -sus dedos marcaron dicha cruz a pesar de saber no lo veía. Ella sonrió sabiendo que no mentía -¿Me vas a extrañar? -pregunto ahora Ranma sacándole una pequeña risa a la peliazul.
-Ya te extraño.
En ese momento se oyeron unos golpes en la puerta.
-¡Ya es hora, vámonos! -grito Shinosuke desde el otro lado.
Ranma apretó la quijada enfandose con su hermano mientras Akane frustrada hizo un gesto irritado.
-Me tengo que ir.
-Lo sé... Cuidare mucho, recuerda que voy a estar esperando por ti cuando vuelvas.
Una resplandeciente sonrisa se dibujó en el rostro del muchacho al escuchar aquello.
-Nuestros corazones laten juntos Akane... -susurro dulcemente.
-Y así se detendrán, juntos -completo aquella frase tan suya, sintiendo como repentinamente sus ojos se anegaban de lágrimas. ¿Desde cuándo era tan débil como para querer llorar por algo así? ¿Desde cuándo lo necesitaba tanto?
Ranma colgó esta vez sintiendo un doloroso golpe en su pecho que jamás había experimentado. Sin perder más tiempo abrió la puerta encontrándose con Shinosuke, quien le reclamaba por su tardanza pero esto poco le importaba a Ranma.
Se encontraba más ocupado pensando que el amor también podía doler. Era más doloroso que cualquier herida física que hubiese recibido antes, era como si su corazón se estuviese partiendo en dos.
Como autómata lo siguió hasta su automóvil cargando la pequeña maleta que apenas le había dado tiempo de hacer.
En el camino al aeropuerto ninguno hizo ruido alguno, fue solo hasta que Ranma abordo el avión que Shinosuke le dedico unas palabras para despedirse y recordarle viejas indicaciones.
Cuando el mayor de los hermanos Saotome llegó a su casa subió directo a su recámara y se dispuso a dormir. Estaba cansado pero satisfecho de que su plan había resultado, ahora solo tenía que ver cómo evolucionaban las cosas.
Había valido la pena el cansancio.
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Ranma besaba los labios de Akane tiernamente, con delicadeza y devoción, sus manos lentamente le quitaron aquel kimono rojo de seda para dejarla completamente desnuda y tomarla en sus brazos.
Lo próximo que supo la chica fue que se encontraba sobre su cama, Ranma la había dejado cuidadosamente ahí. El chico tardo unos segundos más en admirarla para después despojarse de su propia ropa y colocarse encima de ella procurando no lastimarla.
-Nada podrá separarnos ahora -musitó mirándola intensamente antes de comenzar a besarla de nuevo...
Akane abrió los ojos despertando de aquel sueño. Frustrada se dio la vuelta en la cama y golpeo la almohada esperando librarse de las vividas imágenes que aún le rondaban en la cabeza.
Siempre era igual, soñaba con Ranma haciéndole el amor, llevándosela lejos o simplemente estando a su lado. ¿Cuándo iban a cesar aquellos sueños, aquellas fantasías? ¿Por qué no podía ser más paciente y esperar?
Los días habían pasado hasta convertirse en tres semanas y ni con toda la fuerza dentro de si lograba reprimir el impulso de mirar continuamente su balcón o esperar con impaciencia a que sonara el teléfono.
Desde su partida los días eran insoportablemente largos, las noches estaban pobladas de esas modificantes fantasías con él y cuando estaban con su familia apenas podía disimular la tristeza.
Para su fortuna Kasumi siempre salía a su defensa evitando que notaran su estado o la obligaran a bajar a comer con ellos.
Sin embargo no siempre lograba salvarla, y ese era un día de esos así que Akane intentaba comer algo del plato que le había servido Ayumi pero le era imposible. El sabor de aquel cerdo más que nada se asemejaba a una simple hoja de papel.
-¿Qué te pasa hermanita? No me digas que estas a dieta -sonó de repente la voz de Nabiki que se encontraba sentada frente a ella -Tus atributos van a desaparecer por completo y dejaras de ser atractiva -añadió sosteniendo el tenedor entre dos dedos, balanceándolo insolentemente de arriba abajo mientras pronunciaba la sarcástica observación.
-Nabiki, abstente de hacer comentarios maleducados, por favor - le recriminó su padre sin despegar la mirada del plato.
-No estaba siendo maleducada. Sólo sincera -se defendió molesta
-pues yo no sé de lo que hablas, para mí que Akane muy bien -intervino Kasumi con una sonrisa. Akane se la devolvió y Nabiki rodó los ojos con hastío.
-Si no me crees mírala papa, se ve muy demacrada y parece que ni duerme.
Soun levanto la mirada para ver a la más pequeña de sus hijas notando que efectivamente, se veía muy mal. Estaba más delgada y tenía grandes ojeras alrededor de sus ojos.
-Nabiki, tú y tu esposo pueden seguir en esta casa siempre y cuando no busques problemas con tus hermanas ¿Me entendiste? -comentó severamente el patriarca desde donde presidía la mesa. Nabiki tenía razón pero no estaba dispuesto a inflar su ego con eso.
-¿Acaso estas ciego? ¡Mírala! -grito exaltada.
-¿Y acaso tu estas sorda? -respondió Soun con frialdad -Si permití que se quedaran es porque tu esposo hablo conmigo y encontré muy razonable lo que dijo pero no voy a tolerar este comportamiento en mi casa.
Nabiki dejó caer el tenedor ruidosamente sobre el plato mientras lo miraba furiosa con los ojos acuosos.
-No lo entiendo, ¿Porque papá? ¿Porque siempre siento que nunca me apoyas? -grito dolida.
-Siempre te di lo que me pediste ¿Que más apoyo quieres? -contestó Soun dirigiéndole una mirada dura a su hija
-No lo sé padre, a veces siento que no me consideras digna se ser tu hija -escupió rencorosa aventando su servilleta a la mesa para después salir casi corriendo. Kuno al ver esto se levantó disculpándose con todos los miembros de la familia y fue detrás de su esposa.
-¿Ahora si me vas a decir qué te pasa Akane? -pregunto Soun una vez que estuvo a solas con sus dos hijas. La peliazul sintió sus nervios a flor de piel ante la penetrante mirada del hombre pero se controló y fingió una sonrisa.
-No he podido dormir bien estos días pero no es nada de cuidado.
-Voy a confiar en ti y por tu bien espero que no estés mintiéndome -dijo Soun antes de levantarse y salir del comedor. Akane exhaló un suspiro mientras frotaba su cara agotada de esa farsa.
-Extrañas mucho a Ranma ¿Verdad? -pregunto Kasumi preocupada.
-No sabes cuánto -confesó con tristeza. En ese momento su móvil vibró y presurosa lo sacó deseando que fuese Ranma -¡Kasumi, es el! ¡Es el! ¡Dice que llega mañana! -exclamo emocionada mientras su semblante cambiaba.
-¡Me da gusto Akane! -sonrió al ver la felicidad de su hermana. Esos días también habían sido un martirio para ella, odiaba ver a su hermanita tan decaída.
El resto de ese día fue todavía mucho más largo para Akane, ¿Y qué decir de la noche? Por más que trataba de dormir no podía conciliar el sueño. Inquieta se movía en su cama rogando que las horas pasaran pues lo único que anhelaba su corazón era que Ranma llegara, lo había estado esperando desde hace tanto tiempo que no ya podía seguir esperando más.
Finalmente, no supo con seguridad después de cuánto tiempo permaneciendo en aquella cama el cansancio la venció. Cuando despertó se dio cuenta de que el sol ya había salido, radiante y hermoso como la sonrisa que surcaba su rostro.
Se dio un baño de tina lavando su cuerpo con esmero y cuando salió se envolvió en una pequeña toalla que dejaba visibles sus largas y torneadas piernas aun húmedas. Estaba por vestirse cuando sonó su móvil informándole de una llamada. Rápidamente contestó al ver que se trataba de Ranma.
-¡Hola mi amor! ¿Ya llegaste? -pregunto la chica ansiosa.
El azabache sonrió al escuchar la voz de Akane al otro lado de la línea. Era como un maldito vicioso que necesitaba escuchar su voz o sentir sus labios y abrazos para sentir que volvía a respirar. Ese tiempo lejos había estado esperando para volver a verla en todo momento, no podía comer ni dormir un solo día como lo hacían las personas decentes, se la pasaba largas horas jugando con su navaja por la terrible ansiedad que tenia de estar a su lado y volver a respirar su mismo aire. Había sido un verdadero infierno.
-Ya casi, vamos directo a la bodega para descargar el fertilizante y después tengo que ver un par de cosas con Shinosuke –la sonrisa de Akane se desvaneció – Pero en la noche voy a verte –añadió interpretando correctamente las emociones que debía estar sintiendo la chica con lo primero. Él tampoco estaba muy feliz de tener que pasar más tiempo lejos de ella.
-¿De verdad? –pregunto ilusionada de nuevo.
-Eso ni lo dudes, no sabes cuánto te he extrañado.
-Y yo a ti –admitió en un murmullo –Dios… no puedo creer que al fin regresaras.
-Pues créelo y hazte a la idea de que no pienso volver a irme –respondió seductoramente sacándole una sonrisa a la chica - Me tengo que ir, nos vemos en la noche.
-Hasta la noche –se despidió antes de colgar, percibiendo como su corazón latía más fuerte.
Feliz se vistió, se peinó y salió a su jardín secreto para luego comenzar a dar vueltas y vueltas, emocionada como una niña pequeña que acaba de recibir las mejores noticias de su vida. ¡Quería gritar, quería que todos supieran lo feliz que era! Pero obviamente no lo hizo.
Simplemente mantuvo esa sonrisa radiante el resto del día logrando que más de uno se preguntara que le sucedía, sin embargo nadie le pregunto. Ese día había estado especialmente exuberante, no había podido pasar su tiempo con nada, la ansiedad estaba comiéndola viva.
Cuando llego la noche Akane fue la primera en retirarse a dormir, cerro su puerta con seguro, abrió las puertas de su balcón y se puso una delicada bata color crema que sabía era una de las favoritas de Ranma.
Los minutos pasaron, las horas pasaron y Ranma no llegaba, fue solo hasta que dieron casi las tres de la madrugada que por fin desilusionada la peliazul se quedó dormida.
Al otro día cuando despertó el sol ya había salido, miro su reloj descubriendo que eran casi las once de la mañana y sus manos buscaron el móvil esperando ver algún mensaje de Ranma con la explicación de lo que había ocurrido. Y efectivamente, había un mensaje.
Sin perder tiempo lo abrió: "Perdóname mi amor pero Shinosuke no me deja ni un momento a solas. Estos días será la fumigación y desgraciadamente mi hermano me pidió que supervise las cantidades así que voy a estar ocupado midiendo las hectáreas. No sé cuándo pueda verte pero te juro que no dejo de pensar en ti… Te amo escarlata"
Cuando termino de leer el mensaje Akane bajo la mirada pensativa, era claro que Shinosuke no dejaría en paz a Ranma por quien sabe cuánto tiempo así que tenía que buscar otro método para verlo. De pronto una idea cruzo por su mente: ¿Y si fuera ella a verlo?, el chico se había arriesgado muchas veces por ella y ahora era tiempo de que ella hiciera lo mismo.
Emocionada comenzó a vestirse a toda prisa y salió de su habitación para contarle su plan a Kasumi. Una vez frente a su puerta toco repetidas veces hasta que la mayor se vio en la necesidad de abrirle.
-¡Akane eras tú! –Exclamo aliviada pues tantos golpes la habían asustado -¿Estas bien?
-¡Perfectamente! -respondió sonriéndole alegremente. Kasumi correspondió a su sonrisa y la dejo entrar.
-Qué bueno que vienes Akane, quería saber si podrías acompañarme a comprar algunas cosas que necesito.
-¡Claro, cuando tú digas!
Kasumi quedó pensativa unos segundos al verla tan feliz. Era claro que estaba así por el regreso de Ranma, ella misma había sido testigo de cuanto lo había extrañado su hermanita esas últimas semanas así que seguramente la pareja quería pasar el mayor tiempo juntos ¿Quién era ella para arruinarlo?
-Akane ¿No estropeo tus planes con Ranma?
-Para nada –respondió agitando su mano como si alejara una mosca de su rostro -De hecho él todavía va estar ocupado con Shinosuke.
-¿Y cuándo lo vas a ver? –pregunto sorprendida de verla todavía feliz ante tan malas noticias.
-Estaba pensando que voy a ir a verlo Mañana–dijo como si nada formando una sonrisa traviesa que le helo la sangre a Kasumi.
-¡No hermana, no hagas eso! ¡Alguien puede verte y decirle a papá! –dijo con un tono de voz que dejaba ver cuán preocupada estaba por la idea.
-No pasara nada.
-Es mejor que no te arriesgues.
-¡Pero tengo muchas ganas de verlo! –dijo haciendo un adorable mohín.
-Lo sé pero tienes que esperar a que Ranma se desocupe, recuerda que la paciencia es una virtud.
Akane sonrío al escuchar esa frase y pensar que ella carecía de esa virtud. Ella también era una condenada desesperada y no estaba acostumbrada a ser la damisela enclaustrada que se quedaba con los brazos cruzados.
-Si tienes razón, es mejor que espere –acepto decidiendo que esta vez tendría que hacerlo sin su apoyo -¿Y cómo vas con Onno?
-¡Muy bien! Ahora que somos novios es más detallista conmigo –contesto sonriendo mientras su rostro adquiría un bonito sonrojo –A propósito, no te pude platicar pero hace dos días… papá me vio con él cuando fuimos a cenar –continuo diciendo nerviosa.
-¿Y qué te dijo? –Pregunto Akane abriendo los ojos y parpadeando repetidas veces. Alarmada de lo que le había dicho Kasumi.
-Nada –respondió con simpleza, encogiéndose de hombros –Él iba con dos hombres y Onno apenas estaba pagando la cuenta, cuando nos vio sólo sonrío y comenzó con su junta. No se veía enojado.
-Vaya, creo que Onno paso la supervisión –comento la peliazul visiblemente aliviada.
-Akane… ¿Y qué va a pasar cuando papá se entere de Ranma? –Pregunto Kasumi agachando la mirada con temor.
-No lo sé Kasumi, pero por ahora no quiero preocuparme por eso -respondió dando un largo suspiro. A veces se le olvidaba que su amor estaba prohibido, que ambos se arriesgaban demasiado por seguir con esa relación. Que debían odiarse.
Pero como bien le había dicho, no quería pensar en eso todavía hasta que fuera estrictamente necesario, ya se encargarían de buscar una solución después.
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Ese día por ratos Akane trataba de olvidarse de Ranma pues Kasumi le platicaba alegremente de Onno, se veía tan enamorada del joven galeno que no pudo hacer más que darle gracias al cielo. No había ninguna duda de que Onno era el adecuado para ella.
Cargadas de paquetes las hermanas Tendo entraron a un restaurante. Enseguida advirtieron las miradas de admiración de los hombres reunidos allí y sonrieron divertidas escogieron una mesa cerca del ventanal para sentarse, inmediatamente llego un camarero entregándoles la carta. Las chicas leyeron los platillos que estaban escritos y sin pensárselo demasiado se decidieron por una ensalada de salmón.
-¿Desean acompañar su comida con algún vino en especial? -pregunto el hombre de edad media.
Ambas rechazaron la oferta y el camarero se retiró, después de unos minutos regreso con sus platos, les deseo buen provecho y las dejo solas de nuevo.
Ellas comenzaron a comer tranquilamente, retomando su plática e ignorando completamente a un par de hombres que se les acercaban.
-¡Hola Akane, pero que agradable sorpresa! -sonó de repente una voz masculina junto a ellas.
Ambas chicas voltearon a dónde provenía la voz y Kasumi palideció al ver a Kuno acompañado de un atractivo desconocido, Akane por su parte casi se atraganta al confirmar sus sospechas, frente a ella estaba Shinosuke... ¿Con Kuno?
No, no era posible, eso era demasiada casualidad... ¿Que estaban haciendo ahí juntos?
-Ahh... Hola Shinosuke, ¿Cómo estás? -saludo finalmente forzando una sonrisa.
-No tan bien como tú -contesto galante -Me imagino que tú debes de ser Kasumi ¿Verdad? -continuo diciendo Shinosuke ahora mirando a la mayor -Soy Shinosuke Saotome ¿Me recuerdas? -añadió al comprender que la castaña no lo reconocía.
La susodicha lo miro muy sorprendida, ya antes había escuchado los rumores de que los hermanos Saotome eran unos muchachos sumamente guapos, incluso Akane se lo había dicho, pero nunca había tenido la oportunidad de verlos.
-Si claro que te recuerdo Shinosuke, es un gusto volver a verte -respondió amablemente mientras le sonreía con timidez.
-¿A ti también te da gusto verme Akane? -inquirió ahora sin despegar su hermosa mirada azulada de la peliazul mientras lucía una encantadora sonrisa.
Al momento, Akane miro incomoda al chico que se dirigía a ella recordando que lo había dejado plantado y ni siquiera se había molestado en buscar algún medio para disculparse.
-Siento mucho no haber podido asistir a tu invitación -se disculpó educadamente.
-No te preocupes, está todo olvidado -mintió fingiendo indiferencia. El solo recordar eso aun podía causarle una fuerte migraña -¿Podemos sentarnos con ustedes?
-Desde luego -acepto Akane tratando de disimular su incomodidad. Kuno se adelantó a sentarse a un lado de la castaña y Shinosuke tomo asiento junto a la peliazul.
El camarero llegó con sus cartas y después de ordenar se retiró. Para cuando llevaron sus platos a las chicas ya se les había quitado completamente el hambre, sin embargo ajenos a esto Shinosuke acaparaba la atención de Akane mientras Kuno trataba de platicar con Kasumi
-Akane ¿Podrías acompañarme a comprar unos cigarros? -preguntó Shinosuke.
-Puedes pedírselo al camarero -respondió un poco seca. Estaba comenzando a fastidiarse y entre más pasaba el tiempo más recordaba que por culpa de el aun no podía ver a Ranma. Si tanto trabajo tenían ¿Que hacia el ahí?
-¿Y privarme de tu compañía? Anda, acompañarme -insistió no dispuesto a recibir una negativa.
Akane sonrió con falsa dulzura y aceptó considerando de pronto que no sería tal mala idea. Podría sacarle un poco de información que necesitaría el día siguiente para entrar a sus tierras sin que se diera cuenta.
Ambos se levantaron y se alejaron dejando solos a Kuno y Kasumi.
Maldiciendo su suerte la chica bajo la mirada a su plato aparentemente concentrada mientras los ojos azul obscuro del joven la recorrieron entera, apreciando desde su bello rostro hasta el encantador vestido que usaba. Parecía un verdadero ángel.
-Te ves hermosa Kasumi -halago sinceramente pero la chica simplemente lo ignoro tratando de disimular su nerviosismo -Sabes... Te he extrañado mucho, ya casi no te veo -confesó tímidamente causando un leve sonrojo en ella. Kuno sonrió satisfecho al haber conseguido esa reacción mientras su corazón se regocijaba con la imagen -Si por lo menos te hubiera conocido antes mi vida no sería tan miserable, estoy seguro de que hubiéramos sido muy felices juntos -añadió con tristeza.
Kasumi levantó la mirada para verlo, sintiendo un poco de pena por él.
-Basta Kuno, no puedes seguir diciéndome tantas tonterías.
-¡No son tonterías! -exclamó ofendido -¡Te amo Kasumi Tendo y voy a luchar por que estemos juntos! -agrego con determinación.
-¿Pero qué estás diciendo? Yo nunca te di motivos para que pensarás algo así.
-¿Podemos vernos hoy por la noche? -pregunto ignorando lo que decía Kasumi.
-¡No! ¡Entiéndeme, tengo novio y tu estas casado! ¡Vive tu vida y déjame vivir la mía! -exploto harta de su insistencia. El joven la miró con dolor pero antes de que pudiera responderle distinguió a lo lejos como Akane y Shinosuke caminaban hacia ellos -¡Akane, que bueno que llegas! ¿Podemos irnos? Olvide comprar algo muy importante que necesito -se apresuró a decirle a su hermana una vez que regreso con Shinosuke.
La peliazul sonrió casi con alivio al escucharla.
-Tenemos que irnos, me dio mucho gusto volver a verte Shinosuke -se despidió sonriendo ligeramente antes de hacerle una señal al camarero para pedir su cuenta.
-No Akane, yo me encargo de eso -dijo Shinosuke deteniendo al hombre que apenas se acercaba a la mesa.
-Muchas gracias Shinosuke.
-Yo debería dar las gracias, por primera vez el destino confabula para que nos encontremos, es una pena que nuestro encuentro no durara ni una hora -comento devolviéndole la sonrisa y disimulando cuan molesto se encontraba con su hermana por pedir irse.
Akane se encogió de hombros y tomos los paquetes que anteriormente cargaba.
-¿Cuándo volveremos a vernos? -pregunto al ver que estaba a punto de irse con su hermana.
-Cuando tu destino lo quiera -contesto sonriendo burlesca antes de dar la vuelta para comenzar a caminar -Antes de que se me olvide, ¿Cómo esa que ustedes dos de conocen? -exclamo deteniéndose de nuevo para mirarlos con curiosidad.
-Trabajo para Shinosuke -contesto Kuno con voz apagada.
-Así es, tu cuñado es un buen colaborador -apoyo Shinosuke sonriendo al ver la sorpresa que reflejaba el rostro de ambas.
-Ahh... -fue lo único que atinaron a decir antes de continuar con su camino y salir del restaurante. Descansando finalmente de tanta presión.
-¿Qué es lo que te falta Kasumi?
-Nada, solo quería salir de ahí.
Ambas soltaron una risa sintiéndose un poco más relajadas mientras emprendían camino hasta la parada de taxis.
-Gracias hermana, ya no sabía cómo librarme de Shinosuke... Menos mal tú no tienes estos problemas -comento mientras lograba detener el transporte que las llevaría a casa.
La sonrisa de Kasumi se borró lentamente pero Akane ni siquiera lo noto pues estaba más ocupada subiéndolas bolsas a la cajuela.
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Lo había intentado, dios sabía que era verdad. Había intentado ser paciente por casi una semana pero la espera la estaba matando, su calma se había ido al carajo después de ver qué pasaba día tras día, las llamadas al igual que los mensajes eran escasos y las visitas nulas.
Cuatro días sumados a esas tres semanas distanciados, cuatro días sin saber de él, sin tocarlo, sin verlo ¡Ya no más!
Al carajo las reglas. Al carajo Shinosuke. Ella era Akane Tendo, conocida también como escarlata, la mejor peleadora en los barrios bajos. Para ella la palabra posible e imposible resultaba solo una pequeña diferencia de dificultad.
Así que decidida a no esperar más y terminar con su martirio de una vez por todas la mañana del quinto día se levantó más temprano de lo normal, dejo una nota para Kasumi pidiéndole que la cubriera y después le explicaría, regreso a su habitación para amarrar su cabello cuidadosamente haciéndolo parecer excesivamente corto, se puso unos pantalones de mezclilla de hombre, una camisa cuadrada de franela, unas botas y un sombrero como los que usaban los campesinos que trabajaban para los Saotome.
Como toque final se colocó un bigote y una barba de candado que había conseguido para la ocasión.
Sus bellos ojos avellana brillaron maliciosamente al ver su retrato en el espejo, el disfraz resultaba ser muy bueno. Parecía un muchacho, un enclenque que usaba ropa una talla más la más grande y era demasiado bajo de estatura... Pero al fin y al cabo un muchacho.
Cerro su habitación con seguro para asegurarse de que cuando regresara no estuviese nadie ahí, bajo a su pequeño jardín y al igual que Ranma lo hacía removió la piedra que cubría la salida. Por que como era lógico, no saldría por la puerta principal.
Una vez del otro lado sonrió para sí misma y emprendió camino hasta las tierras de sus vecinos.
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Eran aproximadamente las ocho y media de la mañana cuando finalmente aquel desconocido caminaba entre todos los empleados que comenzaban con su jornada No le fue difícil ubicar a Ranma en la lejanía dando órdenes a una gran fila de trabajadores que posteriormente se encargarían de hacer el llenado para la fumigada.
Su corazón comenzó a latir con fuerza y sin poder evitarlo sonrió enamorada, ahora solo tenía que idear alguna forma de citarlo en un lugar a solas. Hilando un nuevo plan en su cabeza se acercó hasta uno de los hombres que se encontraba cerca.
-Disculpa -le llamo imitando lo mejor posible la voz de un chico.
-¿Qué pasa? -preguntó mirando al extraño desconocido muy confundido, en todos sus años ahí no recordaba haberlo visto antes. De igual forma no dijo nada.
-El Señor Shinosuke me dijo que le avisaras a su hermano que lo está esperando cerca de los límites, donde está el árbol seco.
El empleado asintió y sin decir nada camino hasta Ranma para darle el recado mientras Akane daba la media vuelta también caminando hasta el lugar que había dicho.
Cuando llego se recargo en el tronco del árbol para esperarlo, pasaron los minutos hasta que al fin sus ojos vislumbraron a lo lejos la figura de Ranma acercándose lentamente. Emocionada sonrió sintiendo las mariposas alborotadas en su estómago, su corazón mismo se estaba volviendo una mariposa que deseaba volar lejos de su cuerpo. Cerca de él.
-Me dijeron que Shinosuke me esperaba -espeto Ranma confundido de no ver a nadie más que un empleado. El cual por cierto jamás había visto.
-Shinosuke no está, pero yo si -respondió Akane sin molestarse en ocultar su verdadera voz. Ranma abrió los ojos desmesuradamente ante la sorpresa mientras veía los preciosos ojos avellana del "muchacho" y sonreía.
Su corazón encantado de la sorpresa comenzó a palpitar con frenesí, incluso podía oír los latidos en sus oídos. ¡Dios, que maravilla volver a verla! Le parecía un sueño... Así que sin necesidad de palabra alguna la envolvió en sus brazos. Necesitaba saber que no era una fantasía, necesitaba aspirar su aroma y sentir su calor...sentir su sabor.
Con esa última idea en su mente Ranma unió sus labios con los de Akane en un beso desesperado que lo hizo sentirse en la gloria. ¡Era tan dulce! ¡Tan suave! ¡Tan suya!
-¿Desde cuando tienes bigote? -pregunto Ranma dejando sus labios.
-Solo estas celoso de que no te crezca a ti –se burló ella. Ranma soltó una pequeña risa y negó con la cabeza.
-¿Qué haces aquí?
-Vine a verte –respondió con simpleza.
-Podrían haberte visto.
-¿Quieres que me vaya? -inquirió sonriendo maliciosamente.
-Jamas, ni se te ocurra dejarme -contesto el azabache inclinándose a mordisquear el lóbulo de su oreja. Akane apenas pudo reprimir un gemido por la sorpresa -Ya no tolero estar sin ti, creí que me volvería loco -confeso entre besos acariciando su espalda con deseo mientras Akane hundía sus dedos en el cabello de el con los ojos cerrados, disfrutando de su tacto.
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Cuando Shinosuke vio a Ranma dejar su lugar de trabajo e irse no dudo en seguirlo a una distancia prudente.
Al fin, después de estar tanto tiempo al pendiente de sus acciones ocurría algo sospechoso, quizá ese sería el día en que descubriría la verdad.
Ansioso espero desde unos arbustos hasta ver lo que ocurría pero grande fue su sorpresa cuando su hermano abrazo a un trabajador para luego comenzar a besarlo como si no hubiese un mañana.
El shock le duro varios segundos y cuando finalmente reaccionó una sonrisa irónica se dibujó en su rostro. Jamás se lo hubiera imaginado, a su hermanito… le gustaban los hombres.
-Si nuestro padre supiera esto te mataba o se mataba -murmuro para sí mismo.
Estaba a punto de darse la vuelta y olvidarse de sus ridículas sospechas hacia Ranma con Akane, sin embargo hubo algo que lo detuvo: Los besos y las caricias en la pareja se habían hecho cada vez más efusivos hasta llegar al grado en que Ranma en su desesperación tiro el sombrero del desconocido.
Asombrado Shinosuke fue testigo de cómo el cabello del empleado crecía considerablemente cayendo como cascada sobre su espalda. ¡No era posible! ¡Ese no era un hombre sino una mujer! Y su larga cabellera la traicionaba.
Temiéndose lo peor Shinosuke mantuvo su mirada fija en ellos pero no alcanzaba a ver la cara de la desconocida.
¿Acaso seria Akane? Eso tenía que averiguarlo a como diera lugar, así que sigilosamente se acercó lo más que pudo, confiando en que no lo descubrirían pues la pareja se encontraba demasiado "ocupada" como para darse cuenta de lo que ocurriera a su alrededor.
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Ranma notaba como el pecho de Akane se hinchaba en su mano, como su pezón se erguía orgulloso y duro mientras él lo acariciaba con la yema de su pulgar debajo de la ropa.
Deseando sentirla más libremente comenzó a desabotonar uno a uno los botones de su camisa para después abrirla, encontrándose con el delicado sostén blanco que usaba. Sin importarle donde estaban se las arregló para abrirlo y sostener aquellos senos en su mano, acariciándolos mientras ella seguía con los ojos cerrados y mordía sus labios para no gritar.
Fascinado con la imagen el azabache comenzó a saborearlos y Akane sostuvo su cabeza con fuerza para evitar que él se alejara. Un par de minutos después Ranma se apartó para ahora besar su cuello mientras deslizaba la camisa de ella lentamente, hasta que callo al pasto junto con su sostén.
Ahora estaba desnuda de la cintura para arriba bajo el sol y su mirada. ¡Ah, era preciosa! Su mirada obscurecida por el deseo la recorrió entera, grabando esa imagen en su mente.
-¿Te gusta sentir el sol sobre tu piel desnuda? -pregunto seductoramente al mismo tiempo que pasaba su dedo índice por la cueva de sus senos.
-Me gusta más sentir tus manos y tu boca sobre mí -confeso gimiendo al sentir como el chico hacia un sujetador con sus manos, levantando ligeramente aquella carne adorable y contemplando los pezones enhiestos a plena luz del día -Pero no es justo que tu estés completamente vestido -se quejó haciendo un adorable puchero -Así que tendré que solucionarlo -añadió antes de empezar a quitarle la camiseta china color verde que usaba.
Sus delicadas manos comenzaron a recorrer el firme pecho masculino, detallándolo cada rincón de él, fascinándose con su textura y provocando que Ranma sintiera crecer el fuego en su interior.
Desesperado se inclinó para comenzar a besar los pechos de la chica nuevamente mientras le rodeaba la cintura de forma posesiva. Akane hecho la cabeza hacia atrás y envolvió con sus brazos el cuello masculino mientras el chico ahora succionaba y mordía suavemente aquella zona tan sensible para ella.
Akane volvió a arquearse contra Ranma, pecho contra pecho, sus bocas unidas hasta que los dos gimieron acariciándose. Entonces, al mismo tiempo los dos introdujeron la mano en los pantalones del contrario y palparon sobre la ropa interior. El miembro del joven estaba completamente erguido, con una necesidad urgente que se asemejaba a la humedad de ella.
-Este no es el sitio adecuado, Akane -dijo el intentando serenarse.
-Lo sé -contesto ella entre jadeos.
-Tenemos que parar.
-Para tú. Yo no puedo.
Su sinceridad lo hizo gemir, le aparto la mano y la estrecho entre sus brazos para besarla sin medida. Luego la cargo para llevarla a la sombra del que fuera un hermoso y frondoso árbol, cuando la depositó en el suelo comenzó a besar sus labios introduciendo su lengua. Ella no dudo en corresponderle soltando deliciosos quejidos ahogados que solo hacían que Ranma se excitara mucho más.
Al diablo con esperar hasta la noche de bodas, esos días la había extrañado tanto que ahora al tenerla tan cerca solo quería hacerla completamente suya. La amaba, la necesitaba y no podía seguir negándoselo.
Estaban a punto de perder la poca cordura que aún tenían cuando de repente se escuchó un ruido extraño entre los arbustos. Al instante la pareja se detuvo con la respiración agitada.
-Quédate aquí, no te muevas -ordeno Ranma levantándose mientras ella asentía cubriendo su desnudes con las manos. El chico rápidamente tomo las prendas de ella y regreso a dárselas, luego fue a inspeccionar.
Akane comenzó a vestirse apresuradamente y cuando estaba terminando de abotonar su camisa se puso de pie.
-Falsa alarma -aviso Ranma regresando a su lado para después abrazarla con una cálida sonrisa. Ella correspondió al abrazo sintiendo aun la dureza de él contra su abdomen, sin embargo sabía que ya no podían seguir con aquello. Era demasiado peligroso.
-Me tengo que ir Akane, no quiero que Shinosuke comience a buscarme -murmuro el ojiazul con pesadez, ella cerró los ojos entristecida y asintió. Sabía que tenía razón.
-Mañana vendré.
-No, no quiero que te arriesgues. Alguien podría verte -expuso preocupado - Mejor dame dos días para dejar a otra persona en mi lugar, no me importa que Shinosuke se enoje... Ya no puedo estar sin ti.
-Yo tampoco -susurro ella.
Ambos se miraron a los ojos, perdiéndose en todo el amor que estos profesaban, después volvieron a unir sus labios anhelando que su sabor prevaleciera durante los siguientes dos días. Poco a poco el beso se hizo más demandante y tuvieron que separarse por carencia de aire.
-Ya no quiero seguir besándote Akane -dijo el pegando su frente a la de ella, aun con los ojos cerrados.
-¿Por qué? -preguntó sorprendida.
-Es solo que si continuó no voy a poder detenerme -explico levantando sus párpados para mirarla intensamente. Akane sintió un escalofrío recorrerla entera y sonrió con dulzura, sabía que no mentía, ella misma no se sentía capaz de parar.
-¿Llamaras?
-En la noche, te amo Akane.
-No más que yo -respondió la peliazul ampliando su sonrisa para después tomar su sombrero y comenzar a caminar hasta perderse en la vegetación.
Ranma por su parte solo la veía alejarse tristemente y aun cuando desapareció por completo el continuo con la mirada fija en esa dirección, añorando que regresara.
Notas de autora:
¡Hola, hi, nihao, namaste!
Sé que me tarde mucho y pido disculpas por ello pero mi vida personal no está del todo como quisiera.
Por otro lado, estoy verdaderamente muy feliz ya que en este mes que paso la historia ha recibido muchos seguidores y favoritos. ¡GRACIAS! No saben los ánimos que me dan.
AVISO: Ya subí también el capítulo 6 de verdad o reto. Está en mi facebook así que si hay alguien más que quiera leerlo pueden enviar solicitud.
En el próximo capítulo comenzaran ahora si los verdaderos problemas... Y habrá lemon jajaja, es tan obvio ¿No?
Ojala les guste la actualización, ya tengo el borrador del capítulo once pero todavía necesita muchas correcciones.
Ahora pasare a contestar sus hermosos Reviews, que como siempre digo me animan muchísimo:
Anzu Hyuga: Que alegría que te fascinara, te platico que sin querer tu primer comentario lo recibí el mismo día que comencé a maquinar este capítulo de mi libreta. Igual, luego recibí tu segundo review, media hora antes iba a publicar peeero... No me dio tiempo. Para mí fue algo muy curioso jajaja. Como ves Shinosuke traerá muchos más problemas adelante. Espero que este capítulo cumpla con tus expectativas y siga gustándole la historia. Gracias por tomarte la molestia de leer, comentar y además agregar a favoritos y seguidores. Nos leemos a la próxima.
Lunabsc: ¡GRACIAS! Y lo pongo en mayúscula porque tu ayuda fue precisamente mayúscula (Nadie había podido responderme). Comenzare a corregir mis historias en la primera oportunidad que tenga. También tengo que agradecerte por tu comentario, ojala siga siendo de tu agrado como van las cosas (Ya se vienen los problemas). Nos leemos pronto en el capítulo 11.
Kingh Henrry: Gracias por las felicitaciones, por seguir leyendo y comentando. Ah sí, y por la presión, ahora sé por qué me sentía observada (¡Deja de seguirme y meterte a mi casa!) Ejem, digo... Espero te guste el cap y nos leemos luego.
Raina Calabaza: Gracias por estar al pendiente y dejarme un comentario sabiendo lo que piensas. A mí personalmente nunca me convencen del todo los capítulos pero me alegra saber que a los lectores sí. Lo siento, pero no prometo no hacerlos sufrir mucho... De hecho puedo prometerte lo contrario. Disculpa la tardanza nos vemos en el cap 11.
Elsa: Si Ranma tiene mucha fuerza de voluntad, pero no le va a durar demasiado (En el próximo capítulo podrás darte cuenta de eso ._.) Por cierto, olvidaste decirme que escena fue tu favorita... ¿O es que fueron los "pre-lemon"? Ojala te guste y gracias por leer.
NekoMiau: Lamento distraerte de tus deberes jajaja, que bueno que te guste como escribo y sobre el chantaje emocional, bueno... La verdad si funciono porque cuando recibí tu mensaje comencé a escribir en la libreta de mi escuela el capítulo que acabas de leer. Lo malo fue que después no me daba tiempo de pasarlo a Word. Gracias por leer y comentar.
KarynaD: Gracias amiga, no sabes el gusto que me da verte por aquí. Me pone muy feliz saber que el capítulo fue de tu agrado y esperó que sea igual con este. Gracias también por leer y tomarte la molestia de darle tu opinión. Disculpa la tardanza, nos leemos pronto.
Brillalola: Que bueno que pienses eso, mi imaginación tiene varias ideas para esta y otros fics (No sabes cuánto me cuesta no publicar otra historia de R&A que ronda por mi cabeza, si así sucumbí a la tentación con subir un fic de Zootopia) Pero seré firme y no lo haré, no me conviene tener más de tres fics. Gracias por leer, comentar y los buenos deseos. Espero que tu vida también este llena de bendiciones. Ojala el capítulo te guste y nos leemos en la próxima actualización.
Andrea: Eso de "Visitas dulces y traviesas" me hizo reír, te doy la razón, a Shinosuke le gusta Akane pero no la ama. Se ha encaprichado con ella y ahora se encargara de hacerles la vida miserable (Dramatización: modo activado) Gracias por leer y dejarme un comentario sabiendo lo que piensas. Perdona por la tardanza y nos leemos en el cap 11.
Haro Adrianne: Así es, Shinosuke ya comenzó a entrometerse en la relación de Ranma con Akane, pero ellos tampoco están dispuestos a dejar que los alejen. Ojala te guste la actualización y te agradezco mucho dejar tu comentario. Me anima no sabes cuánto.
YO LA GUEST: Ya puedes celebrar pues sí, no llegaran vírgenes al altar. Yo encantada de que envíes solicitud al Facebook, ya subí el capítulo 6 la semana pasada. Gracias por expresar tu opinión y nos vemos muy pronto en el próximo capítulo.
Guest: Con eso que dijiste me basta para estar feliz y tener muchos ánimos, lamento que tuvieras que esperar otro buen tiempo en poder leer el décimo. Tratare de que no tardes tanto con el onceavo. Gracias por hacerme saber que te gusta lo que escribo. Hasta la próxima.
Animo Anónima: Ouww basta, me sonrojas. Créeme, mi fic dista mucho de ser perfecto jajaja. Creo que este final te dejara todavía peor que el anterior entonces. Gracias por continuar leyendo y siempre dejarme un comentario, me animas muchísimo. Nos leemos amiga.
Gaby Chan: Esperó que hayan quedado claras tus dudas y cuando quieras no dudes en enviar un PM para preguntar o simplemente saludar. Maga quisiera ser para sacer dinero de un sombrero mágico jajaja, aquí se ve la primera fase de su plan maestro de 18 fases (Como diría Mushu) Ojala te guste también este capítulo (Y las escenas sexies como dices jajaja) Hasta a próxima actualización.
Mermaind of ice: ¡Que exagerada mujer! Jajaja, ojala este capítulo también te parezca perfecto. Aquí hay más de Ranma y Akane pervertidos, que bueno que te gustaran los dibujos y lamento la tardanza. Nos leemos en el próximo capítulo.
Alambrita: Por ahora no pero créeme que Ranma si le dará su merecido a Shinosuke (Mucho dolor y sangre) jajajaja. Gracias por tomarte el tiempo de leer mi fic y comentarlo. Me anima muchísimo. Espero que te guste y nos leemos en el capítulo 11.
FVSaotomeTendo: Alégrate, no llegaran vírgenes. Concedido, mas partes pervertidas para nuestro lector (Esperó salieran bien) "Kuno sigue de kuno" jajajaja, pobre... Qué bueno que te gustaran las portadas. Si Shinosuke causará muchos problemas, ya verás. Te agradezco mucho dejar tu comentario y seguir leyendo el fic. Nos vemos en la próxima actualización.
Guest: En este capítulo no les fue tan bien a nuestra parejita pero ambos estarán dispuestos a todo por estar juntos. Qué bueno que te guste la actitud de Ranma, esperó que siga siendo así y también te parezca interesante Akane. Como ves Shinosuke ignoro la advertencia que le diste pero no te preocupes, Ranma llegara a cobrárselas (A su tiempo, claro). Gracias por tomarte la molestia de leer y dejar un comentario a mi fic. Me llena de ánimos. Espero sea de tu agrado el capital 10 y nos leemos pronto en el 11.
Sav21: Es cierto, Kuno simplemente no entiende que Kasumi no quiere nada con él. Bueno ya tendrá que entenderlo a las malas. El odio enloquece a Shinosuke y Nabiki, bueno... Ella saldrá en el próximo capítulo y tendrá que decidir de qué lado esta. Lamento mucho la tardanza, espero que esta actualización te guste y nos leemos pronto (Aquí en el cap 11 o en en el cap 6 de verdad o reto) Gracias por tu comentario, me anima muchísimo.
Nicole-LA-Vancedora: ¡Matona, amiga mía! Tu capítulo 4 estuvo muy bueno, todo ese rencor por parte de Shampoo y la incógnita de ¿Dónde está Akane? Vas muy bien, sigue así y trata de publicar más seguido o hacer los capítulos más grandes (Ja, mira quién habla de puntualidad y constancia). "Me dan ganas de entrar al fic y sacarle la mugre POR TARADO!" Jajajaja me dio mucha risa, te debo tu portada, comenzare a trabajar en ella esta semana. Cuídate amiga, a ver qué día coincidimos y platicamos un rato. Te quiero mucho y espero tu actualización.
Arleth Kawaii Love: Acepto el beso pero no el golpe. Sé que quizá estés imaginando mil formas de matarme por volver a tardarme pero recuerda lo que dijiste "No hasta que termines la historia"... Aunque pensándolo mejor, ¡Ni has subido ese fic! Pero tranquila, no me enojare contigo porque sé que tu perdonarás mis retardos ¿No? Gracias por expresar tu opinión y nos vemos muy pronto en el próximo capítulo.
En fin, gracias por leer esto, dudas, comentarios y quejas ya saben dónde.
¿Y qué? ¿Merezco review?
¡Adiós, goodbye, sayonara… alvida!
