Okay…despues del capitulo pasado creo que no deje pasar mucho tiempo. Bueno llegamos al capitulo 10 y al final de nuestra historia…uyyy si! Como si eso llegara a pasar. Les juro que el dia que acabe con esta historia (que no quiero que llegue) saldré a celebrar, engordar y disfrutar de lo que no disfrute por tratar de imaginar una vida feliz para estos personajes tan especiales para mi.
Bueno lo de siempre: los personajes no son mios, solo uno…pero a él lo conocerán más adelante ;)
Capitulo 10
"Espero que estén felices, malditos traidores." Clint y Darcy no borraban sus sonrisas y Tony se enojaba cada vez más.
"Bueno, es tu culpa; si hubieras sido prudente, no habrías hecho lo que hiciste."
Tony observo fríamente a Bruce. "Lo esperaba de Pepper pero no de ti."
Ninguno más que Darcy noto a dos personas que cruzaban rápidamente el salón tratando de que nadie los viera. Inmediatamente se levanto de su lugar para ver que pasaba.
"Dime Maria ¿Por qué tanta discreción?"
"No quiero que Tony nos vea. Ya sabes cómo es de entrometido."
"¿Y hay algún problema si nos ve?" Maria se detuvo y comenzó a razonar las cosas.
Steve tenía razón. De pequeña se escondía cuando no quería que nadie supiera lo que hacía, o cuando no quería que su papá descubriera que había roto el jarrón de la mesa. Entonces ¿de qué se escondía? ¿A que le tenía miedo?
"¿No quieres que te vean conmigo?"
Maria lo volteo a ver un poco dudosa. "Deje que me invitaras a traerme. ¿Por qué no querría que me vean contigo?"
"Es lo que yo pienso."
"¿Van a algún lado?" Ambos se sorprendieron de tener a Darcy en frente
"Hmm… No creo que sea de tu incumbencia."
"De hecho no íbamos a ninguna parte."
Darcy los ignoro cuando vio el collar de Maria. "¡Que hermoso! Pero… ¿esto estaba ahí hace unos minutos?"
"Darcy, si ves a Natasha, dile que cuide las cosas de Maria ¿ok? Gracias." Steve hizo a un lado a Darcy, y antes de que pudiera responder jalo a Maria del brazo y se alejo con ella.
Cuando salieron del salón, Maria se soltó de su mano y se detuvo en seco.
"No creo que esto sea buena idea."
"¿Por qué no?"
"Porque…porque es tonto, inmaduro y ¿Tú crees que hay manera de llegar al centro de la ciudad en un día como este? Es la idea más ridícula que he escuchado."
"Yo tengo una manera"
Maria le arqueo su ceja y cruzo los brazos.
"Sígueme y te mostrare."
Ambos caminaron al estacionamiento en el sótano y Steve se dirigió a uno de los carros.
"Guau, que lindo. ¿Es tuyo?"
"No. Pero podemos usarlo."
"¿Qué? ¿Estás loco? ¿Al menos sabes de quién es?"
"De Tony."
"No tienes llaves del auto."
Steve se metió la mano a uno de sus bolsillos y saco un par de llaves.
"Ok, pero ¿estás consciente que es casi un robo?"
"¿Y estas consciente que lo que te hizo con el chocolate fue intento de homicidio? ¿Qué te parece peor delito?"
"Eso es debatible."
Steve se alejo del auto y camino hacia ella. La tomo de las manos y la miro fijamente.
"¿Puedo preguntarte algo?"
"Depende de…"
Steve la interrumpió. "¿Cuándo fue la última vez que te divertiste?"
Maria permaneció callada. "No recuerdo, más bien no quiero recordar."
Le llamo la atención su respuesta, pero decidió no cuestionarla. "Tal vez parezca estúpido, pero necesitas relajarte de vez en cuando; y además toma lo del carro como un préstamo por lo que te ha hecho."
Maria lo pensó unos segundos y después asintió. "Espera aquí." Se regreso al salón y trato de entrar sin que nadie la viera, tomo su abrigo, su celular que estaba en la mesa y mientras trataba de confundirse entre la multitud…se topo con Natasha.
"Woah ¿A dónde con tanta prisa, señorita Hill?"
"Afuera, necesito un cigarro."
La rusa se interpuso de nuevo en su camino. "Tú no fumas Maria."
"Bueno, con ustedes sacándome de quicio, he decidido tomar medidas para relajarme."
"Ya en serio ¿A dónde vas?"
"No es de tu incumbencia."
Maria le saco la vuelta y siguió su camino. Natasha la persiguió hasta que la alcanzo antes de que fuera al sótano. "¿No vas a irte o sí?"
"No es de tu incumbencia."
"¿Te irás con Steve?"
Maria se detuvo y volteo lentamente. "No… ¿Por qué haría algo así?"
"hmm…Dudaste; si querías engañarme, debiste fingir mejor."
"De acuerdo, pero prométeme que no dirás nada."
"¿Por qué lo haría?"
"Solo hazlo."
Natasha se quedo pensativa. "De acuerdo, pero me debes una."
Sintiéndose librada, Maria bajo al sótano con Steve.
"Pensé que me dejarías solo."
"No soy tan cruel. Estaba pensando ¿no tienes una moto?"
"hmm…si."
"¿Por qué no en lugar del auto usamos la moto?"
"Creí que no te gustaría usar una moto."
"¿Por qué?"
"Es que Tony dijo que…"
"Olvídate de él. Tomemos la moto. Siempre quise subir a una."
"¿Nunca has subido a una?"
"Siempre quise subir a una cuando mi vida no dependiera de ello."
Steve sonrió y la guio hacia su moto. Luego se puso su casco y le dio uno a ella.
"¿Tenias listo uno para mí?"
"Pensaba recogerte en ella."
Steve se subió y Maria siguió su ejemplo; después de sentarse se sujeto de su cintura.
"No te quedes ahí y enciéndela antes de que me arrepienta."
Steve sonrió y arranco hacia la ciudad. Mientras avanzaban por las calles vacías, Maria quiso regresar, pero ¿Qué tan malo podía ser? Ambos eran compañeros (Steve consideraba la palabra amistad pero ella siempre lo negó) que salían a celebrar. "¿Por qué te preocupas? No es tan importante, es como salir a tomar algo con Clint…" El problema era que Clint no era el héroe de América, no tenia hermosos ojos y no era un caballero. Había más peligro de caer por Steve que por Clint. "Maria…estas en un aprieto." Pero Steve noto que no venia tan preocupada como su silencio lo decía, porque de pronto sintió como recargaba su cuerpo en su espalda. Lo estaba abrazando y sentía que finalmente había encontrado a la mujer detrás del uniforme.
Cuando llegaron Steve se estación en una esquina y ambos bajaron prácticamente corriendo. Se abrieron paso entre la multitud y Steve tomo su mano para no alejarse demasiado. Finalmente se quedaron en medio de la gente y esperaron. Maria observo la cara de las personas a su alrededor. Había familias, extranjeros y parejas esperando para empezar un nuevo ciclo. Pudo observar a un niño con una chaqueta de Capitán América… que irónico que solo se encontraba a unos cuantos metros de él.
Cuando faltaban tres minutos se presento en las pantallas un video sobre el año que estaba por terminar…eso era lo que menos quería ver. Toda esa destrucción, mucha gente había muerto y ella era uno de los responsables…pero no era la única. A su lado estaba uno de los sobrevivientes, y también él era responsable de lo que pasara con su país y su ciudad.
Maria tomo su mano tratando de quitarle un peso de encima. "Diste lo mejor de ti para este país y para toda esa gente. Nada de esto es tu culpa."
"No es eso lo que me agobia, me preocupa que si los chitauri solo fueron el inicio ¿Qué vendrá después?"
"No pienses en esas cosas. Shield se encargara de ello."
Justo en eso la cuenta regresiva termino y todo el mundo alrededor de ellos comenzó a celebrar y abrazarse aunque fueran desconocidos. Excepto por ellos, los únicos parados en medio de la multitud.
"Feliz año nuevo agente Hill."
"Feliz año Capitán."
"Supongo que ya no podemos regresar al salón."
"Supones bien." Iban caminando tomados de la mano y eso lo ponía un poco nervioso.
"¿A dónde iremos ahora subdirectora de Shield?"
"A ninguna parte."
"¿Qué dices?"
Steve noto que su mirada estaba fija en la esquina donde se habían estacionado…y que al parecer estaba prohibido porque ahora una grúa se estaba llevando la moto.
"…recórcholis…"
Maria comenzó a reír. "¡Esto no es gracioso! ¿De qué te ríes?"
"Steve…nadie dice recórcholis. En caso de que no lo hubieras notado."
Maria siguió riendo. "Vamos búrlate de mi, que importa."
Sin hacer caso a su comentario sarcástico, siguió riendo hasta que noto que el transito los observaba como si supiera que la moto era ellos.
"…recórcholis…"
"Si ya entendí el chiste ¿deja de burlarte, quieres?"
"No entiendes… ¡Corre!"
Sin previo aviso Maria jalo a Steve del brazo y comenzó a correr tratando de llevar su peso, mientras un tránsito obeso trataba de alcanzarlos. Fácilmente lo perdieron y se escondieron en un callejón hasta que el oficial se fue.
"Me siento sucio."
"Debe ser por eso." Contesto Maria señalando unos botes de basura en el callejón.
"Hoy andas muy graciosita Maria."
Ambos salieron y comenzaron a caminar.
"Bien hecho Maria, ahora me quede sin moto."
"Shield pagara todo. Tu tranquilo."
"Si eso lo sé. ¿Pero ahora que haremos?"
Mientras caminaban en silencio, Steve observo un edificio con terraza arriba que le parecía muy familiar.
"Sígueme."
Ambos entraron, y al parecer el lugar estaba abandonado, porque tenía varios daños.
"¿Qué es este lugar?"
"Algo."
La guio por unas escaleras y llegaron hasta uno de los departamentos. Para sorpresa de Maria, Steve saco una llave de una maceta rota y abrió el departamento. Cuando entraron Steve le señalo una puerta a la cual caminaron, cuando cruzaron subieron unos escalones y llegaron a la terraza. Estaba oscuro hasta que Steve encendió un pequeño foco en la entrada y Maria pudo observar una pequeña banca llena de polvo. Enfrente de ellos, la ciudad se veía llena de luz y actividad y mostraba un paisaje que ella pocas veces había tenido oportunidad de ver por culpa de su trabajo.
"Guau… es una vista hermosa."
"¿Nunca habías venido a Nueva York?"
"Claro que sí, pero cuando venia tenia tanto trabajo que no tenía tiempo para nada."
"Lamento el polvo y todo eso, pero este de los pocos lugares que no han sido restaurados desde los chitauri."
"A propósito de eso, ¿Cómo conseguiste la llave?"
"Vivía aquí."
"ah…y ¿Qué paso?"
"Había demasiados daños, el dueño no pudo pagar y decidió vender el lugar."
"Así que técnicamente estamos invadiendo propiedad privada."
"Básicamente…" contesto sintiéndose un criminal…otra vez.
"¿Y qué es peor, invadir propiedad privada o escapar de un agente de tránsito?"
"Tú fuiste la que escapo, yo solo te seguí."
"Y dime ¿Qué fue lo que hiciste durante el tiempo en que te fuiste de aquí y cuando te mudaste a la torre?"
"Anduve de lugar en lugar, creí que sería divertido conocer otros lugares, nunca viaje cuando era chico así que me pareció que era buen momento para recorrer ciudades, conocer gente y todas esas cosas…"
"¿Por qué no lo hiciste?"
"Porque nada era como yo esperaba, aun no me acostumbro a todo lo que pasa a mi alrededor. Eso y que aparte Tony me ofreció que viviéramos todos juntos después de ese retraso que tuvimos porque andábamos en diferentes lugares durante la misión. En serio lamento haber sugerido que Tony condujera el jet, no creí que casi lo estrellara."
"Descuida, creo que ya lo supere, solo espero que no lo vuelva a hacer porque entonces si lo lanzare por la ventana."
"¿Por qué no te agrada tanto Tony?"
Maria lo miro incrédula de que le preguntara eso. "¿En serio me estas preguntando eso?"
"Yo sé que es insoportable y que no es puntual, sé que no sabe seguir ordenes y que no respeta la autoridad, pero es un buen elemento, en el fondo sabe ser leal y confía en que nosotros le seremos leales en alguna emergencia."
"No sé tú pero me cuesta mucho verlo de esa manera. No sé que le vea Pepper pero tiene que ser algo que valga la pena, porque realmente no lo aguantaría ni por una hora. Y respecto a lo de la lealtad, no estoy tan segura de eso."
"¿Por qué no? Somos un equipo, lo cual significa que contamos el uno con el otro, que nos apoyamos en todo momento y que nos tenemos confianza y quieras o no tu eres parte de eso."
La cara de Maria estaba llena de duda. "Sé lo que estas pensando pero casi eres parte del grupo, vas con nosotros a casi todas las misiones y siempre estas al pendiente de nosotros."
"Es parte de mi trabajo que sigan vivos."
"Tus ojos no dicen eso."
"De todos modos ninguno de ustedes confía en mi así que yo no confío en ustedes; nadie se traiciona, nadie se hace daño y todos vivimos felices para siempre."
"¿Tu no confías en nosotros?"
Maria lo miro a los ojos y su rostro parecía ofendido de que no confiara en él, de que no creyera todo lo que le decía. Sentía que estaba matando un cachorrito, de pronto se sintió la criatura más miserable en toda la tierra y no sabía que contestar.
"¿No confías en mi?"
Maria seguía sin dar respuesta. Si decía que si, Steve se daría cuenta que estaba fingiendo por lastima; pero si decía que no, lo apuñalaría con la verdad.
"Yo confió en ti."
"No lo hagas, por favor."
"¿Por qué no? Eres la única persona que dejaría que se quedara a mi lado antes de morir."
"No puedo…no quiero hacerte daño."
"Estoy seguro de eso, por eso es que estoy diciéndote esto ahora. Porque sé que eres incapaz de desearme mal."
"Yo diría que te estás aprovechando de eso…"
"¿Recuerdas lo que te dije cuando te invite?"
"…no…" contesto con un casi susurro que solo ella pudo escuchar.
Claro que lo recordaba, recordaba escucharlo decir que era la única mujer a la que se atrevería a invitarla, lo cual era irónico porque nadie se atrevía siquiera a mirarla. Ni quería que supiera que todo ese tiempo lo único que pensaba era en eso. ¿Qué tenia de importante ella que Steve no se fijaba en nadie más? ¿Qué era eso que pasaba desapercibido para todos, menos para él? ¿Por qué ella? Conocía a miles de mujeres que matarían por estar sentadas en esa banca con él. Y ella que tenia la fortuna (o mala suerte) de estar ahí, estaba arruinándolo todo.
"Creo que si lo recuerdas…dije que no había otra mujer a la que quisiera llevar conmigo, solo eras tú. "
Maria lo volteo a ver. "Ah eso, creo que ya lo recuerdo."
Steve tenía el rostro completamente rojo. "No me gusta decirlo, pero yo no soy bueno hablando con las mujeres…"
"¿Y con quien estás hablando? Durante todo mi vida me he considerado una mujer."
"…pero a ti te tengo confianza, es por eso que contigo puedo ser quien soy. ¿Por qué no intentas ser tu misma?"
"Soy yo, la misma Maria Hill que conoces."
"No. Con Natasha y Clint actúas como una superiora, con Bruce mantienes una distancia alejada, con Thor actúas como una desinteresada en cuanto a lo que te comenta, con Tony actúas como la persona más bromista y atrevida y cuando llegas conmigo ya no sabes qué actitud poner."
"Contigo intento ser honesta."
"Probémoslo. Dime algo de ti que no sepa."
"¿perdón? "
"Si, cuéntame tu vida, o algo."
"No."
"Puedes escoger que decirme, o puedo hacerte preguntas."
"No diré nada."
"¿Cuántos años tienes?"
"¿Sabes que esa pregunta no se debe hacer a una mujer? Ahora entiendo porque nunca tuviste novia."
"¿Qué tan grave puede ser? Te lo dice el anciano que tiene casi cien años…o tal vez más."
"32"
"¿En donde naciste?"
"¿En serio es necesario hacer esto?"
Steve la miro en silencio esperando que dijera algo. "En Chicago. No digas donde naciste, ya lo sé."
"Me preguntaste si era necesario hacer esto. Es por eso que lo hacemos, me parece algo injusto que sepas todo de mí y yo no sé nada de ti."
"No es injusticia, así es la vida. Esto es ridículo Steve."
"Entre más rápido hables, más rápido nos iremos."
"Yo puedo irme por mi propio pie."
Antes de que Maria pudiera llegar a la puerta, Steve se adelanto y la cerró con llave. Después se la guardo en el bolsillo y se sentó tranquilamente en la banca. Después de observarlo incrédula varios minutos, Maria se decidió a hacerle compañía en la banca.
"De acuerdo, comenzare. Nací en Chicago el 18 de abril de 1980, soy hija de Christina y George Hill. Antes de nacer, a mi mamá le dijeron que tal vez habría complicaciones cuando yo naciera; pero no le importo y decidió llevar el embarazo a término. En cuanto yo respire ella dejo de hacerlo, y mi papá nunca me lo perdono."
Steve pensó en decirle que no era su culpa, pero ella no le dio oportunidad de interrumpir.
"Crecí en un departamento sola con mi papá recibiendo sus abusos y gritos. La única que se hacía cargo de mi era la portera del edificio, la Sra. White. Me daba de comer y cosas por el estilo. Ella tenía un pequeño fondo de ahorros, para cuando sus hijos fueran a la universidad, pero ninguno lo logro; así que cada inicio de año escolar me daba dinero para útiles. Otra persona que cuidaba de mi era mi tío Gary, era hermano de mi papá y él único que lo hacía entrar en razón. Varias veces trato de llevarme con él y alejarme de mi padre; pero nunca lo logro."
Steve no pudo contenerse más y decidió interrumpirla. "¿Y que la policía nunca hizo nada por ayudarte?"
"La Sra. White llamo varias veces, pero nunca iban y si lo hacían, eran amigos corruptos de mi papá, que solo le decían que se calmara o que yo era una buena niña."
"Conforme paso el tiempo, mi tío decidió casarse y formar su propia familia así que se mudo a Nueva York. Trato de llevarme, pero no me dejaron y siendo sinceros, su esposa me odia. Yo era demasiado ermitaña…no me mires así, se que aun lo soy pero antes era peor. Así que se fue. Cuando tenía 15 mi tío ya tenía dos hijos, un trabajo muy estable y por lo tanto no podía verme. Un día mi padre se enojo tanto que creí que ya era hora de hacer mi vida. Desde que tenía 10 había estado reuniendo papelería mía, como acta de nacimiento, calificaciones, reportes médicos, y otras cosas en caso de que tuviera que escapar. Así que reuní todo eso, un poco de ropa, dinero que tome de mi papá y me escape a Nueva York. Sabía que si iba a buscar a mi tío, él trataría de hacer una adopción legal y que terminaría conmigo regresando a Chicago, entonces decidí buscar un trabajo o algo para estar sola. Mi papá reporto mi desaparición y le llamo a su hermano. Debe haber extrañado el dinero más que a mí."
Steve se arrepentía de haber preguntado sobre su vida. Si él había pasado por problemas, ella había tenido más. Él había tenido a Bucky para cuidarlo, había tenido a su madre el tiempo suficiente y al menos nadie (aparte de los chicos que lo golpeaban) deseaba hacerle daño. Ademas de que él no era muy cerrado hacia los demás. Y no la culpaba, si Stark pudiera escuchar su historia, dejaría de recriminarle su actitud.
"Cuando mi tío me encontró, trato de convencerme de volver, pero lo ignore y me escape de él. Mi tío se quedo en un callejón. Ahí lo asaltaron y lo mataron."
Steve reposo una mano en su hombro al ver que Maria trataba de retener las lagrimas. Se acerco y le habló al oído. "Maria, no es tu culpa, nada de lo que pasa es tu culpa."
"Pero yo estaba ahí, pude haberlos detenido."
"¿Y qué te hicieran daño a ti también? No conocí a tu tío como para saber lo que quería para ti, pero estoy seguro que él no hubiera estado contento con que sufrieras tú también."
"Su esposa y mis primos, creyeron que era mi culpa y no los he visto desde entonces."
"Pueden decir eso, pero es porque el rencor no les deja pensar otra cosa, los verdaderos culpables son los ladrones. Dime ¿Tu planeaste matarlo?"
"Claro que no." Contesto en un tono casi ofendido.
"Entonces debes saber con seguridad que no fue tu culpa."
"Es muy difícil. Porque toda tu vida te lo dijeron así que acabas creyéndolo de algún modo."
"Si quieres podemos parar, no tienes que hacerlo."
"Dijiste que era necesario."
"Lo siento."
"Descuida, he guardado esto muchos años, tal vez ya es hora de que lo diga."
Maria respiro hondo y continuo. "Después de eso, mi papá encontró más cosas por las cuales culparme. Llego a exasperarme a tal punto que en cuanto acabe la preparatoria y cumplí la mayoría de edad, decidí irme de la casa. Tome mis cosas y me enliste en el ejército. Creí que si me unía lograría evitar que más personas como yo sufrieran y que podría luchar por el bien. Poco a poco me fui superando y tiempo después entre a los marines, era la mejor ¿sabes? Era muy famosa por mi actitud. En una misión sobresalí tanto que llame la atención de Fury y Coulson fue uno de los que me recomendó. Fury aun no era director, pero movió cielo, tierra y mar para que entrara. Cuando lo logre, escale tanto para llegar hasta donde estoy, que no estoy dispuesta a echarlo todo por la borda por caprichos de personas como Tony."
Conforme iba hablando el tono de su voz se volvía cada vez más frio. Steve no sabía si era por los malos recuerdos de su vida o porque en serio estaba decidida a hacer todo para mantenerse donde estaba.
"¿Y qué hay de tu vida personal?"
"¿Qué tiene? No volví a ver a mi padre, mi tía no es una opción; la última vez que vi a mi prima, ella era una drogadicta y su hermano nunca le puso atención."
"¿Pero nunca hiciste amigos?"
"¿Para qué? ¿Para qué te dejen sola? Steve en este trabajo tienes que salir por tu propio pie. Si resultas herido, nadie regresara por ti."
"Yo lo haría."
"Pues eres una aguja en un pajar."
"¿Y qué hay de Coulson? ¿Natasha, Barton? Ellos regresarían por ti.
"Coulson lo hizo una vez…y hubiera preferido que me dejara ahí."
"Él era tu amigo…"
"Era mi compañero, un compañero muy leal."
A Steve le estaba sacando de quicio que no admitiera una verdadera amistad. "Pareces decir estos comentarios con mucha experiencia."
"¡Claro que tengo experiencia! ¿Qué no acabas de escuchar todo lo que te conté? Toda mi vida la gente a mi alrededor se ha alejado y me han dejado atrás, no puedes confiar nadie, siempre te dejan."
"Tu tío no te abandono…"
"No…él no…fue otro." Maria agacho la cabeza y cerró los ojos.
Steve tomo sus manos y la obligo a mirarlo. "¿Alguien te traición alguna vez?"
"¿Por qué quieres saber?"
"Porque me interesas, por eso."
Maria sabía que si no le decía esto a nadie, la seguiría consumiendo viva. Ademas de que Steve no la dejaría hasta que le contara. No porque fuera entrometido, sino porque en verdad se preocupa por ella.
Maria se reacomodo en la banca, se seco los ojos y suspiro para continuar de nuevo con su historia...
Espero que les haya gustado…aunque a mi se me hizo muy tediosa la parte de la moto…graben en sus mentes este detalle: Maria le debe una a Natasha. Les digo esto porque puede que Natasha cobre esta oportunidad más adelante.
Lo de recorcholis...alguna vez han visto un lugar llamado Nothing Hill? salen julia roberts y hugh grant creo? buen lo recorde cuando estaba escribiendo, porque en esa pelicula el personaje es un caballero...si no la han visto, veanla esta bonita ademas de que sale el actor que es el lagarto en el sorprendente hombre araña
Faltan 6 dias para los oscares (va a salir chris hemsworth!) y faltan 32 dias para capitán america 2 WUAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA! Vean el nuevo spot de tv de capitán, esta interesante…yo ya comencé a fastidiar a mi familia con mis teorías sobre los sucesos de esta pelicula…ademas de mostrar felicidad porque al parecer Maria Hill tendrá más minutos en escena.
Cuídense, vean los Oscares y que la fuerza los acompañe…
