…
Podía ver cómo el fuego se extendía rápidamente sobre él. Los tubos reventaban, dejando caer sobre él las chispas que amenazaban con matarlo, y la llovizna del agua corriendo por entre los muros y los pasillos. Apretaba el paso, saltaba, esquivaba el agua, el fuego y las chispas, gritaba en medio de ese laberinto infernal mientras en sus oídos resonaban las risas burlonas de Matthew. Llamaba a voz en cuello pidiendo socorro, la oscuridad en contraste con el rojo sanguinolento del fuego lo enloquecían, en cualquier momento esa bestia ígnea le daría alcance y sería su fin…
Y entonces la bola de fuego cayó sobre él, devorándolo y envolviéndolo en un remolino de gritos y de llantos donde cientos de caras se amontonaban como si le esperaran para su juicio final.
Abrió los ojos. Gritó, incorporándose sobre la cama. La recámara estaba en penumbras, el único sonido procedía del reloj de piso que tintineaba, tranquilo en su vaivén, marcando las dos de la mañana. Todavía temblando, se pasó una mano por la frente empapada de sudor frío, incluso unas gotas resbalaban por su cuello y su espalda desnuda, pero eso lo tranquilizó. Había estado soñando.
-¿Ahora qué tienes? –preguntó una voz soñolienta a su lado. Miró de soslayo y se topó con la única cara que quería ver en ese momento: la de Arthur. Éste, todavía arrebujado en la cama, lo observaba con sospecha, el entrecejo fruncido y los labios apretados. Alfred sonrió de manera apaciguadora, pero eso no bastó; rendido, suspiró y volvió a acostarse.
-Nada. Soñé con el sótano de nuevo.
-Creo que deberías tomar una sesión de hipnosis con Edelstein, en serio. Mira lo bien que estoy ahora.
-No es necesario, cuando el miedo pase las pesadillas se irán por sí solas.
Arthur soltó una risita más bien triste.
-Hay cosas que no desaparecen del todo, Alfie. Hay memorias que aunque lograras eliminarlas de tu mente vivirán siempre en lo más profundo de tu esencia.
El de los ojos azules sintió un estremecimiento, y decidió que era hora de cambiar de tema.
-Y bueno, ¿entonces es mañana cuando salen?
-Sí. Qué locura, hace menos de un año habría pensado que era imposible, pero…
-Pero con lo que pasó hace dos meses… ya puedes creer en lo que sea, incluso en tus unicornios. –Alfred rió, Arthur le miró ofendido y le dio la espalda; Alfred, por toda respuesta, lo abrazó. –Sólo bromeaba, no te enfades.
-Ya lo sé… sólo pienso que lo que sucedió en esa ocasión fue tan… no sé. ¿Y si pasara algo así de nuevo?
-Al menos sabríamos cómo reaccionar. –le tranquilizó Alfred, besando su nuca. –No tienes porqué preocuparte de nada.
-¿Sabes qué me alegra? Que ese endemoniado cuarto piso ya no exista. –Arthur se revolvió un poco. –No podría dormir tranquilo sabiendo que sobre nuestras cabezas hay un nido de locos que pueden escaparse de un momento a otro.
-Me gustó lo que hicieron. Y en cuanto a dormir… -añadió su compañero, sonriendo malicioso y volviendo a besarlo. –de eso me encargo yo.
-Ah… bloody hell. –masculló Arthur antes de cerrar los ojos. Alfred soltó una carcajada.
-Good night, Artie.
-Good night, Alfie.
Dos meses.
Sólo habían bastado dos meses para que las puertas sin abrir se abrieran y se extrajera de su interior, como quien extirpa un tumor, toda la porquería acumulada de las mentiras, del miedo y de la maldad que respiraba agonizante en el manicomio. Lo que quedaba ahora era sanar la operación abierta y, con todo, parecía funcionar de maravilla.
Cuando al día siguiente Alfred y Arthur se presentaron en el edificio (luego de pasar por el paquete de desayuno de comida rápida y por una tienda de pescado y papas fritas que le provocó mareos a Alfred pese a los comentarios airados de su compañero sentimental) supieron, con sólo echarle un vistazo, que ya nada iba a ser igual.
Sadiq seguía lamiendo el vidrio, pero en días recientes se dedicaba sólo a hacerlo con un vaso al que previamente le hubieran untado azúcar, una señal de que estaba, cuando menos, recuperando algo de lógica. Caso aparte era Heracles, que estaba convencido de que había alcanzado el nirvana felino luego de dormir veintitrés horas seguidas y con eso le bastó para concluir que su metamorfosis estaba completada; Lars seguía siendo un tacaño pero encontró con Emma una manera más productiva de llevar a cabo sus negocios, y esto fue regateando por los precios de las cosas del exterior que gente como Feliks se podían costear. La transacción monetaria no estaba prohibida explícitamente en el reglamento del manicomio, y como esto pareció beneficiar a los internos nadie se quejó del sistema, excepto quizá Roderich, que encontraba humillante la compraventa en un manicomio pero luego le importó poco, estaba demasiado ocupado hablando con Elizabetha de un posible viaje universitario a Viena.
A los cuatro jugadores de siempre se les terminó uniendo Berwald, que gustaba de vigilarlos muy de cerca y cuando se llevaban a cabo disputas los separaba, cargando en cada brazo a dos de ellos y teniéndolos así hasta que se calmaran. Feliks, por otro lado, encontró una nueva "víctima" para sus ideas, Yekaterina, con la que se encariñó bastante y a la que trataba de, en sus propias palabras, reeducar para que se diera a respetar como chica. Como parte de su delirante programa se incluía prevenir que siguiera enseñando espontáneamente sus pechos, los doctores aprobaron la reeducación y los dejaron a su aire.
Pero quien era realmente dichoso por primera vez en muchos años, no era otro que Feliciano. Ya no andaba a ciegas por el edificio, sino que mantenía los ojos abiertos, reía, hablaba a todo el mundo de su hermano y cuando éste se presentaba a visitarlo permitía que los demás se le acercaran, hablando siempre animadamente de cómo se las había ingeniado Lovino para pasar tantos años desapercibido y visitándolo en todo lugar. La dicha del muchachito era contagiosa, y una nueva luz parecía cubrir el hospital, donde si bien no era posible exentar a la demencia, al menos era más soportable.
-¿Sabes qué pienso? –le dijo Arthur a Alfred mientras los dos, juntos frente a la puerta de la sala principal. –Nada de esto habría sido posible de no ser por ésa niña tonta.
-¿Hablas de María? Sí… lamenté mucho que se fuera. Al menos ahora está mejor.
El informe presentado a la corte respecto a María le dio la libertad, pero no así la recuperación de su vida destrozada. Alfred asistió al juicio y volvió a casa hecho un huracán; defensa propia fue el veredicto, pero demencia temporal su perdición. Impedida legalmente para estudiar lo que deseaba, la desconsolada jovencita abandonó el hospital desesperada de no poder tener un hogar, pero una vez más la buena suerte estuvo de su lado, y para gran sorpresa de todos su salvador fue el propio Roderich, que la recomendó para el mismo colegio alemán donde hizo sus estudios, y donde el veredicto no podría alcanzarla. Con esa idea esperanzadora, partió un mes atrás a Berlín, y desde entonces nada habían sabido de ella.
Probablemente quien más resintió su partida fue Iván. Ahora que el cuarto piso no existía (habían mandado demolerlo y colocar sobre éste una terraza cercada para llevar a los internos los fines de semana) fue mudado a una celda común, donde le dio un fuerte ataque de melancolía y contemplaba con ojos tristones el muro blanco, suspirando de vez en cuando. Hasta hacía unos días atrás, decidieron reproducir en la celda el dibujo del campo de girasoles y con esto se animó un poco, aunque todavía faltaba bastante para permitirle andar por sus anchas en la sala principal.
-¡Ve~ doctor Jones! ¡Doctor Kirkland!
Los pensamientos de ambos se cortaron al ver avanzar hacia ellos, con los brazos extendidos, al pequeño Feliciano, que sonreía y daba saltos con cada paso. Los dos doctores sonrieron.
-¡Feliciano! Qué bien te ves. –le saludó Alfred mientras el muchachito le saltaba dándole sendos abrazos.
-Sí… estoy feliz ahora que puedo irme a casa con mi fratello, él también está contento, ¿verdad? –añadió, mirando sobre su hombro a Lovino que iba cargando con la maleta de su hermano. Éste respondió con un gruñido.
-Date prisa, maldición, o vamos a perder el tren.
-Sí, ya voy. Veamos, ya me despedí de Emma y Katerina y Heracles y Berwald y Lukas y Emil y Dagmar y Tino y Toris y Raivis y Feliks y…
-Mejor corta con eso y dinos de quién no te has despedido. –le interrumpió Arthur. Si Feliciano se había despedido de todo el edificio tardaría un buen rato en terminar de enumerarlos.
-Hmm… sólo de ustedes dos y de Elizabetha. –repuso, volviendo a abrazar con fuerza a Alfred. –Ciao doctor Jones… ciao doctor Kirkland. –añadió repitiendo el abrazo con él, haciendo que Arthur chillara dolorido. –Los visitaré algún día para saber cómo están.
-Sí… gracias, Feliciano, no te metas en problemas, ¿quieres?
-Adiós, que tengan buen viaje. –le dijo Alfred mientras los dos hermanos se marchaban. –Se ve muy feliz.
-Me alegro por él… creo que me torció el cuello. –gimoteó Arthur.
-¡Jajaja! Siempre tan exagerado.
-¡No soy ningún exagerado!
-Claro que sí lo eres, mira cómo gritas ahora.
-Jajaja… -discretamente, Alfred se inclinó sobre Arthur y le besó la nariz. –I love you…
-Yo también. Y siento como si llevara años haciéndolo.
-Tal vez estamos haciéndonos viejos. –Alfred rió, pero Arthur no lo hizo. Se había quedado pensativo. -¿Ah? ¿Pasa algo?
-Sólo estaba pensando… -los ojos esmeraldas se dirigieron a una ventana próxima. –Es tan extraño… ¿no lo crees? El tiempo aquí parece distinto al del mundo exterior, es como si…
-Como si…
-Como si estuviéramos dentro de un sueño, un sueño donde lo ilógico se vuelve lógico y donde el tiempo no transcurre como debería sino que es más lento… indefinidamente más lento.
-Así me gusta, tenemos más tiempo para los dos.
-Hmm… Hay veces… el rostro de Arthur se ensombreció de pronto. –Hay veces que… me pregunto si… si eso que pasó…
-¿Si eso que pasó… qué pasó?
-Tú sabes… lo del incendio en el cuarto piso… es decir, tú no estabas ahí pero… hay días en que me pregunto si… eso… pasó…
Alfred supo de inmediato a qué se refería, pero habían discutido ese detalle tantas veces que la idea le parecía absurda. Una feliz carcajada brotó de sus labios mientras apoyaba una mano sobre su hombro.
-Deja eso por la paz. Tanto si es cierto como si no, ¿qué importa? Lo importante es que seguimos aquí y todo está bien.
Arthur volvió a sonreír más apaciguado por las palabras ingenuas de su compañero.
-Tienes razón. Olvidémoslo ya.
El tiempo es una cosa que no tiene un ritmo exacto. El tiempo es siempre relativo, siempre cambiante, adaptándose a las corrientes y los campos por los que corre, siguiendo el ritmo de los corazones aún cuando estos ya no estén latiendo. No se debe sufrir por lo que se ha perdido ni por los que ya no están porque no es realmente que ya no existan, sino que su tiempo transcurre en un ciclo distinto del nuestro, y por lo tanto, aunque persistan, no pueden compartir su existencia con nosotros, aunque hay veces, algunas veces, que los tiempos chocan y se puede establecer, brevemente, una conexión entre nuestro tiempo y el tiempo de los perdidos, que requieren aún de aún más horas y días e incluso años que nosotros para reacomodarse y llegar… ¿a dónde? Esa es una respuesta que ni los mortales ni los perdidos pueden responder, porque cuando alcanzan ese ciclo ya no están perdidos, sino que pertenecen a un plano completamente distinto del nuestro.
Tal es el caso de Alfred, de Arthur, de Iván, de Emma, de Elizabetha, de Feliks, de todos quienes se encuentran, quizás aún, en el antiguo asilo. Para ellos el tiempo persiste, para otros tantos como Ludwig, como Gilbert, como María, como Feliciano, ese plano ya ha sido abandonado. Serán solo los días y la comprensión los que les diga que su tiempo ya no es el tiempo que tuvieron antes, que su tiempo, si bien se encuentra muy ligado al nuestro, es como un velo transparente que cae sobre la realidad, sobre el plano de los que están en pleno, de los que gozan del latido del corazón que marca su tiempo, como el silencioso reloj de la creación.
Los sucesos relatados pasaron en un tiempo que no es el nuestro, pero eso no los hace menos reales, porque su tiempo inició cuando el tiempo del asilo y sus habitantes se cortó, violentamente, a causa de la tragedia ya descrita.
En el otoño de 1991 el hospital mental se incendió en pleno, sin ningún sobreviviente. Tres años después Alfred Jone, estudiante recién graduado de Psiquiatría, moría en un accidente de automóvil de camino a su nuevo primer trabajo en el asilo; cinco años después, María fue encontrada en la misma escena donde asesinó a su cruel padrastro, y en su desesperación ella misma se suicidó delante de los ojos de los policías. El asilo, o lo que queda de él, aún se encuentra de pie en el campo abandonado, pero para nuestro tiempo esos escombros significan nada. Para el tiempo de todos quienes habitan ahí, el manicomio es realmente un lugar de esperanza, un sitio donde poder recuperarse del shock de la vida que les fue arrebatada y donde pueden hallar un camino a ciegas para su salvación.
La última puerta del misterio es la única que falta por abrirse.
…
¡Y fin! ¡A que esa no se la esperaban ¿verdad?! ¡Muajajajaja soy maligna! Espero que les haya gustado este fic, le dediqué un tiempo bastante leeento y sé que quedó cortito, pero está soportable (no quiero alargarlo y que se vuelva enfadoso, pue).
Ahora los comentarios:
Uhuru-chan: xD creo que sí fui demasiado benevolente con Matt aunque oye, eso de morir quemado vivo por la electricidad no ha de ser precisamente bonito. Creo que tampoco a nadie le impactó mucho que Lovino viviera, ya se la sospechaban jajaja, y bueno, todas queremos a Vannya ^J^ es demasiado lindo. Espero que este capítulo final te guste.
RozenSword: Esa era la gracia, nadie se acordaba de Mattie (forever alone Canadá X'D) Bueno habrá lemon, delicioso lemon en mi nuevo fic n.n espero que te guste. Y por cierto, la edad de Iván oscilaría entre los… amm… veinticinco y treinta n.n quizá menos. ¡Saludos!
OkamiYuki98: LOOOL Kumagiro loco XD es creíble luego del capítulo ese de "Hetalia of the death" pese a todo. Oooh RusMex y PruCan y… ¡todos son shippeables, hasta yo…! Pero eso sería self-incest y está prohibido en muchos fandom (?)¡Saludos!
Wind und Serebro: Mattie, Lovino… muchos invitados especiales en este fanfic. Y terminé decidiéndome por lime y algo de lemon en el siguiente fic, por si gustas leerlo n.n
Sorita Uchiha: Créeme, estuve tentada un par de veces a lo largo del fic de hacer a Alfred el asesino, luego dije "meeh, necesito a alguien de quien no se la creerían nunca" y recordé a Matthew. Sí n.n pobrecito Feli.
Chiara Polairix Edelstein: Nadie sospecha de Canadá (muajajajaja :D) Sí XD ahora quieran o no deberán creerle a Feliciano.
NymeriaDirewolf: O_O sí… fue tan raro que en este fic el odioso fuera él y no el hero… No volverá a suceder (?) LOL esperaba que con el título más de uno cayera en la cuenta pero T^T buaaa. Bueno hay USUK y… una escalofriante sorpresa al final como ya habrás leído muajaja.
Alfie Edelstein: Y si todo ese embrollo fue inesperado con esto seguro habrá un mindblow o_o quería hacer un fic totalmente diferente a lo que ya había hecho antes pero espero que se comprenda xD
PonyLoca96: Nadie sospecha de los bonitos -w-
Sandra DeNite: Con Mattie quería transmitir eso de "aaaaw… pero qué hijo de la *** es", algo entre amar y odiar, jejeje. Bueno aquí ya está la conclusión, también respecto a Alfred y Arthur, aunque… con el final que le di podría haber todavía más controversia ._.
Kimi Alexa Infinity: Muchas gracias por comentar n.n qué gusto que te haya gustado y bueno, aquí está la conclusión, espero que te guste. ¡Saludos!
Miku75: te contesto por los dos reviews, jeje. Wooow fuiste la única que no sospechó ni poquito de Iván, ¡genial! Y muchas gracias n/n me alegra que te haya gustado y espero que el final no te decepcione. ¡Saludos!
Lol07: No del todo muajajaja :D terminaré de carcomer almas (?) con esto. Bueno respecto a Lovino fue muy simple: él nunca murió, sólo se extravió y como no lo encontraron lo dieron por muerto (gajes del oficio). Por suerte Lovi no fue tonto y salió por su cuenta y bue, una historia laaaarga que te puedo resumir con que encontró un medio de vida y aunque no quería volver a su casa se ocupó de visitar a su hermano, de ahí el malentendido de que sólo Feliciano pudiera verlo. ¡Saludos!
SAKURITA HIWATARI: Respecto a Lovino, leer arriba *señala comentario antes de éste* ahí explico brevemente lo que pasó n.n Bueno Mattie si estaba algo loco, pero seguro se hubiera tratado de otro modo si hubieran tenido más cuidado, eso sí :/ Oh, y gracias por el dato de la película, la buscaré :D
Jessy88g: O_o ¿con que de eso se trataba la telenovela? (yep, soy de México, y sí oí mencionar esa novela antes pero nunca se me ocurrió verla, no soy muy de estar viendo tele jaja) y sí, ya comencé a leer tu fic :D suena interesante, espero que actualices pronto también. ¡Saludos!
Flannya: *O* ¡Volviste! Ya se me hacía que faltaba alguien en mis comentarios habituales jaja. Si le sirve de consuelo a Freud, Roderich sigue al pie de la letra sus estudios… literal ._. Sí, milagro que Ludwig se pasó el reglamento por el… pero todo en pos del amour~ aunque Alfred y Art tampoco es que lo hayan respetado mucho xD Bueno estaba tentada hoy a poner un poco más secundaria a Mari (no quiero abusar, hoy me concentré en el hero y sus chocoaventuras) y en fin, que así surgió esto. Respecto a lo de bizarro… O_o no tenía idea de que lo definiera la RAE así, qué… loco XD siempre la he usado como extraño. ¡Saludos!
Bueno, antes de que pregunten y para no dejarlos en el limbo les explico: este fic está ligeramente inspirado por la película Terror en Silent Hill, que como ya sabrán *SPOILER* finaliza con la muerte no aceptada de las protagonistas *FIN SPOILER* Silent Hill es en sí un pueblo sumido en una especie de mundo alternativo cercano al mundo real. Pues bien, algo así pasa con el manicomio, luego del accidente las almas de los muertos siguieron "su vida" normalmente por no haber podido aceptar su deceso y coexisten con otros tantos en su mismo estado (víctimas de muertes violentas) en ese mismo plano alternativo entre el mundo de los vivos y el de los realmente muertos. ¿Me doy a explicar? De ahí que en todo el fic la atmósfera parezca un poco "rara" para ser un hospital común y corriente. Podría decirse que los que "mueren" ahí realmente pasan al Mas Allá, o al cielo como quieran llamarle. Ya sé, está algo fumado xD
Espero que les guste y antes de irme quisiera recomendarle encarecidamente que leyeran y comentaran estos fics porque simplemente yo lo adoro y seguro les gustarán también:
Nunca te olvidaré de NymeriaDirewolf, a.k.a mi SpAztecfavorito *O*
Entrenando con el Asombroso Prusia de Flannya. En mi opinión, se merece más likes y comentarios de los que tiene porque es genial.
El Pirata y la Princesa bue…este es mío está recién iniciado por si quieren echarleun vistazo, es un UKMex.
Bueno, creo que es todo aquí. ¡Nos leemos pronto!
