Este Capítulo está lleno de violencia sexual explicita, ya que en la guerra y el amor todo se vale (aunque no me parece que deba ser así) debe ser así para justificar la aversión del protagonista con una mujer que será clave en la historia. Por favor, si van a leerlo, traten de entender que es parte de la situación que derivo en el eterno conflicto entre Bellatrix y Severus(en mi loca cabeza ), por favor, si no les gusta la violencia sexual, pues por favor no lo lean ni denuncien, ya que es bien sabido que para eso uno pone advertencias. En toda la historia solo habrá 3 escenas de sexo, solo esta será forzada, las otras serán voluntarias y están tan lejos en la historia que posiblemente cuando lean la segunda, ya ni se acordaran de esta. A título personal estoy en contra de cualquier tipo de violencia sexual dirigida hacia seres que se encuentran indefensos, mujeres, niños, niñas y algunos hombres que aunque en menor escala pueden llegar a ser víctimas de semejante atrocidad.

Nada es mío, todo de JKRowlin y la Warner, supongo.

Severus seguía sentado frente a la castaña, esta al principio había mirado a Severus a los ojos directamente pero después de sonrojarse y ponerse nerviosa había desviado su mirada hacia algún punto en ninguna parte; por su parte Severus miraba absorto como esa niña desviaba la mirada y en el fondo de su corazón escucho sus propios pensamientos: ella es más linda que Lily.

Ya había logrado su objetivo, pero quería despertarlo para aprovechar la oportunidad de dejar una huella en el chico, para eso lo necesitaba consiente de lo que pasaba, fue en busca de su varita, que estaba en la mesita de noche al lado de la cama que le habían asignado.

Abraxas estaba al pendiente de todo lo que ocurría en el cuarto que compartían Severus y Bellatrix, con un hechizo desilusionador se había vuelto se casi invisible, tanto así era de efectivo el hechizo que Bellatrix no parecía haber notado su presencia, es más, hasta había ocultado la varita de la susodicha y aunque ella la invocara no habría manera de que la varita respondiese.

De repente Severus se animó a hablar en ese sueño aunque algo lo despertó, algo incómodo y terrible, pero aun así alcanzo a escuchar sus propias palabras al referirse a esa castaña que había escondido de él la mirada: -señorita Granger…

La desgracia del príncipe: capítulo 09.

La pesadilla empieza y la inocencia se pierde, nace el odio.

Severus despertó sobresaltado al sentir un cuerpo sobre el suyo y una dolorosa mordida en su cuello, al despertar también trajo consigo una parte de esa personalidad fría y cruel que había sentido como propia en el sueño, olvidando por un momento esa mirada ojimiel y esa cabellera castaña, se empezó a comportar como un adulto frio, amargado, cruel, maquiavélico, calculador y deseoso de sexo.

Bellatrix no lo podía creer, no había encontrado su varita, así que se decidió (al ver que ni invocándola venía a sus manos) a hacerlo a la manera tradicional: despertarlo con dolor.

Abraxas no lo podía creer, ella había invocado casi una decena de veces su varita pero esta no había respondido, él la había guardado en su caja fuerte, pero la sorpresa que él se llevo fue exactamente el momento cuando Bellatrix se lanzó encima para prácticamente abusar del pequeño Severus, era inconcebible para Abraxas que quería tener sexo con la señora Lestrange, ella sin saberlo había preferido a un mocoso y no a un adulto, pero sus sorpresas estaban lejos de terminar.

Bellatrix mordió la oreja de Severus, pero nada, él chico parecía el bello durmiente, así que se fue por lo más lógico para ella, morderle el cuello, tal vez así el chico despertaba.

Grande fue la sorpresa de los tres personajes que estaban en ese cuarto cuando Severus despertó, ya que el despertó siendo algo o alguien que aún no era.

Bellatrix solo vio una luz envolver a Severus y de la nada vio cómo su cuerpo era más largo, más corpulento, y más adulto antes de ser cegada por la luz, luego de esa luz enceguecedora ella sintió una mano apretar su cuello, vio unos orbes negros, carentes de emoción alguna, fríos como el acero, llenos de maldad, de amargura, pero sin aflorar ninguna de esas emociones, luego sintió como el hombre, pues ya no era un niño, sino un hombre, de unos treinta y pico de años, la levantaba de la cama a la vez que él se paraba, luego la arrojo contra el suelo, le dio dos bofetadas, que casi hacen llorar a Bellatrix, pero luego de ello escucho la voz sedosa y aterciopelada decirle de una manera oscura, profana, seductora, amenazante y autoritaria lo que pasaría.

-vaya sorpresa, mira a quien tengo aquí frente a mí, si es la mismísima señora Lestrange, la mano derecha del cara de serpiente, la loca –decía mientras con un hechizo no verbal había encendido las luces de la habitación y mandado un hechizo silenciador para que nadie se diera cuenta de lo que ahí pasaba -¿pensabas divertirte conmigo? Pues seré yo quien se divierta contigo, te hare cosas que ni tu marido sueña con hacerte, pero te las hare faltas de cariño, tanto así, que Rodolphus Lestrange parecerá un niño a comparación mía.

Dicho esto Severus la arrojo contra el piso de nuevo, haciendo que ella sintiera más dolor a causa de la incomodidad de su caída, ella quedo sobre sus rodillas y sus manos, dejando a Severus a sus espaldas con una buena visión para lo que él pensaba hacer, pero antes de atacar Severus lanzo un hechizo paralizante hacia Abraxas, pues aunque no lo había visto sabía que estaba ahí, tantos años de espía doble para la orden y para los mortífagos lo habían aleccionado bien.

Bellatrix no daba crédito a lo que vio, Severus, o mejor dicho ese adulto que se parecía a Severus había lanzado un hechizo no verbal ¡sin varita! Y había aparecido de la nada Abraxas paralizado, luego vio los ojos oscuros volverse hacia ella y entendió sus intenciones al ver que él no despegaba su mirada de su redondo trasero, trato de levantarse, ni de su marido se había dejado hacer eso y no se dejaría de nadie más, las fuerzas le flaquearon y cuando menos sintió vio a Severus tomar su varita e invocar ropa interior para ella (que por querer violar a Severus estaba desnuda) luego vio como este la vestía con magia y se acercaba peligrosamente, ella trato de levantarse nuevamente pero Severus la petrifico, dejando que pudiera mover solo la cabeza, para así poder verla voltearse mientras él satisfacía su venganza, aunque él creía que solo se trataba de un sueño, pensaba que aunque fuera solo en sueños pero se vengaría de lo que esa loca le hizo antes de cumplir los 13 años de edad.

Abraxas estaba que se moría de cólera, primero, no tendría sexo con la joven señora Lestrange, segundo estaba paralizado y ni siquiera podría masturbarse mientras esa especie de Severus "poseído" se daba el gusto que Abraxas había anhelado al hacerle la invitación a cenar a esa mujer, hermosa, pero de oscuras intenciones, que al menos esta vez le saldrían muy mal.

Así fue como Severus le dio mínima importancia a presencia de Abraxas y se decidió a hacer suya a la bruja que le habría robado la inocencia en su niñez, dándole motivos para odiarla de por vida, aunque aún no entendía como era posible que después de estar por castigar a la señorita Granger ahora estaba por vengarse de una Bellatrix ¿joven? Al parecer ese sueño era una pesadilla de las que acostumbraba tener, pero esta vez él tomaría el control de sus sueños.

Así Severus tomo las nalgas de la bruja inmovilizada, las acaricio de una manera tan sensual que la bruja sintió la sangre hervir en sus mejillas, luego Severus movió con sus dedos dulcemente la línea de tela que cubría las partes íntimas de la mujer, acaricio con su dedo índice muy suavemente el clítoris de ella, mientras en su otra mano sostenía su varita, Severus estaba indeciso sobre qué hacer, sabia, por recuerdos que la bruja se había visto obligada a compartir con los mortífagos, que el primer hombre en la vida de ella había sido el lord oscuro, antes de casarse, que ella había perdido un hijo de él, pero que aun así ella lo había amado siempre.

Así que su fría venganza estaba por cumplirse, mientras con un dedo acariciaba el clítoris de ella, no dejo que ella pensara, la estaba dejando disfrutar de esa experiencia, ella se sentía en la gloria, el sujeto sabía lo que hacía, ella estaba por perder el sentido en esas sensaciones tan placenteras, que no se dio cuenta del momento en que Severus se había desnudado y apuntaba con su miembro erecto a la entrada del conducto rectal, sin decir más, Severus, se acomodó y cuando ella sintió como este invocaba un hechizo lubricativo ya fue tarde, Severus dejo de jugar con su clítoris y llevo con la mano opuesta su miembro a esa entrada corporal que ella aún conservaba sin profanar, sin darle tiempo siquiera de demostrar temor por lo que estaba por suceder, empujo con su miembro la estrecha entrada, una, dos, tres, muchas veces, pero ella insistía en cerrarse y estrecharse para evitar que este la poseyera de esa manera.

Ella estaba asustada, ya él había hecho muchos intentos por penetrarla analmente, ella se resistía, pero el parecía no tener prisa, le introdujo un dedo, que gracias al lubricante y su menor tamaño a comparación del miembro de este, había entrado casi sin dificultad, ella sabía que ese dedo era el preludio de su perdición.

Severus introdujo un segundo dedo en el ano de ella, con una suavidad tal, que aunque ella estuviera tratando de resistirse, pronto su esfínter estaría dilatado a un volumen mayor del actual y en ese momento, sin miramientos él la poseería.

Severus vio unos minutos después, como su paciencia era recompensada, ya había introducido hasta tres dedos en el interior de ella y ella no sabía cómo evitarlo, ella conocía hechizos no verbales, pero a diferencia de Severus, ella si necesitaba su varita.

Severus harto del juego y en silencio, guio con su mano su miembro, hasta la entrada del ano de Bellatrix, ejerció un poco presión y aunque Bellatrix quiso evitar que el introdujera su miembro, él lo logro, de una estocada, él la poseyó, ella sentía su alma arder de odio hacia él, esa parte de ella era para el cumpleaños de su señor, lo que más la enojaba de esa situación no era que fuera contra su voluntad, sino que no era su señor quien se lo estaba haciendo y ella le había insinuado que ese sería su regalo de año nuevo.

Severus empezó una rítmica danza en el recto de Bellatrix, danza que termino cuando él volvió a escuchar que esa niña sabelotodo lo llamaba, entonces, aun con su miembro adentro de Bellatrix inicio la des-transformación y quien quedo inconscientemente unido a ella, era ese debilucho niño que ella había querido abusar y había terminado abusándola a ella de alguna manera inexplicable. Bellatrix juro que el pagaría por esto, lo que ella no sabía que durante la transformación el niño dreno mucha magia de ella y esta paso a ser de Él.

Abraxas que había visto todo se limitó a tratar de comprender la situación, pensando que posiblemente borrara la memoria a la señora Lestrange, para evitar un conflicto con el lord, así que mientras ella aún estaba paralizada, y el chico poco a poco salía de ella y caía inconsciente en el suelo, le lanzo un hechizo desmemorizador, lo que el no previo fue que ella tendría tan arraigado en esos escasos minutos (43 para ser exactos)un odio personal hacia Severus, tan grande, que aunque ella no recordara porque, lo odiaría eternamente.

Buenas, aparecí, pues perdonen por la laaaaarga espera, había puesto en otros usos la laptop agregado a que hice como 30 o más borradores de este Capítulo, sinceramente, no sabía cómo desarrollarlo, ya que cuando me plantee la idea del Capítulo lo veía muy sencillo, pero al plasmarlo se me hizo hasta grotesco en muchas ocasiones, incluso en una ocasión más parecía un relato porno de más de siete mil palabras, por eso lo resumí y acorte lo más que pude, mis disculpas para los que no gustan de esta clase de lectura, pero como dije anteriormente, solo será este Capítulo y pues, Abraxas no creerá necesario borrar la memoria de Severus al verlo inconsciente, pero ¿Severus estaba inconsciente o agotado extremadamente pero consciente aunque imperceptiblemente? El sábado les actualizo, abrazos y gracias por leer.