Siempre me ocultado de todo, incluso de mí mismo, tan así que ya ni recuerdo mi verdadero nombre, hace poco Shion menciono mi nombre o al menos eso creo, porque me pareció tan ajeno, tan distante, tan irreal, es como si él se hubiera referido a otra persona, es como si él recordara a otra persona, seguramente eso es, él se refería a otra persona, ya que yo no puedo ser el dueño de ese nombre.

Algunos recordaran lo maldito y miserable que pude haber sido en la vida, como si ellos entendieran toda mi vida, ninguno se ha tomado la molestia de preguntar, tan solo una vez, si estoy feliz, si estoy bien. Vi morir a mi madre cuando era muy pequeño, ella era la única persona a quien yo quería, y el dolor fue tal, que decidí no volver a sentir lo mismo por nadie más, eso de amar duele mucho, amar no es para mí.

Cuando me llevaron al Santuario yo no entendía el mundo que se ofrecía a mis ojos, solo sabía que yo no quería estar allí, quería quedarme cerca a la tumba de mi madre y tal vez esperar a que la muerte me alcanzara, pero era débil, y por mas pataleta, por más que suplique nadie atendió mi llamado y me dejaron solo en un mundo extraño, donde no hay felicidad, donde nadie sabe amar, donde solo eres un guerrero.

Perdí muchas cosas en mi vida, y me metí en un caparazón imposible de romper, pero como todo cangrejo, por fuera somos fuertes y adentro solo somos una masa blanda sin consistencia y fácilmente todo repercutió dentro de mí, no quise parecer débil, no me gusta que la gente crea que algo me afecta, no me gusta que me tengan lástima, es más fácil herir a otros que te hieran a ti, y eso fue lo que yo hice, imponer mi voluntad, pasar por encima de los demás, yo tenía el poder, yo estaba por encima de todo, nadie, absolutamente nadie podría dañarme, y así fue, nadie me daño, el daño lo hice yo mismo, yo mismo me encargue de acabar con todo lo que alguna vez fui...

Lo acepto, aun no reconozco ni mis propios sentimientos, aun no sé si hice bien, si hice mal, si debo disculparme, si alguien aceptara mis disculpas, lo mejor es quedarme ajeno a todo, como siempre, lejos de todo, total, sé que a nadie le hago falta, la gente se incomoda con mi presencia es mejor mantenerme lejos.

Debido a mi oscuridad mucha gente se ha mantenido distante, aquí, en el Santuario, algunos manipulan el hielo, otros el fuego, yo, yo manipulo la muerte, cuando se habla de muerte la gente siempre se aqueja, la muerte siempre será ajena, cruel, injusta... ¿A quién le gusta hablar de la muerte? ¿Quién quiere estar cerca de alguien que siempre les recordara la muerte?, siempre eh sido diferente, estoy aquí y allá, pero lejos de todo, me gusta mi soledad, eh aprendido a estar solo, y es interesante, las mejores conversaciones las tengo conmigo mismo.

Aunque me cabe la duda de si estoy en el lugar correcto, si estoy en el equipo correcto, si estoy del lado correcto, aun no logro comprender porque Athena fue tan misericordiosa conmigo, yo, quien eh sido un desalmado todo la maldita vida, yo, que me he vanagloriado pisoteando y humillando a muchas personas, yo, que solo eh matado por diversión. Y ahora yo estoy de nuevo en el campo atheniense, entre la orden dorada, yo, yo estoy aquí con ella, ella me perdono mi falta, es hora de hacer las cosas bien, intentare intentarlo, no prometo nada, con mis estados tan cambiantes como la luna, mañana ya no querré nada o lo querré todo, es difícil tratar conmigo, incluso para mí, soy un caos emocional, aunque las personas crean que no tengo sentimientos, pero si los tengo, o por lo menos eso creo, ya me resigne a recibir el poquito amor que la gente está dispuesta a darme, ya me resigne a estar solo, ah ser una sombra, pero no me quedare mucho tiempo acá, sé que en algún momento voy a salir a romper todo, a decirles en la cara a todos, que dejen de ser tan patéticos y salgan a vivir, de eso estoy totalmente seguro, por ahora, necesito decirme eso a mí mismo y convencerme de que sigo vivo, y que merezco estar aquí… por ahora, necesito, estar en paz conmigo mismo.