FELIZ AÑO NUEVO 2013 SE QUE ES TARDE PERO NO ESTA DE MAS GRACIAS POR SEGUIR ESTA HISTORIA SU AMIGA SEXSESSHOMARU

Lo se lo sé, me quieren matar discúlpenme no tengo palabras para pedirles su perdón y sé que este capítulo no llenara sus expectativas pero tenía que ponerle un poco de emoción y a la vez les explicare en los otros que vienen porque mi querido Sesshomaru tampoco confía mucho en nuestra querida Kagome este solo diré que quise poner un poco mas de vida social en el día a día de nuestro adorado Sesshomaru ya que solo no es sexo y cama.

Sin más les dejo el siguiente capitulo

N/A: LOS PERSONAJES Y LA HISTORIA NO ME PERTENECEN, ES UNA ADAPTACION DE LA NOVELA DE SARAH HOLLAND Y LA SERIE DE TV INUYASHA.

CAPITULO 8

UNA PRESENCIA DESAGRADABLE

El Rolls Royce blanco descapotable, corría por la avenida Princesa Grace. El sol se ocultaba y el cielo estaba teñido de un color rojo dorado sobre Montecarlo. La cálida brisa le agitaba el pelo negro alrededor del rostro como si fuera un soplo de libertad. Pero Kagome empezaba a darse cuenta de que era tarde para construir una fortaleza alrededor de su corazon para evitar que Sesshomaru entrara. No podía creer que después de una conversación tan seria, personal y emocional, él pudiera hablar de sexo al siguiente instante ¿Acaso las palabras que dijeron no le habían causado ningún efecto?

Él iba sentado en el asiento de atrás, a su lado.

Por cierto, me gustaría que almorzaras conmigo mañana – dijo- mientras se dirigían a las afueras de Montecarlo-. Mañana por la noche se ofrecerá el baile de la cruz roja. Es el acontecimiento más brillante en el calendario de Mónaco. Quiero comprarte un bonito vestido de gala.

Tengo un vestido apropiado para la ocasión – negó con la cabeza y lo observo con resentimiento -. No quiero que me compres más regalos.

¡Kagome, no estropees mis sorpresas! Quiero comprarte un vestido y deseo ayudarte a elegirlo. Será divertido para mí. Vamos…

No – repuso en tono seco -. No soy tu amante, soy la amiga de tu hermana y no sería correcto que me comprases más regalos de ese tipo.

Nada me impide presionarte para que lo aceptes – le mordisqueo el sensible lóbulo de la oreja.

¡No! Y no me agrada que siempre hables de sexo, pienses en eso, le des la mayor importancia como lo hiciste hace un rato.

Chérie… se que has tenido un día cargado de emoción – la observo un momento antes de tocarle el muslo -. Y sé que nuestra conversación fue muy personal. Pero te deseo con tanta intensidad que no puedo dejar de pensar en hacerte el amor. No me odies sólo porque insisto en nuestros momentos de sensualidad. Son muy intensos…

¡Demasiado intensos y no quiero que se repitan! – dolida, alejo la mano de él -. Insisto en lo que he dicho antes, comenzare a buscar a otro hombre.

La sonrisa de Sesshomaru desapareció mientras la observaba… la rabia comenzó a brillar en sus hermosos ojos dorados como rojo fuego.

¡Si te sorprendo cerca de otro hombre, hare que te arrepientas por tratar de traicionarme!

Yo no diría que es una traición – dijo ella de manera desafiante.

Lo es de acuerdo a mis normas. ¡Sabes lo que siento por ti!

No, no lo se – le dijo furiosa

Me tienes obsesionado – dijo irritado y la agarro por los hombros

El corazón de Kagome perdió el ritmo. Tuvo una llamarada de esperanza, pero el temor era demasiado fuerte.

Era el temor de que la hirieran de nuevo, de que la pusieran en ridículo lo que la hacía dudar.

Seguro que lo has sabido desde el principio – dijo Sesshomaru sacándola de sus pensamientos – no puedo mantenerme alejado de ti ni siquiera cinco segundos. Ya me he cansado de perseguirte y a veces pienso que disfrutas rechazándome porque tienes curiosidad por ver si eso me agudiza el apetito.

¿Tu apetito, para qué? – pregunto con amargura -. ¿Sexo?

El la observo un rato y torció los labios en un gesto cínico, la soltó y miro por la ventanilla del auto.

¿Qué otra cosa podría ser? - dijo en voz baja.

Kagome desvió la mirada le dolió en verdad era esto lo que la hacía sufrir mirarlo era doloroso. Fijo los ojos al frente, hacia las luces de Montecarlo no quería llorar pero estas comenzaron a borrarse.

Durante un momento creí que me ibas a decir que albergabas sentimientos más profundos que la lujuria. – le dijo sin mirarlo.

¿No hablamos de eso esta tarde? – y la miro solo vio el perfil de la joven y la observo con detenimiento antes de hablar y dijo -. El mercado, ¿recuerdas, chérie? Amor por amor. Ningún otro trato es posible – le toco la mejilla -. Al menos para mí.

El amor no es un trato, Sesshomaru – lo miro con bellos ojos los cuales estaban brillando por contener las lagrimas -. Se quiere a alguien o no se le quiere. No hay garantía de que uno reciba amor de la persona a quien ama.

Ah… ya comenzamos a comprender – murmuro él – y le dirigió una cálida sonrisa casi imperceptible pero ella la pudo notar.

Kagome lo siguió mirando estaba confundida ¿Qué diablos había querido decir él? Iba a preguntárselo cuando el Rolls llegó al hotel Montecarlo Beach.

Hemos llegado – anuncio el chofer.

Bueno, no lo olvides esta noche es de Rin. Le he robado tu compañía y lo menos que podemos hacer es asegurarnos de que se divierta esta noche. Así que no permitas que note hasta donde ha llegado nuestro conflicto personal.

Kagome asintió, bajo del coche y se aliso el vestido ceñido de terciopelo rojo, escotado en, los hombros. Sesshomaru la observo sonriendo tranquilo y con los ojos velados.

Por cierto te he dicho, que estas preciosa esta noche. – le dijo Sesshomaru mirándola intensamente.

Ella solo pudo negar con la cabeza.

Bueno pero que descuidado soy como pude olvidarlo - le sonrió como solo el sabia hacerlo y tiro de ella para decirle cerca de su oído. - estas preciosa - y le dio un beso en la mejilla.

El corazon de Kagome acelero sus latidos por el deseo y el dolor al permitir que la besara. Tenía los ojos cerrados y se apoyo en el cuerpo masculino mientras trataba de aceptar sus sentimientos de amor hacia él.

Un segundo después, él la soltó y entraron al hotel.

¡Monsieur Taisho! – El maître les dio la bienvenida al elegante restaurante al aire libre -. ¡Es un placer volver a verlo! Permítame que los lleve a su mesa…

Sesshomaru caminaba tranquilo por el restaurante mientras las mujeres fijaban la vista con admiración en su apuesto rostro y en su andar arrogante y masculino. Kagome sintió que los celos y el dolor le recorrían las venas porque aunque ella iba a su lado, él no era de ella y nunca lo seria. Ese hombre atractivo e inteligente era de sí mismo, pero poco a poco hacía que ella albergara los primeros sentimientos de amor hacia un hombre.

¡Sesshomaru! – le saludaron sonrientes los siete amigos de Rin.

¡Ca va! – dijo él en su perfecto francés.

Ocupaban una mesa grande junto a la piscina iluminada.

Hermano mayor, pensé que nunca llegarías.

¿Es tarde? - Sesshomaru frunció el ceño al consultar su reloj.

No, pero sé lo que tú e Kagome hacéis. Siempre desaparecéis en las habitaciones, riendo, besándoos y hablando. Vive l' amour.

Kagome se ruborizó y dirigió la vista hacia Sesshomaru.

¡No le hagáis caso a mi indiscreta hermana, que recibirá su merecido cuando regresemos a casa! Siéntate, chérie… permite que te presente a este grupo bullicioso – le retiro una silla y se sentó a su lado con un brazo apoyado en el respaldo de la silla de ella.

Hablemos en español, Kagome – le pidió Zango una bella chica española con descendencia en Mónaco – como en las películas y miro a su novio Miroku de origen Americano.

Realmente no se qué decir – repuso con el acento de lousiana.

Todos se rieron a carcajadas.

¡Mon dieu! - el novio de Rin, Kohaku , se dio un golpecito en la frente -. Scarlett O' Hará. Di "Mañana será otro día".

Mañana será otro día – dijo mirando a Sesshomaru. Vio que él mostraba una sonrisa y los dos intercambiaron recuerdos privados de la conversación de esa tarde.

Wau – dijo un chico de cabello largo negro – lo ha dicho exactamente igual.

Y rieron mucho más;

El es Kouga – dijo Sesshomaru prosiguiendo a presentar a los jóvenes que estaban en la mesa, ella es Áyame, ella Kirara y Shipo.

O si ya nos conocemos verdad – dijo Kirara en su tono suave y moviendo su cabeza como una gatita.

Si – dijo Kagome respondiendo a él saludo de cada uno de los presentes.

¿Están listos para pedir? – pregunto Sesshomaru cuando el camarero se acerco a la mesa.

Estudiaron sus cartas. Kagome eligió pasta aux fruits de mer. Sesshomaru pidió filet de boeuf á point.

Et cinq bouteilles de chanteauneuf- du-pape – agrego Sesshomaru, cuando todos terminaron de pedir.

Observo a los hombres y mujeres alrededor de la mesa – supongo que ninguno de vosotros conducirá – todos se rieron y señalaron a Shipo y Kohaku que solo hicieron unas muecas.

¡Lo echamos a suerte con unas monedas de diez francos y nosotros perdimos! – dijo Shipo de manera triste y decepcionado.

Entonces que sean 6 botellas de vino – dijo – para finalizar el pedido.

El bueno de Sesshomaru – aplaudieron todos.

Aprovechaos porque pasará mucho tiempo para que vuelva a invitaros a cenar – dijo de manera divertida.

Todos lo abuchearon.

¡Qué amigos tienes, Rin! – ser rio, moviendo la cabeza.

Kagome escuchaba la animada conversación y se sentía triste porque comprendió que todos ellos seguirían viendo a Sesshomaru durante todas sus vidas y ella lo vería sólo hasta que él la hubiera seducido. Después, ella no volvería a ocupar la misma mesa que él

Les sirvieron la cena y siguieron conversando animadamente.

¿Qué te parece Mónaco, Kagome? – le pregunto Zango.

Kagome levantó la cabeza y trato de hablar con animación.

Me enamoré de él a primera vista – dijo ella con una sonrisa en sus labios.

Sesshomaru empujo su plato que casi no había tocado y observo a Kagome.

¡Llegamos en el helicóptero de mi hermano mayor! – exclamo Rin -. Desde luego, pudimos admirar y tener la mejor vista del país.

¡Ah, sí! – todos asintieron -. Desde el aire se ve todo, diferente. Cuando se vive aquí abajo no parece dividida en dos.

Si la ciudad nueva y la vieja – dijo Kagome despacio -. Son bastante diferentes, ¿no? Las calles medievales, el palacio del príncipe, la lucha por conquistar la roca…

Mientras Montecarlo resplandece con su gloria moderna y hedonista – intervino Sesshomaru.

Cierto – Kagome lo miro – los dos lados me encantan porque me parecen igualmente atractivos.

C' est l' amour – murmuro Sesshomaru -. Uno no puede amar solo un trozo de aquí y otro de allá. O se quiere la suma de las partes, para bien o para mal, o no se ama realmente.

Sorprendida, Kagome observó el apuesto rostro de Sesshomaru y pensó que él le había quitado la máscara y le cortaba el corazón en trocitos para señalar cada uno. Seductora, coqueta, rompecorazones, egoísta, chiquilla asustada, manipuladora, fría, calculadora, ingenua, malcriada, hermosa y herida. Mujer rota que necesita desesperadamente la ayuda que solo él podía darle.

Presa del pánico ella pensó que el tenia que amarla.

Nadie más lo hará, nadie más podrá. Por favor, ámame, por favor…

¿De modo que te enamoraste de Mónaco a primera vista? – pregunto Sesshomaru con las cejas alzadas.

Si… - no pudo desviar la mirada y el corazón le latió con una esperanza loca repentina -. Pero entonces no me di cuenta – dijo en voz baja.

Él tenía los ojos fijos en el rostro de ella. Parecía que los otros se desvanecían para dejarlos solos en ese mundo oscuro y privado que compartían. Luego, él desvio la mirada y el momento mágico desapareció porque dejo de ser un intercambio de emoción personal y se convirtió en otro giro en la experta técnica de seducción de Sesshomaru.

¡Mañana será la gran noche! – exclamo Kirara

Si… el acontecimiento esperado por todos – dijo Zango de manera soñadora.

El baile de Mónaco y todos asistirán – expreso Kirara nuevamente.

La pregunta crucial es lo que vestirá cada mujer – Rin se rio

Y los demás soltaron una carcajada.

Mañana llevare a Kagome de compras para que elija el vestido de gala más bello que encontremos.

¡No es justo! – grito Zango -. ¡Eres una chica con suerte!

Y todos volvieron a reír

De repente Rin quedo seria y murmuro

Que hace el aquí.

Sesshomaru la miro ya que más nadie había notado el cambio de humor de ella.

Que sucede petite – le dijo

¿A quién llevara Naraku Balachine al baile? – pregunto de pronto Kirara

Sesshomaru se tenso y dirigió la vista al otro lado del restaurante, donde un hombre muy atractivo vestido de etiqueta acababa de llegar y llamaba la atención por su caminar arrogante y su altura impresionante.

Viene hacia aquí. Murmuro Zango mirando a Sesshomaru-. Apuesto que se detendrá en esta mesa solo para irritarte.

Pienso lo mismo – dijo Sesshomaru -. A veces me pregunto hasta qué punto está decidido a sacarme de quicio.

Hasta la desesperación – repuso Rin enfadada y a la vez muy triste.

Sesshomaru entrecerró los parpados esperando que el hombre llegara.

Continuara…

AGRADECIMIENTOS: gracias a todas mis fans que siguen esta historia, les puedo decir que ya está casi terminando y que tratare de actualizar los más pronto posible espero seguir contando con su apoyo y se me cuidan mucho.

Saludos desde Panamá