Holas!

Perdónenme por la tardanza en publicar mas capitulos de este fic, la verdad sigo agradeciendo a esas personas que me han dado su apoyo para poder seguir con este fic y aunque me tarde un poco, ya sean motivos escolares o por que de pronto me quedo estancada y ya no se que escribir, provoca el retardo en las actualizaciones, pero aun asi se que me esperan y se los agradezco mucho. Ahora si, vamos de nuevo a Rusia donde los chicos se estan preparando, mientras Mijail y Boris mandan por el cuarto integrante de los Demolition Boys…

La nota de Bryan

Apenas y serían las 2 de la tarde en el horario ruso, y un frío hondo se dejaba respirar en la tétrica Abadía. Y un aire frío se dejaba escapar del salón del beyestadio, ya que este carecía de un techo y la nieve cubría parcialmente el lugar. De ahí, entraba, con su típico traje color naranja con azul y blanco, sus mechones cayendo sobre su rostro, un chico de mirada fría y punzante, una seriedad inquietante, Tala Ivanov. A su lado, iba cabizbajo el chico japonés que siempre le había admirado, Enishi, ahora mas que nunca se apegaba de su superior y trataba de ayudarle en lo que le fuera posible.

Mientras tanto, en la sombría oficina de Boris este mismo y su asistente se encontraban discutiendo un asunto de gran relevancia antes de enfrentarse a los Bladebreakers.

-Es momento de que les presentemos el nuevo integrante a los titulares, ¿no crees Boris?

El hombre se recargo en el respaldo de su silla y alzó la vista, observando en una manera cínica a Mijail, de pronto en su rostro una sonrisa malévola se forjó.

-Si, tienes razón, llévate a Enishi a donde estan sus nuevos compañeros.

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-Buenas tardes, Tala.

Un sonriente Enishi se acercaba a donde estaba su mayor, en sus brazos llevaba la bolsa y en ella se notaba el nerviosismo del pequeño al acercarse, pero lo hacía en pequeños pasos como si pretendiera nunca entregarle lo que traia en la bolsa, además, si lo hacia, Tala volvería a llorar, pero, ¿por que no dárselo? A fin de cuentas ese hubiera sido el deseo de Bryan…

-Por que tiemblas, ¿Acaso te doy miedo?

En la voz de Tala ya no se reflejaba esa amabilidad que tenía antes con el chico, ahora era una voz muy fría, cortante y sarcástica.

-No…perdona no quería molestarlo…Es solo que quería darle…es-es-esto.

Dejó la bolsa en el piso y espero a que Tala volteara, pero no lo hizo, entonces Enishi dio la media vuelta y se fue corriendo, de por si ya iba triste por la muerte de uno de sus ídolos, ahora mas por que su admirado Tala ahora se comportaba como si el niño tuviera la culpa, corriendo y aguantando las ganas de llorar se dirigió al gimnasio en donde los reclusos de la abadía estaban haciendo fila, probando sus fuerzas en contra de Spencer, el que fuera capaz de derrotarle, entonces ocuparía el lugar de Bryan Kuznetzov.

Fuera de ahí, Tala daba la media vuelta, su rostro estaba enrojecido pero también sus ojos estaban bañados en lágrimas, con una mano secó sus ojos y miró al piso, en el, estaba la bolsa que había depositado Enishi.

Se acercó cautelosamente y con cuidado recogió con las dos manos el paquete. Sin hacer ruido, caminó por el angosto y oscuro pasillo hasta llegar a su habitación, la desgastada puerta crujió un poco al abrirla, pero eso no le impidió a nuestro amigo pasar, al entrar cerró con llave y se dirigió a la cama para sentarse, y ya estando ahí, abrió la bolsa, en ella, había varios objetos, al parecer, todos eran pertenencias del fallecido chico del cabello plateado, entre los objetos, sobresalía un trozo de papel, el cual, Tala tomó con la mano derecha y lentamente lo abrió, mientras desdoblaba el trozo de papel, una lágrima escurría por sus mejillas. Comenzó a leer…

"Tala:

Quizás, cuando estes leyendo esta carta, habremos ya escapado de la abadía, lucharé para que ambos podamos salir y no tener que soportar mas a ese monstruo de Boris. También, es probable que cuando te la entregue, sabrás que te amo bastante, que siempre te he amado, lo de las chicas era pura mentira, cuando te tuve por primera vez, reconozco que fui muy duro contigo, pero me perdonaste y volvimos a entregarnos al amor que nos tenemos, pero quiero que sepas por encima de todo que te amo, que haría hasta lo mas peligroso por ti, me gustaría verte feliz y que cuando estemos juntos afuera, seremos libres…Libres de amarnos cuando queramos y sin escondernos de nadie, nunca en mi vida, había amado tanto a alguien, y ese día que apareciste ante mi, con tus ojos del color celeste, del mismo color del cielo que anhelo presenciar algun día junto a ti, surgió dentro de mi ese sentimiento que nunca antes había experimentado, cuando estabas herido supe que te amaba. Por ti, comenzaré esta lucha.

Te amo Tala, en verdad…te amo, mi lobo de la nieve"

La tinta negra iba corriéndose por el papel amarillo, desgastado, las lágrimas del lobo escapaban una tras otras, todas frías cayendo sobre la tinta, borrando las dulces palabras de Bryan, del chico al que extraña, se acercó a la pared, en donde el chico dueño de Aalborg lo había azotado, toco con una mano aquella área donde su espalda sintió por primera vez el horror al golpearse duro, y su cara mostraba una tristeza profunda, Bryan iba a luchar para escapar de ahí y llevarse condigo a Tala, iba.

En la mente del pelirrojo, miles de ideas cruzaban entre si, chocando, dandose a la idea de que había perdido horriblemente al amor, y quien lo había asesinado era un repugnante viejo que reía de su dolor, que lo utilizaba para sus negocios, como un objeto, como si el no tuviera un alma.

"Si ya no te tengo, Bryan, no tengo un objetivo en la vida, nunca más daré el corazón que te has llevado contigo, suprimiré mis sentimientos como te han obligado a ti a hacerlo, pero dentro de ti sentías amor por mi, y te agradezco que por unos días me hayas hecho la persona mas feliz sobre la abadía, pero ya te has desvanecido, te fugaste del planeta Tierra, tu cuerpo solo quedó aquí y él ya se lo ha llevado, ahora solo puedo sentir odio, odio y rencor por todos, y para mi mismo, pues no pude hacer nada por salvarte de las garras de ese maldito desgraciado."

Salió silenciosamente de la abadía y algo de raro había en su vestuario, había cambiado los guantes azules por los negros que en vida, eran de Bryan.

Mientras tanto, en el gimnasio, varios niños estaban golpeados, algunos hasta sangrando por la cruel golpiza que le había propinado el chico de los cabellos rubios. Era el turno de Tsukioka Enishi, todo pálido el niño, titubeando para pasar al centro a combatir a Spencer, pero…dentro de su mente, el mismo se comenzaba a dar animos y sacaba ese coraje, pensando en como el mal nacido había matado a Bryan delante de Tala y las lágrimas del pelirrojo, no se lo podía perdonar.

Sin dudar mas, paso rápidamente y sacó su pequeño blade celeste y lo colocó en su lanzador, poniéndose rápidamente en posición de ataque, esperando a que Ian diera la órden de comenzar, burlonamente el chico de baja estatura comenzaba a insultar a Enishi y dio ordenes de que la lucha comenzara, lanzando ambos beybatalladores sus blades al estadio, donde rápidamente Spencer llamo a Seaborg, tratando de sacar a Enishi de la jugada, pero Enishi tenía un espíritu fuerte y vengativo que se negaba a perder esa batalla.

La batalla se prolongó por veinte minutos y Spencer comenzaba a hartarse de ello, pero Enishi aun luchaba por derrotar al rubio, así que lanzó un fuerte grito de batalla, obligando a su blade zero a embestir brutalmente al seaborg del otro, lanzándolo fuera del estadio, llevándose la victoria.

De pronto, se escucho el ruido de un aplauso, mismo que cuando todos los presentes voltearon, vieron que se trataba de Boris.

-Bien, esperemos a que llegue de una buena vez Tala para hacer oficial el lugar del nuevo beyluchador de los Demolition Boys, también, he decidido que el nombre del equipo cambie. Estamos en épocas de renovar todo y un nuevo nombre sería apropiado para nosotros, asi como un nuevo integrante, pues desgraciadamente, Bryan Kuznetzov falleció por causas de salud.

El silencio se dejó escuchar en el gimnasio y de pronto los sollozos de Spencer y de Ian se dejaban escuchar, acompañándose poco a poco por todos y cada uno de los niños reclusos ahí. Sin duda, Bryan era de los chicos mas admirados del lugar.

De pronto, la puerta se abrió y entro serio, Tala miraba a todos con una actitud de superioridad, sin darle importancia a las palabras de Boris, se recargó en una esquina, esperando a que Boris ahora diera el anuncio.

-Bien, ya que su compañero y capitán llegó, es momento de anunciar que el nuevo beyluchador es Tsukioka Enishi y el nuevo nombre que los representará a todos ustedes, será el de Blitzkrieg Boys.

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De nuevo aquí, tarde un poco, demasiado diría yo, para traerles la continuación, poco falta para que el fic termine, pero aun asi no pueden faltar los agradecimientos, muchas gracias a todas las personas que me han estado dejando sus reviews a pesar de que he sido muy cruel con los personajes. Y además, decirles que estamos solo a tres capitulos del final, GRACIAS.