Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea sólo es mía y es sin intenciones de lucro.

Resumen: Él necesitaba una esposa y una madre para su hijo… ella era la indicada ¿Podrá surgir un amor truncado en el pasado con una mentira? O ¿Acabará con los dos y su futuro juntos?

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Matrimonio Ficticio

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Shaoran POV

Agité la mano cuando el auto que llevaba a los ancianos se perdió en la reja de entrada. Era medio día y la nena estaba durmiendo. Respiré profundo llenándome con el perfume de las miles de flores que rodeaban la casa. Se veía con vida.

-"Señor"- Xiake venía del interior de la casa.

-"Dime"-

-"Acabo de hablar con el piloto, dice que está todo listo para la partida a Shanghái"-

-"Bien"-

Me quedé observando el jardín de enfrente de la casa. Ahora estaría más sola esta casa. Siempre habían estado aquellos ancianos que la cuidaban y de paso me cuidaban a mí… no me gustó el sentimiento de soledad que experimenté cuando vi el coche desaparecer.

Noté que Xiake no se había movido.

-"¿Si? ¿Algo más?"- se puso algo colorado y me miró con incomodidad-"vamos, dilo ya"- ordené algo impaciente.

-"¿Está bien, Señor?"-

-"Claro"- contesté con seguridad.

-"No, Señor. De verdad"- lo observé un momento y suspiré.

-"Supongo que te refieres a Sakura ¿No?"- asintió.

Xiake era mi guardaespaldas y podríamos decir que un amigo. Estaba conmigo casi todo el día e iba conmigo a todos los lugares. Desde que había tomado el control de las empresas y el nombre de la familia Li como señor, había tenido demasiada atención pública y eso llevó a que necesitara un guardaespaldas que alejara a la prensa o alguien que molestaba. Nunca estuve muy a gusto con la idea de tener a una niñera. Siempre me ha gustado mi libertad. Además no estaba acostumbrado. Me rehusé todo lo que pude… hasta que el Consejo dejo de escucharme y contrataron a Xiake.

Lo odiaba y le hacía la vida imposible. Me escapaba como adolescente, le causé muchos dolores de cabeza, a pesar de que sólo es cinco años mayor que yo. Hasta ese día…

Sonreí triunfal al no ver al orangután tras de mí. Seguí caminando deprisa para no perder mi ventaja. Hoy me había quedado de ver con la hija del viejo Ming Sha y debía de darme prisa si no quería perder la cita. Una cita de la que nadie se debía de enterar para que no quisieran empezar con los planes de boda…

Bah… absurdas tradiciones chinas.

Tradiciones chinas familiares.

Bah.

Seguí caminando por la calle y me metí en el mercado de aves. Sorteé los puestos y a sus vendedores ofertando aves raras y exóticas. No me apetecía cargar con alguien parecido a mis hermanas… ruidosas y difíciles de callar.

Volteé para asegurarme de haber perdido efectivamente a mi cuidador. Una sonrisa maliciosa se formó en mi cara al saborear mi victoria y a la señorita Ming Sha, claro está… volteé para seguir mis pasos pero choqué contra algo duro. Gracias a mis habilidades físicas logré recuperar mi equilibrio y no caer para atrás. El muro que se encontraba delante de mí… estaba bastante… feo. Fruncí el ceño.

-"¿Li Xiaolang?"- masculló el tipo. Alcé una ceja.

-"No"- dije y sonreí inocentemente. El tipo frunció la boca e hizo amago de agarrarme, pero di un paso hacia atrás.

-"He dicho que no soy ese tal Li"- mi voz dura y fuerte se extendió por el mercado y varias cabezas voltearon. Me di la vuela rápidamente, pero me encontré con otro mastodonte. Suspiré con fastidio… pero dos más salieron de entre los puestos. Esto ya no me estaba gustando.

Era hora de hacer lo más óptimo en estas circunstancias.

Correr.

Los evadí y salí corriendo. Pasaba los puestos como una nube borrosa. Lo bueno de haber participado en los maratones y competencias escolares, y haber tenido una educación en artes marciales, era que tenía una condición bastante buena.

Me aflojé la corbata y disfruté de mi carrera. Desde que me habían puesto de jefe no había tenido muchas libertades. Por eso me escapaba. Y correr por las callejuelas de Hong Kong era bastante excitante. Giré a la derecha y luego a la izquierda, esperando perderlos. Giré mi cabeza para ver si seguían detrás de mí y sí, lo hacían.

Cuando volteé fue demasiado tarde.

Me tropecé con unas cajas de un puesto y caí completamente. Giré mi cuerpo en el piso y me encontré, no con cuatro, sino con seis mastodontes.

-"¿Qué quieren?"- dije lo más tranquilamente que podía. Me puse de pie con parsimonia como si no me interesara. Sacudí la tierra de mi traje fino. Quedé un poco paralizado cuando vi que uno me apuntaba con un arma.

Controlé mis nervios.

-"El jefe Shu te manda saludos"- oh….

-"¿Quién?"- los mastodontes gruñeron.

-"No te hagas el idiota con nosotros"-

¿Idiota?

-"La verdad, no lo conozco"-

Era verdad.

-"El dueño de la fábrica de textiles que tu compañía llevo a la quiebra"- levanté una ceja y recordé.

-"Querrás decir: la fábrica de textiles que estaba en quiebra y que yo sólo compré"- gruñó y disparó por encima de mi cabeza.

Sentí el aire helado.

-"No te hagas el chistosito"- sonrió asquerosamente-"camina"- ordenó.

Caminé en medio de ellos y me guiaron a un callejón. Mantuve mi rostro apacible, sin darles el gusto de ver en mí miedo. El miedo que sí tenía.

-"Tal vez así tú familia aprenda la lección"-

Lo dudaba. Muerto yo pondrían alguien igual o peor. Pero seríamos igual. Decidido a acabar con esto sonreí arrogantemente y me crucé de brazos.

-"¿Digan el precio?"- sus rostros se descompusieron un poco.

-"No tenemos"- reí.

-"Todo el mundo tiene uno. Ustedes no han de ser la excepción"- tal vez no todo el mundo… pero ellos sí que lo tenían. Se miraron entre ellos.

-"Vamos díganlo"- consulté mi reloj-"tengo una cita"-

-"¡No nos hables como tus sirvientes!"- rugió el del arma. Los demás lo observaron.

-"Claro que no, ellos tienen más modales"-

Sabía que lo que hacía estaba mal. Pero no podían esperar otra cosa ¿O, sí? No. Era Li Xiaolang y no iba a dejar que me humillaran. Claro que no.

Sólo escuché el disparo y cerré los ojos.

sólo vino un destelló esmeralda…

Fue todo lo que vi.

No mi vida como película. No las escenas de mi infancia. Ni mi familia. No. Eso no.

El destello verde.

Sentí el suelo bajo mi cuerpo. Caí de costado cuando algo me derribó. Abrí los ojos y me encontré con Xiake. Se escucharon una serie de balazos y él me apretó más al piso. Después de unos momentos de confusión y de revuelo, todo quedó en calma.

-"¿Señor, Li? ¿Se encuentra bien?"- asentí y Xiake se hizo a un lado, no sin algo de dificultad.

-"Estás herido"- susurré.

-"Usted está bien"- fue lo único que dijo.

Lo observé con cuidado.

-"¿Por qué?"- me miró con algo de sorpresa a pesar del dolor.

-"¿Por qué lo salve?"- asentí y compuso una sonrisa que jamás había visto-"además de que es mi trabajo… creo que… se perdería a alguien valioso si muriera. Es todo"- eso me desarmó.

No supe que decir.

Desde ese momento jamás me separé de él. Era mi amigo y mi seguridad.

-"Sakura ya no desea estar conmigo"- comencé explicando-"y tiene razón. No merezco a alguien como ella y ella, definitivamente, merece a alguien mejor. Sólo le he hecho daño. No sólo en este momento sino desde mucho antes. No merezco nada de lo que me ofrece y de lo que me ha dado"-

Me quedé callado unos segundos. Él no dijo nada.

-"El problema es que soy lo bastante egoísta para no querer dejarla ir… y tratar de aferrarla a mi vida"- sonreí con tristeza-"pero eso ya no funciona y ella ya no quiere eso… así que la dejaré tranquila. La dejaré ir"-

-"No creo que sea lo correcto, Señor"- dijo Xiake.

-"Para mí, no. Pero para ella es lo mejor"-

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Leí las instrucciones con cuidado y despacio.

Paso uno: hervir las mamilas.

Listo.

Paso dos: hervir agua.

Listo.

Paso tres: medición por onza.

Listo.

Paso cuatro: revolver bien.

Comencé agitando la mamila y quedó todo regado por la leche. Fruncí el entrecejo. Oh. El hoyito del maldito chupón. Puse un poco de leche en mi mano para probar la temperatura.

¡Diablos!

¡Me había quemado!

¿Cómo se supone que le das esto a un bebé?

Tal vez ellos si lo aguantan.

No me gustó esa idea. Así que vacié el contenido en el fregadero y volví a empezar. Mamilas, agua, leche… onzas. Sólo que le puse una onza de agua fría. Procuré con un dedo aplastar el chupón para que la leche no se saliera. Bien. Vertí un poco en mi mano. Ya no estaba caliente. La probé por curiosidad.

Sabia asqueroso.

Pero era leche de bebé ¿No? Tal vez así sabían.

Me dirigí al cuarto de la bebé. La cargué con cuidado y me senté en la mecedora. Acerqué la mamila a su boca y ella empezó a sorber. Di un respingo cuando me escupió la leche.

-"¿Qué?"-

Bueno, era obvio que no me iba a contestar.

Caliente, no estaba. Tal vez sí le importaba el sabor. Suspiré.

Deberían de beber la leche ya hecha.

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Acaba de darle de comer y nos estábamos meciendo. Era relajante tener a un bebé en brazos. A pesar de los problemas que puede haber con Sakura, al menos tendría a mi hija. No estaría sólo.

Arrugue la nariz cuando un olor llegó a mí.

¿Qué demonios era eso?

Dirigí una mirada hacia la niña en mis brazos. Me acerqué un poco a ella y sí, efectivamente, ella era. La acerqué al cambiador. Le quité el trajecito que llevaba. Me costó un poco de trabajo ya que una de sus manitas se atoró y no la podía sacar. Después de varios intentos lo logré. Le quité los calcetines y otra especie de playerita que llevaba. Hum. Estaba sin ropa ¿Así era, no? Cuando cambias a un bebé le quitas toda la ropa. Era lógico.

Quité con cuidado las cintas esas que sujetan el pañal. Y me obligue a no respirar. Levanté un poco el pañal.

¡Sólo comía leche!

¿¡Como era posible que se estuviera pudriendo?!

Vi las toallitas. Eso no serviría. Eran delgadísimas. Con una mueca desagradable tomé al bebé y la llevé al baño. La sujeté con un brazo y abrí la regadera. Me fijé que estuviera caliente y metí la parte inferior de su cuerpecito. Suspiré. Volteé mi cabeza cuando escuché unas risas.

-"¿Qué se supone que estás haciendo?"- Sakura estaba cerca de mí –sin saber ni tener conciencia de que cómo se acercó- sonriendo con burla.

Puse mi mejor cara de papásabelotodo.

-"Estaba demasiado manchada, así que era mejor un baño"- alzó una ceja ante mi tono sabiondo y obvio.

Movió la cabeza negando y riéndose. Se acercó más y tomó el jabón que ahí había. Comenzó frotando el cuerpecito. No tardó mucho. Tomó una toalla de un mueble de ahí y me quitó a la bebé de los brazos. La llevó al cuarto y yo la seguí. De nuevo la puso en el cambiador y la secó con cuidado.

Con una destreza increíble le puso el pañal y toda la demás ropa.

-"Listo"- la tomó y me la dio.

-"Gracias"- sonreí sinceramente. Me miró un momento, dio media vuelta y salió rápidamente.

Suspiré.

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Acuné con un poco más de fuerza a la bebé.

-"Ya mi amor, ya"-

Eran las dos de la mañana y ella no dejaba de llorar. La acunaba, le cantaba, paseábamos y nada. No sabía qué hacer… ella lloraba y gritaba como si la estuvieran torturando…

¡No le había hecho nada!

Los ancianos habían empacado y partido hacia Beijing para ver a la hermana enferma de Ailina y Wei… ellos eran hermanos… eran cuatro en total y los cuatro trabajan para la familia Li. La hermana de Ailina, Maliya, trabajaba para una de mis hermanas. Fuutie.

-"Creo que necesitas ayuda"- levanté la mirada del bebé y me encontré con Sakura, se acercó lentamente hacia nosotros… su esposo ficticio y su bebé llorón ficticio…

Claramente la habíamos despertado…

Pero era un padre y era un hombre orgulloso para admitir necesitar ayuda…

-"Por favor"- suplique patéticamente… digan lo que quieran… me estoy muriendo de sueño.

Ella sonrió y tendió sus manos hacia adelante. Mi pecho se inundo de calor… le pasé a la bebé con cuidado y la cargó como si tuviera una gran experiencia.

-"Shh ya, ya"- la arrulló y la acunó. Caminó lentamente y se sentó en la mecedora-"ya, ya. Dime… ¿Por qué lloras?"- le acarició su cabecita y ella comenzó a calmarse poco a poco.

-"¿Ya comió?"- me preguntó. Asentí.

-"¿Ya la cambiaste?"- sí, de nuevo.

-"Entonces.., ¿Qué te hace tu papá?"-

-"Nada, lo juro"- conteste rápidamente en mi defensa… Sakura me sonrió con burla…

Oh… era broma…

Y ahí estaban… mis dos más grandes tesoros. La bebé sollozaba pero ya no estaba gritando. Sakura le tarareaba suavecito. Ahora que la bebé poco a poco dejaba de llorar me percate de otras cosas… como la ropa que llevaba mi esposa. Su pequeño short y camisa de tirantitos blancas se le veían realmente muy bien. La bebé tenía entre su puñito la camisa de Sakura. Lo que no dejaba mucho a la imaginación… bueno… puedo imaginarme muchas cosas…

Me pasé la lengua por los labios…

Era una deliciosa imagen…

Aparté mi mirada y me pateé mentalmente por desear algo que no era mío.

-"Mira ya se calmo"- canturreó.

-"Qué bien"-dije algo apagado, la siguió acunando un poco más. Se levantó y la dejó en la cuna con cuidado.

Empezó a llorar otra vez…

-"Oh"- nos lamentamos los dos… de nuevo la levantó-"creo que no quiere dormir sola"- sonrió.

Salió con ella de la habitación y yo la seguí. Entró a su habitación y se acostó con la bebé. Ella estaba tendida y la bebé en su pecho… durmiendo.

El poder femenino.

-"Vaya…"- me sorprendí. Sonrió.

-"Esta muy chiquita para que duerma sola… extraña a su mamá"-

Podía ser verdad. No lo sabía… no sabía nada de bebes… nunca lo supe…

¿Cómo se supone que haría esto?

Las semanas que estuvieran fuera los ancianos… ¿Cómo me las arreglaría?

Hice una mueca y Sakura me miró con extrañeza.

-"¿Pasa algo?"- me pasé las manos por el cabello.

-"Pasan muchas cosas"- me apreté el puente de la nariz-"No sé qué hacer… no soy bueno en esto… ¡Ni siquiera pude hacer que dejara de llorar! Me quemé cuando hice la leche… y ella me la escupió porque sabía horrible… la tuve que volver a hacer… no sé ni uno sola canción de cuna… si tú no hubieras arreglado el cuarto… "- dejé la frase inconclusa.

Cerré los ojos con fuerza.

Acaba de caer en la cuenta de que no podía hacer esto… ni siquiera podía arreglar las cosas con mi esposa y quería cuidar y educar a una niñita.

-"No voy a ser un buen padre… no sé en qué estaba pensando cuando dije que sí lo podía hacer"-susurré frustrado.

Todo lo que tenía dentro explotó.

-"¡Maldición!"-

Todo estaba mal. Todo.

Mi vida. Su vida. La vida en general.

-"¿Pero en que estaba pensando?"- pregunté frustrado. Abrí los ojos y ella me observaba, pero sin ninguna emoción. De nuevo sin ninguna emoción.

Sonreí tristemente.

-"Discúlpame"- abrió los ojos un poquito más-"no debí de haberte arrastrado hasta aquí. Discúlpame por no haber cumplido todas las promesas. Discúlpame porque soy un egoísta y no pensé en ti. Siento haberte hecho daño"-

Sobre todo… discúlpame por haber hecho que me dejarás de querer.

No la observé y me dediqué a mirar a mi hija en su pecho. La tomé con cuidado de no despertarla.

-"Eres libre, Sakura"-susurré-"Mañana mismo pido que arreglen las cosas para tu regreso a Japón"-

Me di la vuelta dispuesto a salir.

-"¿Y la niña?"- su voz me sonó extraña, pero no me volteé.

-"Supongo que es hora de reconocer que no lo puedo hacer. Tal vez la eduqué mi madre"-

Salí de la habitación.

Me dirigí a la de mi hija y la acosté en su cuna… y comenzó a llorar de nuevo.

Pasé mi mano por mis cabellos frustrado.

-"¿No crees que te estás dando por vencido muy fácil?"-

De nuevo no volteé y me encogí de hombros.

No importaba, ya no.

La sentí acercarse. Tomó mi brazo y lo jaló para que la volteara a ver. Su mirada brillaba de furia.

-"¿Shaoran Li no eres un cobarde, o sí?"-

Sentí furia dentro de mí.

-"No, Sakura. No lo soy"- aseguré-"pero sí sé cuando algo está perdido y esto lo está"-

-"¿Perdido? No ha sido ni un día, Shaoran. Ni uno. Y tú ya estás tirando la toalla"-

-"Exacto. En un día ya no sé qué hacer ¿Qué será mañana? ¿Qué estupidez cometeré?"-

Me miró extraño y soltó mi brazo. Se dirigió a la cuna y cargó a la bebé que no había dejado de llorar. Se dirigió a la puerta y sobre el hombro me miró.

-"Perdernos"-

Parpadeé y todos mis sentimientos se revolvieron. No entendí nada, mi cerebro ya no funcionaba.

Síguela.

La seguí rápidamente.

La bebé ya dormía, de nuevo y milagrosamente, en medio de la cama de Sakura. Ella estaba sentada en la orilla de la cama de rodillas. Me acerqué a ella y noté sus lágrimas.

Lo que menos quería ver, cerré los ojos.

Últimamente no hacía más que meter la pata.

Abrí mis ojos cuando sentí sus manos en mi cara. Sakura estaba viéndome fijamente. Ella estaba de rodillas enfrente de mí, tomando mi rostro.

Viéndome.

A mí.

Ya no a la nada.

A mí

-"Vamos, Shaoran"- me sonrió dulcemente-"Vas a hacer un maravilloso padre. No puedes saberlo todo… ni naciendo con esto. Los padres se forman con el tiempo y con cada experiencia. Las canciones se aprenden con el paso… la leche cada vez la haces mejor…"- no pude evitar el impulso de abrazarla con fuerza y enterrar mi cara en su cuello.

-"No puedo, Sakura. Unas cuantas horas con ella y ya quiero aventarme de un precipicio"- se rió angelicalmente. La apreté más-"No puedo con esto... no puedo con esto…"- tomó mis cabellos con algo de fuerza y me obligó a mirarla.

-"Puedes con esto…"- habló firme y claro-"Podemos con esto"-

Toda una ola de calor me recorrió el cuerpo, esas palabras me inundaban de fuerza y esperanza.

-"¿Juntos?"- pregunté algo inseguro y ansioso por una respuesta, al mismo tiempo que limpiaba el resto de lágrimas en sus mejillas. Me miró por algunos segundos pero de nuevo sus ojos eran ese mar de emociones que yo amaba.

Ya no me veían con indiferencia…

La calidez brotaba de ellos.

Calidez dirigida a .

-"Juntos… tú y yo… ¿Somos sus padres, no?"- sonrió.

Tomé su rostro entre mis manos, acercándolo un poco.

-"¿Estoy perdonado?"- susurré. Necesitaba saber si todas aquellas torturas a las que me había sometido llegaban a su fin. No podía soportar más de ello.

No viniendo de ella.

-"No, aún no"- contestó seriamente… asentí-"pero… puedes trabajar en ello"- me miró y una sonrisa se dibujo en sus labios. Sonreí abiertamente.

Era lo que necesitaba.

Choqué mis labios con los suyos y los dos gemimos de placer. Era demasiado tiempo sin besarnos. Rodeé su cintura con mis brazos y ella mi cuello con los suyos.

Acaricié su boca con la mía y mi lengua jugó con la suya. En perfecta sincronía. La recosté poco a poco en la cama y me puse sobre ella. Sujeté su cadera con mis manos y la apreté más a mí. Sus piernas rodearon mi cintura.

Cada suspiró suyo… era mío…

Cada beso…

Cada caricia…

Toda ella…

Cuando la vi con mi hija en sus brazos… mi mundo se ajusto…

Ahora que la tenía aquí… debajo de mi… bebiéndome su respiración…

Todo estaba en su lugar…

Y… la amaba…

La amaba…

La amaba…

la amaba…

Por siempre…

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Sakura POV

Me moví un poco cuando la luz del sol pegó en mi cara. Aunque no pude hacerlo con libertad ya que unos brazos me rodeaban… sonreí.

Esto me gustaba demasiado… y lo había extrañado.

Ayer en la noche por fin habíamos llegado a un acuerdo silencioso. Trataríamos que esto funcionara de la mejor manera.

Nuestro matrimonio…

Y nuestra paternidad…

Cada vez que él había tratado de acercarse las últimas semanas… me había alejado de acuerdo al plan trazado en mi cabeza. Lo había estado provocando con conjuntitos lindos y provocativos… me daba mucho gusto la cara de tonto que ponía.

También había encontrado que no soportaba hablar de Eriol –claro eso había sido un tip de Ailina-. Así que no dejaba de hablar de él y ocasionalmente hablábamos por teléfono. Él seguía en Estados Unidos.

¿Saben lo difícil que es resistirse a los encantos de alguien como Shaoran?

Demasiado…

Cada vez que lo veía…

Cada momento…

Hace algunas noches venía de regreso de la piscina cuando pase por el cuarto de la bebé. Shaoran la estaba cargando y los dos se estaban meciendo. Él tarareaba y la bebé dormía. Fue la imagen más hermosa que pudiera haber visto.

Y ahí entendí.

Y acepté.

Sobre todo acepté.

Lo amaba… lo amaba mucho.

Quería estar con él.

Siempre.

Con el beso de ayer sellamos lo que queríamos. Y aunque no nos habíamos dicho que nos amábamos -y no estaba segura de que él me amara como yo a él- habíamos decido estar juntos.

Sonreí al ver la cara de frustración de Shaoran cuando en medio del beso la nena empezó a llorar.

Shaoran apretó su agarre más pero por el sonido de su respiración aún seguía durmiendo. Abrí mis ojos y los tallé con cuidado de no moverme mucho. Bajé mi mirada un poco y me encontré a la más hermosa de los bebes que hubiera visto. La tenía abrazada y ella estaba recargada en mi pecho, sujetando con sus pequeñas manitas mi camisón.

Me daba tanta ternura.

Y algo de tristeza.

Todas las noches había estado con ella. Aunque Shaoran no lo supiera. Todas las noches. Extrañaba a su mamá. Ayer por no querer hablar con Shaoran la había oído llorar por más de dos horas, me sentí tan mal. Tan culpable. Así que decidí que era suficiente y salí corriendo a su lado. Estaba acostumbrada a dormir junto a mí.

Era mi niñita.

Cuando oí odas las inseguridades de Shaoran se me partió el corazón y tuve que dejar a tras el plan "torturar a Shaoran" porque estaba torturándome más a mí. Su mirada ámbar apagada y ese Shaoran frustrado y dándose por vencido me partía. De verdad que no lo soportaba. Todo el amor que tenía era para él. Para nadie más. No me imaginaba amar a alguien que no fuera Shaoran.

Cuando ayer me dijo que me dejaba libre, que podía regresar a Japón, mi corazón dejo de latir. ¿Aún no lo entendía? Yo no podía estar sin él. Ya no. Había sobrevivido estos últimos años. Pero sólo había sido eso… un ente caminando sin rumbo. Él hacía que el sol brillara y calentara.

Él lo era todo.

Así que cuando soltó que a mi niña la educaría Ieran enloquecí más. No tenía nada en contra de mi suegra. Nada. Pero era mi hija y la que la tenía que educar era yo. Con Shaoran. Los dos.

Mi mente comenzó a trabajar rápido y salí corriendo. Traté de hacerlo enfurecer, pero no lo logré.

Así que mi plan se hizo añicos.

Le mostré lo vulnerable que era, consciente de que él lo era más.

-"¿Estás despierta?"- susurró cerca de mi oído. Se me erizo la piel con su aliento.

-"Algo"- me acercó más a él.

Supongo que era una linda imagen.

Yo me encontraba de espaldas a Shaoran, pegada a su pecho. Nuestra niña estaba entre mis brazos y mis brazos estaban entre sus brazos.

Una familia.

-"¿Qué vas a querer para desayunar?"-susurré.

-"¿Puede ser lo que yo quiera?"- sonreí.

-"Depende"-

-"A ti"- reí por lo bajo.

-"No…"- lo oí suspirar.

-"Se me olvidaba que aún no estoy perdonado…"-

-"Así es"- asintió.

-"Me ganaré tu perdón"- aseguró.

No dije nada… pero lo más seguro fuera que sí. Él era bastante bueno en esto de los perdones y yo era muy mala resistiéndome a él…

-"¿Tienes mucha hambre? Porque estoy muy cómodo y no me quiero mover"-

-"Sobreviviré"-

Nos quedamos así unos momentos más. Pero había algo que necesitaba que me aclarara.

A decir verdad… muchas cosas…

-"¿Te molesta si te preguntó algunas cosas?"- lo sentí moverse hasta que se apoyo en uno de sus brazos y me miró. Me moví con cuidado para no despertar a la bebé y quedamos cara a cara.

-"¿Es acerca de lo que paso cuando me fui?"- asentí. Suspiró-"Antes que nada quiero que sepas siento mucho no haberme comunicado"-

-"¿Por qué no lo hiciste?"- pregunté algo dolida, hizo una mueca.

-"No quería estar donde estaba… y el tener contacto contigo me hacia anhelar más mi hogar… a ti. Quería verte y oírte… no tienes idea de cuánto lo deseaba. Muchas veces pensé largarme de ahí y volver… y dejar todo, no me importaba…"- acarició mi mejilla-"no pienses mal de mi… adoro a mi hija… pero… no la adoré hasta que la tuve en mis brazos. Estaba con su madre porque era mi responsabilidad… y no porque quisiera. Yo quería estar aquí"- miró a la nenita de mis brazos y acarició su cabeza.

-"Bueno es obvio que es tuya"- admití, pero era lo único que era capaz de decir. Ese discurso era bastante convincente y me aliviaba otro tanto…

¿Ven lo que les digo?

Soy tan fácil.

-"Sí"- sonrió-"aunque si le hice un examen de sangre… pero estaba seguro que era mía"- sonreí. La verdad se parecían mucho… ella apenas tenía una pelusita en su cabeza de color chocolate pero más claro. Era muy bonita. Sus ojos aún no se distinguían muy bien.

-"¿Su mamá la paso muy mal?"- aceptaba que le tenía algo de coraje y rencor a su mamá, dadas las situaciones… pero también la admiraba mucho por querer tener a su bebé aún sabiendo que ella no la iba a poder cuidar.

-"Algo…"- su mirada se perdió en la bebé-"hubo unos días peores que otros… lo bueno que no se repitió una crisis como la que tuvo cuando me tuve que ir con ella"- me mordí el labio por no preguntar…

-"Pregunta"- ordenó viéndome y con una de sus cejas levantadas.

-"Hum… así que viviste con ella"- no era una pregunta… técnicamente…

-"Ay, Sakura"- sonrió con arrogancia y yo desvié la mirada-"se me olvidaba lo celosita que puedes llegar a ser"- fruncí el ceño-"estábamos en la misma casa pero no en la misma cama. Ni siquiera en la misma habitación"- aseguró.

Eso era un alivio…

La nena comenzó a moverse encima de mí y los dos la observamos maravillados. Poco a poco sus ojitos se fueron abriendo. Enfocó su vista en su papá y le sonrió.

-"Cree que sabe quién eres"- murmuré. Después ella fijo sus ojos en mí.

También sonrió.

-"Creo que también sabe quién eres"-

-"Es hora de su comida. Realmente no ha comido nada desde ayer en la noche que tú le diste"- supongo que porque estuvo llorando por más de dos horas estaba realmente muy cansada.

Shaoran tomó en sus brazos a la bebé.

-"Vamos por tu mamila"- salieron del cuarto.

Suspiré.

Los seguí hasta la cocina. Shaoran se veía adorable tratando de preparar la mamila con una mano y con la otra sujetando a la bebé.

-"Deberíamos ponerle nombre"- dije y comencé a preparar la mamila yo. Ya estaban hervidas las mamilas y el agua, así que sólo coloque la leche en polvo y el agua a temperatura adecuada. La agité. En lo que enfriaba un momento limpié el tiradero de leche en polvo que había hecho Shaoran.

-"Sí, creo que sí ¿Alguna idea?"- preguntó mientras le daba de beber la leche a la bebé.

-"Me gusta el nombre de Flor o Florecita"-

-"¿Algo así como Mei o Xiaomei?"- asentí.

-"También tengo otra idea…"- me mordí el labio. Dejé el trapo en el fregadero y me giré para mirarlo-"Podría llamarse como su mamá. Como recuerdo y en su honor"- Shaoran me observó con atención.

-"¿No te molestaría?"- sonreí con ternura porque estaba tomando en cuenta mis sentimientos.

-"No… ¿Cómo se llamaba?"- desvió la mirada hacia la nena y la observó un momento. Después me miró a mí.

-"Ying Fa"- susurró.

Oh.

No supe como sentirme al respecto.

-"¿Te gusta?"- me preguntó.

-"Sí"-

Asintió y regresó su atención a la bebé.

Me senté y recargué mi cara contra mis manos. Suspiré.

Con que Ying Fa.

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Gracias al bonito día de hoy nos encontrábamos tomando algo de sol. Los tres. Caminando por el jardín. Era bueno que fuera tan grande y estuviese, aún, lleno de flores. Realmente era un ambiente muy bonito.

Shaoran traía en una cangurera a Ying Fa, se veía adorable. Veníamos tomados de la mano y pasamos por mi sección favorita. Jalé a Shaoran del brazo y lo guié a mi árbol torcido favorito.

Sonrió.

-"Me encanta este árbol"- dijo alegre y se sentó en la rama de tal forma que sus pies no tocaban el piso y se recargaba en el tronco medio derecho que había. Se quitó la cangurera con mucho cuidado.

-"Ven, acércate"- me subí con cuidado y me senté entre sus piernas. Puso a la bebé recargada en mi pecho y yo la abracé. Él me abrazo a mí.

-"¿Puedo preguntar algo?"- tenía en la mente esta pregunta desde hace mucho tiempo.

-"Claro"-

-"¿Por qué hay tantos arboles de cerezo plantados aquí?"- escuché su risa ronca… esa que me encantaba.

-"Bueno… hum…"- rió levemente de nuevo-"es una larga historia"-

-"Tenemos todo el tiempo del mundo"- aseguré contenta.

-"Eso me da mucho gusto"- sonreí con su respuesta-"bueno… cuando regresé a China hace cuatro años… sentía que necesitaba un recuerdo"- contuve la respiración porque no habíamos abordado ese tema.

Honestamente…

No quería hacerlo.

-"Suena tonto ¿No?"- preguntó con un humor algo negro-"necesitaba que siguieras en mi memoria y no pensar que todo lo que viví contigo había sido un sueño… así que cuando regresé, me vine aquí, a esta casa a vivir solo, y mandé plantar todos estos árboles ya maduros. Me alegró mucho que se hubieran adaptado bien. Dawei decía que es difícil plantar árboles ya maduros, porque muchas veces no echan las raícen necesarias. Al parecer yo no tuve problema con mis cerezos"-

La manera en que dijo la última palabra hizo que mi corazón diera un brinco y se pusiera frenético.

-"No, al parecer no"- contesté suspirando.

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Me encontraba trazando círculos en el pecho de Shaoran, donde también se encontraba la bebé. Eran las once de la noche y no podía dormir. Él me relajaba acariciando mi cabello y mi cuello, pero aún así no podía dormir.

-"¿Quieres algo?"- me acurruqué más junto a él escuchando su susurró.

-"No, estoy bien. Sólo con falta de sueño"-

-"Podemos platicar"- sugirió.

-"Claro"- acepté.

-"¿Tienes algún tema en mente?"-preguntó cuando nadie dijo nada después de unos minutos. Reí silenciosamente.

Lo pensé unos instantes. Sí, había varios temas que quería discutir y platicar con él. Pero él que se quedaba en mi mente… suspendido, era del que no estaba segura de querer hablar.

Respiré profundamente.

-"¿Cómo fue? ¿Sufrió?"- no era una pregunta hecha por grandes pensadores, ni siquiera cumplía con las condiciones de una pregunta. Pero sabía que él me entendería. Lo escuché suspirar un momento y no dijo nada inmediatamente. Sabía que si no quisiera decirlo no lo haría y si lo quisiera decir lo haría. Tiempo.

-"Hace como un mes comenzó a tener un dolor muy intenso en el vientre. Dos días antes de que naciera Ying Fa"- se detuvo un momento. Subí un poco mi cabeza para observarlo y tenía los ojos cerrados y una expresión un poco perturbadora.

Debió de haber sido bastante horrible.

-"Ya sabíamos que podía pasar así. Estábamos preparados. Fuimos inmediatamente al hospital y la internaron. Los papeles ya estaban firmados, así que los doctores ni siquiera se molestaron en preguntar a cuál de las dos salvar"-sentí un nudo en la garganta-"la internaron y comenzaron a hacer los estudios pertinentes. Hicieron una cesaría y la niña estuvo tres días en una incubadora. Él corazón de Ying Fa soportó el parto pero ya no daba para más. Dos días después murió"-

Sentí las lágrimas deslizándose por mis mejillas.

No podía imaginar nada más cruel. Nada.

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Shaoran POV

Me moví un poco para limpiar las lágrimas de mi esposa. Sakura era tan frágil y tan sensible que en su mirada se asomaba la tristeza, lamentando la perdida de alguien a quien no conocía.

-"No llores, preciosa"- enterró su rostro en mi cuello y lloró un poquito más.

Me dediqué a acariciarle el cabello, escuchando poco a poco como dejaba de llorar.

-"¿Conoció a su bebé?"- preguntó entrecortadamente.

-"Sí, al día siguiente. Querían asegurarse de que la niña estuviera bien. Así era. Realmente Ying Fa había puesto todo de sí para que la niña saliera bien. Todo. Pero tenían que hacerle los estudios para descartar cualquier cosa. Yo mismo la lleve al cuarto de su mamá. Los ojos de Ying Fa brillaron cuando la sostuvo entre sus brazos"-

-"Es tan bella"-sonreí, sí lo era. Ying Fa observó maravillada a la criatura en sus brazos. Cuando la sostuve por primera vez, no pude apartar mis ojos de ella. La seguí a la incubadora y ahí estuve con ella. Había salido a visitar a su mamá, pero siempre estaba sedada.

No resistiría mucho.

-"¿La cuidarás, verdad?"- su mirada estaba fija en mí. Observándome seriamente y con los ojos llenos de lágrimas.

-"Sí"- me sonrió cálidamente.

-"Me alegro que se parezca a ti"- me miró y yo desvié mi mirada algo incomodo-"va a ser una niña muy guapa"-

Bufé.

Ella rió.

Observé como reía y le pregunté a los dioses como podían llevarse a alguien así. Así como ella. En plena juventud. Madre. Su risa se apagó un poco.

-"Sostenla"- tomé a la niña y la acuné torpemente. Nunca había cargado a un bebé. Ni siquiera al montón de sobrinos que tenía.

-"Cuidarás de ella"- repitió y yo asentí-"Buscarás una mamá que sea digna de ella. Tu esposa deberá amarla y cuidarla… o vendré y le jalaré los pies en la noche y mi fantasma la atormentará"- amenazó.

Mi mente creó una imagen bastante graciosa: Sakura perseguida por el fantasma de Ying Fa. No era buena idea. Con lo que a mi esposa le temía a los fantasmas.

-"Sakura será una buena madre"- aseguré con convicción porque eso era obvio.

-"Con que Sakura, eh"- de nuevo desvié la mirada.

Estuvimos un rato más ahí. Los tres. Poco a poco su respiración se fue haciendo más lenta. Cada vez más.

-"Acércate"- dijo en un susurró. Me acerqué y me senté en la cama, aún con la niña en brazos. Acarició su cabecita con lentitud y esfuerzo.

-"Te amo, mi niña. Siempre te ame. Siempre lo haré"- sus lagrimas descendieron por sus mejillas mientras hablaba.

-"Xiaolang"- la observé detenidamente-"bésame, Xiaolang"-

Me incliné y junto mis labios con los suyos.

No pude evitar que una lágrima se deslizara por mi mejilla.

-"Cuidaré a nuestra hija. Se feliz con los dioses, Ying Fa. Encuentra la paz"-

Una sonrisa pequeña quedó plasmada en su rostro. Un absurdo del ser humano. Un absurdo ante la eternidad sin vida.

-"Me alegra que la haya conocido"- susurró Sakura contra mi cuello.

Sonreí porque ahora más que nunca la promesa que le había hecho a Ying Fa la podría cumplir.

Nuestra hija tendría una madre que la amara y la cuidara.

La protegería y le enseñaría todo aquello que era ser una niña y después una mujer. Miré el cielo a través de nuestros ventanales.

Gracias, Ying FA.

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-"No, así no. Tienes que quitar la parte inferior, nada más"- asentí y contrario a mi lógica quité los botones que estaban en su piernitas y hacían que sólo pudiera quitar esa parte. Botones que nunca imaginé que existieran.

Lo hice con cuidado. No tan torpe como las primeras veces, pero sin ser las manos expertas de las que gozaba mi esposa.

Me enseño los pasos de poner un pañal. No era tan difícil. Al principio me hice bolas con que parte iba a delante y parte atrás. Ahora mi lógica si me ayudo.

-"¡Listo!"- me sentí triunfal al saber ponerlo bien, ya que las últimas veces quedaba bastante chueco.

-"Vaya, esas manos cada vez funcionan mejor"- miré a Sakura con una ceja levantada, vi su sonrisita picarona. Una sonrisa irónica se dibujo en mis labios.

-"Funcionan… sólo se tienen que adaptar a las circunstancias. Debo de decir que son muy buenas"-

Llevé a la bebé a su cuna. Volteé para ver a Sakura y me acerqué a ella. Era momento de iniciar con las provocaciones hacia la hermosa Sakura. Se recargó en el cambiador a medida que me fui acercando.

-"¿Shaoran?"- murmuró dudosa cuando la miré fijamente y mis manos se colocaron en sus caderas.

-"Te mostraré lo que es la adaptación"- sujeté con fuerzas sus caderas y la apreté a mí. Mis labios juguetearon un rato con los suyos antes de atrapar su labio inferior entre mis dientes. Ese labio carnoso y jugoso que invita a morderlo. Soltó un gemido y la besé. Con toda regla.

Acariciando y mordiendo. Succionando.

Mis manos comenzaron a acariciando la bella curvatura de su cadera y se movieron hasta el bello trasero que tenía. La levanté y la apreté contra mí.

-"Cosa de adaptación, cariño"- susurré en sus labios. Volví a morder su labio pero no duró mucho. Descendí por su cuello hasta el inició de sus pechos. Beso. Beso. Enterró sus manos en mis cabellos y soltaba un suspiro de vez en vez. Se contorsionó deliciosamente cuando mordí su cuello. Mi cuerpo se endureció con la fricción de nuestros cuerpos.

-"Adaptación, sí claro"-murmuró cuando me sintió. Solté una risa socarrona. La apreté un poco más elevándola unos centímetros. De un movimiento, rodeó mi cintura con sus piernas. Y nos recargamos más en el cambiador.

Una mano permaneció en un muslo de ella mientras la otra la fui elevando, acariciando cada paso por encima de la ropa. La dejé justo debajo de su pecho y nos seguimos besando con hambre.

Pegamos un brinco cuando el grito desgarrador de la niña proclamando atención nos alertó.

Miré su cara sonrojada, sus labios hinchados y sus ojos deseosos.

Sonreí y me devolvió la sonrisa.

-"Vamos"- me urgió.

Asentí y la bajé de mi cuerpo. Rozándonos.

-"¡No hagas eso!"- regañó.

Eché la cabeza hacia atrás y solté la carcajada.

Esto me hubiera perdido si me hubiera dado por vencido.

Sin ella, nada tenía sentido.

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Eriol POV

-"¿Qué crees que estén haciendo?"- miré a la preciosura de mujer que tenía a lado-"¿Estarán bien?"-

-"Pues si ninguno de los dos lo arruina… no veo que pueda salir mal"- hizo un movimiento con la mano.

-"Sé que lo planeamos cuidadosamente… pero tengo mis dudas"- levanté una ceja burlón.

-"¿Por qué duda, Señorita Daidouji?"- me burlé. Bufó.

-"En lo cabezotas que son los dos"- reí con humor.

-"Es bastante cierto lo que dices, sin embargo, confío en que todo saldrá bien…"- se acercó más a mí, me hubiera emocionado en sobremanera sino hubiera sido por la mirada preocupada de ella.

-"Le dimos a Sakura la idea del plan torturador de Shaorans… pusimos los nervios de punta de mi primo con lo del periódico y las visitas a la ciudad de Hong Kong… los ancianos estaban de nuestra parte. Lo hicimos bien. Todo está calculado"-

-"Sé que lo hicimos bien… pero no crees que si han estado separados tanto tiempo ¿Ese es realmente el camino? ¿Estar separados?"- comencé a negar antes de que terminara la pregunta.

-"Tú crees que deberían estar juntos por la manera en que Sakura te hablo de ello y crees que es, mejor dicho, fue feliz con Shaoran, pero… yo los conocí desde siempre. Y ese es su destino. Son como dos partes que necesitan estar juntas"-aún no la convencía, así que opté por otra solución-"¿Nunca has estado frente a una persona de la que no quisieras separarte y que no entendieras el motivo de ese sentimiento?"- me miró extrañada pero totalmente sonrojada.

-"Una vez"- susurró.

-"Entonces puedes entenderlo… no pueden estar separados… bueno… pueden, pero es algo contra de su naturaleza"- tomé su rostro entre mis manos y la observé fijamente.

-"A mí también sólo una vez me ha pasado"- susurré, su sonrojó se intensifico-"qué curioso no"- sonreí y me devolvió la sonrisa.

Me acerqué más y la besé con cuidado. Con mucho. Era tan frágil. Sentía que se podía romper entre mis brazos. Saboreé sus labios con deleite. Sí, ciertamente. Era la primera vez que deseaba estar tanto con una persona y no separarme más de ella.

Me sonrió cuando nos separamos.

-"Anda, dijiste que me llevarías a ese parque de tu infancia"- asentí y tomé su mano.

Caminamos por las calles de Londres.

Desde que nos marchamos de China habíamos venido a parar aquí. Desde que la conocí había sido un sueño… cada plática, cada cena, cada beso… todo. Si antes creía verdaderamente en que dos personas estaban destinadas a estar juntas.

Ahora era una ley de la que era devoto.

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Shaoran POV

-"Espera, espera"- reímos.

Estábamos tratando de bañar a Ying Fa. Nos encontrábamos en nuestro baño, que era el más grande, con una tinita que había comprado Sakura.

-"¡Shaoran, así no!"- rió Sakura.

Estábamos bastante mojados de las acrobacias que intentábamos hacer. Ying Fa se reía de nosotros. Ya tenía un más de mes de nacida y cada vez estaba más despierta. Sakura la sujetaba mientras yo trataba de enjabonarla. Era un jabón diminuto y a mí me costaba agarrarlo. Las dos se reían de mí.

Enjaboné sus piecitos y apreté un poco más el jabón que salió de mis manos. Lo traté de agarrar pero no pude y acabo cayendo en el escote de Sakura.

Vaya puntería.

-"¡Shaoran, esta frio!"- se quejó Sakura pero no podía hacer nada ya que tenía sujetada a la bebé.

Yo reí con ganas.

-"¡Shaoran, sácalo!"- dejé de reír y la miré con una sonrisa ladina.

-"¿De verdad?"-

-"¡Sí!"- supongo que no se puso a pensar en las consecuencias de eso, dado que lo dijo muy desesperada.

Je je

Me acerqué a ella, comprobando que el agua siguiera calientita, para que la bebé no se enfermara. Pero ella estaba muy a gusto. Sakura me miró y se dio cuenta de lo que pensaba hacer, de las implicaciones de su respuesta, se sonrojó. Sonreí más. Me posé a su espalda y la rodeé con mis brazos. Con una mano primero delineé su cara, cerró los ojos. Con la otra la acerqué más a mí por su cintura. Mi mano siguió por el camino de su frente, sus ojos, su nariz... sus labios… siguió bajando… su cuello… su piel se erizó… bajó más. Encontré el jabón qué estaba buscando en medio de su pecho. Lo sujeté pero no lo saqué.

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Sakura POV

Sentí su mano en mi pecho. Jadeé. Cerré los ojos con fuerza cuando empezó a delinear mi pecho con el jabón y con la yema de sus dedos. Mi piel se erizó y mis piernas comenzaron a temblar. Comenzó un camino de besos en mi cuello y su mano ejerció más presión contra mí. Sentía el jabón frío y eso causaba aún mayor placer.

Mis manos comenzaron a temblar.

-"Shaoran"-gemí.

-"¿Dime, preciosa?"- susurró en mi oído y me mordió el lóbulo de la oreja.

-"Detente"- supliqué.

-"¿No te gusta?"- frotó el jabón contra mi pezón y me sentí derretir.

-"Mis manos…"- tragué con dificultad y me obligué a seguir hablando-"… la bebé"-

Eso no era muy coherente que digamos.

-"Oh"- su risa maliciosa llenó la habitación y retiró su mano de mi pecho. Tomó a la bebé de mis manos y le quitó con rapidez los residuos de jabón. La sacó y la envolvió en una toalla. Antes de salir me dirigió una mirada socarrona.

Me tuve que sentar en la bañera. Mi cuerpo temblaba y pedía más. Mi centro ardía por su contacto y por todo él. Llevé una mano al corazón y respiré repetidas veces tratando de regular sus latidos.

Saqué yo misma el jabón.

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Shaoran POV

Arrullé un poco más a la bebé y la deposite en su cuna. No lloró. Sonreí…

Íbamos por buen camino.

Salí con cuidado, llevando el monitor conmigo y cerré la puerta. Esperé.

Siguió sin llorar.

Bien…

Caminé hacia la habitación e igual cerré la puerta. Me recargué en ella. En la pantallita la respiración de la bebé era regular y seguía dormida.

-"¿En donde dejaste a Ying Fa?"- miré a mi esposa y salía del baño con una bata y secándose el cabello.

-"En su cuna"-

-"¿Crees que aguante?"- me encogí de hombros. Llevaba unos días durmiendo con nosotros… pero creía que debía dormir en su cuarto.

Para que así yo pudiera dormir con su mamá.

-"Creo que podríamos probar"- Sakura asintió distraída. La observé mientras se sentaba en la cama y subía sus piernas. Acercó un botecito de buró del lado de la cama, untó un poco de crema en sus manos y la empezó a pasar lentamente por sus piernas.

Tragué en seco.

Pequeñas gotas caían de su cabello aún húmedo. Así que había tomado un baño… Sonreí con malicia. Seguro por el jabón. Desde la posición en la que yo estaba, Sakura me daba la espalda mientras seguía con sus labores de belleza. Tarareaba distraída y de vez en cuando miraba el monitor que también tenía enfrente. El mismo que yo tenía en mi mano. Éramos, tal vez, un poco paranoicos.

Pero era la oportunidad de oro.

Nuestra hija seguía durmiendo.

Tal vez… y con la ayuda de todos los dioses… podríamos aprovecharlo ¿No?

Me acerqué lentamente hacia ella. Me subí a la cama y me coloqué a su espalda. Ella dio un respingo cuando se dio cuenta de mi proximidad.

-"¿Qué haces?"- preguntó con la voz un poco temblorosa.

-"Nada"- le quité el bote de sus manos y vertí en las mías la crema. Estiré mis brazos y tomé sus piernas doblándolas un poco para tener alcancé de ellas. Bajé mis manos con cuidado hasta su tobillo y de ahí ascendí poco a poco. Masajeando.

Oí como contenía la respiración. No me apartó y se recargó un poco más en mí.

Mis masajes continuaron en sus tobillos, en sus muslos… y de nuevo bajaba… y subía… cada vez subía un poco más. Ella estaba entre mis piernas y cada vez se acercaba a más mí. Una de mis manos se dirigió a su cuello para apartar su cabello hacia un lado. Bajé la bata y dejé al descubierto sus hombros.

Mis manos continuaron por el recorrido de sus piernas. Tan lindas y suaves… tan excitantes. Mi boca se concentro en su cuello. Con mi lengua hacia círculos en su piel, chupaba y mordía.

-"Shaoran"- el susurró de mi nombre entre sus labios sabía a gloria. Nunca nadie pronunciaría mi nombre de esa manera. Nunca nadie me haría sentir como me hacía sentir ella cuando lo decía.

Mis manos subieron por el costado de sus muslos hasta llegar a sus caderas.

-"Cariño"-susurré ronco-"me haces esto muy fácil"- al parecer no traía otra cosa que esta bata y eso a mí me hizo imaginar lo que había debajo de ella. Tuve la necesidad de arrancársela de una vez por todas.

Pero no lo hice.

Quería que esto fuera despacio.

Especial.

Mis manos se detuvieron en sus caderas y con mis dedos comencé a hacer cirulos. Jadeó. Sus manos se aferraron a la tela de mis pantalones, a la altura de mis rodillas. Comencé a mover mis manos hacia dentro. Pasando por su vientre y su ombligo, regresando a sus caderas. Ida y vuelta. La respiración de Sakura cada vez se hacía más rápida y yo tenía que controlar todo mi ser para no perder el control.

Con mis dedos delineé la línea que separa sus piernas de su vientre. Con suavidad y lentitud.

-"Shaoran"- de nuevo mi nombre con sabor a suplica.

Mis manos dejaron de descender para comenzar el asenso. Escuché un quejido de protesta y sonreí con malicia. Llegaron a la altura de sus pechos y los cubrí completamente. Gimió cuando los apreté un poco. Estos pechos eran hechos especialmente para mí. Mi mano era su molde.

Mi boca seguía en su cuello. Levanté un poco la cabeza y pude contemplar a Sakura. Desde mi posición todo era más placentero y torturador. Como si no tuviera un acceso total a ella. Y eso no estaba nada bien. Su bata estaba completamente caía en sus brazos y abierta. Podía observar como mis manos masajeaban sus pechos. Como su vientre se movía.

Sujete su cintura con fuerza, la levanté y la recosté en la cama.

-"¡Shaoran!"- jadeó sorprendida. Pero no le hice caso.

El espectáculo era demasiado bueno.

Mis ojos comenzaron con su cara… sonrojada. Sus mejillas se veían adorables con ese sonrojo que a veces hacia que pareciera más niña de lo que era. Sus ojos verdes brillaban de calidez y deseo, y eso me hacia inmensamente feliz. Sus labios entreabiertos invitándome… A pesar de que yo conocía su cuerpo a la perfección y no era, ciertamente, la primera vez que la vía desnuda, esta visión se me antojaba nueva. Los años habían hecho de Sakura la mujer más hermosa y deseable de este mundo. De mi mundo.

Me incliné un poco y besé la línea que separaba su pecho. Levanté mi cabeza y acerqué mi cara a la suya. Tomé su labio inferior con mis dientes, lo solté y delineé con mi lengua sus labios. Ella tomó mi nuca entre sus manos y me acercó a ella. Nuestros labios chocaron e iniciaron su propio baile.

Era increíble la sensación cosquilluda que sentía cada vez que nos besábamos… esa sensación adictiva. Nos separamos para tomar un poco de aire. Nos miramos a los ojos y sonreímos.

-"Voy a hacerte el amor"- sentencié.

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Notas de autor: Hola!!!!! Cómo están? Lo prometido es deuda.

Antes que nada quiero contestar a al comentario/critica de Lizzie: lo siento pero estoy en desacuerdo con tus ideas.

En primera: ¿Bastardo? Lo siento... pero, si no se pudiera amar a un niño sólo porque no es tuyo nadie adoptaría niños, nadie se haría cargo de ellos ¿ Ese es el único título que les das? ¿Bastardo? ¿No pueden ser otra cosa? ¿Ósea que el niño es el que sufre por algo que hicieron sus padres? No estoy de acuerdo. Puedes amar de la misma manera a un hijo propio y a uno que no es tuyo. Hay tantos casos...

Segundo:Claro que es egoísta, todos lo somos. Cuando hay algo que deseas y quieres, no permites que nadie lo aparte de ti. Eres egoísta, en todos los sentidos. No importa que dañes a esa persona con tal de mantenerla a tu lado. El amor es egoísta, siempre he creido eso. Si el amor no fuera así, permitirias que la persona que amas se alejara... pero no lo haces

¿Un amor del pasado? Sigue siendo amor, por algo le das el titulo de amor del pasado. Cuando piensas en tus ex o en alguien del pasado es con amor o sin él. Claro que puedes añorarlo y ¿Por qué no? Si ese amor te hacía feliz ¿Por qué que no querer volverlo a tener?

Claro que la gente cambia y madura. Así que ¿Por qué no creer que con todos tus cambios pueden dar una mejor relación? Si él amor no se ha acabado... con tus cambios y los de la otra persona es posible que no sea lo mismo ¿y si es mejor? ¿si no lo es? ¿cómo lo sabes? Viviendolo. Nada más.

No sé puede vivir de ilusiones, sí es verdad. Pero ¿vivr sin ellas? ¿No te da demasiada monotonía? Estás ayudan a alimentar tu alma... ayudan a que quieras cosas que no tienes a la mano ¡A luchar! ¿Qué de malo tiene eso? De nuevo ¿qué de malo tiene querer algo que te hace feliz? ¿O lo más cercano a ello?

Tercero: cada opinión es bien recibida... sólo no esperes que este deacuerdo. La tolerancia rádica en eso: escuchar... mas no aprobar. Aprecio todos los comentarios, todos. Gracias a ti y a todas por tomarse un tiempo para leer mis locuras. Todo se recibe.... y claro que me gusta que me digan que les gusta mi fic y que esperan la continuación. Es agradable saber que alguien más esta percibiendo lo que quieres plasmar y que además les gusta. Y sí, no todos los comentarios suelen ser alagadores, sí. Todo ayuda a nutrirte o a cambiar...

Cuarto: buscas realismo en mi historia ¿no? En esto es en lo que más difiero contigo. Si buscara realidad... leería un periodico. Lo siento, pero no. Para eso sirve -entre muchas otras cosas- la literatura. Precisamente para eso. Para poder crear un mundo fuera del que vives tú. Sí todo se tratara de la realidad no existirian libros como Harry Potter, La magia obscura, El señor de los anillos...!!!Crepúsculo!!! Si esto se tratara de la realidad... no escribiriamos sobre personajes animados sacados de la imaginación de los japoneses. Escribiriamos historias sobre nuestra familia, algún conocido... sobre Hittler, sobre Mao Tse, Einstein. Sobre ellos.... y aún así hay historias que se escriben para dar algo de esperanza, para creer firmemente que no todo esta perdido ¿Has leído historias del holocausto? Alguna que tenga un amor escondido que logra sobrevivir... o alguna en la que un general es bondadoso y conciente de lo que no debe hacer. O que un comunista chino se enamora de una imperialista rusa... o una huída exitosa de las manos de tus torturadores.. ¿lo has hecho? ¿Están mal?

Mi historia no relata la gran aventura de una niña que roba libros en plena Segunda Guerra Mundial... (Muy buen libro)...Ni puedo considerar que lo que hago es literatura ¡Para nada!... pero... puedo creer que al menos en las plabras que plasmo... todo estará bien. El bien sobre el mal. El amor ante todo... ¿cursi? Tal vez.

Un consejo -lo tomes a bien o mal- "...cuando uno lee un libro o está ante una obra de arte hay que suspender la incredulidad, hay que creer que todo es posible, y de esa manera, sentir lo que se ve, y no sólo observarlo"- Samuel Taylor Coleridge, uno de los fundadores del romanticismo en Inglaterra.

Ok... bien después de mi discursito.

¿Qué les pareció el capitulo? ¿Ven? No soy mala... Sakura ya lo esta perdonando... bueno, ya lo perdonó. Honestamente. Sipi... la niña sí es de Shaoran. Lo siento para las que querían que no lo fuera. Sí es. A pesar de que las cosas ya están bien todavía queda algo ¿recuerdan? Oh, sí. Su historia. Lo siento pero voy a meter a nuestros protagonistas en unos problemillas más.

Muchas gracias por leer mis locuras. Gracias!!!

Gracias a: LMUndine, Beautifly92, (espero que te hay gustado el capitulo ya que querías que lo torturara más... muaja), , Lah-pauh, Nachie (nuestro lindo país, jejeje... tú también cuidate mucho), Maring (bueno, sí. Shaoran no pensé mucho en su plan, y sí, le salió mal... pero ah... ya se arreglaron) Ifanycka (sipi, se lo merecía), Chifuni-chan, Criz-chan, Elisa Li Kinomoto, Petu93, Kazui (así es... iluso el hombre), Fairy, Jazmin (hola Chiapas!!!), Beatriz Ventura (sipi... nena ayuda... jejej...), Nanita 09 (ya no estés triste... Jujuju), Hik-chan (oh, sí dios griego... quiero uno), Floppe-IDon'tCareWhatyouThink (tengo que decir... que me encanta tu Nick), Becky Li, Almu24, Crz-hime24 (regalo concedido!!!! Feliz cumple!!! -espero que ya haya sido... sino... Feliz Cumple de todos modos... arriba esos animos), otra vez Floppy-IDon'tCareWhatYouTink (o de verdad... genial), Mayee-Chan y a xXx.

Juanis: gracias.. pero... creo que me falta muchísimo para tener lo que se dice talento. Jajaja.. gracias. Listo!!! Shoaran ya no esta sufriendo... no sólo a tí te dolía... Sakura ya tomó las riendas de su papel sobre la maternidad, sí así es nuestra protagonista. Hola San Luis Potosi!!!!!!!!!

JLi-Kinoli: ahora no merezco golpes... (tal vez sí) Hubo encuentros cercanos!!!! Los hubo!!! ¿intrigada? ¿Los interrumpiran? ¿La nena llorará? quién sabe... Espero que ahora no estés "algo pacheca" se dice que lo mejor es estar o completamente o nada... así no lo disfrutas, no, no. Ah, sí el poder femenino de poner celosos a nuestras parejas... hombre, marido, novio.. bla bla. Encuentros!!!! No golpes, por favor!!!

Sayuri Noa: ok.. es lunes. Un poco tarde, See lo siento... se fue la luz!!!! Ash... Los malos tratos ya llegaron a su fin, sobre todo en lo referente a Eriol ¿no queremos que los dos guapísimos primos se odien, o sí? Nope.. Shaoran es un amor y un mmm... pero no es un cuidador.,.. Saku le esta ayudando. Cúal es tu país? El mío de que entra entra... jajaja.. lo sacan luego luego pero bueno... jajaja cuidate!!!

NithaF: ya esta pasando... y logré salir bien de salud. Gracias por tus buenos deseas. La mayoria de tus preguntas resueltas... listo!!!! Shaoran ya logró algo, no? Sí... yo también estaría de su parte. Estoy de su parte. jejeje... creo que todas.... jajajaja

Tulipan_8: Hola mexicana!!!!!!! Sí mexicana es un tarado. Un reverendo tarado. A pero.. ¿ a poco no es lindo? ¿No quieres uno? Pateticamente.. yo sí. Lo siento pero sí, la nena es de él. Oh, no. Nunca pero nunca dejaría el fic.. amenos que los dioses decidieran que ya el mundo tiene suficiente di mi y me llevaran con ellos para concer a algpun dios griego o nordico... uy. Gracias a ti por leerme.

Bueno... espero que nadie se me haya pasado.

Bienvenidas a mis nuevas lectoras... jajaja...

De nuevo muchas gracias y disfruten de la vida!!!!!!!!!!!

Kary.