One-shot loco con algo de ooc, espero lo disfruten tanto como yo lo hice al escribirlo (siendo presionada xD). ¡Gracias por leer!
Virgen
SKMonth 2015
—¡Para ya, Karin! — La enojada voz de Sasuke se escuchó por todo los rincones de la casa, haciendo volar a un par gaviotas que descansaban en el árbol del patio trasero.
—¡No Sasuke, es que no lo entiendo! — gritó ella, apretando lo puños a sus costados — ¡Quieres reconstruir tu maldito clan pero nunca hemos…! — calló abruptamente y toleró las ganas de arrojar cosas por la ventana.
Respiró hondo y esperó por una buena explicación, aunque siempre era la misma y por ende aquella rabieta. Sasuke suspiró y la miró con aparente indiferencia.
—Yo decidiré cuando es adecuado…
—¡Al diablo! — cortó ella — No necesito de nuevo ese sermón, dime la verdad o me iré por esa puerta y no regresaré — señaló la puerta frontal y se cruzó de brazos, aunque tampoco creía irse tan fácil de su vida, solo necesitaba presionarlo.
Cerró los ojos y pidió paciencia.
—Karin — susurró, hastiado de la situación.
—¿N-No te gusto? — ¡Oh, venga! Lo que menos deseaba era tener que responder a esa pregunta. Entendía su cuestionamiento, pues bien era cierto que nunca habían tenido un verdadero acercamiento rozando a lo sexual, y aunque había estado intentando disuadirlo, la verdad estaba pintada en su frente y Karin ni lo notaba.
—Me gustas — respondió y se alejó de ella hacia la puerta, la abrió, miró por encima de su hombro a la mujer pelirroja al borde de la histeria, y salió de la casa.
Se tumbó en el sofá y se apoyó en sus rodillas, meditando la anterior discusión. Si bien era sabido que aquel par siempre discutían, no lo era el porqué, así que podían hablar lo que les placiera, porque ni ella tenía bien definido un porqué.
Exhaló e hizo un puchero, aburrida ya de la situación. Es que le hartaba en demasía el que, a pesar de todos sus intentos, a pesar de vivir juntos, a pesar de haber formalizado (por así decirlo), Sasuke no se dignara a tocarla, aún cuando ésta ya hubiera intentado bastantes métodos de seducción. Pero Sasuke seguía aferro a esperar el momento adecuado.
¿Adecuado para que? ¡Le ponía los cabellos de punta! Ya estaba harta, cansada, pero sobretodo, dolida.
Dolida en el orgullo, porque ya era por demás que se le ofreciera en bandeja de plata y el maldito Uchiha no aprovechara. Es que pareciera que no gustaba de ella. O no quería realmente formar una familia con ella. O era gay. O era virgen.
Virgen…
Oh, no, esperen un momento. ¿Virgen?
Apenas cruzó la idea por su cabeza se puso de pie de un brinco, de pronto el pánico albergándola. Parecía estúpido siquiera tomarlo en cuenta pues su hombre era bastante atractivo y popular entre las mujeres, no se sorprendería si algunas ya se le habían ofrecido descaradamente. Solo quedaba hablarlo y…
Esperen otro momento.
Sasuke era Sasuke.
¿Por qué nunca se le ocurrió? ¡Sasuke era virgen!
—No puede ser — dijo para si misma, cubriéndose la boca para no gritar o exclamar alguna estupidez.
—¿No puede ser qué? — dijo una voz a sus espaldas, sobresaltándola.
Se giró bruscamente y encaró al dueño de su frustración con nombre. Debía ser una broma.
—Eres virgen — declaró con la voz queda, casi incrédula.
Ojala lo hubiera negado, porque de pronto el letrero se hizo visible y si, su querido Sasuke era virgen. Que se la tragara la tierra, estaba hiperventilando.
¿Cómo un hombre como él podía nunca…?
Era una locura.
—Por eso no querías… — Venga, no lo iba a decir, ambos se estaban poniendo rojos como tomates.
—Me sorprende que tardaras tanto en darte cuenta — sentenció.
—¿Entonces tengo razón? — inquirió, sorprendida — ¡¿Eres virgen?!
Él hizo una mueca de desagrado y se sirvió un poco de vodka, de pie a lado de la mesita alta. No respondió, no directamente, pero el silencio le proporcionó a Karin la respuesta que temía oír. ¿Por qué temer? No tenía idea.
Parpadeó un par de veces, intentando digerir la nueva información y se tranquilizó un poco. Agachó la cabeza e intentó pensar en que decir o hacer.
—Nunca — lo escuchó hablar, con la voz grave — Nunca me importó ese aspecto de la vida, todos mis deseos eran completamente distintos a aquellos. No pensaba en otra cosa que venganza. Mis planes siempre fueron más importantes que perder mi tiempo así.
Dios bendito, tenía razón. Nunca le debió cruzar por la mente el follarse a una mujer porque, a decir verdad, lo único que aparcaba al completo su mente era el volverse mas fuerte y matar a su hermano. Pero luego una cosa llevó a la otra y terminó haciendo otras cosas menos tirarse a una jodida mujer.
Valga, había razón en su conjetura.
—Oh, Sasuke… — canturreó mostrando una fina sonrisa y un sonrojo en las mejillas. Se acercó poco a poco hacia él y se quitó los anteojos.
Venga, ahora el aturdido era él.
¿Qué esperaba después de aquel intento de confesión? ¿Follar por primera vez como compensación?
—Podemos remediarlo — dijo con aquel tono de voz picara, anunciándole una persecución sexual — La verdad es que no tengo un alto conocimiento en… bueno, ya sabes — jugó con el armazón y los alzó a la altura de la boca — Pero podemos aprender.
Ah, ya, ¿y ahora debía asentir y lanzarse a la cama como perros en celo?
No era tan mala idea, después de todo.
—Karin, entiende que…
—Lo comprendo, Sasuke. Lo comprendo muy bien, porque yo… bueno, es que… también soy virgen.
Touché.
¿Y decían que lo habían visto todo? ¡Pues no!
Si Naruto los escuchara estaría muerto de la risa, pues el rubio se jactaba de ya haber conocido esos majestuosos lares junto a su Sakura-chan, aunque ésta lo hubiera mandado a dormir al sofá al enterarse que lo había divulgado (aunque solo se lo había contado a Sasuke y Karin).
Si, serían su hazme reír un tiempo, y eso no les agradó en lo mas mínimo a ninguno de los dos. ¿Qué era mas humillante si no ser el superviviente Uchiha y Uzumaki mas codiciados en Konoha, a serlo pero siendo vírgenes?
No había pecado en serlo pero… ¿a los veinte? ¿ya viviendo juntos desde hace meses? ¿con planes de boda? Estarían fritos si alguien se enteraba, pero, ¿por qué pensaban en eso?
Volviendo al tema insinuación mode on de Karin, Sasuke aceptó que, uno: de verdad le gustaba su novia.
Dos: Ansiaba formar una familia.
Y tres: ¿Por qué jodidas madres Naruto le ganaría en algo dos veces?
Si ya había ganado en perder la virginidad, entonces ganaría siendo mejor perdiéndola y disfrutando de ello.
Que bueno que Karin no era quisquillosa, porque entonces todo el labor recaería en él. Y que bueno que ambos eran inexpertos jugando a serlo, porque podrían aprender de las fantasías mutuas.
Que bueno que Karin se dio cuenta, porque no aguantaría otro día sin probar de aquello.
Ambos tomaron partida y se lanzaron como animales en celo a la cama.
