CAPITULO 10
Sasuke y Hinata entraron al segundo camerino, no era muy grande, tenía cuatro literas, dos en dada pared, y en el fondo había un estante con la ropa. El Uchiha tomó un jeans negros y una remera del mismo color, mientras que Hinata agarro unos jeans azules y una camisa a cuadros de tonos rojos que se amoldaba perfecta a su figura pero que no exponía ni resaltaba mucho, ya que eso no le gustaba.
Ninguno pronunció palabra, salieron de ese camerino y se dirigieron a los baños.
-Si necesitas algo estoy aquí Hime- Ella solo le sonrió.
-Gracias Sasuke-Kun- Y ambos entraron a los baños.
Sasuke comenzó a sacarse la camisa y el pantalón negro que llevaba puestos, dejando ver su pálida y tersa piel y su esbelta pero muy varonil y guapa figura quedando solo de boxers. Y del otro lado de la pared Hinata hacia los mismo, se sacó su remera, y al igual que el Uchiha dejo ver su blanquecina y suave piel, su largo cabello caía por su espalda con tonos azules, poseía una hermosa figura y era muy bien dotada, luego prosiguió con su short, sus bragas y por ultimo su sostén.
En los cuartos que se encontraban eran iguales, eran pequeños, tenían unos estantes para dejar la ropa sucia y ahí también se encontraban los jabones, shampoo, cremas entre otras cosas de baño.
Pero ahí no estaba la bañera o la regadera, sino que tenían un pequeño pasillo que conducía hacia estos. En el caso de Sasuke el pasillo lo llevaba un par de metros hacia adelante y luego hacia la derecha, y en el caso de Hinata igual pero en vez de ser por la derecha era hacia La izquierda.
Envueltos en una toalla, que tomaron de los estantes de al lado, se dirigieron por aquel pasillo.
El cuarto que los esperaba era muy hermoso, baldosas blancas en las paredes y en el piso, una gran bañera que parecía un jacuzzi que se encontraba en el centro de esa gran habitación, pero también tenía unos grandes estantes aprovisionados con objetos de baño, toallas y muchas cosas, pero más atrás se encontraba un gran ducha también.
Ambos comenzaron a caminar y llegaron al final del camino, se toparon con una puerta.
Al abrir dieron con aquel baño, pero con algo más.
-¡Hinata!-
-¡Sasuke-kun!-Gritaron al unísono.
Estaban semidesnudos, en la misma habitación.
"Espero que esto no sea una treta de ninguno de los dos" Pensó Sasuke furioso.
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-Oye Itachi, tengo una duda- Dijo pensando Tomohisa.
-¿Cuál? –Preguntó sin dejar de prestarle atención a la revista que leía.
-¿Cuál es el baño que está unido por dos habitaciones? ¿El de la derecha o izquierda?-
-El de la derecha ¿Por qué preguntas?- Dijo cambiando de página.
-P-por nada- Y forzó una sonrisa, y hundió su cuello en sus hombros. "¿Cómo puedo ser tan bueno para meter la pata?, pero si voy ahora capaz no salga en una pieza"
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Volviendo al baño, ambos estaban en silencio y ninguno movía un musculo, estaban tan pálidos que parecían una hoja de papel y claramente se preciaba en sus rostros los nerviosos que estaban.
-L-lo siento Hime, me voy- Se había tapado los ojos con la palma de la mano y daba media vuelta para irse.
Pero ella tomó su mano y no lo dejó avanzar, estaba tan nerviosa y sonrojada y aunque ya hubieran pasado una noche juntos seguía teniendo vergüenza, pero ella quería estar junto a él y capas ese sería el último momento en que estuvieran completamente solos.
-P-por favor, quédate- Pronunciar esas palabras había sido difícil para ella y no podía sacar la mirada del suelo.
-Te has vuelto muy pervertida Hinata- Se rió un poco y luego se dio media vuelta y la abrazó. Y a Hinata aquel comentario le provoco mucha vergüenza.
-Pero… no puedo evitar que me guste- Decía mientras la levantaba entre sus brazos y la llevó hasta la ducha, abrió la mampara de la ducha y entró con ella.
Ninguno pronuncio palabra, él la bajó con sumo cuidado y Hinata aun con su sonrojo se dio media vuelta y abrió la llave del agua, que comenzó a mojarlos.
Él la amaba, y quería que sus momentos juntos fueran así siempre. Solos, y con ese sentimiento de tranquilidad y comodidad que los invadía. La abrazó por detrás y permanecieron unos instantes en esa posición inmóviles mientras que el agua corría por sus cuerpos.
-Te amo Sasuke- Dándose media vuelta y quedando frente a frente dirigiéndole una sonrisa sincera y feliz.
-Y-yo también te amo Hinata- Lo había tomado por sorpresa y se había sonrojado al igual que ella.
Sasuke paso sus brazos por su cintura y Hinata por su cuello, sus rostros quedaron a milímetros de distancia, se miraron por un momento que les pareció horas y se besaron hasta que sus pulmones reclamaron oxígeno.
-Hime- Logró decir entre besos.
-¿Q-que sucede?- Detuvieron por un momento sus besos.
-No nos deshicimos de las toallas- Y señaló su cuerpo. Hinata ya estaba tan sonrojada que nada mas podría hacer que su rostro tomara más color del que ya poseía y solo asintió levente.
-Si no quieres quitártela no hay problema Hime- A lo cual Hinata solo respondió.
-Tú me quitas la mía y yo la t-tuya- Le susurro al oído.
-Muy pervertida- Y solo rieron a la misma vez.
El cambio de ambos era sorprendente junto al otro, Hinata había juntado tanto valor como para lograr decir aquello solo por le seguridad que encontraba junto a Sasuke.
Sasuke tragó grueso, aquellas palabras lograron excitarlo de gran manera. Y cuando sintió las suaves manos de Hinata acariciar lentamente su espalda hasta llegar a su cintura sintió una sensación de placer magnifica y luego su toalla cayó.
Ahora era su turno, con pequeños besos y algunas mordidas dejo un rastro desde su cuello hasta sus hombros que provocaron suspiros en Hinata y que a él solo lo excitaron más.
Acaricio aquellos tersos hombros y luego se deshizo de aquella molesta toalla, quedando así los dos desnudos.
Como a cualquier persona al llegar a la pubertad el deseo sexual despierta, pero en ellos había sido algo tardío y ahora comenzaba a surgir y era el momento de Hinata.
Ella tomo la iniciativa, dando pequeños besos en el cuello de Sasuke, descendiendo lentamente hasta llegar a su clavícula y luego descendió aun mas hasta llegar a sus pectorales, estaba logrando que delirara de placer al sentir sus labrios rozar con su piel.
-Esta no es la tímida Hinata, que no podía articular palabra…- Le había mordido un pezón, y no había podido seguir ablando.
Entonces ella, le mostró a Sasuke una nueva faceta de su personalidad al levantar la mirada, una mirada lasciva, era diferente tanto así que parecía otra persona.
-Pero… puedo acostumbrarme- La verdad se sentía realmente extraño, pero se sentía feliz, y no sabía cómo expresarse, siempre fue indiferente y frío, pero Hinata lo cambió, por eso quería serle cien por ciento sincero, expresarse solo con ella, y sería suficiente.
-Espérame un momento- Dijo Sasuke y abriendo la mampara salió de la ducha dejando a una desconcentrada Hinata adentro preguntándose si había hecho algo para molestarlo.
Hinata se afligió, pero al escuchar la voz de Sasuke se tranquilizó.
-Hime, ven aquí- Después de todo el esfuerzo que le había tomado poder dar el primer paso sus nervios regresaban, lentamente abrió la mampara y buscó con la mirada al Uchiha, pero no lo veía por ningún lado. La inmensa bañera que se encontraba en el centro de la habitación estaba repleta de agua y espuma, cosa que halló extraño.
"Esto debe ser una broma de Sasuke-kun" Pensaba para sus adentros, así que silenciosa y cuidadosamente se dirigió hasta esta. Pero cuanto estuvo cerca de los costados él apareció detrás de ella alzándola en sus brazos. Y le robó un apasionado beso hasta que el aire hizo falta.
-Estoy muy feliz- Las mejillas de Hinata fueron adornadas por su tan natural sonrojo.
-¿Eh?- Tenía la guardia baja y ante aquellas palabras había quedado asombrada.
-Sí, feliz de que nos reencontramos, de que seas mi novia, de estar contigo, por eso quiero aprovechar lo mejor posible.- Aún con ella en brazos comenzó a entrar en la bañera, parado en medio de esta con cuidado comenzó a sentarse.
Sasuke tenía su espalda recostada a la pared de la bañera con sus ojos cerrados, soltando unos leves gruñidos de placer, mientras que Hinata estaba a horcajadas sobre él, agarrando con una mano su hombro y con la otra recogía su largo cabello azul detrás de su oreja para que no la molestase en su labor de besar el cuello de aquel hombre.
-E-eres delicioso- Se estaba volviendo loca, la nueva Hinata, que temporalmente había despertado era más decisiva y valiente se encontraba sumergida en el placer, tenía sus ojos entrecerrados y sus mejillas de un tono rojizo a más no poder.
-Pero tú lo eres aún más- Y cambiaron los papeles, era él quien besaba su cuello ahora y era ella la que ahora suspiraba de placer.
-Mmm… S-sa-haa- El Uchiha no le daba lugar para pronunciar palabras, se sentía muy orgulloso de robarle suspiros.
-E-estamos aquí para bañarnos- Paró de golpe, y la miró con una mirada que tenia grabadas las palabras "¿Enserio Hinata? ¿Enserio?" a lo que ella solo soltó una risita nerviosa y él obstinado se dio media vuelta y señalo su espalda.
-Si tanto así lo quieres, talla mi espalda-
-Hai- Tomó una esponja que estaba en los bordes de la bañera y suavemente comenzó a tallar su espalda.
Aunque al principio el Uchiha estaba un poco desilusionado por no seguir con lo anterior no podía enojarse con aquella mujer. Cuando el trivial roce de aquella suave mano hizo contacto con su espalda un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza, produciéndole una sensación de paz y serenidad mezclada con satisfacción.
-Em…- Su orgullo Uchiha aparecía de repente cuando menos lo necesitaba.
-¿Si?- Ella seguía con su labor de tallar suavemente aquella espalda forjada y ancha de una tez tan pálida como la suya.
-¿Tu p-podrías…- Las palabras no lograban salir de su garganta, era demasiado vergonzoso- ¿Tú podrías usar solo tus manos?
-Si, como tú quieras- Dulcemente acariciaba la espalda de aquel hombre que hervía de la vergüenza por haber pedido aquello, aunque no se arrepentía en lo absoluto de sentir aquella gloriosa sensación.
Porque después de todo, en ese momento no le importaba nada mas sino aquella persona que lo hacía sentirse especial.
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Itachi acaba de leer su revista y pensó que aquellos dos tardaban demasiado.
-Se están tardando demasiado, iré a echar un vistazo- Se paraba de su silla cuando Tomohisa lo hizo sentarse nuevamente.
-No te preocupes Itachi-kun, están bien, no son niños- Estaba demasiado nervioso y sudaba un poco. Si Itachi llegaba a interrumpir la situación se le saldría de las manos y no podía permitir eso.
-Mmm… tienes razón, ya no son niños… para nada- Y una sonrisa malévola se forjo en sus labios provocándole un escalofrió a Tomohisa.
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Mientras tanto en otro lugar…
-Sa-sasuke-kun, ah- Dijo con sus ojos cerrados.
-Quédate quieta Hime que no puedo hacerlo bien-
Sasuke se encontraba en su posición original mientras que le tallaba la espalda a Hinata, a quien tenía enfrente.
-Terminé- Pronunció el, y rápidamente Hinata se daba vuelta para quedar frente a frente a Sasuke quedando a horcajadas nuevamente.
Hinata era tan inocente como una niña pequeña, y aunque casi todo el tiempo fuera tímida, se había olvidado completamente del hecho de que se estaba bañado con su novio y mejor amigo de su infancia…completamente desnudos.
Por otro lado Sasuke no era así y no podía evitar que sus latidos se aceleraran y un leve sonrojo apareciera en sus mejillas por tenerla tan cerca de él.
Se sentía como que en cualquier momento saltaría como un lobo sobre su indefensa presa.
-Muchas gracias Sasuke-kun- Hinata no lo había notado pero estaba demasiado cerca de Sasuke, el nivel del agua no alcanzaba a cubrirle los pechos, pero la espuma cubría lo suficiente.
-D-de nada- Mantenía su rostro de lado con su mirada hacia la pared intentando no comerla con la mirada. Al principio no había sido tanto los impulsos y lograba contenerse pero conforme pasaba el tiempo, esa sensual mujer lo encantaba más y más convirtiéndolo en un esclavo por tanta dulzura.
Era obvio no se había enamorado de ella por su escultural figura sino por lo dulce y gentil que era, por su amabilidad y fortaleza. Sus ojos dejaban ver el interior tan puro de su alma, ellos estaban unidos por un lazo más fuerte que la misma muerte por ni esta sería capaz de separarlos
-Sasuke-kun estas muy rojo, es raro.- Y puso su palma sobre la frente del Uchiha, a lo cual solo logró ponerlo más nervioso y que se sonrojara mas.
-¡Tienes fiebre! Debemos salir de la bañera y secarte antes de que empeores- Estaba preocupada por él, pero no era la fiebre sino ella la causa de todo.
"Si salimos todo pasa"-¡Ahh! ¡Hinata cúbrete!- Hinata estaba saliendo de la ducha, la espuma cubría la mayoría del cuerpo, pero aun esta se escurría y desaparecería en algún momento.
-Pero si…- Entonces hubo un click en su cabeza, su cara se volvió roja en un santiamén, recordó que estaba desnuda, tomó una toalla lo más rápido que pudo y se cubrió.
Regresando a Sasuke, no sabía porque de pronto le afectaba tanto ese tipo de situaciones, después de todo ella era su mujer. Y aunque no quisiera admitirlo y ponerse cursi de alguna manera sabia que también sería su futura esposa y madre de sus hijos. Después de todo él solo sería capaz de amarla a ella de esa manera especial.
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