Sonaba y sonaba aquel teléfono tipo candelabro que yacía sobre el escritorio de aquella oficina, hasta el momento abandonada; pero que pronto fue visitada por una chica de hermoso cabello azul noche que corría desesperada al teléfono.

-¿Hola? Buenas tard...- Saludo cortésmente por teléfono pero fue interrumpida.

-Minato, llama a Minato- Decía la mujer del otro lado del teléfono.

-Lo siento madame pero Minato se encuentra trabajando no podrá ate..

-Entonces llama a Kushina, es urgente.

-Si Madame enseguida. ¿De parte de quién?

-Hinata soy yo Stunade.

-¡Stunade! Aguarde un momento.

Hinata corrió aún más desesperada, mientras sonaba el teléfono ella ya había tenido un mal presentimiento y ahora esa presión en su corazón aumentaba, ¿que era? ¿Sería solo su imaginación? Llego a la habitación de Kushina y golpeo suave no quería parecer impertinente.

-Hinata, ¿qué sucede?- Dijo Kushina ya en la puerta.

-Lamento interrumpirla Señora Kushina, pero Lady Stunade está al teléfono y dice que es urgente.

-Gracias Hinata yo la atenderé desde aquí, vuelve a tus tareas. A Hinata! No te olvides que tienes clases de pelea con Naruto hoy.

-Si señora no faltare.

-Jajajaja Yo sé que si Hinata, por favor has que Naruto vaya.

-Sí, con su permiso me retiro.

Kushina tomo el teléfono tipo candelabro que se encontraba sobre el escritorio de su dormitorio y comenzó una pequeña charla, una lagrima caía por una de sus mejillas, seguida de otra más que escapaba pero esta vez por la otra mejilla. Colgó el teléfono, miro sus manos y se imaginó a su hijo en entre sus brazos. Su llanto se intensifico a tal punto que sus lágrimas no la dejaban ver bien, como pudo tomo el receptor y marco.

-Buenas tardes, ¿con quién ha..- Minato atendió el teléfono pero fue cortado

-¡Minato!, tu hermano, tu mamá tienes que ir rápido. Ve a la casa de Stunade, Minato.

-Tranquila mi amor, no llores tranquilízate y dime que pasa- Dijo muy suave y tierno.

-Mi amor lo siento mucho- Dijo intensificando su llanto- Tu hermano ha sido asesinado, Minato ve con Stunade me preocupa- Al ver que no respondía Kushina se preocupó- ¿Mi amor? ¡Minato responde!

-Kushina no me esperes hoy, ni te preocupes. Te amo- Fue lo último que escucho Kushina antes de que Minato colgara.

Hinata estaba arreglando el cuarto de su amado Naruto como era de costumbre, gracias a Naruto Hinata siempre tenía algo que ordenar. Aunque últimamente Naruto se quedaba mirándola mientras arreglaba su cuarto o le hacía charlas, o hacia su "tarea", y hoy no era la excepción.

-Hinata, ¿fuiste al instituto hoy?- pregunto mientras hacia su tarea.

-Si fui- Dijo mientras estiraba la gran sábana blanca sobre la cama.

-No te vi en todo el día- la miro de reojo a ver como reaccionaba.

-No, bueno yo... Estaba muy ocupada, por eso- dijo poniéndose algo nerviosa

-A bueno, tienes mucha tarea ¿no?- Hinata asintió con la cabeza mientras que seguía con su labor- Yo realmente no quisiera que fueras una empleada...- no pudo terminar ya que Hinata lo miro algo enojada.

-Yo misma me ofrecí a ser su empleada y Minato me brindo más de lo que pudiera pedir no solo a mí sino a mi familia- Naruto se levantó y la enfrento

-¿Porque te pones así? Yo no me refería a eso- se acercó un poco más- yo me refería a que haces muchas cosas y que creo que deberías descansar más- finalmente estaban a pocos centímetros, Naruto tomo la colcha naranja que Hinata tenía en sus manos- además hay tareas como esta que yo mismo puedo hacer- dijo ahora tendiendo la colcha sobre la cama el mismo- es más- dijo al finalizar con la cama, tomo los hombros de Hinata y la giro hacia la puerta- en el tiempo en que limpiabas mi habitación vas a descansar- dijo finalmente empujándola fuera de la habitación.

-Pero...pero- dijo Hinata luego de tanto silencio.

-Nada de pero, yo limpiare mi propio desorden, de veras- le lanzo una guiñada que la dejo medio en la luna.

-Bueno está bien- dijo Hinata mirando el suelo la verdad es que estaba muy cansada de tantas tareas que tenía y le agradecía mucho a Naruto por apoyarla- gracias Naruto...

-No hay de que jejejeje nos vemos- Naruto ya estaba por irse pero Hinata lo detuvo.

-Na..Naruto, hoy...

-¿Si Hinata?-le parecía que Hinata estaba muy tímida

-Hoy nos vemos en la práctica a las ocho en punto, en el jardín- dijo para luego salir corriendo

-¡Hinata espera!- le grito pero no pudo detenerla- ¿De que practica habla?

En la casa de Stunade:

-¿Madre?-Menciono Minato.

-Ya llegaste-dijo mirando a Minato para luego ver el cuerpo destrozado junto a sus rodillas- me temo que estamos en peligro hijo.

-Madre- Se le escapo una lágrima por una mejilla.

-Hijo no llores, sabes que a Nawaki no le gustaba ver llorar a los demás.

-Tampoco le hubiese gustado que su madre y su hermano no lloraran su muerte, Madre eres fuerte pero de nada sirve sufrir en silencio- dijo abrasando a Stunade y tapando su cara con su pecho para que ya no viera el cuerpo destrozado.

-¡Nawaki!- grito Stunade ahora en llanto, solo Minato podía hacerla liberar toda angustia.