Las dppgz no me pertenecen ._.


-Ah…- suspiré una vez más, el tiempo pasa con lentitud, de estar junto a mí ventana no me canso de estar. Kaoru duerme, Miyako lo hace también, con una sonrisa pegada a su rostro que no quiere desaparecer. Aún no sé porque yo conciliar el sueño no puedo, me pregunto si tu al igual que yo, lo mismo estarás haciendo. Somos tan parecidos que no puedo evitar pensarlo. De ti todo me encanta, de ti…

Hinata aparece de la nada…

Cierro los ojos por un momento, no quiero pensar en él. La persona que me lastimó.

Quiero olvidarla…

Sí, eso quiero hacer. Mi corazón palpita de repente.

Tengo miedo…

Ya no quiero que se apodere de mis sentimientos. Ahora ellos pertenecen a Brick. Una persona desconocida que me los arrebató y quiere tratarlos como la cosa más preciada que en sus manos pueda tener.

Hinata, tu ya eres pasado…

Y no dejaré que hagas lo que te de la gana conmigo. No seré otra vez una muñeca que pensaba todo el día en ti…

Ya no más…

De Brick no me podrás alejar. Estaremos juntos pase lo que pase, tomados de la mano y confiando el uno al otro hasta que el mundo acabe.

Mis ojos se abren de repente, no hay luz que me ilumine. Las nubes tapan la luna…

Al igual que Hinata cubriendo mis ojos para que a Brick ya no pueda ver jamás.

Sonrío triste, pero pienso en el chico que viene a entregar la caja de pizza, pienso en como estuvimos tan cerca, como su respiración chocaba con mi piel, cualquier recuerdo que tenga con él…

Las nubes se alejan, dejan ver al astro lunar que tanto me gusta ver, que por muchas noches me ha iluminado.

Quiero creer en mí misma… que aquellos ojos color lila no me hechizarán. Quiero creer en mí misma, que jamás volveré a desear, que la grisácea cabellera en mi nariz cosquillas pueda provocar. Quiero creer en mí misma… que esa sonrisa, la dulce y tierna sonrisa de Hinata… no me volverá a gustar.

Tengo a alguien… que me gusta y yo le gusto. Tengo a alguien, a quien quiero conocer hasta su secreto más oscuro. Tengo a alguien, cuya mirada me hace ir a un mundo desconocido, que el tener mis labios sobre los suyos únicamente por segundos, puede alegrarme las 24 horas del día…

Respiro profundo, la fresca noche me agrada, un mechón de mi pelo se va detrás de mi oreja. Sonrió de la nada, Brick de estar en mi mente no se cansa.

Iré a descansar, necesito descansar. Mañana será un largo día, mis vacaciones se han acabado y tengo que ponerme a trabajar, si no… ¿Quién mantendrá esta casa? Me acomodo en medio de mis dos chifladas amigas, ella hacen fruncen el ceño sin querer queriendo, pero al final sus brazos terminan en mi panza, abrazándome inconscientemente y sonriéndome como si yo fuera su madre.


-Que tal algo como ¿Quisieras ser mi novia? No, no me gusta… mejor, Sé mi novia por favor… Agggh… no lo sé- se rascó la cabellera rubia que tenía

-¿Problemas amorosos?- preguntó Butch tomando una bebida energética

-Algo… así…-

-Cuéntame, soy todo oído-

-Pues… le… le… le…- sus mejillas se tornaron rojas y miraba directo al suelo. El pelinegro le dio tremendo sape en la cabeza que hizo que todo le diera vueltas

-¡Maldita sea! ¡No puedo estar contigo por que no tardas nada en usar la violencia!-

-Claro… ¿Ya me vas a contar? O te empezaré a cobrar- dijo el chico desinteresado

-¡Le quiero decir que si quiere ser mi novia, idiota!- le gritó

-Mmm… pues dile- se fue dejando solo al chico ojiazul

-¿Qué…? ¿Eso es todo? Wow… que amigos tengo- término hablando solo mientras se recostaba en el sillón.

Butch entró a su habitación y se quitó su playera aventándola al suelo, al igual que un bote vació con un poco de agua azul. Se aventó sobre su cama cayendo boca abajo. Él tenía sus propios problemas como para estar ayudando a la nena rubia en los suyos. Se hundió aún más sobre su blanca almohada… él también quería saber como podía expresar sus estúpidos y cursis sentimientos a una chica más dura que una piedra: Kaoru. Sí, la chica de cabellos color azabache que se echo a llorar sobre su pecho y se quedó dormida sobre sus piernas. Y es que… ¡Ella podía hacerle de todo para ponerlo nervioso! Aunque no lo pareciera.

-¡AAAAAAAAAHHHH!- un grito se escuchó por toda la casa. A una velocidad impresionante Brick azotó la puerta, asustado.

-¡¿Qué rayos te pasa?-

-Nada… vete… déjame solo…- aún escondiendo su rostro hizo la típica seña del "shu shu" con su mano

-No me iré-

-¿Qué quieres?-

-¿Por qué gritaste?-

-Por nada-

-No recibirás tu salario esta semana- el pelinaranja ya se encontraba saliendo pero las súplicas de su amigo lo detuvieron

-¡Es mentira! ¡Me siento mal! ¡Es todo!- se levantó de la nada

-Mmm… sabes que no es verdad- se apoyó en la pared esperando una explicación.

-Problemas… con…- el chico de iris verdoso se sintió extrañamente estúpido por pedirle consejos al mayor de los tres ¡Jamás lo había hecho!

-¿Con chicas…?- subió una ceja

-Se…- se acostó de nuevo sobre su cómoda cama mirando al techo

-Le robe un beso mientras estaba dormida… ¿Hice mal?-

-Muy mal-

-¿De verdad? No puede ser tan malo… si se lo hubiera dado despierta le hubiera gustado… pero me hubiera golpeado…-

-¿Tan agresiva es?-

-No la conoces amigo… no la conoces- sonrió de medio lado

-Parece que te gusta-

-¿Me gusta? Eso tampoco lo sé... ella es… tan diferente a las demás-

-Y eso es lo que te gusta de ella ¿Cierto?-

-Supongo… nunca una chica me había llamado tanto la atención como lo ha hecho ella…-

-Te recomiendo que le digas antes de que sea demasiado tarde- el chico de gorra roja le mandó una sonrisa compresiva

-Trataré… gracias-

-Para eso son los amigos- estaba de nuevo a punto de salir pero el chico lo detuvo… otra vez.

-¡Oye!-

-¿Qué?-

-¿Cómo conociste a Momoko?- tenía una mirada traviesa mientras lo dijo

-Eh…-

-¡Yo también lo quiero saber!- apareció de la nada el rubio agarrando a Brick por los hombros y haciéndolo a un lado para pasar al cuatro del ojiverde.

-Aish… ¿Por qué a mí…?-

-¡Ya! ¡Habla! También necesito dormir- reclamó el menor, ya que él era el que se levantaba y despertaba a los demás para irse a trabajar.

-Am… Fue un día que mandó a pedir pizza, la tonta tomó la caja y se quemó, le dije que yo ponía la caja en la mesa…-

-Uy, ya iba con sus intenciones- dijo el pelinegro al igual que una chica emocionada

-No es eso idiota… - Brick se sonrojó a más no poder

-Ves, te lo dije- volvió a aclarar el chico rudo.

-Y ella se acercó demasiado, porque esa vez a ALGUIEN (apuntando a Boomer con la mirada) se le ocurrió echarme chocolate líquido mientras se comía un postre, el cual no pagó-

-¿Qué? ¿Yo? ¡Abogado!-

-¡Mentira! ¡Mi cliente volteó repente y a usted se le ocurrió toparse con él! ¡Caso cerrado!- dijo Butch haciendo un ruido con su puño.

-Son unos… Está bien fue eso, ella se acercó y me olió y nos besamos… Fin, adiós-

-Espera, espera, espera ¿La besaste o te besó?-

-Nos besamos…-

-No, no, no, no, no… alguien tuvo que empezar- entrecerró la mirada el rubio

-Yo también pienso lo mismo… de seguro tú te aventaste como el aventurero que eres-

-¡Ya dije que fuimos los dos!-

-Mmm… Momoko se ve muy inocente, me la creo de ti-

-¿Qué?-

-Él chico de cabello rubio tiene la razón Brick, no creo que Momoko se te haya aventado así de la nada-

-Olvídenlo, son unos amigos horribles, es más, sálganse de mi cuarto-

-Am… te recuerdo que ESTE es mi cuarto- sonrió el chico de edad intermedia

-Cl… claro… entonces me voy-

-Bien, gracias por la historia, tú también sal de aquí-

-Al fin que ya me iba, jum- y el rubio también se fue a su habitación.

-Buenas noches…- se habló así mismo Butch.


La alarma sonó en un cuarto con paredes rosa pastel. Momoko se movía de allá para acá. Rodaba por toda la cama ya que no había nadie más que ella.

-Mm… -

"¿Por qué no puedo abrazar a nadie…?" pensó para sí misma

Abrió los ojos con lentitud y estaba sola.

-¿Qué…? ¿Chicas…?- se levantó y bajó las escaleras buscándolas.

-¡Oigan! ¡No me gusta jugar así!- movió su cabeza para todos lados, hasta que encontró algo en la mesa, su estómago rugió de repente. Se acercó al mueble de madera y era un desayuno preparado por Miyako… porque de Kaoru… ella no volvería a comer nada.

"Momo tengo que irme a trabajar, si necesitas algo llámame. Ah… Kaoru salió a correr, pero dijo que no volvería a la casa, que se iría a la suya a por unas cosas, tenemos planeado quedarnos un tiempo en tu dulce hogar. Perdón si te sientes sola, mande a que te llevaran algo por, espéralo. Con amor Miyako."

-¿Algo…?-

Fue directo a ducharse. Regañándose a sí misma.

-Y según yo me levantaría temprano…- metió su rostro en el chorro de agua que caía.

"De seguro Yuki ha de estar furiosa…" pensó la pelinaranja.

Yuki, era una compañera de trabajo en un kinder. Sus vacaciones habían acabado y ahora tenía que haber ido a trabajar. Sin embargo su compañera sabía que siempre faltaba un día de la semana, lo que reducía su sueldo, pero era algo que la chica no podía evitar.

Terminó de asearse y de la nada sacó un álbum de debajo de su cama. Era un grande y pesado libro. Lo abrió lentamente y en la primera página estaban Miyako, Kaoru y ella, así pasaron aproximadamente unas cinco páginas, luego en las demás… estaba esa cabellera grisácea junto a ella. En algunas salía Momoko inflando sus mofletes y Hinata sonriendo. En otras Kaoru con una pelota de baloncesto junto a Hinata. Luego la rubia y él embarrados de chocolate mientras estaban en la cocina. Cuando daba vuelta a una página más, cada vez se veían un poco más grandes, la estatura, su rostro un poco más cambiado, diferentes cortes de cabello, etc. se detuvo de repente en una foto donde Hinata la cargaba estilo princesa y tenía una sonrisa de oreja a oreja, en cambio ella estaba sonrojada y a punto de gritarle, ese día habían ido a festejar su cumpleaños número doce.

"Es pasado… ya es pasado…" se regañó.

Cerró el grueso libro y lo puso donde debería de ir. Se cambio poniéndose un short de licra negro y una camisa que le quedaba grande y le llegaba a mitad del muslo. Su pelo aún no se secaba así que llevó una toalla consigo. Bajó las escaleras sacudiendo su largo cabello húmedo. Estaba a punto de aventarse contra el sillón pero su timbre de la puerta sonó. Gruñó al ver interrumpido su rato de descanso. Giró la perilla sin pensar en quien encontraría tras abrir la madera rectangular.

-¿Sí…?- levantó la vista sorprendida

-Aquí tiene- sonrió la persona que estaba enfrente de ella sosteniendo una caja de pizza.

-Pero, yo no mandé a pedir nada-

-Ah, aquí dice que es para la señorita Momoko- la chica miró para todos lados asegurándose que nadie la viera. Atrajo al chico dentro de la casa. Cerró la puerta rápido y lo estrujó entre sus brazos.

-Brick…-

-¿Cómo estas?- la chica se aferró a él a tal punto que enredó sus piernas en una de él y no lo quería soltar, aún así él caminó hasta dejar la caja de comida en la mesa.

-Pareces una niña-

-Lo siento, tenía muchas ganas de verte-

-Nos vimos ayer-

-Lo sé ¿Puedo besarte?- la pregunta lo extrañó.

-¿Desde cuándo pides permiso?-

-Desde ahora- y estiró sus labios rosas para llevarlos a los del pelinaranja

-¿Puedo?-

-Por supuesto-

Se miraron mutuamente y la chica besó al repartidor. Le gustaba todo él, lo amaba con cada milímetro de todo su ser. Todo en él era dulce que la provocaba.

-Te quiero- pronunció la ojirosa

-Yo también te quiero, me tengo que ir… cuídate- besó su frente y ella lo llevó hasta la puerta. Mientras él caminaba hasta su moto ella gritó.

-¡Y a la otra no se olvide de traerla antes de los treinta minutos! ¡O no le volveré a pagar!-

-¡Lo siento!-

Arrancó dejando una nube de humo y ella sonrió, orgullosa porque actuaba tan bien.


Miyako ya estaba desesperada por irse a comer, pero su turno parecía que no quería acabar. Sólo cinco minutos y la manecilla del reloj iba como tortuga.

-¡Mary! ¡Déjame irme ya! ¡Son sólo cinco minutos!-

-No, esta vez no lo haré por más que tus tripas hagan ruido- habló una mujer mayor que acomodaba varias cadenas con sumo cuidado mientras la rubia hacia pucheros.

-¿Por qué eres así? ¿Qué hice yo?-

-Llegar diez minutos tarde-

-Bueno…-

-Quedarte dormida la semana pasada-

-Ash… tú lo dijiste ¡La semana pasada!-

-Que un cliente se quejara-

-Que un… ¿Qué? ¿Quién se quejó?-

-Nadie, sólo quería molestarte-

-Jum… ¿Quién se iría a quejar por alguien como yo?-

-Yo lo haría…- una voz masculina interrumpió entre la conversación de mujeres, una voz que Miyako conocía.

-Oh, disculpe, ahora lo atiendo- comentó Mary

-No, no se preocupe, vengo a ver a la cajera-

-Ara~Miyako ¿Tienes novio?-

-No, es un amigo-

-Ja, pensé que ya habías aprovechado tu adolescencia, niña tonta- y se fue a la bodega a seguir sacando mercancía.

-¿Qué haces por aquí?-

-¿No te alegra verme?-

-Claro que sí, tonto, la otra vez te iba mandar un mensaje pero surgió algo-

-Tan mala conmigo como siempre, Miyako-

-¡Es verdad!-

-Te creo- sonrió el chico, por alguna razón la rubia se sonrojó y empezó a tartamudear.

-Ah… s… sí, sabía que, que dirías eso- tocó su mejilla para checar si tenía calentura.

-¿Quieres ir a comer algo conmigo?-

-Cl-Claro… ¡Ah! Pero mi… turno…- para cuando volteó a ver el reloj, daban las doce. El tiempo con Hinata siempre volaba, al igual que con un príncipe… ¿Príncipe? ¿No había dejado eso ya en su niñez? Rayos, volverlo a ver la alborotaba demasiado. Tomó su bolso y cerró el local con su típico cartel "Closed".

El chico abrió la puerta como todo un caballero, e incluso ofreció su brazo, ella nerviosa lo aceptó enredándolo con el de él. Caminaron así, sin percatarse de por dónde iban pasando.


-¿Qué va a ordenar señorita?- la sonrisa fingida aparecía por equis número de vez en el día.

-Ah… sólo una pizza de pepperoni… por favor-

-También tenemos la promoción compra dos pizzas de tamaño normal y dos postres a mitad de precio ¿Le gustaría?-

-Bi… bien, esa por favor-

El chico le dio su ticket y volvió a sonreírle.

-Ahora mismo la tendrá en su mesa.-

-Sí, gracias… Am ¿Puedes decirme tu nombre?-

-Por supuesto, mi nombre es Boomer, a sus servicios-

-¡Kyaa! ¡Es tan lindo!- susurraron el grupo de chicas se alejó a tomar asiento.

-¿Promoción?- preguntó Brick tomando una soda

-Deja, se me acaba de ocurrir- masajeó su sien, tanto grito hacia que le doliera la cabeza.

-Ya decía yo…- descubrió la mentira, terminó su bebida volteando hacia la gran ventana que daba conocer quien se encontraba paseando o perdiendo el tiempo en el gran centro comercial. La última gota de refresco transparente cayó en la lengua del pelinaranja. Parpadeó con lentitud y fijó su vista en cierta cabellera rubia que se le hacía conocida, y no era precisamente la de su amigo el cajero si no…

-Esa es…- y apuntó con el dedo mientras caminaba, el menor le prestó atención abriendo los ojos como platos.

-Miyako…-

-¿La mujer maravilla…?. Se escuchó la voz de Butch desde la otra habitación

-¿La conoces?- se dijeron los tres

-Sí… un poco- contestó el pelinegro

-Es amiga de Momoko- contestó el pelinaranja

-Es la chica que me gusta…- contestó el rubio

-Pues parece que a ella no le gustas, idiota, mira como va de pegadita con el otro chico de cabello grisáceo- rió Butch echando un montón de queso encima de la masa redonda.

-Grisácea…- se quedó pensando Brick… debía ser él, Hinata. Si Momoko lo conocía, obviamente Miyako también.

El que si no sabía ni que pensar era Boomer. Quería explicaciones ahora mismo, en ese instante. Intento llamarla un par de veces, pero lo mandaba al buzón ¿Tan importante era estar con aquél chico? Mandó mensajes pero no eran contestados. Estaba entrando en desesperación…

-Disculpe… ¿No va a atenderme?- le habló una mujer con sus dos hijos a su alrededor.

-¿Eh? Lo siento-

-No hay problema…-

-¿Qué desea?-


La pelota fue a encestar una vez más en el aro, su rebotar era el único sonido que existía en las canchas. La respiración de la chica era pesada y el sudor por su frente resbalaba. Lo secó por enésima vez y miró al cielo despejado. Tenía un sentimiento extraño atascado en sus pensamientos. Botó el balón y lo aventó, cayendo otra vez.

-Mmm… siento como si ayer algo hubiera pasado ¿Qué pasó? ¿Me habré perdido de algo?- descansó su dedo índice sobre su barbilla.

-Haber… veamos… mmm… Yo siendo golpeada por una pelota…- le hirvió la sangre por segundos al recordar a cierta persona que fue la culpable.

-Yo… llorando encima de Butch…- ahora su sangre se abultaba en sus mejillas

-Yo siendo cargada por Butch…- le estaba faltando un poco la respiración

-Yo… en las piernas de Butch dormida…- mordió su labio

-¡Eso es! Me quedé dormida- hizo una mueca con su boca (inserte aquí cualquier mueca)

-Y eso… ¿Qué… tal si me hizo algo mientras yo estaba…?- sus ojos se abrieron sin poder creerlo, más bien, estaba segura de que eso no podía pasar. No podía… ¿Verdad? Butch… ¿Podía sentir lo mismo que ella? Cuando estuvo tan cerca de él, podía escuchar sus corazones estar en una perfecta sincronía ¿A qué se debía? Había tantas preguntas y pocas respuestas… o mejor dicho, ninguna.

-No… ¿Qué cosas digo…? Imposible…- su mirada oculta tras su flequillo, una sonrisa triste sobre su rostro, ganas de llorar entraron, sentimientos que quería borrar. Sus manos fueron a su rostro, tapándolo por completo.

-Odio esto… lo odio…-


Un bocado de spaghetti desapareció al entrar por la boca de Miyako.

-Wow, tu apetito ha aumentado…- rió nervioso el ojilila. La chica levantó la cabeza y su sonrojo de notó rápidamente, tragó fuerte.

-Ajaja… un poco…-

-Tu siempre tan linda- sorbió un poco de su café

-Por cierto ¿Qué te trae por aquí?- fue directo al grano la rubia

-Asuntos familiares-

-¿Vienes tras Momoko?- le envió una mirada entrecerrada

-Puede ser… tal vez… aunque ya me di cuenta que no estuvo perdiendo el tiempo- le sonrió angelicalmente, la chica terminó su comida y limpió su boca con delicadeza, depositando a un lado la servilleta.

-Ella quedó destrozada cuando la rechazaste, no salía de su habitación más que para comer, tampoco iba a la preparatoria… poco a poco lo fue superando y volvió a ser la alegre Momoko que todos conocíamos, pero esa cicatriz siempre estuvo ahí… ¿Por qué lo hiciste?-

-Tenía problemas conmigo mismo, ella siempre me vio como su héroe ¿No? Ella… ella no me amaba en realidad, sólo me respetaba…-

-¡Pero tú la querías!- levantó la voz de la nada y luego reaccionó agachando la cabeza.

-Lo sé, pero estar con ella, sin que sienta lo mismo que yo, sería estar clavándome un trozo de vidrio cada vez que pensara en eso... era un amor no correspondido- dirigió su vista a la enorme ventana por la cual pasaban de un lado a otro personas de diferentes edades observándolos, como si fuera lo más interesante.

-Hinata… ella de verdad te quería, siempre hablaba de ti, de cada aspecto y virtud que te veía… sus ojos brillaban con el simple hecho de pronunciar tu nombre… ¿Eso era respeto?- apretó sus puños sobre sus piernas

-Yo… espero que sus sentimientos no hayan cambiado… reconquistarla, es otra de mis razones por la cual estoy aquí- una mirada llena de determinación llegó a los ojos de Miyako, un escalofrío recorrió su cuerpo, iba en serio. Saliva recorrió su garganta con fuerza.

-Pues… No creas que te ayudaré… Momoko, ella encontró a alguien, que la hace sentir bien, la respeta y la hace sonreír-

-Eso es sólo pasajero- sonrió de medio lado el mayor

-No lo sé, pero espero que no caiga en tu trampa Hinata, gracias por la comida- se levantó de su suave asiento y salió del lujoso lugar al cual la había llevado el de cabellos grisáceos.

-Bueno… supongo que tendré que visitar a Kaoru- suspiró el chico, levantando la mano para pedir la cuenta.

"No harás sufrir de nuevo a mi amiga… no lo harás…"


._. espero que les guste c: lo terminé hace días pero no tenía internet ~º.º~ bien, trabajo en el siguiente. Me marchó mucho sueño Zzzz...

dickory5: ._. ops! lo siento xD

Lia-sennenko: ay si -.- ni me recuerde, no supe que estaba fallando si mi internet o la cuenta s:

blossXbrick: fuck, te dará de todo D:! no lo mates

Angelic-bloody-night: jajaja lo sée, Hinata no esta tan maaal º¬º~

Caro: jajaj xD algunas respuestas en este cap. He vivido una relación así, nos amamos, nos besamos, etc. etc. pero jamás me pidió ni le pedí que fuera mi boyfriend :c

Fuutachimaru: xD espero que este capítulo también sea de tu agrado

Roxi gonzales: hahaha xd gracias por tu review Dan ò.ó no te metas con Brick

Hakkusyo - San: Es sarcasmo XD como se movió torpemente mientras lo besaba, ella dijo "wow... parecía que tu frente decía bésame" [en pocas palabras se burló de él XD] y él se burló de ella con "Tú besas muy 'bien' para ser tu primera vez" quiso decir, que besó extrañamente mal S:

Licci: aquí esta el siguiente capítulo, espero que te guste c:

powerdark: i knoww~pero ya sabes... debía hacer que la chica terminara en el piso por equis razón xd los raros son más felices c: XD

GRACIAS POR SUS REVIEW.

Kurousagii cambio y fueraa~