Descargo de responsabilidad: Inuyasha es obra de Rumiko Takahashi yo sólo la utilizó para crear este fan fic con único objeto de entretener sin ánimo de lucro.
Nota: Del párrafo que tiene esto "*". == es asignación en lenguaje de programación así que en este caso se puede traducir por equivalente o de igual forma que.
Bueno sé que se esperaban algo más largo, pero mis condolencias estoy tan acostumbrada a este tamaño que me cuesta cambiar, aún así este capítulo es el más largo creo. De todas formas si en el futuro hay algún capítulo que lo requiera lo intentaré pero no prometo nada. En resumen, a disfrutar del siguiente y gracias por comentar.
Juegos reunidos
El amanecer se acercaba, en la oscuridad de la noche habían pequeños destellos de luz, pero una luz casi cegadora se cernió sobre las cabezas de los asistentes. De ella dos figuras en el aire salieron con gracia. Una de ellas llevaba sujeto al brazo un bulto que parecía ser otro ser humanoïde, sólo cuando la luz menguó pudieron ver con asombro un Sesshoumaru que sostenía a Inuyasha por el tórax. La estoica figura miró alrededor y divisó a su madre, quien con una expresión decidida se situó ante ella.
– "Sesshoumaru, así que has logrado salir por tu cuenta ¿eh? Y veo que has traído a tu hermano de pasada ¿qué os lo habéis pasado bien?"- su madre comentó con ironía, a pesar de tener gran tamaño aún lo trataba como pequeño.
Sesshoumaru soltó a Inuyasha como un saco de patatas pesado.
– "Deja de fingir emoción, eso no pega contigo." -dijo secamente su hijo.
– "¡Oh que hijo tan cruel! ¡Yo que estaba tan preocupada por ti! Dejar a tu madre sola con estos humanos, ¡debería darte vergüenza!"
Inuyasha miraba la escena extrañado se sentía mal por ella, el tener un hijo así le daban ganas a cualquiera de pegar a Sesshoumaru, sabía que con los humanos y al resto los trataba como basura pero tratar a su madre así, no lo podía creer. En su interior estaba enfadado con él, pues él mismo daría lo que fuera por tener a su madre cerca, sin embargo, el resto de sus amigos quienes habían pasado un largo rato con ella no tenían la misma opinión.
-¿Que dice esta mujer? Ha sido ella la que ha venido al poblado, y en ningún momento ha mencionado su preocupación por el señor Sesshoumaru. Es más no ha parado de dar problemas desde que está aquí. Pensamiento de Kaede.
-Digan lo que digan son iguales en cuanto a carácter. Shippo == Jaken pensamiento.*
-Por budha, kami y cualquier otra divinidad. ¡Que no le diga mi insinuación! Aunque la verdad es todo un detalle no haberme pegado, - mirando a sango- ¡Uy que cara! es como si me leyera el pensamiento.
-Esta mujer... ¡si yo fuera su madre le pegaría un buen tirón de orejas hasta que aprendiera a tenerme respeto! Pero ahora que lo pienso, Totosai dijo que el padre de Inuyasha le dejó a cargo de su educación, - Sango empieza a desprender ira.- ¡la muy perra no ha hecho nada, no me extraña que haya sido tan malvado con los demás, y sobre todo con Inuyasha!
-Ay ya vuelven a discutir, este chico nunca aprenderá. Uy hablando de eso, quizá debería conseguir un nuevo alumno ¡me pica mucho la espalda y necesito un buen baño! Pensamiento de Totosai.
-Sí las cosas se vuelven feas me marcho, pero antes probaré la sangre de Rin ya que no la veré en mucho tiempo. Uy mejor no, ya no me acordaba está Sesshoumaru.. Mioga pensamiento.
-Al parecer la relación madre hijo es tan mala como la que tiene con su hermano ¿será cosa de familia? De ser así, si algún día tuviera hijos …
Imaginación de Kagome
Están cenando tranquilamente en una mesa repleta de comida, en el centro un gran bol con ensalada, a los dos lados unos platitos de habas fritas, para cada comensal un tazón de ramen, un vaso de arcilla lleno de agua, un plato con un pescado asado y en los laterales unas bandejas con frutas jugosas. Están ella, Inuyasha y dos niños pequeños, una niña y un niño. Cuando el niño coge una de las habas y se la tira a su hermanita quien no le hace caso pero al ver que repetía incesantemente empezó a llorar.
– "Mama el tonto de "... (lo dejó en blanco no se leer el futuro)" me está tirando habas."
– "Eso no es cierto son imaginaciones tuyas"
– "Niño deja de tirarle cosas." - dijo su padre.
La niña quiso vengarse y tiró un haba a su hermano, por suerte para su hermano fue a parar al ojo de Inuyasha.
– "¡Mierda tenías que heredar la puntería de tu madre!"
– "Inuyasha, SIENTATE ¡Porqué siempre me echas la culpa! ¡Ellos se comportan así porqué su padre se comporta como un crío!"
En ese momento los dos hermanos se están peleando, ahora con los puños el niño había robado el lazo que sostenía una de las coletas de su hermana.
– "!Dámelo es mío!" - la niña se quejaba.
– "Ahora ya no, su amo soy yo, preparate para ¡EL ATAQUE DEL LAZO! Ja ja ja."
Fin de la imaginación
– "¡Mi familia no será así!" - Gritó Kagome.- "Tú haber," -Señaló con el dedo a Sesshoumaru.- "no visitas mucho a tu madre ¿verdad?" -Sesshoumaru la ignoraba.- "¡Lo sabía! Bien pues has de saber que por tu culpa Rin va a vivir con ella."
– "¡Kagome! No diga que es culpa suya, yo ya les he dicho que voy a aprender a vivir en su mundo de la misma manera que he aprendido a vivir en la aldea." - Rin dijo en reproche.
Sesshoumaru al principio se le puso una cara de sorpresa, para luego poner una cara de fastidio y luego de ira. Nunca antes habían presenciado tantas emociones provenientes de él.
– "¡No tenías derecho de meter a Rin en todo esto!" - enfado dirigido a su madre.
– "Chico ¿estás enfadado?¿está enfadado?" - le preguntó a Jaken quien sólo gruñó un poco.- "¿No entiendo porqué te enfadas? Tu madre sólo le preguntó si quería vivir con ella una temporada y ella ha accedido."- Ahora ya le giró la cara.- "Encima que lo hago por tu bien para que no tengas que visitarla en estas condiciones, ¿o acaso no confias en tu madre?" - Ahora volvía a coger el collar con rabia. - "Sí debe ser eso, no confías en tu querida madre y por eso la dejaste desde un buen principio en esta aldea humana."
Ahora todo empezaba a encajar para el grupo de Inuyasha, hace tres años les pareció raro que Rin accediera a quedarse en la aldea por Kaede, con quien estuvo tan sólo unas semanas, pero ahora empezaban a sospechar que Sesshoumaru lo había organizado todo de alguna manera.
– "Que poca consideración con su madre." -habló una anciana del pueblo.
– "Sí, aunque sea demonio,una madre no debe recibir tal trato. No parece un buen partido para Rin." - Alegó otra.
– "¡Rin debería quedarse aquí con los humanos!"- comentó un anciano.- "Sí, aún es muy niña para tomar cualquier decisión!" -habló un hombre. - "Además, aquí hay muchos chicos que seguro que la harían feliz."- secundó otro.
Se estaba armando una buena entre los aldeanos, todos querrían que Rin se quedaran aunque fuera en contra de su voluntad otros opinaban que Kaede era muy mayor para llevar semejante carga. Inuyasha ya no lo podía soportar más, y habló con su peculiar tono conciliador.
– "¡CALLENSE TODOS YA O ME LOS CARGO! Si no fuera por esta mujer ya la habrían palmado muchas veces y en cuanto a Rin. Esa niña puede elegir como quiere vivir su vida, pero ¡desde luego que con personas como ustedes no me extraña que quiera volver con los demonios! ¡Sí es que los humanos sois todos unos egoístas!"
– "Inuyasha ¡SIENTATE!"
– "Kagome" - Decía esto con algo de dolor pues estaba en el suelo.
– "¡No tienes ni idea del daño que haces con tus comentarios! ¿O es que también nosotros somos egoístas?"
– "Kagome, yo..."
– "No hace falta que se preocupe por nosotros, ya sabemos como es Inuyasha de impulsivo." -comentó Miroku.
– "Además no lo hace con mala intención, sólo dice lo que nosotros no hacemos por cortesía."- Agregó Sango.
Conversación simultanea Rin, Sesshoumaru y su madre.
– "¿Que pretendes conseguir con esto, madre?"
– "¡Que chico tan pesado! Ya te he dicho que lo hago por vuestro bien, ya sabes como se pone el corazón de una mujer que no sabe donde para exactamente su amante."
Me considera su amante, uy ¿que vergüenza? Es cierto que me gustaría serlo pero todavía no lo he besado. (Rin empieza a ponerse roja) Mi único beso a sido con Shippo, bueno técnicamente era en su forma, pero ¿a que saben sus labios?
– "Madre, no digas tonterías Rin no es mi amante." - dijo secamente Sesshoumaru con un poco de sonrojo en las mejillas.
– "¿Ah no? Entonces ¿porque el pequeño demonio estaba preparando una cena íntima?"
Jaken ya estaba dispuesto a salir por piernas, cuando un golpe de Sesshoumaru le deja tieso en el suelo. No le dijo nada más ni se dignó a mirarle, simplemente le dio la espalda.
– "Le prometí a Rin que tendría una cena como las de antes, eso es todo." - le aseguró su hijo.
– "Ah, entonces ¿quieres que Rin se quede en el pueblo humano?¿No pretendes nada más con ella?" - inquirió la madre.
Sesshoumaru ya veía venir la estratagema de su madre. Él no le iba a dar el gusto, de buscarle pareja pero tampoco quería que Rin fuera con ella, la conocía demasiado bien para permitirle que la llenara de sus manías. Empezó a pensar más de la cuenta por lo que la madre dedujo cual sería su respuesta.
– "Feh (bufó) Eres la viva imagen de tu padre. Rin, este Sesshoumaru es un indeciso, si te quedas en el pueblo puede que estés a salvo de los otros demonios pero no de mí por lo que no permitiré que se acople contigo nunca, en cambio si vienes conmigo puede que me lo piense algún día en permitir tal unión."
– "¡Lo dice en serio!" - Rin saltó de alegría.
– "Por supuesto, la gran dama inu youkai nunca bromea con estas cosas."
Sesshoumaru estaba asustado, eran pocas las veces que sentía miedo. La última vez fue cuando olió la sangre de demonio de Inuyasha. Ahora sentía miedo por algo más, sentía miedo no de perder a Rin sino de conseguirla oficialmente, lo que significaba que la vida que estaba haciendo desaparecería y el cambio ¿le iba a gustar?. Fue entonces cuando Inuyasha hizo su discurso.
– "Rin, haz lo que quieras." - Finalmente Sesshoumaru comentó.
La pequeña Rin iba a hacer su último discurso de despedida para el pueblo, no iba a tardar mucho pues insistía mentalmente en ir al palacio Inu, sin embargo para Sesshoumaru le esperaba algo bueno.
:P Os dejo en ascuas, si queréis la continuación esperad al siguiente capitulo, claro. Ja ja aj (Risa malévola) Si es que soy más mala que Naraku.
