¡Sorpresa! Les traje el epilogo 3
MUCHISIMAS GRACIAS a todos ustedes por acompañarme en este nuevo fic =') Agradezco todo su apoyo, sus comentarios, sus favoritos, sus follows, realmente me hacían los días 3
¡Los quiero mucho Prisioners!
Espero realmente que no sea la última vez que sepan de mí. =3
Ok ok, sin más….
ENJOY!
SECOND CHANCE
EPILOGO
—¿Ya viste a ese hombre?
La rubia miró a su amiga.
—¿Cuál?
—El hombre que está sentado en la mesa redonda.
—Es sexy.
—Lo sé, ¿apoco no? ¿Crees que debería ir a hablar con él?
La rubia miró con cautela.
—No veo ningún anillo de bodas.
Blaine era el hombre que se encontraba sentado en la mesa redonda, metiendo el tenedor en su pastel. Muchos ruidos circulaban a su alrededor; el cantante, los invitados bailando y riendo. Él se encontraba solo en la mesa hasta que una mujer muy joven se sentó frente a él.
—Hey, tú. —Sus labios brillantes llenos de gloss. Aparentaba unos veinte. Blaine le devolvió la sonrisa.
—Hola —respondió amablemente.
Ella se inclinó sobre la mesa y cogió un poco de merengue con un dedo cuidadoso, llevándolo a su boca.
—Soy Natasha.
—Blaine —dijo, el ahora, hombre de rulos.
—Encantada de conocerte. —Ella lo miró con sus ojos verdes revoloteando sobre su camisa de colores nítidos y chaqueta oscura—. ¿Dónde está tu esposa?
—No tengo una.
—¿Tu novia?
—Tampoco tengo una de esas.
—Oh —Natasha sonrió como si supiera un secreto. Ella abrió su linda boquita, probablemente para preguntarle si quería bailar, pero un toque rápido en su hombro y ella rápidamente se calló.
—Te lo voy a robar por un minuto o dos —la novia le guiñó un ojo antes de extender una mano a su hermano. Blaine sonrió agradecido y puso su mano en la de ella, sintiendo un suave guante blanco en la suya.
—¿Dónde está el novio? —Blaine preguntó en voz baja. Realmente nunca le había gustado bailar, pero no podía decirle que no a Giselle.
—Bailando con su madre —dijo ella—, o mi madre ahora, en realidad. Hum... ¿Blainey?
—¿Hum?
—A ti… te agrada Leonard, ¿no es así?
—¿Eh? Claro, parece un buen chico.
—Pero ¿realmente te agrada? Quiero decir... nunca lo conociste —Giselle se mordió el labio—. Sé que todo esto fue un poco brusco…
—La verdad sí me sorprendí un poco cuando me llamaste la semana pasada diciéndome, hola, me voy a casar, sería agradable si asistes a mi boda.
—Estoy muy contenta de que hayas llegado volando, sin embargo —Giselle sonrió y puso su barbilla en su hombro—. Sé que estás muy ocupado. Significa mucho para mí.
Blaine no había logrado su sueño de infancia de convertirse en una estrella de rock, pero había crecido trabajando con verdaderas estrellas de rock. Él era un famoso compositor muy demandado, y hace apenas una semana había estado en Francia colaborando con el nuevo grupo de sensación. Él sabía que se convertirían en algo más grande, después de todo, él escribía sus canciones. No habían sido muy felices cuando se enteraron que Blaine tendría que irse por unos días, pero era la boda de su hermana, él no se la habría perdido por nada del mundo.
La canción terminó y los hermanos dieron un paso atrás. Giselle le dio una última sonrisa y se volvió para encontrar a su marido.
Su marido. Blaine suspiró con nostalgia. Con su rizado cabello negro, con los ojos ligeramente encendidos y remarcados, y los labios rojo rubí, Giselle parecía una estrella de cine. Ella estaba en un impresionante vestido de Vera Wang y ahora, mientras echó la cabeza hacia atrás y se rio de lo que acaba de decir Leonard, Blaine se dio cuenta de que en realidad había crecido.
Blaine echó un vistazo a su reloj y retrocedió lentamente de la habitación. Era esa noche. Lo sentía, de alguna manera simplemente lo sabía. Encontró a su madre y le dio un rápido beso en la mejilla antes de salir.
88888888888
A medida que pasaron los años, el éxito de David había aumentado. Se había trasladado a París hace años y la pequeña tienda de su propiedad por la calle se había convertido en uno de los cientos de boutiques.
Algunas cosas nunca cambian, pero cuando Blaine colocó la llave en la cerradura y entró, su corazón se hundió mientras miraba a la repisa de la ventana. La repisa de la ventana vacía.
A veces se preguntaba si estaba chiflado, si todo había sido sólo producto de su imaginación. Un maniquí no podría haber despertado, ¿verdad?
Blaine entró a la tienda, cerrando la puerta detrás de él con un suave clic. Sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, la única fuente de luz de la luna que entraba por la ventana. Él era el único en la tienda. Tal vez David había tomado al maniquí y se lo había llevado con él. Blaine no tenía manera de saber a ciencia cierta… pues no lo había visitado en años.
El silencio fue abruptamente interrumpido cuando un gran estruendo hizo eco a través de la tienda. Blaine dio un salto y se dio la vuelta, con el corazón palpitante. Su boca se abrió cuando vio la figura familiar en el suelo.
Kurt se retorció en el linóleo, con las piernas tambaleándose mientras se levantaba. Sus manos buscaron a tientas en la oscuridad algo para aferrarse y Blaine inmediatamente se acercó a él, envolviendo sus brazos alrededor de su pequeña cintura. Kurt se quedó sin aliento en su cuello y se echó hacia atrás.
Lo miró con incredulidad.
—¿Blaine? —puso sus manos sobre los hombros de Blaine, aferrándose fuerte— T-tú volviste. Esperaste por mí —las lágrimas se derramaron por sus mejillas y Blaine sonrió tranquilizadoramente, llevando una mano al rostro de Kurt. Le secó las lágrimas como Kurt había borrado sus lágrimas hace dieciocho años.
—Tú también me esperaste —murmuró Blaine, tirando de Kurt contra él. Kurt parecía moldearse perfectamente en él, acarició con su mano el pelo castaño y delgado. La mejilla de Kurt rozó la suya cuando dirigió su boca a hacia su oreja.
—Creciste —Blaine lo apartó con el brazo extendido cuando Kurt lo miró—. Tu cabello —Kurt dejó escapar una pequeña risa mientras pasaba una mano por los rizos sueltos de Blaine—. Tú... te ves tan diferente.
—¿Diferente bueno? —Blaine sonrió tímidamente, deslizando su mano hasta la cadera de Kurt.
—Extremadamente bueno —Kurt se inclinó hacia delante y rozó su nariz con la de Blaine, sonrojándose.
Blaine no pudo soportarlo más. Puso una mano bajo la barbilla de Kurt, ladeó la cabeza y lo besó profundamente. Kurt suspiró feliz y envolvió sus brazos alrededor del cuello de Blaine, jadeando cuando Blaine deslizó su lengua por sus labios. Kurt nunca había besado así antes, así que gimió, deslizando su mano por el brazo de Blaine.
—Oh, Blainey —Kurt dijo sin aliento cuando Blaine se apartó. Estaba levemente sonrojado, prácticamente fusionado contra el otro hombre—. ¿Vamos a, hum...? —se sonrojó aún más y de pronto pareció estar muy interesado en la cremallera de su chaqueta.
Blaine sonrió ante la castidad de Kurt, su falta de experiencia, y le apretó la cintura.
—Yo no voy a hacer nada que no quieras.
—Es que... bueno... hum —Kurt se mordió los labios y sintió fuertes mariposas en el estómago. Movió sus rodillas para no encontrarse con la mirada de Blaine. Por último, le susurró—: sí quiero.
Blaine lo besó de nuevo.
—Y antes de que se me olvide, como lo hice antes... —frotó la parte baja de la espalda de Kurt—. Te amo.
Kurt sonrió con complicidad.
88888888888888
Blaine estaba despierto pero mantuvo los ojos cerrados. Se sentía como si estuviera soñando, como si todo fuera demasiado bueno para ser verdad.
Hubo otras mujeres, otras novias. Ninguna relación demasiado seria, pero lo ayudaba a disminuir el dolor por un tiempo corto. Pero esta noche, Blaine se había dado cuenta que en realidad sólo tuvo sexo con esas mujeres, nunca hizo el amor.
Finalmente abrió los ojos, se levantó cuando se dio cuenta que estaba solo en la cama.
Se tranquilizó al ver que Kurt se encontraba delante de la ventana, con las manos sosteniendo las cortinas abiertas. Estaba mirando a la luna llena. Había pasado un mes desde que él y Blaine se habían reunido.
—Kurt —Blaine le llamó suavemente, relajándose contra la almohada—. Vuelve a la cama.
—Ya voy —Kurt murmuró distraídamente, mirando a la luna. Puso a Blaine nervioso al pensar que Kurt podría desaparecer nuevamente frente a él en cualquier momento. Al parecer por fin esta vez estaba aquí para quedarse, porque Kurt finalmente dejó las cortinas caer de nuevo y se metió en la cama, dejando caer su cabeza sobre el pecho de Blaine.
—Te amo —Kurt murmuró—. En caso de que no te lo haya dicho antes.
—Me lo has dicho un millón de veces —Blaine sonrió y acarició la espalda de Kurt—. Pero me encanta escucharlo. —Era como si Kurt estuviera confirmando que la maldición se había ido—. Hey, ¿Kurt?
—¿Mmm? —Kurt cerró los ojos y abrazó a Blaine posesivamente.
Envuelto contra Kurt, envolvió sus brazos alrededor de su cintura rozando sus labios contra su hombro.
—Buenas noches.
—Descansa.
Kurt acarició los nudillos de Bline y miró a la ventana. Las cortinas estaban abiertas sólo un poquito y entrecerró los ojos, tratando de encontrar lo que estaba buscando. Sus ojos cristal se centraron en la luna y sonrió.
FIN
Awwwwwww =3 Espero hayan disfrutado esta hermosa historia. MUCHISIMAS GRACIAS POR LEER 3 GRACIAS POR TODO =)
¡Tengan linda noche! Y nunca nunca dejen de sonreír, recuerden que siempre existe una…
Segunda Oportunidad
