09.- La selección y el hurón


Los "nuevos", en todo sentido de la palabra, profesores, me acribillaban con preguntas durante el desayuno.

—¿Y qué hacemos si algún niño llora? —.

—Hagan lo mismo que le dije a Harry, ignorenlo. A menos que sospechen algo grave, la mayor parte del tiempo son berrinches—.

—¿Y si se lastiman? —.

—Llevenlos levitando a la enfermería, si es de gravedad, llamen a otro profesor o su mentor para que les ayude—.

Y así continuo una serie casi interminable de preguntas. Harry se limitaba a escuchar a los otros, él ya había tenido tiempo de preguntarme todas sus dudas desde hace semanas. Incluso Neville me preguntaba cosas, y la pacífica Luna también, aunque sus preguntas eran algo más inusuales.

—¿Qué ropa llevará profesor? A la ceremonia de selección, quiero decir. ¿Debemos llevar algo especial nosotros? —.

Todos los demás chicos voltearon a ver a Luna, eso es algo en lo que no habían pensado. Medite un momento antes de decir algo que sin duda nunca me puse a pensar pero que era algo que debían tener en cuenta y yo hacía ya de forma automática.

—Sí, deben llevar algo especial a la ceremonia, pero no es algo que yo les pueda decir porque depende de ustedes. Ahora son profesores y sus alumnos deben verlos como tal, pero sin perder de vista que su ropa de "profesor" también debe reflejarlos a ustedes—.

—¡Oh! Entonces ya sé que usaré—Y siguió comiendo de su plato como si nada. Mientras el resto de los chicos empezaban a ponerse nerviosos. No habían pensado en cómo vestirse por qué no pensaron que eso fuera importante.

Al terminar el desayuno, todos se fueron a sus habitaciones a preparase para el banquete. Yo simplemente me limite a dormir y repasar algunas pociones que mostraría en clase para los de 2do y 3ro que serían los primeros alumnos de la mañana. Pedí a los elfos domésticos que llevaran mi comida a mi habitación, me molestaban cada vez menos esos chicos, pero aún seguía necesitando cierto tiempo para mí solo.

Al acercarse la hora de la cena, tomé un baño y empecé a alistarme para el banquete, les había dicho a los chicos que me esperarán en la entrada del Gran Comedor para asignarles sus lugares "oficiales" en la mesa de profesores, para que estuvieran listos cuando se abrieran las puertas a los alumnos.

Me puse mi ropa nueva de estilo muggle, un simple pantalón y camisa, esta vez sí toda en negro, pero decidí usar solo una capa y no mi acostumbrada túnica. Después del día de ayer, descubrí que llevar el cabello recogido era bastante cómodo para mí. Así que me limite a sujetarlo sin mucho cuidado. Al final, el broche de serpiente de la capa, marcando así que también era el jefe de la casa de Slytherin. Viejos hábitos.

Me dirigí al comedor y pude observar lo que habían escogido mis nuevos colegas profesores. Ronald Weasley se decidió a usar una túnica con los colores de Gryffindor y una capa negra con un broche de León, Hermione optó por un sencillo vestido gris y un cabello extrañamente liso (poción alisadora definitivamente), Neville se decidió por un conjunto muy común entre los profesores muggles, pantalón café, camisa blanca y un suéter de color verde a franjas que ya de cerca, pude observar tenía pequeñas hojas de plantas en cada línea.

La señorita Lovegood, solo se puso un vestido azul que iba aumentando de intensidad en el color conforme bajaba la tela hacia la falda y tenía pequeñas estrellas en la tela, y se puso un par de flores de plata en el pelo.

Harry, fue por mucho el más inusual, pantalón negro, un suéter ligero rojo y una chaqueta de piel de dragón negra, también llevaba una capa como la de su amigo Ronald, con el mismo León de broche, su cabello había crecido mucho durante los meses en que estuvimos juntos como compañeros y le daban una apariencia de adulto, pero un adulto endemoniadamente atractivo. Sus alumnas no iban a poder concentrarse en sus clases mañana si iba con ese aspecto.

—Síganme por favor—.

Todos se veían estupendos, pero no se los iba a decir. Viejos hábitos. Después de que les indique sus asientos, justo al lado de su mentor, a cada uno. Se nos unió el resto del profesorado y se abrieron las puertas para los alumnos de 2do en adelante. Una vez que todos estuvieron en sus respectivas mesas. Minerva se dirigió a recibir a los de primer año. Los alumnos que ya estaban sentados miraban insistentemente hacia nuestra mesa.

Noté que los Gryffindor me saludaban con la mano. ¿Desde cuándo son tan amables conmigo? Mientras el resto de las casas incluyendo la mía, miraban cada cierto tiempo como si hubiera algo raro en mi cara. Note también que había algunos alumnos que ya no estaban en la mesa de Slytherin, pero no pude recordar quienes eran, al único que si recordé no ver fue Draco Malfoy, no supe si regresaría este año o se recluiría en su casa.

Los chicos se veían un poco nerviosos, serán mayores de edad, pero no dejan de ser aún muy jóvenes. Les dirigí una mirada que al menos, intenté; fuera de comprensión. Decidieron mirar mejor sus platos como si nunca hubieran visto platos más bonitos que estos.

Finalmente, Minerva hizo entrar a los de primer año, que eran más de 100 alumnos. Al parecer, varios que debieron haber empezado el año pasado, no lo hicieron por la guerra, sus padres prefirieron esconderlos antes que enviarlos a Hogwarts mientras estuvo bajo el control de Voldemort, así que había niños de 11 y 12. Por lo cual, la selección duró el doble que en años pasados. Muy pocos fueron enviados a Slytherin, con respecto a las otras casas, al menos tendría menos trabajo respecto a eso. Empezó el discurso de la directora.

—Sean bienvenidos todos a un nuevo año escolar en Hogwarts. Antes de empezar el banquete, algunos anuncios, primero; deseo presentarles a los nuevos profesores para primer año, Harry Potter que estará dando DCAO y Pociones... —.

Un aplauso atronador sacudió el comedor. Además de algunos suspiros de las chicas.

—...Hermione Granger con transformaciones y estudios muggles, que será una asignatura obligatoria a partir de este año... —.

Más aplausos.

—...Ronald Weasley como instructor de vuelo... —.

Más aplausos, sobre todo de Gryffindor.

—...Neville Longbottom en Herbología... —.

Más aplausos.

—...Y finalmente Luna Lovegood con Cuidado de Criaturas Mágicas—.

Los aplausos y gritos siguieron algunos segundos más antes de que la directora continuara su discurso.

—...Segundo; agradecemos al profesor Snape que accediera a retomar su puesto como profesor de Pociones para los alumnos de 2do en adelante—.

Esperaba un silencio sepulcral, pero también fui recibido con aplausos, gritos y varias miradas de asombro. Qué extraña combinación.

—...Las clases de DCAO de 2do en adelante, también las impartirá el profesor Snape—Minerva me había pedido esto como favor especial ese mismo día más temprano, ya que el docente que había encontrado, al parecer decidió recorrer el mundo muggle a pie y renunció un día antes de empezar el curso—Y finalmente, me gustaría presentar a nuestro nuevo asistente de enfermería, el señor Draco Malfoy—.

Se oyó un sonido de asombro general seguido de un silencio casi absoluto, roto por los pasos de Draco, que se instaló mientras este entraba enfundado en blanco, y se sentaba al lado de Poppy. Saludo a todos con una inclinación de cabeza.

—...A los de primero, el bosque prohibido esta, como dice su nombre, prohibido. Sugerimos no se acerquen tampoco al lago negro. Y sin más preámbulos, que comience el banquete—.

Todos los alumnos empezaron a comer, y veían mucho hacía la mesa de profesores, recorriendo a todos y volteando cuando llegaban a Draco. Definitivamente eso no me lo esperaba. Sospechaba que Draco también sería un aprendiz, pero no imagine que de enfermero.

El banquete terminó y los prefectos llevaron a los nuevos alumnos a sus casas. Los nuevos profesores se dirigían a sus habitaciones, mientras Harry y yo nos fuimos juntos en silencio, cuando llegamos me dijo "buenas noches" y antes de que cerrará su puerta pude escuchar "así que el hurón albino será aprendiz también".